Entre besos y caricias, Dulce terminó por desnudarlo. Él hizo lo propio con ella. Con un sutil movimiento lo joven pelirroja se vio aprisionada bajo aquel cuerpo musculado que caía sobre ella. Christopher se levantó, quedando de rodillas en aquella barca, observándola inmóvil durante varios segundos. Cuando reaccionó tomó su pie izquierdo, saboreando todos y cada uno de sus dedos. Al mismo tiempo, pasó a mordisquear su empeine, su gemelo, su muslo, mientras pequeñas risas salían de boca de la joven que seguía tumbada en aquel bote.
Dulce, tímidamente, cubría su sexo con sus manos. La boca de Uckermann estaba llegando a él. El chico las apartó sin premura, y sin más contemplaciones decidió que su lengua tomase partido en aquel juego de dos. Los gimoteos de la pelirroja se hicieron oír en apenas segundos, agarrando las greñas de aquel hombre, aprisionándolo contra sí, pidiendo más y más a cada nuevo lengüetazo.
Poco tiempo permaneció su boca en aquella posición, sus dedos, el índice y el corazón, ocuparían su lugar. Al mismo tiempo, la lengua del chico se trasladó al abdomen de la joven, jugueteando con su ombligo mientras ella se estremecía bajo él. Poco a poco subió hacia sus pechos, mordisqueándolos, primero con suavidad, luego con más intensidad, hasta que logró escuchar unos gritos ahogados que imploraban clemencia. Provenían de su compañera, quien el borde del éxtasis necesitaba sentirlo dentro de sí...
Christopher decidió jugar con ella, acariciándola nuevamente, acercando su pene a su ingle, pasándoselo por el interior de sus muslos... Dulce clavaba sus uñas en sus brazos, mientras chillidos agudos suplicaban misericordia. Él cedió a sus plegarias, entrando en su cuerpo a través de una embestida letal.
Minutos después, sus gemidos de placer auguraban lo que estaba a punto de suceder, ya no podían más, y al unísono se entregaron el uno al otro en un orgasmo que los hizo estremecer de pies a cabeza cuando la barca que los acogía, a merced del vaivén de sus cuerpos, se anclaba en aquella orilla de la que habían zarpado poco más de una hora antes.