- Asco de vida, asco de lugar.- Repetía Yuri acostado en su cama observando el maltrecho lugar. -bufff...-
-¡Yuuri! ¿que pasa?.- Comentó una chica albina de ojos heterocromaticos.
-Estoy cansado de vivir en este lugar: las peleas, los experimentos, la comida... Además ahora he de ir con más cuidado al ser el "elegido". Tengo miedo de lo que me puedan llegar a hacer si se enteran.- respondió, escondiéndose tras sus sábanas.
-Yuuri sabes que si un dia la gente se entera, te protegeré con toda mi alma. Además... ahora hay un problema mayor... la prueba para demostrar tu fuerza... se acerca.-
-¡Queee!!!.- Chilló el japonés dando signos de preocupación.
-Calma antes de la prueba ya no estaremos aquí, escaparemos y viviremos lejos de este lugar.- Anuncio la joven acariciando la cabeza del joven dándole calma y tranquilidad.- Con mi magia saldremos, un simple chasquido de dedos y ya está. Además ya tengo una casa asegura donde hay de todo.-
-De acuerdo, pero, hay cámaras fuera y todo está muy controlado, la gente se enterará de tu existencia.- Observó Yuuri, dando vueltas por su cuarto.
-¿Yuuri?- La voz de una mujer le paralizó, el silver rápidamente se escondió dentro del armario
La puerta se abrió dejando ver a una señora de 45 años sosteniendo un regalo.
-Feliç cumpleaños Yuuri, ya tienes 18 años, ya eres mayor de edad.- La mujer se adentró en su cuarto dejando pasar a unos hombres con bolsas y cajas, que tras dejarlas en la cama salieron cerrando la puerta tras de sí.
-Yuuri, por tus 18 cumpleaños los trabajadores, tu familia y yo te hemos traído unos regalos.- La mujer le extendió la caja con una hermosa sonrisa, se acercó y la abrió observando un peluche del cerdito de Graviti Falls.
Una sonrisa se formó en los labios del joven, tras recordar que a los seis años le pidió a su nana que quería ese peluche.
-Gracias nana, te quiero mucho, gracias por... espera ¡¡¡familia!!!- exclamó, no se lo creía su familia los que lo dejaron aquí, le habían llevado regalos.- Nana...mi...familia ¿sabes algo de ellos? Si lo sabes dímelo necesito saberlo.- El pelinegro cogió la mano de su nana, dándole a entender que era muy importante.
-Espera.- La mujer salió de su cuarto, mientras el observaba su peluche, dándole una alocada idea para poder salir de este lugar con su silver.
-Yuuri.- La mujer volvió a entrar, con un sobre entre sus manos, sentándose a un lado de la cama, dando unos cuantos toques indicándole que se sentara.- He hablado con tu padre, me ha dicho que te diga todo lo que quieras saber.- La voz de la mujer era tranquila, el se acercó y se sentó a su lado, dando una gran bocanada de aire y tranquilamente empezó a preguntar.
- ¿De que trabaja mi familia?-
-Todos ellos tienen empleos normales, pero tus padres y hermana utilizan su trabajo como una tapadera.-
El chico no entendía nada, una tapadera, ¿por qué?.
-Tu padre es el jefe de una de las mafias más fuertes del mundo, tu hermana iba a ser su sucesora. Él tiene muchas empresas de contrabando y de prostitución, incluso este lugar es suyo,yo soy su empleada y una de sus ordenes fué vigilar te y mantener tu salud mental estable.-
Yuuri quedó perplejo no llegaba a entender nada, ¿hermana? ¿mafia?. Estaba en su mundo pensando en todo cuando le enseñó una foto, era un hombre de unos 48 años sentado en una silla de cuero dos mujeres de diferentes edades a cada lado de la silla y hombres con traje y armas detrás de ellos.
-Vale, pero... ¿por qué me dejo aquí y mi hermana IBA a ser? ¿por qué ahora su interés por mi?.- Cada vez su tonalidad de voz iba aumentando de tono.
- Te dejaron aquí porque pensó que no le serias útil y a tu hermana la asesinaron unos hombres de una mafia china. Ahora el único que puede ir en su lugar eres tu, Katsuki Yuuri-
-¡¡¡¡Que!!!! Ni hablar, me abandonan en este... Uff... y ahora he de hacerles caso. ¡¡¡¡A demás como que no soy útil!!!!..- Él estaba furioso no quería saber más.
- Yuuri cuando naciste encontraron algo anormal... tu eres un... chico doncel.- Nana le mostró un documento donde hablaba de su nacimiento.- Tu padre pensó que serías débil por eso te trajo aquí, todos los experimentos eran para ver como soportaba tu cuerpo en diversas ocasiones. Tu padre ha visto que, en el paso del tiempo tu potencia, resistencia y fuerza han aumentando, si te entrenas, empezarás a entrar en el negocio, podrías llegar a ocupar el sitio de tu padre.-
Yuuri cansado de todas estas cosas dio un golpe fuerte en la pared asustando a la mujer, el no quería estar aquí, todavía no asimilaba lo de su padre y lo abandono porque era un ¿doncel? todas esas palabras giraban alrededor de la mente del japonés.
-Vete, hoy me quedare en mi cuarto.-
La mujer salió, Yuuri refunfuñó y se estiró de nuevo en la cama.
-Hikari ven por favor.- Ordeno sin levantarse.
Del armario salio la joven albina, ya en su lado pregunto:
-¿Yuuri y el plan? yo... yo no sabia nada de tus padres solo sabia que eras un doncel.- su voz temblaba, tenia miedo, nunca antes había visto al joven de esta manera.
-Tranquila, no te haré daño, solo estoy confundido. Todavía no lo logro entender ¿mi padre un mafioso?. Y yo soy un ¿doncel? ¿Que es un doncel?- preguntó mirándole fijamente.
- Un doncel es un humano de sexo masculino que puede quedar embarazado. ¿Que haremos? ¿seguiremos con el plan de escapa?.- La voz de la joven era preocupante, ella tenia miedo de que podría pasar a su ser y a Yuuri, si se encuentran con su padre.
- Seguiremos, hoy por la noche saldremos de aquí.- Con un rápido movimiento empezó a analizar sus regalos. - Con todo lo que me han regalado saldremos de aquí.- él, con todos los regalos ya abiertos los empezó a nombrar. - una maleta, ropa, una herramienta multiusos, munición, una Ballester Molina de calibre 22, dos machetes, un cuchillo de supervivencia, una katana de empuñadura negra con toques dorados y en la funda hay un símbolo de seguro es la marca de mi padre, y... haber...mmm.... dos ¡millones de yenes! con todo esto saldremos de aquí.-
Yuuri estaba feliç quería salir de allí no quería saber que le pasaría si seguía en este lugar y gracias a estos regalos su escapada seria más fácil.
-Se te olvida algo, ¿y yo?, si la gente me ve, adiós al plan de escape.- mientras esperaba su respuesta ella observaba como su joven amo miraba por todos lados.
-Hum.... Entrarás dentro del cerdito, la gente se pensara que llevo un peluche pero en realidad te llevare a ti.- Su voz era alta y clara una sonrisa se poso en el silver.
-De acuerdo.-
(por fin saldré de este lugar de locos, espero no toparme con mi padre, ahora a pensar como salir)- pensó Yuuri observando sus regalos.
Esta es el Silver, su nombre Hikari.
Su tapadera. (Que cosa tan adorable)
NN95