A la mañana siguiente Hermione salió a trabajar como cualquier día, quería que las cosas siguieran su rumbo sin ningún inconveniente. Cuando llego a su oficina a la chica le extrañó encontrar a una chica morena sentada en donde siempre estaba Nicole, su secretaria. Así que curiosa se acercó a la chica y esta al ver la se levantó de la silla un poco nerviosa.
- buenos días , señorita Granger. Soy Alana Parrish, su nueva secretaria-.
- buenos días-la saludo de vuelta Hermione, mientras se metía un mechón de su cabello tras la oreja.-¿Tienes alguna idea que sucedió con Nicole?, hace solo unos días estaba trabajando aquí-.
- creo que la despidieron, su padre me contrató para ayudarla-la chica le volvió a sonreír.- ¿Necesita algo, señora?-.
-por el momento un café , gracias-. Hermione le sonrió a la chica, pero por dentro estaba bastante enojada ya que Nicole era una muy buena secretaria la cual tenía todas las cosas al día y eso a ella le gustaba. Entró a su oficina y comenzó a idear una junta para mantener a sus trabajadores al tanto de la situación, estaba por llamar a su secretaria cuando la puerta de su oficina se abrió y entro por ella Draco Malfoy con su mejor traje y llevando el café que Alana le debía haber llevado.
- espero que no te moleste, pero necesitaba ver a mi mejor amiga-el rubio le sonrió mientras le dejaba la taza sobre la mesa. Hermione lo miró con una ceja arqueada ya que no le creía mucho a Draco, una vez ya había demostrado sus intenciones y esta vez ella no quería caer en su juego. El rubio se acercó a la chica y la tomó de las manos, para luego abrazarla. -Te extrañe mucho, Hermione-.
- lo siento, Draco-le dijo ella mientras se separaba de él. -Pero no creo que podamos ser amigos, no con tu historial de cosas malas que has hecho-.
- ah, eso- Draco la miro como si no hubiera roto un huevo, aunque el rubio estaba dispuesto a romper la bandeja completa. -Debes saber que muchas cosas que hice fueron solo por ayudar a mi hermana, ella amaba a Harry y yo como buen hermano solo la intentaba ayudar-.
- puedo entender eso, pero aún así creo que lo mejor es que no seamos amigos-. Hermione se levantó de su silla y se encaminó hacia donde estaba su secretaria, la chica ya estaba lista para tener una reunión con sus empleados y contarles lo que estaba pasando en la empresa. Draco la vio salir y éste quería romper miles de cosas ya que la chica no iba a confiar en él tan fácil como antes, pero no iba a darse por vencido tan fácilmente ya que se había prometido tener a Hermione Granger en sus brazos y eso haría.
-¿desea algo más, señora?-le preguntó Alana a Hermione y ésta se mordió el labio.
- me gustaría contactar a una persona, su nombre es Bellatrix Lastrange y estuvo trabajando un tiempo para mi padre-.
- iré a revisar en los registros de empleados, con su permiso-. Hermione la vio levantarse y todas sus esperanzas se fueron con ella, ansiaba poder encontrar a Bellatrix ya que sabía que ella la ayudaría en todo lo que se propusiera. Cuando se giró para volver a su oficina, casi choca con Draco que la miraba sonriendo.
-pensé que ya te habías ido, Draco-le dijo la chica mientras se cruzaba de brazos.
- no mientras sigas enojada conmigo, pequeña-el rubio la tomó de la barbilla.-Quiero que comencemos de nuevo , me gustaría ser tu amigo y apoyarte en todo lo que se venga-el rubio se acercó más a la chica.-Mi padre me contó que Tom se había robado el dinero y es bastante probable que todo esto sea un caos mediático-.
- las noticias se esparcen con rapidez-le dijo la chica mientras bajaba la mirada.-Quizás algo de ayuda no ne venga tan mal de todas maneras, además tu sabes mejor que yo manejar a los medios-le dijo ella sonriendo le y fue en ese momento en que Draco comprendió que ya tenía otra vez a Hermione Granger en sus redes.
- claro , pequeña. Para lo que necesites , ahí estaré para ti-el rubio la estrecho en sus brazos mientras que una sonrisa lobuna nacía en sus labios.
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Josephine tiró la camisa sobre su cama un poco enojada, se había cambiado seis veces de ropa ya que no sabia que ponerse y los nervios la estaban matando. Se sentía como una niña pequeña y no como la mujer que era. Saco de su closet un vestido de color morado y unos tacones negros, quería ir a ver a Hermione como su madre y no como si fuera a visitar a una colega, estaba bastante frustrada y eso la enojaba.
-vaya, si vas a comenzar a donar tu ropa a caridad, hazme el favor de avisarme-le dijo Sirius entrando al dormitorio, cuando vio a Josephine con las manos cubriendo su rostro se acercó a ella.-¿Qué sucede, cariño?-.
- quiero ir a ver a Hermione, pero estoy igual que una adolescente en su primera cita-Sirius la abrazo y la castaña descanso su cabeza en el hombro de su amado.-Ayúdame, Sirius. No se que hacer o que ponerme-.
- eres todo un caso, Josephine-le dijo el moreno riendo, luego la beso en la cabeza.- A Hermione poco le importa lo que te pongas, ella necesita conocer a su madre y no te juzgará si llevas solo un saco como vestido-.
- quiero que me vea como su madre y no como si fuera una visita de negocios-le dijo la castaña mientras miraba sus zapatos de tacón, la mujer lanzó un suspiro y luego miró a Sirius a los ojos.-¿Estarás a mí lado cuando tenga que decirle que soy su madre?, no quiero estar sola-. Sirius le sonrió , jamás pensó en amar a alguien tanto como lo hacía con Josephine. Él la atrajo a más a su cuerpo y beso sus labios demostrándole en ese beso todo el amor y el cariño que Sirius Black le profesaba, cuando dejo sus labios el moreno acarició la nariz de Josephine con su nariz.
-espero que eso haya contestado tú pregunta, cariño-.
- para nada, pero me encantaría repetir ese beso-le dijo ella sonriendo, Sirius puso los ojos en blanco y luego volvió a besar a la mujer de su vida.
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- antes de que se vayan, me gustaría comentarles algo-. Hermione tomó aire con fuerza y lo soltó de manera pausada, la junta había salido bastante bien , pero ahora se venía la parte de contarles que el director de la empresa se encontraba prófugo de la justicia. -Como se que se ha comenzado a rumorear, el señor Tom Riddle dueño de la empresa y mi padre. Se encuentra con una demanda ya que se verifico que fue él quien se robo el dinero de la empresa y no Harry Potter , como muchos habían pensado-.
- lo sentimos mucho , señorita Granger-le dijo una joven de cabello pelirrojo y Hermione le sonrió.
- les conté esto ya que quiero ser transparentes con ustedes, pero no quiero que ésto les afecte en nada-les dijo ella tratando de emular una sonrisa.-Quiero que sigamos trabajando como un gran equipo y sigamos llevando a flote esta empresa-.
- cuente con nosotros, jefa-le dijo un chico de lentes.
Cuando todos se hubieron ido de la sala, Hermione comenzó a respirar con normalidad ya que por fin había puesto a su equipo de trabajo al tanto de las cosas y un peso de sus hombros había dejado de molestarla. Estaba juntando sus cosas, cuando la puerta de la sala se abrió y por ella apareció Harry , quien al ver la ahí de pie hizo que se acercara a ella en dos zancadas.
-hola, nena-le dijo él atrayendo la a su cuerpo. -Te he extrañado demasiado, quiero recordarte que la propuesta de ir a vivir conmigo sigue en pie-.
- sabes que no puedo irme a vivir contigo en estos momentos, Harry-le dijo ella mientras lo abrazaba por el cuello.-Y déjame decirte que también te extrañe, mucho- la chica pegó sus labios a los del moreno y este ni perezoso, metió su lengua en la cavidad de la chica haciendo que el casto beso se convirtiera en algo mas sensual. Harry la levantó unos centímetros haciendo que la chica quedara sobre la mesa de juntas y él entre sus piernas, el moreno mordió el labio de la chica y esta gimió en su boca. El dulce sonido que salio de Hermione, hizo que ciertas partes del moreno se despertaran y que también este se diera cuenta del lugar en que se encontraban.
- me doy bastante cuenta que me has extrañado-le dijo él tras soltarla, Harry le depósito un beso en la cabeza y Hermione se abrazo a él. Solo le faltaba ronronear para hacerle saber que se sentía a gusto en sus brazos.
- me gusta estar en tus brazos, Harry. En ellos me siento segura y siento que puedo superar todo-.
- a mi me encanta tenerte así, en mis brazos y saber que puedo protegerte de todo-Harry la miró a los ojos y se perdió en el café mirar de la chica, luego depósito un casto beso en sus labios y la ayudó a bajar de la mesa.
- venía a comentarte algo, pero tu sexy cuerpo me hizo olvidar para que venia-le dijo el moreno mirándola de arriba a abajo. La chica llevaba un pantalón de vestir y una blusa morada la cual resaltaba sus pechos.
- y que era eso tan importante que venía a decirme , señor Potter-.
- era que mi madre los ha invitado a cenar, tú y Jamie están cordialmente invitados a cenar a la casa Potter-le dijo el moreno sonriendo, la chica lo miró y tuvo que reprimir el impulso de terror que le había comenzado a surgir en su interior.
- no creo que sea buena idea ir-le dijo ella , a Hermione le caía muy bien Lily. Pero ahora la situación era diferente ya que ahora ella sabía que Jamie era su nieto y no sabia como seria el comportamiento de Lily ahora. Harry al ver el temor en los ojos de la chica colocó sus manos en los hombros de Hermione intentando calmar sus temores.
- no pasará nada, cariño. Ella te ama y yo estaré a tu lado en cada minuto-Harry la abrazó y beso su cabeza.-Además ya guardé todos los instrumentos de tortura, no quiero que te torture por corromper la inocencia de su hijo-. Hermione le dio un codazo en las costillas mientras ambos reían, ella se separó de el moreno y este la siguió hasta tenerla otra vez sus brazos. Harry estaba por juntar sus labios con los de la chica pero la puerta de la sala de juntas se abrió entrando por ella Draco Malfoy, el moreno al ver lo quería golpearlo hasta que sus nudillos le dolieran.
- siento interrumpir, pero les recuerdo que estamos en el trabajo-les dijo el rubio con una sonrisa sardónica en los labios. Hermione se separó del moreno y este cuando la dejó ir sintió que su corazón se iba con ella.
- solo conversábamos algunas cosas,Draco-.
- solo venía a avisarte que Jasper Collins ya tiene a la modelo y desea venir pronto a grabar el comercial-.
- gracias , Draco. Hablaré con Alana para concertarle una cita, ahora si me disculpan hay cosas que hacer por aquí-. Hermione salió de la sala de juntas bajo la atenta mirada de los hombres y cuando la puerta se cerró tras de ella, Harry se acercó a Draco para encarar lo al fin.
- no te quiero cerca de Hermione, Malfoy. Ya no somos amigos y puedo decirte cuanto te desprecio-.
- mi querido, Harry-le dijo el rubio sin inmutarse. -Recuerda que te conozco bien y se el historial que tienes, serias tú quien debería andarse con cuidado-.
- estas advertido-. Harry salió de la sala y Draco sonrió, faltaba muy poco para que Hermione volviera a sus brazos y esta vez la haría su mujer.
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Vamos con las actualizaciones he he he he
:)