Noctambulario prehespámico
Miguel de Asén
A mis amigos de la juventud y de la infancia. (por tanto que me aportaron)
Estos poemas son prehespámicos porque son anteriores a internet, son versos de mocedad o de juventud, y son noctumbilario porque están compuestos con el amparo y el sosiego de la noche. Esa noche que con su sosiego daba reposo a la pequeña musa que empezaba ya ha ser mi amiga, esa noche callada, tranquila, que tanto me confortaba para escribir, que me daba calma y sosiego, que me inspiraba en su oscuridad.
CAMINO QUE ACONTECE Conocer la vida, ¿quién lo diría?, Es igual a desear parar el viento, O como intentar pintar un aliento. Existió en el mundo alguien que había Querido cercenar la brisa fría, Tratado fusilar un pensamiento. Le fue inútil, y aun así no lo siento Porque tampoco el querer debía. Con la vida la humana conciencia O se endulza o, en fin, embrutece, Ante, al igual, la humana presencia. Sensible es el que duro parece, Hasta la madurez desde su ausencia La vida es un camino que acontece.
LA LUZ DE UN FARO Luz liviana de un destello lejano, Cabo al que se ata a veces la esperanza, Amarra en de vida o muerte la danza, Vaticinio de ese puerto cercano. Monitor se torna ese faro anciano, A la deriva su rayo alcanza, A la histeria dota de templanza, Convierte el mar en tímido pantano. ¡Cuantas vidas tu recuerdo merecen, Cuantos en ti salvación encontraron, Cuantos miedos en tu falta acontecen! Tantos barcos guiados por ti arribaron, Naves que sin ti noveles parecen, Que en la incertidumbre oscura temblaron.
LANZA DE PENA Silencio que llena la noche oscura, Donde ya el presagio negro acontece, Reina el miedo, la incertidumbre crece, Rasga ahora el aire la palabra dura. Es un grito que estalla con locura, Su eco cubrir el vacío parece, Llanto desgarrado, un ser fallece, Duelo es del viento la cabalgadura. Muerte, designio que enluta al día, Quiebra ya la sombra de la esperanza, Queda del futuro la niebla fría. Un dardo de hiel al presente alcanza, Es dolor que el tiempo no merecía, Se hunde en la vida de pena una lanza.
BUSCANDO LA DICHA Encontrando en la noche amargo instante, La espina del vacío en la entraña, Una lápida nuestra lágrima baña, Espada es la desazón incesante. El dolor es de la vida amante, La hiel entre desolación empaña Con su abrazo nuestra dicha antaña, Se torna el ser vagabundo errante. Oculta la memoria en soledad, Sólo estelas que envuelven el destino A la búsqueda de una verdad. Frontera es la niebla del camino, El sufrir y el vivir es unidad, Sólo amargura depara el sino.
FRUTOS DEL SINO Duda que el tiempo a la vida asalta, Si el devenir del sentir torna aliento, Que embriaga de la entraña el pensamiento Ansiando luz cuando el ánimo falta. De alborozo a veces el alma salta, Si vuelve de la vida el fundamento, Anhelo, escudo contra el lamento, Lo que de entre la aridez resalta. Así el ser la esperanza persigue, El ánima a veces reposo acoge, Senda de ilusión el juicio sigue. Un mensaje el viento errante recoge, Trasmitir su canto el hombre consigue, El hombre los frutos del sino escoge.
HALO DE DICHA Recorriendo el recuerdo de un ayer, Las hieles aun próximas olvidando, La sonrisa de un pasado hilvanando, Queriendo ya volver a feliz ser. Reír, un poco tal vez renacer, El ánima confortada quedando, El sosiego merecido esperando, Y tras júbilo la entraña encender. Torna la memoria así melodía, Dicha antigua que acompañó la infancia, Que aleja ahora a la amargura fría. Rompe el ser de la espina la constancia, Por truncar nuestro sino cada día, Con de un halo de risa la prestancia.
POPULARIDAD HIPÓCRITA Sincero ante la muerte el sentimiento, Liberando de la hipócrita carga, Cercenado por la agonía larga De vender poco a poco el pensamiento. De huir tuve oportunidades ciento, Viviendo, a veces, el ser se aletarga, Renunciar es una victoria amarga Y optamos por humillar el talento. Crear, padecer, todo es después lo mismo, Intentar renacer tras triste fuero, Ocultarse del mundo en un abismo. ¿Cómo poder tener coraje quiero, Sumergir la palabra tras un istmo Despreciando el bienestar del dinero?
MERCENARIO OLVIDO Un recuerdo oculto en la distancia, En la sombra del distante pasado, De la memoria el fruto arrinconado, Sentir que entre el olvido se escancia. Alberga de la razón la prestancia El eco ensordecido, callado, Del vivir, ante la muerte quebrado, Del devenir que se torna constancia. Brote de fuego por el sentir huido, Perseguido tras anhelo que acosa, Estando por un sueño encendido. Imaginación, estela furiosa, Despertar por el alma compartido, Obsesión que es hiedra y del ser esposa.
ESPIGA DE ANHELO Son espigas del ser las sensaciones, Cuando el campo es entonces sentimiento, Cuando la sequía es el desaliento, Cuando la lluvia son las ilusiones. Tornan piedra del ser las obsesiones, Cuando el vivir es un caminar lento Que se interrumpe a cada momento, Cuando el soñar es componer canciones. Es abismo profundo la existencia, Ave que vuela será la esperanza, Flor que renace se hace la conciencia. Es amar de un himno la alabanza, Música si la pena es ausencia, Partitura que lleva la templanza.
LA IDEA EN EL TIEMPO Como siendo árbol unirse a la hiedra, La palabra se amolda al sentimiento, El alma se moldea por el acento, Como acoge el musgo a la piedra. Como el río en el verano medra, Se esfuma la idea del pensamiento Si no se expresa en ese momento. Desde Felón, Antígona o Fedra, Mil distintas obras el hombre ha creado, No todas al tiempo sobrevivieron Ni dejaron su huella en el pasado. Otras el sentir del pueblo encendieron, Muchas a nosotros nos han llegado, Tantas antaño incomprendidas fueron.
DICHA REPARADORA Feliz, tras la pena haber vivido, Con la mirada en forma de sonrisa, Con el alma etérea como la brisa, Habiendo la desazón conocido. Dolor, para quien la dicha ha perdido, Cuando una losa nuestra ilusión pisa, Si se quiebra en nuestro interior la risa. Pero si solamente se ha sufrido, Dicha nos parece cada instante Cuando se aleja el antiguo tormento. Quien no sufre es de la vida amante, Olvida la hiel, sólo la vida siente, No recuerda el pasado sufrimiento.
LA VOZ DEL CHAMÁN Un chamán alza sus brazos al cielo, Con arcaicos conjuros agua implora, De rogar a los dioses es la hora, Son ritos que recogen un anhelo. Su voz plasma de un pueblo el desconsuelo, La fuerza del sino en su tesón mora, Pide la lluvia que el cielo atesora, Torna de la naturaleza el celo. El astral círculo ya está abierto, Vence la mente al natural influjo, El astral sortilegio se hace cierto. Floreció así la voz del embrujo, Está el aire ya de nubes cubierto, Venció a la naturaleza así el brujo.
VIENTO TÍMIDO En silencio caminaré a tu lado, Como la brisa a tu paso resuelta, Acunado tu figura esbelta Con un suave abrazo apasionado. Como el viento, junto a ti, callado, Acariciando tu melena suelta, Recorriendo tu talle a cada vuelta, Siendo aire, pero soplo enamorado. Los rayos del sol envidiaran mi fuego, La esencia de mi ser que por ti arde, Deseo, las brasas de mi amor ciego. Tiembla ante ti mi corazón cobarde, Ni respuesta ante tu saludo entrego, Y su vuelvo la mirada ya es tarde.
FORJA DE SUEÑOS Forma que se forja tras de un suspiro En brote inacabado de esperanza, A soñar el hombre viviendo alcanza En de la imaginación el retiro. A la vida con fantasía miro, La ilusión es de un sueño la balanza, Luz y color en del sentir la danza, Un anhelo forma del alma el tiro. Sensaciones en el tiempo distantes, Despertares que nunca ya existieron, En el agua del pensar navegantes. Recuerdos que en el pasado crecieron, Dolores en el tiempo caminantes, Esencias que antes obsesiones fueron.
ÓLEO DE ILUSIÓN Senda que la imaginación despierta, Cruce del recuerdo en el pasado, Un anhelo por el azar quebrado, Una luz a la fantasía abierta. La entraña por sentimiento cubierta, Es el poso que de un sueño ha quedado En un verso por musas engendrado, Estrofa que la inspiración concierta. Senderos que se tornan laberinto Cuando el ser recorre mil sensaciones, Encrucijada de un fuego ya extinto. Son delirios que forjan corazones, Óleo del ser con que mis sueños pinto Olvidando así antiguas decepciones.
PRESAS DE LA RUTINA ¿Cómo mitigar lo que acontece, El devenir de lo intrascendente, La etérea levedad inmanente, La inconsistencia que a diario crece Y con su esencia nos adormece? ¿Dónde está esa sangre caliente? ¿Dónde la raza que aun la vida siente? ¿Dónde el ser que tras el fracaso crece? Hasta el aire se vuelve pesado En la monotonía que no cesa. Sólo queda el espíritu callado Y tal vez del cambio una promesa, Las ganas de vivir se han olvidado, Somos ahora de la rutina presa.
PILAR DESMORONADO Promesa de un futuro que se quiebra, Que se desmenuza entre decadencia, El golpe certero de la inconsistencia Su victoria con orgullo celebra. Mil situaciones la vida enhebra, Es del devenir final la presencia, Del ser errante la inconsistencia, Del sentimiento fingido culebra. El mundo mil presencias atesora, Mil pasados, mil futuros lejanos, Mil lágrimas que una entraña llora. ¿Qué será de los terrestres mundanos? ¿Qué será de ese espíritu que implora, De a quienes el sino les hizo ancianos?
CUNA DE ESTRELLAS Duerme ya mi pequeño en tu cuna, Tiempo tendrá de despertarte el día, Reposa ahora dulce entraña mía, Te guarda el reflejo de la luna. Que la noche no de inquietud alguna, Que no te moleste la brisa fría, Sueña, pues tu sueño es mi alegría, Descansa, ya nadie te importuna. No quieras que se enfade esa estrella Que a los niños que no duermen vigila. El cansancio deja en tu ser su huella, La sonata de la sombra es tranquila, Hasta mañana tus párpados sella, Aljófar para ti el cielo enfila.