En el aeropuerto internacionales Japonés.
Narra Otomura.
¡Tengo tantísimas ganas de verla! Iré a la Isla Liocott a darle un sorpresa a Tsukaze.
Estaba en la fila para pasar ya a mi avión, faltaba tan poco para ir tan lejos de Japón, encerio la extraño....
Ví que de pronto a una chica de adelante se le cayó la maleta, y yo como amable que soy, se la recogí.
La chica era alta, pero unos centimetros mas baja que yo, ojos rojos y cabello largo rojizo, como una llama.
— ¡Gracias!. —Sonrió de una forma muy agradecida.
— ¡Tu eres Tamiko!. — Le entregué la maleta un poco sorprendido.
— ¡Y tu eres Oto-Kun!. — Me abrazo.
— ¡Cuanto tiempo!. — Mis recuerdos con ella aún no se habían borrado.
— ¡Lo mismo puedo decir!. — Se arreglo el flequillo. — ¿Como has estado?.
— Bien, se podría decir....¿Vas a Liocott? ¿A que?. — Pregunte con intriga.
— Voy a ayudar a Inazuma Japan. — Se Ruborizo con timidez.
— ¡Que coincidencia! ¡Yo igual!. — Me alegre mucho al saber que una de mis mejores amigas de la infancia estaría en aquel equipo.
— ¿Y te llamaron para jugar?. — Preguntó algo entusiasmada.
Narra Tamiko.
— ¿Yo? Le voy a dar una sorpresa a mi amor. — Sonrío alegre.
¿Que? ¿T-Tiene N-Novia?.....No tengo oportunidad....
— Me alegró. — Dije apenadamente.
— ¡Espero que ha Tsukaze le agrades!.
— ¿Tsu-Tsu-Tsukaze Oisaka?. — Me sorprendí.
— ¿Que? ¿La conoces?. — Preguntó con una mirada media sería.
— Am....ella....ella....ella.....es mi Prima. — Respondi con timidez.
— ¿¡Que!? ¿La conoces? ¿Como es eso? ¿De que me hablas? Ella sólo tiene un primo que yo conozca....Fubuki. — Preguntó variadas veces sin ni entender ni la mitad de que ella es mi Prima y no miento, ella es mi Prima, igual que Fubuki de parte de madre.
— Ella es un chica muy torpe, agradable, graciosa, enojona y nerviosa ¿No?. — Mencioné contando con mis dedos.
— No es que no confíe en ti, pero no te creó....
— Y tiene el pelo café con Azul. — Sonreí.
— ¡Si eres su prima!. — Hizo una pequeña pausa. — Bueno dejemos de lado a Tsukaze y hablemos de ti, Cuando estaba en cuarto de primaria....¿Por que nunca te ví más?.
— ¿Quieres saber? Mi padre tuvo que irse de Okinawa por asuntos de trabajo y nos mudamos, por eso nunca más te ví.
— ¿Pero no tuvistes tiempo de despedirte? Se puede decir que todos te extrañamos y yo igual, eras mi mejor amiga. — Se entristecía.
— Lo siento, no tuvimos mucho tiempo, pero....¡Aquí estoy!. — Sonreí.
Narra Otomura.
Ví la fila avanzaba y ya era hora de separarme de mi amiga del alma.
Tamiko Junichi era mi mejor amiga de la infancia, ella es muy tímida cuando conoce a alguien pero en realidad es muy entretenida en su forma.
Cuando llegamos, como estaba más adelante sentado, espere a fuera a Tamiko para que vallamos juntos al Instituto.
— Valla, parece que este lugar definitivamente me va gustar. — Puse mi brazo detrás de mi cabeza.
— Mmm....Si. — Con sus dedos hacia rendonditos juntos y miraba Ruborizada el piso, algo que me parecía muy tierno.
— ¿Que tal si Vamos un rato a comer y conocemos el lugar? De todas formas nadie sabe que Vamos a llegar de sorpresa, a menos que alguien nos este espiando. — Sonrío.
— S-Si.
— ¿Te pasa algo?. — Le Tome su mano y le miré.
— No N-Nada. — Se Ruborizo más cuando le miró a los ojos.
Y así fuimos a tomar helado, y a charlar nuestro pasado y los recuerdos de la infancia.
— ¿Y que hay de tu vida? ¿Algún chico?. — Sonrío Pervertidamente.
Narra Tamiko.
A menos que seas tú, no....
— ¡Nadie!. — Me ruboricé.
— ¿Segura?. — Movía sus cejas pícaramente.
— Te digo que no. — Me puse sería. (Ósea en si, así ._.)
— Esta bien. — se río.
— ¿Que hice para que te rías?. — Pregunte ruborizada.
— ¡Te pones roja muy seguido Tamiko-San!. — Me tiro una mejilla. — Eso es tierno para un hombre.
— ¿E-Enserio?. — me tire una de mis mejillas y trate de esconder mi rojez.
— ¿Sera hora de irse?. — Preguntó mirando su reloj.
— Yo creó. — Dije bajito.
Mientras íbamos caminando, notaba que el había crecido mucho más que yo, unos...¿10 centímetros más que yo? Posiblemente, daba tanta vergüenza ser una bajita.
No puedo traicionar a mi Prima de esa forma, esta bien que me enamoré de el pero igual es el primer chico que miró con otros ojos...¿Por que?.
— ¡Mira reparten globos!. — Dijo Otomura con alegría.
Sin embargo estaba cabizbajo y no podía ver mucha pero Estire la mirada y un señor que parecía gentil me dio uno.
— Gra-Gracias.... — Lo Tome mal y se puso a volar.
— ¡Ho!. — Salto y lo tomó. — Toma. — Me acarició el pelo.
— Gra-Gra-Gra-Gra-Gra-Gracias.....— Esto si era malo para mi cabeza, ruborizarse tan seguido....
Cuando llegamos, todos nos vieron raro y yo me oculte detrás de Otomura, tantos Chicos nuevos....
— ¡Surprise!. — Grito Otomura.
— Emm....Hola. —Dije atrás de el.
Y ahí estaba Tsukaze, un chico pelo largo celeste le tomaba del brazo izquierdo y otro chico con un Parche en el ojo del derecho.
Otomura me tomó del brazo y se fue directo donde Tsukaze que estaba entre enfurecida y sorprendida, este ni se esforzó y le beso.
— ¿¡QUE!?. — Gritaron ambos chicos.
— Oto-Kun.... — Dije helada, como piedra o hielo.
— ¡Tamiko!. — Grito alguien detrás mío y me abrazo, era Fubuki.
— ¡Fubuki!. — Me sorprendí al ver que el igual pertenecía a este equipo.
— ¿Tamiko Junichi?. — Tsukaze se despegó de Otomura y me miró.
— Emm....Si. — Me escondí nuevamente detrás de Otomura.
— ¿Eres la nueva gerente?. — Se acerco el Entrenador Kudou.
— Si.
— ¡¿Que?!. — Todos Corearon.
Sólo tomaba a Otomura y me escondía.
Narra Tsukaze.
Aquí huele amor, si lo se, esos ojos que tiene Tamiko en su cara no me mienten...y sobre todo cuando mira a Otomura.
— Shirou, Tamiko necesitó hablar con ambos. — Dije sería.
O dios un triángulo amoroso *3*.