En la imagen aparece maxi wells
Amaneció, empecé a ordenar la ropa que iba a llevar, note que me hacen faltas más maletas rosadas.
Es tan difícil decidir entre un vestido rosado y un vestido coral, es que ambos van tan bien con mi color de piel.
Había decidido ir al maldito campamento, lo haría por erika porque ella siempre está ahí para mi y ayer me comporte mal con todos y quería disculparme con ella ya que la heche de la habitación Cuando sufrí el ataque de ira.
Traté de levantar a Erika, la verdad no entiendo como esta chica puede dormir tanto.
-Erika levantate le dije como cinco veces, me vas a odiar pero es lo más eficiente-
Agarré un vaso de agua y se lo tiré en la cara, por fin se despertó con un aluvión de insultos hacia mi persona por despertarla de sus dulces sueños, yo mataría a la persona que me haga lo mismo.
- Hoy nos levantamos temprano me parece- habló Erika con un tono sarcástico mientras se levantaba de la cama.
- Tiene que ser un día perfecto sin problema, sin nada- le contesté.
-Apurateeee!- le grité mientras bajaba al comedor a desayunar
-Buenos días, hoy nos levantamos de buen ánimo- dijo marta mientras servía mi jugo de naranja natural .
- Buenos días, hoy me parece que va ser un gran día- Le contesté con una sonrisa.
- Por finnn!- Le dije a Erika mientras corria la silla para sentarse.
- Gracias por arruinar el perfecto sueño que tenía con Robert Pattinson- replicó.
- De nada- le contesté riendome
-Llevás todo lo necesario?- Dijo Erika
-Creo...- Le conteste mirando la montaña de maletas.
Y cuando miro quien viene, es él con su perfecto look desarreglado y su pelo revuelto, ¿porqué tiene que ser tan perfecto este idiota?
-Parece que si vas al campamento- me dijo mirandome a los ojos.
-Si- Le contesté con un tono cortante como siempre.
El silencio se apoderó de nosotros por un instante, termine de desayunar y me fui a mi habitación para darme unos retoques de maquillaje.
Entré a la habitación y cerré la puerta, pero despues escucho que se cierra de un golpe. Pensé que era Erika
-llevás esa remera azul que tanto me gusta? Pregunté
Nadie me contestó, me di vuelta y lo vi. Estaba sentado en la cama mirándome.
- ¿Porqué sos tan linda?. Me dijo
Si estuviera en otra situación iría y le daría un beso.
- Siempre tan molesto sos? Le constesté.
- Es que una chica no puede tener privacidad? le pregunté.
- Solo quería mirarte... - me dijo con un tono triste
- Pero si vos no querés me voy- me dijo
-Si por favor- Le dije
Si supiera que me encanta que él me mire y que me diga cosas bonitas.
- Que haces acá? escuché detrás de la puerta, era Marta retándolo, pobre.
- Solo venía a ver si necesitaba algo - le contestó
Escuche que venía a mi habitación Marta, entonces hice como si no escuché nada.
-Todo listo? me preguntó
-Si- le contesté con ternura
- Su auto está listo.- Me dijo Marta
- Bueno, gracias.- le respondí.
Bajé de la habitación, me dirigí al frente de la casa en donde estaba estacionado el auto. Me subí y como siempre comencé a apurarle a Erika
Y mientras la apuraba estaba él, recostado sobre la puerta mirándome como siempre, se rió porque le apuraba Erika.
Subió Erica e hice como si no estuviera Nicolas y mientras arrancaba el auto gritó:
-Te veo allá!
Me sacó una sonrisa en el rostro, sabe que me puede.
Puse música de coodplay para matar el tiempo mientras Erika comienza a reir.
-Pensaste que era yo la que subió a la habitación?
-Sii- le contesté.
Y me reí...
LLegamos al lugar, era lindo no quiero mentir, me hacía falta un poco de aire fresco
-inspirá.-le dije a Erika
-aire fresco...-
Esperamos como veinte minutos, y desde lo lejos se veia el Land Rover de Scott y por detrás el mini cooper de Michael.
Estacionaron y venian hablando de futbol
-hombres.. - le dije a Erika
-Holaa, como están estas lindas chicas?- Dijo Madison asercandose a nosotras con Scott
- Era hora. le contesté sacandome los lentes.
Me miraron pero no me contestaron.
-Allá me parece un buen lugar para armar las tiendas- señaló Scott.
Comenzaron a bajar las maletas.
Noté que Madison traía las mismas que yo pero de diferente color.
Tenía un pequeño inconveniente con las maletas
-¿Te ayudo? escuché, llego él en su jeep negro, no lo había visto llegar se Veía Lindo con esa remera que le marcaba sus músculos
Siempre el tan caballero...
-Yo puedo sola. Le constesté
Pero no podía levantar ninguna, porqué traje tanto me pregunté.
-Insisto- me dijo
Agarro dos, como para mostrarse fuerte.
Me mostré indiferente, hice como si estuviera mandando un mensaje mientras el caminaba.
-¿Sabes que no hay señal no?. Me dijo
-Si sé.
-Tan boba no soy. Le constesté.
Se rió mientras caminaba.
-¿Acá esta bien hermosa?.
-Si, gracias le dije friamente.
Comenzaron a armar las tiendas, yo no tenía ni la más palida idea de como se arma.
Para colmo Erika no me ayudaba, solo estaba al pendiente de Brian.
-Me podes ayudar? Le pregunté
Pero fue como preguntarle al pasto, no recibí respuesta alguna
-Erika, veni ayudame. le dije tocándole el hombro.
- Okey. Me dijo con desgano
Comenzamos a poner los "palitos" de la tienda, todos iban con ventaja.
Pero el asunto estaba complicado.
-Les ayudo? escuché desde arriba
Era Brian,
-Si por favor. Contestó Erika
Desde ahí Erika desapareció del universo.
-Mirá esos brazos, esa sonrisa. Me decía en voz baja
-SI.., es un mujeriego erika -le decía yo indiferentemente.
Miré alrededor buscándolo, allí estaba la rubia zorra, haciendose la pobrecita queriendo que él le ayude a armar la tienda.
La miré de arriba a bajo, estaba con unos zapatos taaan OUT, con sus manos haciendo rulos en el su pelo seco, teñido.
Es tan detestable dije hacia la nada.
Gracias, gracias escuché a Erika decir. Acomodamos las camas y le invité a salir a caminar. sabía que si estaba ahí iba ser inrresistible mirarlo.
Al volver estaban todos haciendo una fogata, nos sentamos a compartir el momento, él se levanto del lugar y se fue hacia su tienda saco una guitarra, se sentó y comenzó a cantar
Era tan romántico, tiene una voz tan dulce, para colmo no me sacaba los ojos de encima.
Cuando terminó aplaudimos todos, este chico tiene un don para la musica.
Mientras cenábamos comenzaron a contar historias de terror como siempre, pero todas sabemos que no hay nada mas terrorifico para una chica que se te rompa una uña.
Fue un lindo momento, estaba cansada fue un día muy intenso para mi. Me levanté y me dirijia a mi tienda cuando siento que alguien me sigue, miro hacia atrás y me dijo
-Esa canción es para vos.
Sentí todos los colores del arcoiris, mariposas como le quieran decir.
- ahh.. mirá vos, re bien. Le contesté y me metí para adentro.
Se sonrió y se fue donde estaban todos.