Dentro de la limusina que nos llevará hacer un recorrido por París, Laura yo platicamos de mi tema favorito.
—Ese tío está loco por ti... —
— ¡Qué cosas dices! Laura—
— Al menos, ayer, sino es porque me voy por mis propios medios, casi me saca de la terraza para que te dejara sola con él... —
— ¡exagerada! —
— ¿Que? ¿No te diste cuenta? ¿Y hoy? ¿No lo viste? No quería que lo dejaras—
—Por favor Laura, no inventes, él solo quería que lo acompañara a visitar a su hermana—
— ¿En serio amiga? Pero no me vas a negar que lo traes loco—
Sonrió con sus ocurrencias mientras miro a través del vidrio de mi ventanilla las hermosas calles de Paris.
—Concéntrate Laura a donde iremos primero— Pero ella no me escucha e insiste con el mismo tema...
— Él podría ser fácilmente tu cuento de hadas, es millonario y además atractivo ¿qué más se le puede pedir a la vida? —
—Ya basta Laura... —
—Si ya basta amiga, ya no puedes seguir en tu burbuja emocional en la que te encuentras —
—No insistas, no voy a ilusionarme, mi jefe es un playboy y yo no seré una más de su lista—
— ¿Por qué piensas eso? —
—Sencillamente porque él no es para mí—
—Eso no responde mi pregunta—
—Bueno, porque algo me dice que jugara con mis sentimientos y saldré perdiendo, y no hablo solo de mi trabajo sino en el corazón, porque terminaré lastimada—
—Pero hay algo que te inspire de él, una sonrisa, una mirada ¿que sientes cuando lo besas? por favor cuéntamelo—
—Es un hombre especial, con él todo se vuelve— y cierro mis ojos recordándolo y saboreo mis labios mordiéndolos —es ese momento cuando me besa y desaparece todo lo que está a mi alrededor, y lo único que existe en el mundo somos él y yo. Y me doy cuenta de que él es el único hombre al que quiero besar por el resto de mi vida y siento por un momento algo realmente asombroso y quiero reír y también llorar. Y me inunda la felicidad de haberlo encontrado y me invade el temor de perderlo al mismo tiempo— y súbitamente abro los ojos para observar a Laura mirándome fijamente
— ¡Aja! te enamoraste—
—No, claro que no. —
—Si claro amichi, te lo creí—
Mi atención se vuelca a mi teléfono, recibo un mensaje de texto y es de Jon
*Señorita Stelee tenemos una cena de gala de TNT en el avión de un empresario conocido, es para hoy a las ocho en punto*P.D Me hice cargo del vestido que lucirá se lo hice llegar a su habitación. Recuerde que quiero verla a las dos de la tarde* Sonrío ante su mensaje tan serio al principio y tan relajado al final.
Después de mostrarle el mensaje a Laura me dice...
—Ves. Es lo que te digo, con él tu mundo será otro—
—Amichi. Es en serio. Tienes que aprender algunos idiomas extranjeros. El francés es una necesidad, alemán, español e italiano, todos te ayudarán. —
—Te voy a llevar con mi instructor de equitación, tienes que aprender de todo un poco como de — y enumera con sus dedos — golf, de moda, de arte, de gastronomía, vinos etcétera. También aprende a pronunciar los nombres extranjeros correctamente. Comienza leyendo revistas especializadas. Así lo hice yo. —
— ¿Eso es necesario? — pregunté
—Por supuesto amichi, En la alta sociedad cuando se toca algún tema, se espera que todos sepan y tú no querrás desentonar ¿cierto? —
—Así te cueste Sofia, recuerda que debes prestar atención a todo lo que te digo. —
—Tienes que lucir artículos lujosos y de marca. — sonríe señalándose a sí misma. — Ser mujer de la alta sociedad tiene su precio, y es alto. —
—Lee libros de etiqueta y glamour. Eso es primordial—
—Habla correctamente. No maldigas ni uses palabras ordinarias. Usa una que otra palabra francesa eso es chic. Tu lenguaje debe ser más formal que informal. —
—Ten clase y sé discreta. Evita hacer cosas que llamen la atención sobre ti, como emborracharte en fiestas, ser coqueta con todo mundo o ir maldiciendo a todas partes. — Me rio —sabes que no soy así—
— ¡Ah! Y mantente a la moda. Es fundamental. De nada sirve si no estás a la vanguardia de la moda, inspírate por Jackie O, Charlotte de Sex and the City y Audrey Hepburn. Fueron mujeres iconos de la moda. Además, adopta una marca que te caracterice. Puede ser Coco Chanel, Óscar de la Renta, Valentino, Christian Dior Yves Saint-Laurent, etcétera—
Yo la escuchaba con atención.
—Aprende sobre la planificación de eventos, y cultiva tu gusto por las flores, aperitivos y música. Como una gran socialité que eres, se espera que lances algunos grandes eventos y fiestas. —
— ¿Una socialité? —musité y tomé el buscador de internet de mi teléfono celular y coloque la palabra "Socialité"
*Socialité es aquel individuo de la clase acaudalada, adinerado o pudiente, casi siempre de género femenino, que asiste a las actividades de tipo caritativa, benéfica, encuentros y otros actos que se relacionan a la clase alta y la sociedad*
Todo esto lo sentía tan ajeno a mí...
En vez de irnos a pasear decidimos ambas irnos a arreglar para la cena, casualmente Laura estaba en la lista de invitados.
***
Mientras, Jon conversaba plácidamente con su hermana en su lujoso apartamento en Paris...
Sonrío como tonto
—Me encanta su sonrisa, su cabello, sus rodillas. Me encanta el lunar con forma de corazón que tiene en el hombro. La forma en la que a veces se moja los labios antes de hablar. Y el sonido de su risa. Me encanta mirarla cuando está dormida. Me encanta escuchar esa canción que tanto le gusta cada vez que pienso en ella y cómo consigue que yo sienta su magia. Hace que todo sea posible. De veras que me encanta esta mujer—
Elinot lo escuchaba en silencio
—Ella es una mujer con una elegancia natural, con un estilo propio y una personalidad increíble, es una mujer inteligente, que se cultiva día a día, lee, investiga, y potencia sus conocimientos. —
A Jon se le iluminaba la mirada al hablar de ella y su hermana lo nota
—Ella tiene un magnetismo innato, y esto es algo que no se puede copiar, comprar o imitar ya que surge de una actitud natural. Tienen "algo" propio y auténtico que, al ser tan genuino, se vuelve ultra atractivo para quien la observa.
—Hermano estas seguro que es auténtico lo que sientes y no un deslumbramiento—
—Estar enamorado. Profundamente enamorado, es como encontrar tu lugar en el mundo Es saber que estás exactamente donde debes estar y que no hay ningún otro lugar en el mundo donde quieres estar. —
—Te tiene fascinado Jon, no intentes negarlo, ella te trae de cabeza— él sonríe escondiendo su rostro.
***
Visitamos el salón de belleza de un amigo de Laura, allí la atención fue de Lujo, como a lo que estaba acostumbrada mi amiga.
Mi maquillista se lució con un maquillaje extra nude para mí, con polvos rosados y base Nude de Dior.
Para los labios, uso un rosado extra suave que actúa más bien como embellecedor del color natural de mis labios, más que un labial de color.
Mi estilista prefirió mi cabello suelto, en ondas perfectas muy juvenil. Recogido hacia atrás para despejar la cara y la mirada.
Laura estaba bellísima. La elogie.
Y tu vas a volverlo loco amichi — acomodaba mis ondas a cada lado de mis hombros. la miro ruborizada —Se le podrá desnudar en frente la modelo Candice Swanepoel Y te prometo, solo tendrá ojos para ti.—
— ¿Quién? — pregunté curiosa
—Ves lo que sigo... tienes que hacer lo que te digo— No tenía ni idea de quien me hablaba y casi leyendo mis pensamientos me responde — Candice Swanepoel es uno de los ángeles de Victoria's Secret, es una modelo de pasarela muy famosa—
Llegamos al hotel a eso de las doce del mediodía. Voy directo a mi habitación y en mis pensamientos llevo a Jon, me disponía a llamarlo, giro la perilla de la puerta para entrar, cuando me sorprende mirar sobre la cama un hermoso vestido de la firma YSL (Yves Saint Laurent) Era un hermoso vestido ceñido al cuerpo con un escote profundo en la espalda finamente bordado en pedrería y lentejuelas plata en la parte superior y negro en la falda y unos zapatos negros altos de tacón fino en su caja y un costosísimo juego de gargantilla y pendientes de la Casa Fabergé, él sí que había pensado en todo.
Y le escribo...
—Ya estoy aquí, jefe, el vestido me deslumbro, muchas gracias—
—Estoy llegando al hotel, ¿podemos almorzar juntos? — me pregunta
—Sí, aquí lo espero—
Él llego enseguida y al abrirle la puerta, se queda mirándome, el look que traía lo deslumbro.
Se repone de su sorpresa, pero no me dice nada, así era Jon para demostrar sus sentimientos, y me dice...
—Vine con mi hermana por favor acompáñame al restaurant de hotel, ella nos espera—
Luego de una presentación algo tirante, se notaba lo celosa que era con su hermano, él nos deja solas yéndose al baño.
Y me da una mirada escudriñadora
—Él tiene una atracción fatal hacia las mujeres talentosas e inteligentes como tú. —
—Él esta deslumbrado contigo y yo puedo imaginar la razón, el truco está en que este tipo de "mujer maravilla" suma y no resta. ¡Son financieramente inteligentes y eso a sus ojos es sexy! —
— ¿¡Disculpa!?— Me afinco con mi voz y con mi mirada — ¡Me ofendes!—
—Disculpa si lo hice. Pero no quisiera verlo sufrir por alguien que no lo valoró. Jon es un ser especial pero ha sufrido mucho y no me gustaría que lo hirieran nuevamente— respira pesadamente y vuelve a hablarme
—Estuve buscando la forma de decírtelo, pero ahora te lo pregunto—
— ¿Quieres realmente a Jon? —
—No voy a mentir, es un hombre frio y distante. Pero, poco a poco su inteligencia fue ganando mi corazón—
Él llega con nosotras, y ya no pude seguir platicando del tema con ella. Pero era obvio la sobre protección que ella le tenía.
Llegaba la noche y tenía que irme a la habitación a terminar de arreglarme y retocar el maquillaje como me enseño el maquillador.
Estuve lista el escote en el la espalda era muy sugestivo y espectacular, el vestido se adaptaba estupendamente a mi cuerpo.
Para cuando él llego a buscarme había terminado de ponerme el perfume y tenía inundado con la suave fragancia la habitación.
Otra vez la expresión de sorpresa al verme, era maravilloso verlo mirarme de ese modo.
Llegamos a la pista de aterrizaje, él me llevaba de su brazo, quedé maravillada, al ver el impresionante avión. Normalmente el compartimiento de carga de este avión está lleno con contenedores de correo y paquetes, pero para esta ocasión el famoso cocinero-empresario Herman den Blijker ha querido convertir el alargado compartimiento de carga del nuevo modelo Boeing 747-400 de TNT en un restaurante de lo más ¨chic¨ y elegante.
A la velada fueron invitados importantes personalidades como el Presidente de Francia, Emmanuel Macron y su esposa, los diseñadores Oscar de la Renta y Versace Valentino, John Galliano, Jean Paul Gaultier, y las célebres modelos internacionales Claudia Schiffer, Naomi Campbell , y la actriz francesa Catherine Deneuve y la que fuese la mujer más poderosa del mundo Farah Diba.
En la fiesta estuve en la mira de varios diseñadores después de enterarse que era la ganadora de la portada de la revista de modas. Todo era una locura y el primero en acercarse fue un diseñador de la casa Christian Dior. Ofreciéndome la cantidad de 5.000 € por cada día de trabajo
Quien me lo diría que un premio, ser la portada de la revista más famosa de Paris me abriría tantas puertas.
Sea como fuere, se me abría un abanico de posibilidades entre ellas las que ofrece un gigante como Dior resultan demasiado tentadoras y el lunes estaba comprometiéndome a mi primer desfile de modas, sería mi debut como modelo de pasarela. Jon se sentía orgulloso pero muy preocupado de lo que estaba logrando. En mis planes nunca estuvo quedarme en Paris y entregarme al modelaje, pero él no lo sabía.
Mañana tenía la sesión de fotos para la revista y no podría desvelarme. Así que tendría que hacer como la cenicienta que a las doce tenía que retirarse de la fiesta.
Esa mañana experimentaba algo nuevo para mí...
Una extensa muestra de vestidos eran los seleccionados para hacer las fotos.
Comencé usando un corpiño realizado en cristales y piedras preciosas valuados en más de dos millones de dólares con una falda corta, algo que iba de lo casual a lo elegante, maquilladores y estilistas se encargaban de mi imagen.
La revista preparaba un lanzamiento de la edición con mi rostro, a nivel mundial en sus versiones de Francia, Japón, Portugal, Italia, Brasil, México y Estados Unidos. Mi cara en la revista la verían en mi comunidad, esto era maravilloso.
Y subida a mis tacones. Estaba lista para comenzar con la agotadora sesión de fotos.
Con el fin de atraer la mirada de los más importantes fotógrafos y colarme en la galería de fotos del Street Style de la edición llevamos la sesión a la calle. Primer lugar en visitar la torre Eiffel, un hermoso vestido de la firma Prada largo y vaporoso en color perla fue el protagonista de esta locación. Fue una experiencia maravillosa que viví, las personas se colocaban alrededor para ver el despliegue de profesionales para conseguir el mejor angulo, la mejor luz, aprendí muchísimo de esta enriquecedora experiencia.
La calidez y la admiración de todas las personas allí me hizo salir a flor de piel todos los sentimientos. Mi amiga Laura me acompaño a esta sesión. Jon estaba ocupado con otras cosas. Pero al final de la tarde pasó por nosotras.
Teníamos pautado regresar a Nueva York el viernes, ya extrañaba muchísimo el calor de mi familia y pasado mañana viviría otra experiencia maravillosa sobre las Pasarela parisina. Era increíble todo lo que estaba viviendo...
Esa noche llegamos al hotel, estaba agotada pero feliz, Jon me escoltaba a la habitación
Me despido de él con un hermoso beso... y consiente que estaba cansada no reclamaba mi presencia aunque percibía sus ganas de pasar más tiempo conmigo.
Ya se iba y de repente se devuelve y pone su mano en mi puerta antes de yo cerrarla —Me olvidaba decirte que... Que...Que tengo unas ganas increíbles de... De... Que me muero por... — parecía que podía escuchar sus pensamientos, me sonrojé y bajé la mirada. Mis ojos se van de los suyos y hace el ademan de irse y de repente se vuelve hacia mí y vuelve hablarme haciéndome regresar mis ojos a sus ojos
—Deberías torturarme para obligarme a decirte lo mucho que me gustas. No sabes cuánto te extraño. Me hace falta un abrazo tuyo, de esos que me transmitían amor a enormes cantidades—
Sonrío y él de la forma más dulce aparta un riso de mi cabello de encima de mi rostro y cruzándome de brazos apoyo mi hombro en la puerta. Pero volteó para evitarlo; mi timidez había vuelto. Él me tomó con sutileza el mentón obligándome a mirarlo
— ¿Sabes que quiero? Quiero hacerte suspirar, como si tu corazón estuviera a punto de romperse— me hace estremecer
Estábamos uno frente al otro, mirándonos, analizando cada centímetro del rostro del otro. Empezó a besarme en el cuello, dando mordiscos a mi piel. Yo cerraba los ojos y me encogía con espasmos de placer que me hacían abrir ligeramente la boca mientras él besaba palmo a palmo mi cuello, tratando de marcarlo como suyo.
Estaba a punto de dejarlo pasar cuando su celular suena en su bolsillo haciendo que nos separemos dándonos cuenta de lo acalorados que estábamos.
Mira la pantalla de su táctil pero no contesta y me regala una sonrisa y luego me besa los labios despidiéndose para vernos en la mañana para desayunar juntos... cierro la puerta y quedo apoyando la espalda en ella, suspirando por todo lo que él me hacía sentir y a donde nos conducirían estos deseos reprimidos de ambos...
Gracias por apoyar la historia con tus estrellas... Muchisimas gracias