Al medio día, el sol estaba más insoportable de lo normal y el salón de español estaba convirtiéndose en un gran horno. Y para nuestra desgracia los aires acondicionados no servían ya que se habían quemado o algo así. Para cuando las clases terminaron más de la mitad del salón estaba empapado de sudor.
Acompañé a Alya directo a su casillero, para meter guardar unos libros de historia y algo sobre física ya que tenía que recibir tutorías de física, nunca pensé que Alya fuera a necesitar asesorías, cuando llegamos al casillero ingresó la clave y presionó el botón del candado, metió los libros, y sacó el nuevo cómic de Majestia. Me miró y abrió sus labios para pronunciar:
—¿Ya leíste el nuevo tomo?
Asentí. —Si, esta muy bueno. Y las viñetas me dejan con ganas de más. Me preguntó: ¿qué desenlace tendrá?
Cerró el casillero y señaló la revista.—No me cuentes nada, más esperaré hasta llegar a casa y leerlo. Por cierto, ¿no has visto las noticias?—preguntó mientras introducía el cómic en su mochila.—yo negué con la cabeza y ella continuó—: según las noticias el índice de robos y asesinatos ha bajado muchísimo desde que apareció Ladybug.
—Es genial.—digo—que bueno, que más vidas sean salvadas, me hubiese gustado que así hubiera sido antes de mi papá.
Ella colocó sus manos en mis hombros y sonrió.—Algunos héroes se cansan, y el destino siempre elegí la vida de uno. No te preocupes, se que tu padre entiende. A veces el miedo es más fuerte hasta que algo sucede.
—Tienes razón.
A la salida de la escuela, me separé de Alya. Ella se quedó con Nino y Adrien charlando, yo me retiré porque tenía algunos pendientes, así que proseguí mi camino a casa, hasta que un millón de gritos se hicieron presentes en la siguiente cuadra, por suerte esta vez había guardado mi traje oficial en la mochila, juntó con las demás cosas y mi dije como siempre lo llevaba conmigo. Corrí hasta un callejón de ladrillos color vino, detrás de un gran contenedor de basura, el aroma era repugnante dejé de respirar unos minutos y me deslice en mi traje un traje de material de tela flexible rojo con puntos negros, y me coloqué mi antifaz. Esta vez no fue necesario ponerme los listones, puesto que ya estaban sosteniendo mi cabello en dos cortas colectas, presione el dije y apareció mi yo-yo rojo con motas negras. Corrí fuera del callejón, hasta llegar a la siguiente cuadra, la muchedumbre corría descontroladamente. Busqué el origen del problema hasta que apareció ante mí, una chica rubia, de tez pálida apareció de su delgado cuerpo se notaban sus venas por todas partes: en manos, brazos, pecho, estomago y rostro. La ropa que llevaba parecía ser inmune ante el fuego abrazador un top negro, juntó con unos leggins del mismo color. De sus manos empezaron a surgir llamas corría hasta ella y me miró con total desagradó.
—¿Quién eres?—exigí. La chica camino un lado de mi y sólo me ofreció una sonrisa, pero no cualquier sonrisa, esta anunciaba por alguna razón problemas, graves problemas—¿Quién eres?—repetí.
Se acercó a mí y me levantó del cuello dejando mis pies al aire.—Apartate de mi camino sino quieres morir, niña.—su voz sonaba como una advertencia, pude ver que sus ojos eran del color como el fuego, un rojo intenso, con pequeños delineados de naranja en ellos. El aire estaba acabándose y comencé a sentir un fuerte dolor en mi cabeza hasta que ella me dejó caer, caí sobre mis rodillas, me apoye con mis manos y aspire una bocana de aire, mientras comenzaba a toser.
—Es la última vez que lo vuelvo a repetir: ¿quién eres?—mi voz sonaba sofocada, quién rayos era esta chica, y porque era tan fuerte. Podía apostar a que era menor que yo, ella se dio la vuelta y abrió sus labios, formando una perfecta O, de donde una gran llamará salió. Yo esquivé el ataqué y abrí los ojos como platos ante ello, estaba en problemas.
Sonrió.—Me llamó Light fire.—me dio un guiñó y continuó su camino, dudé un segundo sobre lanzar mi yo-yo pero que pasaba si lo quemaba, pero opté por arriesgarme, así que lo hice, enlacé mi yo-yo a su alrededor.
—¿Sabes que? prefiero morir por una buena causa.—tiré del yo-yo y comencé a arrastrarla por toda la calle. Ella comenzó a oponer resistencia y cuando me volví hacía ella, su cuerpo estaba nuevamente en llamas, y una sonrisa de oreja a oreja empezó a formarse en su rostro, era una sonrisa perturbadora que hizo que se me herizara los pelos de la nuca. La cuerda de mi yo-yo empezó a tornarse de un color anaranjado, hasta llegar al aro de donde mi dedo medio lo sujetaba tiré de el, regresando a su normalidad. Por lo menos no se quema, esa es una ventaja pensé. La chica comenzó a trotar hacía mí, hasta comenzar a correr, puso una mano al frente y la mano izquierda la formo un puño, intente esquivarlo dando un gran salto, por encima de ella. Pero cuando pensé haberlo logrado, me sujetó del pie justó en el aire, y me lanzó por los aires, impacte en la ventana de algún edificio mi mente estaba aturdida, sentía un fuerte dolor en la espina dorsal era como un fuego abrazador, mi vista estaba borrosa, me levanté, postre mis manos sobre una pared y esperé a que el aturdimiento se pasará. Ella venía a mi dirección caminando con paso grácil y comenzó a gritar:
—¡Este será el fin de París! —gritó—¡Y habrá un nuevo mañana!
—¿Cómo es que puedes hacer eso?—cuestioné —¿quién te hizo esto?
—La Dra. Rosemary ha creado una cura, para aquellas personas con alguna enfermedad terminal.—hizo una pausa y continuó—: Y no hay nada que pueda impedirlo.
¿Qué rayos estaba pasando? ¿Conocía a la Dra. Rosemary? ¿Qué clase de cura hacía a las personas de fuego? Aparté todas esas preguntas de mi mente y no dudé en atacarla de nuevo, lancé mi yo-yo y la atraje hacía mi y comencé a golpearla en el rostro una y otra vez. Hasta derribarla en el asfalto en el último golpe ella sujetó mi mano y comenzó a apretarla con fiereza hasta retorcerla, solté un gemido de dolor, y ella sonrió dándome un giró, para postrarse encima de mi.
—Ahora quién es la que estaba en problemas.—farfullo, mientras me daba un fuerte golpe en la boca del estómago y yo solté un alarido de dolor—será mejor que no te metas en asuntos que no te pertenecen niña.
Lanzó un último golpe directamente a mi rostro, haciendo que mi cabeza rebotará en el asfalto de concreto, un fuerte aturdimiento me inundó por completo, sentía que el estómago me daba mil vueltas, y un dolor de cabeza se hizo presente mi vista se volvió borrosa, me giré a un lado cayendo del lado izquierdo de mi hombro. Y vi una figura borrosa era una silueta de mujer sabía que era ella porque alrededor de su silueta se formaba un gran resplandor de fuego, y fue entonces cuando sentí pesados mis ojos, y mi vista se nubló aún más todo se volvió oscuro y sintiendo como me desvanecía.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
¡Hey! Ya casi termina esta historia, se que esta llendo muy lento, pero he estado demasiado ocupada eso de ir a la escuela y estar trabajando no deja mucho tiempo, sí trabajo, recién comencé hace una semana. Necesitó dinero para comprar unas cosas, además quería experimentar esto de trabajar. Pero bueno, ya falta poco para terminar, para los que leen "Juego de niños" mi otro fanfic ya está disponible el nuevo capítulo, ya se pondrá intenso el asunto 7u7r en fin. Por cierto recién se me ocurro una historia, hace días estaba escuchando una canción, y no sé si a ustedes les ha pasado, de estar escuchando una canción y en ese instante les golpeé la inspiración (obvió que les tuvo que haber pasado, Dayan daa 7-7) pero bueno, eso ocurrió y ya publiqué el prólogo estará bajo el nombre "Angels Fall" igual que estas historias será de Miraculous, pero obvió será un AU como dice el nombre estará basado en ello en ángeles y todo eso. Si tuve mucho que leer para este tema, y hacerlo bien. Los invitó a leerlo haber que tal. ¡Nos vemos! Hasta el próximo sábado.