A la sombra de tus sueños

By jaredvonkeulen

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Sintió esa ya familiar sensación de ser observada. .. apresuró su paso, no era nada agradable encontrarse en... More

A la sombra de tus sueños
el muelle
Alek
Intruso
Ataque
Tu otra parte
CAPITULO II "El encuentro"
El sueño se vuelve realidad
Sentencia
Yo te amo
mentiras y verdades
.
que tan rudo?
.
.
pacto
Y de nuevo te pierdo
Que nuestro padre me perdone
La promesa
NYU, iluminados y traiciones
oscuridad
Secretos
Victoria
dudas
Abrazo de luna
Sebastian
El tiempo se agota
Tierra Antigua
Revelación
INDECISIÓN
TRANSFORMACIÓN
Te he amado por mil años
La batalla
EL FINAL

CAPITULO III y después de todo. ..Aún te amo

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By jaredvonkeulen

-Aitanna? sabes donde estamos?

- no, supongo que es otra dimensión

-otra dimensión? - Victoria no sabia de que hablaba la otra chica pero la compadecia, tal vez llevaba mas tiempo que ella y ya habia enloquecido, esto la llenó de terror, tal vez ella acabaría igual.

- cuál es tu nombre?

- Victoria, mi nombre es Victoria...

- Victoria? ...- la voz de Aitanna habia alcanzado el grado histérico- la Victoria de Sebastian?

- de que hablas? como lo conoces?

- él vendrá a buscarte estoy segura. ..si... estoy...segura...tu...Victoria

.. - hablaba para si sin controlarse Victoria se quedó callada por primera vez desde que llegó a ese lugar. ..las lágrimas rodaban por su cara recordando aquel hombre que amó, aquel hombre que la había lastimado tanto...y donde estaria ahora...

un ruido la sacó de sus pensamientos, Aitanna estaba callada también, eran pasos y junto con ellos un ruido de arrastre, se abrió la puerta y una intensa luz la cegó, se sintió arrastrada y después sólo se vió rodeada de agua, le llenó los pulmones, trataba de salir pero una fuerza la mantenia dentro, dejó de luchar, queria morirse, tal vez nunca la encontrarían, no quería terminar como la chica loca de la otra celda, asi que se dió por vencida, sintió como el oxigeno la abandonaba, su garganta ardía...la oscuridad la envolvía.

****

Aitanna estaba tirada sobre su costado, sus fuerzas la habian abandonado, se había sentido terriblemente mal al saber que la chica que no dejaba de gritar era Victoria, se preguntaba donde estaría Sebastian, si había encontrado a Iwisa, si vendría a buscar...la.

Un sonido metálico...gritos...sonaba como si cayeran cosas pesadas, y un golpe en la puerta la sacudió, se puso contra la pared tapandose con los brazos, los golpes se hicieron más intensos y entonces la puerta cedió, una sombra la sustituyó, estaba lista para lo que podían hacerle, ya nada quedaba, vió la luz mágica que iluminó el lugar.

-Aitanna!?

la voz de Sebastian inundó la celda, Aitanna empezó a llorar como histérica,  aqui estaba él! no podía creerlo!

- por Dios Aitanna que te han hecho!- Sebastian estaba horrorizado, aquella mujer hermosa y poderosa estaba reducida a nada, le habían cortado su larga cabellera casi a rapa, estaba completamente desnuda y llena de heridas, algunas aún sangraban, otras se veían infectadas, su cara estaba deformada por cortes que la habían hinchado, sus muñecas estaban peladas a causa de las gruesas cadenas que la mantenían cautiva.

Se quitó el abrigo y la envolvió en el, la cargó y corrió hacia el pasillo.

- Tengo que sacarte de aqui! voy a matarlos a todos!

Aitanna no tenía ya fuerzas para contestar.

Sebastian la colocó abajo de unas escaleras y la cubrió bien, levantó un escudo y fué tras Alek.

Habia un rastro de magia mas fuerte en una de las habitaciones de arriba, corrió siguiendolo teniendo sólo en la cabeza encontrar a Alek y hacerlo pagar por lo que le habia hecho a Aitanna y por desaparecer a Victoria.

Tiró la puerta y se encontró en una gran habitación mas parecida a una bodega, estaba oscura y en el centro habia una gran tina llena de agua, a un lado habia una silla con cadenas y cables, toda una pared llena con instrumentos de tortura y frente a él un grupo de sombras acechandolo con sus ojos brillantes, sus manos se encendieron, y casi como si eso hubiera sido una señal todas las sombras se abalanzaron sobre él.

El poder de los hechizos ahora era mas fuerte, deshacía sin esfuerzo a esos seres, aunque eran demasiados, una sombra cayó frente a él con sus ojos brillantes y sus grandes colmillos, sintió el peso de un hechizo y cayó hacia atrás, levantó la mano y lanzó fuego sobre ella, pero otra sombra se puso en medio recibiendo el impacto, "asi que esta es la líder",pensó mientras saltaba hacia ella, esta lo recibió abriendo lo que parecían brazos y los dos cayeron al piso, Sebastian sintió el costado ardiendo pero no tenía tiempo de fijarse, sacó su daga y se la enterró murmurando hechizos en latin hasta que eso empezó a convertir en una masa acuosa y negra.

Habia acabado con todo y Alek no había aparecido, se dió la vuelta para regresar por Aitanna cuando escucho un débil gemido, se quedó helado, giró lentamente hacia el origen del ruido y vió una mano sobresaliendo de un mueble de madera manchada con lo que parecía sangre.

Cubrió el espacio que los separaba en medio segundo, se agachó y la vió, completamente mojada, llena de verdugones y sangre, su piel estaba azul y su respiración era muy superficial.

Se quitó la camisa que llevaba aunque estaba algo rasgada y la abrazó, tan fuerte que por un momento temió romperle un hueso.

Lloraba casi con desesperación, hundiendo el rostro en su cabello, lloraba de felicidad por encontrarla y de dolor al ver su estado.

- Victoria. .. regresa a mi...- le susurraba - regresa!, por favor. ..mi vida. ..abre tus ojos...ya estoy aquí. ..

Los párpados de Victoria temblaron -si mi amor! abrelos!

Sus ojos se abrieron solo un poco y sus manos se levantaron al rostro de Sebastian.

- es-estas aquí. ..

su voz estaba ronca y débil.

- si mi amor aqui estoy! vine por ti!

- me v-voy a mo-rir

-no!!! no te va a pasar nada! te voy a sacar de aqui y te vas a recuperar!

La tomó entre sus brazos y la cargó,  su cabeza colgaba como si fuera una muñeca, llegó hasta los escalones donde habia dejado a Aitanna y las cargó a las dos, se concentró en la casa de Iwisa pero no pasaba nada.

De pronto las palabras de iwisa resonaron en su cabeza "la prueba, tendrás que tomar una decisión".

- tengo que dejar a una...- la sangre se le cayó a los pies -no! no puedo!

- déjame ...-la voz de Aitanna era muy débil pero sonaba firme.- ya no hay nada que me puedan hacer...me han matado en v-vida

- no! no voy a dejar a ninguna!

- no puedes transpo-portarnos a las dos.

Un ruido como de alas se acercaba

- ya vienen los guardianes

-vete!

- no!

las dejó en el piso y empezó a tocar la pared hablando en el extraño idioma de Iwisa, una extraña luz apareció y una explosión tras de ellos los hizo estremecer.

Cinco figuras altas aparecieron, sus pieles pálidas, ojos blancos, sus rostros carecian de bocas, cuerpos delgados pero musculosos, sus manos con afilados dedos que mas parecian cuchillas y unas alas enormes plegadas a sus espaldas, Sebastian había palidecido y antes de que todos reaccionaran cargó a Victoria y la empujó hacia la luz, una de las figuras se adelantó y levantó un brazo y una luz negra se concentró en su palma, Sebastian se movió pero no tan rápido, la luz lo golpeó en un costado haciéndolo toser sangre, se aventó en dirección a Aitanna y cuando iba a pasar la luz una de las manos lo tomó por los cabellos jalandolo hacia atrás, él tomó esa mano y la incendió saltándose del agarre, aventó a Aitanna hacia la luz y cuando brincó hacia ella una explosión cerró el portal haciendo que se estrellara contra la pared, el golpe fue tal que solo veía luces titilantes ante sus ojos.

Unas garras lo tomaron del cuello y lo levantaron haciendolo toser mas sangre y se topó con unos ojos que parecían mirarlo con furia.

****

Victoria golpeó el suelo duro, el golpe le sacó el aire y la hizo vomitar, unas manos aparecieron de la nada y la tomaron por debajo de los brazos arrastrándola hacia una pequeña cama, olía a madera y lavanda.

- asi que tu fuiste la elegida chica alma...-Victoria se encogió ante la voz - no temas pequeña ya estas segura-Iwisa la miraba compasiva, se notaba el dolor en cada miembro de Victoria. Volteó a ver el portal, alguien venía,  se acercó para recibir a Sebastian pero Aitanna ocupaba su lugar, una sombra de entendimiento le pasó, había elegido bien, ese chico era compasivo y no olvidaba a quien amaba, vió cerrarse el portal, lo habían atrapado...vió a la chica que tenía entre sus brazos, completamente inconsciente, el dolor de Victoria jamás se iba a comparar con el de Aitanna, la llevó hacia una tina, le quitó el abrigo y la metió en una sustancia acuosa, eso la sanaria un poco, después la enjuagó con agua del mar muerto y la vistió, prendió una hoguera y puso sus manos sobre su frente, recitó las oraciones que le enseñaron sus ancestros y luego la cobijo y la dejó durmiendo.

Fué hasta Victoria con un cuenco lleno de plantas medicinales, le levantó la cabeza y la hizo tomarlo.

Se quedó observandola... ella que habia visto tantas cosas a lo largo de sus años, había presenciado tantos milagros y esto no podia creerlo, tenía ante ella un alma pocas veces vista, muy pocas veces dividida, podía sentir su conexión a Dios aún, el gran amor que ella emanaba.

Salió del cuarto sin hacer ruido, era hora de encontrar a Sebastian.

****

El sonido de sus botas hacía eco, pisaba vidrios y sangre, nadie iba por él, unos sonidos lastimeros llamaron su atención, se agachó viendo la sombra que se retorcía

-parece que alguien ha llegado primero que yo he... donde está Victoria?

la sombra se removió y se convulsionó, unos ojos amarillos brillaron en la oscuridad.

"su mitad vino por ella" escuchó en su mente.

- yo soy su mitad!

y en su mente vió la imagen gloriosa de Sebastian haciéndolos pedazos.

- ha! ahora entiendo todo este circo.

"por favor" escuchó la súplica retumbando en las paredes de su cráneo.

- no...sufre!- sonrió y salió de ahí.

*****

Victoria abrió los ojos, sus heridas habían sanado, tenia puesto un camisón blanco, se sentía ligera  y fresca, los rayos de sol que entraban le acariciaban la piel, se incorporó lentamente, la habitación era grande y espaciosa, la madera finamente tallada en color blanco, una mesita de noche tenía encima ungüentos y trapos húmedos que olían a medicina. Salió del cuarto, un estrecho pasillo y luego unas pequeñas escaleras, bajó y se encontró en una estancia muy agradable, todo blanco, luminoso, los sillones de mimbre con cojines de colores pastel le daban al lugar un toque bastante acogedor, se escuchó un ruido metálico y su corazón dió un salto, una pequeña mujer salía de lo que parecía ser la cocina, a simple vista parecía ser joven, pero un exámen mas detallado revelaba unas pequeñas arrugas debajo de los ojos, algunos mechones de cabello estaban grises, y sus ojos carecian de todo color, aún asi ella sabía que la miraba.

- Ya estas mejor.- su voz era majestuosa.

- quién es usted?

- mi nombre es Yirlan.

- esta es su casa?

- no, es casa de Iwisa, pero ella ha ido por Sebastian, yo las estoy cuidando.

Entonces todos los recuerdos llegaron a su mente, todo el dolor, la angustia, Sebastian. ..

- Sebastian!  donde está!

Yirlan se acercó a ella y la tomó de la cara

- Sebastian no pudo salir de ahí asi que Iwisa fué por él. Solo está aqui la chica con la que llegaste.

- La chica con la que llegué?

- puedes ir a verla, está en el cuarto contiguo al tuyo.- le dijo y volvió a la cocina.

Victoria estaba estupefacta pero se las arregló para hacer que sus piernas obedecieran y se movieran, subió y llegó hasta el cuarto señalado, abrió la puerta y se encontró en un cuarto parecido al suyo, en la cama que estaba en dirección a la ventana se encontraba una chica tan pálida que si no hubiera visto su pecho bajando y subiendo hubiera jurado que estaba muerta, su cabello era plateado y bastante corto en algunos lados y mas largo en otros, tenía una larga herida en la garganta, estaba demasiado delgada, podía ver cada hueso en las partes en que la cobija no la cubría.

Sintió pena por ella, la tomó de la mano y rezó, no supo que tanto tiempo estuvo ahi, ni en que momento se durmió solo que despertó cuando ya estaba oscuro, su estómago hacia ruidos exigiendo comida, se levantó, cobijo bien a Aitanna y salió de la habitación, bajó las escaleras y entró a la cocina, olía muy bien y su estómago rugió en respuesta, Yirlan entró tras ella haciéndola pegar un brinco

-solo soy yo- dijo tranquila

- nunca le pregunté,  en donde estamos?

- Rumanía

-Rumanía! !?? como llegué aqui??- un nudo se instaló en la boca del estómago. Esto no tenía sentido, cómo pudo viajar kilómetros, pasar países enteros sin documentos, sin nada!

- hay cosas que no conoces, hay recuerdos que se han ido de tu mente, pero ya llegarán...

- quiero hablar con mí familia deben estar preocupados yo tendria que estar con ellos ya!

- si tendrías pero ya nos hemos encargado de eso

- como!? necesito que me explique!  no pueden esperar a que me siente tan tranquila en un lugar que no conozco, con gente que jamás había visto en mi vida después de que no se quien demonios me tuvo encerrada y fui golpeada y torturada y ...y luego Sebastian. ..y ahora estoy en Rumanía! !! y que sd supone que debo hacer! QUIENES SON USTEDES!!!- había terminado gritando histérica mientras la mujer sólo la observaba tan tranquila como si ella hubiera estado contando una historia muy interesante.

- desde tiempos remotos Dios le da almas a los cuerpos para darles vida, en un principio creó dos una femenina y otra masculina, ellos dos se amaron y crearon nuevas vidas que también tuvieron almas y asi sucesivamente, pero hay un punto en que dos personas se encuentran, se aman mas allá de lo imaginable, tanto así que al morir su alma se divide, masculino y femenino de nuevo, y reciben un cuerpo, pero aqui viene lo complicado... son separados digamos territorial o cronológicamente, después de todo nada puede ser fácil y menos en el amor, eso tiene que ser una lucha constante, pero tienes ayuda...los sueños. .. están conectados a través de ellos, tu ya puedes sentir ese amor aún incluso antes de conocer a esa persona, pero sólo los que verdaderamente creen lo pueden conseguir.

Verás hay un porqué en ese valor que se le da a la virginidad, y mas en tus tiempos en que todos los jóvenes lo ven como un estorbo y solo se dedican a darse placer... cuando tu estás con una persona creas un vínculo, en verdad te vuelves una sola persona, si estás con tu mitad esas almas vuelven a ser una y eso tiene una vibración cósmica bastante fuerte, tan fuerte que recibe regalos digamos bendiciones y esas se esparcen por el mundo, porque es algo tan puro, tan esperado, imaginate pueden pasar siglos antes de que esas almas puedan encontrarse!... pero si estas solo por placer con esa persona, un acto meramente egoista, le da cabida a que espíritus inmundos entren a este mundo, maldigan tu carne y esparzan maldiciones a tu alrededor, y ahora muy pocas almas se han encontrado y eso ha sumido al mundo en una total desesperación, hay tanta falta de amor, muy pocas bendiciones pueden caer... por eso hemos sido creados, una nueva raza, con el único objetivo de ayudarlos a encontrarse, enseñarles ese camino...permitirles ver un poco de luz y asi ayudar un poco a este mundo tan carente de todo...

- osea que no son humanos?

- lo somos, amamos, reimos, lloramos... pero tenemos una consciencia de todo más allá de lo que la tiene cualquiera,  nosotros venimos con ese conocimiento, esa fortaleza, fuimos creados directamente de los antiguos profetas, el polvo de sus huesos, el soplo divino... vivimos siglos llevando a cabo nuestra tarea y después morimos.

- Pero y esa gente que me secuestró?

- también somos tentados... muchos no se resisten al poder,  querer controlarlo todo... un cierto tiempo pasa que llegan mas de dos almas a este mundo y ellos se han sentido con el derecho de escoger...

- Adriel. ..yo soñaba con él.

- Adriel es una parte de ti, tu y él fueron uno alguna vez...

- pero yo amé antes...

- puedes amar, pero nada comparado como amas a tu mitad...se parecía este amor acaso?

- fué diferente. ..pero igual de intenso.

Un ruido las sacó de la plática, Yirlan se levantó y subió dejando a Victoria en la cocina inmersa en sus pensamientos. ..era todo tan difícil de creer, en que momento su vida habia cambiado tanto!?

Adriel debería estarla buscando y Sebastian acaso estaría pasando lo mismo que ella? Iwisa podría salvarlo?

Subió las escaleras y entró al cuarto de Aitanna, quien estaba sentada en su cama y Yirlan ayudandola a comer, aún se veía muy débil y demacrada pero sus ojos brillaban llenos de vida

-hola... - dijo casi en un susurro

Aitanna le sonrió debilmente en respuesta.

- ya está mucho mejor ves? dentro de muy poco estará como nueva, toma -dijo extendiendole la cuchara- ayudala a comer en lo qur voy a prepararles sus medicamentos.

Victoria tomó el lugar de Yirlan aunque un poco apenada.

- las dejo un momento- les dijo Yirlan y salió del cuarto.

Las dos se miraron fijamente y luego Victoria se dispuso a darle de comer... Habia algo de tensión en sus movimientos y Aitanna no dejaba de verla fijamente.

- ahora entiendo porque Sebastian te ama tanto- le soltó de repente.

A Victoria casi se le cae el cuenco con sopa - Sebastian no me ama...

- acaso eres tonta?

- disculpa?

- crees que todo lo que ha hecho para salvarte arriesgando su vida es porque tiene ganas de hacerse el héroe?

- eso es algo que no entiendo, primero me enamora después desaparece de la forma más vil después aparece salvandome...no se quien es él realmente y que quiere.

- el desaparecer no fué su culpa, él te amó desde que te vió, fué algo muy raro pero si pasa supongo, si Iwisa logra salvarlo podrá decirte toda la verdad.

Victoria se quedó callada, pensar que Sebastian podría morir la hacía sentir miserable, mas que eso la hacía querer morir también.

****

El sufrimiento era extremo, cada parte de él, cada centímetro de su cuerpo, en momentos se hundía en la inconsciencia, en momentos ni siquiera sabía quien era él o que hacia ahí.

Iwisa llamaba seres de otras dimensiones, grandes y oscuros, pequeños y de sonrisa afilada, alados y hermosos, todos ellos dotados de poderes inimaginables, todos fueron recibidos por los guardias alados que tenian atrapado a Sebastian, grandes explosiones de luz, rayos de colores volaban de un lado a otro, sangre, gritos, muerte, impregnando el ambiente.

Iwisa se abrió paso entre todo esto podía sentir a Sebastian debilitandose cada vez más.

un ser la acompañaba protegiéndola, media casi tres metros, era puro músculo, no tenia pelo, sus ojos eran amables y una leve sonrisa se dibujaba en su cara, unas enormes alas permanecían plegadas en su espalda, y un taparabos era su única prenda.

Bajaron unas grandes escaleras de piedra hasta llegar a una explanada, estaba muy oscuro y gotas de lluvia caían sobre ellos, el ser detuvo a Iwisa señalando hacia arriba, el horror la inundó, no eran gotas de lluvia las que caían, era sangre, sangre de la persona que colgaba de los pies con cortes por todo su cuerpo.

- Sebastian!

apenas dijo el nombre y un rayo blanco pasó rozandole la cara haciendole un corte en la mejilla.

Otro ser salió de la oscuridad brillando tenuemente, era mas bajo pero aún seguía siendo enorme, sus ojos completamente negros y de su nariz salía humo negro.

Iwisa le lanzó una bola de fuego negro que el ser alcanzó a esquivar, y le regresó el ataque como mil rayos que tenian como unico objetivo su cuerpo, el ser que la protegía extendió sus alas que estaban llenas de ojos que sacaban fuego y bloqueó el ataque

- ve por él Karig y llévalo a donde pertenece.

Karig voló hacía Sebastian y el otro ser le lanzó bolas de fuego que explotaban lanzando rayos, Iwisa aprovechó la distracción y lo atacó con su daga que estaba encendida, la hundió por completo en el pecho del ser que la vió con una mezcla de sorpresa y miedo, Karig lanzó un alarido que sonaba como una nota de violin extendida y todos los que luchaban desaparecieron en un fino polvillo blanco, tomó a Iwisa por la cintura y desaparecieron.

******

Victoria estaba lavando los trastes de la comida, ya casi anochecía y el clima aunque debía ser frío estaba templado, solo una suave brisa ondeaba la hierba crecida, veía a través de la pequeña ventana pero algo no parecía estar del todo normal, un circulo empezó a formarse y se iluminaba, el fulgor se hizo cada vez mas fuerte lastimandole los ojos y de pronto tres figuras aparecieron, su corazón dió un vuelco...pum, pum, pum... algo parecido a un ángel...pum, pum, pum...Iwisa sosteniendo la mano ensangrentada. ..pum,pum, pum...el cuerpo ensangrentado de Sebastian.

El vaso que sostenía se le resbaló de entre los dedos, sus pies parecian tener mente propia porque corrian hacia la puerta, apenas vió a Yirlan que corría también hacia la entrada, todo en lo que podía pensar era en Sebastian que estaba tirado ante ella lleno de sangre, Iwisa arrodillada y el ángel cubriendolos con sus alas que parecian puro fuego.

Llegar hasta ellos lo sintió como una eternidad, se arrojó sobre Sebastian tratando de limpiar la sangre con sus manos, derramando lágrimas sobre su rostro, completamente fuera de sí, escuchaba las voces de Yirlan e Iwisa pero no tenía idea de que decían, sólo quería saber porqué Sebastian no reaccionaba, no se movía.

Sintió unas manos que la tomaban por los hombros

-lo siento tanto...

Victoria vió el rostro de Yirlan que la veía con profunda tristeza.

- NO!!!! NOOOO!!!! NOOO!!! SUELTA-MEEEEE!!!- dijo zafandose del agarre y tirandose sobre el cuerpo inerte. - no no puedes morirte! ! Sebastian despierta! no puedes dejarme así...no puedes dejarme! yo...yo te amo! nunca he dejado de amarte, nunca te voy a dejar de amar...por favor! abre tus ojos!...por favor! Sebastian...- se abrazó a él sintiendo que podían matarla ahora mismo y no le importaría, sino estaba Sebastian en el mundo ella no quería vivir en el, lloraba sin control, su corazón estaba completamente destrozado, no podia creerlo...ya no volvería a verlo.

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