Narrador Omnisciente.
Ya era Viernes por la noche y la cena planeada por Camila era dentro de pocos minutos. Camila se encontraba en el baño terminando su maquillaje cuando escuchó la puerta principal cerrarse lo que indicaba que Austin había regresado del trabajo.
- ¡¡¡MILA!!! ¿¡DÓNDE ESTÁS!?.
- En el baño, cariño, ven por favor.
Austin se dirigió hacia su habitación, se quitó los zapatos y tiró su saco a la cama para después ir al baño.
- Siento llegar tarde, amada mía. - Austin se acercó a Camila que estaba frente al espejo y de espaldas a él, la tomó por la cintura y la besó tiernamente en los labios como saludo. - Te ves espectacular, cariño.
- Gracias, amor. ¿Qué tal tu día?
- Mal, renunciaré. - Dijo Austin mientras caminaba hacia el retrete.
- Siempre dices eso.
- Sin duda algún día lo haré. Les diré que no quiero su dinero y que no me agradan en absoluto. Aunque sí quiero su dinero. ¡Como sea! Sólo les diré cualquier cosa y me iré de ahí.
- Cuando lo hagas te esperaré con una buena cena y una copa de champagne.
- ¡Ugh! Desearía que ésta noche pudiéramos estar tú y yo sólos. - Austin regresaba a la habitación para cambiar su camisa.
- ¿Sabes? En definitiva le coqueteará. Brad conquistará a Lauren.
- ¿Ella es difícil no?.
- No, pero bueno... Tu... Si lo harías ¿No?.
- Bueno... Ella no es de mi estilo, nena. Pero... Sí, supongo que sí.
Y ¿Bien? ¿Qué opinas? - Dijo Austin terminando de abotonar su camisa y esperando la aprobación de Camila.
- ¿De Lauren? Bueno, ella en realidad está muy...
- No cariño, hablo de la camisa.
- ¡Oh! Claro, eres atractivo. - Dijo Camila con una sonrisa de lado, moviendo sus cejas de arriba hacia abajo mientras se ponía sus botines.
- ¡Oh! ¿Quieres... Tener sexo rápido antes de que las visitas lleguen?.
- ¡Austin!. - Se quejó Camila con una pequeña risa mientras que el timbre sonaba.
- Salvada por la campana, pero después tendrás problemas, cariñito.
Austin le regaló un guiño juguetón a la morena y se dirigió a la puerta principal para atender.
- Hola.
- Hola, linda noche.
- Pasa, por favor. Te vez fabulosa. - Mahone se hizo a un lado dándole paso a la ojiverde.
- Gracias, mira lo que traje para Camil... Ehmm... Espero que les guste. - Lauren le entregó el ramo de rosas de todos colores a Austin con una sonrisa nerviosa en su cara.
- Son geniales, gracias. Por cierto, Mila no tarda. ¡¡¡MILA, CARIÑO!!!.
~🌹~
Camila POV.
Hoy es viernes por la noche y eso significa que Brad y Lauren "La sexy florista de ojos hermosos" llegarían en cualquier momento. Yo estaba poniéndome mis zapatos y Austin arreglando su camisa cuando el timbre sonó, lo que me indicaba que Lauren... O Brad, habían llegado.
En realidad esperaba más que fuera Lauren. A los pocos segundos Austin me llamó desde el salón, me dí un último vistazo en el espejo y salí de la habitación para darle la bienvenida a quién fuera que llegó.
Juró por diós que casi me desmayo a medio camino por aquella hermosa vista de esa preciosa mujer. Ella no podía verse más perfecta, o tal vez sí, pero con aquella ropa tan sencilla simplemente estaba maravillosa. Traía un top blanco...
¡Oh Dios mío! ¡Ese abdomen!
Una chaqueta de cuero negra, unos jeans grises rotos por la rodilla y unas converse blancas.
¡Carajo! Estaba mal, pero cualquiera en su sano juicio se volvería loco o loca con semejante obra de arte.
Intenté actuar normal, acercándome a Austin y abrazándolo de costado y regalándole una sonrisa amable a la preciosa ojiverde que estaba frente a mi con su encantadora sonrisa, pero ella me miraba fijamente con aquél par de esmeraldas y simplemente me quedé muda.
- Hola. - ¡Maldición! Camila, no es buen momento para ponerte nerviosa.
- Hola. - Me respondió Lauren mientras su sonrisa se hacia más grande y su mirada seguía fija en mi.
- Uhm... Oye, ven ¿Quieres ver nuestro nuevo sofá?. - Lo siento, no tenía nada mejor que decir. Tomé a Austin del brazo para dirigirnos a la sala de estar.
- Nuestro caro sofá. - Dijo Austin caminando detrás de mi y provocando una risita linda de parte de Lauren que casi derrite mi corazón.
- En mi opinión, no puedes valuar la comodidad. - Definitivamente la respuesta de Lauren me hizo sonreír aún más.
- ¿Lo ves, cariño? Por fin una mujer que piensa igual. - Le dije a Austin deteniéndome frente a ellos a un lado del sofá.
- Oye, Lauren, una pregunta. ¿Crees en la reencarnación? Mila siente que ya se conocen. - ¡Ay no! Estoy segura que me veía como un estúpido tómate por lo sonrojada que me puse.
- ¡Oh! No, la verdad yo no quería decir...
- La recordaría sin duda... Bueno estoy segura de que... no te habría olvidado. - Y yo estoy segura que en ese momento parecía una estatua con la cara roja.
¡Mierda! Es imposible que una persona pueda paralizar a alguien con solo su mirada fija, su maravillosa sonrisa y un par de palabras, pero al parecer para Lauren hipnotizar a la gente con sólo sonreír es lo más normal del mundo.
- ¡Ahm...! Bueno... Iré a poner las flores por allá, traeré agua. - Dijo Austin sacándome de mis pensamientos.
- Yo lo hago. - Tomé rápido el precioso ramo de rosas sin desviar mi mirada de Lauren. - Son muy lindas, gracias. - Le dí un pequeño beso en la mejilla y me dirigí a la cocina para colocar las flores en agua.
No debí besarla, con un agradecimiento era más que suficiente pero...
¿Qué puedo hacer si es lo único que quiero cuando ella está cerca de mí?
~🌹~
Narrador Omnisciente.
Austin se encontraba sentado junto a Lauren en el nuevo sofá conversando mientras Camila hacia lo debido para mantener el ramo de rosas limpio y fresco.
- Básicamente el libro que quiero escribir es una guía de cuáles son los lugares más frescos del planeta en cada época. Si es Febrero, es el carnaval de Río y si es, no sé... Mayo, son los toros en Pamplona. - Destapó el vino y empezó a servir las dos pequeñas copas.
- Eso es maravilloso. Gracias. - Dijo la ojiverde aceptando la copa que le ofreció Austin.
- Sí que lo es. Así que si quieres unas vacaciones de fiesta, entonces abrirás el libro y te diré a dónde ir.
- Y ¿Ya estuviste ahí? - Dijo Lauren para después dar un sorbo de vino.
- Bueno, ese era en plan pero, ya sabes... Mila, la vida, el trabajo, Mila. - Soltó Austin una pequeña risa nostálgica y bebía de su copa.
- Entiendo, pero... Algún día. - Lauren le regaló una sonrisa sincera y un ligero apretón amistoso en el hombro derecho.
- Si, tal vez. Y ¿Qué me dices de tí? ¿Casada? O ¿Piensas casarte algún día?. - Preguntó Mahone un poco nervioso.
- Ahmm... No, tal vez para mi las leyes han cambiado un poco.
- ¿Cómo dices?.
- Soy Gay. - Austin soltó una risa divertida pero al notar la seriedad en las palabras de Lauren su risa se apagó de inmediato.
- Bueno... Eso es... Impresionante. - Dijo Austin un poco pensativo.
Lauren miró a Austin con un poco confusión pero entendiéndolo ya que su confesión fué demaciado rápida. Pero en el momento en que Lauren iba a cambiar de tema para liberar la tensión entre ellos, el timbre de la puerta principal sonó, lo que indicaba que Brad había llegado y la cena empezaría pronto.
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Dicho esto, disfruten el capítulo, nos leemos en el siguiente, chao ✌😉