Lleve a mis primos a mi habitación.
— ¿Que querías decirnos? ¿Onee-Chan?. — Pregunto Fubuki.
— Tamiko, me he dado cuenta en algo. — Me afirme mi espalda en la puerta.
— ¿Que sería?. — Dijo media alegre.
— Se sincera....¿Te gusta Otomura?. — Pregunte tomándoselo encerio.
— Se que a el le gustas, Tsukaze... Y si quieres saber la realidad, si me gusta, pero dejalo, no puedo ganar contra ti. — Dijo ruborizada y alegre.
— Siempre tan así.....—Suspire. — ¡Venga ya! ¿No ves que yo estoy con otra persona?. — Me senté a su lado.
— ¿Y que tengo que ver yo?. — Dijo Fubuki.
— Ayudas Onii-Chan. — Conteste.
— Pero se bien, que el nunca se fijaría en mi...y tu ya sabes...no es que tu estés enamorada el es el que esta tirando baba por ti. — Dijo muy tímida.
— No te rebajes Tamiko, mira eres alguien bonita, incluso eres más agradable que yo, no quieres existir cuando yo me enojo y se que Otomura es tu primer amor te ayudaré. — Le di ánimos.
— ¡Empleemos un plan!. — Dijo Fubuki alegrando a Tamiko.
— ¡Si! Y ya....tengo una idea.... — Sonreí entre dientes.
— ¿En que ayudó?. — Sonrío Tamiko.
— Necesitó una estrella de mar roja y un collar de perlas azules.... ¿Ok?. — Le dije a Tamiko.
— Suena difícil, ¡Pero lo haré! Yo....enserio quiero estar con Otomura. — Se Ruborizo cabizbajo.
— ¡Muy bien Anda a buscar las cosas!. — Le dije y salió corriendo.
Mientras Fubuki me quedó mirando.
— No Necesitas eso, no tienes plan y ni tienes idea en que hacer, ¿Verdad?. — Me Dijo pesimista.
— El cien por ciento es verdadero, Fubuki. — Me tendí en la cama. — ¿Que rayos hago para ayudar a Tamiko?.
— ¡No te hagas Tsukaze! Te apuesto un Yen que igual te gustaba Otomura aunque sea un poco. — Lo mire.
— Si, pero no la quiero decepcionar y además estoy con Kazemaru....... Kazemaru..... ¡Santa Macadamia!. — Grite.
— ¿Tienes una idea para Tamiko?. — Preguntó Fubuki algo alegre.
— No. — Hice una pequeña pausa mientras veía la cara de Fubuki deprimiéndose. — Pero si para cortar relación amorosa con Otomura y como ya sabes....una cosa llega a la otra... — Sonreí.
— No se que diablos planeas Tsukaze, pero me gusta lo que tramas, Te ayudó. — Se alentó y se paro.
Y Anote en un papelito las cosas que necesitábamos:
- Una hoja.
- Un lápiz. √
- Un Kaze-Chan.
- Una Aki.
- Una Tsukaze. √
- Un Fubuki. √
- Valor. √
— Primero, necesitamos una hoja y un lápiz, el lápiz ya lo tengo....pero una hoja limpia...¡Ya lo tengo!. — Saque una hoja de cuaderno.
Una Hoja √
— ¡Ahora la disposición de un Kazemaru!. — Me pare y fui a la sala de estar, donde ví a Sakuma y a Kazemaru rodeando a Otomura.....Inmaduros. — ¡Kazemaru! ¿Me ayudas?. — Kazemaru me vio y me guiño un ojo, al instante subió.
Cuando entramos Fubuki se paro en frente de el, como un militar.
— O nos ayudas y no le cuentas a nadie o olvidaté de tu Tsukaze y dile Hola al SakumaxTsukaze. — Le dijo Fubuki serio.
— ¿Como no? ¡Claro!. — Dijo Kazemaru con una Gotita de Vergüenza.
Kazemaru √
— Tu escribirás, según Tsukaze te sacas muy buenas notas en gramática y ortografía. — Dijo Fubuki.
— Escuchas y escribes Kaze-Chan. — Dije mientras aclaraba mi garganta.
Cuando termino, leí la carta en voz alta.
Querido Otomura:
Si, soy Tsukaze, quiero decirte algo muy importante que tuve que hacer hace tiempo, no se muy bien si te gustara o no, yo por mi parte no se muy bien lo que te diré, más bien es ese típico "Amor, tenemos que hablar" y se que puede que esto te duela, no creas que a mi tampoco y de hecho....sentiré decirte lo que haré, ven a mi cuarto AHORA.
Atentamente Tsukaze.
Listo, ahora necesitamos a Aki.
Bajé y me la encontre barriendo.
— ¡Aki!. — Le Grite.
— ¿Necesitas algo?. — Me miró.
— Quiero hablar contigo. — Le dije, le tomé la mano y la lleva a la cocina donde no había nadie.
— ¿Y Bien?. — Parece que le intrigaba.
— Bueno le estoy ayudando a Tamiko en algo muy importante para ella y es una sorpresa o sino no resultará y nada puede fallar.....¿Le puedes decir que valla de compras?. — Le pregunte, a ver si me sigue la corriente o tendremos que usar a Fubuki, el súper chico chantaje.
— Entiendo. ¿Dónde esta?.
— ¡En la playa!. — Le dije mientras corría.
Unos minutos más tardes.
— Muy bien, ya le dijo. — Fubuki miraba por la ventana.
— Es tiempo....que esto comience.... Se que lo puedo hacer y no fallaré. — Tome la carta y me fui de mi cuarto mientras Fubuki salió igual, quería hablar con Otomura privadamente.
Se la entregue y subí al instante, cuando tocó la puerta y le abrí.
— ¿Entonces?. — Dijo entre serio y apenado.
— Mira, sólo quería decirte que...lo que paso en Okinawa...fue pasajero. — Le dije lentamente mientras se sentó al lado mío.
— ¿Estas terminando conmigo?. — Preguntó más apenado que no se que, pero me dio ganas de tirarme de la ventana y dejarlo así, pero es por el bien de Tamiko, esa chica no merece lo mismo que yo, estar sin amor verdadero.
— No exactamente, mira, yo estoy ahora, en este mismo instante con otra persona ¿Sabias? Y pues, no quiero jugar con dos a la misma vez, bueno...con tres si contamos al pirata pero yo se...que hay muchas personas que te quieren a lo lejos, pero a veces hay personas cercanas que te desprecian más que algunas que están lejanas, ellas te quieren mucho más. — Le Tome su mano y le di un beso en su frente.
— Entiendo, voy a dar un paseo por la playa... — Salió medio triste, se que le duele en el fondo.
No quiero llorar, hice lo mejor que pude...
Cuando llegó Tamiko.
Narra Tamiko.
Llegue y subí al cuarto de Tsukaze, había un aire serio.
— No he podido conseguir lo que me has pedido Tsukaze... ¿Que pasa?. — La ví más sería que antes.
— Le he dicho a Otomura que lo nuestro no podía seguir...en pocas palabras....le he roto el corazón. — Dijo escondiendo su cabeza entre sus manos.
— ¿¡Que has hecho que!?. — ¿Como le pudo hacer eso?. — ¿Donde esta? ¡Dime ahora!.
— En la playa.
Salí corriendo lo más rápido posible, cuando lo ví en la playa, mirando el mar, parecía melancólico y su cara estaba apoyada en su mano.
— ¿Oto-Kun?. — Dije algo sorprendida de que esté así.
— No se si romperme más.....o dejarlo así e irme a Japón. —Dijo depresivo.
— Pero....Otomura. — Dije triste.
— Era la única chica que pude conquistar. — Bajo su cabeza.
Me armé de fuerza lo más posible para superar lo que dijo...
— ¡MENTIRA!. — Grite.
— ¿Que? ¿Por que gritas?.
— ¿Como que la única chica que puedes conquistar?. — Dije un tanto enojada. — ¡Con ese rostro que tienes demás que puedes desmayar a cualquiera!.
— Pero...¿Tu crees?...Hasta ahora sólo e derretido una chica. — Dijo Pesimista.
— Me duele decirte esto....pero conmigo son dos. — Me Ruborice.
— ¿Que? ¿Tamiko?. — Me miró sorprendido.
— Oto-Kun....Tu me gustas mucho, eres lindo, eres amable, me encantas y se como decírtelo de otra manera, necesitó de ti, confió en ti, quiero abrazarte...y amarte, aunque no lo creas....siempre me ruborizo contigo, no me resisto y si quieres otra prueba. — Me agache, le tomé de las manos y le besé lo más tiernamente posible.
No quería separarme de el, en ese momento sentía que todo se cumplía, que todo mi sueño se cumplió....que no habrían pesadillas.
Y Otomura se despegó de mis labios y me miró.
— Tamiko....yo....yo... — Se Ruborizo y me abrazo. — ¡Te amo!.
En ese abrazo de ensueño yo sólo pude llorar de felicidad.
— ¡Yo igual! Otomura....¡Yo te amo mucho!. — Le mire mientras me corrían las lágrimas con una sonrisa de oreja a oreja.
— No se como no pude darme cuenta....
— Ahora te das cuenta....pero por ti, nunca es tarde....
Oto-Kun....