El despertador sonó, aunque tuviéramos el día libre me apatecía levantarme temprano para aprovecharlo. No te regalan cada día un billete para ir al caribe...
Al parecer no fuí la única que pensó eso ya que en el restaurante habían muchos concursantes desayunando. Me senté al lado de Ricardo, nos habíamos hecho benos amigos. En ese momento Mateo apareció por la puerta para informarmos que esa misma noche haríamos una cena para darnos la bienvenida. Se quedó un rato hablando con nosotros. Iba de mesa en mesa.
- Janna! - me dijo - los Kaulitz me han dicho que te diga que cuando acabes les hagas una perdida y irán a tu habitación. Yo me encargo de que Lisa no suba, tranquila - eso me lo dijo bajito de manera que solo yo pudiera escucharlo, me guiñó un ojo y se fue.
Terminé mi desayunó lo más rápido que pude y les hice una perdida. Subí corriendo por las escaleras ya que el ascensor tardaba mucho en llegar. Cuando llegué vi a Tom esperando para entrar. Abrí la puerta y entramos, los dos.
- Y Bill? - pregunté
- Durmiendo. Dudo que se despierte antes de la hora de comer -
Intenté arreglar un poco la ropa que había por encima de la cama.
- Bueno, y que te parece el paraíso? - dijo Tom tumbándose en la cama.
- Me encanta, no he visto mucho pero me encanta - le contesté mientras me sentaba a su lado.
- Te apetece hacer algo? - propuso Tom
- Como qué?-
- mmm...- Tom estaba pensando - vamos a la playa? -
- No nos verán todos? Van a decir que es un tongo... -
- Hay un trozo de playa privada, ahí nadie nos verá. La podemos alquilar - dijo mientras se sentaba.
- Pero debe ser carísimo no? - quería hacerle entender a Tom que yo no era una estrella mundialmente conocida y que no podía permitírmelo.
- Yo lo pago - dijo levantándose de un bote - cuando ganes los 500.000€ ya me lo pagarás - dijo viendo mi cara de "no" mientras me guiñaba un ojo.
Acepté. Quien podía resistirse a ir a una playa privada a solas con Tom Kaulitz? Yo no.
Llegamos a un hotel que estaba lo bastante lejos para que nadie nos viera donde cada habiatción tenía un trozo de playa privada. Me quité la ropa enseguida quedándome con el bikini para entrar rápidamente al agua. El agua estaba fría pero daba igual.
- Vamos rastitas, a qué esperas? - grité ya dentro del agua.
Tom iba entrando poco a poco y yo lo iba salpicando para que se diera prisa. Era demasiado divertido ver la cara que ponía cuando el agua fría le tocaba.
- Cuando entre prepárate! - me decía. Yo no podía hacer otra cosa que salpicarle y reír.
- En fin de año vuelvo, que supongo que ya habrás acabado de entrar! - bromeé. En ese momento vino corriendo hasta mi. Me cogió en sus brazos y se empezó a vengar.
- Ahora verás, ya no te puedes escapar - me decía mientras yo me cogía con todas mis fuerzas a él para que no me pudiera tirar.
- No!!!!!! Para Tom! - le suplicaba
- Una... -
- No! - no podía parar de reír
- Dos... -
- Para Tom! - seguía riendo-
- TRES! - se tiró conmigo aun en sus brazos al agua cubriéndonos enteros.
Tom se levantó y se fue corriendo riendo a carcajadas. Se sentó en su toalla y se quedo mirándome mientras yo seguía en el agua jugando con las pequeñas olas cual niña pequeña.
- No te metas muy al fondo! - me gritó mientras tumbaba para tomar el sol.
- No, papi! - reí
Dejé que pasara un rato para dejar que se secara y cuando vi que había cerrado los ojos para que el sol no le molestara estando boca arriba me acerqué a él mojada y me tumbé encima suyo haciendo que se mojara todo.
- DIOS JANNA ESTÁ HELADA! - dijo abriendo los ojos de golpe intentando quitarme de encima. No pudo. Yo solo me reía y seguía encima. Nuestras cara estaban cerca, demasiado cerca. Nuestras miradas se cruzaron durante un largo momento. Los ojos de Tom bajaron hacia mis labios, los que por alguna extraña razón estaban cada vez más cerca de los suyos. Tom me apartó el mechón de pelo que caía sobre mi cara sin apartar la vista de mis labios, entonces yo bajé la mía hasta llegar a los suyos. Eran tan besables...
- Mierda Janna, no puedo. Eres la novia de mi hermano. Perdona enserio... - me dijo Tom mientras intentaba sentarse.
- Perdóname tu a mi.. - dije mientras me quitaba de encima y me sentaba en mi toalla.