Gabriel jamás imaginó, que en su primer día de clases en esa nueva escuela, fuera llevado hasta la dirección, acusado de provocar una pelea, al menos eso era lo que alegaban sus compañeros, quienes con varios argumentos trataban de convencer al director de su inocencia.
Conocida la reputación de estos chicos en la escuela, el director hizo una sabia decisión, aunque no por eso dejo de afectarles a todos, incluido a Gabriel, se mando llamar a los padres de cada uno de ellos, y se les notificó que sus hijos estaban suspendidos tres días de la escuela, a Gabriel por ser el primer día de clases, solo le dieron una advertencia, pero el mal comportamiento a menudo de los otros muchachos los llevo a una suspensión mas fuerte.
Gabriel no hablo mucho en su defensa, a pesar de los múltiples golpes que tiene en su cuerpo, aunque el otro chico, Roger tiene partida la boca y con moretones en su rostro, salen todos con sus respectivos padres de la oficina, para marcharse a sus casas.
Ya en el auto, el padre de Gabriel le pregunta en tono preocupado.
—¿Que sucedió allá adentro hijo? Esos chicos te golpearon hasta por debajo de la lengua.— Pregunto su padre arrancando el auto.
—Nada papá, una simple riña y un buen desacuerdo.— Sí algo tiene Gabriel en su carácter, es la nobleza, a él no le gusta ver a sus padres preocupados, bastante tienen ya con el cambio de trabajo y de ciudad, como para todavía preocuparlos con sus cosas.
—Tu sabes que puedes conversar conmigo de cualquier tema hijo, no te estoy acusando, solo intento ayudarte.—
—Ya sabes papá, el clásico novio celoso que se molesta porque la novia habla con el chico nuevo, estábamos en los baños y empezó la trifulca, tu sabes que en ocasiones yo pierdo el control y les seguí el juego, te prometo tratar de controlar mas mi carácter papá, perdón si te cause contratiempos.— Ellos tienen una excelente comunicación, Gabriel no es de los que mienten y su padre le creyó lo dicho, sin mas ni mas, dejaron las cosas así.
El día siguiente transcurre normal para Gabriel, él trata de olvidar el incidente y se enfoca en sus estudios, trata de involucrarse con sus compañeros y acepta participar en el equipo de básquetbol, todo esta perfecto hasta que aparecen otra vez sus compañeros, después de los tres días de expulsión.
—Mira, mira, mira, ¿Disfrutaste tus vacaciones en nuestra ausencia chico nuevo?, tal vez pensabas que estabas viviendo un sueño, tienes razón, pero en lugar de sueño es una pesadilla, nos vas a pagar por lo que nos hiciste maldito.— Le dice uno de sus compañeros, en ese momento entra el maestro en el aula y los intimidadores se alejan a sus lugares.
Gabriel hace caso omiso a la amenaza, él continua atento a la clase y los ignora al terminar esta, después se dirige al siguiente salón, en el camino se encuentra con Roger quien lo empuja fuertemente en el hombro haciéndolo chocar contra la pared.
Pero no consigue provocarlo, él retoma el paso y sigue su camino sin darle importancia a la provocación, la seguridad en su persona, hace que Roger se enfade con él advirtiéndole:
—Te veo en la salida estúpido, me las vas a pagar todas juntas, ni tus padres te van a reconocer de la paliza que te voy a dar.— Los otros dos amigos de Roger también se unieron a las burlas, pero Gabriel mostrando un control de carácter enorme, hizo caso omiso a todas las amenazas.
Al terminar el día de clases, Gabriel sale sin preocuparse por nada, sabe que su padre lo estará esperando a la salida, saca su celular para ver la hora y se da cuenta de que tiene un mensaje de su padre. "Hijo, esperame unos quince minutos, voy retrasado por el trafico, un accidente esta bloqueando la carretera, llego pronto".
—Oh no, ¿Porque precisamente hoy?— Exclamó Gabriel en voz alta, de pronto sus agresores se hicieron presentes.
—Ayyy a la niña la dejaron plantada, ¿Papi no viene por ti hoy?, pues mala suerte para ti y muy buena para nosotros, ahora vas a saber lo que es desafiarnos y sufrir las consecuencias maldito.— Roger avento a Gabriel estrellándolo en el piso, nadie se atrevió a intervenir, nuevamente ningún maestro estaba alrededor, los otros dos estaban vigilando que nadie se acercará.
Gabriel se da cuenta que no tiene muchas posibilidades de salir bien, y se pone de pie como puede, decidido a enfrentar a Roger, le da un puñetazo y este cae sorprendido, ese golpe lo fulmina por unos segundos, y le da tiempo suficiente a Gabriel para huir corriendo.
Se interna en un camino lleno de árboles y continua sin parar su precipitada huida, corre, corre y corre mas rápido al ver que sus compañeros lo siguen de cerca, jadeando y acorralado, trata de llegar hasta la carretera para pedir ayuda, ruega a Dios que su padre aparezca pronto y evitar así una desgracia.
Pero se desalienta al ver que su padre no esta por ningún lado, tiene que emprender nuevamente la huida al ver que Roger casi le da alcance, los otros dos chicos también se aproximan ya, sigue corriendo por instinto, aunque no reconoce el lugar, pues como tiene poco de haberse mudado a esa Ciudad no recuerda el área donde se encuentra.
En su desaforada huida, llega hasta un puente, y sin pensarlo mucho, sube para pasarse al otro lado, ahí se da cuenta que el enorme rió que cruza por debajo de él, nunca lo había visto, eso significa que el corrió hacia el extremo opuesto de la escuela.
Alcanza a distinguir a sus agresores acercarse y con mucha dificultad se aferra a las grandes estructuras del puente, su esperanza es que cuando ellos pasen por ahí, no lo vean y desistan al saberlo perdido.
El estrecho lugar en el que Gabriel se encuentra, provoca que se empiece a entumir por falta de movimiento, se aferra hasta con las uñas a una de las vigas de acero, escuchando como sus compañeros maldicen el no encontrarlo, solo unos tres minutos mas pensaba Gabriel, resistirse implicaba sobrevivir.
De pronto, uno de ellos lo descubrió al acercarse a la orilla.
—¡Vean, la maldita gallina intenta engañarnos escondiéndose de nosotros!— Exclamó con júbilo uno de sus compañeros burlista.
Otro más intento pasar al otro lado, para tratar de hacerlo salir de su escondite, en ese momento, el celular de Gabriel timbraba, seguro era su padre, que al no verlo en la escuela trataba de localizarlo.
—¡Ya maldita rata inmunda, sal de ahí!— Le grita Roger jalando la mochila de Gabriel.
Todo paso en un segundo, Gabriel no resiste más y sus manos resbalan dramáticamente, por mas que intenta aferrarse al frio metal del puente, su cuerpo se desprende haciéndolo caer al vacío.
—¡Noooooo!— Grito Gabriel como suplicando, solo su mochila quedo en manos de Roger, quien veía incrédulo como el cuerpo de Gabriel se estrellaba contra el agua, a unos cien metros hasta el fondo, después, en un segundo desapareció.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ *Mientras tanto* ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
En otro lugar, Nadia continua ahogando su llanto, cada mensaje que abre y lee, le parte el corazón, ¡"su amiga Emma tenia razón, Alex y Marcia nunca terminaron su noviazgo, todo había sido una trampa para humillarla a ella, la pobre ilusa que pensó en encontrar el amor, se decía a si misma!", la desgarra ver los comentarios de sus compañeros de escuela, quienes le escribían que mejor se muriera y le hiciera un favor a la humanidad.
Perpleja continua leyendo todos y cada uno de los comentarios agresivos y burlistas, su único deseo en ese momento, es cortarse lentamente sus brazos disfrutando el dolor placentero, hasta desangrar sus venas y morir, vuelve a ver una y otra vez el video de ella, semidesnuda, ofreciendo entregarse a Alex, aunque no publicaron la parte sexual, ella se siente tan avergonzada y corre a su cuarto rompiendo en llanto desconsolada.
Sumida en su desesperación, escucha que tocan su puerta e ignora los toquidos, pero una insistencia en la puerta hace que ella se levante a abrir.
—¿Qué quieres?— Le pregunto a Raúl con voz quebrada y ojos llorosos, en ese momento no quería hablar con nadie, y mucho menos con su padrastro.
—¿Te sucede algo hija? Lo que sea cuéntamelo y prometo ayudarte.— Contesta Raúl con voz preocupada y tratando de hacer platica para ayudarle.
—¿Sabes que me sucede? Que te odio, como me hubiera gustado que tu te hubieras muerto en lugar de mi papá, me causas repugnancia.— Pero Raúl no se molesta, al contrario insiste con mas fuerza.
—Permíteme entrar y platicamos, yo se que yo no soy la razón de tu mal humor, no me agarres de excusa y prometo ayudarte, después de todo eres mi hija también— Él trata de entrar provocando que ella se salga de quicio.
—¡Déjame en paz maldito, no sabes cuanto te odio!— Ante sus gritos, su madre aparece preocupada.
—¿Qué les pasa a ustedes, que son esos gritos?— Nadia sabe que su madre la cuida a ella mas que a nada en el mundo, por lo que inventa una mentira fatal para deshacerse de Raúl.
—¡Mamita, Raúl me intento tocar, es un depravado, creo que pretendía abusar de mi!.— La madre de Nadia se quedo petrificada, entonces Raúl reaccionó:
—Eso es una vil mentira Nadia, yo jamás haría algo así, cuéntale la verdad a tu madre.— La confusión reino en ese momento, Raúl al ver que su esposa lo miraba acusadoramente, supo que estaba perdido, era la palabra de Nadia contra la de el.
—Déjanos un momento a solas, tu y yo hablamos después.— Le dijo Elba a Raúl, la madre de Nadia no sabia que pensar, pero Nadia los saco a los dos de la habitación a empujones y llorando destrozada, les pidió la dejaran a solas.
La discusión continuo en la sala, la pareja discutía acaloradamente a causa de la mentira de Nadia, los niños lloraban asustados al ver a sus padres peleando y gritando como nunca los habían visto antes.
Nadia no paraba de llorar, ahora ya no podría regresar a la escuela a pesar de sentir odio contra todos, no podría verlos a la cara ni soportaría las burlas y el bullying que estaba por venir, tal vez esa sugerencia de morir y ahorrarse vergüenzas no era tan mala, (pensaba ella).
Así que con la poca energía que le quedaba, planeaba un plan para suicidarse.
"Tal vez funcionaria ahorcarse con las cortinas" ideada ella, intento hacer una soga y al poner esta en su cuello y dejarse caer, el peso de su cuerpo venció los clavos del cortinero, provocando que este cayera sobre su cabeza, sin lograr siquiera provocarle un daño.
Pero sigue pensando, intenta buscar pastillas en el botiquín del baño, pero solo encuentra envases de un liquido para diarrea, sabe que eso no funcionara, solo le provocará un estreñimiento, así que sigue buscando, sabe cual es la solución, así que no lo duda más, va al baño y le quita una de las navajas de rasurar al rastrillo de Raúl y se dirige nuevamente a su habitación.
Ahí, hace un recuento mental de los daños hacia su persona, recuerda con detalle las burlas de sus compañeros, curiosamente, tiene grabados en su mente todos los recuerdos de sus compañeros, eso le da fuerza y decidida continua sumida en sus pensamientos.
La estocada final llega con el recuerdo de su adorado Alex, ese chico que así como tubo el poder para subirla al cielo, ahora de la misma manera la enviaba al los infiernos, pensaba en Marcia, esa chica linda y popular, todos la adoraban, ¿Por qué ella no podía tener la suerte envidiable de ella?, se preguntaba Nadia con la navaja en mano, decidida a cortarse por última vez sus muñecas.
Solo el recuerdo de su amiga Emma la hizo llorar de arrepentimiento, porque en esta vida tan cruel había tenido la dicha de tener una verdadera amiga, pero la había ofendido tanto, que ya ni siquiera querría volver a verla.
No pensó en su madre, esa mujer que ahora esta sufriendo por la mentira de su hija, tampoco pensó en Raúl, su padrastro, en realidad no lo odiaba, solo llego en mal momento a tratar de ayudarla, ni tampoco se acordó de sus pequeños hermanitos, quienes la admiraban por ser la hermana mayor y quien los cuidaba y de vez en cuando jugaba con ellos.
Solo se hunde en su depresión, esa hermosa jovencita, que se esta abriendo a la vida como un bello botón de rosa al amanecer, es tan dulce e indefensa, sí ella entendiera que tiene una y mil posibilidades de cambiar su realidad, no cruzaría por su mente ninguna idea suicida.
Pero Nadia se aferra a sus malos recuerdos, su autoestima esta por los suelos y siente que el suicidio es su única salida, no escribirá una carta para explicar los motivos que la llevaron al suicidio, ¿Para que? Si a nadie le importó cuando estaba viva, que más da cuando este muerta, (seguía pensando ella).
—Búrlense todos malditos, que a mi ya no me harán daño jamás.— Exclama con frustración, al mismo tiempo, toma la navaja y lentamente la hunde en el interior de su muñeca izquierda haciendo un rictus de dolor, aunque muy dentro de ella, sentía placer al saber que ese corte profundo y fatal, la liberará de su sufrimiento.
Acto seguido, observa como su sangre empieza a brotar tibia y abundante de su mano, no conforme con eso, sintiendo como le quemaba por el dolor al imprimir fuerza, hunde nuevamente la filosa puntilla, pero esta vez en su mano derecha, y así... agotada por el desangramiento, empieza a perder el sentido.
Tras algunos escasos minutos, la ley de causa y efecto hace su trabajo normal, la vida de Nadia se extingue y va apagándose como una tenue candileja al quedarse sin aceite, ese delgado hilo que divide la vida de la muerte... esta a punto de romperse.