Capitulo 2: él
Me tapo bien las heridas de la noche anterior con una venda, no quiero que me empiece a sangrar en el instituto y todos me pregunten que me paso. Al terminar pongo mi camiseta de nike unos vaqueros, los tenis y cojo las llaves de la moto para ir al instituto. En cuanto salgo de mi cuarto, veo que mi padre se ha ido a “trabajar” mi madre prepara el desayuno y mis hermanos están viendo la tele.
- hola enanos – saludo a mis hermanos despeinándolos
- hola Heath – me saludan sonriendo
- hola cariño – me dice mi madre desde la cocina con la cabeza agachada. Esto no me huele bien
Me acerco a ella y veo que está llorando. La abrazo.
- no pasa nada mama estoy bien
- menos mal que eres fuerte – me dice secándose las lagrimas
Fuerte sí, pero no inmortal. No era momento de decirle eso a mi madre. Ella era la que peor lo estaba pasando, a parte de mis hermanos. Le doy un beso en la mejilla, le dedico una de mis sonrisas, cojo un bollo y me dirijo a la calle.
- me voy, chao mama, chao enanos.
- chao heath
En cuanto me subo a la moto y el aire me roza en la cara mientras voy a toda velocidad me pongo a pensar en mi familia.
Ayer mi padre bebió de mas, no sé en qué andará metido pero últimamente bebe más que de costumbre; le iba a pegar a mi madre delante de mí y de mis hermanos, y no podía permitirlo, así que me puse entre ellos dos y me pego.
No es la primera vez que lo hace, ni será la última. Mi padre se ha vuelto loco, y a veces pienso que mi madre también por el simple hecho de estar a su lado. Siempre que le digo porque no nos vamos lejos de él me dice “no es tan fácil” claro es más fácil dejar que tu marido te de una paliza cada día. Acelero más a medida que aumenta mi enfado. No es justo, ni para ella, ni para mí, y mucho menos para mis hermanos que no tiene que ver cada noche a mi padre pegarme una paliza. Por respeto procuro no pegarle a mi padre, pero sé que habrá un día en que no pueda contenerme y le daré su merecido. Acelero un poco más. Es duro vivir así, y saber que nunca tendrás oportunidad de vivir mejor, de realizar sueños. Mi padre lo que gana se lo gasta en bares y a mi madre no la deja trabajar, aunque ella por detrás haga algo de costura para mantener a la familia, y yo en el tiempo libre trabajo limpiando las piscinas de la zona este. Casi no tengo amigos, el único que tengo se llama Spike y lo veo muy pocas veces. Cuando me quiero dar cuenta tengo el acelerador a tope y una chica está a punto de cruzar, no me ve, ni me oye por lo visto, freno de golpe intentando no atropellarla y se cae al suelo del susto. Aparco la moto a un lado y me acerco a ayudarla.
Cuando la miro me doy de cuenta de que es la chica, a la que ayer se le cayeron los libros en clase. Es bastante guapa. Tiene en pelo castaño clarito que a la luz del solo parece rubio, liso. Y lleva unos pantalones vaqueros rotos en alguna zona unas sandalias con algo de tacón y una camiseta castaña. Tiene unos ojos increíbles, verdes y grandes, y unos labios perfectos.
- ¿estás bien? – le tiendo la mano
- creo que si – dice levantándose e ignorando mi mano
- anda pero si eres la chica de poca fuerza
- anda pero si eres el chico que no sabe conducir – me respondió sarcástica
- al menos tengo algo que conducir
- ya, pero debes aprender a conducir
Prefiero cambiar de tema antes de que empecemos a los gritos, pero mientras pienso que decirle ella coge sus cosas y se va. Yo cojo mi moto y voy al instituto, aparco, pongo mis cascos para no oír los comentarios que va haciendo mi ex novia por ahí y me siento en el jardín antes de que empiece las clases. De pronto veo que la chica a la que le cayeron los libros se sienta en la mesa con unas animadoras. Me pregunto si será animadora, le quedaría muy bien una falda tan corta. En cambio no parece de ese estilo de chica, más bien parece como si estuviera triste por dentro, y yo de eso se bastante, sin embargo se que no debo entrometerme. Faltan 10 min para que toque el timbre y veo que la chica de los cascos se levanta y va pasa su taquilla, como si estuviera poseído por algo extraño me levanto y la sigo. Cuando ella se detiene en su taquilla, yo me quedo de pie en el medio del pasillo mirando para ella como un bobo. Me apoyo en la pared como esperando a que pase algo. El pasillo está vacío, así que lo que pase le pasara a ella. De pronto oigo ¡plas! Y veo los libros de la chica en el suelo. No puedo evitar reírme.
- ¿de qué te ríes? – me pregunta mientras recoge sus libros del suelo
- de lo torpe que eres
- pues cállate – me dice colocando algunos libros en la taquilla
Yo me acerco a ella y me apoyo contra las taquillas.
- ¿por qué?
Ella cierra la puerta de la taquilla de un portazo y me mira a la cara. Me doy de cuenta al instante de que está enfadada.
- porque yo también podría reírme de tu manera de conducir
- ¿y por qué no lo haces? – le sonrío
En ese momento ella se da la vuelta y toca el timbre me da ganas de ir detrás de ella y volver a sacarla de quicio. No sé porque pero me gusta verla enfadada. A la que no me gusta ver enfadada es a Kity, Salí con ella dos días después de cortar con Elene, y fueron suficientes, estaba como una cabra; oh, oh! se me está acercando, cojo los libros de la siguientes horas y me voy corriendo a clase mientras Kity anda a gritos-
- …me has oído heath lo nuestro no acaba aquí
- lo que tu digas katy – digo sin interés
- ¡Kity!
- que mas da
En cuanto entro en clase la oigo gritar
- lo habéis oído todos heath no corto con migo, lo habéis oído panda de inútiles
Kity está loca, así que no me preocupa. Las dos horas siguientes son aburridísimas y me da ganas de ponerme los auriculares mientras la profesora está hablando. A tercera hora me voy hacia el aula de tecnología, esta si es una clase bastante interesante. Y más cuando vi quien estaba sentada en primera fila con sus amigas, la chica a la que se le caen todos los libros. Ella me miro y yo la salude sonriendo, pero ella ni se fijo, en cambios sus amigas sí, que pensaron que el saludo era para ellas y me saludaron con más entusiasmo.
- sentaros por favor
Dijo el profesor detrás de mí, yo apuré el paso y me senté justo detrás de ella. Mientras el profesor hablaba de no sé que de barcos, maquetas y ciudades, arranque un trozo de papel de mi libreta y le escribí algo
“¿cómo te llamas señorita torpe?”
Se lo lancé a su mesa mientras sus amigas no miraban, vi como ella se sorprendía se dio la vuelta me miro y yo le sonreí. Vi como leía la nota y cogía su bolígrafo para responderme en ese mismo papel. Echo la mano hacia tras y yo tuve que rozar su mano contra la mía para coger el papel, ente ese contacto ella retiro la mano tan rápido que el papel cayó al suelo. Con el pie lo arrastre hasta que lo pude coger con la mano.
“no te importa señor conduzco como el culo”
Me reí ante su comentario y le conteste
“yo al menos puedo con el peso de una nota de papel ¿puedes con una pluma?”
Se la mandé y desde donde estaba pude ver que estaba roja de la rabia. Sin querer, sonreí. Esa niña pija no le gustaba nada que se metieran con ella. Volvió a escribir en la nota. Me la dio y esta vez dando un fuerte puñetazo en la mesa al dejar la nota, yo mire su mano en mi mesa y luego le sonreí, ella me hizo una mueca de fastidio y sigo mirando para adelante.
“tengo la suficiente fuerza para darte un puñetazo y borrarte de una vez por todas tu estúpida sonrisa”
Escribí rápido y se lo mande. Me encantaba el genio de esa chica, pero me gustaba más sacarla de sus casillas.
“se te nota a leguas que estas loquita por mi”
En vez de contestarme por note echó la silla para atrás y se acerco a mí.
- más bien loca por tu culpa
Yo sonreí mientras el profesor se dirigía hacia los alumnos
- bien para este proyecto aremos grupos de tres y de dos, yo mismo me encargare de hacer los grupos. Bien Raven, Annet y Alix serán unos de los grupos de tres… si dígame
El profesor se dirigió a una de las chicas que levantó la mano.
- en vez de Alix no podría ser Shara la que estuviera con migo y con Annet.
- está bien, sigamos…
Vi como la chica de los libros agachaba la cabeza y miraba a las tres chicas que saltaban de alegría por estar juntas.
- heath ira con la señorita Alix.
La chica de los libros se echó una mano a la cabeza, genial ya tenía su nombre.