Blonde disaster (dramione - e...

By ELDbooks

417K 22.3K 3.7K

¿Qué pasa cuando un Slytherin y una Gryffindor se enamoran? Pues qué va a pasar, que los orgullosos Slytherin... More

Prólogo -editado 30/9-
Capítulo 1.- Parejas felices y una rana de chocolate.
-edit- Capítulo 2.- Situaciones comprometidas y el hermano gemelo de Trevor
-edit- Capítulo 3.- Intenciones indecentes y una Hermione impuntual.
-edit- Capítulo 4- Habitaciones individuales y enfrentamientos en Slytherin
-edit- Capítulo 5.- La Luna que confundió al Malfoy y las distancias peligrosas
-edit- Capítulo 6.- Enfrentamientos mágicos y sabores prohibidos.
-edit- Capítulo 7.- Un rubio frustrado y un nuevo compañero.
-edit- Capítulo 8.- Un buen actor y un primer intento fallido
-edit- Capítulo 9.- Un Slytherin encaprichado y un admirador secreto.
-edit- Capítulo 10.- Tortura a medianoche y cambios en Hufflepuff.
Capítulo 11.- Discusiones violentas y confesiones inesperadas. -editado-
Capítulo 12.- La ley del hielo y un vestido verde botella. -editado-
Capítulo 13.- La fiesta y una morena indignada. -editado-
Capítulo 14.- La boda/funeral de Potter y las noticias del rubio. -editado-
Capítulo 16.- Personas inesperadas y situaciones desesperadas -editado-
Capítulo 17.- Maldiciones imperdonables y finales felices.
Capítulo 18- Impresiones equivocadas y lágrimas derramadas.
Epílogo
Bueeeeeeno

Capítulo 15.- Malos recuerdos y grandes plenilunios -editado-

13.2K 825 82
By ELDbooks

Miró al Malfoy durante un par de minutos, intentando acostumbrarse a la imagen que le devolvía la realidad.

El que hace un tiempo había sido un gran mago, respetado y hasta temido, siempre con una perfecta y blanca sonrisa en los labios y una mirada de superioridad, ahora era sólo un hombre ligeramente encorvado sobre la mesa del bar, con los dientes amarillentos, ojeras bajo los ojos y una barba incipiente que nunca habría esperado ver en él.

"Normal, lleva más de medio año encerrado en Azkaban. Sirius vino igual"- pensó ella, una punzada de dolor recorriéndole la columna vertebral al acordarse del padrino de sus mejor amigo, quien había sido de sus principales aliados en la Órden del Fénix.

- Hermione...- murmuró, más para sí que para ella, quien sabía lo escuchaba atentamente.

- Lucius. Pensaba que seguirías en Azkaban, por lo menos hasta el día de tu muerte.

- Debería, y de hecho sigo en Azkaban. He pedido un permiso, y los motivos han hecho a los jueces que me den la libertad, solo por unos pocos días, los suficientes como para enterarme de muchas cosas, algunas de las cuales deberías saber. Tú... tú, y Potter. He hablado con Pansy antes de venir aquí. Créeme cuando te digo que si no hubiera sido porque te has entrometido, ni me hubiera acercado a Hogsmeade. Me ha dicho que Draco siente algo por ti, por una... Maga, de Gryffindor- dijo carraspeando, y ella pudo notar que lo que iba a llamarla distaba mucho de ser "maga", pero su fuerza de voluntad fue suficiente como para controlarse- En otras circunstancias, como ya te he dicho, si esto no fuera cierto, no habría venido, y habría mandado a mi hijo alejarse cuanto pudiera del colegio, pero sé que un Malfoy no abandona a quien ama ante los malos tiempos, y si le dijera que se fuese sin ti se negaría.

>>No he querido decirle a Potter que venga por una razón sencilla; probablemente me mataría antes de sentarse. La estúpida de la hermana de Cissy mató a su padrino, y tengo la impresión de que culpa a todos los Malfoy y Black por ello. Granger, los mortífagos a los que no apresaron a tiempo están buscando la piedra de la resurrección. Quieren revivir al señor Tenebroso.

Sintió su pecho oprimirse cuando escuchó aquello, y trató de hacer memoria hacia el momento del fin de la batalla. Recordó con claridad las palabras de Harry: "He tirado la piedra en el bosque. No la necesitaba".

Notó una gota de sudor frío recorrer su frente desde la raíz de sus cabellos, fuera fruto del calor de la estancia o de los nervios, así que decidió conseguir más información por parte del rubio que seguía pareciendo falto de ganas de hablar con lo que él seguramente seguiría creyendo una "sangre sucia".

- ¿Cómo podemos evitarlo? No se puede usar sólo la piedra para revivir, recuerde los cuentos de Beedle el Bardo: como mucho conseguirían atraer su espíritu, y no les sería útil.

- No hace falta ser muy listo, señorita Granger, para saber que se necesitan más ingredientes. -aquella vez no pudo contener una sonrisa superficial ante su claro desconocimiento- Uno de ellos es sangre de unicornio que, como sabe, alarga la vida, o en nuestro caso da más tiempo para que el espíritu se mantenga en este mundo. Y el otro es un fragmento de la piedra filosofal, cosa que me temo ya poseen.

- ¿Cómo? Nicolas Flamel era el único poseedor de la piedra.

- No, no era el único, pero no venimos a hablar de esto. La que es única es la piedra de la resurrección. No quiero que a mi hijo le pase nada mientras esté en el colegio. Encargaros de conseguir esa maldita piedra, y todo estará bien. Ahora-

- ¡Herms!

El estridente grito de la muchacha hizo que Lucius girara la cabeza hacia el lado contrario para que su rostro no fuera descubierto por la pelirroja, quien seguro no sabía de la puesta en libertad momentánea del Malfoy.

La mayor se levantó de un salto y, echándole una última mirada a Malfoy padre, salió corriendo de la estancia.

- Ginny, debemos volver a Hogwarts. Ya. Encárgate de contactar a Bill, Ron y George, y que tus padres no vengan. Es muy importante que no se enteren, o se preocuparán demasiado. No hay tiempo para explicaciones, ni mucho menos para que tu padre avise al ministro y los aurores se presenten en Hogwarts antes de que pueda siquiera explicados lo que pasa.

- ¿Aurores? ¿Ministerio? ¿Qué pasa, Hermione? -intentó averiguar Ginny, pero Hermione ya había echado a correr hacia Merlín sabía dónde.

- ¡No hay tiempo! -alcanzó a escuchar la pelirroja antes de perder de vista a su amiga.

La pequeña se limitó a asentir e ir corriendo a un corral de lechuzas, escribir una carta improvisada y mandarla a la Madriguera.

Hermione levantó su varita.

- ¡Expecto patronum!- gritó, y el animal se esfumó mientras ella susurraba un "dile a Harry que vaya al bosque prohibido, donde murió".

Ella hizo lo propio y marchó hacia el lugar, el corazón en un puño, pensando en que era muy poco probable que los mortífagos siquiera penetrasen los inquebrantables muros de la escuela de magia, pero aun así quería asegurarse de que la piedra era puesta en buenas manos, o incluso destruida, antes de que otro susto, o algo peor, llegase.

Draco se quedó pasmado ante la escena que acababa de tener lugar bajo sus ojos, y el momento que le hizo falta para recomponerse era exactamente lo que le había ayudado a ver algo que probablemente no quería ver. A su padre saliendo del bar.

Sin poder creer lo que sus propios ojos le mostraban se acercó con paso decidido hacia el hombre, pero tuvo que detenerse al ver que el rostro de su progenitor se desfiguraba poco a poco hasta convertirse en el de Pansy.

Miró hacia los lados y levantó su varita, desapareciéndose y apareciendo en el bosque prohibido.

Hermione llegó al bosque resoplando. Apenas dio unos pasos y se chocó contra el duro pecho de alguien, cayendo hacia atrás. Levantó la cabeza lo suficiente como para ver de quién se trataba y la cabeza pelirroja del muchacho se ladeó ligeramente, para luego bajar y susurrarle al oído.

- ¿Estás bien?

Lo miró sorprendida, y el solo ver su rostro le trajo tantos recuerdos que no pudo más que agarrar su cuello y tirarlo a su lado, comenzando a llorar desconsoladamente en su cuello.

- G-George...- alcanzó a decir, mientras hipaba fuertemente sin siquiera tratar de ponerse en pie.

- Hermione... ¿Estás bien?- preguntó preocupado mirándola a los ojos, levantando su cara hasta la altura de la de él.

Ella tuvo la suficiente delicadeza como para no decirle que se había puesto así recordando a su hermano, Fred, sin el cual ella parecía no concebir a George.

- Sí... L-lo siento...- murmuró, sin apartar al chico, que le acariciaba la cabeza con suavidad esperando que se tranquilizase.

- ¿Para qué nos has llamado?- preguntó él cambiando de tema, pues ver a la pequeña en aquél estado hacía que él de algún modo se sintiera culpable.

- Yo... Yo he visto a Lucius hoy- comenzó, captando la atención de George, Bill y Charlie, estos dos últimos acabando de llegar- me ha dicho que ha salido de Azkaban unos días bajo permiso de los dementores, porque tenía una buena razón. Y es más que buena. Los mortífagos quieren traer de nuevo a Riddle.

<Hace un tiempo leí los cuentos de Beedle el Bardo, los que me legó Dumbledore, y en ellos estaba el cuento y leyenda de la piedra de la resurrección, como bien sabréis. Esta no trae de nuevo a la vida a la persona en cuestión, sino que más bien trae de vuelta su alma. Para que Voldemort vuelva los mortífagos necesitan esa piedra, un fragmento de la Piedra Filosofal y sangre de unicornio.

<En el momento en el que Malfoy me dijo los tres ingredientes no me vino a la mente pero, después, cuando lo pensé un poco, lo recordé. El día, o más bien la noche, de mi segundo año en Hogwarts, cuando nos adentramos en la sección prohibida de la biblioteca para buscar la receta de... Bueno... para convertirnos en los Slytherins, recuerdo que encontré, más por casualidad que otra cosa, la fórmula de la resurrección. Estaba en uno de los libros atados por cadenas a la biblioteca, pero la curiosidad pudo conmigo y lo leí.

<Es cierto eso de que son los tres ingredientes necesarios pero, además, tiene que realizarse en Plenilunio. Esta noche es noche de luna llena. Debemos encontrar esa piedra.

La joven Granger tomó un momento para respirar y para advertir los rostros de todos los que se encontraban ahí, que se habían multiplicado desde que ella había empezado a relatar. Ginny, Bill, Charlie, Percy, George, Ron y Harry la miraban atónitos, buscando algo para responder a aquello que ni en sus peores pesadillas creían posible: la vuelta del Señor Tenebroso.

Desde el refugio de un gran árbol cercano a los muchachos, Draco había escuchado el relato de Hermione con los ojos muy abiertos. Hermione seguramente no tenía ni idea de que quien le había contado todo aquello había sido, de hecho, Pansy.

Antes de que algún pensamiento más lógico le llegara a la mente se dio la vuelta y salió del bosque prohibido para ir a la sala común de los Slytherins. Si lo que Parkinson le había dicho a la Gryffindor era real, tenía que ser rápido. Si no, probablemente también, nada de lo que la retorcida mente de la serpiente podía planear podía ser mínimamente bueno.


Continue Reading

You'll Also Like

250K 18.4K 57
❝¿Alguien como yo podrá ser amado?❞ Draco Malfoy || Harry Potter universe Fanfic Todos los derechos reservados © 2020
210K 13.4K 26
Draco y Hermione por su odio, hacen una apuesta para enamorar al otro. Pero todo cambia drásticamente cuando se dan cuenta que estan enamorados y deb...
3.3K 172 1
Una discusión los obliga a separarse como nunca lo habían hecho antes. Entonces Draco Malfoy, el príncipe de Slytherin tiene que demostrarle a la chi...
202K 9.2K 21
Fanfic de Dramione, Narrado a partir de Reliquias de la Muerte. Draco Malfoy , el príncipe Slytherin , se ve obligado a casarse con la muggle que si...
Wattpad App - Unlock exclusive features