-Bájame el tonito Ethan —Elizabeth me miro serio mientras se cruzaba de brazos- Tú no eres nadie para hablarme de ese modo.
-Solo quiero saber a dónde mandaste a tú hija para alejarla de mi —Respire profundo, ella solo rio incrédula-
-¿Ahora te importa mi hija? —negó con la cabeza divertida- ¿No tienes cosas más importantes que hacer como mantener a tu propio hijo y a tu esposa?
-Elizabeth... -cerré los ojos tratando de mantener la calma. Esta mujer me hacía perder rápidamente la paciencia. Continúe- Prometo que esta vez va enserio, necesito con urgencia saber dónde está. Por favor... -le rogué mirándola a los ojos. Ahora que me doy cuenta tiene la misma intensidad en la mirada que su hija, solo que Elizabeth tienen los ojos verdosos y mi ___ los tiene avellanas-
-¿Y porque yo tendría que creerte?, debo recordarte que casi me la quitas, estuvo a punto de morir por tu culpa. Porque fuiste lo suficientemente estúpido como para que tu noviecita invitara a mi hija a tu matrimonio, sabiendo que ella te amaba más que a nada. —Frunció los labios- Dame una buena razón de porque tendría que creerte.
Suspire agachando la cabeza, convencer a Elizabeth de que suelte a donde mando a ___ es complicado. Ella es capaz de destruirte totalmente con pocas palabras y al igual que su hija, soy igual de tercas y testarudas.
Cerré los ojos y apoye una de mis mano en la pared que tenía a mi costado, lo que más me dolía era que cada vez que cerraba los ojos los recuerdos afloraban destruyéndome lentamente, dejándome sin aliento, con el corazón a mil y con unas terribles ganas de golpear algo para desquitarme de lo idiota que fui. Si tan solo no le hubiera creído nada a Carla y hubiera confiado plenamente en las palabras de mi hermano.
"Ella no te quiere como tú la quieras. Ella no es buena para ti. Piensa bien los que estás haciendo, tienes toda una vida por delante aun."
Aún recuerdo cuando la había conocido, con solo dieciséis estaba enamorado de la chica más bonita del instituto y lo único que queríamos era cumplir los dieciocho para casarnos y ser felices hasta que la muerte nos separe.
Desde la muerte de mi padre Jake siempre me había guiado en todo sentido o esa era su misión como hermano mayor. Yo estaba tan cegado con Carla, que lo único que hacía era defenderla, tanto así que Jake termino con la mandíbula hinchada del golpe que le di cuando la trato de puta. Y bueno, luego paso lo que paso, me dejo botado en el altar, nunca supe con quién me remplazo.
Luego de eso y de que Jake me dijera un "Te lo dije" me conto que se había comprado una casa en un vecindario tranquilo y que a la final no la iba a necesitar porque iba de un lado a otro con sus viajes de negocios. Yo acepte, tenía dieciocho y me hacía falta despejarme de todo el ajetreo del abandono, también porque quería dedicarme a estudiar administración de empresa.
Y ahí fue cuando ella se puso en mi camino, con tan solo trece años su inocencia me cautivo totalmente pero yo ignoraba completamente eso ya que no podía verla con otros ojos... hasta esa noche. Cuando ella me hizo aquella sorpresa... esa sorpresa que nunca voy a olvidar.
-Porque de verdad la amo —suspire y alce la mirada- Su hija me cautivo de una manera que ni siquiera sé cómo explicársela. Estuve muy confundido y admito que la lastime, pero no sabe cómo me arrepiento de aquello. También sé que solo tengo veintiún años y que aún estoy joven para enamorarme pero ella me hace... me hace sentir vivo... -exhale con dificultad, sentía que algo me oprimía la garganta- ¿sabe lo difícil que es respirar, ser feliz... porque no la tengo conmigo y aunque la tuviera conmigo no me recordaría? Elizabeth, enserio amo a tu hija más que a nada en el mundo, necesito saber dónde está, necesito volver a sentir su cálidos brazos alrededor de mi cuello cada vez que nos besábamos. — La tome de los hombro mirándola directamente a los ojos —Por favor —murmure, esta abrió un poco los ojos pero luego volvió a ponerse seria-
El silencio se volvió irritante para mí, ella solo me miraba mientras que yo tenía todos los músculos contraídos por la tensión al no saber una respuesta concreta, ella retiro mis manos de sus hombros y se retrocedió lo suficiente como para cerrar la puerta, se apoyó en ella, agacho la cabeza y suspiro.
-Lo lamento Ethan, pero no puedo fiarme de ti luego de todo lo que ha pasado. Yo creo que tuviste suficientes oportunidades como para estar con ella y pues si no las aprovechaste ya no es culpa mía. Déjala en paz no la busques no vale la pena, solo te recuerda como el vecino de atrás no como el amante del cual se enamoró. Lo siento —y con esto último cerró suavemente la puerta dejándome sin aliento-
No sé cuánto tiempo me quede ahí pasmado mirando la puerta de madera pintada con una fina capa de barniz pero una pequeña descarga se produjo en mis músculos, estos se tensaron y golpearon con fuerza la pared que estaba a mi lado mientras maldecía por lo bajo.
Ahora solo dependía de mí buscarla, todo corría por mi cuenta.
|*|
El chirrido de la puerta me quito lo poco de sueño que tenía, el dolor de cabeza aun no cesaba tampoco sabía que horas eran pero calculando mentalmente deberían ser como las tres de la mañana. El sonido de la puerta cerrarse suavemente me hizo despertar completamente, alce un poco la cabeza y prendí la pequeña luz que tenía en la mesita de noche. Me quede mirando expectante a Jodie que venía descalza caminando de puntillas, me miro y volvió a sonreír nerviosa, había dado un paso antes de que yo prendiera la luz por lo que está totalmente petrificada con una pierna delante de la otra. Me senté en la ma cruzándome de brazos mirándola seria, esta solo suspiro y se puso en una posición más cómoda, tiro sus tacones al suelo y se puso un mechón que le tapaba un poco el rostro detrás de la oreja resoplando.
-Déjame adivinar —dije seria pero no podía ocultar mi diversión por saber perfectamente que algo había pasado con Aron- ¿Te besó? —dije alzando amabas cejas, Jodie bajo mirada y pude captar un leve rubor en sus mejillas-
-No fue tan así... -dijo jugando con sus dedos, siempre hacia eso cuando estaba avergonzada- Digamos que él se aprovechó de que yo andaba mal.
-Dios Jodie, admite de una vez que te gusta por más que lo odies —dije divertida mientras golpeaba mi piernas cubiertas con las cobijas- No pudiste no hacer nada y llegar a las tres de la mañana.
-Tres con cincuenta —me corrigió, yo abrí los ojos como plato-
-Dime que él y tú no... -Jodie me miro horrorizada y negó inmediatamente con la cabeza-
-Claro que no... ósea si... digo no... es que...Ash!... ¿meterse mano cuenta? —Me miro confundida, yo abrí los ojos aún más y no pude evitar soltar una carcajada- Oh dios ____ no te rías, ni yo me la creo todavía —dijo tapándose la cara con ambas manos avergonzada-
-Dios Jodie —dije y me tape la boca reteniendo una carcajada- Es que aún no me lo creo. Tienes que contarme que rayos paso, porque Aron ya no me cuenta nada sobre sus conquistas —bufe y la convencí para que se sentara a mi lado-
-Bueno después de que nos fuéramos porque enserio mi estómago no daba para más —hizo una mueca mientras se sentaba al frente de mi- Llegando al campus me fui corriendo al baño a vomitar todo lo que había comido en el parque, decir que me sentía mal era poco además que con la última montaña rusa había quedado con un mareo que ni te imaginas —resoplo- Aron como si nada entro a los baños de chicas diciendo de que porque había vomitado y pues solo para molestar le dije que su presencia era la que me producía el vómito —se rio entre dientes- Después le dije que besaba horrible, no me preguntes porque solo quería molestarlo, sabes que me cae gordo —yo asentí divertida-... él me dijo que no podía decir nada porque nunca lo había besado y de que tampoco tenía intenciones de besarme porque mis labios le provocaban repugnancia y ese fue la gota que colmó el vaso—dijo poniéndose la mano en el pecho- Yo lo empecé a insultar de una manera que ni el más santo me perdonaría y pues él me agarro de la muñecas y me beso. —Se mordió el labio y suspiro-
-¿Así de simple? —La mire incrédula-
-Lo sé yo también quede como ¿Qué carajo? —Suspiro pesado- La cosa es que después me soltó las muñecas pensando que yo me había relajado pero se equivocó. Rompí el beso y le golpee fuerte en la cara mientras volvía a gritarle improperios. Sabes como soy yo —dijo con ojos tiernos, yo solo negué divertida- Fue al estúpido.
-Tranquila Aron es una tentación te lo digo por experiencia —dije poniendo mi mano en mi pecho como gesto de sinceridad- Ahora... -hice una pausa- ¿En todo eso te demoraste cinco horas? —Dije alzando una ceja-
-Puff —resoplo — Obvio —volvió a resoplar, algo me estaba ocultando-
-Jodie —advertí- Soy tu mejor amiga tengo derecho a saber si sigues virgen o no —dije cruzándome de brazos-
-Que solo nos metimos manos pero no pasó nada más, no pienso darle mi virginidad a ese bueno para nada —volvió a resoplar- Tal vez podrá besar bien, y puede acariciarte hasta que alcances el cielo, y puede hacerte sentir descargas eléctricas en tu piel y...
-El punto es... -dije sacándola del trance-
-El punto es que no es mi tipo, sabes que odio con todo mí ser a los tipos con el ego más grande que tu culo.
-¡Oye! —Dije sonando ofendida- Tu eres la tiene el tremendo culo no yo.
-WhatEver —dijo rodando los ojos- ¿Puedo acostarme ahora? Estoy cansada —yo volví a alzar las cejas- ¡No es por eso! —Chillo- ¿Acaso no es agotador que te obliguen a subirte a seis atracciones cuando le tiene pánico a las alturas?
-Vale, pero mañana hablare con Aron. —Dije amenazándola con mi dedo índice- Así que sabré perfectamente si me ocultaste algo-
-Lo que tú digas Sherlock Holmes—dijo divertida y remplazo su ropa por la gigante camiseta que tenia de pijama-
Le di la espalda a la cama de Jodie y me cubrí hasta más arriba de las orejas con las cobijas, ya estaba empezando a helar aún más que hace un rato. Estire mi mano y apague la lamparita, Jodie tomo lugar en su cama y rápidamente la habitación se llenó de silencio. Suspire cerrando los ojos para conciliar el sueño.
-Si tuve sexo con él —soltó de repente Jodie-
Abrí los ojos como plato y eche a volar las mantas que me cubrían del frio y solté un grito de alegría mientras que Jodie se había tapado completamente con las cobijas.
-Dios ____ cállate despertaras a medio campus —dijo divertida-
-Maldita mentirosa —me tire encima y comencé a pegarle —
-Joder que duele —dijo enderezándose tirándome al suelo- Vete a dormir tengo sueño —chillo y volvió a taparse completa-
-Mañana los detalles me escuchaste. Por lo menos tú la tuviste con alguien que tiene experiencia mientras que yo ni el vago me hace caso —me sobe el culo que me había quedado adolorido por la caída y me devolví a la cama-
-¿Tu aún nada? —Saco la cabeza de entre las sabanas, yo me encogí de hombros- Que acaso en estados unidos no tenías algún vecino bueno o algo así -dijo divertida, yo fruncí un poco el sueño-
-Pues claro, éramos buenos amigos se llamaba Ethan —sonrei y un nudo en la garganta me corto la respiración, mi corazón comenzó a latir desesperadamente- Bueno yo era una cría tenía como más o menos 15 y diseñe un plan para hacerle una sorpresa —reí divertida- Pero era lo suficientemente tímida como para echarme para atrás —respire profundo-
-Me imagino que es complicado no recordar dos meses de tu vida —Jodie hizo una mueca yo suspire resignada-
-Son dos meses —me encogí de hombros— No puede pasar la gran cosas en dos meses- bufe tapándome con las sabanas- Buenas Noches Jodie —susurre-
-Buenas Noches ___- y con eso ultimo el cuarto volvió a estar en silencio cayendo rápidamente en las manos de Morfeo. Una frase se produjo de la nada en mi cabeza dejándome el corazón a mil...
"Tú eres lo primero y lo último en mi lista de deseos"
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