Quedo unos sengundos mirando la ventana de su cuarto, mientras cerraba los botones de su camisa de cuadros verde oscuro. Estaba tan cansada que simplemente cayó rendida al dormir, recordando como Daryl le había quedado mirando mientras se quedaba dormida.
Pero había despertado sola en aquella cama, pensando en Daryl y en donde estaría ahora. Subió los vaqueros negros y ajustados que le había favorecido la comunidad del reino, y por ultimo abrocho sus botines.
Así es, habían pasado una noche más en el reino. Fue lo último que Rick pidió para la pareja, luego de que la comunidad de Alexandria empezará a buscar armas y gente para la lucha contra los salvadores.
Dejo su cabello suelto y miro con su semblante serio como la cama estaba vacía, como había despertado sola una vez más. Daryl estaba concentrado en destruir a los salvadores, tanto que aveces ni siquiera recordaba mucho a Ellie.
La rabia y el deseo de venganza le podía segar demasiado a veces, pero comprendía esa parte de él. Después de todo aquellos hombres les habían hecho sufrir demasiado, como para no tener ni una pizca de compasión por ellos.
Tomó sus machetes y salió del cuarto donde había pasado la segunda noche con Daryl, estaba preocupada por muchas cosas, y una de ellas era la actitud de su pareja.
La mayoría tenia una profunda rabia, la más grande que podían tener. Era algo inevitable, pero como alguien le había dicho una vez, el enojo te hace alguien estúpido.
Camino a pasos lentos cuando pudo divisar a Daryl, al parecer hablaba con Morgan. Recordó que el moreno le había mencionado sobre de que el Rey saldría en la mañana para antender unos asuntos.
Los más probable es que el cazador se hubiera dado cuenta de aquel detalle, y ahora estaría reprendiendo a Morgan por actuar de esa manera en toda ésta situación. Decidio quedarse de pié en las escaleras que tenía el lugar, apoyandose levemente en el barandal negro.
—¿Sabes? Si Carol estuviera aquí, si hubiera visto todo eso...— escucho a Daryl estando detrás de él.— si supiera sobre Abraham... y Glenn nos estaría guiando a la batalla, listos para matarlos a todos.
—Lo haría.— respondió Morgan algo enojado.— y por eso se fue, viejo.
Se dio cuenta de como Daryl miro retador a Morgan, estando enojado por aquel comentario que hizo el moreno. Pero entendía un poco a Morgan, teniéndo miedo a que Carol se presentara para combatir con el reino.
La mujer no sabía nada de lo habia sucedido, completamente nada. Y no se imaginaba la reacción que tendría al enterarse de aquellas duras muertes por las que han pasado, y las incontables veces que tuvieron que servir a los salvadores.
Daryl simplemente le dio la última mirada de enojo a Morgan, antes de girarse y darse cuenta que Ellie estuvo escuchando la mayoria.
Solo paso por un lado de la castaña, ignorando su presencia, la verdad no tenía ganas de que le viera enojado. Y Ellie solo le levantó la mano a Morgan, en modo de saludo mientras recibía de vuelta aquel gesto.
Camino a paso lento, siguiendo los cabreados pasos que Daryl daba delante de ella. Se sentía algo idiota al seguir al cazador solo porqué estaba con rabia de todo esto que estaba pasando, es decir, una noche tienen sexo desenfrenado pero luego todo se olvida solo porque Daryl se desperto cabreado.
—Deberías dejar de actuar así.— dijo Ellie caminando detrás suyo.
—No tengo ganas de escuchar tus sermones, mapache.— notaba que el tono de su voz era enojado.
—No es un maldito sermón, es un consejo que te servirá.— susurró la chica, metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón.
Daryl le miro hacía atrás, pensando en como la castaña estaba demasiado relajada con todo éste tema. Le enojaba aquello, pues Negan debía estar buscándola como loco.
—¿Acaso no te importa lo que esta sucediendo?— preguntó el cazador, mirando con enojo a su chica.— solo estás pensando en lo comodo que esta tu trasero en este maldito lugar.
Ellie le miro sorprendida, mostrando lo ofendida que se sintió por aquellas palabras. Simplemente sonrió sinica y enojada, para caminar pasando por un lado del cazador.
—Vete a la mierda.— le susurró para alejarse de él.
Daryl le miró expectante, suspirando cabreado y sabiendo que la habia cagado. Era estúpido que se pusieran a discutir en estas circunstancias, estar juntos era los que más necesitaban en este momento.
—Mapache.— trató de hablarle pero la chica solo siguió caminando.
Estaba a punto de tomar su brazo, para poder hablar con ella o al menos disculparse por ser tan idiota aveces. Pero los dos se detuvieron al ver como Richard estaba en el lugar por donde caminaba, con algunas armas.
Tenía un arco en sus manos y al parecer trataba de darle al blanco que tenía unos metros frente a él. La pareja miro las armas que tenia en la mesilla, olvidando por completo la discusión que llevaban esa mañana.
—Estoy practicando.— dijo Richard al ver la presencia de los dos.— tengo que empezar a usar más de estas.
Se refería al arco con las flechas que tenía en sus manos, al parecer ya no llevaba un arma de fuego.
—Los salvadores son bastante inteligentes como para saber que no debería tener un arma cerca de ellos.— trató de concentrarse en el blanco, haciendo fuerza con la cuerda que llevaba su arco y manteniendo la flecha recta.
Al soltarla la flecha quedo insertada en el blanco, pero no exactamente en el punto que deseaba. A Ellie le llamó bastante la atención aquella arma, tanto como la primera vez que vio sus machetes.
—Morgan dijo que eres arquero.— le habló a Daryl, tomando una ballesta que estaba en la mesilla y ofreciéndole el arma.
Pudo darse cuenta de como Daryl miro expectante a Richard, por estar ofreciéndole un arma. Y miro a su chica mientras esta no tenia un buen presentimiento sobre lo que éste hombre tramaba, trató de negar con su cabeza para que primero pensara en aquello pero Daryl simplemente tomo la ballesta.
—¿Por qué?— pregunto el cazador, revisando la ballesta.
—Porque queremos lo mismo.— agregó Richard.— necesito su ayuda.
Daryl revisó la mira de la ballesta, estando bajo la mirada de Ellie quien de verdad no tenía buen presentimiento de esto.
[.….]
—Necesitamos algo para hacer mover a Ezekiel. Eso es todo. Alexandria, Hilltop y el reino atacando primero, atacando duro y después arrasaremos a los salvadores de la faz de la tierra. Manteniendo a las personas... docenas y docenas y docenas de buenas personas... manteniéndolas a salvo.—
Recordó las palabras de Richard, pensando en el loco plan que tenía el hombre solo para poder hacer entender al Rey del reino. Caminaba unos pasos detras de Daryl, mirando como Richard era el que los guiaba hacia el punto donde atacarian.
El hombre tenia un container escondido en el bosque, donde pudo prestarles armas y hacer bombas de molotov. Estaba bien equipado para ser sinceros, eso hacía saber a Ellie que este hombre esperaba el momento indicado.
Pero a la castaña no le gustaba esto, atacar a un grupo de salvadores ellos solos, no le agradaba para nada. Trató de hablar con el cazador, pero sabiendo que estaba segado por la venganza, no pudo hacer mucho.
Cada uno llevaba un arma, y claramente Ellie llevaba sus machetes, al igual que Daryl tenía la ballesta en su mano. De verdad no quería que esto se saliera de sus manos, pero al parecer los dos hombres querían mucho esto.
—No te quedes atrás.— le susurró Daryl a la chica.
—¿Enserio crees que esto es necesario?— pregunto en un susurro de igual forma, para que Richard no le escuchara.
—¿Ahora sientes pena por ellos?— fubo el cazador, refiriendose a los salvadores.
—Solo estamos provocándoles para que maten a alguien mas.— dijo sincera, sintiendo como Daryl le miraba enojado.— deberíamos esperar a que Rick y los demás encuentren las cosas necesarias.
—Debiste haberte quedado en el reino.— agregó Daryl recibiendo la mirada de cabreada de Ellie.
Y es que la castaña había estado teniendo mucha paciencia con Daryl, comprendía que su actitud de cabreado hacía ella era por el simple hecho de que tenia miedo, pero de verdad que estaba siendo alguien estúpido.
La paciencia de Ellie ya estaba llendo por las nubes.
Ignoro todo cuando miro un letrero que tenía la palabra cementerio escrita, se dio cuenta de como indicaba hacía donde se encontraba el lugar. Richard les miro en el momento, haciendo que Ellie sospechara un poco sobre todo.
Llegaron donde yacían dos grandes container de camiones varados en la orilla de aquella carretera, preparandose con sus armas y listos para escuchar las instrucciones de Richard.
—Pasan por esta carretera.— les dijo.— si vemos autos, son los salvadores.
—Vienen últimamente en bandas de a dos o tres.— agregó.— por eso los necesitaba, no puedo atacarlos yo solo.
Ellie se asomó levemente en la orilla de ese gran container que estaba abandonado y salpicado de sangre, mirando la dirección desde donde vendrían aquellos salvadores.
—Vamos a atacarlos primero con las armas... y después con las molotov.— el hombre se saco la mochila que llevaba, dejándola en el piso y revisandola.— después volvemos a las armas hasta que estén muertos.
—¿Por qué el fuego?— pregunto Daryl acercándose a Ellie y verificando que pudiera protegerle.
—Tiene que verse mal.— explicó el hombre.— los salvadores que descubran lo que quedó... queremos que estén enojados.
—Dejé un rastro desde aquí hasta el escondite de las armas que planté, a la cabaña de ese alguien por el cuál Ezekiel se preocupa.— Ellie se giro para mirar al hombre, llamando la atención en las palabras que dijo.
—¿Quién es?— preguntó Daryl también sospechando de aquellas palabras.
—Es solo un ermitaño.— trató de evadir el tema.— aveces le lleva comida.
—¿Por qué no vive en el reino?— Ellie ya se había metido en aquel tema, sospechando de que conocían a esa persona.
—No lo sé.— contesto Richard.— si vive allá afuera, morirá allá afuera.
—¿Es mujer?— gruño Ellie enojada, sabiendo que todo lo que harían en ese momento, caería encima de esa persona.
—¿Que importa? Tiene más pelotas que tú y yo.— respondió apurado, pero haciendo que Daryl y Ellie sospecharan aún mas.— de todos modos morirá.
—Cuando los salvadores vengan y encuentren a sus amigos muertos, si tienen un poco de cerebro y pueden seguir un rastro obvio, van a ir al escondite de armas y luego a la cabaña, y atacaran a esta mujer.— explicó Richard, mirando como Daryl tenía una mirada enojada en su rostro.
—¿Cómo se llama?— preguntó el cazador, sintiendo de igual forma como Ellie estaba tensa por saber quien era.
—Tal vez la maten, tal vez no, pero le mostrara a Ezekiel lo que tiene que hacer.— agregó Richard.
—Su nombre, ¿cuál es?— insistió Daryl.
—Es dura, tal vez sobrevivirá.— Trató de hacerle entender el hombre, al ver que la pareja estaba enojada.
—¡Dinos el maldito nombre!— elevó la voz Ellie.
Pudieron ver como Richard suspiraba angustiado, y dudaba en decir el nombre de aquella mujer que tanto hablaba. Ellie sentía sudor frío en su cuello y algo de nervios en su estómago, esperaba que dijera el nombre que ellos dos esperaban.
—Carol.— la nombró finalmente.— esperaba que no la conocieran, pero no pense que les importaría, porque saben lo que necesita pasar.
—Daryl, vamonos.— dijo Ellie sin quitar la vista hacía Richard.
La chica tomó rapidamente la mochila que llevaba, al igual que su arma, no formaría parte de esto y menos para hacerle daño a Carol. Daryl hizo la misma acción, pues tomo su mochila listo para irse.
—Miren... así es como... como podría suceder.— les trató de detener, al ver que tenían intenciones de largarse.— así es como podríamos deshacernos de los salvadores, como todos podremos tener un futuro.
—Ella está viviendo allá afuera sola, esperando a morir.—
—¡No!— le negó Daryl ya caminando lejos del hombre.
—Si no hacemos nada, muchas personas morirán.— tomó bruscamente el brazo de Ellie, mientras ésta le miro enojada.— ¡Personas que quieren vivir!
—No toques a Ellie, ¿Me escuchaste?— gruño Daryl empujando al hombre y haciendo que soltara a la chica.
La castaña solo quería largarse del lugar, tomando el brazo de Daryl para que no comenzaran una pelea estúpida.
Pero todos se miraron expectantes al escuchar como unos autos y el motor de algunas motocicletas se acercaban al lugar. Ellie corrió para asomarse con cuidado en el container de aquél camión, y pudo verificar que ese grupo de salvadores se acercaba.
—Demonios.— gruño, tomando el mango de uno de sus machetes y estando atenta.
—Son ellos.— avisó Richard.— miren, podemos esperar que las cosas vayan mal, perdemos gente... o podemos hacer lo difícil... y elegir nuestros propios destinos.
—No.— nego Daryl manteniendo la ballesta en sus manos, sin quitar su mirada intimidatoria.
—Lo siento.— Ellie miró sin entender.
Sin esperarse nada, Richard la estampo brutalmente en la pared de aquél container. Haciendo que su frente sangrara rápidamente, sin poder contener el dolor y los quejidos cuando cayó fuertemente al suelo.
Sinceramente no se esparaba aquello, y solo pudo tocar levemente su frente viendo como su mano quedaba con ese color rojizo que tanto odiaba. Estaba descordinada por ese fuerte golpe, solo miraba como Daryl había derribado a Richard para darle unos fuertes y brutales golpes.
Podía mirar como su esposo le gritaba para verificar si se encontraba bien, pero no podía escuchar más que un pito en su cabeza. Se levantó como pudo al ver que Richard golpeó a Daryl con su arma para sacarlo de encima, pero rapidamente los dos se apuntaron con sus armas.
—Habrá más.— habló Richard cansado, teniendo sangre en toda su nariz y escuchando como los autos pasaban por la carretera sin poder verlos.— o esos... volverán por aquí más tarde. Tendremos otra oportunidad, pero nos estamos quedando sin tiempo.
—Si ustedes y su gente quieren hacer algo contra los salvadores... tienen que hacerlo pronto y necesitan al reino.— jadeo cansado, sin soltar su arma y mirando a la pareja.— lo que tenemos que hacer requiere de sacrifios de una o otra forma.
—Sujetos como nosotros... ya hemos perdido mucho.— agregó con sus ojos llorosos.
—No nos conoces.— dijo Daryl con su voz gruesa, sin bajar su ballesta que apuntaba a Richard.
—Ya sé... esa carol, viviendo por su cuenta así, podría estar muerta ahora mismo.— agregó haciéndoles entender.
—Si sale lastimada, si muere, si le da fiebre, si la ataca un caminante...— gruño Daryl acercándose a Richard, también con su respiración agitada.— si le cae un rayo... cualquier cosa... cualquier cosa que le pase, te mataré.
—Moriría por el reino.— Richard tenía sus ojos cristalinos.
—¿Por qué no lo haces?— le pregunto enojado, dandose la vuelta y dando por terminada aquella charla.
Richard solo miro como el cazador rápidamente se apresuraba para verificar como estaba su esposa. Ellie solo tenía abierto uno de sus ojos trantando de mantenerse de pie para irse de una vez y poder buscar a Carol, pero sintió como Daryl respiraba enojado al ver como habia quedado su chica.
—Maldito hijo de...— gruño Daryl dándose vuelta y queriendo golpear a Richard.
—¡No!— le detuvo Ellie como pudo, pues estaba media aturdida por aquel fuerte golpe.— solo... vámonos de una vez.
Daryl miro unos segundos a Richard, quien seguía sangrando por su nariz con sus ojos llorosos. Paso el brazo de Ellie por sus hombros, para poder ayudarla a caminar.
La castaña solo se concentró en caminar lejos de ese lugar, teniendo de ayuda a Daryl y mirando por última vez a Richard.
[……]
Estaba cansada caminando por aquél camino que guiaba al cementerio, donde se suponía que se encontraba Carol. Ellie caminaba unos pasos más adelante que Daryl, cojeando levemente pues su pierna quedo con un feo dolor.
Sentía la mirada de su pareja detrás suyo, se sentía un poco enojada. Advirtiendole como estúpida que no era buena idea, para que ella terminara con la frente rota en sangre y su pierna bien adolorida, ni siquiera quería hablar con Daryl para terminar gritándole como loca.
Por otro lado, Daryl iba enojado, pero no con Ellie, estaba cabreado al ver como la castaña había terminado peor que él solo porque el quería una estúpida venganza que no tenía sentido. La chica no había dicho ni una palabra sobre lo sucedido, simplemente estaban caminando hacía la casa de Carol.
Comprendía que Ellie quería ver a la mujer y era esa la razón por la que caminaba tan rápido, forzando su pierna.
"Puedo caminar yo sola".
Fue lo único que salio de sus labios, antes de estar caminando delante de Daryl. Se sentía un tremendo idiota, al ver que le habían hecho daño a la persona que amaba solo por aquella estúpida escena.
—Hey.— le llamó trantando de establecer una conversación con la chica.
—No digas nada.— interrumpió Ellie, ya mirando la casa que tenía un cementerio a su alrededor.— no fue nada.
El cazador estuvo a punto de insistirle para poder charlar con ella, pero los dos se detuvieron al darse cuenta que habían llegado a la cabaña que tenía cementerio.
Le dio una mirada a Daryl, haciendo un gesto para que se acercaran y tocaran la puerta. Estaba nerviosa y algo tensa, no sabían que encontrarían exactamente.
Y subió las viejas escaleras de madera que tenía el porche de aquélla cabaña, forzando su pierna mientras miraba como Daryl se mantenía cerca para ayudarle. Estaban frente a la puerta y ni siquiera pensaban en poder ver a Carol, solo estaban nerviosos y con algo de miedo al equivocarse de persona.
Daryl golpeo la puerta, esperando a que alguien pudiera salir de aquella abandonada cabaña, pareciendo que el lugar estaba desolado. Esos segundos donde esperaron que la puerta se abriera, fueron simplemente eternos.
Pero en el momento donde la puerta se abrió, haciendo ese leve ruido que hacia ver a la cabaña aun más vieja, pudieron ver a esa persona. Su rostro por unos segundos había sido de enojada, como si ya sabía las personas que tocaban su puerta.
Pero la cara de Carol se mostro sorprendida y casi en llanto al ver como Daryl, acompañado de Ellie estaban frente a ella. Había pasado demasiado, en el cual había visto por última vez a estas dos personas que queria tanto.
No sabían que decirle simplemente le miraron con tristeza, mientras que Carol tenía su mirada llena de lágrimas. Ellie limpió las lagrimas que habían corrido por su mejilla, sintiendo también la emoción y el impulso de volver a ver a Carol.
Y la mujer rápidamente se acerco a ellos con unos silenciosos sollozos al abrazarlos desesperada, sintiendo como la pareja le devolvía el abrazo como podía.
Era increíble tener a Carol nuevamente junto a ellos, aquella mujer que estuvo desde el principio con el grupo. Era un verdadero sentimiento materno que Ellie tenía hacia esta mujer, haciendo que su emoción al llorar fuera más grande.
—Bien.— se separó Daryl con su voz un tanto quebrada para poder hablar con Carol.
Ellie limpio rápidamente sus lagrimas mirando como Carol estaba más que emocionada al ver que estaban los dos con vida, pero quería mostrarse un poco fuerte para no seguir llorando frente a Carol.
—Jesús nos llevó al reino.— habló Daryl mirando a la mujer y aun teniendo su voz triste.— Morgan dijo que solo te fuiste. Estabamos aquí afuera, te vimos.
—¿Por qué te fuiste?— preguntó Ellie con su voz quebrada y sintiendo sus ojos llorar nuevamente.
—Tenía que hacerlo.— respondió la mujer luego de unos duros segundos en silencio, sintiendo sus lagrimas que caían con tristeza.
Decidieron pasar con Carol hasta que la noche cayera en ese lugar, pensando que sería una linda forma de estar unas horas con la mujer y escuchar la razón del porqué se fue de Alexandria.
Carol no sabía del ataque de los salvadores, ni las muertes que habían provocado en todo este tiempo. Ella simplemente se alejo de todos, sin saber lo que sucedida hasta en esos momentos de locura.
Había sobrevivido como siempre lo hizo, y eso aliviaba a Ellie. La cabaña era simple, rústica y acogedora.
Pues a la llegada de la noche, Carol encendió la chimenea que tenía la casa y unas pocas velas para poder servirles un poco de comida a la pareja. La herida de Ellie fue atendida por la misma Carol, pues la frente de la chica seguía sangrando y su pierna ya no dolía demasiado.
Ahora mismo la pareja estaba sentada en las sillas del comedor que tenía la cabaña, mientras unas velas encima de éste les alumbraba la mayor cantidad. Y miraban como Carol estaba a un lado de la chimenea, esperando a que la comida se calentara.
—No podía perder a nadie.— habló Carol mirando el fuego, pues sentía las miradas de Ellie y Daryl.— no podía perder a nadie de ellos. No podía perderlos a ustedes.
—No pude matarlos a ellos.— agregó, mirando hacía atras para poder encarar a la pareja.—pude, y lo haría.
—Si lastiman a cualquiera de los nuestros... uno más de ellos... es lo que haría.— susurró teniendo el fuego como su luz en ese momento.— y no quedaría nada de mí después de eso.
—Los salvadores, ¿vinieron?— Ellie cerró levemente sus ojos al escuchar aquella pregunta de Carol.
—Sí.— respondió Daryl también dudando en decir la verdad a la mujer.
—¿Alguien salió lastimado?— les preguntó mirandolos, y lagrimas reflejadas con el miedo de la verdad.— ¿Todos están bien?
—¿Los salvadores...?— a Carol se le quebró la voz en aquella pregunta, sintiendo sus lagrimas rápidamente aparecer.— ¿Están todos bien en casa?
Ellie permaneció en silencio, aguantando sus lagrimas y tragando el gran nudo en su garganta, de esa forma Carol no se enteraria de nada.
—Daryl... Ellie.— les pidió que contestaran, teniendo miedo al ver que los dos se quedaban en silencio un poco tensos.
—Ellos vinieron.— habló por fin Daryl.— los tenemos a todos.
—Hicimos un trato con resto de ellos, como Ezekiel.— agregó.
—Todos están bien.— mintió Ellie, fingiendo la más grande sonrisa oculta en tristeza.— todos lo están.
Sintió la mano de Daryl tomar la suya por debajo de aquella mesa, y comprendió que debía aguantar las ganas de llorar, de esa forma Carol no sospecharia nada. La mujer limpió sus lagrimas aliviada, sintiendo como todo estaba bien al escuchar esas palabras.
Ellie solo agachó su mirada forzando una sonrisa, tal vez era mejor no decir nada.
—¿Vamos a comer o tengo que ser rey o algo así para tener algo de comida aquí?— cambió el tema Daryl, para aliviar el ambiente.
Ellie y Carol rieron, mientras la mujer limpiaba sus lágrimas con una sonrisa aliviada en su rostro. Y sacó la pequeña olla que tenía en la chimenea, para poder servirles algo de comer a la pareja.
La castaña sonrió al ver como estaban juntos en aquél comedor, comiendo de la deliciosa comida de Carol nuevamente y sintiendo que al menos algo estaba bien en esas horas que estuvieron en esa cabaña.
—Ezekiel... ¿es adecuado?— pregunto Daryl al ver que Carol se sentaba con ellos.
—Sí, creo que sí.— respondió Carol sonriendo, al escuchar la pregunta.— Ellie, ¿porqué llegaste lastimada?
—Tuvimos un problema con un caminante.— mintió Ellie, sonriendole a la mujer y sintiendo la mirada de Daryl encima suyo.
El pequeño tiempo paso bastante rápido, hablaron mucho con Carol y la mayoría solo fue de cosas buenas. Pero debían marcharse antes de que anocheciera más, no querían tener problemas con caminantes en la oscuridad.
Salieron al porche de madera que tenía la cabaña, para poder despedirse y volver al reino. Eran alumbrados por las velas que tenía Carol dentro de su casa y sentían como era una noche un tanto fría, pero relajante.
Daryl bajo las escaleras del porche adelantándose, pero Ellie se detuvo involuntariamente al girarse y ver como Carol les miraba desde la entrada de la cabaña.
Corrió hacía ella para darle un fuerte abrazo, dándole cariño y haciéndole entender que la habían extrañado bastante. Carol acarició el cabello castaño de Ellie mientras sonreía al ver como esta chiquilla estaba toda una mujer, comparado a cuando la conoció en el campamento de Atlanta.
—Cuidate.— le susurró la mujer a Ellie antes de ver como ésta caminaba hacía Daryl.
Ellie se alejó unos pasos sonriendo al ver como Daryl también iba a abrazar a Carol, comprendía que tenían una buena relación y había sido duro no haberla visto en tanto tiempo.
Era una linda escena ver aquél abrazo, ni siquiera pudo evitar sonreír al darse cuenta que habían encontrado a Carol.
[……]
Miraba detenidamente como aquél tigre llamado Shiva estaba enjaulado en aquella grande jaula, había anochecido bastante y ella simplemente fue a dar vueltas por el reino.
Hasta que encontro ese lugar donde yacía la bestia del rey, era hermosa pero no le tenia la suficiente confianza como para tocarle. Y estaba hincada frente a los barrotes de la reja, mirando como el tigre caminaba en circulos mientras gruñia.
Pensaba en como habían encontrado a Carol, en como ella no sabía nada de la guerra que querían comenzar y tampoco de las muertes importantes que tuvieron. Pero fue lindo ver como de nuevo podían hablar con Carol, como aquella mujer lloró de emoción al verlos.
Y es que no había hablado con Daryl, desde que se fueron de la pequeña casa donde Carol se refugiaba. No estaba enojada, solo esperaba que Daryl enfríe su cabeza un poco luego de todo el problema que tuvieron en la carretera.
Carol le había curado muy bien su herida, teniendo ahora un parche en su frente y ya ni sintiendo el dolor en su pierna por aquel fuerte golpe que le dio Richard. Tocó levemente el anillo que aún permanecía en su dedo, y cerró sus ojos nostálgica al recordar como había llegado ese anillo a su vida.
—Sabes...— dijo Ellie mirando a Shiva, pues el animal seguía caminando en circulos y mirandola mal.— siempre pensé que tendría una boda hermosa.
—Ya sabes, un vestido hermoso y un lugar donde muchas personas irían.— Sonrió agachando su mirada y imaginando todo aquello.— me hubiera gustado tener una de esas cosas con la persona que ahora amo.
—Pero el mundo es un puto caos, ya ni siquiera puedes imaginarte un maldito baile de bodas por el Apocalipsis.— bromeó.
Se dio cuenta de como el tigre se acercaba a los barrotes, dejando a Ellie sorprendida. De hecho nunca se llevo bien con gatos o animales que tuvieron que tener relación con felinos, siempre fue una mala relación.
Levanto su mano nerviosa para al menos poder tocar al animal que estaba en los barrotes mirandole, no debía ser tan dificil pensó ella. El Rey Ezekiel lo hacía todo el tiempo después de todo, no debia haber tanta diferencia.
Pero cayó sentada al ver como Shiva le gruño enojada justo en el momento que la iba a tocar, después de todo solo fue una trampa sucia de aquella felina.
—Maldito gato.— gruño Ellie mirando como el tigre se paseaba victorioso por su jaula.
Escuchó la risa ronca de alguien, haciendo que mirara rápidamente avergonzada. Pues Daryl estaba apoyado en la puerta del lugar, con una sonrisa de burla en sus labios sin poder evitar reír por aquella escena.
Ellie solo desvío su mirada ofendida al darse cuenta que había estado mirándole, mientras ella se hacía la valiente con Shiva.
—¿Hace cuánto estás de mirón?— bufo Ellie sentándose en modo indio.
—Lo suficiente como para saber que no te llevas bien con los gatos.— se burlo Daryl acercándose a la chica.— y algunas cosas más.
La castaña antes de mirarle raro o poder preguntarle a que se refería, ya había sido levantada rápidamente por Daryl haciendo que ésta quedará frente suyo. Y sin comprender miro como su esposo pasaba una mano en su cintura mientras que con la otra tomaba su mano, era estúpido pero conocía que esta posición era para bailar vals.
—¿Que haces?— no pudo evitar reír, al ver como el cazador empezaba a guiarla en ese baile de bodas.
—Bueno, tu querías un maldito baile de bodas.— fubo Daryl teniendo cuidado para no pisarle.
—¿Estuviste escuchando?— Se sorprendido por eso.— ¿Y sabes bailar?
—Lo vi en una película, no tenía que ser tan dificil.— Ellie rió por aquélla respuesta.
Pero era algo lindo de su parte, hacer sonreir a su chica con aquello. Era extraño bailar junto a una jaula de un tigre, pero lo valía al estar junto a Daryl.
Hasta podía escuchar de fondo ese pequeño vals que siempre se imagino en su boda, con alguien cantando a lo tipo Indie Folck. Imaginarse con vestido o imaginar a Daryl con un elegante traje la hacía reír, pues sabía que eso era un tanto imposible por ahora.
—Perdón.— le susurró Daryl aun bailando aquél vals.— no debí haberte llevado a esa salida con Richard.
Ellie solo negó con su cabeza, para no darle importancia a ese tema ya pasado. Comprendía que el cazador se sentía culpable, al no esperar que ella saliera lastimada o no poder protegerla lo suficiente.
—Eres un idiota.— sonrió Ellie, al pensar que la mayoría de veces salía lastimada por seguir a Daryl.
—Lo soy, pero te amo.— la chica miro sorprendida, esas palabras de verdad fueron sinceras para ella.
Tanto que sonrió con unas pequeñas lagrimas en sus ojos, pensando en todo el amor que sentía por este estúpido hombre frente a ella.
Se tiró encima de Daryl, abrazando al cazador por el cuello y dandole un feliz beso que sorprendió al hombre.
—Lamento interrumpir.— escucharon en la puerta del lugar.
Ellie se separo rápidamente de su pareja, para mirar como Morgan estaba mirando hace unos segundos en la puerta del lugar y volviendo algo incomodo el momento que tenían.
Daryl como siempre cabreado cuando alguien les interrumpe, se dio la vuelta para mirarle y ver que quería el moreno, pero al parecer solo pasaba para mirar como se encontraban.
Supo que Ellie llego lastimada y pensó de inmediato que la pareja no andaba en algo bueno.
—Le caes bien.— dijo Morgan refiriéndose a Shiva pues la tigresa estaba pegada a los barrotes a un lado de Daryl, haciendo que Ellie soltara un bufido enojada.— Ezekiel estaría impresionado.
—Sí, me recuerda a alguien.— se burlo Daryl mirando al tigre y pensando en Ellie.— imagino que un sujeto que tiene un tigre de mascota no puede ser tan malo.
—Es adecuado para Carol.— agregó Ellie al ver que Daryl iba a ese punto.— sí, la encontramos, allá afuera en esa cabaña.
—Miren lo que dije... cuando dije que solo... se fue.— trató de explicar.— es lo que me dijo que hiciera.
—No, lo entendemos.— Daryl no le dio mucha importancia.— necesitamos al reino, tienes que hacer que eso suceda.
—Lo siento.— se disculpó.— es decir, yo... de verdad lo siento, pero... no puedo ser yo.
—Mira, a lo que sea que te estés aferrando... ya no está, viejo.— le trató de hacer entender Ellie.
—Despierta de una maldita vez.— agregó Daryl tomando sus cosas para poder irse con Ellie.
—Son igual que yo, Daryl.— dijo Morgan antes de que la pareja se fuera.
—No sabes ni una mierda de nosotros.— gruño Daryl enojado.
—No, lo sé.— agregó Morgan.— porque no le dijeron a Carol lo que pasó. No lo hicieron, porque de lo contrario estaría aquí, y me alegro por eso.
—Verán, todos nos estamos aferrando a algo.—
Ellie miró como Shiva se acercaba a la mano de Daryl para que éste le acariciara, haciendo que ésta se cruzara de brazos al ver como ella no pudo acariciar a ese felino.
—Regresaremos a Hilltop en la mañana para prepararnos.— finalizó la charla Daryl, tomando la mano de Ellie para salir del lugar.
Y cuando la mañana llegó. Daryl y Ellie ya caminaban por la puerta que tenía el reino, para salir y dirigirse al Hilltop como mencionó Daryl.
Miraron por última vez a Morgan quien les miraba desde el interior de aquella comunidad y siguieron con su camino, el cual era salir.
Se miraron entre si, caminando con sus armas y listos para todo. Asintieron con su cabeza decididos y siguieron caminando, juntos.
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He vuelto ❤
Capítulo largo como siempre, estoy tratando de conseguirme los últimos capitulos de la temporada siete para poder escribir más bien los detalles:( pero se me está haciendo difícil.
Tal vez me demore en actualizar por ese pequeño problema, pero me las trataré de arreglar.
Espero que el capítulo sea de su agrado 💕 se agradecen mucho los comentarios y votos.
Nos vemos en el siguiente capitulo, chauuuuu.