Al girarme para entrar, al fin, en casa de Rusen, me fijé en sus preciosos ojos, y lo que noté no me gustó. Su razón y labios, sensuales, atractivos y carnosos labios, decían no voy a volver con ella, ya no estoy enamorado de ella pero, sus ojos brillaban de una manera bastante especial al mirarla, había dos posibilidades; la odiaba o la amaba, por eso no me gustó.
En el fondo, sabía que no podía hacer nada contra ella, era una Barbie y yo... bueno yo no era ella, era un poco más alta, pero no era tan guapa como ella, mis amigos me decían todo lo contrario pero yo sabía la verdad, ellos eran mis amigos e intentaban animarme, en definitiva, sé que soy un orco de Mordor. Empezaba a creer lo que me dijo Dana, al fin y al cabo toda Barbie necesita a su Ken, y Rusen era un Action Man, tres mil veces mejor que un Ken.
Dana, estaba claro que iba a intentar recuperarlo como fuese, y Rusen... no iba a oponer mucha resistencia que digamos, se podía ver en la mirada, en la cara y hasta en la preciosa sonrisilla que se le escapaba a veces al verla. Me sentía tan triste pero ya me lo esperaba, así que como siempre, cogí mis sentimientos y los encerré en la mazmorra más oscura de mi corazón.
Nos dirigimos hacia su habitación al entrar en su casa, saludamos a su madre que estaba enferma, nada grave solo una gripe según me dijo, era súper simpática, incluso estando enferma nos preparó una mini merienda que nos trajo a la habitación, Rusen enseguida fue a ayudarla cogiendo la bandeja y llevándola otra vez al sofá, yo le ayudé con la bandeja y con la puerta, no pude hacer más, no me dejaron ayudar más, me dijeron que yo era la invitada. Él volvió a la habitación, no me creía que estuviera allí, era como uno de esos sueños húmedos que a veces tenia, solo faltaba que él empezase a quitarme la ropa y... bueno, eso, que hiciéramos cosas de adultos.
Empezamos a hablar del trabajo pero, al mismo tiempo empezamos a hablar de nuestras cosas, sentí que nuestra relación comenzaba a ser más íntima, vale a lo mejor era un poco de exageración, pero lo que cuenta es que empezamos a congeniar.
Hicimos la introducción del trabajo, yo me estiré cómodamente y le sonreí, a pesar de estar maquillada e intentar aparentar algo que no era yo, me salió muy natural, él me sonrió adorablemente y me dijo:
-Para qué te has puesto maquillaje, si el mejor que te puedes poner es esa preciosa sonrisa que me acabas de regalar.
Lo miré con los ojos muy abiertos, me puse rojísima y me tapé la cara con las manos, era un acto reflejo mío eso de taparme la cara; él me las apartó mirándome desde muy cerca la cara, mirando mis ojos, podía notar como se dilataba su pupila, mi corazón latía muy fuerte y acelerado, creo que hasta él lo oyó, no sabía si poner los labios a punto para besarle o quedarme quieta, al final mi timidez ganó. Puse la escusa barata de que ya era tarde y salí corriendo de allí que idiota fui, había soñado toda mi adolescencia con ese momento y voy yo y huyo de allí... sí, soy idiota y todos lo sabemos.
Me dirigí hacia el coche lo más rápido que pude, estaba buscando las llaves en el bolso gigante que me había comprado, inútil por otra parte, y no las encontraba. Empecé a buscarlas por todos lados hasta que escuché el "pi-pi" que hace al abrirse, me giré y vi que Rusen las tenía, se empezó a acercar y a cada paso suyo mi corazón se aceleraba por un momento pensé que se me iba a salir del pecho, llegó a donde yo estaba y dio:
-Estaban en la cama, pensé que te harían falta para salir huyendo de mi casa, siento mucho si te hice sentir incómoda, no era mi intención de verdad.
No podía hablar, estaba demasiado nerviosa como para pronunciar una sola palabra así que negué con la cabeza, creo que no me entendió, quería decir que no debía disculparse por mi estupidez. Cogí las llaves del coche me di la vuelta para subirme y, de repente, sentí que me cogía del brazo, tiraba de mí y me abrazaba fuertemente, a continuación me dijo:
-Siente entretenerte, tendrás mejores cosas que hacer y o te estoy molestando pero... no quiero que te vayas.
Me quedé en shock, le llegaba al pecho y podía sentir su corazón latir, ese abrazo era en realidad como un beso, solo pude pronunciar las palabras "me ha gustado esta tarde contigo", por supuesto, entre tartamudeos bestiales. El sonrió y me dijo que a él también le había encantado la tarde, le había "rentado" como solía decir.
Me metí en el coche, le dije adiós con la mano y hasta que no dejo de ver mi coche no entró en su casa. Al llegar a mi casa, tenía como trece mensajes en whatsapp de él diciéndome cosas arbitrarias sobre tiempo, deporte, el equipo, etc, se notaba que quería hablar conmigo, le contesté a todas y cada una de los mensajes que me envió y me quedé sorprendida al leer el que me acababa de enviar:
"Me lo he pasado genial esta tarde, nunca me lo había pasado tan bien con alguien haciendo un trabajo XD. Bueno buenas noches y te quiero (como amigo ¡eh!;))"
Eso de "como amigo" con carita sonriente, ciertamente, creo que quedaba claro... pero, bueno si lo ha aclarado supongo que será para que no me haga ilusiones, a esto le contesté:
" Buena noches Rusen, <3, yo también te quiero como amiga hombre! ;* "
Lo puse un poquito para joder, para que mentir, no se si le molestó o no pero bueno ahí quedaba. Por la mañana, tras haberme lavado la cara, harta del maquillaje, haber desayunado, sacado al perro y haber hecho la rutina de todas las mañanas, fui a mirar el móvil y tenía un "buenos días mariposilla" con muchos corazones y besitos, se intentaba hacer el gracioso para hacerme reír y lo consiguió la verdad, también me preguntaba que qué tal había dormido; le envié un corazón enorme, le dije buenos días a ti también con un equis de y le dije que muy bien.
Cuando llegué al instituto, iba por el pasillo tranquilamente cuando fui brutalmente abordada por mi bff (best friend forever) Aria, es una chica bastante peculiar, es más o menos igual de alta que yo, pelo castaño claro, con ojos verde césped brillante súper bonitos, delgadita y muy guapa, y tiene una voz... preciosa, canta genial pero le da mucha vergüenza, pánico escénico, ya sabéis.
Dio un salto y me abrazó por detrás, casi ahogándome, estaba muy emocionada y contenta por mí, sabía que estaba haciendo el trabajo con Rusen y ella sabía todo el tema y lo que pasó y todo. Me preguntó:
- ¿Qué tal? ¿Eh?¿Eh?¿Qué pasa?¿Qué te ha dicho?¡CUENTAMELO TODO!
+Por favor Aria, baja la voz mujer, no quiero que se entere todo el mundo de esto.
-Mira, mira, mira- dijo bajito emocionada- ahí esta tu príncipe.
Allí estaba, con su perfecta figura y con sus amigos, que me miraron y se rieron, no entendí porqué.
Lo miré disimuladamente, él me miró, Aria me dijo al oído que se iba para dejarme "a solas", y él vino medio corriendo hacia mi. Me dio un abrazo y me dijo:
-Hola compañera de trabajo, ¿qué tal se encuentra en esta hermosa mañana?- con una sonrisa irresistible.
+Muy bien, gracias. Un poco harta de la rutina, estoy súper agotada y saturada de tanto estudiar.
-¿Sabes qué? Ven conmigo.
yo le seguí y le pregunté:
-¿Dónde vamos?
+Vamos a romper la rutina.
-No puedo faltar a clase, tengo que coger apuntes y estudiar y...
+Calla, ya te pasaré los apuntes, tú tranquila por eso, tengo mis métodos -me dijo tocándome los labios con un solo dedo en signo de silencio y arrastrándome del brazo.
Yo me dejé llevar, dieciocho años sin faltar a clase, siendo una alumna excelente y solo hizo falta el rozamiento de un dedo sobre mis labios para mandarlo todo a la mierda.
Fuimos al aparcamiento y cogió su bici, le pregunté:
- Tengo el coche aquí, ¿quieres conducirlo? Porque ahí no cabemos los dos.
+No has ido mucho en bici, ¿verdad?
-Nop
SE montó él, me cogió y me ayudó a ponerme en el manillar. Empezó a pedalear, yo al principio tenía unpoco de miedo pero, cuanto más avanzaba, más me gustaba; Esa sensación de libertad, el viento en la cara, la fina llovizna delbosque al que fuimos a perdernos refrescándome... fue increíble. Rompí mi rutina, definitivamente, y además con el mejorchico del mundo para romperla. Era tan feliz. Deseé que no acabara nunca ese momento, desgraciadamente se acabaría pero mientras disfrutaba.
Estabamos en el camino de tierra semihúmedo del bosque, cerre los ojos para sentir todo mucho mejor con mis cuatro sentidos restnates, sonreí, abrí los ojos y él estaba mirándome embobado y estba preparada, podía besarle, iba ahacerlo,'creo que él también, cuando nos caimos al suelo un poco embarrado. Nos reíamos a carcajadas al vernos llenos de barro y empezamos una guerra de minipalitos que encontramos y algunoas hojas de por ahí. Nunca me lo había pasado tan bien llena de barro, minipalitos y hojas, y mucho menos con un chico, es mñas nunca había sido tan natural con un chico, este era el chico.
Jider, es que era tan especial para mí, cogimos la bici y nos fuimos cucios a su casa, sus padres no estabas fuerion a llevar a la madre al médico porque había epeorado de la gripe. Dejó la bici para limpiarla en el porche, entramos en su casa y fuimos a su habitación, empezó a coger ropa y le dije:
-¿Qué haces?
+Coger ropa para ducharme.
- ¿Qué?¿Cómo te vas a duchar conmigo aquí?
+Pues yendo al baño, abriendo la ducha, metiéndome dentro, bueno lo que se dice ducharse, algo normal cuando te ensucias cariño- sarcásitcamente.
- Ya, muchas gracias por el tutorial, me refiero a que estiy yo aquí.
+Pues vente conmigo
+No, ni de coña vamos- dije haciéndome la dura.
+Jajajajajaja,¡era broma!, anda voy a ducharme coge ropa mía para ducharte tú también ahora.
+ No me pienso duchar en tu casa, además que tu no tienes ropa interior femenina - Evitando decir bragas.
Al final acabé duchándome en su casa y con unas bragas de Dana puestas y su ropa anchísima, parecía una rapera, ella se las regaló no se por qué pero bueno, al final tuvieron una utilidad.