Los cuatro nos habíamos despedido del resto de los chicos aquella noche, y ahora nos tocaba sólo a nosotras despedirnos de Niall.
A penas habíamos pasado dos días juntos, pero llevaba mucho tiempo enamorada de él, así que iba a extrañarle demasiado.
-Nos veremos pronto.-Me abrazó frente a la puerta de su hotel.
-¿Lo prometes?-Él asintió y fue a despedirse también de mis amigas.
Volvió de nuevo a mi lado, abrazándome más fuerte esta vez, y posando un dulce beso en el hueco de mi cuello.
Sonrió y se volvió, camino a la salida donde decenas de chicas lo esperaban.
Sólo nos quedaba un día más en Miami, y debíamos aprovecharlo al máximo.
Estábamos volviendo al hotel de unas compras, cuando la llamada de mi hermana interrumpió nuestra conversación.
-¡Zaida! ¿Ha pasado algo?-Me preocupé. No había tenido noticias de mi familia en toda la semana.
-Sí...-Dijo con tono de enfado.
-¿Estáis todos bien? ¿Les ha pasado algo a mamá o a papá?
-Más bien no.-Respondió de la misma manera.
-¿Entonces?
-A ti, Araya... ¿Qué son esas fotos que circulan por todo internet?
-Oh...-Recordé las imágenes que había visto sobre el día anterior en las redes sociales, las que gracias a Niall había logrado olvidar.
-Oh no.- Ya puedes explicarme todo esto antes de que lo vean nuestros padres y decidan mandarte hoy mismo de vuelta.
Conté a mi hermana lo sucedido con los chicos, exceptuando algunos detalles.
-¿Sabes dónde te estás metiendo?
-Sí.
-Sólo espero que no sufras...
-Tranquila. Sé cuidarme sola.-Teniendo casi veinte años...-En cuanto a papá y mamá, yo hablaré con ellos cuando vuelva.-Traté de tranquilizar a mi hermana.
-¿Y cuándo será eso?
-Volvemos mañana.-Me despedí de mi hermana y colgué.
-¿Quién era?-Preguntó Elena observando el gesto en mi cara.
-Era Zaida...
-¿Y qué quería?-Dijo Mar colocándose junto a mí.
-Ha visto las fotos en Twitter.-Su cara se tornó expectante, esperando a mis palabras.-NO os preocupéis, ha dicho que no dirá nada a mis padres, así que seguro que los vuestros tampoco se enteran.
Mis amigas suspiraron aliviadas, y continuamos nuestro camino cargadas con las bolsas.
Estaba tomando el Sol tumbada sobre mi toalla, cuando algo interrumpió la conexión entre sus rayos y mi cuerpo. Aparté las gafas oscuras de mis ojos y observé a una chica sonriente frente a mí. Miré a mi alrededor, buscando a mis amigas, pero ya estaban en el agua. Me había quedado dormida.
-¡Eres tú!-Se acercó a mí la muchacha abrazándome.
Me quedé sorprendida. No la conocía de nada.
-¡Eres la chica de One Direction!-Dijo cuando se apartó de mí, clavando sus ojos en los míos.
-Eh, yo, eh...
-¡Por favor! ¿Cómo son? ¡Háblame de ellos!-Me gritó casi histérica.
-Tengo que irme.-Empecé a acercarme al mar cargando con mis cosas.
-¿Puedes presentármelos?-Pregunto caminando tras de mí.
-¡Chicas, nos vamos!-Chillé a mis amigas cuando las vi entre las olas.
-¿Ya?
-¡Por favor!
-¿Esas son las otras chicas de las fotos? ¡Quiero conocerlas!
-¡Vamos!-Estaba empezando a enfadarme.
-¿Qué pasa?-Preguntó la castaña cuando ya estaban a mi lado.
-Luego os cuento. Recoged vuestras cosas y volvamos al hotel.
Logramos deshacernos de la compañía de la niña al abandonar la playa del todo.
-¿Quién era esa pesada?-Preguntó Elena.
-¿La conocías?-Fue Mar más educada.
-¡Qué va! Estaba tomando el Sol cuando la he encontrado frente a mí. Quería que os la presentara, y a los chicos también. EStaba empezando a enojarme...
-¿Por qué?-Rió la última en hablar.
-Tenía una voz demasiado aguda, y no paraba de gritar.-Reímos las tres entonces.
Nuestro equipaje estaba completo. Habíamos hecho bien en dejar huecos en las maletas pensando en nuetras nuevas adquisiciones, los regalos para nuestras familias, y algo más para nosotras, se habían encargado de ocuparlos.
El avión saldría a mediodía de vuelta a Valencia, así que teníamos la última noche para visitras los recovecos de la ciudad que aún no habíamos visitado.
El concierto de los chicos en Columbus estaba a punto de empezar, como había podido ver en internet. Así que envié un mensaje al rubio para deserles suerte a todos y cada uno de ellos. No esperaba respuesta, pero mi teléfono no tardó en sonar. "Acabo de dejarte y ya te echo de menos. Gracias. Niall xx".