Yumiko Reama_ Conociendo a gente extraña
“Bien supongo que eso es todo…” decía Miko, la madre de Yumiko y Shami, mientras alzaba su bolso y buscaba con la vista las llaves de su auto..
-pero… ¿porque tengo que ir con esta?- le preguntaba un poco enojada y tal vez frustrada, Shami a su madre, asiendo referencia a Yumiko.
-porque es tu hermana, y además las necesito-. Le respondía Miko, justo al mismo tiempo que encontraba sus llaves y las alzaba en el aire como una seña de “victoria” o algo así…
Miko apuro a las chicas para que salieran de casa y entraran en el auto.. “VAMOS, VAMOS” repetía constantemente mientras Yumiko y Shami se pegaban codazos tratando de tener suficiente espacio mientras caminaban así el auto, Yumiko se sentó en el asiento del acompañante pero Shami la saco de un solo tirón haciendo que callera al suelo, luego solo se subió ella.
Yumiko se levanto y tato de sacarla de allí, ella solo era un año menos de edad, pero Shami tenia mucha mas fuerza que ella, así que el intento era casi imposible.
-¡YA VASTA!!!! YUMIKO SENTATE A TRAS ANTES DE QUE HAGA UNA LOCURA!. – grito Miko que ya estaba demasiada apurada como para retrasarse con peleas tontas..
Yumiko y Shami la miraron…
Yumiko se dirijo al asiento de atrás y se sentó, Shami serró su puerta, y ambas se quedaron calladitas, se podría decir que asustadas, Miko solo miraba al frente con ambas manos en el volante y sacando humo por las orejas y roja como un tomate.
Apenas Yumiko serró la puerta, Miko arranco a toda velocidad, Yumiko y Shami se fueron con todo asía atrás, como si estuvieran en un cohete que esta a en pleno despegue….
Luego de varias calles de tener el corazón en a boca por las arriesgadas maniobras que tomaba Miko, llegaron salvas sanas a su destino…
Miko bajo rapidísimo,
-sierren bien el auto-. Les dijo mientras entraba al lugar a toda prisa dejando a tras a sus hijas..
-ya oíste… Serra el auto-. Le dijo Shami a Yumiko mientras ella solo tomaba aire fresco,
.como si tuviera problemas con eso…-. Le respondió Yumiko.
Al terminar Yumiko se subió a la verde y admiro el edificio al que tanta prisa tenia su madre de llegar, ese edificio era el LOQUERO DE LA CIUDAD..
Tal ves uno delos lugares mas peligrosos del pueblo ya que allí e encontraban maniáticos, que perdieron la cabeza hace mucho, personas de verdad loca en un solo edificio era algo que aterrorizaba a Shami, pero a Yumiko la tenia sin cuidado.
-que raro que no hallas entrado, pero lo mas raro es que me hallas esperado, QUIEN ERES Y QUE ISISTE CON MI ODIOSA HERMANA-. Le decía Yumiko a Shami con un tono sarcástico –sabes la verdad te creía un poco mas valiente, quiero decir, noeras vos la que se arriesgaba a todo-. Continuaba Yumiko.
-prfff… cállate, este lugar en especial me molesta-. Respondía Shami con seriedad en sus ojos y en su vos.
Ambas entraron, llenaron unos papeles, y subieron las escaleras, Yumiko y Shami, estaban allí, para ayudar a su madre.
Lo que pasaba es que las cuentas se empezaban a juntar y el trabajo en el hospital de su madre no alcazaba, así que Miko decidió tomar un empleo vacante durante unos días para lograr pagar aunque sea algunas e las cuentas. Yumiko y Shami estaban allí para ayudarla
Ambas se dirigieron a la sala 13, que era en donde estaba su madre, al entrar, estaba Miko y una doctora, su madre saco una montaña de papeles importantes de detrás del escritorio,
-bueno.. Miren, yo are la parte aburrida, ustedes irán con la doctora, y la ayudaran pasándole lo que necesite, mientras recorren la sala de los “enfermos”.
Ambas salieron del lugar, siguiendo a la enfermera, que tenía un cuerpo perfecto, era delgada, pelo lacio y largo, de color blanco, y unas delicadas manos pálidas, pero con una expresión muy cansada de la vida en si.
Ya por los pasillos, la mujer agarro una libreta y una lapicera, las tres caminaron, la doctora por delate y las hermanas Reama siguiéndola un paso a tras.
La mujer se dirigió asía una puerta del pasillo miro a través de la ventanilla, izo una mueca como quien dice “ya no tiene salvación” izo unas anotaciones en su libreta, y luego simplemente se dirijo a la siguiente puerta… Shami miro a la doctora y apenas empezó a caminar ella y Yumiko se acercaron a la ventanilla, trataron de mirar, allí había un hombre señalando el techo, con una expresión de horror en sus ojos. Luego el hombre las miro a ellas y corrió desesperado asía la puerta, las chicas se asustaron mucho, salieron corriendo asía la siguiente puerta donde estaba la doctora,
Las dos tomaron aire, luego miraron a la doctora, ella solo estaba haciendo unas anotaciones en su libreta, después de hacer visto lo que había en esta otra puerta.
-mato a su bebe-. Dio de la nada la doctora –ella creía que su bebe iba a matar a sus otros hijos, así que lo mato-. Siguió contando la mujer. Luego camino asía la siguiente puerta, las chicas la siguieron.
-esta señora es Shiko, ella tenia en su armario los huesos de alguien, nadie sabe de quien son, ni de cuando los habrá tenido allí, ni siquiera ella sabe de donde los consiguió, pero los lavaba todos los días, y los guardaba allí, un día su hija fue a visitarla, noto que su cocina estaba llena de sangre, luego de varias horas fue asía su armario para sacar una chaqueta, ya que haya frio, y el cráneo callo a sus pies, con algunos pedazos de carne pegados-. Conto la doctora mientras miraba por la ventanilla de esta puerta, -lastima que vivimos en un pueblo tan pequeño y tan alejado de la sociedad, que cuando pasan cosas como estas no hay nadie que investigue profesionalmente-. Agrego la doctora, mientras anotaba mas cosas en su libreta.
Siguieron caminado, llegaron a otra puerta, la doctora izo una mueca de miedo – este hombre lo encontraron en el campo, un granjero de la zona que salió a buscar leña lo encontró comiéndose uno de esos pequeños animalitos del campo, el granjero se acercó y le ofreció ayuda, pero este hombre… reacciono como si fuera un perro, el solo se comporta como un perro, ya saben, ladra, toma agua con la lengua y camina en cuatro patas, al parecer toda su vida vivió en el campo, hoy esta aquí, cada noche llora para que lo dejemos ir, y casi siempre esta rasguñando la puerta-. Les conto la doctora, y luego tomaba nota.
Yumiko y Shami se miraban y se sorprendían al escuchar toda diversidad de historias dramáticas y tristes.
Luego de varias puertas más a delante llegaron a una que tenia los vidrios polarizados.
-esta niña se amputo la cara-. Dijo la doctora mientras veía a lo lejos el vidrio polarizado, -en uno de esos intentos de ser bella-. Siguió diciendo la doctora –que pena que mi hija allá caído tan bajo con esos estereotipos-. Agrego, mientras se alejaba de esa puerta, Yumiko casi se cae al saber que su hija estaba detrás de una de esas puertas, Shami se acercó a la ventanilla para tratar de ver algo, mientras ponía sus manos tratando de rodear sus ojos y que podía ver aunque sea algo, Yumiko estaba tras de ella, estaba pálida, ya que la niña se había acercado lo bastante a la ventanilla que se la podía ver.
Shami no se daba cuenta, al no poder ver nada baja las manos y se aleja, y fue allí cuando la ve.
la niña al parecer les estaba sonriendo, su aspecto era un vestido como en la época colonial, una nada de piel en la cara, mostraba una sonrisa como la de guasón,
Yumiko estaba al borde de un desmallo, la niña luego levanta una de sus manos y les enseño que tenia en su poder fotos de algunas personas de la ciudad, entre esas, estaban ellas dos, incluida Jaz Kit, las imágenes estaban tachadas con equis rojas.
Las chicas corrieron asía la enfermera tratándole de decir lo que acababan de presenciar, y tratar de pedirle alguna explicación de porque tenia fotos de ellas,
-y este es el señor Reama-. Dijo la doctora interrumpiendo a las chicas, ambas se quedaron heladas, se llamaba igual que su padre, y eso era casi imposible de que dos personas se llamaran igual, ya que el pueblo era uno chico, además su padre estaba en la capital del país haciendo negocios importantes,
-este señor trato de asfixiar a una de sus hijas luego de que se entero de algo-. Dijo la doctora
-¿y que se entero? Pregunto Shami con curiosidad.
-no estoy al tanto de su caso, pero según el descubrió que una de sus hijas encontró una pulsera mágica o algo así, que le dejaba ver como iban a morir los demás, esto lo altero ya que según el también le había pasado lo mismo hace mucho, pero luego de un tiempo empezó a soñar todos los días con muerte de sus seres queridos, y el no quería que su hija sufriera eso, así que decidió que seria mejor matarla y ahorrarle todo el sufrimiento futuro, por suerte su madre lo vio y la salvo.
Desde entonces esta aquí, todas las noches grita, al parecer tiene pesadillas-. Contesto la doctora,
Yumiko no lo podía creer, su padre no estaba en la capital, y mas impórtate aun, estaba loco, la había querido matar y tenía la misma habilidad que ella…
La doctora siguió caminando, Yumiko se arrodillo casi por llorar, Shami como por un acto de hermandad, se quedo a su lado igual de sorprendida, Yumiko comenzó a pensar.
Mi padre esta loco, porque puede ver las muerte de los demás… igual que yo, esto quiere decir que tal ves algún día, yo llegue al punto de que mi mente no pueda mas,
Y colapse igual que el…