Al día siguiente que llegué con Skyler a la librería, le pregunté si iría con nosotros a comprar su vestido.
—Claro, sólo déjame llamar a Kyle.
Asentí. —Dile que también venga Jake. Sé que no tiene un traje.
Asintió y fue a su lugar de trabajo. Los chicos ya estaban ahí cuando llegué, incluyendo a Kyler.
Se giró a verme cuando los chicos me saludaron y sonrió. Bajó del escenario y besó mis labios para luego apretarme en un abrazo.
—Vaya, vaya, miren a quien tenemos aquí. —Kyler se hizo a un lado para que pudiera ver a los chicos, pero con uno de sus brazos rodeando mi cintura. Ben y Cam estaban de pie frente a nosotros y sonrieron al verme.
—Hola. —susurré.
—¿Ese es tu único saludo después no vernos durante un tiempo? —Ben negó—. Jamás mientras yo lo permita. Así que ven aquí y dame un buen abrazo pequeña.
Reí y quise acercarme a él, pero el brazo de Kyler me detuvo.
—¿Qué pasa, Ky? —le dijo Cam—. ¿Estas celoso de que saludemos a tu novia?
Miré a Kyler quien tenía la mirada fija en sus dos amigos y su mandíbula apretada. Su brazo poco a poco me dejó y lea di un rápido abrazo a ambos.
—Así está mejor. —comentó Cameron. Escuché a Kyler gruñir detrás de mí.
—¿Pueden mover sus traseros al escenario para que toquemos y nos vayamos de aquí? —todos se giraron a ver a Layla, quien hablaba enojada desde arriba del escenario.
—No está de buen humor. —comentó Ben, antes de que ambos subieran al escenario.
—Tengo que ir. —me dijo Kyler. Asentí y besó mi sien.
Esperé hasta que terminaron y mientras tanto Kyle llegó y se sentó a mi lado.
—Hola —susurró.
—Hola, que bueno que ya hayas llegado —busqué a Jake pero no lo vi—. ¿Dónde está Jake?
—Se quedó comprando donas —Kyle rodó sus ojos—. Ya sabes como es.
Minutos después Jake entró con una dona en su boca y dos más en sus manos. Lo miré cuando se detuvo a mi lado.
—¿Quieres? —me ofreció con la boca llena. Negué—. Tú te lo pierdes.
Los tres miramos a Kyler cantar con la banda, bueno, más Jake y yo, porque Kyle no dejaba de ver a Skyler.
Hoy tocaban algo más alegre y eso me daba a demostrar que Kyler estaba feliz. Era increíble como por la música me podía transmitir esa felicidad.
Cuando acabaron, Kyler se acercó a mí y miró con el ceño fruncido a Jake. Él ya estaba por su última dona.
—Tenía hambre. —se explicó él. Kyler negó y tomó mi mano haciendo que me pusiera de pie.
—¿Lista? —preguntó.
Asentí.
—Sí, estamos listos. —respondió Jake, como si hubiera sido a él a quien le preguntó.
—Déjenme ir por Sky. —dijo Kyle.
Cuando todos estuvimos listos. Nos fuimos. El centro comercial no quedaba muy lejos de la librería así que nos fuimos caminando.
En el camino no dejábamos de hacer bromas y reír. Jake como siempre era el principal bromista, así que ya se imaginarán.
Para cuando llegamos al centro comercial, me dolía el estómago de tanto reír. Controlando nuestras risas, empezamos con ma búsqueda de nuestros vestidos.
Los chicos insistieron en que comenzáramos nosotras ya que nos tardabamos más. Skyler y yo compartimos miradas.
Entramos a la primera tienda que encontramos. Aún no tenía alguna idea de como quería mi vestido. Escogí dos para empezar. Uno era rojo de satín que llegaba hasta el tobillo, era de una sola manga y tenía un cinturón de piedras. Era muy hermoso. El otro era azul eléctrico, estraple. Era de chifon pero la caída de la falda era más bonita.
Me probé primero el rojo y salí para que me vieran.
—Guau —murmuró Jake. Kyle y Skyler compartieron miradas y Kyler... Me miraba asombrado.
—¿Y bien? —pregunté, mirándolo.
—Yo...tú... —tartamudeó— Te vez hermosa.
Sonreí.
—Veamos el otro. —me dijo Skyler.
Lanzándole una mirada a Kyler entré de nuevo al probador y me coloqué el azul. La verdad éste me gustaba más. La caída de la falda era increíble y el cinturón de piedras resaltaba mi cintura.
Salí y todos me miraron boca abiertos. Di un vuelta para que me miraran bien y Kyler tenía la miradas fija en mí.
—Hermosa —dijo mi hermana. Kyle asintió de acuerdo. Jake levantó ambos pulgares haciendo bailar sus cejas, y reí.
Cuando mi mirada encontró la de Kyler dio un gran suspiro.
—Estás...increíble —dijo. Le sonreí en respuesta—. Definitivamente ese es el correcto.
—Lo llevaré.
Después de que Skyler encontrara su vestido, el cual era un rosa pálido con mangas de encaje, nos fuimos.
—¿De verdad te gustó el vestido? —le pregunté a Kyler al salir de la tienda. Él me miró de soslayo, sonriendo.
—Me encantó, te ves hermosa en él.
Sonreí mientras entrábamos a una tienda para chicos. No los llevamos mucho tiempo porque sólo teníamos que buscar un traje a la medida de los chicos. Los tres se probaron uno y nosotras con Skyler nos sentamos a esperar.
Cuando salieron, Skyler y yo compartimos miradas.
—¿Y bien? —exigió Kyle al ver que no decíamos nada. Jake parecía incómodo con la corbata y Kyler tenía las manos metidas en sus bolsillos. Se miraba tan guapo. Todos se miraban guapos.
—Están muy guapos.
—¿Hayley? —preguntó Kyler.
—Guapísimo.
Sonrió.
—¿Y a mí nadie me va a decir que estoy guapo? —protestó Jake.
Reí. —Estas guapísimo, Jake.
—Ya lo sé.
Negué riendo. Después de pagar todo, fuimos por unos cafés. Obligué a Kyler que se tomara un café con chocolate y le encantó. Nadie se puede resistir a un buen café con chocolate, nadie.
Después de un rato de andar deambulando por el centro comercial nos fuimos a casa. Kyler me llevó a su departamento, así que ahora estábamos acostados en su cama.
—Recuerda ir haciendo tu maleta. —dijo después de un rato en silencio.
—¿Maleta? —pregunté confundida.
—La boda no va a ser en casa. Va a ser en una pequeña playa de una ciudad más adelante —explicó mientras acariciaba mi cabello—. Así que tenemos que irnos temprano.
—¿Dónde nos vamos a quedar?
—En un hotel. Ya hice la reservación.
—¿Hotel?
—Sí —besó mi cabello—. Bueno, es que en realidad la boda va a ser en un hotel cerca de la playa. La ceremonia se hará en la playa y la fiesta dentro del hotel.
—¿No pudiste hacer mencionado ese pequeño detalle antes de comprar mi vestido?
Rió. —Lo olvidé. Además no creo que ese detalle afecte en algo.
—Es la playa, Kyler. Eso quiere decir arena. ¿Cómo se supone que voy a usar tacones en la arena?
—No te preocupes por eso. Va haber una superficie de madera, para que no tengan ese tipo de problemas.
—Guau —murmuré—. Lo tenías todo planeado.
—Claro que sí, yo organicé todo y pensé hasta en el más mínimo detalle.
Reí. —Estoy orgullosa de ti. —besé su mandíbula y él me apretó más.