- ¿Sophie? ¿dónde estás?
-¡Aquí, en tu habitación!
Estaba estirada en su cama leyendo un libro. Él había ido a comprar cosas para comer.
- Siempre leyendo- dijo yo alcé mi mirada y vi como me estiraba una rosa. Lo miré emocionada por su gesto pero luego la alejó - No, espera...no quiero que lo mal interpretes.
-¿Qué?
- No, no. No te la daré, no quiero arruinar nuestra amistad.
- Frank...
-Se la daré a Emma
-¿Emma? - lo miré confundida
- Sí, la pelirroja del bar ¿la recuerdas?
- Sí -fruncí el ceño
- Me la encontré hoy y pues bueno dije ¿por qué no? y la invité a salir.
-Ah...
-Bueno, iré a hacer algo de comer.
- ¡Está fea tu rosa! - grité cuando salió. Escuché como soltaba una sonora carcajada.
¡¿Emma?! ¡¿Emma?!
Él dijo que tenía una...¿cita? pero...¡¿cómo?!
¿Cómo? como se tienen las citas, tonta Sophie...
¿Con quién? con una chica pelirroja y voluptuosa llamada Emma...E M M A.
Pensé en eso un buen rato...esa pelirroja no se veía buena, es más parecía una cualquiera, además ni natural era..
Tal vez Frank se estaba equivocando con esta elección, tal vez...quizá, no esta Emma no era buena. Estoy segura.
Dejé de leer mi libro y seguí dándole vueltas al asunto, inclusive cuando almorzábamos yo seguía pensando en eso.
¿Emma?
Frank se notaba emocionado y mientras me ayudaba a escoger algunas películas que él había comprado me pidió que le eligiera un lindo atuendo para encontrarse con Emma
- Algo bonito, quiero impresionarla...
- Ni que ella fuera muy linda - respondí en voz baja, por suerte no me escuchó.
Esa Emma no me daba buena espina, para nada.
Mi mente se mantuvo todo el día ocupada con esa pelirroja idiota.
Pensando en todas las posibilidades, ninguna buena, claro.
Ella le haría daño, ¡estoy segura!
Tal vez solo es una cazafortunas, una desesperada, ¿Cuántos años tiene? ¿30? ¿35? Estoy segura que hasta es mayor que él. No, Emma no le conviene.
- Sophie...
- ¿Qué? - mire a Angel perdida.
Sí, yo me tuve que regresar a la pensión para que Frank saliera con Emma
- Deja de pensar en eso - dio un suspiro - No conoces a Emma.
- ¡Sí, la conozco! - solté enojada - Y no parecía muy decente, Angel.
- Pero, es decisión de Frank ¿ok?
- pero...¿y si se hacen novios? ella lo dañará. Estoy segura que solo quiere dinero...- miré a Angel y ella escondía una sonrisita - Estoy muy preocupada, no me mires así.
- No, esto no es preocupación - ella sonrió aún más - lo que tú tienes se llaman CELOS
- ¿Qué?
- Estás celosa - soltó casi cantando.
- Estás loca, ¡loca!
- Admítelo.
- No, Angel, solo estoy preocupada por mi amigo.
-Sí, claro.
¿Celosa? ¿Yo? pfff...por favor.
No son celos, ¿cómo podría estar celosa? Frank es muy bueno, muy tierno, muy...perfecto en todo pero ¿Celosa? no, claro que no.
Solo estoy preocupada, en serio.
Paranoica quizás pero ¿celosa? nop.
En serio, NO.
- Sophie, admítelo ¿si?
- No, Angel, no hay nada que admitir...
- Sophie, yo lo sé. Puedo ver las cosas como tú no y veo que te gusta, hace ya bastante tiempo, Frank. Sientes de nuevo esas cosquillits en el estómago, esas ganas de abrazarlo, estoy segura de que cuando miras a Frank olvidas todo.
- Estás loca, en serio.
- Te gusta - ella no dejaba de sonreír.
- Ya verás que no, en serio.
- Claro, si tú lo dices. - sonrió con malicia - en todo caso, ya Emma será la novia oficial, suenan campanas de boda.
- ¡No! - chillé y le lancé un cojín.
-¡Te dije! - ella rió mientras salía de mi habitación - ¡Te guuustaaa!
***
Primera semana desde que llegó Emma...
Esto apesta, en serio.
Ahora veo muy poco a Frank...él dice que es porque yo estoy de mal humor yo digo que es por su..."amiguita" Emma.
Como odio su nombre, me produce una rabia interna tan grande.
Segunda semana desde que llegó "Em"
Ya no es Emma, ahora es Em o frutillita, o cualquier tontería.
Estúpido Iero, estúpida Emma.
Tercera Semana desde que llegó...la perra
- Sophie, estás de muy mal humor - Frank estaba sentado frente a mí con una taza de cereales.
- ¿Tú crees? - pregunté ácidamente - ¿y esta novedad? ¿por qué no estás con Emma?
- Emis, tenía que viajar por unos días...
- Ah, claro y ¿ahora te acuerdas de mí?
- Sophie - me miró serio - te pido todos los días que nos juntemos. Tú eres la del mal humor.
- Claro, ahora es mi culpa. ¿Me puedes llevar a mi casa? estoy aburrida.
- ¿Es en serio? - me miró preocupado.
- Sí - respondí sin mirarlo. Él dio un suspiro y tomó las llaves.
- Vamos.
¿No me iba a decir nada? ¿Sólo...? Esto debe ser una broma.
¡Todo es culpa de esa Emma!
Un mes desde que llegó la pelirroja deslavada
- ¿y esta novedad? - preguntó Mikey - nunca estás para las juntas.
-cállate - le dije de mal humor.
- Celos, celos everywhere...
- Angel - la fulminé con la mirada.
- Pensé que no estarías y...lo siento - Mikey me miraba preocupado - invité a Gerard y a Jane.
- Me da lo mismo - me senté en el suelo de brazos cruzados.
Al rato llegó el resto de la manada. Incluyendo a Gerard y la loca.
- Sophie...
-¡¿qué?! - pregunté explosivamente.
- em...¿quieres bebida? - preguntó Ray amablemente.
- No.
- ¿Saben? esto de ser PELIRROJA - miré a Angel fulminándola- ¿qué?- ella se rió como si nada
Jane no me miraba ni por asomo. Pillé a un par de veces a Gerard con su mirada sobre mí pero rápidamente la apartaba. Como si me importara él o la tonta de su novia.
Ellos ya eran tema pasado.
Ahora tenía otra molestía: EMMA
- Sophie, vi a Frank con una chica el otro día - comentó inocentemente Mikey.
- ¿Si? mira que bien.
- Se llama Emma y Sophie la odia, la odia más que a Charlotte o a Jane.
- No odio a nadie - fruncí el ceño y le hice una mueca cuando Jane me miró - solo que Emma...
- ¡Lo dijo! ¡no la odia! así que por descarte son: ¡celos!
- ¡Ay, ya, déjame!
- ¿Estás celosa de la chica? - Mikey me miraba con burla - pues, tienes que estar celosa era muy guapa.
- cállate - Rachel lo golpeó en el hombro.
- Auch...
- ¡No estoy celosa!
¿Por qué no lo entienden? Yo no estoy celosa.
¿Celosa de Emma? ni que fuera la gran cosa...¿por qué debería de estarlo?
¿Porque Frank ahora estaba con ella y yo no? ¿Porque él le regaba flores y a mí no? ¿Porque le gustaba y yo no?
Suspiré rendida.
- Estoy celosa - admití y todos se rieron - Los odio - dije poniéndome de pie y sintiendo mis mejillas arder - pero no sé por qué lo estoy.
- Muy fácil - saltó Angel - te gusta, no, no te gusta. ¡Te encanta el petizo Iero!
- No es petizo...
- ¡y lo defiende! - se burló Ray.
-¡Con ustedes no se puede hablar! - salí de la habitación mientras todos se reían.
Estoy celosa de Emma...y mucho.