Hello!!
Woah, tengo tantas cosas que decirles... *suspira emocionada*
1-. Perdón por mi tardanza, no es mi intención tardar tanto en publicar, pero hay veces en que no tengo tiempo, y no es porque tenga una vida o algo así, sino porque mi papá no me deja usar la compu :( todo es culpa de el.
2-. Muchas gracias por leer, por los votos, pero en especial gracias por los comentarios, en verdad me animan demasiado y me dan ganas de seguir escribiendo todo el día :)
3-. Este capítulo esta dividido en dos partes, y trataré de subir la segunda lo mas pronto posible.
_________________________________________________________
Capítulo 20 - Parte 1
Rumores, corrían por todo el colegio y mantenían intrigados a todos los chicos, ¿Quién era la chica nueva? Se preguntaban unos, ¿De dónde viene? Cuestionaban otros. Anna, Zack y Elena ya estaban hartos, escuchaban hablar de una chica que nadie conocía aun, y había ciertos rumores que molestaban más a las chicas "Dicen que es muy bonita" "Dicen que conoce a una reina" "Dicen que vivió con una Reina".
—¿Por qué no dejan de hablar de esa?—preguntó Anna molesta mientras arrojaba el libro de historia sobre la mesa.
—Estas celosa porque puede que venga alguien más linda que tu—le dijo Alex sonriendo, Anna lo golpeó—¡Ouch! Y tal vez más amable.
—No estoy celosa, ni siquiera la conozco, pero desde que llegamos no hacen más que hablar de esa, ya estoy harta y eso que no tenemos ni dos horas aquí.
—Te entiendo—le dijo Zack dándole un abrazo reconfortante—ninguna de las chicas me presta atención ¡esto es una locura!
Elena soltó una carcajada, todos esperaban que a chica nueva hiciera su aparición, y al parecer el momento había llegado.
—Escuché que Alan decía que la nueva conocía a una reina—dijo Zack en un susurro, Anna puso los ojos en blanco.
El director del colegio entró y todos los alumnos guardaron silencio. Dio los buenos días a todos y comenzó a hablar sobre una nueva compañera, pidió, mirando a Anna y sus amigos, que la trataran bien y que fueran amables con ella. Algunos rieron por lo bajo y otros se limitaron a guardar silencio.
—Bien—dijo el director—sin más... aquí está su nueva compañera Reina Riley.
Una chica de cabello pelirrojo y enredado cruzó por la puerta, era un poco bajita, casi de la estatura de Anna, y el uniforme lo usaba tan largo que parecía que se dirigía a una escuela de monjas. Algunas chicas soltaron unas risas ahogadas, y otros chicos soltaron suspiros de decepción. Sin duda no era lo que esperaban.
—Trátenla bien, y estudien mucho, recuerden que, ustedes jóvenes...
—Son el futuro—corearon todos los del salón con aburrimiento.
—¡Exacto! Reina, toma asiento y que sigan las clases.
El único asiento vacío estaba a la derecha de Anna, y a la izquierda de Zack, así que, sin más opción, Reina Riley fue a sentarse en ese lugar, caminaba con la mirada fija en el suelo de mármol, y aun así tropezó y golpeó por accidente a Elena. Casi todos los del salón rieron.
—Lo siento—se disculpó poniéndose colorada y casi corriendo hasta el lugar disponible.
La chica nueva despertó un sentimiento de lastima en Anna, más cuando, a la hora del descanso, Anna, la vio sentada en una banca, lejos de todos y completamente sola.
—Hay que invitarla con nosotros—sugirió Anna mientras la observaba.
—No—dijo Zack—es demasiado rara para estar con nosotros—además... ¿alguien podría explicarme porque entra cuando salimos de vacaciones el viernes? No tiene sentido, probablemente es una nerd.
Anna lo golpeó en la cabeza con toda su fuerza, después se puso de pie y se acercó a Reina, la cual devoraba un sándwich que había guardado en una bolsa de papel.
—Hola—saludó Anna y la chica se sobresaltó—Reina ¿no?—ella asintió sin ver a Anna—Uhm... ¿Quieres venir con nosotros? Para que conozcas más sobre el colegio.
—Este... no gracias—susurró. Anna puso los ojos en blanco, por supuesto que no aceptaba una negativa.
La tomó de la mano y la jaló con fuerza, obligándola a ponerse de pie, Reina no se quejó.
—Vamos, mis amigos son un poco idiotas pero te caerán bien.
Sosteniéndola aun de la mano, la llevó hasta donde estaban sus hermanastros, Zack y Elena. Reina parecía morir de vergüenza, porque su rostro estaba al rojo vivo.
—Ellos son Zack y Elena—presentó Anna.
—Hola Reina—saludó Elena con una sonrisa amable. Reina movió la mano, temblorosa, a modo de saludo.
—Y estos son Alex y Axel.
Ambos gemelos le sonrieron a Reina, y ahí ni siquiera pudo mover la mano, masculló unas palabras que ellos tomaron como su saludo, aunque no entendieron nada.
—Siéntate—le dijo Anna, aunque más bien sonó como una orden, así que ella obedeció y se sentó sobre el césped—y... ¿de dónde vienes, Reina?
—De... de Nueva York—contestó con voz baja.
—Vaya, que genial—le dijo Anna sonriendo—. Ah... ¿te gustan las fiestas?
—Un poco—contestó ella, aunque a Zack le dio la impresión de que nunca en su vida había asistido a una, o había sido invitada a alguna.
—Genial, entonces haremos una en casa de Zack, el próximo fin de semana, serás la invitada de honor ¿Qué te parece?
Zack hizo una mueca y estuvo a punto de replicar, pero Alex lo golpeó disimuladamente.
—No... no es necesa...
—Ya está decidido, te daré la dirección de Zack y nos veremos el fin de semana en su casa—finalizó ella y Reina no replicó.
***
A la hora de salida los chicos se dirigieron al estacionamiento, donde, como siempre, estaban esperando por ellos.
—Oye, Anna—le habló Zack antes de que subiera al auto, Anna se giró para verlo—la fiesta no puede ser en mi casa, mi mamá... ya sabes cómo es con sus novios y...
Anna frunció el ceño, molesta.
—Bien, será en casa de Elena—dijo y subió al auto donde ya la esperaban sus hermanastros—. Zack es un idiota.
—Eso ya lo sabemos—dijo Alex—pero me gustaría saber exactamente porque lo dices.
—No quiere hacer la fiesta de bienvenida para Reina en su casa, dice que es por su madre, pero todos sabemos lo que piensa de Reina, cree que es una loca y rara.
—Es tímida, eso se le nota a kilómetros—dijo Axel—pero no hay problema, puede ser en casa de Elena.
—Pues sí, ahí será.
***
La semana transcurrió con mucha rapidez, Reina seguía juntándose con Anna, los gemelos, Zack y Elena, aunque casi nunca hablaba, apenas habían logrado que dijera una frase completa, siempre terminaba callada mirando hacia otro lado, tratando en vano de ocultar su rostro enrojecido de vergüenza.
El fin de semana llegó, y a Elena no le pareció que Anna le dijera a última hora que la fiesta seria en su casa, su hermano Carlos estaría ahí todo el día y no podrían hacer nada para divertirse.
Así que la fiesta terminaría siendo en casa de Anna, aunque eso no le molestaba porque William y Demetria no estarían durante todo el fin de semana, aun así tenía prohibido hacer algo ilegal, o se iría directamente a Carrollton, y ella no quería eso.
Todos estaban reunidos en la sala jugando videojuegos, esperando a que Reina llegara.
—No sé por qué le llamamos "fiesta" si solo estamos nosotros cinco—dijo Axel mientras presionaba los botones de su control.
—Se suponía que sería una fiesta pequeña—replicó Anna—. Invité a algunos chicos del salón, pero como supieron que era para darle la bienvenida a Reina no quisieron venir, da igual, somos nosotros cinco y seguirá siendo una fiesta.
—Entonces creo que siempre estamos de fiesta, ¿no crees?—preguntó Zack—digo, porque siempre somos los cinco, en cualquier lugar. Volviendo a lo de los chicos que no quisieron venir... los entiendo, yo tampoco hubiera venido pero como eres mi mejor amiga... tuve que hacerlo.
Anna lo fulminó con la mirada. El timbre sonó y todos quedaron e silencio, unos minutos después entró Jena acompañando a Reina, la cual vestía ridículamente, con unos calcetines de colores que llegaban debajo de sus rodillas, unos shorts largos, una blusa de un color rosa chillón y sobre esta un chaleco de pescador, color beige.
—Hola—los saludó a todos.
—Ah... Hola—dijo Anna tratando de disimular su sorpresa.
Zack reprimía una risa, al igual que Alex.
—Traje frituras—dijo Reina estirando la bolsa de frituras hacia Anna.
Ella las tomó dudosa, y sorprendida de que Reina ya no se sonrojara como un tomate.
—Gracias, uhm Jena...ponlas en un plato y tráelas, por favor.
Jena asintió y tomó la bolsa de frituras, en segundos desapareció.
—Te ves del...—Zack se silenció al ver como Anna lo amenazaba con los ojos—de...de... uhm, te ves muy linda.
Alex y Axel rieron por lo bajo, Reina se sonrojó a mas no poder.
***
—¿Qué les parece si salimos a pasear?—sugirió Zack después de un rato estando hablando de cosas son sentido, Anna lo observó, y supo de inmediato que era lo que pretendía—Aquí no hay mucho que hacer ¿Qué te parece Reina? ¿Quieres ir a pasear?
Reina asintió y Anna se acercó a Zack.
—Acompáñame a la cocina—le pidió al rubio, que se puso de pie y la siguió sin decir una palabra hasta que llegaron a la cocina—¿Qué demonios te pasa? ¿Acaso estás loco?
—¿Por qué?—preguntó él, inocentemente.
—¡No te hagas el idiota conmigo Zack! Te conozco perfectamente, y solo quieres humillar a Reina, ella está con nosotros ahora, no puedes hacerle una de tus estúpidas bromas ¿entiendes?
—Momento—la interrumpió Zack—yo no haré absolutamente nada, ella tiene todo lo necesario para ser humillada por si sola y, corrección, ella está contigo. Es una chica rara Anna, no podemos estar con una persona así.
—Yo estoy contigo y tú estás conmigo y ambos estamos con Elena, no me digas que no puedes estar con una chica... original.
—¿Original?
—Sí, es... original.
—Por no decir ridícula—se burló él y ganó que Anna lo golpeara.
—Si la molestas me las pagaras Zack, sabes que no dudaré en hacerte sentir muy, muy mal.
Y sin decir más salió de la cocina con una sonrisa reluciente, como si no hubiese pasado nada.
—Reina, Elena, acompáñenme a mi habitación—pidió.
Ambas chicas se pusieron de pie y siguieron a Anna, subieron las escaleras en completo silencio, Elena preguntándose de que había hablado con Zack, aunque ya sospechaba, y Reina maravillada por los cuadros y la decoración de la casa.
La pelirroja abrió la boca con sorpresa al ver la enorme habitación de Anna, parecía un departamento, no la habitación de una adolescente.
—Tenemos que vestirla mejor—le susurró Anna a Elena—ya sabes cómo es Zack.
Elena asintió.
—¿Tienes ropa de su talla?—le preguntó.
—Buscaré algo, convéncela para que se pruebe algunos vestidos mientras yo busco algo... con menos color.
***
Reina se negó rotundamente a ponerse uno de los vestidos de Anna, eran o demasiado cortos, o demasiado elegantes, y tampoco entendía porque las chicas prácticamente querían obligarla a cambiarse de ropa.
Rendidas, Elena y Anna regresaron con los chicos con Reina vestida ridículamente.
—¿Nos vamos?—preguntó Reina.
—Lo que la Reina pida—dijo Zack sonriendo ampliamente.
—Zack...
—No hay tiempo, Anna, Reina quiere ir de paseo—la interrumpió el rubio.
Zack tomó a Reina del brazo y se dirigió con ella hacia la puerta.
—Este será un día largo—murmuró Anna.
—Ya lo creo—dijo Alex riendo.
Todos subieron al auto del rubio, Zack estaba en el asiento del conductor y Reina estaba en el asiento del copiloto, así que Axel, Elena, Anna y Alex se acomodaban en el asiento trasero.
—Estas aplastando mi mano—se quejó Anna con Alex.
—Pues sácala.
—Pues levanta tu trasero.
Alex obedeció y ella sacó su mano con rapidez, el soltó una carcajada.
—Tengo la impresión de que querías tocar mi trasero—se burló.
—¿Por qué querría tocar tu trasero?—preguntó Anna haciendo una mueca.
Alex se encogió de hombros.
—No lo sé... es lindo.
Los chicos soltaron una carcajada, y Zack comenzó a conducir.