Capítulo 20
"Norah"
Me tiré agua sobre la cabeza escuchando los gritos de todos, todo iba de maravilla con la nueva forma de hacer un verdadero espectáculo como me lo había propuesto Seth, a todos parecía gustarle y eso me ponía feliz. Ahora venía una de las presentaciones más importantes en la noche, era la canción en donde Elliot entraría de nuevo al escenario.
Las luces del lugar bajaron un poco antes de dar un ambiente azul, mientras la melodía empezaba a sonar le di una mirada a Charlotte quien me sonrió antes de que yo empezara a cantar.
La coreografía no era muy difícil pues, Elliot era bastante torpe aunque no lo pareciera, pero lo compensaba con lo lindo que era, al menos eso solía poner de excusa. Era un vals en su mayoría de tiempo, y gracias a la confianza que teníamos no era incómodo, con lo tiempo habíamos aprendido a parecer una pareja de verdad.
Cuando por fin nos habíamos separado nos dispersamos por el escenario para acercarnos un poco más al público, yo fui al lado en donde estaba Charlotte y le molesté un poco haciéndole reír antes de seguir.
Cuando bajamos del escenario aún escuchaba los gritos de todos los que estaban ahí, mi corazón latía muy rápido y tenía una gran sonrisa, había sido otro excelente concierto.
- Hey. - Charlotte me dio un abrazo y besó mi mejilla. - Estuviste genial, eres la mejor.
- ¿Mejor que Shawn Mendes?
- Mucho mejor, y más linda. - Murmuró en mi oído haciéndome sonreír. - Ve a darte una ducha para irnos al hotel.
- A sus ordenes, capitán. - Dejé un rápido beso en sus labios antes de correr a las duchas del lugar, en serio lo necesitaba.
Solíamos cenar todos juntos en los hoteles, pero esta vez habíamos decidido separarnos pues había una gran cantidad de fans hospedándose en el hotel y no quería incomodar a nadie mientras ellos por fin podían descansar. Habíamos logrado junto a Elliot calmar a los fans dándoles algunas fotos y autógrafos.
- Eres un horrible bailarín. - Christelle se burló de Elliot haciéndome reír al igual que Charlotte. - Hablo en serio, tienes mucha suerte de haber nacido con una buena voz y ser lindo, si fuera por tu baile no tendrías ningún fan.
- Gracias por tu honestidad, Christelle.
- Por nada. - Se encogió de hombros. - Deberías aprender un poco de Norah, ella canta, baila y es linda.
- Gracias. - Le sonreí.
- Pero es muy mala en los deportes.
- No te lo negaré, - Miré a Charlotte. - soy una buena bailarina, pero para cualquier deporte soy un asco.
- Menos el surf. - Asentí.
- No sabía que hacías surf. - Charlotte me miró.
- No lo hago, pero es los más decente que sé hacer respecto a los deportes. - Me encogí de hombros.
- ¿Y tú Charlotte tienes otro talento que no sea tocar el violín? - Ella pareció pensarlo un momento.
- La verdad es que también sé tocar otros instrumentos y cantar, pero no me gusta mucho. Oh, y también puedo dormir más de lo que todos creen. - Reí por lo último, por era cierto, ella podía dormir bastante sin interrupción.
- Norah, disculpa que te moleste, pero tienes una llamada. - Kiara, mi asistente se acercó a mí con mi celular, lo tomé rápidamente al ver el número. Era mi abuelo, me alejé de la mesa sin decir nada.
- Hey, abuelo, ¿Cómo estás? - Pregunté.
- Cariño, tengo noticias.
- Te escuchó. - Estaba nerviosa y es que era probable que sabía lo que me iba a decir.
- Tu abuela no resistió más...
Tomé mis maletas y las bajé del taxi mirando la vieja casa de mis abuelos, ellos no habían aceptado que les comprara una nueva casa o algo, ellos solo necesitaban mantener lo que tenían juntos. Había logrado convencer a Seth de que me dieran más tiempo para descansar mientras ayudaba y acompañaba a mi abuela en su tratamiento contra el cáncer, necesitaba quedarme en Australia más tiempo con ella.
- Abuelo, abuela ya he regresado. - Grité entrando mis cosas.
- Estamos en la mesa. - Decidí dejar para después el orden y fui directo a saludar a ambos.
- Los he extrañado.
- Solo fue una semana, cariño. - Mi abuela sonreía divertida.
- ¿Y qué?, no importa cuanto tiempo pase, te extrañaré de igual forma. - Besé su mejilla.
Mis abuelos tenían su cabello de plata pero unos corazones de oro, ambos vivían lejos de casa de mis padres y estaban peleados con ambos por la decisión que habían tomado respecto a no apoyarme, aquello no me gustaba, pero era su decisión y mis abuelos podían ser bastante tercos la mayor parte del tiempo. Ya no les insistía acerca de nada.
- Cariño, queremos hablarte de algo. - Les miré mientras me sentaba junto a ellos. - Sabemos cuanto amas la música y todo el hecho de poder presentar tu música frente a todos, te agradecemos todo lo que has hecho por nosotros, pero queremos que te vayas.
- ¿Qué? - Quedé algo confundida.
- Te estás retrasando con tu música, nosotros estaremos bien. - Mi abuelo tomó mi mano. - Nosotros ahora solo tenemos un deseo, y es verte feliz.
- Pero abuela...
- Pero nada. - Ella me miró seriamente. - Apenas pudiste publicar tu primer disco y pediste un descanso, pronto cumplirás 19 y queremos que cumplas tu sueño libremente, no soportaría saber que te estoy atando aquí. Has trabajado mucho por esto, no pierdas el tiempo conmigo, sé muy bien cuanto me amas, no te preocupes.
- Solo si aceptas una enfermera y un ama de llaves.
- Si así te vas a América será lo único que acepte de ti, cariño. - Asentí.
Salí rápidamente del lugar y me fui a mi habitación, le mandé un mensaje a Seth para que me comprara pasajes en un avión y corriera las fechas, debía irme a Australia, no dejaría a mi abuelo solo y debía despedirme de mi abuela. Mientras ordenaba mi bolso lágrimas empezaron a salir de mis ojos, ella se había ido.
- Norah. - Tocaron la puerta. - Somos nosotros. - Christelle siguió tocando. - ¿Puedes abrirnos la puerta?
No respondí y sólo esperé a Seth, ellos habían dejado de tocar la puerta, pero aún sentía sus pasos en el pasillo. Ellos permanecían ahí.
- Norah, ya he arreglado todo. - Seth habló detrás de la puerta y me apresuré a abrir la puerta.
- Pero no irás sola. - Charlotte me miró.
- Iremos todos a Australia. - Elliot habló seriamente. - Y no hay un no como respuesta, iremos por nuestras cosas y nos vamos.
- Chicos. - Ellos me miraron. - Muchas gracias.