ZAYN POV
Cuando la chica levantó las banderas, apreté la marcha a 200. Cada vez iba más rápido, hasta que yo ya no llegaba a controlar la moto. Me volví a sentir vivo, la adrenalina corriendo por mis venas, y el aire frío de noviembre chocaba contra mi cara. Me levanté un poco del asiento, quedando con las rodillas flexionadas. Un grito salió de mi boca, disfrutando del momento. Nunca me cansaría de esta sensación, era la más perfecta del mundo. Un rugido me hizo girar para mirar hacia atrás, viendo el idiota de James. Oh no. Esto va a ser divertido. Apreté mas el acelerador, 210. Me acerqué hacia su moto, su cara de confusión me divertía. Se arrepentirá toda su vida de quererme tocar las pelotas.
Me acerqué de tal manera que su rueda chocara con la mía, notando como el se tensaba. Chispas de fuego saltaban entre las dos motos, dándome una oportunidad de adelantar.
*
-No me has defraudado.-dijo el mismo hombre que me apuntó a la lista.
-Te dije que hoy sería como siempre.
-Lo sé. Por muy cabrón que seas, eres el mejor corredor.
-Lo sé.-sonreí vacilando.
-Y…¿se puede saber por qué no has venido por aquí en dos semanas?
-A ti esto no te importa una maldita mierda.-escupí alejándome de allí, pero una mano chocó mi hombro.-Espera.
-¿Qué?
-Mañana hay una carrera muy importante. Te juegas 2000 euros, si quieres apuntarte…-preguntó inseguro.
-¿A qué hora?-dije, notando su sonrisa de satisfecho en su cara.
-A las 11.
-Echo, apúntame.
-Nos vemos mañana.
Asentí, esta vez sí saliendo de allí.
Busqué a Harry con la mirada. Se estaba liando con una chica. Suspiré sonriendo. Ese chico no tiene remedio. “Tú eras como él, hasta que ella llegó” Mi subconsciente avisó.
Como vi que él estaba suficiente entretenido, cogí mi moto largándome de allí.
KATE POV
El ocho menos cuarto, estaba sentada en la puerta del instituto con Ash y las chicas españolas que me presentó ayer. Estaba esperando que él llegara. Hoy no me había pasado a buscar, y lo había echado de menos.
Noté que alguien tocaba mi hombro. Subí la mirada hasta encontrarme con…
-Andrew.-sonreí simpáticamente.
-¿Podemos habar?-murmuró mirándome fijamente. Sus ojos mostraban algo de esperanza.
-Claro-asentí.-Ahora vengo-avisé a las chicas y ellas asintieron.
-Yo…-dijimos a la vez. Nos miramos y carcajeamos.
-Está bien empieza tú.-dijo él.
-Vale. Solo quería pedirte perdón por lo que pasó hace unos días. Zayn aveces no se sabe controlar y bueno…
-Esta bien.-interrumpió.- ¿sois novios?-preguntó inseguro.
-No.-suspiré. Él asintió un poco aliviado.
-¿p-podremos seguir siendo amigos, verdad?
-Claro.-sonreí mientras lo abrazaba. Él era una gran persona, lo sabía. Me daba pena.-No te-
-¿Tu otra vez?-una voz ronca interrumpió.
Zayn.
Me aparté rápidamente de Andrew, antes de que otra escena volviera a ocurrir.
-¿Qué mierda Kate?-sus ojos estaban oscuros, y sus puños apretados.
-Zayn, solo le estaba pidiendo disculpas.-susurré flojito, para que solo él lo pudiera escuchar. Puse la mano en su pecho, apartándolo de allí, dirigiéndolo hacia atrás del instituto. Me supo mal no despedirme de Andrew, pero tuve que salir de allí rápido.
Nos sentamos en un banco. Su mirada se clavó en mis ojos. Me acerqué a él depositando un beso en su mejilla, y sus brazos rodearon mi cuerpo.
-Sabes que me molesta que estés con él. No me gusta Kate.-susurró apretándome más contra su pecho.
-Él es buen chico.
Podía sentir su corazón latiendo fuerte junto el mío. Era como una melodía perfecta. Noté sus músculos tensarse y fruncí el ceño. Subí la mirada hacia sus ojos y estaban cerrados, sus labios entreabiertos muy apetecibles. Me acerqué rozándolos con los míos, y una sonrisa apareció en su rostro aún con los ojos cerrados. Me puse a ahorcadas encima de él, rodeándome la cintura con sus brazos. Nuestros labios seguían pegados, pero sin ningún tipo de movimiento, hasta que decidí empezar. No tardó más de dos segundos en seguirme el beso, que esta vez no era apasionado, ni necesitado. Era delicado, un beso virgen. Sin lenguas, solo los roces de nuestros labios.
Enredé mis manos entre su suave pelo apretándolo más a mí, oyendo un gemido de su parte. Me separé por falta de oxígeno pero él no lo permitió volviendo a juntarlos. Noté sus labios sonreír contra los míos mientras nos besábamos, y eso me volvió loca, tirando de su labio inferior. Abrí los ojos, encontrándome sus ojos clavados en mi cara. Me sonrojé. ¿Me había estado mirando todo este rato?
-Eres preciosa.-susurró contra mis labios, haciendo que mis mejillas tomaran más color del que tenía.
-Y tu un tonto.-sonreí de vuelta.
-¡Oye!-maldijo bromeando, rozando sus labios contra mi mejilla. Rodeé mis brazos en su cuello, abrazándolo con fuerza. Mil emociones inexplicables invadieron mi alma. Cerré los ojos disfrutando del momento. Sus brazos masajeaban mi espalda, un gesto de relajación. Pero la relajación se terminó demasiado rápido para mi gusto. El timbre sonó avisando de que empezaban las clases. Me separé de Zayn con desgana, juntando mis labios con los suyos. Se levantó, y solté un chillido agarrándome más fuerte a él, rodeando mis piernas en su cintura.
-Casi me caigo por tu culpa.-le dije con cara de pocos amigos.
-No seas cría, cariño.-juntó nuestras narices, depositando un corto beso sobre mis labios. Me había llamado cariño, y eso me enterneció mucho.
-Vamos a clase, anda.-bajé de su cintura acomodando mi camiseta. Tomó mi mano entrelazando nuestros dedos, dirigiéndonos hacía clases.
*
Las clases se pasaron eternas, pero para mi suerte, Mireia iba a física conmigo. Por lo menos, no tendría que aguantar a todas las plásticas sola.
Salimos de clase, abriendo nuestras taquillas.
-Oye-preguntó mi nueva amiga-¿Zayn y tu… estáis saliendo?-acabó la pregunta, un poco cortada. Yo alcé una ceja.
-¿Qué? No. ¿Por qué lo dices?-fruncí el ceño. Ella carcajeó, yo no entendía nada.
-Pues porqué os estabais comiendo los morros literalmente antes, detrás del instituto.
Creo que mis mejillas no podían estar más rojas, por qué no tenía suficiente sangre en la cabeza.
-T-tu… ¿nos has visto?-pregunté rezando para que no. Me daba mucha vergüenza besarme delante de gente que conocía, no estaba acostumbrada. Ella carcajeó mas fuerte.
-Y Berta, y Ash. ¿Qué pasa?
-Oh dios. Nada…-sonreí tímidamente.
-Vamos con los chicos.
-¿Chicos?
-¿No los has conocido? ¿Ash te ha hablado sobre Niall?
-Bueno…me suena pero no.
-Vamos y te los presento.-ella asintió.
Bajamos a la cafetería, sentándonos en la mesa donde estaban todos. Un brazo tiró de mí, sentándome en su regazo. Giré mi cara para verlo con una sonrisa de idiota, esa que me gustaba tanto.
-Mireia, esto son Harry, Louis, Niall, y Zayn-señalé a cada chico nombrando su nombre-chicos, esta es Mireia.
-Hola.-dijo ella un poco avergonzada.
-Hola guapa.-Harry como no, guiñó su ojo. Mireia frunció el ceño, no quiero entrar en sus pensamientos ahora.
-Tranquila, lo ha hecho con Berta también.-Ash avisó para que no se acojonara y los tratara de psicópata.
-Oh.-ella sonrió.
Abrí mi bocata, cortándolo por la mitad. Ni en broma me iba a comer todo eso. Zayn apartó el pelo de mi cara, acercando su boca en mi oído.
-¿Nos escapamos?-susurró seductivamente.
-¿A dónde?-me giré para quedarme a centímetros de su cara.
-A donde sea, pero quiero salir de este infierno.
-Ni hablar. Y menos a ti, te conviene ir a clases. –regañé. No era el mas apropiado para ir saltándose clases, digamos que no iba para nada sobrado de notas. Todo lo contrario.
-No seas aburrida.-habló haciendo pucheros, rodeándome con la cintura.
-No Zayn, voy a ir a clases y tú también.-me giré de nuevo para seguir con mi bocata. El apoyó su cabeza en mi hombro susurrando un “que aburrida eres” Yo me basé en ignorarlo, terminando de comer.
-¿Por qué no me has pasado a buscar hoy?
-Ayer fui a las carreras, y llegué tarde a casa. Lo siento nena. Preciosa.-corrigió. ¿Fue a las carreras? Pensaba que ya no iba. No me gustaba para nada ese sitio.
-¿Cometiste?-susurré.
-Si.-susurró con el mismo tono de voz que el mio.
-¿Ganaste?-mi pregunta era un poco insegura.
-Claro.-besó mi mejilla.-hablando del Aforo, ¿quieres venir hoy? És una carrera muy importante, me arriesgo mucho dinero. Necesito tu suerte.
¿Yo le doy suerte? En ese momento el corazón saltó de su sitio, una felicidad recorriendo mi pecho.
-¿Te doy suerte?
-Claro.
-No me gusta este sitio.
-No va a pasar nada, cielo.
-¿Cuándo dinero de apuestas?
-Mucho.
Asentí, conforme acepté de ir allí. No hubiera ido, per lo de “Necesito tu suerte” había sido superior de lo que mis pensamientos decían, y por una vez ice caso a mi corazón.
-Eh tortolitos, ¿venís o no?-Louis nos preguntó.
-¿Ah donde?
-A clases, ya ha sonado el timbre.-dijo mientras carcajeaba.
¿Ya había sonado el timbre? Estaba tan concentrada en él que no me había percatado de nada. Me giré para encontrar a un perfecto rostro con una sonrisa en la cara. Rodé los ojos.
Estúpido, sonreí.ZAYN POV
Cuando la chica levantó las banderas, apreté la marcha a 200. Cada vez iba más rápido, hasta que yo ya no llegaba a controlar la moto. Me volví a sentir vivo, la adrenalina corriendo por mis venas, y el aire frío de noviembre chocaba contra mi cara. Me levanté un poco del asiento, quedando con las rodillas flexionadas. Un grito salió de mi boca, disfrutando del momento. Nunca me cansaría de esta sensación, era la más perfecta del mundo. Un rugido me hizo girar para mirar hacia atrás, viendo el idiota de James. Oh no. Esto va a ser divertido. Apreté mas el acelerador, 210. Me acerqué hacia su moto, su cara de confusión me divertía. Se arrepentirá toda su vida de quererme tocar las pelotas.
Me acerqué de tal manera que su rueda chocara con la mía, notando como el se tensaba. Chispas de fuego saltaban entre las dos motos, dándome una oportunidad de adelantar.
*
-No me has defraudado.-dijo el mismo hombre que me apuntó a la lista.
-Te dije que hoy sería como siempre.
-Lo sé. Por muy cabrón que seas, eres el mejor corredor.
-Lo sé.-sonreí vacilando.
-Y…¿se puede saber por qué no has venido por aquí en dos semanas?
-A ti esto no te importa una maldita mierda.-escupí alejándome de allí, pero una mano chocó mi hombro.-Espera.
-¿Qué?
-Mañana hay una carrera muy importante. Te juegas 2000 euros, si quieres apuntarte…-preguntó inseguro.
-¿A qué hora?-dije, notando su sonrisa de satisfecho en su cara.
-A las 11.
-Echo, apúntame.
-Nos vemos mañana.
Asentí, esta vez sí saliendo de allí.
Busqué a Harry con la mirada. Se estaba liando con una chica. Suspiré sonriendo. Ese chico no tiene remedio. “Tú eras como él, hasta que ella llegó” Mi subconsciente avisó.
Como vi que él estaba suficiente entretenido, cogí mi moto largándome de allí.
KATE POV
El ocho menos cuarto, estaba sentada en la puerta del instituto con Ash y las chicas españolas que me presentó ayer. Estaba esperando que él llegara. Hoy no me había pasado a buscar, y lo había echado de menos.
Noté que alguien tocaba mi hombro. Subí la mirada hasta encontrarme con…
-Andrew.-sonreí simpáticamente.
-¿Podemos habar?-murmuró mirándome fijamente. Sus ojos mostraban algo de esperanza.
-Claro-asentí.-Ahora vengo-avisé a las chicas y ellas asintieron.
-Yo…-dijimos a la vez. Nos miramos y carcajeamos.
-Está bien empieza tú.-dijo él.
-Vale. Solo quería pedirte perdón por lo que pasó hace unos días. Zayn aveces no se sabe controlar y bueno…
-Esta bien.-interrumpió.- ¿sois novios?-preguntó inseguro.
-No.-suspiré. Él asintió un poco aliviado.
-¿p-podremos seguir siendo amigos, verdad?
-Claro.-sonreí mientras lo abrazaba. Él era una gran persona, lo sabía. Me daba pena.-No te-
-¿Tu otra vez?-una voz ronca interrumpió.
Zayn.
Me aparté rápidamente de Andrew, antes de que otra escena volviera a ocurrir.
-¿Qué mierda Kate?-sus ojos estaban oscuros, y sus puños apretados.
-Zayn, solo le estaba pidiendo disculpas.-susurré flojito, para que solo él lo pudiera escuchar. Puse la mano en su pecho, apartándolo de allí, dirigiéndolo hacia atrás del instituto. Me supo mal no despedirme de Andrew, pero tuve que salir de allí rápido.
Nos sentamos en un banco. Su mirada se clavó en mis ojos. Me acerqué a él depositando un beso en su mejilla, y sus brazos rodearon mi cuerpo.
-Sabes que me molesta que estés con él. No me gusta Kate.-susurró apretándome más contra su pecho.
-Él es buen chico.
Podía sentir su corazón latiendo fuerte junto el mío. Era como una melodía perfecta. Noté sus músculos tensarse y fruncí el ceño. Subí la mirada hacia sus ojos y estaban cerrados, sus labios entreabiertos muy apetecibles. Me acerqué rozándolos con los míos, y una sonrisa apareció en su rostro aún con los ojos cerrados. Me puse a ahorcadas encima de él, rodeándome la cintura con sus brazos. Nuestros labios seguían pegados, pero sin ningún tipo de movimiento, hasta que decidí empezar. No tardó más de dos segundos en seguirme el beso, que esta vez no era apasionado, ni necesitado. Era delicado, un beso virgen. Sin lenguas, solo los roces de nuestros labios.
Enredé mis manos entre su suave pelo apretándolo más a mí, oyendo un gemido de su parte. Me separé por falta de oxígeno pero él no lo permitió volviendo a juntarlos. Noté sus labios sonreír contra los míos mientras nos besábamos, y eso me volvió loca, tirando de su labio inferior. Abrí los ojos, encontrándome sus ojos clavados en mi cara. Me sonrojé. ¿Me había estado mirando todo este rato?
-Eres preciosa.-susurró contra mis labios, haciendo que mis mejillas tomaran más color del que tenía.
-Y tu un tonto.-sonreí de vuelta.
-¡Oye!-maldijo bromeando, rozando sus labios contra mi mejilla. Rodeé mis brazos en su cuello, abrazándolo con fuerza. Mil emociones inexplicables invadieron mi alma. Cerré los ojos disfrutando del momento. Sus brazos masajeaban mi espalda, un gesto de relajación. Pero la relajación se terminó demasiado rápido para mi gusto. El timbre sonó avisando de que empezaban las clases. Me separé de Zayn con desgana, juntando mis labios con los suyos. Se levantó, y solté un chillido agarrándome más fuerte a él, rodeando mis piernas en su cintura.
-Casi me caigo por tu culpa.-le dije con cara de pocos amigos.
-No seas cría, cariño.-juntó nuestras narices, depositando un corto beso sobre mis labios. Me había llamado cariño, y eso me enterneció mucho.
-Vamos a clase, anda.-bajé de su cintura acomodando mi camiseta. Tomó mi mano entrelazando nuestros dedos, dirigiéndonos hacía clases.
*
Las clases se pasaron eternas, pero para mi suerte, Mireia iba a física conmigo. Por lo menos, no tendría que aguantar a todas las plásticas sola.
Salimos de clase, abriendo nuestras taquillas.
-Oye-preguntó mi nueva amiga-¿Zayn y tu… estáis saliendo?-acabó la pregunta, un poco cortada. Yo alcé una ceja.
-¿Qué? No. ¿Por qué lo dices?-fruncí el ceño. Ella carcajeó, yo no entendía nada.
-Pues porqué os estabais comiendo los morros literalmente antes, detrás del instituto.
Creo que mis mejillas no podían estar más rojas, por qué no tenía suficiente sangre en la cabeza.
-T-tu… ¿nos has visto?-pregunté rezando para que no. Me daba mucha vergüenza besarme delante de gente que conocía, no estaba acostumbrada. Ella carcajeó mas fuerte.
-Y Berta, y Ash. ¿Qué pasa?
-Oh dios. Nada…-sonreí tímidamente.
-Vamos con los chicos.
-¿Chicos?
-¿No los has conocido? ¿Ash te ha hablado sobre Niall?
-Bueno…me suena pero no.
-Vamos y te los presento.-ella asintió.
Bajamos a la cafetería, sentándonos en la mesa donde estaban todos. Un brazo tiró de mí, sentándome en su regazo. Giré mi cara para verlo con una sonrisa de idiota, esa que me gustaba tanto.
-Mireia, esto son Harry, Louis, Niall, y Zayn-señalé a cada chico nombrando su nombre-chicos, esta es Mireia.
-Hola.-dijo ella un poco avergonzada.
-Hola guapa.-Harry como no, guiñó su ojo. Mireia frunció el ceño, no quiero entrar en sus pensamientos ahora.
-Tranquila, lo ha hecho con Berta también.-Ash avisó para que no se acojonara y los tratara de psicópata.
-Oh.-ella sonrió.
Abrí mi bocata, cortándolo por la mitad. Ni en broma me iba a comer todo eso. Zayn apartó el pelo de mi cara, acercando su boca en mi oído.
-¿Nos escapamos?-susurró seductivamente.
-¿A dónde?-me giré para quedarme a centímetros de su cara.
-A donde sea, pero quiero salir de este infierno.
-Ni hablar. Y menos a ti, te conviene ir a clases. –regañé. No era el mas apropiado para ir saltándose clases, digamos que no iba para nada sobrado de notas. Todo lo contrario.
-No seas aburrida.-habló haciendo pucheros, rodeándome con la cintura.
-No Zayn, voy a ir a clases y tú también.-me giré de nuevo para seguir con mi bocata. El apoyó su cabeza en mi hombro susurrando un “que aburrida eres” Yo me basé en ignorarlo, terminando de comer.
-¿Por qué no me has pasado a buscar hoy?
-Ayer fui a las carreras, y llegué tarde a casa. Lo siento nena. Preciosa.-corrigió. ¿Fue a las carreras? Pensaba que ya no iba. No me gustaba para nada ese sitio.
-¿Cometiste?-susurré.
-Si.-susurró con el mismo tono de voz que el mio.
-¿Ganaste?-mi pregunta era un poco insegura.
-Claro.-besó mi mejilla.-hablando del Aforo, ¿quieres venir hoy? És una carrera muy importante, me arriesgo mucho dinero. Necesito tu suerte.
¿Yo le doy suerte? En ese momento el corazón saltó de su sitio, una felicidad recorriendo mi pecho.
-¿Te doy suerte?
-Claro.
-No me gusta este sitio.
-No va a pasar nada, cielo.
-¿Cuándo dinero de apuestas?
-Mucho.
Asentí, conforme acepté de ir allí. No hubiera ido, per lo de “Necesito tu suerte” había sido superior de lo que mis pensamientos decían, y por una vez ice caso a mi corazón.
-Eh tortolitos, ¿venís o no?-Louis nos preguntó.
-¿Ah donde?
-A clases, ya ha sonado el timbre.-dijo mientras carcajeaba.
¿Ya había sonado el timbre? Estaba tan concentrada en él que no me había percatado de nada. Me giré para encontrar a un perfecto rostro con una sonrisa en la cara. Rodé los ojos.
Estúpido, sonreí.
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