Apenas escuché la puerta cerrarse supe que me había salido el tiro por la culata.
-¿Cómo se conocieron Diana y tú?-
-Pues... Coincidencia-
No tenía ganas de hablar con Vanessa, sobre todo a solas.
Nunca habíamos estado a solas, por lo que no sabía lo que me esperaba.
-¿Ah, sí?-
-Sí...-
-Y... ¿Qué hacían cuando llegué? La pobre Dian parecía desesperada. Dio un salto enorme hacia atrás apenas entré-
-¿Qué?- hice una mueca.
-Sí, parecía incómoda y desesperada-
Pensé un momento. Me debía de estar mintiendo, Dian me hubiera dicho que no quería besarme. Pero ella quería besarme, no opuso resistencia. Quería besarme tanto como yo quería besarla a ella... ¿Verdad?
Me desconecté totalmente un momento dándole vueltas a eso, hasta que otra vez la voz chillona de Vanessa me interrumpió.
-Ty, me uní al equipo de fútbol-
-Ah, qué bien-
-Sí... El entrenador dijo que soy muy buena y que podría llegar a ser la capitana del equipo femenino-
La idea me pareció disparatada ¿Vanessa haciendo deportes? Era obvio que trataba de impresionarme, me gusta mucho el futbol.
-Ujum...-
-Sí... Y... ¿Viste el partido de futbol de ayer?-
-... ¿Es en serio?-
Ya había metido la pata. ¿Quién le pregunta a un ciego si vio un partido? Ya se notaba que estaba desesperada por impresionarme y hallar conversación.
-O sea... Digo...- tartamudeó -¡Ay! Lo siento Ty... Es que... yo...-
-Sí, sí, ya sé- dije cortante.
Hubo un rato de silencio.
-Ty... tienes algo en el mentón-
Pasé mi brazo por mi cara.
-Sigues teniendo algo. Te lo limpio-
-No...-
Sentí su mano agarrando mi mentón y pasando sus dedos.
-¿Ya...?-
De repente empezó a jalar mi mentón hacia adelante. Allí entendí lo que trataba. Empecé a hacer fuerza y escuché la puerta abrirse. Giré mi cabeza inmediatamente.
-¿Dian?-
-Oh, hola Diany- escuché la voz de Vanessa -¿Qué tienes?-
-Um... Traje los M&Ms...- la voz de Dian no sonaba como siempre.
-Yo se los doy-
-No- dije firmemente –Yo sé comer, gracias-
-Bueno... Creo que debería irme...- escuché a Dian.
-No, no te vayas. Todavía es temprano- dije. Quizás sonaba desesperado, pero no me importaba.
-Sí, todavía es temprano- Vanessa sonaba forzada -¿Qué hacemos, chicos?-
-En serio creo que debería irme-
-No Dian, por favor-
Puse la cara más suplicante que pude. Probablemente estaba perdiendo mi dignidad, pero con tal de que Dian se quedara valía la pena.
-No lo sé...-
-Por favor-
Escuché un suspiro.
-Está bien-
-¡Genial! Mientras más mejor ¿No?- escuché a Vanessa.
-Pues...-
Escuché la puerta abrirse y miles de agudas risitas.
-¡Hola Ty!- escuché las voces de las amigas de Vanessa a coro.
-Hola... No sabía que vendrían...-
-Pues qué bueno, porque arruinaría nuestra visita sorpresa-
-Diany, ellas son mis MEJORES amigas. Milly, Gabi, Dani y Cami-
Escuché cómo ellas se presentaban a Dian.
-Hola, un placer-
-Y bueno ¿Qué hacemos chicos?- escuché a Dani.
-Yo digo que juguemos verdad o reto- dijo Cami.
-No, no, no, no- dije rápidamente –Mejor busquemos una película-
Hubo un gran silencio un rato.
-Pero...- iba a reprochar Vanessa.
-No importa que no pueda ver, solo busquen una película y yo la escucharé-
No quería tener que jugar o pasar tiempo de calidad con Vanessa y sus amigas, por eso decidí ver películas. Así nadie tenía la necesidad de hablar ni nada, simple.
-Bueno-
Prendieron la tele y empezaron a cambiar de canal.
-¡Esa!- exclamó Dian –Digo... Esa, si quieren ¿No?-
-¿Dibujos animados? ¿Cuántos años tienes?- se burló Milly.
-Pues los mismos que tú, que a ti no te gusten no tiene nada que ver con tu supuesta "madurez", por cierto-
No pude evitar reír ante la respuesta de Dian.
-¿Qué película es?- pregunté parando de reir.
-Coraline-
-¡Epa! ¡Es la mejor película animada de todos los tiempos!- dije.
-¿No es cierto?- escuché a Dian, emocionada.
-Pues claro, Coraline es genial- siguió Vanessa, seguramente tratando de tener algo en común conmigo –Veámosla-
Al escuchar la película podía imaginarme casi todas las escenas. Yo amaba esa película. La vi de niño, y en ese tiempo me causó un trauma atroz, pero luego la consideré la mejor película animada de la historia.
Al terminar la película escuché a Dani.
-Vane, ya tenemos que irnos, ya es muy tarde-
-Oh... ¡Qué pena! Nos estábamos divirtiendo-
-Sí, qué pena- dije.
Hubo un rato de silencio y a continuación hablé:
-Bueno, adiós, que les vaya bien-
-Chao Ty-
Se despidieron de mí con un beso en la mejilla y escuché que cerraron la puerta.
-Ya era hora. ¿Dian?- pregunté.
-¿Qué pasa, Ty?-
-Bueno pues... Quería hablar contigo-
-Claro, ¿sobre qué?-
-Em...-
Tenía tantas cosas que preguntarle y decirle, que no sabía cuál decir primero ni cómo hacerlo.
Quería preguntarle sobre lo que pasó antes de que llegara Vanessa y lo arruinara todo, quería preguntarle si se había sentido mal de alguna forma ya que al entrar pareció que Vanessa iba a besarme, quería preguntarle si ella también quería besarme, quería preguntarle tantas cosas...
-Ty, lo siento. Debo irme-
Se acercó y tomó mi mano, con lo cual volví a sentir a mi corazón acelerarse.
-Volveré mañana ¿Está bien?-
-Claro...-
Me dio el puño, como se despedía siempre y sentí como sus pasos se alejaron.
-Dian ¿Estás bien?- fue todo lo que se me ocurrió decir.
-Claro ¿Por qué estaría mal? Después de todo creo que la pasaste bien, y si mi amigo está bien yo estoy bien-
Wow, friendzone. Ésta chica sí que sabía friendzonear sutilmente.
-Yo... Por nada, es solo que... Nada, bueno. Hasta mañana Dian-
-Bye, Ty-
Escuché la puerta cerrarse y me sumí en mis pensamientos.
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*Eso es todo por hoy, chicos!!!:)
Gracias por sus comentarios y votos!!!:) Me encanta ver que disfrutan la historia!!!:)
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Muchas gracias por todo chicos!!
Hasta el siguiente capítulo!!!:)*