La clase transcurrió un tanto igual de lenta como de costumbre, aunque con algunos diminutos cambios. En momentos la señora Wedd se detenía a preguntarle a nuestra nueva compañera si había algo que no hubiera entendido, pero esta siempre terminaba negando con la cabeza. Los chicos del salón se murmuraban cosas ó se le quedaban mirando a la nueva, y eso claramente fastidiaba.
Luego de un rato, tocaron para salir a un pequeño descanso antes de las demás clases, aún faltaban cuatro horas para salir de ahí e ir a casa, así que tenía que ingerir un alimento para no «fallecer de hambre »
— _________ —me llamó la profesora cuando estaba por salir del salón, por lo que me acerque hasta su escritorio para saber que se le ofrecía — ¿Podrias, ayudarme con Ariana? — su pregunta hizo que el bombeo de mi corazón se disparará
— ¿Q-que?
— La directora dijo que por su inesperada llegada no hubo tiempo de enseñarle las instalaciones, además no tiene equipó para el proyecto y quería saber si puedo integrarla a tu equipo
— Yo...ah...— no sabía que decir, pero sentía la nesecidad de negarme
Nesecitaba platicarlo con mis amigas, sabia que si no les pedía su opinión se molestarían, no podia aceptar, tenía que negarme y decir que no para así no tener cerca a aquella chica que claramente hacia raro mi comportamiento.
Voltee por un instante a ver a dicha chica, la cual estaba acurrucada contra una de las esquinas del aula mirando entretenida el libro de pasta negra que sostenían sus manos. Distante, entretenida y con cierto brillo en los ojos, que hermosa se veía.
Y pensar que por esa chica comenzaría mi gusto por nuevas cosas.
— Claro
«¡Demonios!»
— Gracias por esto — me sonrió agradecida — Hablaré con ella, y luego te daré el tiempo en mi clase para que salgan — se saco los anteojos para limpiarlos con un pequeño pañuelo
Sin esperar nada más me aleje caminando hacia la salida y rapidamente sali al pasillo.
Caminaba lo más rápido que me era posible por el pasillo, maldiciendo en mi interior lo vergonzoso que había sido lo anterior con Ariana.
«¿Porque estoy tan nerviosa cuando la veo, que me sucede?, ¿Sera que me gustan las mujeres?». La última pregunta surgio de la nada sin siquera pensar en la idea, me detuve a mitad del pasillo a pensarlo «No me pueden gustar las mujeres, que ridículo» rei al seguir con mi camino
— ¿Porque no venías? — Kylie alzó la voz en cuanto me vio entrar al comedor
— Me quedé a hacer algo que me pidió la profesora — respondí acercándome — Sobre la nueva
— ¿Quien es esa chica tan rara? — pregunto Meghan, mientras se acercaba del otro lado de la mesa
— ¿La nueva de la clase? — le pregunto Vanessa, quien se acerco a mi lado
— ¿La vieron? — preguntó con repudió — Caminando por ahí con su cara de pequeña inocente, buscando la atencion de los chicos — resongo, haciendo una mala imitación de los movimientos de Ariana
— No parece mala...— añadí en un murmuro, sentándome frente a ella, en el otro lado de la mesa
— A ti nadie te parece malo, _________ — respondió Meghan — Podrías tener frente tuyo a Hitler y creer que tiene un lado bueno — se burló, provocandoles risas a las demas — En poco tiempo se darán cuenta que tras esa carita de mosca muerta hay una verdadera zorra, se los apuesto...¿Te quedaste a socializar con la rara esa? — añadió Meghan, hablando como si le causará asco
— Me han pedido que le ayude en lo que nesecite, y también la ah incluido en el equipo
— ¡¿Que?! — Meghan parecia alterada por la noticia
— Ah, pues por mi no hay problema — dijo Vanessa alzandose de hombros
— No, ni por mi, se ve que la chica es amable — agregó Amy, mordiendo una manzana
— Si tiene comida, me agrada — bromeo Kylie apuntó de deborar su hamburguesa
— ¿Porque le dijiste que si? — cuestionó molesta Meghan, mientras me miraba interrogante
— ¿Y que querías que hiciera? — pregunte molesta por su actitud
— Pudiste decirle que ya lo teníamos hecho — respondió sonando obvia — ¿No viste como Brad la miraba?, ¡Esa chica a de ser una zorra! — se quejó zapateando bajo la mesa
— ¿Y que tiene que Brad la viera? — le cuestione molesta — Fuiste tu quien le terminó a Brad, asi que el puede ver a quien quiera, ¿No?
Ella no dijo nada, pero escuchaba su pesada respiración y sentía su mirada de furia. No me importaba haberla hecho enojar, de hecho la unica molesta debía ser yo por su comportamiento.
"Uhh" en un susurró se hizo presente ante mi respuesta y la reacción de Meghan por ella
— Y...¿Quien quiere de mi hamburguesa? — Kylie intento romper la tensión, pero en esos momentos no creía que nada podría hacer que a Meghan se le pasará el enojo
— Yo si quiero— le sonreí a nuestra amiga
Durante lo que duró el descanso me la pase ignorando todo lo que tuviese que ver castaña odiosa que tenía frente a mi. En cuanto sono la campana nuevamente.
Meghan y yo, no cruzamos palabra alguna durante el resto de las clases. A mi me daba igual, no era la primera vez que se molestaba por cosas tan tontas como esa.
Al final de las clases cuando tocaron la campana, todo el alumnado comenzó a salir, incluyéndonos
No había sido un día común para mi, la llegada de Ariana me estaba afectando en algo, ni siquiera había logrado concentrarme en clases, la tenía a ella anclada en la mente y por más que intentará no podia sacarla de mi mente, su presencia parecía afectar mi núcleo.
— Nos vemos mañana chicas — Meghan fue la primera en despedirse — Quede de ir con...¡Oh, ahí esta!, ¡Brad, mi amor!— grito la rubia, llendo hacia el chico moreno a la salida
— No quiero regresar tan temprano a casa — admiti caminando hacia la salida
— Te invitaría a casa pero...mis primos estan — Amy sonaba apenada
— Mi casa te queda lejos, además no avisé a mi mamá — fue Kylie la que hablo esa vez
— Te llamaré en la noche, ¿Ok? — Vanessa abrazo mi brazo, dándome consuelo
— ¡Debo irme! — se despidió de nosotras la más pequeña del grupo — ¿Te llevamos? — le preguntó a Amy, pues le quedaba de paso
La chica de los ojos azules asintió, y también se despidio.
— Bien, igual me iré — le dije a Vanessa anzandome de hombros
— ¿Piensas dejarme sola? — la pelirroja fingió ofenderse
— Ahí viene Alex — señale con la vista por el interior del pasillo — Y para ser sincera, no quero ver como se besan, ew — fingi un escalofrío y sacudi la cabeza, ganandome un golpe por su parte
— Bien, te vere luego — rio antes de abrazarme — Nos veremos mañana, cuidate
— Igual — murmure sin ánimos saliendo de la escuela
Todo el alumnado estaba afuera, algunos esperaban el autobús escolar, otros platicaban placentareamente a mitad del camino y otros se hiban en sus autos. Mientras que yo, torpemente moviendome entre la nieve acumulada del piso intentaba moverme sin ser derribada. Esa era mi típica salida solitaria de la escuela
Sin prisas caminaba por la una de las avenidas trazadas en mi recorrido rumbo a casa, después de todo no tendría nada interesante que hacer hasta la hora en la que mis padres llegaran. Pensaba en lo que haria al llegar, quizás dormiria ó vería una película, tal vez haria la tárea antes de la cena ó ayudaría a la anciana señora Lopez en algun deber de su casa, mis posibilidades eran deprimentes y escasas.
Estaba a cinco calles cerca de casa, había caminado por unos diez o quince minutos aproximadamente. Al caminar, pateaba los pequeños montones de nieve que encontraba sobre la acera. Miraba los muñecos, muros y demas cosas que los niños del vecindario hacían con la nieve que caía.
Sin hacerlo intencionalmente eché un vistazo a la casa de la familia Taylor, que estaba unas cuantas casas delante a donde pasaría. Quería ver si Meghan había llegado pero todo estaba cerrado, fue ahí donde lo vi.
En la casa de a lado; la casa que había pertenecido a una de mis tías durante años. Había un camión de mudanzas estacionado con el compartimiento abierto y gente bajando cajas pequeñas de el. Al parecer Meghan tenía razón, la habían vendido.
Realmente no era algo que me incumbiese, no hasta que me figue bien. La curiosidad me hizo alzar la vista, la cual paso por una de las ventanas de la segunda habitación de la casa. Las persianas estaban abiertas, y podía ver dificultuosamente una silueta que se movía energética por la habitación.
Parecia que se moviera al ritmo de alguna cancion, pues por segundos lograba ver como se llevaba un cepillo a la boca, usándolo como micrófono.
«¿Mi mente estará jugando conmigo?». No tenía la mínima idea si era una mala jugada de mi mente, « Mierda » quede helada al sentir al verla de nuevo «¿Acaso es un complot?» me preguntaba
Esa chica era la misma chica de la escuela, Ariana. Se veía con mucha más confianza de la que mostró en el colegio, pues se encontraba brinconeando de un lugar a otro.
Por lo que fueron momentos fugaces, olvide que estaba a mitad de la acera, parada en medió de una nevada, observando a una chica a la que apenas conocía.
«Luce preciosa»,«Solo un segundo más»,«¿Porque sigo observandola?» las preguntas me abarcaron haciéndome dar cuenta de mi extraño comportamiento
«Maldición __________, ¡Mira que estupidez haces!, ¡Estas a mitad de la calle observando a una completa extraña, vete de aquí antes de que te crean loca!»
Esa advertencia me bastó, sacudi mi cabeza un par de veces, tratando de sacar la imagen de esa chica de mi cabeza y remplazarla por una gran oración de advertencia "¡No la veas, pensarán que te gusta, que te gustan las mujeres. Y tu, NO ERES LESBIANA!"
Con la tentación voltear de nuevo, continúe mi camino a casa.