Narra Tsukaze.
Los estaba mirando por la ventana a ver si le iba bien a mi Prima, y parece que si y mucho. Pero sentía que esa relación necesitaba algo más, algo que lo condimente.....
— ¿Y si los llevamos a el parque de diversiones?. — Dijo Kazemaru que estaba tendido en la cama de Hiroto.
— ¡Muy buena idea, Kaze-Chan! ¡Por eso te quiero!. — Le Sonreí y le guiñe un ojo.
¡Muy bien! Eso es lo justo que necesitaba, mañana invitaremos a Otomura y Tamiko a el parque de diversiones, a no ser que Otomura este enojado conmigo, no, termine de la manera más cuidadosa con el, lo se.
— Bien, deberías decirle a Tamiko, ¿No?. — Dijo Kazemaru parándose y estirándose.
— Tu igual iras, lo necesitó. — Obligue a Kazemaru.
— Claro, ¿Por que no?. — Preguntó el acercándose.
— Bien, apenas despierten esos dos, ¡Les tiramos agua con cactus! Para que se despierten claro. — Sonreí.
— Eso suena un poco violento. — Dijo Kazemaru con una Gotita de vergüenza.
— ¿Suena violento? Bueno, sólo el agua, yo con Otomura y tu con Tamiko ¿Ok?. — Le apunté.
— ¿Eso será mañana, verdad? Si es así, esta bien. — Dijo con una exprecion nerviosa y un poco ruborizado, esto será perfecto para Tamiko.
— Claro...... — Se fue del cuarto.
Me senté y empeze a pensar....
¡Nunca creí que funcionaría! Tamiko y Otomura hacen buena pareja, sobre todo si el es gentil y ella es tímida, a veces parece que no existiera, de todas maneras es buena chica y no merece el mal...¿Quien le haría eso a una persona tan buena? ¡Ni Akio!.
Y estuve así hasta que anochecido y me llamaron para comer, todos terminaron y Tamiko se fue directo a su cuarto, que era el antiguo de Hanabira, era el momento perfecto para decirle algo de nuestro nuevo plan con Kazemaru.
Subí rápido y entre, estaba sentada mirando un libro, al parecer no había captado mi llegada.
— ¿Que lees?. — Pregunte para hacer la conversación más "Agradable".
— Emm...¡Nada!. — Lo guardó ruborizada.
— ¡Tamiko! ¿Tu lees....Las Cincuentas Sombras De Otomura?. — Le mire horrorizada...mi prima Angelical no podía ser morbosa ni pervertida.
— ¿¡QUE!? ¡Como se te ocurre! ¡Nunca!. — Se ruborizó mientras se ocultaba debajo de una almohada.
— ¡No me lo ocultes!. — Me reí y saque el libro.
— ¡Por favor no!. — Dijo nerviosa.
— " Mi Vida Junto A Ti." de Tamiko Junichi. — Leí el título y me quede helada. — Tamiko....tú......¿Eres escritora?.
— S-Si. — Se ruborizó. — ¡Pero no se lo cuentes a nadie!.
— ¿Por que no? ¡Si ser escritora es genial!. — Le animé. — ¡Esta claro de donde te inspiraste! ¿No?.
— ¿¿Genial??. — Se alegró poco a poco.
— ¡Y además la trama esta interesante!. — Le dije después de leer unas cuantas líneas del trama.
— ¿T-Te gusta?. — Se le iluminaron sus ojitos.
— ¡Deberían dejarme un tiempo libre para leer esto que esta genial! ¿De veras lo has hecho tú? ¿Me lo prestas algún día?. — Le entregué el libro en que la portada tenía una pareja abrazándose.
— Pero todavía no he terminado el final, es sólo la primera temporada y todavía le falta el final... — Dijo apenada sacudiendo el libro de un lado a otro.
— Pero si ya tienes el final ¿No?. — Sonreí entre dientes.
— ¿Que final? — Ni captó nada hasta que empezó a recordar. — ¡HA! Espera........¿¡VISTE EL BESO!?. — Se ruborizó.
— ¿Como no? Si esto va en cadena prima, El padre de Hanabira cuida a Hanabira, Hanabira cuida a Sakuma, Sakuma me cuida a mi, yo te cuidó a ti y tú cuidas a Otomura y Otomura cuida a Tsunami, Tsunami a...... — Después de milenios de años. — Y es esa la razón de como nació Sakuma. — Pocision Científica.
— Vale, me asustas un poco. — Al rincón de la habitación con una Gotita de Vergüenza. — Supongo que has venido acá para decirme algo ¿Verdad?.
— Es verdad, sólo quería advertirte que mientras menos lo esperes...mojarás la cama. — Salí de su cuarto mirándola fijo.
— ¡Vaya que te has demorado!. — Me Dijo Kazemaru.
— Pero lo he hecho y todo a salido a la perfección. — Camine como diva hacia mí cuarto, me puse mi pijama y me acosté.
Bien temprano ewe.
— ¿Lista?. — Dijo Kazemaru como un Ninja y sosteniendo una cubeta con agua.
— ¡Nunca te diría que no amor! Tu sabes bien, yo con Otomura y tu con la "Inocente-Chan". — Kazemaru asintió.
Me colé en el cuarto de Otomura y lo ví dormido sin sus lentes, confieso que me dio pena despertarlo pero no podíamos dar paso atrás, así que Tome mi cubeta y se lo lance lo más fuerte posible.
— ¡¡Tsunami!!. — Grito como si no hubiera un mañana.
— ¡Calma! Espera un momento y te explicó....— Escuche un Grito desde lejos de Tamiko. — Muy bien, Otomura, iremos al Parque de diversiones, más vale que te vistas rápido,nadie quiere salir tarde.
Y cuando estábamos listo, emprendimos un rumbo largo en bus y llegamos, lo que no nos costo mucho fue apuntarnos a cualquier juego mecánico.
Cuando ya habíamos probado todos, nos quedaba una sola cosa por probar, " La Casa Embrujada".
— No me gusta mucho eso...más bien me da miedo. — Dijo Tamiko.
— ¿Si?. — Pregunté junto a Kazemaru.
— ¡Descuida! ¡No te pasará nada Tamiko-San! Ahí la mayoría de cosas son humanos vivos. — Sonrío Otomura.
— ¿Seguro?.
— ¡Claro!. — Coreamos los tres.
Narra Tamiko.
Entramos y había una señora muy amable en la entrada que nos dijo que tres irían en un sólo camino y yo iría sola por que no había más Personas, no quería ser tan débil y me armé de valor para que valla sola.
— Muy bien Junichi, aquí no hay nada más que esqueletos humanos no verdaderos y humanos vestidos de psicópatas, descuartizados y Vampiros que chupan la sangre humana....¡No hay que tener miedo!. — Sentí que alguien me tocó mi hombro di la vuelta y era.....¡Una momia!.
No pude contenerme y salí corriendo.
— ¡¡Señorita!!. — Grito la momia.
No quería contenerme y después ví a una Enfermera con restos de carne humana en el cuerpo y su cuello cortado mirándome.
— ¡¡Dios!! ¡Yo no resisto esto!.
Salí por la salida donde entran los trabajadores y a la señora de la entrada le dije que casi me mata un momia que salió de la nada, hasta que me tocaron el hombro.
— Señorita, se le cayó la diadema. — Me Dijo la momia sosteniéndola.
— A....Gracias. — La Tome y me ruboricé.
Cuando ví salir a los otros muy felices sonriendo y al parecer habían tenido un lindo viaje.
— Me divertí mucho, sobre todo cuando esa enfermera Grito. — Dijo Tsukaze riendo.
— ¿Como te fue Tamiko-San?. — Dijo Otomura.
— Jaja....muy bien. — Sonreí Sarcásticamente.
Narra Tsukaze.
Más tarde nos fuimos a comprar algo para comer he hicimos fila con Tamiko y los chicos se sentaron en una mesa muy cercana a la fila, cuando pedimos nuestra orden, que era una hamburguesa y gaseosa para cada uno un señor pidió lo mismo y no lo pago por que dijo que iría al baño, al poco tiempo salió la nuestra, lo pagamos y nos fuimos.
— ¿¡Donde van!? ¡Ladronas! ¡No han pagado!. — Dijo otra cocinera atrás.
— ¿¡Espere que!? ¡Yo si le pague! ¡Y no me diga ladrona!. — Le Grite a la señora y los chicos se pararon.
— Es verdad señora, estas chicas le han pagado. — Dijo Otomura.
— ¡Es por que una de ellas es tu novia! ¿No? ¡Si en estos años todos somos culpables de crecer así a los chicos! — Replicó la señora.
— Señora, le pagamos, el Señor que fue al baño no. — Llegó el hombre.
— Tome aquí. — Le dio el dinero.
— ¿¡Que pasa aquí!? ¡Pero mujer! ¡Si ellos han pagado!. — Dijo la señora.
— ¿¡Si!? ¡Ha! ¡Disculpas!. — Dijo la señora con la misma cara.
Después de ese mal entendido comimos y nos fuimos a casa, ya en la tarde.
Al otro día.
Narra entrenador Kudou.
— ¿Y bien? ¿Acepta?. — Me Dijo el dramaturgo.
— Supongo que estará bien mientras no se aburran ¿Ok?. — Respondí.
— ¡Yes!. — Susurro la "Niña". — Padre....esto estará entretenido. — Sonrío entre dientes.
Nos faltas sólo once caps para terminar las serie!!! :D
Aguante Tsu-Chan!!!! (?)