—¡Cait! Debes tomar las pastillas —decía papá. Corría por todos lados con un vaso de agua y las pastillas tratando de atraparme.
—¡Jamás! —dije lanzándole una almohada.
Esa almohada tiró el vaso de agua que tenía y mojó todo el piso.
—¡Cait! Si no tomas las pastillas, te irá peor y te cortarán el cuerpo.
No hacía falta que lo diga.
—¡Bueno! Las tomaré —dije corriendo hacia él.
Papá fue a buscar otro vaso de agua. Tomé las pastillas y el agua. Eran horribles, no tenían sabor.
—¿Hasta cuanto deberé seguir tomando?
—Dos semanas más.
—Agh.
Fui con Ashton a mirar vídeos graciosos.
—Pon el perrito andando en patin...
—Cait ya vimos millones de veces ese video.
Ashton puso otro vídeo. Duró más o menos cinco minutos, nunca me había reído tanto en mi vida.
—Para Cait te quedarás sin aire.
—Es que fue muy gracioso —dije aún riéndome.
Fui a la cocina con Ashton, ambos no parábamos de reír.
—¿Qué les pasa? —dice papá.
—No...nada —dice Ashton, además del vídeo, también la risa de Ashton me hacía reír.
—Dicen nada y seguro ya se les olvidó respirar de tanto reír —dice Calum.
Los dos por fin paramos de reír. Calum cocinó tacos.
—Ya están listos —dice y los lleva a la mesa.
Papá agarra uno al igual que Calum, Ashton y yo. Mike agarra cuatro tacos y se va a la habitación.
—Oh Clifford —dice papá.
×××
Iba a salir con papá. Quería ir a uno de esos parques de diversiones que tenían aquí, es algo parecido como Disney World.
Cuando llegamos lo primero que hizo papá fue comprar comida.
—Las tazas giratorias —dije apuntadolas.
—Pues vamos.
Nos sentamos en una y la taza empezó a girar. Papá me abrazaba muy fuerte.
—Llegarás a romper mis huesos —dije.
—Lo siento, no quiero caerme.
—Para eso están estos, para sostenerse —dije apuntado a esas cosas que ni idea como se llaman. Le pondré como "La cosa que te sostienes y hace que no mueras".
Luego de eso fuimos al túnel del terror.
—Ay no Cait, por favor.
—Sí papá, vamos.
—No quiero. No subo a cosas que tiene a lo último la palabra "terror".
—Okay... hubiese ido con Michael, él si es valiente.
—Vamos —dice papá llevándome hacia allí.
×××
—No tengas miedo, no tengas miedo ¡ah! —decía papá y un esqueleto se puso en frente de él.
Esto era aburrido, esqueletos y esas cosas no asustaban, pero apenas llevamos unos segundos aquí.
—Se valiente, se valiente ¡ah! —dice papá y luego otro esqueleto apareció a su lado.
Miraba por todos lados hasta que una niña de pelo largo cubriendo su cara aparece en frente de nosotros y grita. Ambos gritamos y se vio una pequeña luz allí.
—Ah, es como una cámara. A la salida te darán la foto —dije.
—Cait quiero salir de aquí.
Reí por eso y seguí viendo el recorrido.
Había uno de esos muñecos que se movían... ¡No! Los juguetes diabólicos son mi temor número uno.
—Papá, muñecos, se mueven, allí. protégeme —dije abrazándolo y con su chaqueta tapándome la cara.
—Cait, tu protégeme a mí —responde abrazándome.
—¡Papá!
—¡Okay!
×××
Creía que el túnel no terminaría nunca, pero terminó. Papá salió asustado al igual que yo.
—A partir de ahora, cualquier cosa que diga terror me alejaré rápidamente —dice.
—Hoy dormiré contigo.
—Desde que estamos en Italia has dormido conmigo Cait.
—Oh cierto... ¡mira! Autos chocadores
Ambos subimos en distintos autos. Papá le chocaba a cualquier persona que me chocaba a mí.
×××
—¿Tanto me amas como para chocarme con esa fuerza? —dice papá.
—Sí —dije riéndome.
—Mira, la rueda de la fortuna. Siempre has querido subir ahí ¿no?
—¡Sí! —dije arrastrándolo hasta allí.
Justo a tiempo el juego había terminado y nos tocaba subir. Papá miraba para abajo y me tomaba fuerte de la mano.
—Oh vamos —dije tratando de liberarme de él.
—Lo siento —dice.
Papá suspiró ya que por fin íbamos a bajar pero no se dió cuenta que esto da como cinco vueltas.
—Ay no.
—Ya bajaremos, tranquilo.
×××
Jugamos a miles de juegos y teníamos muchos cupones para canjear.
—¿Que quieres? El peluche de cebra o de PINGÜINO —dice papá.
No sabía que responder. Yo quería el peluche de cebra pero quería darle a papá el peluche de pingüino. Se pondría mal si no lo elijo.
—¡Cebra! —dije decidida.
Cuando pagamos el peluche papá me miró indignado.
—¿Por qué no elegiste el pingüino? Íbamos a jugar que eran familia.
—La cebra también puede ser parte de la familia.
—No, las cebras y los pingüinos no se llevan bien.
—Pero tu juegas también con el peluche de tío Mike.
—Los ponys y los pingüinos si se llevan bien.
—¿Y por qué no las cebras? Además son del mismo color, blanco y negro.
—Okay jugaremos también con la cebra.
Fuimos a un lugar para comer, papá eligió para mí la mitad de una hamburguesa ya que no tenía hambre por el virus que tenía. Pero de a poco me irá aumentando la comida y pronto volveré a comer normal.
—¿Qué pasa Cait? —dice papá ya que suspire.
—Extraño a Lucas.
Papá puso una mano en la cabeza y suspiró.
—Cait ya vamos a volver a Australia sólo ten paciencia, además ¿qué tan especial es ese niño?
—Es mi mejor amigo. En verdad el único que tengo en la escuela.
—¿No decías que te hablabas con todos los de tu clase?
—Sí, pero Lucas es mi mejor amigo.
—¿Te enamoraste? —dice papá observándome fijamente.
—¿Qué? No. Sólo porque lo extraño no es que me gusta.
—Ah, bueno. Está bien, pero te vigilo —dice papá.
×××
Cuando terminamos de comer papá llamó al chofer personal y en unos minutos el auto se encontraba frente a nosotros.
Cuando llegamos a casa estaba tío Mike durmiendo en el sofá sin remera... y sin pantalones, iugh. Tío Cal en bóxers por toda la sala y Ashton sin remera pero si con pantalones que le llegaban a las rodillas.
—¿Por qué están así? ¿y por qué hace tanto calor? —pregunta papá sacándose su chaqueta.
—No lo sé, de a poco empezó a hacer calor —dice Ashton.
Me dirigí a la cocina a tomar algo, luego siento que allí hace más calor, proviene del horno.
—¡Calum!
—¿Sí Cait?
—Creo que el calor viene de allí —dije apuntando al horno.
Calum se acercó más y más. Sí era el horno, así que lo apagó.
—¿Quién encendió el horno? —dice.
—Yo estuve todo el día con Cait, no me culpes.
—Yo no toqué el horno
—dice Ashton.
—Oh fuí yo, quería cocinar pizza —dice Mike de la nada y luego se vuelve a dormir.
—Clifford —dice Calum dándole una palmada en su panza.
—¡Auch!
Me dirigí a la pieza a dormir, estaba bastante agotada.
Luke's POV.
—¿Y? —dice Ashton.
—¿Y qué?
—¿Cómo te fue con Cait?
—Oh pues muy bien, fue divertido aunque otra vez dijo que extrañaba a su amigo Lucas.
—Ow es que la pequeña está enamorada o no lo vez Luke —dice Calum.
—No, ella me dijo que solo lo extrañaba, que no gustaba de él.
—¿Y tú en serio le vas a creer eso?
—Sí, por que ella no miente.
—Ah listo, en cualquier momento se va a enamorar de él y va a ocurrir como en el orfanato, que se dió un pico con su amiguito ese.
—Ay cállate, Calum. Se va a enamorar, lo sé pero no en estos momentos ¿entiendes?
—Ah que se enamorará ahora —dice Mike de la nada y se vuelve a dormir.
Le doy una palmada en la panza al cual él me pega en la cabeza y vuelve a dormir.