Capítulo 10
Abro mis ojos, otro bello amanecer… Ayer pasé un estupendo día …
Me dirijo hacia mi calendario a ver que tengo para el día de hoy, haber si estaré ocupada. Hoy es martes, mm… creo que no tengo nada. Me fui al baño me lavé los dientes, la cara, hice pipí y luego me fui a la cocina hacerme el desayuno. Me hice unas quesadillas con un poco de frutas por el lado. Me recuesto del sofá y prendo el televisor; salen anuncios… Hasta que…..
Oh Dios!!! La promoción de la competencia internacional! Mi práctica es hoy, se me había olvidado. Tan ocupada e entregada estaba con Jeremy y Nathan, que se me olvidó eso y aún peor he perdido un poco la condición física; tendré que hacer ejercicios, haré mi calentamiento matutino. Fui al closet tomé una sudadera corta e pegada , muy atractiva diría yo y un braciel deportivo con mis tennis azules. Tomé mis llaves y me dirigí a la pista tempranito en la mañana. Llego ahí y estiro mi cuerpo para empezar a correr. Me pongo mis audífonos y empiezo a correr; daba vueltas y vueltas en la pista. Me veía bien atlética, me puse a pensar … De tanto comer con Nathan y Jeremy aumenté algunas libras de peso. Seguí dando vueltas y más vueltas. Ya había pasado medio hora, me faltaba 15 minutos para terminar mi calentamiento. Estaba tan motivada en correr que no me percaté quien estaba a mi alrededor, me tomé la molestia de mirar quien estaba. Cuando miro, lo que ví fue gente mayor “viejitos caminando”-jajaja- Habían algunos estudiantes de pista y campo con su entrenador. A lo lejos de mí miré , sin alcance de una clara imagen veo un grupo de muchachos como de mi edad que me miraban hacia donde yo estaba; era gracioso e incómodo a la vez. Bueno, seguí enfocada corriendo otra vez hasta que…
Me veo en el suelo con con mis rodillas peladas, mi tobillo torcido y un golpe en la cabeza muy fuerte. No se como me caí pero cuando miro atrás de reojo, veo un hoyo; al parecer me tropecé con el. No me podía levantar, me dolía demasiado; estaba completamente mondada. Había mucha sangre por todo mi cuerpo, me pasé la mano por mi cabeza y cuando la remuevo la encontré llena de sangre. Me había rajado la cabeza, cada vez había más y más sangre por todos lados. El sol estaba muy caliente y casi no tenía visibilidad no sabía porque… Me pasan los viejitos por el lado como si nada hubiera pasado al igual que los estudiantes y el entrenador. No le importo a nadie realmente… Hasta que que me alcazaron el grupo de muchachos, estaba con lágrimas en mis ojos y estaba mariada.. El dolor era demasiado, al parecer el cantazo fue grave que me estaba dejando sin visibilidad. Cuando escucho alguien que me dirige unas palabras hacia mí…
-Lizzie! Oh Dios! Que te ha pasado.. Estás llenas de sangre, mira tus rodillas ; tienes una rajada en la cabeza y es profunda!!! Como te pudo pasar eso! ( estaba nervioso e histérico)
No podía ni hablar, tampoco lo veía bien estaba mariada; solo sentí que alguien me tomó en sus brazos suavemente. Yo seguía con mis lágrimas del dolor. Creo que me llevaron en una ambulancia, de verdad no se; la sirena se escuchaba de esa manera. De momento no escuchaba nada… y no sentía mi corazón latiendo…
Luego pude escuchar gritos de personas y veía una luz en mis ojos… Me llevaban en una camilla y los enfermeros estaban corriendo por los pasillos hacia la sala de emergencia. El sangrado era grave, casi ya no tenía sangre de tanto que había sangrado; mi cabeza me daba vueltas y vueltas hasta que me desmaye…
Abro mis ojos y me encuentro en una camilla con un tubo que pasaba por mi nariz, tenía sueros que estabilizaban mi cuerpo. No tenía movilidad, tenía literal un cono que pasaba por mi cuello y al parecer también me había lastimado el tobillo. A lo lejos se podía unos papeles como de placas o rayos x de mi cabeza… Se podía apreciar claramente que se me formó un cuávulo de sangre. Estaba muy preocupada, nadie estaba ahí solo yo con una bata fea de hospital. Intento mirar hacia mi lado derecho y encuentro un peluche grande con flores. Mi mente empezó a maquinar quien me habría regalado eso, yo no he salido con nadie y no tengo familia… Pasaron las horas así sola en mi habitación hasta que escucho la puerta abrirse, no me podía mover así que se acercó donde mí y se sentó en la camilla. Era un muchacho , muy guapo se veía. Acomodó su cabeza en mi barriga y empezó a llorar…
-Lizzie! Me has matado del susto! Me tenías súper preocupado, gracias a Dios que estaba en la pista en ese mismo momento. No me vuelvas asustar así, que sentí que mi vida se paralizó. No podré vivir sabiendo que otro ser especial se me ha ido otra vez. Pensé que ibas a morir Lizzie. Era demasiada sangre y en mis brazos te tomé y lo que veía eran tus lágrimas y tu cantazo en la cabeza, me tenía los pelos de punta. No puedo creer que te ha pasado esto, mi querida Lizzie…
Me daba besos en la frente cuando me decía esas palabras, mientras sus lágrimas corrían por su rostro.
-No me vas a decir algo Lizzie! Dime algo por favor… que me estoy muriendo.
-¿Quién eres?
-¿No te acuerdas de mi? Soy Nathan( empezó a llorar más y más, esa noticia le había roto el corazón por completo)
-No me acuerdo de ningún Nathan , lo siento..
Lo había destrozado por completo… pero sinceramente no me acordaba de él… Se levanta de la camilla y comienza a caminar dirigiéndose a la puerta…
-Espera chico! ¿Y quién dejó eso?
-(Ahora me dice chico… me duele más) Eso te lo compré para ti, para la soñadora de mi corazón… Para la dama de mi corazón…
Se fue con la cabeza hacia abajo con un manantial de lágrimas…
Pasaron los minutos y llegaron los enfermeros con el doctor.
-Buenas tarde, Lizzie. ¿Cómo te encuentras?
-Adolorida, me duele todo y no me puedo mover! Mi cabeza que tiene! Que ví unas placas mías!! ¿Y una pregunta quién es ese tal Nathan?
-Permisos enfermeros, tengo que hablar con ellas.
Ellos se fueron y se quedó el doctor.
-Él fue quien te acompaño en la ambulancia y esperó por ti en la sala de emergencia. Se hizo cargo de todo el papeleo dado a que no tienes a tus padres e familiares… Él pagó todo tus gastos en el hospital y tu próxima evaluación.
-Pero quien es él!!
-Tu salías con él , era como tu amante, no era nada oficial; aún no… eso me dijo.
-(No sabía que responderle al doctor) Doctor! Sinceramente no me acuerdo de él!
-Te tengo que notificar algo Lizzie :
El golpe de tu cabeza fue grave y tenías una rajada en la cabeza pero ya te cogimos 15 puntos. El golpe de tu cabeza te ocurrió una leve hemorragia y por eso lo más seguro no recordaras ahora, no te puedo decir con certeza que recordarás pero ten fé ; los milagros existen. Tendrás que tener mucho cuidado por donde caminas, no puedes volver a caerte de esa manera. Si caes así otra vez puedes morir o quedarte paralítica para siempre. Tu tobillo tiene una leve fractura nada grave. Dado a los resultados, tomaron la conclusión que te tropezaste con un hoyo y diste una vuelta y tu cuello se lastimó y ocasionó todo lo demás. Espero que te recuperes rápido, estarás aquí varios meses. Otra cosa, no podrás nadar ni tocar piano por un tiempo por tu seguridad.
-¡Pero si yo no corro con el piano doctor!
-Lizzie, solo es por tu seguridad, tus nervios también están algo afectados y temblarán tus manos cuando toques.
-No lo puedo creer mi vida se ha tornado un asco, no tengo memoria y la pasaré metida en un hospital. Gracias Doctor por la notificación.
Se va y cierra la puerta sin decir una palabra.
Me percaté de que el peluche tenía una carta que no tenía la primera vez que lo ví. Extendí mi mano para cogerla, cuando la tomé por suerte; la abro y comienzo a leerla:
Espero que te mejores Lizzie. Que todo te salga bien y que pronto regreses a casa. Me dió mucha tristeza saber que no te acuerdas de mí pero son cosas que pasan en la vida. No pude creer que por un segundo iba a perder alguien muy especial para mí. No llevábamos mucho tiempo saliendo pero de lo que pudimos disfrutar me has dejado huellitas en mi corazón. Creo en las segundas oportunidades, si no te acuerdas de mí, empezaremos de nuevo. Haciendo nuevas memorias porque es contigo que quiero formar vida. Es tu sonrisa la que quiero ver mi mente, es tu presencia la que quiero en mi vida. No me importa cuánto me duele esto, lo superare a tu lado. Como ya te había dicho, empecemos de nuevo…
Mi nombre es Nathan y es un placer estar a tu lado otra vez…
Te quiero mucho.
-Se me salen lágrimas no porque me acordé de él , sino que me dió mucha nostalgia al hacerle tanto daño a una persona que siente todo eso por mí. Yo no tengo familia ni nadie a quien le importe. Solo soy una pobre chica solitaria. Al parecer él si me quiere realmente. Yo también creo en las segundas oportunidades….
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Aquí está el capítulo 10 espero que te haya gustado mucho. No olvides votar, demuéstrame tu apoyo e motivación hacia mi historia. Los quiero mucho, mil besos:* att. Nicky