KIMSA CHAMANI 2

By Kunturi

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KIMSA CHAMANI 2

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By Kunturi

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2

KIMSA

CHAMANI

2

Dia obscuro y noche clara

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Todos los derechos reservados

Titulo original: Kimsa Chamani

Portada: Juan Andino

E-mail: juan.el.andino@gmail.com

Autor: Miguel Kunturi.

E-mail: Kunturi888@gmail.com

Miguel Kunturi

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DEDICATORIA

Esta es la saga de libros que puede bautizarme como

novelista, es por eso que dedico este libro a todo lector y

escritor iniciante.

AGRADECIMIENTOS

A las tierras de los Andes bolivianos, donde nac y crec ,

donde tambi n camin y aprend , donde comprend que no

es f cil caminar.

Al profesor Fidel Rodriguez Choque, que nunca conoc a

detalle y nunca fue mi profesor. Pero me ayud para

continuar y poner detalle a la historia de kimsa chamani con

el numero ocho.

Al ilustrador Juan Andino, que cada dibujo a ade a la

escritura.

A Jim Allen y su Atlantida en los Andes .

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INDICE

PREAMBULO

Nuestros personajes

D a obscuro y noche clara

1. Khora y la kullkuta

2. El juego del esposo y la esposa

3. Ultimo paseo en los paisajes de jalaru

4. Los tres pr ncipes

5. Amigo an nimo

6. Tjayu se entrega al enemigo

7. Los diosecillos blancos

8. La puerta de las luces

9. Causi, khora y la serpiente

10. Illapu sullka recupera la memoria

11. El pozo del mundo secreto

DICCIONARIO

AN CDOTA.

KIMSA CHAMANI TERCER LIBRO

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13

27

49

71

89

109

133

151

175

203

223

245

251

253

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PREAMBULO

NUESTROS PERSONAJES

Oramke Khana, es un Villka de doce a os, es el hijo del

Villka Jiliri del cuarto reino Oramke Jiliri y su esposa Iwhani

Laytha. Estos padres de Villka se consideran legendarios

guerreros.

Es el l der que comienza la historia, es un ni o con

bastante responsabilidad sobre sus s bditos, es tambi n

quien supuestamente arrebatar el reino de su padre, esto

suceder alg n d a?

Por cierto, la profec a del Kimsa Chamani parece

relacionarse con Oramke, aunque esto solo est

mencionado por los laykgas de Orakke Yati a. Sea o no

as , Oramke siempre tratar de hacer lo mejor que pueda.

Ajayu Wi ay, es un campesino con la edad de doce, es

hijo de Chuima Khoru y Patanakata Khora, este par en su

poca fueron grandes guerreros, y ahora son campesinos

que viven en las afueras de la ciudad de Jalaru.

Ajayu es un muchacho h bil, sagaz y sobre todo muy

valiente, es bastante leal a su Villka Oramke.

Por otra parte, Ajayu parece tener secretos para sus

amigos, qui n sabe si son buenos a malos para ellos, quiz

tengamos que preocuparnos, o quiz no, pero teng moslo

en mente por que quiz cosas malas nos espera de l y

uno nunca sabe.

Khora Pankara, es una ni a de once a os, hija de

Thunqui a Haniwa y Pankara Kapiri, estas personas son

fuertes aliados al Villka Jiliri y pertenecientes a una larga

generaci n de guerreros.

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Khora es la parte femenina del libro que proviene de la

casa de las v rgenes Alaxpachankiri chawlla , aprend a all

a ser esposa, pero las futuras esposas de esta casa se

consideran como esposas de adorno por tener el instinto

viajero y no tanto el de madre. Quiz sea esta la raz n de

que nuestro personaje sea c ndida e ingenua, pero a pesar

de ser d bil a comparaci n de los dem s puede mostrar

valent a que normalmente no mostrar a.

Mamani Chacha. De nuestros nuevos personajes, este

es el inteligente, y por ser inteligente es denominado como

Mallku. Proviene del Ayllu Kellka, hijo del sabio Inti Alsu.

A pesar de que su nombre signifique halc n valiente ,

no es un muchacho valeroso, es m s bien pasivo y

pensador con un arma sin filo.

Lathiri Chikga. Este es el guerrero de los tres, bastante

valiente y atrevido a cualquier batalla. Proviene de las

tierras de Intimayta, su madre es la guerrera U chuqui a

Thaya. Chikga es tambi n primo de Oramke.

Por otro lado le gusta medir fuerzas con los fuertes que

se encuentre, en este caso se encontrar como un objetivo

a Ajayu, veremos luego qui n es el mejor.

Causi Naira. La femenina de los tres nuevos,

denominada Villka por el hecho de pertenecer a la milicia y

a una familia importante de las tierras de Acarapi, y es hija

del guerrero Wiri Ari, un t o lejano de Oramke.

Esta ni a es la prometida de Lathiri Chikga, son una

pareja de guerreros. Pero resulta ser tambi n una nueva

pieza rom ntica de la presente obra.

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DIA OBSCURO Y NOCHE CLARA

El inicio de d a obscuro y noche clara comienza en

una poca bastante antigua, esto era cuando los laykgas

gustaban m s de la soledad que unir fuerzas con otros. En

aquel entonces, solo los laykgas maestros ten an

acompa antes, algo parecido a una familia.

Y as , llegamos con un par de muchachas, y por

muchachas se quiere decir que son juguetonas, que son

aventureras y sagaces en lo que les concierne. Y lo que les

concierne es el arte de los seres que quieren alcanzar m s

all de lo que el humano quiere llegar, lo que les concierne

es el arte laykga.

Este par ten a un maestro, el cual ense aba el arte de

los dioses, tanto los benignos como los malignos. Como

quiera que sean, aquellos seres eran supremos a todo lo

que conoc an, estas muchachas quedaron fascinadas con

lo que aquellos pod an hacer, la fascinaci n las llev a la

ambici n, quisieron conocer m s, pero aquello no era malo,

lo que era malo, era el de arrebatar otros los conocimientos,

entonces hicieron guerra a otros laykgas y sus aliados,

aquellas usaron todos sus conocimientos, y aquello matar a

a su maestro.

D a obscuro y noche clara

utilizar an los

conocimientos robados y los desarrollar an aun m s para

obtener conocimientos superiores a los dem s laykgas y

nada las har a cambiar de opini n.

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Con todo lo reunido consiguieron crear seres vivos, y su

mayor orgullo era el de crear humanos iguales a los dem s,

pero tambi n pod an hacerlos mejores.

Luego de todo aquello llegaron rivales m s fuertes. Le

hicieron guerra a una laykga llamada Thaya Axayu, una

laykga dif cil de tocar. Al finalizar no se supo nada de

aquella y no se consigui nada, solo pudieron apoderarse

de su quebrada.

Poco m s tarde se encontraron con los laykgas de

Khory, a duras penas lograron apoderarse de placas que

esconder an los secretos de los laykgas de Khory,

lamentablemente en un acto inesperado, todas aquellas se

pierden.

Para finalizar, hicieron un viaje m s largo para

encontrar lo que ser a su mayor logro, se enfrentar an a una

laykga que poseer a los mayores conocimientos, tales, las

llevar a a ambas al camino de la deidad, entonces llegar an

a ser diosas, pero quiz , y muy probable, aquellas llegar an

a ser diosas malvadas. Era obvio que se arriesgaban, y

para acabar, no se supo nada m s de ellas.

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CAPITULO I

KHORA Y LA KULLKUTA

Para comenzar el presente cap tulo se debe hablar un

poco de las kullkutas: las kullkutas son peque as palomas

de color tierra, esto les sirve para poder camuflarse en su

h bitat natural y son peque as a comparaci n de las

palomas que acostumbramos ver. A estas aves se los

encuentra com nmente en la cordillera de los andes (Antis).

Algo raro en estas aves son sus ojos que parecen ser

enormes de color rojo y toman casi la forma de los ojos

humanos, pero en realidad es solo el color del alrededor de

sus diminutos ojos. Dicho esto se comienza con el cap tulo.

Khora despertaba en la madrugada, los trinos de las

aves ma aneras la despierta, com nmente Khora no

despierta temprano, pero ahora existe una kullkuta que se

escuchaba fuerte desde su ventana y le era molesto. Algo

que acompa aba a este sonido eran palabras apuradas de

soldados que parec an correr por las calles. Khora se

levant apresurada para asomarse por su ventana, all se

encontr con la kullkuta, esta no se alejaba, estaba quieta

en un rinc n de la ventana como si durmiera. Khora intent

con sus manos alejarla empuj ndola un poco, pero aun as

la kullkuta no se callaba ni hu a y aparentemente ni siquiera

despertaba, luego Khora ignor a la kullkuta y afuera

observa muchos soldados en movimiento, solo corr an

apresurados.

R pido, corran! ordenaba quien los comandaba.

Unas j venes que caminaban por debajo de la ventana

de Khora preguntaban a aquellos.

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A donde van?

El Villka Oramke Khana ha muerto respond a el

comandante , la asesina ha huido. Ahora vamos a

capturarla y a ejecutarla.

Las j venes quedaron calladas.

Khora solo observ como los soldados se dirig an a la

casa de la laykga Tjayu. Todos los soldados comunicaban

aquello a la gente que pasaba por all , todos dec an que

Tjayu deb a pagar por el asesinato de Oramke, Khora se

sinti confundida.

Tjayu asesin a Oramke? Se preguntaba Khora ,

qu har , debo prevenirla? Khora nunca sale de su casa,

las puertas siempre estaban cerradas, y ahora se

preguntaba como hab a salido la ltima vez, quiz haya

sido ayuda de Tjayu, solo quiz , y eso es muy probable.

Seguro Tjayu estar bien, pero

de verdad mat a

Oramke? Estaba confundida la ni a, Tjayu no era , o por

lo menos no parec a una mala persona, uno no conoce muy

bien a las personas , debo ayudarla? O debo acusarla?

Cu l de las decisiones deber a tomar?

Mientras miraba por la ventana pensativa, observaba

como exist a movimiento por toda la ciudad y se

desvanec a como las sombras por el d a, luego se dirigi a

su cama, se sent all , y manipul sus colecciones.

Los ni os de esta cultura coleccionan toda clase de

objetos, mientras m s raros parecieran era mejor. En todo

aquello Khora ten a una delgada trenza que ten a adornos

azules, ella lo miraba con cuidado y con atenci n pensativa.

Pero Qu har ? Se preguntaba , debo ayudar?

pensativa devolv a sus cosas a su lugar, en ese momento

se dio cuenta de que la kullkuta la estaba mirando muy

atenta y callada desde hace ya un buen momento, Khora

observaba atenta a la kullkuta que no se hab a marchado

de all .

Debes ayudarla le respond a la kullkuta con una voz

joven y femenina, Khora ya hab a visto a otros animales

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hablar con ella, no esperaba que la kullkuta tambi n la

hablara.

Qui n eres!?

preguntaba la ni a con leve

admiraci n.

Yo te ayudar a salir respondi la kullkuta.

Pero, qui n eres? volvi a preguntar Khora.

Yo soy una fiel y excelente pieza de guerra de los

laykgas de Phuruma y estoy aqu para ayudarlos.

En ese momento Khora sonri . Ella no sab a

claramente quienes eran los laykgas de Thunupa o de

Phuruma, a dem s a ella no ten a que importarle las

guerras de otros, eso deber a dej rselo a los guerreros y a

las mujeres que les interese. Khora sonre a con cierta

alegr a, no por que ten a ayuda, si no por que le parec a

divertido como una kullkuta podr a ser una guerrera

excelente. En ese momento las calles se pon an claras por

consecuencia del sol. Ya era momento de ponerse de pie,

por que en ese momento se asomaba por la puerta una de

las mujeres adultas de la casa.

Khora, ya es momento de preparar el desayuno le

dec a la mujer.

La kullkuta se hab a dejado caer al suelo y se escond a

detr s de Khora. Esto por que las kullkutas se comen, y no

ser a raro que aquella mujer quisiera atraparla.

Enseguida ir

respond a Khora, en el instante la

mujer se aleja, luego Khora se dirigi a la kullkuta . Eres

una gran guerrera? preguntaba Khora.

No quer a lastimarla hablaba la kullkuta, Khora volv a

a sonre r de la diversi n. Sabiendo lo que suceder a Khora

arregla su cama r pidamente, y esconde a la kullkuta en la

parte de la cabecera de la cama.

Qu haces? preguntaba la kullkuta.

Te escondo respond a de inmediato, y la kullkuta

dec a preocupada

Pero debemos ayudar a Tjayu lo antes posible Khora

de inmediato tapa a la kullkuta con una manta.

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Te quedar s aqu o te comeremos amenazaba la

ni a retir ndose de inmediato.

Por parte de la kullkuta no supo que hacer, Khora se

hab a retirado sin que ella pudiera hacer algo para

detenerla, que encuentren a una kullkuta en aquel lugar no

solo ser a el problema de que quisieran com rsela, si no

que levantar a sospechas, si por otro lado fuera, siempre

ser a una extra a en ese lugar, as que solo tuvo que

esperar.

El sol ya hab a ascendido, Khora se dirigi a su

habitaci n donde estar a la kullkuta, le llevaba un pu ado

de semillas de ma z tostado, y tal vez ser a mucho para

ella. Khora al encontrarse ya en la puerta mir con

asombro, hallaba all a una joven recostada en su cama

como si fuera propia, Qui n era ella?

Qui n eres?! preguntaba Khora sorprendida.

La muchacha se levantaba y se pon a de pie, llevaba

una vestimenta marr n como el plumaje de las kullkutas y

adornada con peque as plumas de las mismas. La

muchacha es una mujer completa, de rostro pac fico y de

ojos so olientos, para nuestros n meros su edad se

aproximar a a los quince a os.

Me dejaste aqu por temor a que me comieran.

Tardabas mucho y decid recostarme.

Khora comprendi un poco lenta que era la kullkuta que

se hab a convertido en una joven.

Nadie te vio!?

Por qu te hiciste mujer!?

Si

alguien te hubiera visto!?

preguntaba Khora con

preocupaci n.

No te preocupes, la mayor a de esta casa est n en

busca de Tjayu Yatichiri, las que se quedaron estaban

todas abajo preparando el desayuno para ellas, y los otros

salieron ya corriendo hacia las calles sin fijarse en esta

habitaci n.

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Khora no lo hab a visto de esa manera, pero era de

todo modo preocupante.

Me trajiste algo de comer?

preguntaba la

muchacha.

Khora en el momento solo vio el pu ado de ma ces que

le hab a tra do, no imagin de que aquella kullkuta era una

mujer.

Yo cre que esto sobrar a estaba Khora mostr ndole

los pocos ma ces que hab a tra do.

No importa dec a la muchacha extendiendo sus

manos para recibir los ma ces, y de un solo bocado termina

con ellos, masticando aun se dirige hacia la ventana y

miraba a los alrededores atentamente, la kullkuta estaba

decidida a salir como sea de las paredes que la rodeaban.

Qu es lo que haces? preguntaba Khora.

Saldremos de aqu para ayudar a Tjayu respond a de

inmediato la muchacha.

Podr amos salir volando propon a Khora.

No, con mi cuerpo de persona nunca podre volar

respond a apacible la muchacha mientras observaba por la

puerta, Khora comentaba en ese momento.

No puedes volar? En los cuentos ustedes pueden

volar la kullkuta se acerca a Khora y la miraba a los ojos

poniendo sus manos en los hombros.

Los cuentos dicen muchas cosas, pero yo no puedo

hacer esas cosas, todav a no puedo hacerlo.

Khora entend a a la kullkuta, de inmediato la muchacha

propuso.

Khora, debes recordar todas las salidas de esta casa.

Khora record todas las salidas que ella conoc a, pero

ella solo conoc a una puerta que era la de entrada y

tambi n de salida.

En esta casa solo existe una puerta de entrada que es

tambi n la de salida dijo entonces, en ese momento

record

otro problema , y los sirvientes ya est n

prevenidos tambi n, ya sal ayer sin que mi madre se diera

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cuenta, ahora me tienen vigilada por que mi madre rega

a todos por no vigilarme entonces Khora quiso rendirse y

se sent sobre su cama, la muchacha estaba curiosa.

Como fue que saliste ayer?

preguntaba la

muchacha.

Qu curioso! Yo nunca saldr a de aqu si no fuera con

ayuda observaba entonces Khora, record que antes de

entrar en trance hab a logrado ver a Tjayu a los ojos .

Tjayu fue qui n me sac de aqu , yo la vi en la parte de

arriba antes de que conociera a Ajayu y al Villka Oramke.

Ll vame a ese lugar orden la muchacha.

Y si te ven? Pregunt Khora . Quiz alguien te ver

mientras estemos all .

No me ver n, me llevar s oculta en tu ropa propuso

la muchacha convirti ndose en kullkuta de nuevo.

Ser f cil dijo entonces Khora con una sonrisa, en el

momento Khora se puso otra prenda m s ancha, trataba

tambi n de colocarse las esferas que adornaban sus

mejillas. Las esferas significaban que era la aprendiz de

alguna casa de v rgenes, y deb a llevarlo con orgullo, ya

que las ni as no eran muchas las que llegaban all , y peor,

un m nimo de ni as llegaban a ser esposas del dios sol.

Qu es lo que haces? preguntaba entonces la

kullkuta.

Trato de colocarme las esferas, yo no puedo sola,

puedes ayudarme?

No seas tonta, tenemos cosas m s importantes que

hacer.

Pero debo llevarlas puestas Khora estaba pensativa,

si son importantes las esferas, y salvar a Tjayu quiz era

m s importante.

Entonces ll valas, alguien te ayudar a pon rtelas.

Khora guard las esferas en alg n bolsillo y ocult a la

kullkuta en otro.

Camin entonces hacia la parte m s alta de la casa y al

encontrarse all Khora sac a la kullkuta.

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Es un bonito paisaje observaba la kullkuta mirando

hacia la laguna , quien duerma en estas habitaciones debe

ser muy feliz.

Khora mir a la kullkuta pac fica como se notaba la

laguna.

Mi padre vive en estas habitaciones, a mi tambi n me

gusta este paisaje, tambi n hice un tejido de este lugar

comentaba la ni a. La kullkuta mir hacia abajo y not que

estaban muy elevados del suelo.

Es imposible que hayas saltado desde aqu

observaba la kullkuta hasta abajo , seguramente Tjayu te

baj desde aqu hasta abajo la kullkuta se sinti

decepcionada, ella no pod a hacer eso, trat de ver a las

casas vecinas, pero tambi n estaban alejadas de la casa

de Khora , la laykga Tjayu, me dijeron que ella pod a

prevenir cualquier problema, tal vez no previno esto

suspir la kullkuta, vio a Khora observando all el paisaje.

Quieres que te muestre el tejido? pregunt Khora,

sin m s opci n la kullkuta acept . Se dirigieron entonces

hacia abajo donde estar an los tejidos, muy pronto entraron

en aquella habitaci n, Khora record algo respecto a su

obra.

Ahora recuerdo que mientras comparaba el tejido con

el paisaje, Tjayu apareci , desde entonces no recuerdo

donde puse el tejido. Pero si alguien lo hubiera encontrado

seguro se encuentra aqu Khora se ve a segura de lo que

dec a, entonces busc entre otros tejidos que se hallaban

all , Khora no lo encontraba.

Tal vez este en aquel lugar estaba la kullkuta

se alando otro grupo de prendas.

No esta! Gritaba Khora , qu pudo ocurrir? se

preguntaba y al sentarse en un asiento hecho de un tronco

de rbol observaba su telar, all estaba su trabajo tendido

como una alfombra para sus instrumentos de trabajo, Khora

se apur en recuperarlo.

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Pero qui n pudo ser la persona que hizo esto con mi

trabajo?! Khora levant su tejido apurada por la ofensa, la

kullkuta mir cuidadosamente el suelo donde se encontraba

el tejido de Khora, entonces la kullkuta respondi .

Fue Tjayu la kullkuta mostr la piedra removida que

estaba all , la piedra era plana y grande, instintivamente la

kullkuta sab a lo que era, de inmediato se convirti en mujer

y se acerc al lugar, coloc todas las cosas hacia un lado

sin ning n orden e intentaba meter las manos por las orillas

de la piedra, le cost poder aferrarse a la piedra de un lado.

Qu est s haciendo? preguntaba Khora, era obvio

que a ella no le gustara el desorden que hac a.

Tal vez esta sea una salida examinaba la muchacha

, ay dame! ordenaba a Khora, de inmediato Khora la

ayuda, la piedra era pesada, ten a el grosor de dos palmas

de la mano de un adulto y dos antebrazos y medio de

ancho y largo, eso no imped a que la muchacha usara

todas sus fuerzas, en cambio Khora hac a las cosas con

delicadeza.

Mira! dijo la kullkuta.

Khora de inmediato se acerc a el y mir bajo la piedra,

era un pasadizo muy bien hecho, era obvio que estaba

hecho recientemente, la kullkuta dedujo de inmediato que el

hoyo hab a sido cavado por la laykga Tjayu por alguna

habilidad que ella desconoc a, de inmediato la muchacha

se adentra en el hueco.

Qu es este hoyo? pregunt Khora.

Seguramente lo hizo la laykga Tjayu, y no le cost

mucho como lo veo. Ven baja aqu con un poco de duda

Khora accede sin decir nada, la muchacha la ayuda al

bajar, al ver a la salida notan que el hueco era lo suficiente

ancho para Khora y la muchacha, y de inmediato avanzan

hacia la salida.

Mi madre se preocupar si no me encuentra se ve a

a Khora con dudas.

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No te preocupes, hay cosas m s importantes que

hacer respond a la muchacha.

Al estar ya fuera, Khora observa que el extremo del

hoyo estaba cubierto por arbustos, se notaba que el hueco

estaba perfectamente oculto, tambi n al ver el suelo se

observa las huellas que Khora hab a hecho el d a anterior,

la muchacha solo observaba desde dentro del hoyo,

despu s de estudiarlo y observarlo todo se convierte en

kullkuta nuevamente.

Debes ocultarme contigo, ahora podemos ayudar a

Tjayu.

Debo buscar a Ajayu y decirle? preguntaba Khora.

En ese momento Khora se dio cuenta de que aun ten a en

sus manos el tejido que ella hab a hecho . Debo regresar

a guardar mi tejido!

La piedra la dej en su lugar. Debemos buscar a ese

Ajayu, ni a. Es m s importante ayudar a Tjayu amonest

la kullkuta , debes ocultarte de todos, especialmente en

quienes se preocupar an por ti, por que te har an volver.

Entonces salieron del lugar, sin poder regresar, Khora

corri velozmente, en realidad como ella pod a hacerlo,

muy pronto llegaron al rio, sin detenerse continu corriendo,

ya cansada Khora por correr, se propon a a descansar.

Khora, no puedes descansar ahora.

Entonces Khora caminaba hacia la casa de Ajayu

decidida y valiente, por que lo que hac a no ser a f cil para

una ni a que nunca hab a salido de casa sin supervisi n o

una ni a que siempre a estado encerrada en una especie

de colegio para ni as. Ya se encontraba fuera de la ciudad,

caminaba intranquila por su huida, pero aun tem a que la

encontraran y que no la dejaran ayudar, mientras caminaba

delante de ella observ a dos ni as mayores a ella que

hablaban entre si.

Crees que Patanakata haya asesinado a la hija de

Pankara? preguntaba una de ellas a la otra.

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Khora en ese momento pens en la madre de Ajayu,

acaso ella quer a matarla?

Quien sabe, el odio entre ellas es la m s extra a y la

m s fuerte que yo haya visto, tal vez sea posible

respondi la otra muchacha.

Pero Patanakata la madre de Ajayu cur la herida que

se hab a hecho Khora y parec a una se ora muy amable,

ser ella de verdad?, o a caso hablan de otra persona?,

o en esa ocasi n perdon la vida de Khbora para no tener

problemas? Las ni as continuaban chismeando.

Son desagradables, se pelean por todo y por nada,

seg n dicen han jurado matarse una a la otra. A todo esto

cual es el motivo de sus discusiones?

Entonces Khora se acerc un poco a ellas para poder

saber lo que ocurr a, ser a Ajayu alguien que no debe ser

aceptado en la familia de Khora?, Ajayu no har a da o a

nadie sin motivo y no tendr a que ser enemigo, y por qu

se piensa que Ajayu matar a a alguien? Sin duda los

pensamientos se desv an y conviene no pensar, m s bien

escuchar, pero antes de que las ni as continuaran con la

charla, las dos miraron a su espalda y descubrieron que

Khora las estaba siguiendo.

T quien eres, ni a? pregunt una de ellas, Khora

no supo que hacer ni como preguntar de lo que estaban

hablando, se call , agach la cabeza y se retir no

mir ndolas a los ojos por que podr an descubrir que es la

persona de quien hablaban.

Acaso hablaban de tu familia? pregunt la kullkuta

mientras se alejaban.

No s , hay cosas que todav a no entiendo.

No las escuches ordenaba la kullkuta , ahora lo m s

importante es poder ayudar a Tjayu.

Pero entonces debo pedir ayuda a Ajayu, y si tal vez,

el quiere matarme?, qu har si lo intenta? Khora se ve a

un poco preocupada.

22

No le des importancia, t crees que Ajayu querr a

hacerte da o? preguntaba la kullkuta.

Khora se encontraba pensativa.

Pero, hay cosas que pueden disfrazarse con otra

verdad objetaba Khora. La kullkuta mir a Khora con

atenci n.

Est s segura de que conoces tus propias palabras?

pregunt la kullkuta.

Creo que no respondi Khora.

Khora, no le des importancia, las cosas no pueden ser

como son, adem s estoy muy segura de que Ajayu no

querr matarte aunque su madre lo quisiera.

Pero t conoces a Ajayu? preguntaba a la kullkuta,

la kullkuta tardaba en responder.

No, no lo conozco Khora estaba indignada.

Pero

continuaba la kullkuta , debes saber lo que

Ajayu har a, a dem s eres una ni a, solo una mujer puede

matar a otra mujer, si Ajayu te matara, a una ni a como t ,

l vivir a en la verg enza, no creo que un ni o se arriesgue

a aquello.

Khora entendi lo que la kullkuta quer a decir, y ten a

toda la raz n, entonces continu caminando y as vieron la

casa de Ajayu, y corriendo Khora se dirigi hacia el.

Ajayu! grit Khora desde la puerta, vio a ni os

jugando en el patio, dos ni os peque os y una ni a que

aprend a a caminar y Khora quiso preguntar a alg n ni o,

en ese momento una ni a de tal vez diez a os se aparece,

se asoma hacia Khora para verla y pregunt .

Qui n eres? se ve a a la ni a severa, Khora la mir

y respondi .

Soy Khora Pankara y busco a Ajayu.

Pankara? Dijo la ni a algo m s seria aun ,

qui nes son tus padres? pregunt intranquila la ni a y

con molestia.

23

Mi padre es Tunqui a Haniwa y mi madre es Pankara

Kapiri respondi Khora, la ni a se enoj y le dijo con

suavidad y enojo.

Vete, eres la hija de la enemiga de mi madre, no

debes estar aqu la ni a se ve a bastante molesta, Khora

estaba sorprendida de que la tratara as , los dem s

miembros de esa familia hasta ahora la hab an recibido

bien. Pero Khora dijo de inmediato.

Es importante, alguien podr a morir Khora es

interrumpida. La ni a de la casa observ por todos los

alrededores si hab a alguien, como la mayor a de las

personas estaban ocupadas pastando las llamas y

buscando a la laykga Tjayu no se vio a nadie e hizo que

Khora entrara en el patio de dicha casa.

Qu ocurre? pregunt Khora a la ni a.

R pido entra, adentro de la habitaci n le orden la

ni a, Khora entr sin decir nada, al estar en el interior

pregunta.

Qui n eres t , ni a?

Khantati, la hermana menor de Ajayu la ni a ya no se

mostraba molesta, m s al contrario parec a tener aspecto

amistoso , y t eres la ni a con quien estaba mi

hermano? pregunt la ni a directamente.

S , por qu me trataste mal al principio? pregunt

Khora con enojo.

Nunca te dijeron? pregunt Khantati a Khora,

mientras la miraba fijamente.

Decirme qu ? pregunt Khora muy interesada.

Si no te dijeron, entonces ser mejor que no lo sepas

le contest Khantati levant ndose.

Qu es lo que no debo saber? preguntaba Khora,

era algo que le llam la curiosidad.

Ser mejor que no te diga en este momento, me da

miedo que alguien pueda o rlo le respondi tranquila

Khantati.

24

Acaso es algo grave?, por qu no puedo saberlo

ahora? Khora estaba acerc ndose a la ni a.

Es que pueden suceder muchas cosas respondi la

ni a.

Soy mayor que t , por qu no puedo saberlo?

preguntaba Khora.

Yo promet nunca dec rselo a nadie respondi la ni a

con firmeza , tal vez Ajayu pueda dec rtelo.

Donde est l?

Debes caminar en aquella direcci n

indicaba

Khantati se alando la colina . Hallar s un r o y debes

seguirlo continuaba, y mientras tanto buscaba algo entre

un mont n de cosas, perec a que lo encontr pero se pon a

a hacer algo m s . Encontrar s un reba o de llamas, ah

est Ajayu, junto con otras personas y tambi n ll vale esto

le mostr a Khora una especie de bolsa con un contenido

que Khora no tuvo la curiosidad de ver, Khantati amarr la

bolsa en la cintura de Khora.

Entonces ir se alej Khora casi corriendo.

Pero que no te vean salir de aqu le recomend

Khantati tom ndola del brazo.

S , no dejar que nadie me vea comprendiendo

Khora corr a hacia la puerta, al llegar se asom a la puerta

para observar que nadie la viera, al cerciorarse que nadie la

ve a vuelve a correr sin descanso hasta la colina, el camino

es un poco largo y de subida, pero al fin pudo ver el r o y se

alegr , y se tendi en el suelo por el cansancio.

Khora al parecer no hay secretos malos para ti

hablaba la kullkuta.

Pero tengo curiosidad

hablaba Khora respirando

profundamente y entrecortada por el cansancio . Qu

ser que me ocultan?, mi familia es muy importante pero

la familia de Ajayu es m s conocida y famosa tanto que

he escuchado de los campesinos, historias de ellos y por el

nombre de su madre Patanakata Khora es por que tengo su

nombre Khora, tal vez haya m s cosas por saber.

25

Debes tener cuidado Khora, saber demasiado de otros

muchas veces te involucra en problemas.

S , tendr cuidado entend a Khora que estaba muy

cansada. La kullkuta toma su forma de mujer.

Debemos llegar pronto dijo ella.

Pero estoy muy cansada hablaba Khora que estaba

cansada por la falta de ejercicio. En ese momento la

muchacha sacaba una peque a botellita y le daba de beber

a Khora, el sabor de aquella substancia era agrio, como la

papa verde (que es m s molesto que el lim n), muy pronto

Khora se recobr , pero le molestaba la lengua.

Qu es eso? pregunt Khora con inter s y un poco

balbuceante, pues aquella substancia le hab a entumecido

la lengua, pero por otra parte hab a perdido el cansancio.

Es de una laykga de tierra, se hacen llamar hathakgi

comentaba la muchacha kullkuta, le dio despu s una fruta

bastante rara, que adem s era bastante dulce, Khora se lo

com a con ganas, y terminando con aquello se puso de pie.

Ahora estoy mejor habl Khora que ya estaba

recuperada del todo.

26

CAPITULO II

EL JUEGO DEL ESPOSO Y LA ESPOSA

Al llegar Khora al camino del r o, observ a todas partes

e intent encontrar alg n reba o de llamas, no encontraba

tal cosa, pero m s adelante se pod a escuchar las

chapoteadas que surgir an en el rio y risas de ni os, Khora

se dirigi a ellos corriendo con el fin de preguntar.

Al llegar all estaban los ni os jugando dentro del r o a

derribarse, y las ni as estaban en las orillas del r o

hablando entre ellas y riendo, Khora se dirigi a las ni as

para preguntar.

No mientas, no robes, no seas holgaz n salud

Khora a una de las ni as que sal an del agua.

T tambi n respondi la ni a , qui n eres?

pregunt la ni a.

Soy Khora Pankara, he venido a buscar a Ajayu

Wi ay, sabes donde est

l? de inmediato la ni a

respondi .

Ajayu?, l est all se al la ni a en direcci n m s

abajo, all estaba Ajayu en el agua peleando con otro ni o.

Ajayu! gritaba Khora y fue corriendo hacia l. Ajayu

la mir , en su distracci n se deja vencer por su contrincante

y cae al agua, en ese momento se escuch a otros ni os

murmurar muy silenciosos.

Ajayu fue vencido!?

El ni o aquel estaba

sorprendido . Ajayu nunca pierde dijo despu s.

No perdi , esa ni a es la causa de que Ajayu perdiera

observaba otro muy tranquilo, las palabras no eran

susurradas, as que entonces Khora pudo o rlas, pero es

algo que no le importa.

27

Ajayu, tenemos que hacer algo hablaba Khora como

una s plica, en ese momento Ajayu sale del agua y se

acerca a Khora.

A qu has venido? pregunt Ajayu, Khora iba a

decir algo, pero Ajayu le tapa la boca y se la lleva atr s de

un rbol y la suelta.

Ajayu, est n buscando a Tjayu por asesinar a

Oramke,

qu

haremos?

preguntaba Khora con

preocupaci n, mientras Ajayu se secaba la cabeza con un

aguayo, la mir frente a frente y dijo.

No tenemos la capacidad para hacer algo, creo que

solo debemos esperar, adem s es posible que sea una

trampa Ajayu estaba muy tranquilo, pero Khora realmente

quer a ayudar a Tjayu y dec a.

Pero algo debemos hacer para ayudar a Tjayu. Se

port mal principio, pero no es alguien mala y ahora nos

llevamos bien.

Ajayu se encontraba pensativo sobre las cosas que

hab an sucedido mientras ellos estaban con Tjayu, ella se

hab a hecho amiga de ellos y los hab a ayudado, por otro

lado Khora miraba hacia el otro lado hacia donde los dem s

jugaban, la kullkuta observaba que los ni os no ten an

todas las intenciones de ayudar a Tjayu y ella trataba de

hacerles entender.

Tjayu necesita de su ayuda, tal vez no hizo mucho por

ustedes, pero deben ayudarla Ajayu mir a la kullkuta que

estaba escondida con Khora.

Qui n eres? observaba Ajayu admirado por la

kullkuta.

Vamos! Apuraba la kullkuta , debemos ayudar a

Tjayu, o la matar n por un asesinato que ella no cometi !

Ajayu aun admir ndola aclar .

Tjayu no asesinar a a alguien solo as , eso me lo dijo

mi padre y el siempre tiene la raz n.

Y como es que tu padre conoce a Tjayu? pregunt

la kullkuta.

28

Mi padre particip en una guerra en la que tambi n

estuvo Tjayu respond a Ajayu , a dem s, me dijo que ella

saldr a de cualquier problema.

Sugieres que dejemos las cosas como est n

preguntaba Khora algo distra da, al parecer estaba

perdiendo el poco empe o que ten a de ayudar a Tjayu.

Ajayu de la misma manera que al principio no se mostraba

lo m s m nimo preocupado.

No te preocupes, Tjayu a pesar de todo, sabe como

poder librarse de ellos, eso lo s por que conozco muchas

historias de ella en la que desaparece confundiendo a todos

Ajayu se ve a muy seguro de lo que dec a, el car cter

bastante despreocupado de Ajayu hace que las dem s

pierdan el inter s.

En ese momento el colibr que Ajayu ten a en el cuello

interviene en la conversaci n.

La laykga Tjayu es muy astuta, hasta nosotros hemos

intentado atraparla, pero nunca lo hemos logrado, es muy

escurridiza como el viento, no tienen que preocuparse por

ella.

La kullkuta parec a molesta.

Pero debemos ayudarla! continuaba la kullkuta, a lo

que Aruma dirig a sus palabras hacia la kullkuta

preguntando.

Sabes qui n es Tjayu Yatichiri en verdad? la

respuesta era sencilla para la kullkuta.

No lo s . Solo me ordenaron encontrar a los ni os y

ver que Tjayu estuviera bien.

No debes preocuparte entonces terminaba la voz de

Aruma , ya sabes que Tjayu esta bien, y ya est s con los

ni os. Ya no debes preocuparte la kullkuta se resign ,

baj la cabeza y pens que todo estar a bien.

Confiar

en ustedes

se confiaba la kullkuta

reponi ndose , pero si algo sale mal ser culpa de ustedes.

Ajayu se encontraba tranquilo de la respuesta de todas.

29

Debo volver con los dem s entonces hablaba Ajayu

alej ndose, Khora lo detiene.

No vine para nada, quiero conocer este lugar

hablaba Khora con total autoridad.

Pero, Khora! Hablaba la kullkuta . Tus padres y

sirvientes no se preocuparan por ti? Khora estaba callada,

de inmediato Aruma se interpon a como si quisiera echarla.

Ella tiene raz n, debes volver, no tienes nada que

hacer aqu .

A Khora le gusta estos lugares coment Ajayu , tal

vez no tenga otra oportunidad.

Propones que t la cuidar s? preguntaba la

kullkuta.

No Ajayu! Se interpon a Aruma . A quien debes

cuidar es a m ! hablaba Aruma con molesta.

Esa ni a est molesta se dec a la kullkuta . No es

culpable de lo que sucede.

Sea como sea, Khora estar con nosotros hoy

finalizaba Ajayu y es as como se quedaron las cosas.

Khora solo estaba impresionada por el lugar, ya se

sent a feliz de recorrerla, ve a los arboles de ke ua, en sus

sombras pastores y otras personas mayores con armas que

los proteg an.

Siempre ustedes juegan por aqu ? preguntaba

Khora mientras observaba a los ni os y ni as que jugaban

en el rio.

S

respond a Ajayu , pero los d as anteriores

jug bamos m s ni os y ni as.

Y eso por qu ?

Debe ser por que la mayor a de los padres est n en

busca de la laykga Tjayu respond a la kullkuta. En ese

momento otro ni o aparece y la kullkuta se esconde

r pidamente.

Ajayu vamos a jugar en el r o! ordenaba aquel.

No ya sal .

30

Vamos rogaba aquel ni o tom ndole del hombro y

tratando de llev rselo, Khora en ese momento lo toma de la

mano.

Vamos, debemos buscar a Oramke y a... Khora

omiti la parte en que inclu a a Tjayu, el cambio de opini n

de Khora extra

a Ajayu, y el ni o aquel observ

extra ado.

No creo que debamos ir solo as Ajayu explicaba otro

problema . No me dejar n irme solo as de aqu , debo

cuidar del reba o, si estuvi ramos all afuera caminando,

de inmediato nos traer an hasta aqu . Adem s te est n

vigilando, mira hacia all , se est n preguntando qui n eres

Ajayu ten a toda la raz n, Khora se fij y vio que estaban

hombres muy mayores mir ndola, entonces Khora se

sent .

No vendr s? pregunt el ni o.

Ajayu lo tom del hombro de forma amigable y lo

empuj levemente, con esto le indic que no ir a y el ni o

se fue. Khora miraba a Ajayu y sonre a.

Qu haremos?,

qu suceder con Tjayu?

preguntaba Khora no mostrando mucha preocupaci n.

No te preocupes, algo ya se nos ocurrir

estaba

Ajayu m s tranquilo que otra cosa, en ese momento uno de

los mayores apareci en el r o y orden a los ni os que

volvieran con el reba o. Entonces Ajayu se levant , Ven

conmigo, tal vez logremos hacer algo le dijo a Khora.

Entonces ella lo acompa a tomanda de la mano . No te

preocupes, todo estar bien continuaba Ajayu mientras

caminaban, as llegaron hasta uno de los ancianos de m s

de seiscientos a os quien pregunt a Ajayu.

Ajayu! Qui n es sta ni a?

Y Ajayu solo respondi sin perder un momento.

Ella es mi amiga, y pertenece a la familia de los

fuertes aliados del Villka Jiliri.

Eso ya se ve,

pero qui n eres?

pregunt

directamente a la ni a, Khora no sab a que hacer, si decir

31

qui n es o darle vueltas al asunto, ya que ninguno ten a

que mentir entonces solo deb a de decir la verdad, la ley

estaba en contra de contra Khora. Ajayu la jala levemente

de la mano.

Solo dile qui n eres Khora aconsej Ajayu, entonces

Khora mir al anciano a los ojos.

Soy Khora Pankara, hija de Tunqui a Haniwa y de

Pankara Kapiri al o r eso, el anciano y quienes estaban

escuchando se sorprendieron, y el anciano volvi a

preguntar.

Pero sabes qui n es este muchacho?

S , el es Ajayu respondi ella.

Pero el es el hijo de Patanakata Khora, la enemiga

mortal de tu madre, la amistad entre ustedes es prohibida

el anciano estuvo algo tenso y despu s lleg a una

conclusi n , Ajayu devuelve a esta ni a a donde pertenece,

qu haces con ella!? A dem s esta ni a ya esta unida en

matrimonio, pareciera que los rumores que corren por la

ciudad son verdades atemorizantes. Debes regresarla, ya

que sus padres est n afuera ellos no te ver n y despu s de

esto nunca m s deber s volver a verla, entendiste? le

orden el anciano a Ajayu.

S , entend respondi Ajayu, Khora no se sent a bien

por las palabras del anciano, Ajayu comenz a caminar

tomado de la mano de Khora . Vez como sali bien todo?

pregunt Ajayu a Khora que ten a sus dudas.

Por qu si solo somos amigos es malo? Ajayu la

mir .

Aruma volvi a intervenir molesta.

Por qu no te vas sola? preguntaba con su mal

temple, Ajayu respondi a Khora sin poner atenci n a

Aruma.

Solo ellos creen que es malo, por que tu madre y mi

madre se pelean entre ellas.

Pero solo somos amigos? preguntaba Khora.

32

Claro que lo son afirmaba Aruma de forma tajante ,

Ajayu y yo tenemos una promesa hablaba Aruma. Ajayu

sin tomar en cuenta a Aruma, casi supo a donde quer a

llegar Khora, o tal vez era una pregunta al azar, ya que

juntos hab an pasado cosas peligrosas, divertidas y raras.

Somos amigos, puesto que hemos pasado juntos

muchas cosas, hemos compartido y vivido. Con el tiempo

podemos ser m s al o r la respuesta de Ajayu, Khora se

sinti mejor y se abraz a su amigo, Aruma se sinti

inc moda, estaba escuchando palabras que la encelaban

de verdad.

Pero yo soy m s verdad? Preguntaba desesperada

Aruma, y Ajayu simplemente responde con la verdad.

S , Aruma, no solo eres mi amiga, si no tambi n un

compromiso, cumplir mi promesa as me cueste la vida

Aruma oy callada y no habl m s, estar a m s tranquila

quiz . Ajayu al parecer no estaba tranquilo del todo . Pero

qu ocurrir con Oramke y Tjayu? preguntaba Ajayu, y

respond a la kullkuta.

No lo s , yo cre a que deb amos buscarlos, pero

parece no ser f cil hablaba la kullkuta con preocupaci n.

No te preocupes kullkuta, seguro que ellos estar n

bien, para Tjayu ser f cil esconderse asegura Ajayu, pero

la kullkuta no se ve a comprendiendo aquello.

Pero qu haremos ahora? preguntaba Khora, y

Ajayu respond a de manera tranquila.

Tal vez deba llevarte a tu casa, y dejar de verte

Khora se sinti triste al o rlo as .

No quieres verme?, yo te extra ar si no nos

volvemos a ver, eres mi amigo de aventura Ajayu solo la

observ . Pero Aruma percib a otras cosas y pens en algo

que tal vez nunca debi pensar.

Pareces enamorada se o a a Aruma con enojo,

Khora se sonroj pero estaba seria.

Yo no estoy enamorada! Respond a Khora de

inmediato y con firmeza , v monos, ll vame a mi casa!

33

Khora se lleva a Ajayu de la mano y caminaron subiendo el

r o.

Los ni os no se hablaron mientras caminaban, m s al

contrario, Khora disfrutaba callada el paisaje que la

rodeaba, o a silenciosamente los arrullos del r o y que eran

acompa ados por los trinos de las aves, el ambiente solo

es tranquilizador y no molestaba a nadie, se observaba

sembrad os por los dos lados del r o, muchos de ellos eran

muy extensos, en esto Ajayu se detuvo y observ hacia los

sembrad os.

Estos son los sembrad os de mi familia mostr Ajayu

un sembrad o de ma z, y m s all un sembrado de papa ,

m s all hay m s cosas que llegaremos a ver Ajayu se

propon a continuar caminando.

Es bonito este lugar coment Aruma.

Conozco a parte de tu familia comentaba Khora y en

ese momento record el recado que le hab a hecho la

hermanita de Ajayu , Ajayu, t hermanita me encarg esto

recordaba Khora, el recado lo ten a atado a la cintura y se

la dio. Ajayu lo observ , abri la bolsa y eran tablas hechas

de madera y en una de ellas hab a un escrito que dec a:

Ajayu, riega el sembrado, yo no podr

cuidando de nuestros peque os hermanos .

ir, seguir

Nos quedaremos aqu un momento anunci Ajayu de

inmediato, a lo que Aruma preguntaba con protesta.

Por qu !? No la devolver s a su casa!?

Aruma, Tenemos que regar el sembrad o respondi

Ajayu y volvi a tomarse de la mano de Khora.

Regaremos el sembrad o? pregunt Khora.

No es lo correcto! Debemos devolver a Khora con sus

padres ordenaba Aruma.

No podemos dejar esto as , son rdenes de mis

padres, aun los ancianos que nos cuidan los obedecer an

Khora mir a Ajayu.

34

Es cierto eso? preguntaba Khora muy interesada.

S , ven, corre Ajayu corri hasta una peque a casa,

all estaban las herramientas necesarias para el sembrad o

y solo sac una lyukana. La lyukana es una herramienta

conformada por un palo semicircular y una hoja de metal

colocada como una picota.

Regaremos todo? preguntaba Khora, el terreno que

se ve a all era extenso, Aruma no se mostraba contenta.

Por qu esa ni a no se va sola? se mostraba

Aruma con molestia.

Aruma hablaba Ajayu , es mi deber dejarla en su

casa, hice ese acuerdo.

A Aruma no le gust este momento y se call , desde

aquel momento Aruma no hablaba m s y el silencio se

apoder de la escena.

Esperado un momento Khora rompi

el silencio

preguntando.

Cuales son las tierras que debemos regar?

Ajayu se al con el dedo como unos cuatro terrenos

extensos.

Desde all , hasta all abajo se al hacia abajo otros

cuatro extensos terrenos . Ves aquel rbol?, esp rame

all le indic Ajayu se alando un enorme rbol que se

encontraba en una parte baja del sembrad o, Khora

observ .

No, d jame acompa arte suplic Khora, a lo que

Ajayu responde.

Entonces ven y fueron a las acequias de riego, abri

varios canales de agua en direcci n a los sembrad os para

regarlos, todo esto solo para un solo terreno sembrado.

Ajayu bebi del agua agach ndose hasta que su cara toc

el agua, Khora en cambio solo us sus manos para beber,

Khora admir este lugar mientras descend an hacia los

sembrad os.

Ajayu se sent en la sombra del rbol que era de

ke ua, mientras esperaba que el sembrad o se riegue solo,

35

Khora se acerc a el y descans a su lado. Para Khora todo

era demasiado tranquilo, recostada all le lleg las ganas de

so ar, pensaba en lo que estaba haciendo, simplemente

era un d a hermoso lejos de todas la molestias de su

encierro, y recordaba las cosas que ocurr an cuando ella

era una ni a peque a, ten a amigas y amigos y jugaban a

muchas cosas mientras sus padres iban a sus propios

quehaceres, los ni os jugaban a la casa, a la guerra, a

hacer cosas que los mayores hac an. Khora recordaba su

juego favorito, a ella le gustaba jugar a estar casada, no

recordaba mucho, pero hasta hab a llegado a prometerse

con un ni o de su edad, una promesa de ni os, qui n era

el ni o?, no nos importa, y a Khora tampoco por que fueron

muy peque os.

Ajayu, juguemos miraba Khora fijamente a Ajayu, el

ni o mir a Khora sin mostrar ninguna clase de gesto.

A qu ?

T ser s mi esposo y yo ser tu esposa.

Hab a pasado mucho tiempo de haber jugado a ese

juego, hasta para Ajayu que jugaba a esas cosas cuando

estaba al cuidado de una ni a mayor que l o cuando

estaba con su hermanita menor Khantati, era com n que

las ni as cuidaran de ni os peque os, entonces las ni as

jugaban con los ni os a que eran sus hijos.

Tal vez Ajayu pod a negarse, pero Khora lo miraba tal

vez emocionada y con ilusi n. Khora siempre estaba

encerrada, todo su tiempo la pasaba con su madre, a pesar

de tener otros hermanos y hermanas de otras mujeres

Khora era la nica hija de Pankara Kapiri. Su madre en la

mayor parte del tiempo por alguna raz n no la dejaba que

ella jugara con los dem s ni os y por lo tanto jugaba casi

siempre con su madre, Khora hab a desarrollado una

estrecha relaci n de hija a madre y de madre a hija, casi se

conoc an perfectamente, pero nadie conoce a alguien a la

perfecci n.

36

Jugaremos acept Ajayu poni ndose de pie , de

todos modos es aburrido mientras se riega continu Ajayu.

Khora se alegr y tom la mano de Ajayu y lo llev

corriendo a la peque a casa, dentro la casa no solo

estaban las herramientas para los sembrad os, si no

tambi n una cama y un saco de papa, al entrar all Khora

empuj a Ajayu fuera de la casa.

Ve a trabajar, eres un esposo muy holgaz n el juego

hab a comenzado sin que Ajayu se enterara, entonces

Ajayu dej a Khora sin decir nada, obviamente Khora

segu a con el juego y Ajayu aprovech el momento del

juego para desviar el agua y dejar que el sembrad o siga

reg ndose solo, habiendo hecho aquello volvi con Khora.

Volviste amado m o Khora hablaba jugando y

abrazaba a Ajayu quien observ que Khora hab a colocado

papas para hervir, no importaba, les servir a como

almuerzo.

Esposa, cocinaste? pregunt Ajayu, Khora por su

parte observa lo que ella hac a y dijo.

Esposo holgaz n llegaste muy temprano!

Volver al trabajo entonces en ese momento Khora

intentaba encender el fuego para hervir las papas, despu s

de lograrlo Ajayu reaparece.

Esposa, llegu hablaba Ajayu cuando el estaba en la

puerta.

Esposo holgaz n llegas muy temprano.

No digas que soy holgaz n, yo llego cansado con un

saco de ocas para que t los cocines en efecto, Ajayu los

tra a reci n sacados de la tierra, no eran muchos, eran

como para los dos, eran como para el almuerzo.

Perd name esposo, podr s perdonarme?

S Ajayu mir el interior de la casa , pero esposa,

que desordenada eres en realidad no hab a nada en

desorden, las cosas del lugar siempre se dejaban

ordenadas.

37

Llegaste muy temprano! dijo Khora siguiendo el

juego.

Entonces volver m s tarde Ajayu volvi a los

sembrad os para volver a desviar el agua y seguir con la

riega, a dem s esta vez cosech habas y se las llev a

Khora, pero Khora no estaba dentro la casa si no en la

puerta.

Volv , esposa y as continuaron yendo y viniendo,

hasta que por fin la comida termin de cocerse.

Aqu tienes mi amor dijo Khora entreg ndole un plato

y d ndole un beso en la mejilla. Para Ajayu no era raro

recibir besos de una ni a, diariamente los recib a de su

madre y tambi n de su hermanita, en anteriores veces

cuando jugaba con otras ni as tambi n los recib a, tanbien

suced a en diario vivir con las dem s ni as, as que no le

pareci raro.

Pero, esposa, donde esta la carne?

No trabajaste para traerlo.

Pero est aqu se al Ajayu bajando un saco que se

encontraba cerca el techo, era carne seca, conocida

tambi n como charque , Ajayu lo coloc en las brazas,

Khora se acerc a Ajayu.

Deja que eso lo haga tu esposa se entromete

entonces, esperaron un poco y al fin pudieron comer.

Despu s de comer, Ajayu volvi a los sembrad os.

Khora se puso a limpiar y lavar los trastes, no tard mucho

y se recost en la cama, miraba el techo y escuchaba con

atenci n los trinos de algunas aves, escuchaba tambi n el

sonido del agua al caer de las acequias para llegar a los

sembrad os, todo estaba totalmente tranquilo, no pas

mucho tiempo y Khora se durmi no por el cansancio, si no

por la total tranquilidad. Ajayu volvi y vio que Khora dorm a

en la cama, se acerc a ella, no ser a correcto despertarla

por que parec a una dulce ni a diosa descansando de mil

a os de estar despierta, la dej dormir entonces y sali

caminando pisando firmemente sin hacer ruido.

38

El sol ya hab a recorrido gran parte de su trayecto y

Ajayu descansaba en la sombra del rbol de ke ua. Sin

saberlo, all , en frente de l estaba Pankara Kapiri la madre

de Khora, qu hace ella aqu ? Recordaran que la madre

de Khora y de Ajayu, se odian a muerte, qu suceder ?

No mientas, no robes, no seas holgaz n saludaba

Pankara Kapiri a Ajayu.

Usted tambi n, se ora Pankara respondi Ajayu

levant ndose violentamente y no se mostraba con ninguna

clase de temor ni odio hacia la enemiga de su familia.

Ajayu, mis sirvientes han perdido a mi hija, sabes

donde esta ella? Ajayu respondi r pidamente y con

confianza.

S , ella est all , durmiendo Pankara lo mir a los

ojos.

Ajayu, ll vame con mi hija Ajayu la llev , al entrar

dentro la casa, Khora a n estaba durmiendo, Pankara

camin hacia ella, se inclin y acarici los cabellos de su

hija.

Mi hija es muy bonita, verdad Ajayu? preguntaba

amorosa la madre, Ajayu asinti para decir que s .

Quisieras casarte con mi hija? pregunt entonces la

madre de Khora, a Ajayu no le pareci una pregunta inusual

en realidad, ya le hab a sucedido en anteriores ocasiones.

Se ora, pero que dice? respondi Ajayu.

Ajayu, nos conocemos desde que naciste, y no es

broma mi proposici n. Creo que eres el apropiado.

Pero se ora, no es la primera vez que me hablan de

matrimonio, ya tengo tres prometidas sin contar la promesa

que le hice a Aruma Llaquita la ni a laykga, a n para esto,

siento que soy todav a un ni o.

Pankara hecho un suspiro.

Te entiendo Ajayu, a pesar de todo, mi hija ya se uni

en matrimonio con un ni o, pero sigo creyendo que eres el

adecuado, yo sabr que hacer al respecto.

39

A n as , no me siento preparado hac a entender

Ajayu, Pankara miraba a Ajayu a los ojos.

Yo s sus secretos y ustedes el m o. Todo esto a

unido mi persona a ustedes, incluso te considero como mi

hijo, me gustar a mucho que mi linda hija y t se casaran.

Ajayu miraba a Khora. Todo esto es extra o, la

enemiga quer a unirlos en matrimonio, y que pensar

Ajayu de esto?

Pero apenas la conozco, siempre hab a o do hablar de

ella, pero...

Acaso mi hija no parece bonita para ti, si no lo sabes

mi hija viene del yati auta, de las que tienen la reputasion

de amantes. Por estar unida en matrimonio ella ya no

llegar a ser una virgen del sol, pero el solo hecho de que

ella haya llegado all la hace interesante para cualquiera.

No es eso, si no que todav a no congeniamos, a n por

todas las cosas que hemos pasado solo nos hemos hecho

amigos.

Me apena no haberlos presentado antes, desde

entonces se hubieran hecho muy buenos amigos y no

dudar as en casarte con ella, pero de todos modos es una

linda ni a, no te arrepentir s.

Por qu

lo propone ahora?

Ajayu estaba

desconcertado, y la pregunta era apropiada.

Estoy muy triste Ajayu, t sabes que cualquier cosa

puede pasarme en cualquier momento y a mi hija. Eres un

ni o valiente, intr pido y leal, si muero sabr que mi hija

esta en buenas manos si esta a tu lado. Tal vez muy pronto

me suceda algo malo, por eso es que me apuro en esto.

Hasta asesinar a su esposo si eso es un obst culo el

extremo es terrible.

Pero nuestros secretos acabar an con nosotros

tambi n hablaba Ajayu de su propio problema . Si yo

muero, qu pasar con Khora?, al parecer ella no sabe

nada de nuestros secretos, ella esta en medio de un

40

problema que desconoce, su

nica salvaci n es

desaparecer de aqu .

Me enorgullece haberte elegido como prometido de mi

hija, ya hablas como un esposo preocupado Pankara se

acerc a Ajayu y puso sus manos en los hombros de l .

T eres impresionante Ajayu sabiendo los secretos desde

el principio, tu no dijiste nada, en cambio mi hija es ingenua,

tal vez ella hubiera hablado desde el principio, por eso

quiero que ames a mi hija y la protejas.

Pero ella sabe lo que usted quiere? Ajayu parec a

protestar.

Le propondr en este momento.

Qu !? O sea nunca le habl de m ?, ni siquiera

cuando me cort la trenza? preguntaba Ajayu mientras

Pankara se acercaba a su hija.

S , se la di. Le dije que era de un gran muchacho que

quer a casarse con ella dijo Pankara mientras pon a su

mano en el hombro de Khora para despertarla, Khora en

ese momento se levantaba, con los ojos so olientos dice

dirigi ndose a Ajayu.

Perd name mi amor yo... Khora mir a su madre y se

call avergonzada.

Ajayu, escuchaste eso? Pregunt Pankara a Ajayu

que estaba a su espalda . Y t que dec as que no hab a

nada entre ustedes.

Jug bamos a esposo y esposa respondi Khora de

inmediato con rubor, la madre estaba sonriente.

S , lo hiciste por que est s enamorada de l? Khora

se puso colorada . Si es as yo misma har que te cases

con Ajayu.

Pero mam ! Khora se acerc al o do de su madre ,

no lo digas delante de l le hablaba silenciosa.

Es en serio hija afirmaba la madre , te casar con

Ajayu.

Mam , Ajayu es solo un amigo.

41

Entiendo. Ajayu debes enamorar a mi hija lo antes

posible orden a Ajayu.

Pero se ora!

No digas pero , ofender s a mi hija Khora entonces

sonre a, ella no entend a la seriedad de los motivos de su

madre y todo para ella parec a un juego , descansa Khora

le ordenaba su madre.

Mam , ya no estoy cansada.

Entonces prepara algo para tu esposo y vuelvan a la

ciudad. Khora, iras a la casa de Ajayu, te quedar s ah esta

noche.

De verdad? Khora parec a feliz del evento.

S , hija Khora abraza a su madre . Estar s bien hija.

Ajayu acomp ame, debemos hablar.

Ya en el camino Pankara aun hablaba de su hija a

Ajayu y se detuvieron en el rbol de ke ua.

Viste la emoci n de Khora al saber que puede

quedarse contigo, ella puede enamorarse de ti en cualquier

momento, entonces podr n casarse.

Se ora yo entiendo lo que quiere decir, pero sigo

insistiendo, su hija y yo no estamos preparados para

casarnos.

No importa, quiero que t la protejas y no ese in til de

su esposo. Ma ana si la b squeda de Tjayu se prolonga

ll vala contigo con los pastores, m s amigos se har n y

m s se enamoraran.

Sea lo que usted quiera se ora respond a Ajayu

resignado.

Ajayu!, me ofendes con esa actitud, me haces creer

que mi hija no es lo suficiente bonita para ti.

No es eso se ora, con nuestros secretos me pregunto

si afectar al Kimsa Chamani, o quien sabe si nosotros

tambi n...

No te preocupes por eso, la profec a es la profec a, t

eres t , mi hija es mi hija y yo quiero que mi hija y tu se

42

casen y vivan enamorados. No como yo, una amargada y

sola.

Est bien se ora, no es lo nico que me preocupa, si

no los rumores.

No te preocupes por estupideces, Khora no debe

saber esas cosas, a dem s ella se reir a al saberlo

Pankara mir el sol , Ajayu solo por ser esta ocasi n, ya

que hablamos de mi hija y t , si me llegara a suceder

algo

Ajayu mir con atenci n a Pankara, Pankara hac a una

pausa en sus palabras, y Ajayu dijo.

Yo sabr entender lo que usted quiere se ora, solo

d galo.

Ajayu, mi hija y yo estamos solas y t lo sabes bien.

Prom teme, si me llegara a suceder algo, t cuidar s de mi

hija, nunca la abandones. Cuando ella este contigo

enamorada, prom teme que llegado el momento t y mi hija

se casar n.

Ajayu miraba sorprendido. Pankara y Ajayu se conoc an

casi como si ella fuera su misma madre, pero Ajayu y Khora

apenas se conoc an desde el d a anterior, extra a manera

de conocerse pero se conocen. Pero Ajayu entend a los

problemas que ten a Pankara por que l sabe sus secretos,

era evidente que en cualquier momento ella podr a morir,

Khora quedar a sola, una ni a tan dulce como ella no

deber a terminar as .

Acepto la promesa, se ora Pankara Pankara se puso

feliz y abraz a Ajayu.

No te arrepentir s, Ajayu. Sellemos la promesa en

este rbol de ke ua.

Ajayu y Pankara pusieron sus manos en el rbol y

sellaban la promesa agarr ndose de las manos.

Ajayu, prom teme que cuidar s de mi hija, y te

casaras con ella cuando yo haya muerto.

Se ora Pankara, prometo casarme con su hija Khora

cuando usted ya no pueda cuidarla.

43

Gracias, Ajayu. Yo ya debo irme finalizaba Pankara ,

cuida bien de mi hija y se retira d ndole un beso a Ajayu.

Cuando ya no se vio a Pankara, la figura de colibr

brill .

Se ve que tienen demasiados secretos observaba

Aruma de repente . Para nosotros los laykgas es bastante

dif cil guardar secretos como ustedes, lo que significa que

entre nosotros existe la sinceridad.

Es bueno tener secretos comentaba Ajayu , si no

fuera as en nuestro mundo los dem s nos matar an por

saber cosas de ellos.

No es solo eso dec a Aruma , si no que tambi n es

mucho m s que eso. Si supieran m s de ti hablar an mal de

ti, o te buscar an, o si supieran m s de ti la envidia y tus

enemigos te buscar an para matarte, acaso me equivoco?

Ajayu solo escuchaba tranquilo y quiz pensativo, y

Aruma continu hablando.

Yo, ya s muchas cosas de ti, Ajayu continuaba

Aruma si dijera a todo el mundo de lo que s de ti,

encontrar an al fin a quienes todos buscan.

Ajayu tal vez qued un poco sorprendido, solo tal vez.

Qu es lo que sabes de m ? preguntaba Ajayu

tranquilo.

Todo, pero yo s que sabes muy bien como disimular,

se que tu padre y madre te lo ense aron, ellos tambi n

guardan muchos secretos.

Ajayu se encontraba un poco nervioso, tal vez solo un

poco, eso por que Aruma tiene raz n en todo lo que dice.

Por qu dices todo eso? nosotros nada tenemos que

ocultar, solo somos personas comunes y corrientes

continuaba Ajayu.

Eso es falso, desde el primer momento que te vi sab a

que eras distinto a cualquiera, desde ese momento te he

estado buscando respuestas, es por eso que se mucho de

ti y se que tus secretos son peligrosos.

C mo puedes saberlo?

44

Ya te dije, todos los laykgas no podemos guardar

secretos entre nosotros por que simplemente podemos

saberlo todo, ahora yo s todo de ti Ajayu, se quien eres

realmente y el secreto con la se ora Pankara es un secreto

poco profundo, se que hay m s, hasta ella te ense

a

guardar secretos.

Ajayu entendi en el problema en el que se encontraba,

al parecer Aruma sab a todos los secretos que Ajayu

ocultaba.

No dir s nada? pregunt Ajayu.

No dir nada.

Que bueno, eres una gran amiga Ajayu volv a

contento.

No me preguntar s por qu ? pregunt Aruma al

parecer interesada.

No s , dime por qu .

Pues por que te estar esperando, si te delatara quien

me rescatar a, espero el d a que vengas a rescatarme y

luego tendr s que cuidarme como lo prometiste.

Al parecer Ajayu se encontraba en un dilema, Aruma

estaba tranquila, pero sus palabras le recordaban que ten a

otra promesa sellada en el trapo de Aruma que estaba en

su mu eca.

Cumplir mi promesa, no te preocupes prometi

Ajayu de manera seria.

Pero existe problemas aun, Ajayu, la se ora Pankara

no tiene la vida larga y ya se sabe lo que ocurrir , en efecto

ella morir , tiene sus d as contados.

C mo? A que te refieres? Ajayu se mostr

asustado.

Es tal como lo oyes, la madre de Khora morir , la

misma Pankara lo sabe, es por eso que vino

personalmente, ella dijo que morir a, y como su ltimo

deseo para ti, te deja a su nica hija.

45

Khora

en eso, Ajayu camin hacia donde se

encontraba ella . Debo advertirle dec a Ajayu y caminaba

apurado donde se encontrar a la ni a.

No, Ajayu, su madre no lo quiere as , eso destrozar a

a su hija, imaginate t , tratando de explicar algo doloroso

para una ni a como Khora y al llegar con ella, Khora

despertaba y se abraza a Ajayu.

Llegaste, esposo continuaba Khora con alegr a.

Seguimos jugando?

pregunt

Ajayu habiendo

olvidado el juego.

S , llegaste de un duro trabajo? Si ntate mi amor

Ajayu dej de pensar en lo que le preocupaba y lo que

Pankara la madre de Khora le hab a hecho prometer y

sigui el juego de Khora que hab a preparado api: algo

sencillo que solo contiene ma z molido y otros ingredientes,

pero Khora lo preparaba con un toque especial que hac a

que fuera dulce, y Ajayu se dec a a si mismo mientras

probaba el preparado de su acompa ante la se ora

Pankara tal vez tenga raz n, Khora llegar a ser una gran

esposa . Y por otro lado, Aruma tiene raz n, Khora es una

ni a que no entender a un hecho tan triste.

M s tarde Ajayu y Khora terminaron el juego y se

encaminaban a la casa de Ajayu, Khora caminaba alegre

por el lugar recogiendo flores, los sembrad os de la familia

de Ajayu no estaban muy lejos de su hogar, as que

llegaron pronto. Khora se sent a como en familia junto a los

peque os hermanos de Ajayu, Khora jugaba con ellos

como si fuera su hermana, Ajayu ordena que deben cocinar

y que l traer a la le a.

Yo puedo ayudar? preguntaba Khora.

Si quieres

respondi

Ajayu con un poco de

preocupaci n, pero Ajayu es un experto en disimular.

Me preocupa lo que suceda con mis padres y con

Tjayu, es posible que est n combatiendo entre ellos en este

momento hablaba Khora entendiendo que sus madres se

46

odiaban a muerte , lo que escuch , es que tambi n Tjayu

nos haya traicionado, y parec a tan buena persona.

Yo no creo que haya echo eso, Oramke no esta

muerto, por alguna raz n es que

interrump a Khora.

Por alguna raz n es que no crees que eso haya

sucedido?, yo tambi n as lo creo, me hab an mencionado

que eso se llama intuici n, ahora que t me lo dices me

siento m s tranquila dec a Khora con una leve sonrisa.

Esa noche Khora se qued en la casa de Ajayu y

jugaron hasta su orden, por que deb an despertar

temprano, ten an mucho que hacer y sus padres estaban

ocupados en otro problema, y los ni os deber an continuar

con la rutina.

47

48

CAPITULO III

LTIMO PASEO EN LOS PAISAJES DE JALARU

Khora despert ya con el alba, tiene leves recuerdos de

un sue o extra o, haya sido o no un sue o le pareci algo

molestosamente rom ntico, recuerda que Khantati estaba

molest ndola todo el tiempo con Ajayu y que Khora se

ruborizaba constantemente. Pero ya pas , todo no fue real,

as que no hab a problema, luego record algo m s

agradable, antes de todo eso vio a su madre, ya se volver

a encontrar con ella. Se propuso ponerse de pie, se fij en

su alrededor y no se encontraban ni Ajayu ni Khantati, pero

de repente Khantati aparece asom ndose desde la puerta.

Ven

llamaba la ni a con una leve sonrisa ,

desayunaremos y luego nos divertiremos y se aleja. Khora

acudi .

M s tarde estaban all todos desayunando, Khantati

observaba detenidamente a Khora, lo que a ella le parec a

bastante incomodo desde que tiene algunos recuerdos de

sus sue os de esa noche.

T , quieres a mi hermano no? preguntaba Khantati

de repente, y Khora estaba m s incomodada que desde el

principio, luego record Khora muchas cosas de que hab an

sucedido en su sue o.

Ya te dije! respond a Khora por instinto estando

desesperada por su sue o vergonzoso, aparentemente se

hac a realidad. En ese momento interviene Ajayu que dice

con actitud bastante tranquila.

Khora, solo dile que s Khora mir a Ajayu un poco

calmada . Ella lo hace siempre, cuando hay alguien que

49

haya pasado un momento con alguien, pregunta siempre si

se quieren, no descansar hasta que digas que s .

Yo pens ...

Khora parec a desilusionada, ella

pensaba que tal vez Khantati hab a visto algo entre los dos,

que alegr a que no fuera as , lo que ellos tendr an ser a

prohibido ya que ella estaba casada.

Lo hace hasta con nuestros padres continuaba

Ajayu . Ella pregunta pap quieres a mi mam ?, mam ,

quieres a mi pap ? , siempre hace eso entonces Khantati

se puso al lado de Ajayu.

Quieres a Khora? preguntaba la ni a.

S

respondi Ajayu directamente sin sentimiento

alguno y soplando su plato para enfriarlo, a n as Khantati

se puso muy feliz y corr a hacia Khora y se acomoda al lado

de ella.

Quieres a mi hermano? volvi a preguntar.

S respondi Khora con incomodidad, Khantati se

alegr y se dej caer sobre Khora.

Cu ada! Khantati estaba c ndida y abrazando a

Khora, y luego entra por fin en un tema que es de

importancia.

Ajayu t iras a pastar a las llamas? preguntaba

Khantati.

S , por qu me haces esa pregunta Khantati?

pregunt Ajayu.

Por que yo me quedar con nuestros hermanos, y

alguien tiene que llevarlas y Khora tal vez quiera

acompa arte aclaraba Khantati, despu s de decir todo

esto se acerc a Khora y le habla al o do . No te preocupes

te ayudo para que pases m s tiempo con Ajayu en ese

momento Ajayu terminaba de dar un gran sorbo en su plato.

Ir , y tambi n me llevar a Khora, se que le gusta el

campo comentaba Ajayu y despu s le da otro gran sorbo

a su plato.

50

Te conoce, esta ser una gran historia de amor

estaba muy c ndida Khantati con una voz un poco fuerte y

mirando a Khora, y Khora le tapa la boca.

Cuidado que te escuche!

l no escucha nada cuando sorbe as el plato

indicaba Khantati mientras se deshac a de la mano de

Khora.

Qu dec an? pregunt Ajayu mientras terminaba de

sorber su plato.

Que debes apurarte, se hace tarde respond a

Khantati como si fuera el tema del que hablaban.

S entonces Ajayu se puso de pie y sonri , vamos

Khora, nos divertiremos mucho y sali por la puerta.

Te dije que el no escuchar a comentaba finalmente

Khantati, se apart y r pidamente recogi una bolsa y se la

da a Khora , alc nzalo, Ajayu no solo es bueno, si no que

tambi n es valiente, el te cuidar muy bien.

Poco despu s Ajayu y Khora estaban con las llamas,

en los corrales que estaban hechos de piedra, estaban las

catorce llamas de la familia incluyendo el par de reci n

nacidos. Khora se fascin al ver a los peque os, las llamas

eran mansas y se dejaban tocar por Khora, Ajayu que solo

observaba escoge un par de llamas para que ellos puedan

montarlos, las llamas del Antis son muy grandes y pueden

ser montados hasta por los mayores, Ajayu seleccion una

llama blanca para Khora y otra rojiza para l.

Khora, ven, debemos irnos ya la llam Ajayu,

Khora al escucharlo viene hacia el, al estar all Ajayu

pone sus manos entrelazados para que Khora pueda subir

en la llama.

Sube, Khora.

Khora entendi y puso su pie sobre las manos de

Ajayu, y ya sobre la llama se sinti contenta y emocionada.

Es seguro? pregunt Khora, ella nunca hab a

montado una llama, pero en algunas ocasiones mont

c ndores, pero de aquello no recuerda nada. Pero de todos

51

modos, si no fuera por Ajayu tal vez nunca habr a montado

una llama.

S , es muy segura, ella es la m s tranquila respondi

Ajayu mientras jalaba a la llama apart ndola de todas las

dem s, luego Ajayu sac a las dem s llamas fuera del

corral, Khora esper un poco y todas las llamas estaban

afuera, Ajayu sali al final montado en su llama corriendo y

se acerc a Khora que esperaba all .

Khora, para que camine debes empujarle el cuello, o

golpearla con tus pies Khora hizo lo que Ajayu le explic y

la llama comenz a moverse, Khora estaba contenta, pero

tambi n preocupada.

Ajayu, me da miedo.

Ella no correr , es bastante mansa. A mi me gusta

este, corre mucho. Si te alejas solo un poco yo estar

contigo en seguida la llama de Khora caminaba entre el

reba o, para Ajayu era f cil llevar a todos, pues solo

caminaban y no ten a que preocuparse por Khora, la llama

solo caminaba en medio de las dem s, por tanto Khora

apreciaba los paisajes que pod a ver sin preocuparse, se

sent a m s alta al ver desde la llama, as que apreci mejor

el paisaje. Subieron los cerros y desde lo alto not las

neblinas que acariciaban los cerros.

Mira, la ciudad esta cubierta de nubes! observaba

Khora con alegr a, en efecto, era eso lo que suced a, la

ciudad estaba cubierta todav a por una blanca neblina. En

ese momento el sol asomaba su luz y emit a su calor a

aquellos que ya caminaban por el campo, Ajayu observaba

lo que Khora admiraba.

Eso es neblina, en estos d as se ve mucho de eso

habl Ajayu.

Siempre he visto la neblina en mi casa, pero era

oscuro, cuando se ve desde lejos es bastante bonito

continuaba Khora poniendo su mano en su mejilla, en ese

momento Khora observ otro reba o de llamas que

52

caminaba por all , el ni o de aquellos se acercaba corriendo

montado en su propia llama que era negra.

Ajayu! Gritaba el ni o , hacemos una carrera?

continuaba ya estando a poca distancia de all .

No, debo cuidar de Khora respondi Ajayu dirigiendo

la mirada a Khora, el ni o tambi n la mir , al notarla corri

hacia ella y al llegar a ella la examin .

Es muy bonita dec a mir ndola a la cara de forma

detallista , Ajayu, corramos apostemos animaba el ni o

desde all . Khora al escuchar aquello se incomod , Qu

har a ella sola sin la ayuda de Ajayu?, y mir a Ajayu

esperando unas palabras de l.

No, Kunka, esa ni a es la hija de Pankara Kapiri y yo

debo protegerla.

Tu novia?, qu hace su hija aqu ? Khora se

confundi m s, no entend a nada de lo que hablaban los

ni os, ser a seguramente broma de ellos.

Kunka, hagamos la carrera grit entonces Ajayu

como evadiendo el tema, Kunka corri hac a el de

inmediato. Khora se qued sola en ese momento, y solo

observ .

Muy pronto m s llamas se unieron a ellos y m s ni os y

ni as montados en sus propias llamas, algunos saludaban

a Ajayu y este se pon a a hablar con ellos. Khora se sinti

sola, quiz s estaba celosa de que le quitaran su compa a.

Las muchachas miraban curiosas a Khora, y Khora de

momento se sinti incomoda, tal vez quer an reconocerla o

tal vez hablar an de ayer cuando los mayores le ordenaron

a Ajayu que devolviera a Khora y nunca m s deber a verla.

Khora no pod a volver con Ajayu, eso por que no pod a

manipular a la llama, no supo que hacer, necesitaba que

Ajayu la ayudara, pero Ajayu estaba distra do con su amigo

Kunka corriendo de un lado hacia otro, Khora no quer a

llamarlo ni interrumpir con su diversi n y tal vez har a hablar

m s a las ni as. Muy pronto llegaron al lugar donde ellos

descansar an, al fin Khora se librar a de las miradas

53

acusadoras quiz . Ajayu acudi a Khora y la ayud a bajar

de la llama, Khora todav a observ las miradas de las

ni as.

Por qu me miran as , Ajayu? a Khora se le ve a

t mida.

No te preocupes, ya se les pasar

en eso una ni a

se le acerca a Ajayu.

Ajayu, te ordenaron devolverla hablaba con enojo la

ni a, Khora se sinti incomoda al ver a la ni a.

S , pero su madre me orden traerla aqu respondi

Ajayu con tranquilidad y amenaza, y llevaba a Khora a su

espalda, como si la protegiera.

Sabes qu ?, eres un sinverg enza se retir enojada

la ni a.

Qui n es? pregunt Khora con un poco de miedo y

curiosidad.

No te preocupes, ella no es as siempre Ajayu que se

ve a tranquilo y esto tranquiliz a Khora , ven le dir al

anciano que vienes conmigo dijo tom ndola de las manos

y se pone a correr. Muy pronto llegaron con el anciano que

estaba en la cima de la colina, Ajayu al estar a unos pasos

de l se arrodilla poniendo sus antebrazos cruzados sobre

su rodilla.

No robes, no mientas, no holgazanees hablaba el

anciano con enojo , te orden que dejaras a la ni a en su

casa, qu ocurri ? preguntaba el anciano con una

mirada acusadora.

Su madre orden que yo cuidara de ella mientras ella

estaba fuera.

Como ser a ella capaz de ordenarte tal cosa, si ella

estaba en la b squeda de Tjayu?

No lo s , cuando est bamos en los sembrad os ella

me lo orden

respond a Ajayu sin temor alguno pero

estando aun reverenciando. Khora que se qued a unos

pasos de Ajayu, sent a miedo del anciano.

54

T , ni a, responde la pregunta habl en anciano y

Khora se asust m s, y se acercaba lentamente hacia el

anciano, se puso al lado de Ajayu, cuidadosamente pone

sus rodillas en el suelo y lentamente pone sus antebrazos

sobre su rodilla.

Mi madre, s estaba con Ajayu y hablaron, no escuch

lo que hablaron en realidad.

Si tu madre estaba aqu , entonces desobedece las

rdenes del Villka Jiliri, ella debe ser castigada. Ella ser a

tonta si viniera aqu , por qu tendr a que venir? Khora

ten a miedo, el anciano la atemorizaba.

Yo no s nada de lo que mi madre habl con Ajayu.

Ustedes dos pueden estar mintiendo y ser n

castigados. Pero si est n diciendo la verdad, Pankara ser

castigada por desobediencia.

En ese momento ven a corriendo un mensajero, era

uno de los hombres mayores que cuidaban de los reba os

y de los ni os.

Me encontr con Pankara Kapiri cerca de aqu

hablaba con cansancio el hombre, el anciano solo esper

sentado . La guerrera Pankara me dio este mensaje el

hombre le alcanz una peque a bolsa, el anciano lo abri ,

era una tablilla escrita, y comenz a leerlas en seguida, en

efecto era un mensaje de Pankara.

Anciano. Una madre tiene derecho a cuidar y de velar

por el bien estar de sus hijos, no acusen a una madre por

amar a sus hijos, no me acusen por amar demasiado a mi

dulce hija, al saber de su extrav o volv para buscarla y la

encontr con aquel ni o a qui n considero el m s leal, y le

orden que cuidara de mi hija. Deben saber que antes que

ser guerrera soy madre y si llegan a lastimar a mi hija se las

ver n con mi arco

El anciano termin de leerlo y se call , y comprendi

que los ni os hablaban con toda la verdad, tambi n sinti el

55

miedo que provocaba la guerrera Pankara, pues era una

guerrera formidable, pero de todos modos ella hab a

cometido una falta y deber an apresarla por lo menos. En

ese momento llegaba otro mensajero y le entreg al

anciano otra bolsita similar a la primera, al abrirlo not que

esta vez ten a dos tablillas, ley la primera y not que era el

mensaje de Chuima Thuru el padre de Ajayu.

Anciano. Sabes bien que hay cosas que no respeto y

lo que no respeto es la crueldad sobre las bases, y si el

anciano no respeta a sus bases yo ejecutar mi ley con mis

manos, bien conoces mi reputaci n, todos conocen mi

reputaci n, otros han llegado a saber que mis armas est n

manchadas con la sangre de lideres propios, sangre solo

de aquellos que no respetaban a los suyos

El anciano claramente entendi el mensaje de Chuima

que ten a el rango mayor a Pankara Kapiri, entendi que su

autoridad no estaba destinada a castigos de

insignificancias. El anciano entendi tambi n que una

madre debe ser madre y no debe ser castigada por ello.

Ley la siguiente tablilla, no le sorprendi al ver que era el

mensaje de Patanakata Khora.

Anciano. No te metas en lo que no te incumbe, si

alguien debe castigar a Pankara soy yo, ella es mi

problema, si no dejas que el agua corra por su cauce, yo

har que t sangre corra por un cauce distinto

Claramente el mensaje de Patanakata era m s

agresivo y tal vez aterrador. Patanakata es as , todos la

conocen por ese car cter, como es que alguien se fij en

ella?, y lo que es m s extra o: sus hijos no ten an nada de

su car cter. Si Patanakata a sido perdonada de algunas

cosas, en especial por amenazas de muerte, es por que es

buena guerrera, y la agresividad que a ella la caracteriza la

56

han hecho una de las guerreras m s apreciadas, incluso

m s apreciada que Pankara que era de su misma

categor a. Patanakata a sido perdonada siempre, si ella

acabar a con la vida del anciano ser a perdonada

inmediatamente, qu triste es la pol tica esa!

Por la dulzura que le caracteriza a Pankara, por la ley

que ejecuta Chuima y por la amenaza de Patanakata el

anciano no tiene m s remedio que dejar a los ni os en paz.

Pueden hacer lo que quieran, Ajayu, cuida de Khora, y

Khora, no le causes problemas.

Debo devolverla a su casa? pregunt Ajayu.

Ll vala donde quieras, o solo vete, o si quieres has lo

de siempre, solo por hoy tienes libertad.

Ajayu se pone de pie primero, Khora no sabe mucho

del protocolo entre los pastores, as que hace lo que Ajayu

hace con una coordinaci n atrasada, Ajayu agacha la

cabeza y se da la vuelta, Khora hac a lo posible por imitarlo,

pero al girar casi se cae, Ajayu prontamente la atrapa.

Solo v yanse indic el anciano como impaciente de

no verlos, Ajayu solo se aleja de all , al haber dado algunos

pasos se dio cuenta de que Khora necesitaba de ayuda,

casi no pod a caminar por que sus piernas se hab an

dormido con el viaje en llama, Ajayu lo entendi y la ayud .

Cuando estuvieron alejados, Ajayu se al el horizonte.

Mira, Khora Khora observaba, es el lago del que ella

hab a hecho un tejido.

Es bonito respondia Khora , habia hecho un tejido

del lago.

Si subimos m s el cerro lograremos ver la ciudad de

Jalaru.

No, no quiero ver de momento la ciudad. Estoy aqu

para estar aqu , Y ahora qu haremos aqu ?

No lo s , Qu es lo que t quieres hacer?

Entonces Khora pensaba en lo que quer a hacer, pero

aparecia en escena el amigo de Ajayu, Kunka.

Ajayu, Qu har s? preguntaba aquel.

57

No lo s .

Quieres que peleemos?, me dijeron que te hab an

derrotado, eso nadie lo hab a hecho hasta ahora.

Entonces quieres vencerme tambi n?

S , o por lo menos d jame derrotarte.

Por qu ? interrump a entonces Khora, Kunka

observ a la ni a.

Pues, hoy vendr n ni as del yati ahuta, y quiero

lucirme con ellas.

Por qu ? preguntaba Khora interesada.

Pues respondia Kunka , ayer la luna no sali , eso

quiere decir que las ni as del yati ahuta que quieran

casarse vendr n. Ajayu se qued con tres, eso por que

nunca lo hab an derrotado en peleas, pero si yo lo venzo

seguramente me quedar con una. Por cierto eres bonita.

El comentario no parece gustarle a Ajayu.

Vence a cualquiera, Kunka, pues yo me retirar y no

participar , ya tengo tres prometidas, mejor dicho cuatro

entonces Ajayu se retiraba llev ndose a Khora de la mano.

Cuatro? preguntaba Kunka extra ado.

Cuando Ajayu y Khora estaban lejos de Kunka, Khora

pregunt a Ajayu.

A donde vamos?

Donde sea Ajayu qued mirando a Khora . Y donde

est n tus esferas?

Las tengo guardadas aqu , antes de pon rmelas debo

lavar mi cabello.

Te llevar al rio.

Entonces Ajayu ayudaba a Khora con su cabello. En el

rio estaban otros ni os y ni as jugando y ba ndose. Como

era de esperarse, un par de ni as del Yati ahuta llegaron,

estaban custodiados por sus padres, los cuales buscan un

pretendiente ligeramente al azar, alguno de familia fuerte, o

que el fuerte sea el ni o, o que pertenezca a una familia

glorificada por alg n evento. En realidad cualquier ni o

sirve, ya que aqu pr cticamente no existen los pobres o los

58

ricos, pero existe la sangre, la de los guerreros de fama que

suelen abundar o grandes sabios que son escasos pero

muy solicitados.

A mi no me trajeron aqu , me llevaron a la casa de un

fuerte aliado del Villka Jiliri.

Te entristece? Preguntaba Ajayu mientras cepillaba

el cabello de Khora, y ella quedaba callada observando

caminar a las ni as y a los padres que conversaban con los

ancianos y personas que cuidaban de los ni os . Las ni as

se alaba Ajayu , pasean por el lugar, ellas mismas a

veces encuentran a alg n ni o que conocieron o quisieron,

y los eligen. Los padres consultan a los que nos cuidan,

alg n muchacho que aquellos recomienden, y simplemente

los buscan.

Khora se ve a pensativa mirando a aquellas ni as, y

luego preguntaba.

Y como te eligieron? parec a preocupada.

La primera me eligi cuando combat a, y sus padres

quisieron casarme de inmediato; la segunda me busc en

mi casa con su familia, incluia a sus hermanos mayores y

abuelos; la tercera me encontr en los sembrad os, era

fastidiosa y me segu a a todas partes.

Elegir s a alguna de ellas?

Por qu tiene que hacerlo!? Interrump a Aruma ,

no lo har s, verdad, Ajayu?

Lo sabes muy bien, Aruma, que antes tengo cosas

m s importantes que hacer Ajayu tiene raz n, y Aruma

estaba consciente de aquello.

Y qu cosas son m s importantes ? preguntaba

Khora. Ajayu no pod a decirle, entonces saldr a quiz el

tema de que su madre morir a.

Es un secreto, Khora respondia Ajayu, de manera

que Khora se sent a excluida de aparentes secretos,

entonces quedaba callada.

Entonces Ajayu comenz a colocar una esfera en el

cabello de Khora.

59

No se dieron cuenta, pero una ni a de Yati ahuta

estaba estudiando a Ajayu. En ese momento, Khora se

daba cuenta de aquella, la mir , aquella ni a era t mida y

se alejaba lentamente, y pronto aquella quedaba

compa ada de sus aparentes padres y fue arrastrada por

ellos hasta llegar con Ajayu.

Ni o

llamaba la atenci n la madre bastante

distinguida y hermosa eres, Ajayu Wi ay?

S Ajayu se pon a de pie, Khora quedaba con la

esfera a medio colocarse y caia en el agua, Khora lo

recog a y miraba el evento. En aquel momento Ajayu

reverenciaba a aquellos.

Nos dijeron que tus padres fueron guerreros hablaba

aquella que parece ser la madre ; que tambi n nunca has

perdido combates de entrenamiento. Ver s, mi hermanita

aqu , viene del Yati ahuta de Inti kunturi , all le ense aron

como usar armas, pienso que harian una buena pareja y

ella te acompa ar a en todo momento, ya sea en la paz o

en la guerra.

La nueva ni a se ocultaba t midamente tras su

hermana, que hablaba mas como una madre.

Por otro lado, Khora parec a molesta por la presencia

de aquella ni a. Y por parte de Aruma, ella estar a celosa.

Pero yo no puedo aceptarla respond a Ajayu. La

nujer observaba.

Por qu ? preguntaba la hermana de la ni a.

Mire mi mano, tengo cuatro prometidas.

Entonces aquella estudiaba la mu eca derecha de

Ajayu, estudiaba las cuatro manillas.

Esta debe ser de tu entorno se alaba aquella, el

trapo que Aruma le hab a amarrado.

Antes de cualquier otra cosa, ni nombre es Hawira

Thijuri, has o do de m ? preguntaba la mujer. Pero ese

nombre s es conocido, ella es en realidad una las

hermosas esposas de quien alguna vez fue Yawsa a

Wi ay, es entonces una de las Khoyas del s ptimo reino.

60

Eres la esposa una de las esposas de Yawsa a

Wi ay? preguntaba Ajayu que estaba impresionado.

S , y tambi n s quien eres, alguna vez conoc

tambi n a tus padres. Es por eso que he venido a ofrecerte

a mi peque a hermana en matrimonio, se que tus padres la

aceptar an como a una hija y ser a la preferida entre las

dem s prometidas que tienes.

S que ser a la prometida ideal, pero quiz la har a

sufrir. So usted boem nos conoce, sabr bien que a pesar

de muchas cosas elegimos algo que queremos y dejamos

lo dem s aunque sean grandes.

A mi no me importa intervenia de manera timida la

hermanita de la Khoya , lo que suceda, yo lo entender ,

mientras siempre me tenga a su lado despues de que la

ni a hablara, la escena se call . Ajayu se encontraba

pensativo. Y entonces la ni a se present , mi nobre es

Wila Ispillu, y siempre estar a tu lado.

La ni a ten a los labios levemente rojizos, era de ah de

donde ven a su nombre, y Ajayu observaba.

Aunque me quisieran mucho, y yo encontrara algo por

que pelear, yo te dejar a. Estarias dispuesta a que te

dejara?

La pregunta hab a aturdido a la ni a, no sab a que

responder.

Yo

respondia la ni a lentamente no te dejar a,

siempre estar a tu lado, por que yo guardo tambi n tus

secretos. S todo de ti.

Ajayu no sab a que hacer, ya que tiene secretos que no

deber a contarlos, especialmente con Khora all .

Inesperadamente la Khoya Hawira aleja a su peque a

hermana y miraba hacia los lados.

Ajayu hablaba la Khoya colocando sus manos sobre

los hombros de Ajayu . No te preocupes por nada, por hoy

nos retiraremos. Tus secretos est n bien guardados con

nosotros. Dejaremos que t decidas, si bienes con nosotros

61

te casar s con mi peque a hermana, y eso esperamos

todos.

Entonces las visitantes se retiran. Khora parec a

aliviada, pero tambi n quer a preguntar sobre los secretos

de Ajayu, pero siendo secretos, quiz Ajayu no quer a

decirlos.

Y Ajayu continu arreglando las esferas de Khora, y ella

trat de olvidarse de lo que fueran los secretos que Ajayu

guardaba.

Momentos m s tarde, Ajayu termin de arreglar a

Khora.

Vamos a jugar Ajayu decia Khora con contento.

Entonces Ajayu llev a Khora con sus amigos y amigas,

todos notaron por primera vez que Khora era en realidad

una virgen del sol, algunas ni as se vieron celosas, otras

con curiosidad, pero finalmente Khora pod a convivir con

ellas y los otros ni os y jugaron con ellos a muchas cosas.

Luego de todo esto, todos se reunieron llamados por

los ancianos, los ancianos comenzaron a ense ar las

escrituras, en las tablillas que ellos ten an escrib an lo que

se les dec an, Khora escrib a en las tablillas que Ajayu le

daba, pero para Khora, la lectura y escritura no era su

fuerte pero hacia el esfuerzo de poder dominarlo.

Pronto el sol se puso en el centro del cielo y todos se

dispersaron por el lugar buscando un buen lugar donde

almorzar, Ajayu llev a Khora a los pies de un rbol, en el

cual estaba Khantati esperando la llegada de su hermano.

Ajayu, yo debo regresar con nuestros hermanos

dec a Khantati dejando recipientes de arcilla envueltas en

un aguayo en el suelo.

Vuelve ya! Puede suceder cualquier cosa orden

entonces Ajayu, Khantati se fue en ese momento corriendo,

Ajayu ya no le dio importancia y serv a los platos con

quinua, chu o y charque, de inmediato se la dio a Khora y

ella lo recibe con gusto, en ese momento se acercaba

Kunka.

62

Ajayu, quiero conocer mejor a tu amiga dec a.

Por qu ? pregunt Ajayu, Khora dirigi la vista a

aquellos dos.

Ella es muy bonita continuaba Kunka.

Khora mir a Kunka, pero Ajayu habl por ella.

Kunka, ella es la hija de Pankara, su madre no har a

que te cases con ella, a dem s ella ya tiene esposo.

Mientras Kunka y Ajayu hablaban Khora not a una

ni a detr s del rbol, la estaba llamando silenciosamente,

Khora acudi sin pensar.

Eres la hija de Pankara? preguntaba la ni a con

mucha curiosidad.

S la ni a devolvi la mirada con temor.

Pobrecita de ti! Khora quedaba como intrigada.

Por qu ? preguntaba. Cuando la ni a comenzaba a

responder de la nada aparece la madre de Khora, Pankara.

Ni a, no digas nada la ni a mostr miedo y se

alejaba de all . Hija, ven aqu llamaba su madre mientras

habr a sus brazos para poder abrazarla, Khora corri hacia

su madre y la abraz .

Llegaste, mam

se ve a a Khora con contento,

Pankara se pone de pie tomada de la mano de su hija y se

encontraron con Ajayu.

Ajayu, como has estado? pregunt Pankara, Ajayu

se levanta y respetablemente responde.

Hemos estado bien, Khora es una ni a que aprende

r pido Khora se acercaba a Ajayu c ndida con las

intensiones de jugar con l.

Qu bien, tal vez ella est por aqu muy seguido.

En ese momento Kunka le habla a Ajayu en el o do.

Ajayu, tu madre tambi n esta aqu Ajayu mir hacia

su madre, ella se acercaba a l con un car cter severo, y

Pankara estaba all , problemas podr an suceder, Kunka se

alejaba cautelosamente, Pankara que se encontraba de pie

apartaba a su hija de Ajayu acomod ndola a su espalda.

63

Ajayu continuaba alegre Khora e intentaba ir con el,

pero su madre lo impide, Khora mostraba su enojo de ni a

c ndida y juguetona.

Este no es tu lugar, Patanakata, qu haces aqu ?

preguntaba Pankara con cierto enojo. Al parecer Khora no

entiende mucho y miraba a Ajayu feliz con las manos en su

quijada como esperando a que Ajayu se acercara y jugara

con ella. La madre de Ajayu solo miraba al rostro de su

enemiga.

Ajayu, ven aqu orden Patanakata a su hijo, Ajayu

respondi al llamado y fue con ella , no dejar que te lleves

a este ni o Patanakata hablaba con enojo.

Qu acaso es tu hijo?, por qu lo proteges?

pregunt Pankara.

Pensaba Khora mam no sabe que Ajayu es el hijo de

la se ora Patanakata! . Y quiso decirle.

Mam , mam

pero su madre no le pon a atenci n,

en ese momento Patanakata saca su hanchari desde su

espalda. Sabiendo lo que suceder a Pankara tambi n saca

el suyo, lo raro es que ambas armas eran bastante

parecidas, y eran similares como el que Oramke ten a a

diferencia que el de las damas tienen un hueco en el filo.

Khora no ten a ojos para los problemas que ven an, solo

ten a ojos para su amigo.

Ajayu no me dijiste que tu madre ten a un arma igual

al de mi madre hablaba Khora mirando a Ajayu desde en

medio de los pies separados de su madre, la madre de

Khora se qued quieta al o r a su hija, Khora solo quer a ir

hacia su compa ero de juego y no supo las cosas que las

madres hablaban.

No te lo dije por que no me preguntaste le respond a

Ajayu a Khora. Ajayu tambi n se ve a despreocupado,

Khora alegre sal a de entre las pies de su madre haci ndola

caer y corr a como si nada ocurriera, su madre estaba

asustada en el suelo observando como su hija se entregaba

al filo del hanchari de su enemiga, y corri tras ella para

64

detenerla, Khora no sab a de las peleas de sus madres, ella

solo jugaba sin saber nada.

Ajayu dec a Khora estando ya con l, Patanakata

agarra la trenza de Khora haciendo que se ponga de pie,

Patanakata miraba fijamente a los ojos de Khora de forma

amenazante, Khora agarra su trenza desde la parte inferior

de la mano de Patanakata y deja que todo su peso caiga,

Patanakata deja caer su brazo, Khora no soltaba su trenza

y aun quer a librarse de la mano de Patanakata, Ajayu se

acerca a ella.

Ajayu, ay dame suplicaba Khora como si todo se

tratara de un juego, Ajayu se dirigi a su madre.

Por favor, suelte a la ni a las palabras de Ajayu no

ten an el tono de suplica, pero de todos modos Patanakata

suelta a Khora.

Eso es injusto, pedir por favor es hacer trampa Khora

respond a al acto con enojo.

Tu cabello es fuerte comentaba Ajayu sosteniendo su

trenza.

Te gusta? preguntaba Khora, Patanakata solo

miraba con un poco de atenci n.

S , me gusta, es muy bonito contestaba Ajayu

tranquilo y como si nada, como si estuvieran solo los dos.

Qu bueno!, lo cuido mucho comentaba como si

solo estuviera con Ajayu.

Cu dalos, Pankara ordenaba Patanakata alej ndose

de all . Pankara se acerca a Ajayu con enfado, Khora se

asust por fin y sinti que tal vez era culpa de ella y se

proteg a con sus manos tap ndose los ojos, y esper unos

momentos la ira de su madre que no llegaba. Dej de

taparse los ojos, su madre ya no estaba ah , tampoco

Ajayu, ni la comida que Khantati hab a tra do, observ

alrededor y divis a su madre, not que su madre estiraba a

Ajayu de una de las trenzas que colgaban cerca de su o do

y que Kunka llevaba la comida detr s de ellos, Khora corri

hacia ellos.

65

Khora muy pronto se encontr con ellos que se

deten an detr s de un rbol, al acercarse not a Kunka que

hablaba con Ajayu.

Por eso no se debe jugar con mayores reprend a

Kunka a Ajayu, Khora lo escuch , pero no le puso atenci n.

Vete, Kunka! le ordenaba Pankara con enojo. Kunka

miraba por un momento a Khora y se aleja corriendo, Khora

se acerca a su madre t midamente, tal vez estaba enojada

con ella, su madre estaba de espalda.

Mam ? preguntaba t mida Khora.

Kunka, ya se fue? preguntaba Pankara fr amente.

S , ya se fue

respond a t midamente Khora,

esperando tal vez el rega o de su madre.

Qu bien! Se mostraba contenta la madre, y abraz

a su hija, Khora no entend a nada . Khora, trae eso, tengo

hambre, Ajayu, ven y si ntate dec a Pankara como si nada

hubiera sucedido, Khora acerc la comida a su madre.

Mam , no est s enojada? preguntaba Khora con

todav a algo de preocupaci n.

No. Pero tengo hambre respond a su madre , Ajayu

te doli ?

No, se ora Pankara, no debe preocuparse respond a

Ajayu.

Tan educado como siempre, perd name por eso,

Ajayu.

No se preocupe se ora.

Khora a n no entend a nada y tampoco se atrevi a

preguntar y solo recibi feliz el plato que su madre le sirvi .

M s tarde ellos terminaron de almorzar, las nubes se

hab an acumulado amenazando con lluvia. Todos com an

hachacana en ese momento como si fuera fruta, Pankara

las hab a desenterrado mientras buscaba a Tjayu. Luego de

esto comenz a llover, pero estaban protegidos bajo el

rbol y Pankara los cubr a del fri a los dos, Khora se

durmi profundamente y Ajayu solo qued vi ndola.

Te trajo problemas mi hija? preguntaba Pankara.

66

No para nada, ella es muy tranquila, y muy juguetona

a veces.

Por eso no quiero decirle nuestro acuerdo, es un a o

menor que t y podr a impactarse, tu sabes lo que ocurre, y

sabes del miedo que tengo, no quiero decirle nada de esto

a mi ni a para no asustarla ni preocuparla.

No se preocupe, se ora, acordamos que yo velar a

por el bien de Khora y as lo har desde ahora mismo.

En ese momento llegaba la kullkuta que hab a

desaparecido desde la noche y se acercaba hacia Pankara,

ellos solo la miraban.

As debe ser, Ajayu, desde este momento debes

cuidar de mi hija continuaba Pankara con contento, Ajayu

mir a Pankara muy serio, la kullkuta tra a una peque a

bolsita con un mensaje, Pankara lo ley sin que Ajayu se

enterara, era un mensaje de Tjayu Yatichiri.

Ya es momento Pankara, tienes solo cuatro meses a lo

mucho, y luego morir s. Espero que no te moleste, me

dijiste que te dijera. Te ayudar . Como madre que eres se

que quieres lo mejor para Khora tu hija y qui n esta por

venir, env ame a tu hija con Ajayu y que sigan a la kullkuta,

son los deseos de Yawsa a Wi ay y Ajayu Llumpha, luego

hablaremos del porvenir de qui n viene, har lo posible

para ayudarte, p deme lo que quieras, yo siempre te

ayudar

Pankara se mostraba triste, y no quer a alejarse de su

nica hija, deb a hacerse la fuerte, luego not que hab a

otro mensaje dirigido a Ajayu.

Ajayu, debes seguir a esta kullkuta ahora le orden

Panakara, Ajayu se sorprendi .

Por qu ? Pankara le mostr el mensaje que era

dirigido a l.

67

Hijo es hora de que te vayas, el Villka necesita de tu

ayuda. Cu date y cuida de tu prometida, no te preocupes

por nosotros ni de tus hermanos, todos estaremos bien

Ajayu mir entonces a Khora que a n dorm a.

Es muy pronto dec a Ajayu decayendo la cabeza.

Ajayu, debiste estar preparado todo este tiempo, t y

yo sab amos que esto suceder a, tus padres te criaron con

este problema, ahora ya es tiempo de que te vayas de aqu

y cuides de mi hija. Se que crees que eres muy joven para

hacer un viaje de esta clase, pero muchos est n en apoyo

de ustedes. Vete, Ajayu, y haz lo que ning n otro ni o

har a.

En ese momento llegaban dos criados de Pankara, a

eso la madre cubri a Ajayu con su manto para que

aquellos no lo vieran.

Es todo lo que ped ? pregunt Pankara.

S , es todo indic uno de los criados dejando dos

peque os bultos en el suelo.

Muy bien, ahora v yanse! orden Pankara y estos

se fueron de inmediato, cuando ya no se los vieron ella

descubre a Ajayu. Pero en ese momento sinti pasos y

volvi a cubrir a Ajayu. Esta vez eran Patanakata Khora y

Chuima Thuru, Pankara se pone de pie dejando caer a

Ajayu y a Khora. Khora despierta con el molesto golpe, se

recuesta en el suelo y se vuelve a dormir, Chuima se cruza

el rbol y se detuvo como vig a.

Est n aqu

pronunci

Pankara abrazando a

Patanakata como si fuera su vieja amiga, y Patanakata

correspondi al abrazo.

S , no quise venir. Pero decid que si no volviera a ver

a mi ni o me arrepentir a para siempre Ajayu que estaba

all se acerca a su madre.

Mam , qu sucede? preguntaba Ajayu.

No te preocupes por nada, todo estar bien, ll vate

todo esto, les servir n durante el camino aconsejaba

68

Patanakata mostr ndole un bulto diferente a los de

Pankara. Mientras tanto, Pankara intentaba despertar a su

hija Khora.

Hija, despierta Khora despertaba lentamente, pero

a n parec a tener sue o, Chuima aparec a con un par de

alpagas totalmente blancas que eran distintos de su

propiedad, y los preparaba acomod ndoles los bultos sobre

sus lomos.

Pap , Khora no sabe montar le indicaba Ajayu a su

padre.

Entonces har otra cosa entend a su padre. Khora

que ya estaba despierta sinti la preocupaci n de los

presentes, Pankara carg a su hija y la mont en la alpaga

que Chuima le hab a designado, Ajayu estaba montado

delante de ella y la ni a se sujet de l pareciendo querer

conciliar su sue o.

Cu date, hija le recomendaba su madre, pero Khora

no sab a lo que ocurr a, todo el tiempo aquel se encontraba

durmiendo.

Mam , que ocurre? preguntaba Khora sin poder

comprender, y como si nada sus ganas de dormir se hab a

desvanecido, Pankara se acercaba hacia su hija para

hablar con ella, palabras ultimas quiz , en eso Chuima

interrumpe.

Pankara, no hay tiempo que perder

dec a

poni ndose a correr jalando del cuello de la alpaga en la

que estaban montados Ajayu y Khora, atado a esa alpaga

estaba la otra que cargaba los bultos.

Khora, suj tate Ajayu agarraba de las manos de

Khora, y ella se sujet a Ajayu, pero la ni a no evitaba

dirigir su mirada hacia su madre que corr a junto con las

alpagas.

Hija, cu date recomendaba su madre con tristeza,

Khora no entend a lo que suced a, y la despedida de su

madre la acongojaba, no entend a como es que deb a

separarse de su madre sin una explicaci n coherente que

69

la haga entender el por qu ? de todo ese misterio triste, y

le sal an l grimas junto con las de su madre.

Mam , qu es lo que esta sucediendo?

Ya lo entender s, hija m a entender qu ?, Khora no

comprender a. Y nosotros comprendemos? Todo estaba

sucediendo muy r pido que creo yo que no lo sabemos.

Aparentemente Ajayu ya sab a de todo lo que estaba

pasando, todos aparentemente all lo sab an, menos Khora.

No te preocupes, ni a hablaba el padre de Ajayu ,

hijo, debes cuidarte y cuidar de Khora, hijo eres el mejor y

se que todo esto ser sencillo para ti, lo nico que debes

hacer es seguir a esa kullkuta, lo dem s seguir despu s

aconsejaba Chuima soltando la alpaga, Ajayu entendi

perfectamente y se ve a seguro, Khora entendi que

aquello era m s que una despedida, Qu ser a en

realidad?

Hija, debes cuidarte, conf a en Ajayu y desconf a de

ajenos continuaba Pankara mientras se soltaba de la

alpaga, Khora ten a miedo, no sab a nada de lo que ocurr a,

nunca hab a estado desprotegida de esa manera.

Mam ! gritaba Khora casi cay ndose al girar la

cabeza.

Khora, ten cuidado le dec a Ajayu mientras la

sujetaba.

Hija no te sueltes! le gritaba Pankara desde lo lejos.

Las alpagas corrian m s veloces mientras m s alejados

estaban, Ajayu sinti como el viento chocaba con su cara

de manera violenta y no pod a dirigir a las alpagas, ellas

solo corrian, pero siempre detr s de la kullkuta, Entonces

Ajayu no se molest . Y por el lado de Khora solo se

protegi en Ajayu.

Finalmente habiendo recorrido una gran distancia,

Khora ya no pod a ver a su madre, estaba ella sola con

Ajayu.

70

CAPITULO IV

LOS TRES VILLKAS

Tjayu se encontraba sentada observando el suelo con

los ojos tristes, se ve a peor que antes, clavaba sus manos

en el suelo y pod a verse como sus lagrimas lo regaban,

Qu le ocurrir a? En aquello se acerca Sariri mal herido,

Tjayu lo acaricia y le dice cosas que lo calman, Sariri por su

parte tambi n pronuncia palabras para calmar a Tjayu, ella

estaba muy triste como su hubiera perdido algo valioso

como su coraz n.

Qu es todo esto?, qu ocurre?, muy tarde me doy

cuenta, siempre vi lo mismo, soy una tonta se culpaba

Tjayu, Oramke estaba observando todo aquello, ella se

hablaba sola como si nadie estuviera all mir ndola.

Tjayu, qu te ocurre? Por que est s triste?

preguntaba Oramke, en ese momento lleg la lluvia como si

el viento lo trajera, lleg r pido como si se tratara de la

regadera de un dios que regaba el planeta de un lado a

otro, entonces Tjayu cubri a Oramke abraz ndolo.

No ocurre nada Tjayu cambiaba el tono de su voz

tratando de calmarse y de no preocupar a Oramke.

Pero por qu lloras? continuaba preguntando

Oramke, Sariri mord a de la ropa de Oramke y se lo lleva

debajo de las piedras donde la lluvia no llegaba.

En estos momentos, Tjayu debe de estar sola

aconsejaba Sariri , debe pensar en si misma, Tjayu a

quedado destrozada, ahora necesita el silencio para poder

escuchar sus propias palabras y comprender que ha hecho

mal Oramke solo miraba a Tjayu, ella se encontraba

moj ndose con la lluvia con las manos aun clavadas en el

71

suelo, de pronto la lluvia pas y consecutivamente lleg el

sol, Tjayu toda mojada se levant , mir al sol y luego levit

hacia aquello como si quisiera alcanzarlo, a medida que

avanzaba se iba desvaneciendo.

A donde va ella? Oramke estaba interesado.

Se va a un lugar donde ella pueda sentirse mejor, tal

vez encuentre algo que la haga re r. Est totalmente

destrozada.

Pobre de ella observaba Oramke.

Yo dir a pobrecilla, aunque ya sea mayor en a os,

tiene el alma de ni a.

Si ella escuchara lo que dices yo creo que se reir a

comentaba Oramke, por que lo que escuchaba le parec a

algo gracioso y tal vez tierno.

No, Oramke, ella llorar a inconsolablemente, por que

lo que digo es cierto en su totalidad, la historia de Tjayu es

una de las m s tristes que conozco, y a mi me gustan las

historias y s lo que digo.

Oramke se sinti levemente mal.

Debo ser malo, que bueno que ella se fue, y que

bueno que est s aqu , en vez de consolar a Tjayu yo la

habr a hecho llorar aun m s.

Si yo fuera como t , Oramke, dir a lo mismo. Ese es el

motivo de estar vivo: aprendes, sientes, aprecias, llegas a

sentir amor por lo que rodea. En estos momentos t quieres

ayudar a Tjayu. Aunque te equivoques eso te hace de las

personas que se hacen dioses, estoy seguro de que en

estos momentos los dioses te aprecian Oramke pens un

poco.

Pens que los dioses no comprend an.

Hay mucho de que hablar, por que hay mucho que no

conocen. Debemos encontrarnos con tus amigos, ellos ya

est n en camino confirmaba Sariri mirando hacia el r o .

S bete agach la cabeza Sariri.

Pero est s mal herido, no quiero que te lastimes m s

entonces Sariri pens .

72

Vayamos caminando entonces, no hay mucha prisa,

vayamos por all entonces se pusieron a caminar.

Sariri, puedes contarme la historia de Tjayu?

pregunt Oramke curioso.

Ya se los cont una vez, a ti y a tus amigos.

No lo recuerdo.

Recuerdas aquella vez que intentamos salir de la

cueva pero nos encontramos con el laykga Thunja a

Tjayu?

S , nos lo contaste all ?

Una de las narraciones era la de Tjayu, pero la historia

de Tjayu es un secreto que no quiero contar ahora.

Qu tiene de secreto?

No lo s , ella nunca quiso cont rmela, pero Histata s

me lo cont diciendo que no se lo contara a nadie, en mi

opini n Tjayu no quiere que nadie sepa de eso por que no

quiere que nadie se preocupe por ella, la torturar a tan solo

recordarlo, la pobre se pone sensible a veces.

Entonces no me lo contar s?

No, que ella sea quien se los cuente, se los contar

cuando ella este preparada.

Mientras caminaban en frente de ellos se encuentra un

soldado, y caminaron hacia el con m s entusiasmo,

Oramke sac su hanchari y se pone en posici n de ataque,

no por defensa, si no por mostrar que era uno de ellos, al

llegar all el soldado tambi n saca su hanchari que era del

mismo tipo que el de Oramke.

Villka Oramke, no lo esper bamos dec a el soldado

mientras se arrodillaba y clavaba su hanchari en el suelo.

Qui n eres? pregunt Oramke, a lo que Sariri

responde.

Te lo presentar , el es Yapu uno de los guerreros del

clan de Yawsa a hablaba Sariri saludando con la cabeza,

el soldado tambi n saludaba al puma en la posici n que el

se encontraba, Oramke guard su arma.

73

Parece muy preparado, Villka Oramke halagaba el

soldado.

Lev ntate guerrero, dime si tienes un mensaje

ordenaba Oramke.

Los ej rcitos rebeldes est n cerca de aqu , ellos est n

dispuestos a ayudarlo, debo llevarlo con ellos, quieren

hablar con usted personalmente hablaba el guerrero sin

levantarse, Oramke estaba perplejo de las palabras del

guerrero.

Los rebeldes, no quiero nada con ellos, son traidores,

como se atreve a hablar conmigo! se encontraba Oramke

con enojo.

Oramke, no te comportes as

re a Sariri con

paciencia.

Pero ellos son traidores Oramke establec a su

palabra firmemente , deber a cortarle la cabeza ahora

mismo.

Como traidor lo acabar a de inmediato, Villka Oramke

hablaba el guerrero , yo velo por el bienestar de mi

familia, solo quiero lo que es justo, si usted quiere cortarme

la cabeza solo por presentarme no lo aceptar y me

defender por que tengo una dulce mujer a quien amar e

hijos a quienes cuidar, su car cter crea rebeldes mi Villka,

no me obligue a usar mi fuerza y darme m s razones para

ir en su contra amenazaba el soldado aun de rodillas y no

dejando su respeto.

El tiene raz n, Oramke

dec a Sariri , yo te

acompa ar a encontrarte con ellos, yo los conozco, y vi

como algunos obten an esas armas doradas que hasta

ahora son invencibles, todos ellos son amigos.

Oramke pens en lo que ocurr a, nunca hab a pasado

esto, nunca se hab a encontrado con un rebelde y entendi

que los rebeldes exist an por que el mismo no entend a a

su gente, y si el era as como ser an los Villkas?

Ir con usted, guerrero Yapu entonces el soldado los

gui caminando delante de ellos.

74

Quienes est n aqu ? preguntaba Sariri al soldado.

No lo creer as, muchos de nosotros estamos aqu ,

solo puedo mencionar a los que no est n aqu . Si Yawsa a

estuviera, l estar a muy feliz de poder saludar a sus

amigos estaba el soldado muy contento.

Entonces dime quienes no est n aqu orden Sariri

confiablemente, el soldado se puso triste.

Patanakata Khora no est . Cuando ella falleci me

sent muy triste, parte de mi tambi n mor a estaba el

soldado suspirando . Perd name Sariri, no estoy

respondiendo a tu pregunta, aunque muchos de los que

faltan han fallecido en las guerras.

Oramke, no hables orden Sariri. Oramke entend a

que Patanakata Khora era la madre de Ajayu y tal vez

hablar a de ella en ese momento.

Siempre he estado enamorado de ella continuaba el

guerrero , pero ella estaba enamorada de Yawsa a y por

esa raz n peleaba constantemente con Ajayu Llumpha, y

Pankara Kapiri siempre sal a a su defensa, finalmente

Patanakata crey que Pankara tambi n estaba enamorada

de Yawsa a recordaba muy triste el soldado.

Ya no hables le interrumpi Sariri , seg n entiendo

est s casado, por qu recuerdas solo cosas del pasado?

No es el amor que recuerdo, si no los amigos que eran

y la muerte que lamentablemente les llegaba. Mire, mi

Patanakata muri sufriendo, llor cuando ella agonizaba, le

dec a cuanto la quer a, ella lloraba, ella no deseaba morir,

ni siquiera acept el veneno para adelantar su muerte y

dejar de sufrir, muri desangrada. Me qued a su lado y

maldec a a quien la apu al . Se que te gustan las historias

Sariri, esta tal vez son como muchas que conoces pero

esta es muy importante para m . No dir m s para no

ofender a nadie.

Sariri entendi que se lo dec a por el Villka Oramke,

muchos de los guerreros maldicen a los Villka Jiliri que son

los que juegan con la vida de sus tropas.

75

Mira Sariri, all est mi mujer! Se al el soldado

poni ndose contento de la aparici n de su esposa . Ella

fue qui n me propuso matrimonio indicaba sin disminuir el

sonido de su voz, la mujer se pon a colorada.

Pero si eres Jichha! estaba Sariri muy sorprendido.

Claro estaba Jichha contenta de ver a Sariri, despu s

se puso seria y se acerc a Yapu su esposo y

silenciosamente lo rega aba, pero Sariri que ten a un o do

muy fino pod a escucharlo todo.

Por qu dijiste eso?, me las vas a pagar Sariri que

pod a o rla se re a y tambi n o a como se pon an a jugar.

Yapu, ya estamos cerca? preguntaba Sariri.

S , ven, corre respond a corriendo, detr s de l su

mujer. Muy pronto llegaron al lugar, estaban muchos

soldados que ten an el hanchari dorado, muchos de ellos se

acercaron a Sariri contentos de verlo y preguntaron por

Yawsa a.

l se encuentra bien respond a Sariri.

Ser posible que vuelva a liderarnos? preguntaba

una guerrera.

No seas tonta, el no regresar por ti estaba

bromeando otra de ellas.

El regresar cuando todo este preparado, seguro le

dar gusto de verlos a todos les dec a Sariri.

Y Llumpha, sigue tan hermosa como siempre

preguntaba un soldado.

Soy un puma no una persona, para mi todos ustedes

son feos respond a Sariri.

Entiendo, solo puedes mirar gatas, no? bromeaba

el soldado.

Por otro lado Oramke era guiado por Yapu en donde el

l der del ej rcito se encontraba.

Al llegar, Yapu entra en la puerta que se encontraba

atravesando el cerro, obviamente el ej rcito estaba oculto

dentro de los cerros y tal vez bajo el suelo, Yapu hizo que

Oramke entrara en la cueva.

76

Oramke entr con algo de desconfianza, pero se sent a

calmado a la vez y tal vez nada suceder a, al entrar estaba

el l der del ej rcito haciendo una reverencia.

Sea bienvenido, Villka Oramke, lo hemos estado

esperando el l der se pone de pie y se sienta sobre pieles

y pidi que Oramke lo acompa ara, y una arquera tra a

agua para beber.

Por qu me ha llamado, comandante? preguntaba

Oramke, en eso la arquera le sirve un vaso de agua.

No fui yo quien te llam , fue el destino, t conoces a

Sariri el puma de Yawsa a, a la laykga Tjayu una hermosa

laykga y tambi n a otros laykgas que te atacaron en

persona, o se presentaron como tus amigos.

S , pero como sabe eso? pregunt Oramke, nadie

puede saber eso para empezar, nadie estaba all que

pueda contar esas cosas, a menos que est n relacionados

con los laykgas que los atacaron o los defendieron.

Nuestra fuente es muy confiable, es una laykga que

tiene una estrecha relaci n con Tjayu.

Qui n es? preguntaba Oramke.

La llamamos la laykga Yupaichasiri, la laykga de la

curaci n, tal vez la viste?

No, no la recuerdo respond a Oramke tratando de

recordar , pero si he o do de ella se lo hab a contado una

vez la laykga Khory Yatichiri.

Eso no es muy importante despu s de todo, el motivo

de tu presencia es por el Kimsa Chamani, sabemos que

tienes uno de estos el l der le mostr su hanchari . Debes

saber que esta arma impresionante solo lo pueden tener los

justos y solo ellos pueden levantarla solo as .

S , me lo ense aron respondi Oramke.

El caso es que no eres el nico que lo tiene, otros

Villkas tambi n lo tienen, algunos extra amente, otros se

les son heredados y pueden manipularlos como si fueran

de ellos leg timamente. Te llevar con ellos para que los

conozcas en eso el l der abre la puerta y deja que Oramke

77

salga primero, entonces Oramke es acompa ado hasta los

Villkas. Ellos no resultaron estar lejos de all , al entrar en

otra cueva se encontraba en un lugar elegante.

Intentamos que los Villkas se sientan como en su

palacio indicaba el l der, los Villkas se encontraban

hablando entre ellos.

Comandante Chama llamaba uno de los Villkas ,

desear a me comunique cuando un nuevo Chamani

aparezca

hablaba aquel que parec a bastante

responsable, y era mayor a Oramke.

Con gusto, se lo comunicar en cuanto aparezca

respond a el l der reverenciando , ahora mismo lleg el

Villka Oramke Khana de la ciudad de Jalaru aquel Villka

examin a Oramke.

Comun queme en cuanto un Villka se retire con su

laykga

rdenaba el Villka, y luego dirigi la mirada a

Oramke.

Villka de Jalaru, lamento lo que ocurre con su

territorio. Lamentablemente los dem s no podemos hacer

mucho, se viene una amenaza de guerra y todos nos

hemos estado preparando para defendernos

Oramke estaba sorprendido y preguntaba con inter s.

Con quienes ser la guerra?

Todav a no lo sabemos, pero los laykgas han definido

una guerra superior, es posible que dure poco tiempo si

solo nos defendemos y estamos preparados.

Entonces ser una guerra corta? preguntaba

nuevamente con inter s. Las guerras siempre hab an

durado a os, incluso una guerra casi duro cien a os

decimales.

Podr a ser

Y por que no los invadimos y deshacernos de ellos

de una vez? preguntaba Oramke.

Lo que nuestro imperio quiere realmente es combatir

contra los Achatanza, debes saber muy bien que son ellos

nuestros mayores rivales ya se hab an hecho guerra

78

contra los Achatanza anteriormente y siempre se necesito

armas m s fuertes para derribarlos . Aprende desde ahora,

Oramke, muy pronto nos enviaran a la guerra, y bien por ti

si llegas a ser un Chamani, por que cualquiera de nosotros

podr a serlo dicho esto el Villka se retir de all

reverenciando a su igual, Oramke correspondi . Despu s

de todo aquello Oramke pregunta.

Y todos nosotros presentes, podemos ser del Kimsa

Chamani?

S respond a Chama , al ver a uno de ustedes me

alegr , despu s apareci un cuarto y entonces dud , pero

solo de alguno, pero al final aparecieron muchos de

ustedes y entonces dude de la mayor a, no lo entiendo,

qu sucede?

Oramke pensaba un poco de las cosas que suced an.

Por qu dice esto?, yo tambi n soy un Villka y debo

saberlo.

Se lo digo a cualquiera de los Villkas que lo pregunten,

y a usted especialmente por que la laykga Tjayu quiere que

seas su aprendiz, y usted tendr que escoger a otros

Villkas para llevarlos con la laykga Tjayu. A los dem s

tambi n se los llevar n otros laykgas, no sabemos por qu ,

pero algunos ya se fueron.

Debo escogerlos?, parece dif cil.

Como no conoce a muchos le ser sencillo Villka, yo

apuntar a a cualquiera y eso ser a suficiente, ahora mismo

debe escogerlos.

Ahora mismo!?

S , caminaremos cerca de ellos y cuando alguno de

ellos le llame la atenci n solo d game.

Empecemos entonces comenz Oramke no teniendo

remedio y queriendo terminar con el trabajo de selecci n ,

y por qu tiene que ser ahora? preguntaba Oramke.

La laykga Tjayu desea llev rselos esta noche.

No creo que haga eso, ella se fue a un lugar que nadie

conoce.

79

La laykga Tjayu siempre cumple su palabra, ella

estar de un momento a otro, as que es mejor escoger a

los Villkas ahora.

Ser dif cil escogerlos solo as admit a Oramke, en

ese momento una ni a se le acerca.

Oramke! T tambi n? estaba contenta la ni a.

Causi Naira! Qu haces aqu ?

Yo tambi n tengo esto le mostraba el hanchari que

ella ten a, a diferencia de muchos que el hab a visto ese

ten a una ranura en el centro del arma , all esta Mamani

Chacha y tambi n Lathiri Chikga aquella llevaba a Oramke

tom ndolo de la mano y con ellos iba caminando muy de

cerca el comandante.

Mi Villka, creo que ya eligi a sus amigos observaba

el l der sigui ndolo , le dije que ser a sencillo.

S , qu sencillo la ni a llev a Oramke hasta llegar

con sus amigos, solo al encontrarse se saludaron y el l der

los apart de los dem s y los dirigi a sus aposentos.

Es incre ble que t tambi n est s aqu

dec a

Mamani.

Nosotros tres, ser incre ble hablaba Chikga que solo

contaba a los tres varones y se olvidaba de la ni a Causi. Y

entraron en los aposentos del l der.

Muchas cosas raras est n sucediendo, mis Villkas, en

momentos pienso que los dioses est n jugando con

nosotros, lamento decirles que son demasiados Chamani,

tal vez muchos de ustedes funcionen solo como se uelos,

en cualquier momento solo llegar n a quedar solo tres de

ustedes.

Que podemos ser se uelos? preguntaba Mamani.

No importa si estoy cerca de ti le hablaba Causi a

Chikga.

Todo esto parece rid culo hablaba Chikga , es cierto

que somos demasiados, tal vez muchos de nosotros

mueran.

80

La profec a dice que tres de ustedes conformar n el

Kimsa Chamani continuaba el l der , pero a ustedes se los

llevar la laykga Tjayu y seguramente ella les ense ar

Oramke qued pensando, entonces el l der tom los brazos

de Oramke, le estaba colocandoalgunas manillas hechas

de metal dorado.

Qu son estos? preguntaba Oramke.

Son armas defensivas respond a el l der , espero

que le sean tiles.

En ese momento llegaba la laykga Tjayu y se mostraba

en la puerta contenta como si nada le hubiera ocurrido y

tambi n estaba Histata.

Tjayu! ? Qu pas ? preguntaba Oramke.

No pas nada la laykga Tjayu mostraba contento ,

ya debemos irnos, ya es hora se encontraba Tjayu pasiva

como siempre, Chama el l der se acerc a ella.

Laykga Tjayu, desea algo m s de nosotros?

L der Chama es un gusto verlo, pero ya es hora de

irme anunciaba Tjayu.

Es un placer verla de nuevo laykga Tjayu, no ha

cambiado nada, contin a tan hermosa como siempre.

No m s halagos interrumpi Tjayu.

Entiendo, puede llev rselos Chama hizo traer llamas

para cada uno de los ni os y los hicieron montar en ellos,

llevaba cada una de las llamas alg n bulto de provisiones,

ya estaban conscientes de que los Villkas se ir an, y que al

final ninguno de ellos quedar a.

Por otro lado Ajayu y Khora continuaban corriendo

montados sobre una alpaga y con la otra que estaba atado

con la que montaban, la kullkuta dej de volar y se

transform en mujer, obviamente Ajayu se sorprendi , el no

sab a que la kullkuta era tambi n mujer.

Eres una laykga? pregunt Ajayu muy interesado.

S , pero no tan fuerte como Tjayu y los dem s, a

dem s soy aprendiz aclaraba con su voz tranquila y dulce

81

para Ajayu , descansaremos aqu , las alpagas deben

descansar.

No estamos cansados respondia una de las alpagas

con la voz masculina y joven.

Hablan!? observaba Ajayu.

S respondia la otra que ten a la voz femenina ,

somos viejos amigos de Tjayu, nos pidieron que los

traj ramos aqu .

Ajayu se ve a contento de ver amigos de Tjayu que

eran alpagas totalmente blancas, tanto como aquellas

nubes que dicen que no habr lluvia.

Y ustedes como se llaman preguntaba Ajayu.

Yo soy Huyphi Hankko respond a la alpaga hembra.

Y yo soy Apachita Khuna respond a el macho.

Khora! Llamaba Ajayu , ven a saludar, son amigos

de Tjayu. Pero Khora estaba perdida en su tristeza y no

pon a atenci n a Ajayu, entendiendo esto, el muchacho se

limit a dejarla en paz.

En aquel momento el sol se escond a ya, y Khora se

sent a triste por dejar la ciudad donde ella hab a vivido y tal

vez nunca m s regresar a. Se alegraba un poco al ver el

horizonte rojo, pues es pasivo y tranquilo, las alpagas se

dispersaron por su parte y dispon an de su tiempo, Ajayu se

levant y desat uno de sus bultos.

Khora, ten Ajayu estaba d ndole a Khora un plato de

oca y tambi n le da un plato a la muchacha kullkuta.

Khora recordaba con tristeza lo que hab a ocurrido,

estaba lejos de su casa y en especial de su madre quien la

mimaba demasiado.

Est s triste de dejar tu casa? preguntaba la kullkuta

a Khora.

S , extra o a mi madre la muchacha mir tambi n el

horizonte y suavemente mencionaba lo que ella sent a.

Yo no conoc a mi madre, nosotras somos raras,

nunca conocimos a nuestras familias. Pero eso me hizo

m s fuerte comentaba la kullkuta sin sentimiento alguno.

82

Ajayu que estaba sentado junto a ella la miraba, la kullkuta

miraba a Khora que al parecer no ten a intensiones de

escucharla, Ajayu tratando de dar vida a las palabras de la

muchacha pregunt .

Como que te hiciste m s fuerte? la muchacha solo

esperaba alguna reacci n de Khora y no as de Ajayu, con

este motivo se dijo a si misma.

Soy una tonta, mis palabras no sirven para consolar a

una ni a. Una ni a es muy sensible, Ajayu, debes

recordarlo siempre le hablaba la kullkuta de manera triste.

No te preocupes, Khora es valiente me salv una vez

comentaba Ajayu con contento, pero Khora aun estaba

deprimida mirando el horizonte.

Ya s

se dec a la kullkuta como si tuviera una gran

idea, y corri hacia Khora y le tap los ojos.

Ahora ver s lo que t quieras ver, Khora indicaba la

muchacha, y Khora no notaba nada al principio, despu s

pudo notar im genes claras como si sus ojos estuvieran

abiertos, vio a su madre sentada en la habitaci n de Khora,

ella lloraba la ausencia de Khora abrazada a sus prendas.

Khora se sent a a n m s triste y comenz a llorar, la

muchacha de inmediato dej que Khora viera la realidad,

pero Khora lloraba sin consuelo, la muchacha se sinti peor

de como estaba al principio.

Por el amor de los dioses, por que soy tan tonta!

gritaba la muchacha sin poder hacer otra cosa, Ajayu que

estaba cerca de ellas se puso a re rse de la muchacha, le

era gracioso solo las palabras de la muchacha.

Y t por qu te r es!? Le gritaba la muchacha

enojada, Ajayu no deten a su risa, le divert a los gestos que

hac a la kullkuta, luego de esto la muchacha intentaba

atraparlo, pero Ajayu se le escapa, pero la muchacha no se

rend a , te ense ar a no re rte de m ! le gritaba la

muchacha.

Re rse de ti es muy divertido

estaba Ajayu

divirti ndose.

83

!Cuando te atrape ver s gritaba m s enojada aun y

lanz ndole piedras y no logrando hacer que le alcanzaran.

Eres una laykga y no puedes alcanzarme? le

gritaba Ajayu como si se divirtiera como nunca.

No me hagas ver como a una tonta y d jate atrapar!

Si me dejo atrapar que me har s?, acaso me

pegar s? la muchacha se detuvo cansada.

No! Gritaba la muchacha, luego dijo bajando la voz y

mirando hacia el suelo jadeando del cansancio , voy a

arrullarte

y cuidarte, cuando este dormido entonces te

matar

luego ella mir a su izquierda, all estaba Ajayu

con una sonrisa.

Ahora que me lo dices no me dejar atrapar estaba

Ajayu burl ndose de la muchacha. Khora entonces

comenz a re rse suavemente, la muchacha continu

persiguiendo a Ajayu y corr an alrededor de Khora, la

muchacha a n le lanzaba piedras que no alcanzaban a

Ajayu, la muchacha se fij al fin en Khora que re a.

T tambi n te r es de m ? Preguntaba muy seria la

muchacha y Khora volvi a llorar , no no llores no era mi

intenci n... Por el amor de dios!, por qu me hicieron

tonta?! preguntaba la muchacha mirando el cielo, al darse

cuenta Khora volv a a re r, esta vez a carcajadas y

agarr ndose del vientre, entonces la muchacha dej de

enojarse y se alej de all con una sonrisa.

M s tarde Ajayu acompa aba silenciosamente a Khora

que ya estaba m s tranquila y ya no lloraba, Khora se

acerc a la muchacha.

Gracias, estoy feliz de conocerte la muchacha que

estaba sentada es abrazada por Khora en forma de

agradecimiento, la muchacha ser a para Khora la nica

persona cercana a su madre, y aquella corresponde al

abrazo. En ese momento aparece Tjayu, con ellos estaba

Oramke y los tres Villkas que ven an con l.

Khora, Ajayu llamaba Oramke, Ajayu reconoci a los

Villkas por su forma de vestir y camin tranquilamente hacia

84

su Villka, al estar a unos pasos de l se arrodill mostrando

respeto, en cambio Khora no se movi de donde estaba.

Parece que lo has hecho bien hablaba Tjayu

dirigi ndose a la muchacha que se encontraba con Khora .

Y t dec as que no te llevabas bien con los ni os.

Tal vez me lleve bien con esta ni a mostraba la

muchacha con contento, Khora al ver a Tjayu corre hacia

ella , o quiz no contradec a la muchacha no dejando de

sonre r.

Quiero que me digas lo que sucede orden Tjayu a la

kullkuta.

Mientras tanto Oramke presentaba a sus amigos, Ajayu

se encontraba reverenciando.

l es el Villka y mi primo Lathiri Chikga del ayllu de

Intimayta, hijo de la guerrera U chuqui a Thaya Chikga

inclinaba un poco la cabeza.

l es Mamani Chacha continuaba Oramke , Mallku

del ayllu Kellka, hijo del sabio Inti Alsu de la misma

manera Mamani inclinaba la cabeza al presentarlo.

Ella es la Villka Causi Naira y mi prima del ayllu

Acarapi, hija del guerrero Wiri Ari y prometida de Chikga la

Villka inclinaba la cabeza como los dem s, Oramke se

acerc a Ajayu y a Khora para presentarlos.

Esta ni a es Khora Pankara anunciaba Oramke, las

presentaciones se hacen por orden de importancia, o sea

se comienza por el m s importante y se termina por el

menos importante , hija del guerrero Thunqui a Haniwa y

la guerrera Pankara Kapiri Khora al igual que los dem s

inclinaba la cabeza para saludarlos.

Este ni o es Ajayu Wi ay hijo de el campesino y

guerrero Chuima Thuru y la guerrera y campesina

Patanakata Khora de la misma manera inclina la cabeza.

Pero Ajayu no solo es un campesino a ad a Khora .

El es tambi n un guerrero hablaba Khora que escuch los

rumores de que Ajayu era invencible en las peleas. Aquello

ocurri cuando llegaron con los pastores, y por no haber

85

sido vencido aquello lo hac a un guerrero, entonces es m s

importante que Khora.

En verdad es un guerrero? preguntaba el Villka

Chikga. Oramke hab a olvidado que vio a Ajayu deteniendo

flechas disparadas y que su padre Chuima Thuru le hab a

ense ado todo aquello, si pod a detener flechas en el aire

entonces si es un guerrero, Chikga se adelant a Oramke ,

en verdad es un guerrero?

pregunt

Chikga

personalmente a Ajayu a lo que l responde.

No, en verdad, me han vencido en una ocasi n

Khora de inmediato interviene.

Pero aquella vez fue por mi culpa Chikga mir a los

ojos de Ajayu.

Yo tambi n soy un guerrero hacia entender Chikga ,

y quiero medir mis fuerzas contigo Chikga estaba

se alando con el hanchari a la cara de Ajayu, era un duelo,

pero en ese momento Ajayu no ten a ning n arma y

Oramke lo hace conocer.

Pero Ajayu no tiene ning n arma y mucho menos un

arma como esa y de inmediato el b culo de Ajayu

apareci clavado en frente de l.

Es el b culo de Ajayu! afirm Khora. Ajayu estaba

sorprendido, aquello solo hab a aparecido en el mundo de

laykgas y era raro verlo en el mundo terrenal, entonces

Ajayu se acerc lentamente al b culo. Era un duelo con un

Villka y era algo que no deb a rechazar, Ajayu quit del

suelo el b culo y vio al Villka Chikga en frente de l.

De inmediato Chikga ataca velozmente, Ajayu hace que

el b culo gire con las dos manos y desv a el ataque, Chikga

ataca de lado, pero Ajayu se defiende y con un movimiento

hace que Chikga quede desarmado y en el suelo, Ajayu se

encontraba de pie sin amenazarlo, lo que es un error.

Humillaci n hablaba en voz baja Mamani y se

encontraba sorprendido, ya que seg n l, Chikga era

invencible y Ajayu quien se supon a era un campesino lo

hab a desarmado en un abrir y cerrar de ojos, y en estos

86

momentos seg n los Villkas, aquel estaba haciendo alarde

de su fuerza humillando a Chikga, Causi corri hacia

Chikga quien es su prometido.

Qui n te crees!? gritaba molesta la Villka Causi a

Ajayu, en realidad Ajayu no sab a lo que estaba ocurriendo,

ya que los ni os con quienes l combat a solo se retiraban

si venc an, obviamente Ajayu no estaba conectado con los

Villkas.

Ajayu se acercaba Oramke . Debiste terminar con la

punta del b culo en el cuello de Chikga, al no hacer eso los

Villkas nos sentimos ofendidos estaba Oramke indignado

pero tambi n amigableme, luego apareci Tjayu en la

escena.

Ya v monos, debemos llegar esta noche orden

Tjayu no habiendo notado lo ocurrido, de ser as , a n as

hubiera dejado las cosas como estaban, ninguno de los

ni os dijo algo y montaron sus cam lidos callados, solo

Khora se acerc a Ajayu.

Perd name se disculpaba Khora, Ajayu entonces

not que por lo menos ten a una amiga.

No debes preocuparte por nada hablaba la voz de

Aruma , creo yo, que son tonter as.

Tienes buenas amigas interven a la alpaga hembra.

Otra cosa interven a la alpaga macho si a n as te

sientes solo, debes saber que por lo menos te tienes a ti

mismo culminaba.

Entonces Ajayu sinti acompa ado, una simpleza como

esta le era superado, ahora aunque estuviera solo.

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88

CAPITULO V

AMIGO ANONIMO

Calladamente llegaron por fin a un lugar donde todos

pueden descansar, hab a all una peque a casa clavada en

las faldas de la monta a, aquella casi no se pod a encontrar

a simple vista, ya que estaba rodeado de todo un bosque

de ke ua y de otras plantas que crec an all .

Descansaremos aqu indic Tjayu, y entraron en la

casa, el lugar parec a c modo, entrando en la casa se not

que estaba dividida en otras habitaciones m s, los Villkas

se separaron de Ajayu y se acomodaron en distintas

habitaciones, las alpagas se quedaron junto a las cuatro

llamas que eran de los Villkas dispers ndose por el exterior.

Por su parte, Khora era la nica que estaba Ajayu.

Se quedaron a descansar all esa noche, el cansancio

dej dormir r pidamente a los Villkas. Por su parte Ajayu no

pod a dormir, hab a ofendido a un Villka, Khora tampoco

pod a dormir hab a abandonado su casa donde su madre la

extra aba. Esa noche pod an haber hablado de sus

problemas, pero no era necesario, los dos cerraron los ojos

y trataron de dormir sin decirse nada. M s tarde, cuando

Ajayu entraba en el sue o, Aruma lo interrumpi .

No debes preocuparte por nada, Ajayu. Estaremos

tristes, pero lo tuyo no es nada en comparaci n de lo que

sufro yo Aruma ten a toda la raz n, lo de Ajayu no se

puede comparar con lo que sufr a Aruma que siempre a

estado encerrada en un solo lugar y obscuro.

Aruma hablaba Ajayu , no s que decirte. Soy fuerte,

y esto no debe preocuparme.

89

S , as debe ser siempre, siempre debes mostrar valor

y no importando con quienes te afrontes, ese Villka no es

nada comparado contigo.

Por qu lo dices? le preguntaba Ajayu con inter s,

la ni a laykga se call en ese momento, pero respondi un

poco t mida.

Es que yo

te admiro Ajayu se encontraba

pensando.

Por qu

no me hablaste desde hace rato?

Necesitaba compa a.

Es que

no quiero hablar contigo si pueden

escucharnos a la ni a se la o a como si estuviera t mida

por algo.

Por qu no?

Es que

yo

puedo decir muchas cosas, que no

quiero decir y no quiero que nadie lo sepa.

Que sepan qu ?

Oh Ajayu! Ja, ja la ni a re a, uno no entiende el por

qu , qu malo eres!, ya no hablar contigo y el colibr

por el cual suele hablar la ni a laykga dej de resplandecer.

Ma ana ya veremos dec a Ajayu ya m s tranquilo y

se acomod para dormir, luego not que Khora no dorm a.

Khora entonces dirig a la mirada a Ajayu.

T crees que regresemos pronto? pregunto luego.

No lo s respondia Ajayu , quiz regresemos pronto.

Debemos esperar.

Se callaron, y luego se escuch el sonido de una quena

que proven a del colibr , y esto ayud

a dormir

profundamente a los ni os.

Lleg la ma ana. Despu s de la pelea anterior contra

Chikga, aquel se ve a muy molesto con Ajayu ya desde el

d a anterior, por su parte Ajayu no se encontrar a con l ,

pero por otro lado quisiera disculparse con el Villka, por que

de todos modos era un Villka, pero aquel estaba dormido, o

hac a que estaba dormido.

90

Como siempre Ajayu se levant temprano y se puso a

caminar por el campo, se sent a observar el rio que se

encontraba a buena distancia de all , en la parte superior

del cerro se encontraban las alpagas junto a los dem s

cam lidos, y no muy distante de Ajayu, estaba Tjayu como

en una anterior ocasi n.

Qu sucede, Ajayu? preguntaba la laykga muy

interesada. Para Tjayu, Chikga es quien tiene toda la culpa,

Ajayu demostr ser mejor y Chikga deber a aceptarlo, como

sea deben recordar que los laykgas pueden saber muchas

cosas sin consultar a otras personas.

No sucede nada, solo quise caminar comentaba

Ajayu.

Lo que sucedi no debe preocuparte, Ajayu.

No me preocupa para nada respond a Ajayu, adem s

lo mismo le hab a dicho Aruma, y a adi , pero me molesta

que piense que lo he ofendido, adem s pele con todo,

olvid ndose que era solo una pr ctica y se puso muy

violento.

T notaste eso? Preguntaba la laykga, C mo uno

puede notar un detalle como ese en tan solo un momento

de batalla? , Pero t , a n as peleaste con violencia

a adi Tjayu.

No quise hacerlo, pero pens que se sentir a ofendido

si no lo hiciera, tambi n sent a que aunque me detuviera el

podr a matarme Tjayu entendi que Ajayu ten a un real

instinto de guerrero, es realmente digno de sus padres.

Ahora todo est bien, ya no te preocupes por nada.

Ven aqu , Ajayu, y si ntate a mi lado.

Ajayu se sent al lado de Tjayu, era lo nico que el

pod a hacer por el momento, adem s Tjayu siempre tiene

maneras de consuelo.

Por otro lado, la Villka Causi la prometida del Villka

Chikga tambi n estaba enojada con Ajayu, ella se hab a

levantado poco despu s de Ajayu y tampoco hab a podido

dormir despu s de haber despertado por la media noche,

91

aun ya en la madrugada no hab a olvidado nada de lo que

hab a ocurrido, continuaba enfadada, as que en ese

momento se levant y busc a Ajayu. Primero se acerc

donde l dormir a, solo encontr a Khora, se alej de all y

sali afuera, muy pronto encontr a Ajayu y con l a Tjayu.

Causi!, que bueno que est s aqu saludaba Tjayu al

verla, pero Causi no respondi y se dirigi directamente

hacia Ajayu.

Ni o, debes disculparte con Chikga! reclamaba la

Villka con molestia, Tjayu volvi a mirar a Causi.

No puede hacerlo respond a Tjayu con paciencia ,

sus errores son m nimos al de el Villka, l es quien deber a

disculparse Tjayu volvi a desviar la mirada hacia el

horizonte . Ajayu Tjayu dirigi la mirada a Ajayu , te

ordeno que no te disculpes con ning n Villka.

Ajayu se puso de pie sin saber que hacer, la ni a Villka

ten a toda la autoridad de su imperio, pero la laykga Tjayu

ten a toda la sabidur a.

Disc lpate con tu Villka continuaba molesta Causi

ignorando las palabras de Tjayu que ya no dec a nada, la

laykga coloc sus manos tras su cuello y se apoy en ellos

recost ndose en el suelo.

Ajayu se alejaba de all calmado y no tratando que la

Villka lo molestara, pero la ni a es persistente y lo segu a

con celo. Ya a una buena distancia de all la ni a hech un

grito, Ajayu mir a su espalda, era una serpiente que

lentamente pasaba entre las piernas de la ni a, al parecer

busca calor y la serpiente es especialmente confianzuda, la

ni a se queda tiesa del miedo. Ajayu corre hacia ella, la

serpiente continuaba justamente en los pies de la ni a que

estaba totalmente asustada, callada y no pod a hacer nada

por que estaba confundida, sus ojos lagrimeaban de miedo.

Serpiente, por favor no lastimes a mi Villka instaba

Ajayu , te ruego que la dejes en paz continuaba Ajayu, la

serpiente levant su cabeza como si escuchara a Ajayu si

quieres abrigo tal vez te encuentres mejor en esta chuspa

92

recomendaba Ajayu mostr ndole una bolsa peque a, la

serpiente se alej de Causi y se acerc a la chuspa de

Ajayu, y este dej que la serpiente entrara en el, sucedido

aquello se la guard .

Vamos a matarla

ordenaba Causi totalmente

recuperada de su miedo.

Mi Villka, ella es mi amiga ahora y no tiene intensiones

de lastimar a alguien Causi se enoja y se aleja molesta de

all , en frente de ella estaba Tjayu.

Causi, no debes enfadarte con Ajayu de esa manera,

de no ser por l, esa serpiente te habr a mordido y tal vez

morir as la ni a no escuchaba a Tjayu , yo dejar a que

mueras continuaba Tjayu con paciencia.

No se lo agradecer hasta que ese campesino se

disculpe con Chikga, y no necesito tu compasi n.

Por otro lado se encontraba Khora despertando de su

sue o, se encaminaba hacia la puerta, pero antes de llegar

a ella observa un hueco, dentro estaba la kullkuta, Khora la

despierta solo al mirarla y sin hacer ruido.

T , qu haces mir ndome? preguntaba la kullkuta

mirando fijamente a Khora que tal vez est un poco

recuperada, despu s de todo a ella le gustaba estos

ambientes. La kullkuta no tendr a que arruinarlo.

Eres muy linda cuando duermes como kullkuta

comentaba Khora.

Te haces la burla de m ? preguntaba la kullkuta

molestada por despertarse.

No me burlo, debe ser muy divertido ser una kullkuta,

poder volar y ver los paisajes desde el cielo la kullkuta

entendi lo que quer a Khora y habl con amistad.

Si quieres te puedo ense ar propuso la kullkuta.

De verdad?! Khora mostraba su felicidad con una

sonrisa, y en ese momento la kullkuta sal a de su hueco de

un vuelo y se transformaba en mujer . Ser kullkuta debe

tener ventajas, no hace falta que tengas que vestirte

93

observaba Khora viendo que la vestimenta de la kullkuta

era la misma que usaba desde el d a anterior y como

kullkuta no ten a que quit rselo.

No, no hace falta, las prendas que tengo puestas son

parte de la magia de convertirse en kullkuta.

De verdad?

S , eres mi amiga, y te prometo que muy pronto

tambi n volar s como la kullkuta Khora encontr la

felicidad que hab a perdido.

Te lo agradecer mucho estaba muy contenta Khora.

Alg n d a podr hacerlo sin necesidad de ellas, pero

por ahora tendr que usarlas.

En ese momento aparec a Causi enojada e

interrumpiendo y pasando en medio de la kullkuta y Khora.

De inmediato entraba Tjayu tambien.

Ni os, ya es momento de despertar ordenaba Tjayu

mientras sacaba unas vasijas para traer agua , deben ir al

r o a traer agua y algunos peces, Sariri e Histata los

acompa aran estaba Tjayu muy tranquila colocando

delante de los seis ni os todos los utensilios que ella hab a

encontrado.

Nosotros no iremos, somos Villkas protestaba Causi

con orgullo y tajantemente.

Ella tiene raz n a ad a Mamani.

Ustedes me decepcionan realmente hablaba Tjayu

mientras sal a entre los arboles que se encontraban en la

puerta.

Yo ir ofreci Ajayu, pero Causi no se lo permitir a.

T no te iras hasta disculparte con Chikga.

Si no traigo el agua y peces que beber n y comer n

los Villkas? preguntaba Ajayu muy tranquilo, la ni a se

enoj y no supo que decir, pues el ten a raz n.

Yo ir contigo se ofrec a Khora acerc ndose a Ajayu,

Sariri se acerc y dej que Khora y Ajayu se montaran.

Yo tambi n ir con ustedes habl Oramke.

94

Por qu t tienes que ir? preguntaba Causi molesta.

En ese momento Histata se acercaba a Oramke para que

Oramke se monte en ella.

Ellos son mis amigos comentaba Oramke mientras

se montaba.

T no debes ir, eres un Villka, que vayan ellos

continuaba Causi.

Yo ir , es mejor estar con ellos dec a Oramke.

Y nosotros, acaso no somos tus amigos?

preguntaba molesto Chikga.

Ya debemos irnos, se har tarde para el desayuno

hablaba Histata, los cachorros se acercaban felices para ir

con sus padres, estaban los tres.

Chux a Naira! se sorprendi Oramke, el cachorro

hubo muerto peleando contra el laykga de ninaruna, pero

ahora estaba all sano y salvo. El cachorro mir a Oramke.

Villka Oramke, que bueno que se encuentre bien

hablaba el cachorro.

Pero t est s muerto!

No, pero me hubiera dolido mucho si Tjayu no me

hubiera sacado de all en ese momento el cachorro miraba

con contento.

Hijos interrumpi Sariri dirigi ndose a sus tres

cachorros , ustedes cuiden de los Villkas ordenaba Sariri,

los cachorros regresaron no muy contentos de la decisi n

de su padre. Sariri e Histata ya se marchaban, Causi y

Chikga estaban molestos, a Mamani no le importaba y

continuaba recostado.

Mientras Oramke iba montado en Histata observaba a

Ajayu y a Khora que ten a su quijada en la cabeza de Sariri,

desde all Khora observaba contenta el paisaje, la discusi n

de los Villkas no hab a afectado en nada a la ni a.

Ajayu que estaba a la espalda de Khora se encontraba

m s distanciado y distra do con los rboles. Luego Ajayu

vio flores, los cort y se acerc a Khora, Khora se da la

vuelta y se puso frente a frente con Ajayu, Khora estaba

95

contenta y pon a flores en el cabello de Ajayu, ellos estaban

contentos. Ajayu que se ve a molesto, se pon a contento

con la presencia de Khora, tal vez Ajayu olvidaba su

discusi n con Causi la Villka.

Ya llegamos anunciaba Histata y hac a que Oramke

bajara de ella, luego Ajayu baj de Sariri y ayud a Khora a

bajar del puma, Oramke se acerc a Ajayu.

Ajayu lo llam el Villka Oramke , debes perdonar a

mis amigos hablaba Oramke acerc ndose a Ajayu que se

qued sorprendido, los dem s Villkas le hab an pedido que

se disculpara, pero Oramke ped a que los perdonara, luego

Oramke simplemente continu y se dispon a a manipular

las vasijas.

Eres muy maduro, Oramke observaba Sariri.

Ajayu continuaba Oramke , Mamani, Chikga y Caus ,

son mis amigos. Pero nunca los he visto de esa manera,

eso es por que no te conocen ni a Khora. Tal vez yo

actuaria como ellos hace mucho. Ajayu como t Villka

principal te ordeno que no te disculpes con ellos.

Ajayu se vio en problemas, Ajayu quer a disculparse

con Chikga, pero esta es la segunda vez que o a la misma

orden.

Por qu no debo hacerlo? Preguntaba Ajayu.

Quiero saber hasta donde llegan ellos, y espero que te

conozcan como te conozco yo.

Por otro lado Causi se encontraba sola, tap ndose la

cara con las manos, ella se encontraba triste por lo que

hab a sucedido. Mamani y Chikga estaban dentro de la

casa de Tjayu, tal ves ellos no estaban molestos como

ella pensaba Causi. En ese momento se acerca la kullkuta

volando y transform ndose en su forma humana, al estar al

lado de ella pregunta como una amiga.

Sola, por qu ? La kullkuta miraba a los ojos de la

ni a , tus amigos est n dentro, por qu no est s con

ellos? Est s molesta con ellos tambi n?

96

No estoy molesta con ellos, estoy molesta con

Oramke que prefiere a esos campesinos, estoy molesta

tambi n con ese campesino, ese ni o desleal, si estuviera

en casa har a que le corten la cabeza la ni a hablaba con

molestia.

Sabes qu ?, a pesar de que seas una ni a dulce ya

empiezo a odiarte, eres caprichosa y tonta.

La ni a se pone de pie enfadada.

Ordenar que te cacen y te cocinen dec a muy

molesta la ni a.

No te tengo miedo, si quisiera te matar a ahora y no

har as esa orden dec a la kullkuta muy tranquila , si de

alguna manera yo te salvara o ayudara me perdonar as la

vida? preguntaba la kullkuta.

Tal vez continuaba Causi con enojo.

Tengo entendido que Ajayu te ayud con una

serpiente, tal vez la serpiente hasta pudo matarte, por qu

lo sigues odiando?, el pod a dejar que la serpiente acabara

con tu vida y el as no tendr a problemas contigo, debe ser

demasiado amable, yo dejar a que la serpiente acabara con

tu vida

la kullkuta notaba que la ni a no pon a atenci n,

pero la muchahca kullkuta continuaba . l es Ajayu Wi ay,

el esp ritu eterno, eterno por que al respetar a sus iguales,

superiores y tambi n inferiores los dioses le regalan la vida,

se puede decir que hace honor a su nombre y seg n

entiendo nunca te ofendi , y t , Causi Naira, ojos de

esta o.

Y eso qu ? interrump a Causi con enojo.

Tus ojos son fr os y demuestran odio, tambi n haces

honor a tu nombre, tus ojos brillan como el esta o, pero

brillan de odio. No puedes ser buena con Ajayu?

No puedo ser buena con l, el humill al Villka Chikga

mi prometido.

Eres una dulce Khoya y toda tu familia es de la

realeza. Pero debes saber que hasta ustedes mueren,

97

deber as tenerle miedo a Ajayu, el es fuerte, h bil e

inteligente, solo su amabilidad no lo hace un feroz guerrero.

Y eso qu ?, si ese ni o no se disculpa, mandar a

que le corten la cabeza estaba la ni a con enfado

soberbio , o mejor, har que le corten las manos.

Esas palabras molestaron a la kullkuta.

Ni a malcriada! Estaba la kullkuta con enojo al fin ,

las serpientes son bastante tranquilas, a n si est s a solas

con ellas qu tales la paciencia y te morder n el cuello la

kullkuta se retira decepcionada de la ni a.

Causi es una ni a bastante persistente, as que se

dirige hacia Ajayu para exigirle que se disculpe con el Villka

Chikga, la kullkuta observaba la marcha de la ni a, vio

como se alejaba del lugar, al ya no ver a la ni a la kullkuta

sinti presencias diferentes a las que conoc a y se dirige

hacia Tjayu con apuro.

Mientras tanto Tjayu se encontraba mirando un muro

enorme hecho de metal que reflejaba a la laykga como si

fuera un espejo enorme, Tjayu se encontraba sentada y

cerraba los ojos, parec a que sent a el exterior, la kullkuta

aparece en el momento.

Ya s lo que me dir s, trae a las alpagas y dem s se

adelant la laykga, se puso de pie y camin hacia la puerta

y habl

con Histata desde all transportando sus

pensamientos en los de Histata Histata debes traer a los

ni os, pronto.

Por qu ? Acaso ocurre algo malo? pregunt

Histata estando en el r o.

Es importante, la laykga Cillu Khana ha encontrado

nuestras huellas, tiene rdenes de encontrarnos y en

especial asesinarme.

Llevar a los ni os ahora mismo respondi Histata,

mir hacia su amado Sariri y este de inmediato le dirigi la

mirada, Sariri entendi y corri hacia los ni os que se

98

encontraban dentro el agua tratando de pescar algunos

peces con lanzas.

Ajayu ya hab a pescado algunos peces, Oramke

intentaba pescar, pero no era tan h bil como Ajayu, Khora

solo estaba sentada en una piedra moj ndose los pies, en

ese momento aparec a la ni a Caus , tal vez ella habr a

corrido, ya que se mostraba levemente cansada.

Campesino Ajayu! Gritaba la ni a, Ajayu trataba de

ignorarla por las rdenes que le hab an dado . Ajayu,

disc lpate con tu Villka Chikga! continuaba la ni a, de

inmediato Sariri interrump a.

Ni os debemos volver, hay problemas dec a Sariri,

los ni os en ese momento se detuvieron y Khora se

levant , los ni os miraban a Sariri mostrando su duda, y

Causi hac a como si no hubiera escuchado.

Acaso no me escuchaste ni o? preguntaba furiosa

la ni a, en ese momento apareci un titi, o sea un gato

antino de color gris m s grande que un gato casero, a

pesar de su estatura peque a el gato titi es feroz y se

encontraba en la copa de un rbol, Causi lo mir .

Qu animal es ese? preguntaba Causi.

Los encontr

dijo el titi dirigi ndose al puma y a los

ni os, Causi se sorprendi al ver otro animal que hablaba.

Qu simp tico! hablaba Khora mirando al titi.

Qui n eres y qu quieres, titi? pregunt Sariri

haciendo gala de sus poderosas defensas y acompa ado

de su fiel Histata.

Quien soy, no importa respond a el titi , pero lo que

quiero es que me entreguen a los ni os y no pongan

resistencia hablaba el titi con un tono de voz amenazante

y pasivo, para ser peque o el gato es muy valiente.

No podr s t solo con nosotros, as que vete

amenazaba Histata con su voz femenina y tranquila.

99

No soy el nico que est tras sus rastros y no piensen

que vengo de parte de Cillu el titi baj de un brinco del

rbol y se transform en un laykga.

Eres un uywa hakki! observ Khora exalt ndose.

Y no soy el nico afirmaba el laykga.

V yanse ni os, nosotros nos enfrentaremos a l

ordenaba Sariri a los ni os.

Ese uywa es fuerte, yo te ayudar , Sariri respondi

Ajayu agarrando la lanza con la que pescaba, pero en ese

momento al lado derecho de Ajayu aparec a el b culo, y en

la cintura de Khora aparec a la copa. Detr s de Ajayu se

puso Oramke y consiguientemente Khora apuntaba con un

arco a la cabeza del uywa, Causi sin saber que hacer solo

se oculta a la espalda de su anterior salvador que es Ajayu.

Son m s valientes de lo que yo me imaginaba, pero

son unos tontos habl el uywa sacando un arma de entre

sus prendas y se hech al ataque.

Tjayu sinti el peligro en que se encontraban los ni os y

se puso de pie.

Qu haremos? preguntaba la kullkuta.

Trabajemos de inmediato, que todos ayuden.

Mientras tanto Sariri h bilmente se enfrentaba al uywa

que convertido en titi es mucho m s h bil que Sariri, el titi

usaba sus colmillos para da ar las extremidades de Sariri,

finalmente Sariri logra aplastar al uywa.

R ndete, Sariri

ordenaba el uywa titi estando

atrapado por el cuello por la zarpa de Sariri.

Por qu dices eso? preguntaba Khora que se

acercaba lentamente a ellos, definitivamente el titi estaba

perdido, no ten a oportunidad contra un verdadero gato que

es Sariri. Mientras caminaba Khora, sinti como pisaba una

tablilla, lo observ y vio que ten a escrituras, Khora con

cuidado lo ley lentamente.

No soy tu enemigo, debes saber que los laykgas

tenemos corazones distintos de los unos y de los otros,

100

algunos somos buenos, algunos somos despreciables, pero

yo dar mi vida por los dem s

D jenlo habl Khora habiendo le do solo una primera

parte de la tablilla.

Por qu ? pregunt Oramke.

Miren Khora mostraba la tablilla.

Eres un traidor! grit un titi diferente que apareci

entre otros que se encontraban en los rboles, son muchos

titis, es obvio que el grupo conformado de dos pumas y

cuatro ni os es insignificante ante tantos, el titi que estaba

en la zarpa de Sariri comenz a hablar calmadamente.

V yanse, cu dense de los titis y de la laykga Cillu, no

pierdan esa tablilla, en estos momentos ella sabe en donde

se encuentran, y que la he traicionado.

Eres leal a nosotros! Observ Histata , ven con

nosotros propon a despu s.

No, ella sabr donde me encuentro y sabr donde

est n ustedes.

En ese momento Sariri lo suelta, el uywa titi se

transform en su forma humana otra vez.

Por qu nos atacaste leal? pregunt Sariri.

Por que Cillu sabe donde me encuentro y cuales son

las palabras que salen de mi boca, pero me descubrieron,

ya nada importa, v yanse!

No, uywa, te ayudaremos dec a Histata con la voz

tranquila como siempre.

Son unos tontos! Insist a el titi , nunca lo lograremos

as , v yanse, yo tratar de detenerlos lo m s posible

continuaba el titi con fiereza.

Yo nunca abandono a mis amigos insisti Sariri,

divisaron a su frente y estaban rodeados de titis que ya se

estaban organizando y se pon an alrededor de los pumas y

de los ni os a una distancia de diez pasos. Entonces los

ni os prepararon sus armas, en cualquier momento

tendr an que pelear.

101

As no ayudaremos a nadie observ el uywa . Vete

Sariri, corran en este momento.

No amigo, no dejar que mueras solo aqu , si peleas

aqu pelearemos contigo, si quieres te llevaremos con

nosotros insist a Sariri, el uywa puso su mano en la

cabeza de Sariri.

Eres un gran amigo, Sariri, si me llevan los retrasar .

Y no me har a llamar tu amigo.

Pero qu dices?

Estando yo vivo aqu no querr s abandonarme, pero si

muero se que no valdr la pena que se queden hablaba el

uywa tranquilo y triste, Sariri no se dio cuenta del por qu ,

pero el uywa ca a al suelo, Sariri reacciona r pidamente y

deja que el uywa caiga sobre su lomo, los ni os se

quedaron quietos viendo la escena, se notaba que el uywa

se hab a quitado la vida, ya no ten a caso quedarse m s

tiempo, y solo queda huir.

V monos Sariri reaccion con el uywa en su lomo,

Histata recogi a Ajayu y Khora, Sariri a Oramke y a Caus ,

y corrieron veloces con los titis persigui ndolos con una

velocidad casi a la par de los pumas. Los titis son veloces,

pero no tanto como un puma, as que Sariri e Histata

podr an tener ventaja, pero la carga que ten an los hac an

lentos.

Oramke y Causi observaban al moribundo uywa, no

supieron que decir o que pensar, solo pod an sentir que la

muerte de un gran guerrero leal no deber a ser olvidada,

pero se sabe que lo olvidaran, muchos otros h roes son

olvidados como el guerrero uywa que los ayud acabando

con su propia vida.

Los titis les daban alcance, Oramke usaba su hanchari

para derribarlos, en ocasiones Sariri e Histata usaban sus

colmillos y zarpas para herirlos, Khora y Ajayu hac an lo

suyo atacando, Ajayu con el b culo y Khora con sus

flechas, Causi se fijaba en si misma, solo observaba el

valor de los pumas y de los ni os, se sinti impotente, ella

102

no sab a como usar su arma, ella solo lo sosten a en sus

manos como si fuera solo un adorno, y se mostraba

enojada consigo misma por no hacer nada para ayudarlos.

Tjayu esperaba a Sariri e Histata, sab a lo que ocurr a y

preparaba la salida y una muy delicada trampa, sali a la

puerta junto con la kullkuta portando arcos y atacaban con

flechas encendidas, las flechas encendidas no ten an como

objetivo a los titis, si no el mismo suelo que al chocar la

flecha el suelo esparc a fuego esparciendo as a los titis.

Entren r pido! les gritaba la kullkuta mientras se

preparaba para disparar otra flecha, los pumas entran en

una cueva que era una salida opcional de la misma casa.

Los Villkas Chikga y Mamani ya estaban all con las

alpagas, Khora se baj de Histata y corr a hacia Tjayu y la

kullkuta.

Qu haces, Khora? preguntaba Histata.

Quiero ayudar respondi Khora.

No hace falta, ni a le interrump a Histata, pero Khora

de todos modos prepar sus armas. De inmediato los titis

ingresaron al ataque, todos hac an lo posible para

defenderse, se notaron en aquel momento ra ces que

sal an del suelo y se enredaban en los titis.

Qu es eso?! preguntaba Khora admirada de lo

que ve a.

Es una hathakgi que est cerca y est de nuestro lado

respond a la kullkuta, para todos era raro, muchos no

hab an o do de alg n hathakgi, pero sucede en ese

momento los titis estaban sobrepasando a aquellas ra ces,

todos los dem s no tuvieron m s remedio que exigirse m s.

Causi miraba sorprendida el valor de la ni a Khora,

tambi n de Ajayu y Oramke que estaban preparados para

pelear. En ese momento las alpagas meten a los ni os en

el interior de la cueva, tambi n entran Tjayu y la kullkuta.

Los titis eran muchos a n, y a n teniendo una hathakgi

de su lado no lograban detenerlos a todos y muchos de

103

ellos logran entrar en la cueva. Un titi llega a atacar a

Caus , en una reacci n r pida Ajayu la protege poni ndose

delante de ella, Ajayu es mordido por otro en la mano que

agarraba su arma y suelta su b culo, despu s de esto otro

titi intenta atacar a Causi en lugar del otro, este peque o

ten a a Causi acorralada y nadie pod a ayudarla, todos

estaban ocupados, Ajayu hab a soltado la bolsa donde se

encontraba la serpiente y esta muerde el cuello del titi

cuando el estaba a punto de atacar a Caus , r pidamente

Ajayu rescata a su mascota, levanta su arma y vuelve al

combate.

Las ra ces de hathakgi funcionaban tambi n dentro la

cueva, pero de nada serv a que los titis estuvieran

atrapados, por que de todos modos ten an sus armas para

continuar combatiendo.

La trampa no funciona! Gritaba la kullkuta, Tjayu y

ella estaban tratando de activar la trampa que hab an

preparado, las flechas de fuego deber an de destruir el

suelo para activarla, pero no consegu an acertar o si

llegaba esto no funcionaba.

Qu sucede? preguntaba la kullkuta.

Tjayu como los dem s laykgas ten a sentidos dem s y

not de inmediato.

Son los Villkas anunciaba Tjayu, la kullkuta mir

hacia ellos, Chikga y Mamani tambi n estaban peleando,

pero no de manera en rgica, todos estaban quedando

d biles por la cantidad de titis que aparec an, y de esta

manera perd an las esperanzas de lograr vencer, y

pareciera que las armas que ten an no eran lo suficiente

como para poder defenderse.

La kullkuta pens un poco y mir tras todos los titis que

estaban frente a ella, mir tambi n a todos sus aliados

combatiendo valientemente as las fuerzas se les acabe,

mir a Khora que era una ni a que empezaba a

simpatizarle. R pidamente se quit las prendas que hac an

que ella se convirtiera en kullkuta.

104

Qu haces? Preguntaba Tjayu con preocupaci n,

ella sab a que era lo que pensaba su amiga la kullkuta. La

kullkuta estaba callada, quieta y pensativa , sin esas

prendas no podr s convertirte en kullkuta! le gritaba Tjayu.

No importa hablaba la muchacha . Que las prendas

se queden con Khora dec a ya con solo algunas prendas

sobre su cuerpo, y algo peculiar en estas prendas era que

ten an huesillos como adornos en la base de la corta falda y

en la prenda que le cubr a el pecho.

Qu intentas hacer? preguntaba Tjayu, la kullkuta

se preparaba para saltar, y ten a una flecha de fuego en

cada mano, y por alguna raz n se not a la muchacha con

las piernas m s fuertes y el cuerpo liviano como si estuviera

dise ada para correr a gran velocidad, la muchacha

ignoraba a Tjayu y dirigi sus palabras a Ajayu.

Ajayu, recu rdame siempre dec a finalmente con

dulzura la muchacha kullkuta, ella se impulsa con todas sus

fuerzas, la muchacha no se transformaba m s en kullkuta,

por que ya no ten a el ropaje que pod a hacer aquello.

En el momento que la muchacha salt , las ra ces de la

laykga de la tierra se perdieron, y aprovech Tjayu para

empujar a todos los titis fuera de la cueva usando viento

desde dentro, as todos los titis fueron expulsados de la

cueva. Y por parte de la muchacha, volando sobre todos los

titis con su forma de mujer se clava en la trampa insertando

las flechas que provocan una explosi n destruyendo la

construcci n de la laykga Tjayu, Sariri, Histata y las alpagas

se apuraron en proteger a los dem s, incluyendo a Tjayu.

Esperaron un momento hasta que todo pasara, luego de

haber terminado de o r los ruidos de la destrucci n, los

ni os estaban tosiendo por el polvo que se hab a generado,

Khora ilumin el lugar con la luz de su mano, todo era

borroso por la cantidad de polvo, y los titis hab an quedado

enterrados, al fin se hab an librado de ellos, pero la kullkuta

tampoco se salv . Tjayu ilumin el interior de la cueva

usando una luz blanca que se esparci por todo el lugar

105

dejando diminutos puntos lucidos, Luego puso su mano en

la pared de piedras que taparon la salida, lloraba silenciosa,

se puso de rodillas y dej que sus l grimas regaran el

suelo, Khora tambi n se acerc a ella y tambi n se puso a

llorar, la kullkuta era una gran amiga, muy joven e

inexperta, y era tambi n muy bondadosa. Ajayu se acerc

tambi n a la pared, se puso muy triste compartiendo el

dolor que las damas presentes sent an, puso su frente en la

pared y pens en la muchacha que el hab a conocido muy

poco, los Villkas estaban separados de ellos, incluyendo a

Oramke, ellos solo estaban sentados y no dec an nada,

ninguno de ellos conoc an muy bien a la kullkuta.

Era mi amiga estaba Khora con tristeza.

Era una gran amiga, a pesar de ser ingenua tambi n

era divertida recordaba Ajayu.

El uywa titi que agonizaba le hablaba a Sariri en el o do,

despu s de esto Sariri se acerca a Tjayu.

Tengo un amigo que necesita de ti, Tjayu Sariri

solicitaba en el o do de Tjayu, la laykga se levant triste y

se dirigi al titi, al encontrarse con l, la laykga mir a Sariri.

Qui n es l? preguntaba la laykga.

El es un amigo, tambi n se arriesg por nosotros,

ahora agoniza la laykga pone su mano sobre la cabeza del

uywa, y este le habl a Tjayu.

La tablilla debes interpretarla de la forma correcta,

solo t puedes hacerlo, aunque la tablilla contenga tristezas

de tu parte solo t puedes interpretarla despu s de un rato

el uywa cierra los ojos del cansancio, y los cerrar a para

siempre.

No te mueras, nosotros te ayudaremos suplicaba

Sariri.

No, no pierdan m s el tiempo conmigo, mientras yo

siga con vida Cillu los encontrar

contestaba el uywa ,

ella sabe en estos momentos donde me encuentro y ya

estar enviando tropas para encontrarlos, a dem s ya he

vivido demasiado, ya nos volveremos a encontrar, Sariri. No

106

te preocupes, yo me ocupar aun despu s de muerto, te

encargo las prendas que tengo, por si acaso el uywa cort

sus palabras, Sariri comprendi totalmente, aunque era

triste el titi deber a quedarse all para siempre.

Fue un gran amigo a pesar de que no lo conoc amos

estaba Sariri entristecido . Se que ya no sirve que est

aqu solo en cuerpo, pero quisiera sepultarlo se dirigi a

Tjayu, Khora se acerc al uywa y se arrodill , hoy hab an

muerto dos uywa que estaban de su lado y a pesar de que

la kullkuta serv a a los laykgas de Phuruma. Aquellos dos

acabaron sus vidas solo para salvar la vida de los dem s,

por esta raz n nadie tiene la culpa, ya se volver n a

encontrar en alguna parte.

l nos dio esto Khora mostr la tablilla, Tjayu lo tom

y lo ley .

La primera parte es una clave, pero para qu ? se

preguntaba la laykga, luego prosigui con la lectura.

Debes volver donde todo comenz , debes encontrar a

d a obscuro y noche clara, en ellas hallar s el enigma del

Kimsa Chamani

Debes dirigirte a los laykgas que luchan por el

bienestar del Antis, necesitan de tu ayuda, necesitan de la

ayuda de tus amigos, necesitan toda la ayuda posible

T que le diste nueva vida al viento, el viento quiere

m s vida ahora, ella sabe que lo har s por que se siente

nica y sola

Debo advertirte que existe la prueba que no superas,

esa prueba es la fe eterna que t no olvidar s, no lo

olvidar s por que es la maldici n del d a obscuro y la noche

clara, dir gete a ellas y tal vez ellas te salven

107

Eres la nica que puede hacer todo esto, has superado

pruebas insuperables en el pasado y superar s las pruebas

de ahora

Qui n haya sido, me dio la clave de todo. Este

mensaje es totalmente solo para mi hablaba Tjayu

sorprendida todas las respuestas est n aqu , tal vez yo no

muera despu s de todo.

l era alguien que te conoc a? pregunt Histata

habiendo reunido las prendas de la kullkuta.

No, pero sea quien haya sido, a l es quien le debo yo

la vida continuaba Tjayu, Sariri se acerc a ella diciendo.

Ya debemos irnos, Tjayu.

Tjayu se acerc al cuerpo enterrado del uywa y se

arrodill en frente de l, cruz sus brazos en su coraz n y

despu s se agach apoyando sus manos en el suelo y

puso su frente en la tierra donde el uywa descansaba.

Agradezco tu sacrificio, perdiste tu vida por mi vida le

hablaba Tjayu estando sus labios casi chocando con el

suelo.

Simplemente todos se callaron despu s de todo este

suceso y caminaron hacia la salida, los Villkas caminaron

juntos detr s de los dem s y resguardados por Sariri. En el

silencio Oramke les coment .

Fueron buenas personas los que hoy cayeron, y

nunca conocimos sus nombres, si Ajayu muriera lo honrar a

por que luch por m cuando me encontraba en peligro.

Los Villkas no se mostraban con contento, parec an

m s bien confundidos, pero aun as , Causi por su car cter

continuar a pidiendo las disculpas de Ajayu, y quiz Chikga

tambi n lo esperar a.

Por otro lado, en aquel instante Khora corri hacia

Ajayu y lo abraz , y le dec a con tristeza infantil.

Ajayu no te mueras!

108

CAPITULO VI

TJAYU SE ENTREGA AL ENEMIGO

Los ni os, la laykga Tjayu, los Pumas y alpagas, se

encontraban en la salida del largo trecho de la cueva y se

encontraban en las cercan as del rio.

Qu dense aqu , yo explorar el lugar se ofreci

Sariri, al salir de la cueva, sigilosamente exploraba el lugar,

mientras Tjayu pensaba en lo que suced a.

Si nos quedamos m s tiempo ellos nos encontrar n

comentaba la laykga.

Pero a donde iremos? preguntaba Histata.

Iremos donde todo empez respondi Tjayu.

Propongo que regresemos a casa

interrumpi

entonces el Villka Mamani.

Mamani, debemos hacer lo que la laykga diga

respond a entonces el Villka Oramke.

Dejen de discutir, nuestro deber es de protegerlos, as

no les guste lo que nosotros hagamos les recordaba

Histata con firmeza, y Mamani mostraba seriedad.

A donde se supone que iremos? Preguntaba

Mamani , quiz ustedes sean nuestros enemigos y

estamos aqu con enga os.

A que te refieres? preguntaba la puma enojada, y

Tjayu aclar .

Iremos a la quebrada de d a oscuro y noche clara, all

encontraremos m s respuestas, y ustedes los Villkas

estar n a salvo les guste o no.

Es acaso lo que escribi el uywa titi? preguntaba la

alpaga.

109

S respond a Tjayu , hay raz n en aquello, para

poder vivir debemos llegar all .

En ese momento aparec a Sariri.

V monos r pido, vienen guerreros para la captura de

Tjayu, vi c ndores exploradores, pronto estar n aqu .

Oramke, Ajayu y Khora tomen a un cachorro, y v monos de

aqu . Debemos cruzar el r o.

Los ni os as lo hicieron.

Apachita, Hawira habl Tjayu a las alpagas vayan

afuera y vigilen inmediatamente los dos hacen la

vigilancia.

Entonces Sariri e Histata recogieron a los ni os

Oramke, Khora y Chikga se montaron en Sariri.

Ajayu ven conmigo lo llam Histata.

Ajayu as lo hizo teniendo en sus brazos a Hiskha la

cachorra y se mont en el lomo de Histata, atr s de Ajayu

estaba Causi y Mamani.

Ya v monos apur Tjayu y se van corriendo de all

r pidamente hasta llegar cerca del r o.

Se sorprenden, en el r o aparece un c ndor volando en

medio del cielo, por fortuna los arboles de ke ua que

crec an all eran muy altos y ten an la copa frondosa que

hac an imposible la visi n de los c ndores, los pumas y la

laykga se ocultaron bajo su sombra.

Los detendr habl Tjayu.

Pero Tjayu, es a ti a quien buscan Histata la deten a.

S , pero, Khora, Ajayu y Oramke son quienes tienen

m s valor en este momento, ya encontrar el modo de salir

ilesa, ustedes deben llevar a los ni os a la guarida de d a

obscuro y noche clara ordenaba Tjayu.

No debes ir sola la deten a Histata y Sariri tambi n

entro en la conversaci n.

Histata, Tjayu tiene raz n, ella sabe bien lo que hace,

debemos poner fuera de peligro a los ni os y a nuestros

hijos, si Tjayu es capturada iremos a rescatarla.

110

Histata baj la cabeza y entendi , Tjayu era la nica

que pod a distraer a sus enemigos a su voluntad.

Cu date Tjayu se desped a Histata.

V yanse ahora y no peleen ordenaba Tjayu mientras

desaparec a, Sariri estaba en la orilla del r o.

Amada le llam Sariri a Histata , ve primero y debes

llegar a la cueva.

Por qu no vas t primero? pregunt Histata.

Por que los guerreros est n de este lado del rio, si

aparecen los detendr .

Yo me har cargo de eso, ve t primero.

No discutas, tonta, y vete le habl firmemente Sariri,

Histata estaba a punto de decir algo pero Sariri habla

antes , entre m s pronto nos movamos m s pronto

estaremos a salvo.

Esta bien, ir respond a Histata entendi ndolo.

Cu date, Ajayu se desped a Khora de Ajayu desde

donde estaba.

Ustedes tambi n, los esperar en el otro lado del r o

se desped a Ajayu.

Vete ya y con cuidado Histata desped a Sariri.

Ajayu, Hiskha y los Villkas hablaba la puma , nos

adentraremos al rio, respiren hondo y no se suelten los

ni os as lo hicieron, la puma caminaba en el fondo del rio,

la corriente era fuerte, Ajayu sinti fr o al principio y luego

se acostumbr a la temperatura del agua. Al fin llegaron al

otro lado del r o, pero peligro!, un c ndor sobrevuela el

cielo, y deben ocultarse dentro del profundo r o.

M s c ndores sobrevuelan el cielo Sariri estaba

mirando el cielo. Mientras Histata y los ni os casi est n al

descubierto.

Causi no pod a aguantar la respiraci n, y en su

desesperaci n saldr a hacia la superficie a tomar aire,

Ajayu d ndose cuenta le da un poco de su aire. Para Causi

fue repentino e inesperado. Hiskha lo hab a visto todo y con

mucha curiosidad, el agua del r o era lo bastante cristalina

111

como para poder notarlo, pero Hiskha al estar distra da se

suelta de Ajayu y este la agarra antes de que la corriente se

la lleve.

Los c ndores ciegamente se alejan como distra dos por

alguna orden, tal vez Tjayu este tras este extra o suceso.

Por fin Histata y los ni os pueden salir del rio, los c ndores

hab an bajado del cielo y se reunieron en alg n lugar,

aprovecharon ese suceso y finalmente Histata sale con

apuro del r o, estando cerca de all Histata dirige la mirada

hacia Sariri.

Vete, Histata dec a Sariri desde donde estaba,

aunque en realidad lo que hac an era hablar sin fuerza y

leerse los labios.

En las serran as Antinas se debe tener cuidado de lo

que se habla, pues cualquier sonido se puede escuchar

como si estuviera cerca, pero tambi n pueden confundir en

la ubicaci n de donde proviene el sonido, pero una vez

hallada el emisor del sonido uno debe pagar las

consecuencias, y por esta raz n los ej rcitos son muy

silenciosos.

No, quiero que est s conmigo ahora le hablaba

Histata.

Khora se baj del puma y dej al cachorro en el suelo y

corri a la orilla del r o.

Cu date Ajayu! gritaba Khora, en ese momento Sariri

le tap la boca. En ese momento Histata se oculta

velozmente bajo la copa de los rboles. Sariri olfatea la

presencia de una guerrera.

Oc ltense orden de pronto Sariri, agarrando a

Khora con una zarpa y la ocult , Sariri y los dem s oyeron

las voces de guerreras.

Escuchaste lo mismo que yo? pregunt una

guerrera a otra que tal vez haya escuchado la voz de

Khora.

Mira, qu tierno es! se alaba la otra emocionada por

lo que ve a y olvid ndose de la pregunta de su compa era.

112

Sariri se fij mejor, era su cachorro que intentaba

camuflarse entre las la tierra h meda, fue tarde para el

cachorro.

Hijo, ven llamaba Sariri casi silencioso pero audible

para el cachorro , ya te descubrieron.

En serio? pregunt el cachorro mirando a los lados,

no teniendo caso velozmente se uni con su padre.

Viste que tierno es cuando corre observaba contenta

la guerrera que descubri al cachorro . Vamos a capturarlo

la guerrera estaba dispuesta, y tratando de correr all , la

otra la detuvo.

Tonta, sus padres deben estar cerca, llamemos a los

dem s para matar a sus padres y apoderarnos de sus

cachorros.

La guerrera entendi y se qued , aparentemente

habr an m s guerreros cerca, pues la arquera detenida los

llam .

Vengan aqu r pido! grit desde donde estaba.

Tonta, el cachorro puede asustarse por esos gritos, a

dem s he visto muchas serpientes por aqu y pueden

ayudar al cachorro le hac a entender la sutil.

Nuestros personajes estaban ocultos dentro la cueva

a n, estaban confundidos y no sab an mucho de que hacer.

Khora, por qu me soltaste? pregunt el cachorro a

Khora que se sent a mal por su falta.

Perd name peque o se disculpaba Khora con todo

el sentimiento.

No te preocupes, mi pap podr librarnos de ellos

aseguraba el cachorro, observaron de nuevo a las

guerreras y las escucharon hablar.

Qu sucede? pregunt una nueva guerrera, la otra

hac a se as para decir que se acerque con cautela, la

nueva guerrera se acercaba lentamente, Sariri se

encontraba desconcertado.

Odio esto hablaba Sariri.

Qu es, Sariri? preguntaba Oramke.

113

Son jovenzuelas, me dar a mucha pena que alguna de

ellas salga lastimada.

Los cachorros observaron a su padre.

Qu ?, pero pap , no nos librar s de ellas?

preguntaba uno de los cachorros.

No puedo respondi Sariri.

Por otro lado Histata despu s de salir del r o tuvo que

correr r o abajo para poder encontrar la cueva que los

llevar a al camino de d a obscuro y noche clara, observ

todo el problema que hab a ocurrido, mir a los ni os y a su

cachorra.

Debo agradecerte, Ajayu, por ayudar a mi hija

agradec a la madre puma , pero ahora deben ocultarse

aqu .

Causi y Mamani se sentaron de inmediato, Hiskha se

acerc a Causi en lo que esto suced a, por parte de Ajayu

que quer a ayudar dec a.

Pero, Histata, son muchos, tal vez sea necesario mi

ayuda.

Qu dense aqu , nadie los encontrar dentro de esta

cueva, y Hiskha, no hagas preguntas tontas recomendaba

Histata mientras se retiraba.

Por qu dijo eso? pregunt Hiskha muy curiosa.

No lo s respondi Ajayu mientras se sentaba.

Tal vez hubiera sido mejor que vengas con Khora y no

con Causi le hablaba Hiskha a Ajayu.

Por qu ?

A quien hubieras ayudado no ser a a Caus , si no a

Khora Ajayu no supo que decir, aunque quer a decir algo

para desviar el tema, pero como l no ten a otro tema para

hablar Hiskha continu .

Sabes, Ajayu, Causi me dijo que te quer a en ese

momento Causi se puso colorada, Mamani se pus de pie,

lo que hac a su amiga estaba totalmente mal, y finalmente

la voz de Aruma se oy .

114

Qu

?! al o r a Aruma todos se callaron.

Qu fue eso? pregunt Mamani, de inmediato

interrump a Hiskha.

A quien le importa, lo que importa es que Causi quiere

a Ajayu.

Como amigo? preguntaba Ajayu.

No tonto hablaba alegre Hiskha , te quiere como

esposo.

En ese momento Causi corri hacia Hiskha y le tap la

boca.

Tu madre dijo que no hicieras preguntas tontas le

reprend a Causi enojada.

S , dijo eso, pero no dijo que hiciera charlas tontas

respond a la cachorra.

Te mereces un castigo amenazaba Caus , Mamani

se acerc y agarr a Hiskha del cuello.

Dime qu m s dijo Causi ordenaba el Villka a Hiskha.

No dijo m s respondi de inmediato.

Mientras tanto, Sariri intentaba cruzar el r o, tuvieron

que ocultarse, sobre ellos estaban guerreros, Sariri

retrocedi , estaban rodeados, las guerreras se hab an

acercado lo suficiente y ten an a Sariri a tiro perfecto. En el

momento en que la arquera apuntaba a la cabeza de Sariri

se dio cuenta mientras este se mov a que en su lomo se

encontraban dos ni os y una ni a, uno de ellos era el Villka

Oramke, quien se supone que esta muerto, la arquera se

levant dejando de apuntar al puma y se acerc con

cautela, las dem s arqueras desconcertadas la siguieron,

eran solo tres arqueras en total, los dem s estar an

caminando por todos los alrededores.

Villka Oramke? se preguntaba aquella, baj hacia

ellos cautelosamente y divis al gran puma y retrocedi al

principio por el miedo, luego se acercaba lentamente y puso

una rodilla en tierra iniciando su reverencia. Las dem s

115

llegaron de pronto, al notar a su compa era hicieron lo

mismo, Sariri se encontraba entre las arqueras y la cueva.

Cre que estaba muerto, mi Villka Oramke hablaba la

primera, en ese momento una voz se interpone.

El Villka Oramke est muerto, ese es un se uelo para

enga arlas, m tenlos! era la voz de la laykga Cillu, las

guerreras se levantaron lentamente y confundidas.

Soy Oramke, no he muerto! habl Oramke.

No vimos el cuerpo del Villka Oramke, tal vez sea l

comentaba una de ellas, pero Cillu Khana interpon a su

voz.

Eso es falso, Oramke el Villka esta muerto, guerrera

est pida, si sigues dej ndote enga ar yo misma te

degollar !

Las arqueras se levantaron y armaron sus arcos.

No la escuchen! ordenaba Oramke.

Arqueras torpes, l los enga a! continuaba la voz,

las arqueras prepararon sus arcos con flechas y apuntaron

a Oramke.

Impostor, entr gate! le orden una de las arqueras.

M tenlos! ordenaba la laykga Cillu, y las arqueras se

prepararon para atacar, Sariri en ese momento deja caer a

los ni os y ataca a una arquera destruyendo la cuerda de

su arco, otra arquera le disparaba, pero Sariri es muy h bil

y lo esquiva, la arquera derribada huye hacia el r o, Sariri

corre en su caza, en lo que corr a la arquera agarra unos

pu ales que se encuentran en su cintura y se pone cara a

cara en frente de Sariri estando ella al borde del r o, Sariri

se detiene.

Gatito, at came le incitaba la arquera, en ese

momento desde el r o, la arquera es sorprendida por

Histata que la hunde en el agua, luego de sucedido esto

Histata sale del rio.

La mataste? pregunt Sariri.

No, es muy joven pero muy valiente comentaba

Histata, Sariri observ la corriente del rio, abajo a una gran

116

distancia estaba la arquera subi ndose a una roca para

ponerse a salvo, esta mir a Sariri y le grit desde donde

estaba.

Eres injusto! Gritaba enfadada la guerrera , ven y

pelea honorablemente! a estas palabras no le pusieron

atenci n.

Qu descuidado eres mi amado hablaba Histata que

ten a a otra de las arqueras entre sus zarpas, o sea,

mientras Sariri miraba a la arquera en el r o Histata

combat a con la segunda arquera.

Ha... Hablas estaba sorprendida la arquera.

Oramke, Chikga y Khora tambi n peleaban, Khora

dispara una flecha a la arquera restante, dicha arquera

esquiva la flecha y se oculta tras un rbol mientras Chikga

la esperaba all la ataca con violencia, la arquera se

defiende con el centro de su arco que es met lico, ella

retrocede corriendo y se vuelve a ocultar tras otro rbol, en

esto la arquera arma su arco colocando una especie de

cuchillos peque os en los extremos de su arco y en la parte

met lica otros largos.

Oramke y Khora corren hacia ella, la arquera sale

disparando una flecha que casi impacta a Khora, Oramke

combate cuerpo a cuerpo a la arquera. El arco con cuchillos

es un arma impredecible, puede disparar a tiempo que

ataca. Oramke debe esquivarla en todo momento, Khora le

dispara una flecha, la arquera lo esquiva, en ese momento

Chikga la apresa por el cuello haciendo que esta caiga de

espalda, entonces Oramke tiene oportunidad de atacarla, la

arquera contin a defendi ndose y es atacada en una

pierna, la arquera intenta contraatacar con una flecha a

Oramke pero le impacta una flecha en el hombro, fue un tiro

certero de Khora.

En eso llega Sariri apresuradamente y de un solo salto

detiene a la guerrera, Histata viene caminando arrastrando

a la arquera que ella hab a capturado y juntaron a ambas y

la que trajo Histata pregunt .

117

Nos van a comer? Histata acercaba su hocico hacia

ellas.

No en verdad respond a Histata y Sariri comenz a

explicar lo que suced a.

Este es el verdadero Villka Oramke Khana, nunca

muri

Como es que nunca muri ? Preguntaba una

arquera , nuestro Villka Oramke tiene una tumba y

su

cuerpo en realidad nunca se encontr

prosigui la

arquera, Oramke se acerc a las arqueras que se

encontraban perplejas.

Como sabremos que es nuestro Villka? pregunt la

otra arquera.

La historia es larga comentaba Sariri , pero en

resumen se quiere comenzar una guerra con la muerte de

Oramke, Tjayu a comenzado la guerra del cuarto reino

contra los suyos, y esto deber a detener la guerra de los

laykgas, pero al enterarse de que Oramke no estaba

muerto la guerra contin a.

Las arqueras se sintieron incomodas, ya hab an o do de

los ej rcitos rebeldes y la muerte de Oramke, es un hecho

perfecto para comenzar una guerra.

No te creo! dec a una arquera a lo que el mismo

Oramke explica.

Tjayu es una gran laykga, siempre me protegi y

ustedes saben muy bien que por la historia de Tjayu

siempre fue leal y no me matar a.

Se sabe muchas historias, y las de Tjayu tambi n

fueron interesantes y nunca traicion como se sabe, m s

bien nunca hizo algo para propio provecho.

Yo creer de momento dec a una de las arqueras

mirando a Oramke , pero si es mentira los matar .

Yo no les creo respondi la otra arquera , pero te

apoyar en cuanto me necesites miraba a su compa era.

En ese momento aparec an los dem s guerreros

sigilosos y ocultos y hab an recibido las mismas palabras

118

de Cillu, ese que dec a que Oramke era un impostor ,

sigilosamente se dispon an a atacar, obviamente Sariri e

Histata saben lo que sucede, pero todo esta sucediendo

perfectamente como quieren sus enemigos, los pumas y los

ni os muy pronto se encontraron totalmente rodeados, uno

de ellos sali lentamente y seguro hacia ellos, era un var n

joven y corpulento y miraba a las arqueras.

Tenemos

rdenes de apresarlas

dijo aquel

dirigi ndose a las arqueras.

Por qu ? Pregunt una de ellas . No hemos hecho

nada malo las muchachas estaban nerviosas por el hecho,

en ese momento aparec an corriendo otros dos varones y

las apartaban de los dem s.

Por su parte Oramke estaba dispuesto a llamar ayuda a

Orakke que le hab a entregado monedas para hacerlo,

agarr en sus manos unas de las monedas y mentalmente

pidi ayuda.

Por qu nos hacen esto? preguntaba otra de las

arqueras.

Son nuestras rdenes respond a el var n. En ese

momento como en una anterior ocasi n las ra ces

comenzaron a moverse y enredarse en los pies de los

guerreros silenciosamente.

Qu

sucede?

preguntaba silenciosa Khora

observando todo lo que suced a, Sariri sabiendo el extra o

suceso solo pudo deducir una cosa.

Es la hathakgi resum a Sariri, al darse cuenta los

guerreros combaten con las ra ces, las ra ces no dejaban

de reproducirse y se enredaban con m s violencia a los

guerreros, pero aun as los guerreros combat an con las

ra ces golpe ndolos con las armas que ten an, Histata dijo

con sobresalto.

V monos ahora! Histata corri veloz hacia el r o

seguido de Sariri, pero no se esperaba que hubieran m s

guerreros en frente de ellos y entonces tuvieron que

combatirlos.

119

Por otro lado, la tercera arquera estaba totalmente

mojada, se hab a escondido detr s de unos arbustos,

mientras se quitaba algunas prendas para ponerlas a secar,

vio casualmente la cueva donde se encontraban Ajayu, los

Villkas Mamani y Caus , y la cachorra Hiskha.

Entonces la arquera entr en la cueva con mucha

curiosidad, y con toda atenci n escuch sonidos de pies y

respiros, eran los ni os que se escond an.

Qui n es ella? pregunt Hiskha con candidez a

Ajayu.

No hables Ajayu le tapa la boca a la cachorra.

Pelea con ella propuso Causi.

Como quieres que pelee con ella?, se ve que es muy

h bil y yo soy un ni o que apenas sabe pelear.

As quieres ganar el coraz n de Causi observaba

Mamani.

C llate, ella nos oir

interrumpi entonces Causi

tap ndole la boca a Mamani, en efecto la guerrera los

escuchaba perfectamente, los encontr

con sigilosa

andanza. Ajayu no tuvo m s remedio que entrar en

combate, y violentamente entra en contacto, en este caso la

arquera lo esquiva. La arquera descuidada dej sus armas

en los arbustos junto con sus prendas que se secaban.

No tienes ning n arma? pregunt Ajayu despu s de

haberla atacado.

Eres un ni o! estaba sorprendida la arquera.

Qu esperabas? pregunt Ajayu a la arquera, en

eso Hiskha caminaba hacia Ajayu, la arquera la mir y se

emocion .

Qu lindo!, qu linda mascota tienes aqu hablaba la

arquera , qui n era la ni a con la que hablabas?

preguntaba la arquera con inter s.

Fui yo y una Villka respond a Hiskha con una sonrisa.

Hayyy hablas...!

120

S , y tambi n puedo morder, grrrrr

hablaba

amenazantemente Hiskha mostrando sus peque os

colmillos y gru endo.

Pero qu linda eres! dijo despu s la arquera

agarrando a la cachorra y sob ndose la mejilla con Hiskha,

en ese momento salen los Villkas al encuentro.

Pero t qui n eres? preguntaba Ajayu a la arquera.

La arquera lo observ detenidamente y pregunt .

T qui n eres?, parece que te he visto en alg n

lugar.

Te pregunte primero la interrumpe Ajayu.

Vi ndote mejor eres muy apuesto, algo me atrae de ti,

Qu ser ?

Olv dalo muchacha, l le pertenece a Causi

interrumpi Mamani, la arquera dirigi la mirada a los

Villkas.

Qu afortunada es!, quien quiera que sea felicitaba

la arquera observ ndola solo un momento, luego dirigi la

mirada a Ajayu y pregunt , te pareces a alguien que

conozco, dime qui n eres ordenaba con curiosidad la

arquera. A Causi que estaba all no le gustaba que no la

trataran como la Villka que es.

Como qu qui n quiera que sea, soy yo! Dijo Causi

que se encontraba con enfado, pero la arquera no la

escuch .

Dime qui n eres?

preguntaba la arquera

nuevamente a Ajayu.

Yo soy hijo de Chuima Thuru la arquera parec a

impresionada.

El guerrero?, vaya , as que ya tiene un hijo,

afortunada quien se qued con l, pero t tambi n eres

hermoso, no tendr el amor de tu padre, pero puedo

casarme contigo entonces Mamani la interrumpi .

Te dije que tiene prometida y no se casar contigo, si

no con Causi le hablaba Mamani a la arquera.

Ya c llate, yo tengo un prometido! le gritaba Causi.

121

A dem s de eso, yo tengo tres prometidas habl

entonces Ajayu y mostr su mano derecha en la que ten a

tres manillas que ten an los nombres de sus prometidas y

un trapo de Aruma, la guerrera avanz de un paso para

poder leer en cada una de ellas: Uru Cuiri Wi ay, Aru

Hihuitaqui Llumpha y Kkala Hasa Iki a y tambi n la tira de

tela que Aruma le hab a dado y no ten a nombre, y solo era

de color negro. La arquera mir a los ojos de Ajayu.

A dem s de hermoso debes tener prestigio, tus

prometidas pertenecen a familias de categor a alta, a

dem s tienen muy bonitos nombres entonces Ajayu

interrumpi .

Pero solo debo escoger a una de ellas, pues solo soy

el hijo de un campesino, si eligiera a dos, esas dos familias

se pelear an entre si.

Tambi n eres inteligente y considerado, d jalas a

todas ellas, y ven a casarte conmigo, seguro que soy la

mejor opci n una muchacha enamorada de un ni o, raro

no?

Ya d jalo interrumpi Causi poni ndose delante de

Ajayu como defendi ndolo de la arquera, esper un

momento y amarr una nueva manilla en la mano de Ajayu,

no ten a nombre y la arquera pregunt a la ni a.

Y t qui n eres, ni a?, solo tus padres pueden hacer

eso.

Yo soy Causi Naira Villka de Acarapi, me debes

respeto y debes arrodillarte ante m .

La arquera se impact por un momento.

Una Villka?, no eres mi Villka, as que no me

arrodillar ante ti.

Muchacha, dinos t quien eres orden Mamani

Yo soy sirvienta y amiga de la Villka Hanchi Hihuitaqui,

solo a ella y a su familia es a quienes debo respeto y me

arrodillo ante ellos.

Entonces le dir a Oramke Khana que te castigue

amenazaba Causi con enojo.

122

T conoces a Oramke Khana el peque o hermano

de Hanchi Hihuitaqui? Que muri

Y lamentablemente no

tienes con quien acusarme.

Y qu haces aqu arquera? Pregunt Ajayu, la

arquera miraba seria a Causi , arquera? continuaba

Ajayu.

La arquera entonces puso atenci n a Ajayu.

Te preguntaba que haces aqu .

No lo s

la arquera volvi a sonre r , solo al llegar

me emocion al ver otro cachorro que estaba al otro lado

del rio, se parec a mucho a esta ternurita la arquera

estaba volvi ndose a sobar con la cachorra.

El es mi hermano respondi entonces Hiskha

A prop sito, son tus padres con quienes combat ?

preguntaba con inter s la arquera, la cachorra mir a la

arquera.

Los mataste o hicieron que huyas despavorida?

Preguntaba Hiskha , lo m s probable es que hayas huido

despavorida.

No hu ! Uno de ellos rompi la cuerda de mi arco y el

otro me meti en el agua.

No quisieron matarte, eso significa que te tienen

aprecio.

Entonces esos pumas pueden hablar como t .

Puedo hacerme amiga de ellos?

Puede ser respond a Hiskha. En lo que hablaban las

dos, Ajayu lograba o r golpes de metal, se asom en la

boca de la cueva, intenta ver lo que ocurr a al otro lado del

r o, observ que Histata, Sariri y los dem s combat an.

Hiskha tus padres combaten! en eso apurados

llegan los Villkas y la arquera trayendo en brazos a Hiskha

Debemos ayudarlos dijo Hiskha. Ajayu tom su arma

he intento cruzar el r o

No, amor lo deten a la arquera . Querido, ellos te

lastimar n y no quiero que te hagan da o, d jamelo a m

123

ofrec a su ayuda la arquera y corri hacia su arco y cuerda

que secaba.

Ajayu, qu haremos? preguntaba Causi, entonces

Mamani orden .

Preparemos nuestras armas, intentaremos llegar all .

Pero en ese momento llegaba corriendo la arquera

atando la cuerda en su arco y rompiendo el sobrante con

los dientes, lo prepara y dispar una flecha desde donde

ella estaba, la flecha ca a certera en el hombro de un

guerrero.

Eso no es suficiente, debemos llegar all

dijo

Mamani.

Me dar s un beso si todo sale bien? preguntaba la

arquera dirigi ndose a Ajayu.

Qu ? No! respond a Causi por Ajayu.

Entonces no los ayudar

en ese momento apareci

la laykga Tjayu.

La laykga Tjayu! Observaba sorprendida la arquera

. La matar

estaba dispuesta, y ya se encontraba

apuntando su flecha hacia la laykga.

No lo hagas suplicaba Ajayu.

No me detendr s amor, si la mato tendr toda la gloria

respond a ella.

No lo hagas muchacha, ella no es mala ordenaba

Mamani.

No me distraigan dijo a n m s seria la arquera, y

cuando estaba apunto de soltar la cuerda Ajayu la abraza el

vientre.

Su ltame muchacho!

Ya no es tu amor? pregunt Hiskha, la arquera

hace que Ajayu lo suelte.

Si no disparas te dar un beso propuso Ajayu

suavemente como para que solo ella lo oyera, la arquera

baj su arco.

De verdad? No me mientes! preguntaba la arquera

con sorpresa.

124

Es una promesa respondi Ajayu.

Pero qu haces, que dir Causi de esto? pregunt

Mamani que estaba m s cerca de ellos.

Ella no debe enterarse.

Ajayu, eres cruel dijo Mamani, la arquera guard su

arco.

Entonces es tu promesa dijo la arquera.

En el otro lado del r o, los soldados eran demasiados, y

adem s estaban guerreros uywa de Cillu Khana. Tjayu los

debilitaba quit ndoles el aire y robando el control de las

mentes de algunos de ellos y los hac a pelear en contra de

ellos sin el motivo de que exista asesinato. Tjayu y las

alpagas que ven an desde atr s atacaban primero a las

arqueras para que no pudieran atacar desde lejos, en

cuanto a los dem s solo pod an usar sus fuerzas, a pesar

de recibir la ayuda de una hathakgi las cosas no estaban

del todo a su control. Khora esquivaba las flechas que de

vez en cuando la amenazaban y disparaba con las mismas,

Oramke usaba su arma para defenderse y atacar, de pronto

una flecha se clava en el hombro de Khora, Tjayu en ese

momento le quita la flecha.

Son demasiados dec a Tjayu . Khora necesito fuego,

me exigir demasiado deben protegerme hablaba Tjayu

dirigi ndose a todos, de la misma manera las ra ces

parec an o r y se notaba el ataque con mayor fuerza de

ellos, las alpagas de un salto se unieron a los dem s.

Tjayu estaba en estado de concentraci n y no pod a ser

molestada, todos deb an hacer lo posible para que todo

tenga buen resultado, se ve en ese momento que la fuerzas

contrarias se iban reuniendo m s, pues la laykga Tjayu no

pod a detenerlos, ahora que est concentrada no pod a.

Ay danos, Khora, encender s fuego cuando yo te lo

pida ped a Sariri.

Khora estaba cansada, y se curaba el hombro con el

agua de su copa, y hac a lo posible para ayudar.

125

No te rindas, Khora, sigue peleando impulsaba

Histata, las dos arqueras tambi n hac an lo posible para

poder ayudar, todos se exig an al m ximo.

C branse la cara! Gritaba Sariri, los dem s solo

hicieron caso , Khora enciende el fuego orden Sariri,

entonces Khora coloca sus manos en el suelo para

encender el fuego que necesitaban, el fuego cubre el

alrededor de ellos.

Comenz destruirse todo, el fuego se encend a desde

dentro de la tierra y se creaban explosiones desde el centro

que era Tjayu hasta el extremo donde se encontrar a el

ltimo guerrero.

Todo qued finalmente destruido, el fuego no dur

mucho y dejaba a los guerreros despistados. Como bien se

dec a que Tjayu no es una persona que mate por matar, all

no se encontraba ning n muerto.

Los guerreros se encontraban cansados, el fuego que

quem el aire los hab a dejado sin respirar un momento.

Entonces todos pod an descansar al fin, la laykga Tjayu cae

al suelo como debilitada. Se not que la hathakgi

continuaba por all , las ra ces aun vivas se enredaban a los

guerreros con el motivo de dejarlos inm viles. Pero

entonces la voz que se escuch anteriormente volvi a

o rse.

Les conviene irse de inmediato hablaba la voz de

Cillu Khana, y solo as , aquella, apareci entre ellos y el rio,

se encontraba montada en un enorme puma llevando sobre

su espalda un enorme aguayo que contendr a alg n objeto

quiz , y tambi n ten a otros dos pumas que se encontraban

como escoltas, de inmediato las ra ces se enredaban en los

pumas, las ra ces con esfuerzo intentaban quitarle el

aguayo con su contenido, pero entonces Cillu se arm con

las armas plateadas de sus hombros, las ra ces se alejaban

de ella a un cierto radio distante y esperaban un mejor

momento.

126

Te aprovechas de nuestra debilidad, cobarde! habl

Sariri con enfado.

Aparece despu s de haber usado a todos sus

soldados interven a el alpaga , los us a todos para

debilitarnos.

Qu sucede? preguntaba Khora.

Es Cillu Khana respond a la alpaga es la laykga de

la guerra, puede usar desventajas a su favor.

A qu has venido, Cillu? Preguntaba Tjayu ,

acaso nos llevar s a todos? No es tu caso hacer caso de

lo incorrecto.

No, no me los llevar , y solo me aprovecho de las

circunstancias en ese momento la laykga Tjayu se pone

de pie cansada.

Qu circunstancias? Preguntaba Tjayu , al parecer

no viniste a atacarnos Tjayu entend a algo que los dem s

no, ya que aquellas dos se conoc an desde hace mucho

tiempo.

Esta es mi circunstancia y tambi n ser mi apuesta

hablaba la laykga Cillu, acomod el aguayo delante de ella,

desat el contenido y lo mostr , era una ni a de una edad

de cinco a os aproximadamente, y se encontraba

profundamente dormida . Es tu laykga querida, la laykga

Yupaichasiri, es bastante tontita y se dej enga ar.

La laykga Yupaichasiri tambi n tiene historias, pero

nunca como una ni a en realidad, tal vez no era ella, pero

aqu existen muchas cosas raras que a veces ni siquiera se

le encuentra algo l gico.

Qu

piensas hacer con ella?!

preguntaba

sobresaltada Tjayu. Delante de ella se pon an Sariri e

Histata como un frente de ataque.

Cobarde!

dec a

amenazante

Sariri,

inesperadamente corri junto a Histata al ataque, el par de

pumas de Cillu se pusieron en su defensa y f cilmente

derribaron a Sariri e Histata que se encontraban exhaustos

por la anterior batalla.

127

Lamento que est s cansado, Sariri hablaba el puma

que lo ten a derribado, por su parte las ra ces se enredaban

en los pumas de Cillu, en ese momento Chikga y Oramke

con sus armas brillantes en alto atacan a los pumas, uno de

los pumas muerde el hanchari de Chikga y este perd a su

luminosidad. Cillu se acercaba a sus pumas y las ra ces

simplemente se alejaban como temerosas de su presencia.

Oramke y Chikga estaban quietos.

Qu sucede con mi hanchari? preguntaba Chikga

temerosamente por lo que suced a y estiraba su hanchari

para que el enorme puma pueda soltarlo, el puma suelta el

arma y deja caer a Chikga.

Muchacho

hablaba el mismo puma , nosotros

sabemos qu clase de armas son esas, y por esa raz n

sabemos como destruirlas, al jate o podr as perder m s

que tu arma.

Chikga y Oramke se pusieron de pie y se mantuvieron

alejados de los pumas, entonces Cillu interrumpi .

Te dir lo que har , Tjayu Cillu se encontraba

pac fica , ver s, lo que hago no es lo m s honesto, y

tambi n me siento avergonzada de lo que hago, en

compensaci n no me llevar a todos ustedes, har un

cambio, cambiar a esta laykga por otra. Tjayu, si te

entregas me disculpar con los dem s y dejar que se

vayan tus acompa antes y dejar que Yupaichasiri se vaya

con ellos y luego levant la voz Y para las laykgas de la

tierra! Ser mejor que no interrumpan de inmediato sac

un enorme arco que estaba escondido en el puma , si se

interponen ser f cil para mi clavar flecas en cualquier

cabeza y apunt a la cabeza de Khora.

No te llevar s a nadie! interrumpia el alpaga, y con

l se pon a su acompa ante, ambos se interpon an ante la

vista de Cillu.

Quieren morir? preguntaba Cillu, no dejando de

apuntar.

128

Qu

descarada!

Refunfu aba Histata que se

encontraba en los pies de los pumas que custodiaban a

Cillu, lentamente la puma se pon a de pie . Eres una

cobarde aprovech ndote de esta situaci n Sariri tambi n

se levanta y tambi n su voz en protecci n de Tjayu.

Es preferible una batalla de honor, tus dos Pumas y

nosotros dos propon a Sariri, entonces Cillu interrumpi .

Por m s que traten de encontrar algo honorable no lo

encontrar n Cillu continuaba con su situaci n pac fica ,

ustedes se encuentran d biles, y mis Pumas

completamente descansados, as nunca los vencer n.

Qu dices Tjayu? Acaso tengo que llevarme a todos

ustedes? En el fondo de esto hay bondad aunque no lo

paresca sus palabras confund an, y al no entenderlos de

todos modos eran molestos.

En ese momento aparec an unas decenas de titis que

se pon an alrededor de los Villkas, tres de ellos mord an por

el cuello a los cachorros de Sariri e Histata, otros

transformados en personas se dispon an a apresar a los

Villkas y a las arqueras, y otros cuatro se encontraban para

sacrificar a Sariri, Histata, Huyphi y Apachita. Las ra ces ya

no estaban presentes. Cillu obviamente estaba en una

perfecta posici n para matar cualquiera, Tjayu sab a todo

aquello.

Cillu Tjayu llamaba la atenci n , me entregar .

Sariri no estaba de acuerdo.

Tjayu, no debes escuchar a esta cobarde, no es

honorable lo que hace esta mujer! gru a Sariri, estaba

enfadado. Tjayu se puso en frente de Cillu, claro que all

tambi n estaba Sariri, y Tjayu habl a sus pumas.

Sariri. Cillu tiene m s raz n que t y cualquiera, si ella

quisiera nos llevar a a todos prisioneros, pero ahora tiene la

palabra de que los dejar libres a todos ustedes, y yo le doy

mi palabra de que no har nada para poner resistencia.

Apachita, Huyphi, Sariri e Histata, cuiden a los Villkas,

cuiden a todos, en mi ausencia no quiero que hagan algo

129

que les cueste la vida y menos vengan a rescatarme

ordenaba Tjayu. Pero ni Sariri ni Histata estaban contentos,

y menos las alpagas.

Pelearemos dec a el alpaga si morimos, aun ellos

no tendr n nada.

Escuchen mi orden, hagan lo que yo ordeno profiri

Tjayu.

No cumpliremos con lo que nos ordenas! dec a

Histata con enojo y desesperaci n, Sariri continuaba con el

problema.

Esto no es justo!, Tjayu, tenemos mucho que hacer

Tjayu en ese momento se montaba en el puma de Cillu y se

coloc a su espalda.

Esto es totalmente justo, Sariri expresaba Tjayu , no

es justo para ti por que no quieres aceptarlo, v yanse y no

se preocupen por mi.

Histata estaba molesta de todos modos.

No cumpliremos con lo que nos pides! gritaba

Histata, Cillu estaba totalmente tranquila y miraba a Tjayu.

Y t , cumplir s con tu promesa? preguntaba Cillu a

Tjayu.

S , lo cumplir si t cumples con tu palabra respondi

Tjayu, Cillu dejaba caer cuidadosamente a Yupaichasiri en

el suelo y luego inclin la cabeza.

Lamento por todo lo que les he hecho pasar hoy se

disculpaba Cillu al parecer lo hac a con todo el sentimiento,

por que coloc sus dedos ndice y pulgar en sus ojos, luego

mostr su mano hacia los dem s y dej caer un par de

lagrimas.

V monos orden Cillu pasiva como siempre, los

escoltas pumas de Cillu se apartaron y corrieron a la

espalda de Cillu y por detr s los siguieron los titis.

Ajayu se encontraba al otro lado del r o con el agua

hasta las rodillas, no pudo llegar al otro lado, el r o era muy

profundo y con una fuerte corriente.

130

Al parecer algo sali

estaba con l.

mal observaba la arquera que

131

132

CAPITULO VII

LOS DIOSECILLOS BLANCOS

Despu s de todo lo ocurrido con la laykga Cillu. Las

bestias de Tjayu se encontraban pensando en que es lo

que har an ya que Tjayu ya no estaba con ellos. Lo primero

que hicieron fue traer a Ajayu, Mamani y Causi devuelta a

la casa de Tjayu o a lo que quedaba de ella, recuerden que

no hab an desayunado, asi que las tres arqueras ayudaron

en la pesca usando sus arcos, luego de un rato pudieron

comerlos y luego de esto finalmente las bestias hab an

llegado a una conclusi n. Y los pumas hablaron con sus

cachorros primeramente.

Debemos ir al rescate de Tjayu, ustedes deben

quedarse aqu y cuidarse entre ustedes aconsejaba Sariri

a sus cachorros, los ni os estuvieron escuchando y Sariri

se dirigi hacia ellos.

Ustedes, depender n de las alpagas y de estas

arqueras, nosotros no estaremos aqu para protegerlos,

cu dense los unos a los otros y cuiden de mis hijos.

Los ni os entendieron y afirmaron que lo har an,

mientras tanto Histata se acercaba a las arqueras que los

estaban observando.

Arqueras, ustedes deben cuidar de los ni os y mis

cachorros, pronto volveremos ordenaba Histata, las

arqueras se miraban unas a las otras y una dijo a sus

compa eras.

Seguramente nos confundir n con traidoras, ya no

podemos volver con los dem s las dem s pensaban en lo

que tal vez les ocurrir a.

133

Debemos esperar aqu y pensar en lo que haremos,

pero de todos modos los cuidaremos hablaba otra.

Ser mejor que nos quedemos aqu , cuidaremos de

sus hijos, de los ni os y de los Villkas en lo que ustedes

vuelven a adi la faltante.

Sariri e Histata de inmediato se alejan veloces

corriendo como si no tuvieran tiempo que perder y

desaparecen entre los cerros que rodean el lugar.

El resto del d a, los ni os volvieron a ocupar la casa de

Tjayu que estaba en ruinas, las arqueras se ocuparon de la

mayor a de las cosas en dicha casa, trataron de reordenarlo

lo mejor posible. Por otro lado los camelidos estaban

reunidos caminando por el lugar.

Durante el resto de la ma ana Causi y Chikga aun

miraban con odio a Ajayu que estaba siendo acompa ado

por Khora, y los Villkas parec an no querer hablar con ellos.

Por su parte, Mamani caminaba por el r o junto a

Oramke, hablaban tal vez de las cosas que hab an pasado

anteriormente como cuando estudiaban juntos con sus

amigos Chikga y Causi. Mamani al parecer se hab a

olvidado en su totalidad del problema con Ajayu puesto que

ya no lo miraba con desprecio.

Todos se reunieron cuando lleg el medio d a, las

arqueras hab an preparado el almuerzo que consist a en

papas cocidas y ma z hervido, en verdad no es la gran cosa

pero comieron bien. Las arqueras en realidad no est n solo

entrenadas para la batalla, generalmente se encargan de

atender a los heridos.

Algo de los antinos: Las mujeres de guerra

generalmente no mueren en las batallas, m s bien son el

apoyo. Se dice que en las batallas en contra de los

Achatanza y los ninaruna las mujeres muertas no eran

n merosas, los que ca an primero eran siempre los

hombres, y quienes daban las rdenes eran los mismos

hombres para que las mujeres se salvaran.

134

En las batallas en contra los Hankko nunca murieron

las mujeres mientras los hombres estaban en el comando,

se hab a hecho un pacto entre estos dos imperios en que la

mujer no deber a ser da ada, peor aun asesinada, pero el

imperio Hankko cay , y por que los hombres disminuyeron

muchas mujeres murieron de tristeza y perecieron, pero lo

que realmente finaliz con aquellos fue la guerra de

mujeres .

Y en la guerra interna entre los reinos antinos, mejor

conocida como la guerra innombrable nunca murieron las

mujeres y no existi ning n pacto para que ellas no

murieran, lo que suced a era que las mujeres eran mismas

antinas y no quisieron acabar con su propia raza, pues la

mujer da vida a un imperio al dar hijos, esta raza en

particular, una mujer pod a llegar a superar los cien hijos.

Cuando se batallaba solo se apresaba a las mujeres, un

caso particular fueron en que a las prisioneras se las

liberaba con la condici n de que no pelear an en la guerra

nuevamente, y estas entregaban sus armas y sus

uniformes y vagaban buscando el lugar donde las

acoger an que les indicaban los guerreros.

Terminado el almuerzo, los ni os y las muchachas se

dispersaron por el lugar solo para matar el tiempo, ten an la

promesa de que Cillu no las volver a a atacar ni buscar,

deber an estar tranquilos entonces, la tarde estaba

nubl ndose, tal vez llover a, en estos d as no es raro, es su

temporada y m s bien se agradece a los dioses por un d a

glorioso como ese, el clima est templado y uno no tiene

que sufrir por calor o el frio.

Ajayu y Khora caminaban subiendo la monta a en la

que se encontraba clavada la casa de Tjayu.

Con cual de ellas te quedar s? preguntaba Khora

observando las manillas que Ajayu ten a en la mu eca

derecha.

135

No lo s

respond a Ajayu , solo puedo quedarme

con una de ellas, las leyes de ahora son esas.

Las leyes de uni n de parejas funciona de acuerdo al

n mero de mujeres y de varones, Ajayu ten a muy en

cuenta esta ley desde que apareci su primera candidata a

esposa, pero ahora adem s de las cinco manillas incluida la

de Causi ten a una promesa que cumplir.

Y tengo todav a dos dif ciles promesas que debo

cumplir continuaba Ajayu , claro que existe maneras de

cumplirlas, pero no puede contarse como una valida,

tendr a que haber una terrible guerra para que los hombres

disminuyan o tendr a que llegar yo a ser un Villka.

De qu me est s hablando? preguntaba Khora que

obviamente no sab a que su madre le hab a hecho

prometer a Ajayu que cuidara de su hija, y que tambi n

ten a una promesa con Aruma la ni a laykga , si son dos

promesas dif ciles ser mejor que cumplas la promesa de

quien m s te necesite

propon a Khora ignorando

totalmente de que una promesa era referida a ella.

Cumplir la promesa de Aruma entonces y tal vez

me olvide de la otra promesa se propon a Ajayu a n

pensando si era lo correcto, el colibr de Aruma comenz a

brillar.

De verdad te olvidar s de ella!? Preguntaba Aruma

con leve felicidad e incredulidad , pero en tu coraz n

todav a hay problemas Aruma parec a apagarse , di la

verdad ahora, di toda la verdad!

Desde luego Ajayu estaba molesto consigo mismo, lo

que el hac a estaba mal, las promesas deben cumplirse, es

el deseo de Pankara antes de su muerte.

Cumplir todas las promesas Aruma, solo hay una

cosa que puedo hacer y con ello cumplir todo, seguro mi

padre lo entender , pero traicionar a todo lo que he

guardado.

Y tus padres podr an morir hablaba Aruma con

preocupaci n , Ajayu solo cumple conmigo y olv date de lo

136

dem s, uno de los motivos por lo que te atan a tu segunda

promesa ya est de acuerdo.

S , Ajayu afirmaba Khora con ignorancia . Aruma es

muy importante ay dala y estoy segura que Aruma ayudar

a completar lo que te har falta, te ayudar a cumplir con tu

otra promesa luego Khora se dirigi a Aruma , ayudar s a

Ajayu, verdad, Aruma? Obviamente Aruma se qued

callada, ella quer a a Ajayu solo para ella y tal vez ahora se

haya dado cuenta . No quieres hacerlo, Aruma?

preguntaba Khora con indignaci n.

S , lo har respondi Aruma al fin , me he quedado

ciega por un simple hechizo y voy a ayudar a Ajayu para

que pueda cumplir su promesa en ese momento Khora

abrazar a a Aruma, pero abraz a Ajayu que era de l de

donde ven a la voz de Aruma.

Pasado esto, este par de ni os se quedaron a la mitad

de la monta a, jugaron all durante un rato, luego buscaron

frutas y ra ces. M s tarde todos bajaron hacia el r o para

poder asearse y jugar all , pero como estaban las cosas no

todos estaban en un solo lugar, Ajayu y Khora estaban en

uno, los Villkas estaban en otro y las arqueras con sus

arcos estaban dispersadas por todo el r o que aquellos

rondaban y tambi n aprovechaban para disfrutar del rio, de

esta manera las arqueras cuidaban de los ni os.

Por otro lado Oramke y Mamani continuaban

conversando.

Entonces, es tu hermana que te hizo reflexionar?

preguntaba Mamani.

S , Hanchi tiene por pensar sobre esas cosas, parece

que ha convivido con todo tipo de gente hablaba Oramke.

Se callaron, en ese momento aparec an los camelidos a

beber del r o. Mamani suele pensar sobre cualquier cosa, y

pensaba sobre su actual situaci n.

Y a donde se supone que debemos ir? preguntaba

entonces Mamani.

137

No s con exactitud respondia Oramke . Solo s que

deber amos estar con Tjayu, pero como est n las cosas,

parece que no nos moveremos de aqu .

Entonces Huyphi la alpaga se aproxima a ellos.

Acaso est n dudando de algo? preguntaba la

alpaga.

Acaso usted tambi n habla? preguntaba Mamani

ligeramente desconcertado.

S , no deber as sorprenderte.

Es que no estoy acostumbrado a hablar con animales

hac a entender Mamani.

Nunca hablaste con los animales? preguntaba la

alpaga.

No, y nunca cre que lo hicieran.

La alpaga entend a y observaba con cuidado, y dec a.

Eso es por que no han escuchado con atenci n. Tanto

los animales, las plantas y hasta las rocas piensan. Y

aunque no pueden pronunciar palabras, son sus

pensamientos que crean las suyas propias. Ese es el

principio de las primeras palabras de los seres explicaba

la alpaga, haci ndoles entender que los animales si hablan

en realidad aunque no usen palabras.

Huyphi hablaba Oramke , qu es lo que estamos

haciendo aqu ?, cual es nuestro deber?

Nuestro deber es llegar a la guarida de d a obscuro y

noche clara respondia entonces la alpaga.

Y qu hay en ese lugar? preguntaba Mamani.

Secretos, secretos que solo los que vivieron all

parecen conocer. Antes de todo, Tjayu, los pumas y

nosotros viv amos all , pero luego decidimos unirnos a los

dem s hombres y nos alejamos de all . Solo sabemos que

quienes llegaron all despu s se llamaban d a obscuro y

noche clara e hicieron all su guarida, ahora regresaremos

all y hallaremos los secretos que tambi n Tjayu tiene

guardado all .

138

Entendieron los ni os, entonces parec a una misi n

sencilla.

Entonces, solo es ir all ? preguntaba Mamani.

Quiz no, quiz sea m s dif cil de lo que parece.

Aquellas laykgas nunca fueron amigas, al contrario, quiz

all encontremos hostilidad, eso si ellas aun existen.

No es f cil entonces? preguntaba Oramke.

No lo es. Debemos estar preparados para lo que

venga all .

Para llegada de m s de la mitad de la tarde, el cielo

estaba casi totalmente nublado, el sol todav a iluminaba

desde casi su ocaso y empezaron a caer las primeras gotas

de lluvia, algunos de los ni os llegaron ya a la casa de

Tjayu. Por su parte Ajayu y Khora caminaban

tranquilamente hacia la guarida. La lluvia lleg tranquila y

pac fica como si no quisiera molestar a alguien.

Para esta poca los antinos y las dem s razas no le

tem an a una lluvia, m s al contrario se dejaban mojar con

ellos a menos de que amenazara el frio, pues Wiracocha el

dios de los dioses habr a tra do a los vivos desde los mares

y construy a los hombres y mujeres de la arcilla

haci ndolos a su imagen.

Ajayu y Khora ven an tranquilos con la lluvia sobre sus

cabezas, de vez en cuando se distra an con alguna cosa ya

sea alg n fruto, ra z o ser viviente que corr a o volaba por

all .

Un luli

observaba Khora al peque o colibr

acelerando para que pueda llegar a su nido. Y luego

llegaron a su destino, todos ya se encontraban all , menos

las arqueras que ven an tras de ellos, Khora encendi

fuego para que puedan entrar en calor.

Seguro que habr algo para abrigarnos buscaba una

de las arqueras, ellas estaban totalmente mojadas. Luego

de todo ven a la ni a laykga Yupaichasiri habiendo

despertado de su largo sue o, se sent cerca del fuego

139

como atra da y luego de un rato sali de la casa volando

hacia la lluvia.

No te vayas! ordenaba Causi con enfado, ya que

seg n ella, era por su culpa que Tjayu fuera capturada y

que los pumas los dejaran. Visto por otro lado, aquella pas

por algo terrible quiz , ya que se dec a que hab a sido

enga ada y capturada, nadie sabe lo que pas en realidad.

As lleg la noche y descansaron, ya era muy

adentrada la noche, la lluvia hab a cesado, la luna sali

llena y se encontraba en el centro del firmamento rodeada

de las estrellas jam s vistas, hubieron algunas nubes, claro

pues la lluvia hab a dejado algunos testigos que dir an que

la lluvia estuvo all .

Por su parte estaba Mamani despierto ya, pens que

las cosas que hac a no eran lo correcto y que deb a pensar

como aquel a quien afectaba, luego de esto Mamani se

puso a despertar a Ajayu para poder hablar.

Mallku! estaba Ajayu sorprendido por que Mamani

estaba mir ndolo a la cara muy tranquilo, pero quiz quer a

que Ajayu se disculpara con Chikga.

Ven, Ajayu orden Mamani.

Quiere que me disculpe con el Villka Chikga?

preguntaba Ajayu, Mamani se encontraba saliendo del

lugar.

No, eso no es necesario en nuestra discusi n.

Ajayu acudi , Mamani sal a de la casa y se puso a

mirar el firmamento, muy pronto Ajayu estuvo con el.

Qu es lo que desea, Villka? preguntaba Ajayu

inclinando un poco la cabeza mostrando respeto.

Sabes qu , Ajayu? Se sent en una piedra , mi

padre es un gobernador Mallku, y esa responsabilidad

tambi n me corresponder en alg n momento, es un gran

trabajo que te da honor, hasta ahora las cosas han salido

muy bien, pero para llegar a ser como mi padre tengo que

pensar como el pensaba y el dec a: para comprender los

problemas que tiene la gente debes pensar como ellos y en

140

su ambiente

Ajayu? T no conoc as las reglas de

peleas entre los Villkas, verdad?

Ajayu lo miraba pensativo, era exactamente lo que

ocurr a, y le hab an ordenado no disculparse.

Solo comprend una, y fue despu s de que combat al

Villka Chikga hablaba Ajayu.

Entonces lo dedujiste?, yo solo deduje tu problema, y

me doy cuenta que yo estaba en lo correcto, mi padre

estar a tal vez orgulloso.

Tu padre parece alguien muy apreciado.

S . Pero no es el motivo de la charla, sabes Ajayu yo

estaba hablando de ti con Oramke, me cont que apenas te

conoc a, pero que en ese corto tiempo que estuvieron

aventur ndose hab as demostrado la mayor lealtad que el

nunca hab a visto, me cont que logras atrapar flechas solo

con las manos, tambi n te enfrentaste valientemente contra

algunos laykgas, dime, qu te hace tan leal?

Solo soy as , mi padre me ense la lealtad, soy como

t cuando tratas de llegar a ser como tu padre, aprendes lo

que lo hace venerable.

Le que lo que m s se respeta de los guerreros es la

valent a, el honor, la sabidur a, el pacifismo y el decir s a la

muerte si se trata de salvar a quienes necesitan de su

fuerza , este es el verdadero guerrero, es el saber de los

guerreros. En un principio no entend a todo esto, pero al

conocerte y al tratar de pensar como t , entiendo cuanta

raz n tiene el sabio que escribi aquello.

Despu s de esto se pusieron a contemplar la luna, se

dieron cuenta que una de las arqueras estaba haciendo

guardia, se ve a con un traje muy espeso, los hab a estado

observando desde el principio en que se pusieron a platicar,

en si es una muchacha muy curiosa y los observaba

detenidamente y oculta.

Ajayu, Eres venerable le dijo Mamani.

Por qu ? Preguntaba Ajayu perplejo , si yo no supe

como tratar a un Villka en una batalla.

141

No debes preocuparte por Chikga, si no por Causi.

Por qu ?, si me disculpo con el Villka Chikga, la

Villka Causi tambi n me perdonar y todo se arreglar .

Causi no esta molesta contigo, si no al parecer lo hace

por que a visto algo en ti, algo que hace confundirse en

todo sentido, esto me lo explic la cachorra Hiskha.

Ajayu miraba confundido la manilla que ella misma

hab a atado a su mu eca.

Tal vez. Puede ser pensaba Ajayu.

Seg n deduzco, este problema es su excusa para que

ella pueda cruzar palabras contigo, pero no lo entiendo,

apenas te conoce.

Y pareciera mostrar todo su odio.

Anteriormente antes de que los conoci ramos a

ustedes ella me dijo que su vida se tornaba muy aburrida,

aun estando con Chikga sus d as eran iguales, me dijo que

no quer a vivir como la Villka que le toc ser.

Qu clase de Villka es? Ajayu se encontraba

curioso.

Es una Villka que esta destinada a casarse con un

Mallku o un Villka, la nica ventaja que ella vio en eso es

que ser a la esposa principal del Mallku o Villka, luego lo

que me dijo fue el primer d a ser sublime, el d a despu s

ser igual al d a anterior y al d a de ma ana , me hizo

entender que eso se lo ense su madre, pero ahora esta

viviendo todo esto, se a divertido mucho, estando con los

rebeldes siempre se qued viendo nuevos lugares.

Aun ahora? preguntaba Ajayu.

S , solo se oculta de ti, muestra su enojo solo contigo,

y a Khora tambi n, solo por que esta contigo, es tambi n

una ni a muy incomprensible, muchas veces no la

entiendo, solo debes dejar que las cosas sucedan por que

s , y como eres, r pidamente ellos se disculpar n. Ya

salvaste en una ocasi n a Caus , cambiando totalmente su

personalidad ella puede disculparse acerc ndose a ti, por

142

otro lado Chikga tardar un poco, debes ense arle que eres

leal.

Lleg el silencio moment neamente, y Ajayu pregunt .

C mo es que Villkas como ustedes est n aqu ?

Es el hanchari que nos trajo aqu mostr Mamani su

arma . Cuando encontr el hanchari no supe que hacer,

solo hab a o do hablar de ellos en las guerras, las armas

solo aparecen cuando se necesita defender el imperio, pero

en una anterior ocasi n se usaron las armas para

combatirse entre nosotros en la guerra innombrable ,

nunca lo entend , y que yo ser a un guerrero me estremeci

m s, pero luego el arma result ser de mi padre. El no era

un gran guerrero, el arma lleg a l como ense anza del

poder que tiene no solo el filo, si no tambi n la palabra.

Como ver s el arma no es nada filosa, solo se usa para

defender, cuando el portador quiere hablar y no lo quieren

escuchar el arma brilla tratando de hacer entender a los

dem s que deben escuchar. El arma se le entreg en la

guerra como arma, si fuera en el imperio en desarrollo se

hubiera presentado como un b culo dijo mi padre.

Ajayu record que a l le hab a ayudado el b culo,

qu ser a aquello?

Vi de ti, un b culo C mo lo conseguiste?

preguntaba luego a Ajayu, la arquera que hacia de guardia

interrumpi con una orden.

Ya es momento de que vuelvan a dormir se acercaba

la arquera y se inclin para reverenciar al Mallku , Mallku,

no es momento de hablar, el fr o los enfermar

luego de

esto la arquera se puso erguida, los ni os se dispon an a

hacer caso a la arquera. Aquella ten a toda la raz n. Pero

en ese momento aparec a volando Yupaichasiri y aterrizaba

en frente de ellos. Los ni os y la arquera no la tomaron muy

en cuenta, en realidad no la conoc an, en s Ajayu oy

alguna vez su nombre en algunas historias y al parecer

tambi n escuch su nombre con la de Tjayu, pero los

143

nombres tambi n aqu se repiten. Los muchachos se

dispon an a retirarse.

Debemos ir a d a obscuro y noche clara hablaba de

repente la ni a laykga con una delgada sonrisa, los dem s

se miraron entre si, no entendiendo lo que se propon a,

Mamani se propuso a preguntar.

Dime laykga Por qu nos dices esto?

Esperen. Debemos ir a donde ellos vayan respond a

la laykga qued ndose quieta, repentinamente un viento

feroz atraves el lugar, de inmediato la arquera protegi a

los ni os abraz ndolos, el viento era tan fuerte que

empujaba a los ni os y a la arquera, el viento pas

fugazmente entre ellos y repentinamente el viento

desapareci . Luego se fijaron en el violento viento que

atravesaba el lugar, con el viento se ve a dos luces blancas

en medio de todo aquello, cruzaron el r o sin detenerse, el

viento era tan fuerte que salpic el agua al otro lado del rio.

Qu viento tan fuerte coment Ajayu, la ni a laykga

se fij en el fuerte viento que atravesaba el rio.

Ya me oyeron hablaba la ni a sin cambiar su

delgada sonrisa , debemos ir, all nos esperan.

Ir con quien? pregunt Mamani.

Pues con ellos, los que acaban de pasar por aqu son

dos diosecillos gemelos junto a un mont n de anchanchus

de thaya Yupaichasiri estaba contenta e inquieta mirando

a aquellos dos diosecillos, luego se apur y empujaba a

Mamani , debemos alcanzarlos,

vamos r pido!

Yupaichasiri estaba muy exaltada, ella quer a realmente

alcanzarlos fuera como fuera. La arquera estaba pensativa,

ser a algo que recordaba.

Acaso ellos son terror y muerte? pregunt tranquila

y un poco sorprendida.

No los llames as , son unos nombres feos.

Solo responde para que no siga preocup ndome

insist a la arquera.

144

No lo creo, ellos son muy amistosos luego la ni a

laykga reaccion , pero debemos alcanzarlos! repet a la

ni a laykga y estiraba a la arquera de las manos a n ya no

vi ndolos, los ni os no se movieron, era realmente

imposible que solo los alcanzaran corriendo, ya que

aquellos hab an pasado por el r o en solo un momento lo

que a los ni os les hubiera costado mucho m s tiempo en

superar esa velocidad, eso lo sab an todos, hasta nosotros

nos impresionar amos en ver la velocidad de aquellos, as

que Ajayu le aclar aquello.

No podemos alcanzarlos, laykga. Ellos van a una

velocidad inalcanzable.

Debemos alcanzarlos insist a la ni a, luego se

detuvo y se propuso correr hacia aquellos , yo los traer de

vuelta, ustedes prep rense para viajar a d a obscuro y

noche clara.

Qu pretendes, ni a? preguntaba la arquera y la

ni a interrump a sus pasos.

Debemos llegar all , all vendr Tjayu para ayudar a

todos.

Pero nos ordenaron quedarnos aqu aclaraba Ajayu,

la ni a laykga se puso seria y dijo firme y directamente.

Esc chenla

interrumpi

la voz masculina de

Apachita, el alpaga.

Por qu ? preguntaba la arquera.

Yupaichasiri es una vieja amiga, los diosecillos son

tambi n amigos bastante responsables. Deben prepararse,

como sea llegaremos a la guariada de d a obscuro y noche

clara . Ustedes prep rense, nosotros reuniremos a los

dem s termin el alpaga y se retira a reunir a los

cam lidos.

Traer a los diosecillos dijo la ni a laykga , est n

preparados para viajar, yo los llevar a la guarida de d a

obscuro y noche clara entonces volvi la cara hacia el

viento y desapareci

disparada dejando su rastro

145

huracanado y dejando desecho su camino, todos estaban

confundidos mirando el rastro dejado por Yupaichasiri.

Qu es lo que debemos hacer ahora? preguntaba

Ajayu.

Solo lo que dijeron respuesta vac a de Mamani.

Mamani corri primero hacia la casa de Tjayu, los

dem s solo tuvieron que acompa arlo, muy pronto llegaron

con ellos y se pusieron a despertar a los dem s. Las

arqueras ya estaban preparadas por que estaban haciendo

la guardia y estaban preparadas para el fr o de la noche,

as que ayudaron a los dem s.

Por qu hacemos esto? pregunt Chikga a Mamani.

Nos vamos respondi Mamani.

Nos vamos a donde? preguntaba Causi.

La ni a laykga Yupaichasiri vendr y quiere llevarnos

a la guarida de d a obscuro y noche clara .

Khora mir so olienta el horizonte donde se encontraba

el r o y vio claramente como el viento huracanado ven a de

regreso ferozmente hacia ellos con las dos luces en medio

de todo aquello.

Qu es eso? preguntaba Khora un poco m s

despierta y sorprendida, Ajayu mir muy atento y veloz.

Mallku Mamani Ajayu se dirigi a Mamani y este

acudi , viene de regreso.

Mamani estaba algo preocupado, no todo estaba

preparado, y muy pronto ya estaban all los dos diosecillos

en la puerta bien parados, eran totalmente ni os de

aproximadamente cinco a os, ten an un traje totalmente

blanco y brillante al igual que su cabello y su piel, la ni a

laykga lleg despu s de ellos.

Ya est n aqu

dec a la ni a laykga corriendo

infantilmente por en medio de los diosecillos y hacia los

ni os, los diosecillos sonre an pac ficamente como si le

sonrieran a la nada.

Llegaremos a d a obscuro y noche clara dijeron los

diosecillos en un sono , esperaremos a que est n todos

146

preparados dijeron luego y salieron del lugar volando y se

reunieron con el viento que estaba afuera, la ni a

Yupaichasiri por su parte entr a la casa solo como

compa a, pues no ayudaba y solo se quedaba sentada en

un asiento de tronco de rbol y columpiaba sus pies de

atr s hacia adelante una y otra vez sin detenerse. En ese

momento llegaron los cam lidos, las alpagas comenzaron a

ayudar en lo que pod an.

Afuera sencillamente el viento hac a su querer estando

all fuera, se ve a claramente a los vientos azotando los

arboles y se creaba remolinos en todas partes. Los ni os

por su parte se prepararon un poco m s acelerados

abrig ndose para la noche y en unos momentos ellos ya

estaban listos para hacer el viaje. Los diosecillos volvieron

de inmediato, una de las arqueras se dirigi a la ni a

laykga.

Est s segura que debemos ir ahora? preguntaba la

arquera.

Claro, es que ellos no volver n y tardar amos mucho

en llegar all si solo vamos a pie. Adem s quieran o no lo

quieran yo los iba a llevar, me ordenaron llevarlos a la

guarida de d a obscuro y noche clara de todos modos

entraron los diosecillos caminando lentamente y dijeron.

Muy bien, salgan, los llevaremos con su destino.

Debemos hacerles caso? pregunt una arquera a

otra.

Supongo que s , se supone que son diosecillos

blancos respond a la otra arquera, luego Huyphi la alpaga

aclar las cosas.

No deben preocuparse, los diosecillos gemelos no son

malos y est n dispuestos a ayudarnos en lo que sea

posible, a dem s todos los presentes somos amigos de

Tjayu.

Eso es cierto interponia su voz Yupaichasiri . Por

eso que se sacrific por m y yo no le pagar mal, yo

tambi n cuidar de ustedes luego uno de los diosecillos

147

sali afuera y esper , el otro se adelant y se puso frente a

los ni os y a las arqueras.

Deben salir ahora ordenaba el diosecillo , no

tardaremos mucho en llegar, y all nos espera un lugar

agradable para cualquiera.

Todos salieron afuera donde el viento ya no se sent a,

solo tranquilas brisas fr as. El diosecillo blanco los acomod

tom ndolos de las manos y asign ndoles un lugar a cada

uno con los cam lidos habi ndolos atado a todos juntos

previamente.

Deben cubrirse la cara recomendaba el diosecillo

que los acomodaba , en especial los ojos o podr an

perderlos.

En ese momento los ni os y las arqueras se cubren la

cara con alguna prenda.

Ag rrense de los cam lidos y no se suelten

continuaba el diosecillo.

Luego sintieron que el viento comenz de nuevo a

comportarse salvajemente y sintieron elevarse.

No se suelten continuaba diciendo el diosecillo,

ninguno de los dem s pod a hablar, ten an toda la cara

cubierta y los ojos bien cerrados en algunos casos, el viento

era fr o y atravesaba las gruesas vestimentas de los

viajeros y violentamente se enfriaba la piel, todos hicieron lo

posible de no soltarse del cam lido que ten an, y hasta

evitaron mantener las prendas que los cubr an del frio, ya

que por el fuerte viento terminaron perdiendo alguna. Pero

pronto se detuvieron, aparentemente se encontraron de pie

Pueden ver si quieren dijeron en un sono los

diosecillos. Todos se descubrieron la cara y observaron

primeramente la salida del sol que les cegaba, al aclarar

sus vistas vieron luego una gran quebrada en un terreno

plano y se encontraban en la orilla muy cerca de caerse,

luego la ni a laykga levant la voz.

148

Ya llegamos! Le grit a los vientos , ya llegamos!

volvi a gritar y esta vez a la gran quebrada para poder o r

los ecos, y los ecos se repet an continuamente.

Ya llegamos habl uno de los diosecillos y se al

dentro la quebrada , all encontrar n lo que necesiten, all

est n todo lo que las laykgas de d a obscuro y noche clara

usaron para subsistir aqu el lugar era incre ble, ten a all

abajo enormes murallas que deten an montones de tierra

en la que se pod a cultivar, por toda la quebrada se

extend a un largo camino junto a unos canales de riego.

Huyphi y yo nos adelantaremos dijo Apachita.

Deben bajarse orden Apachita. Entonces los que

estaban en el lomo de las alpagas se bajaron. Y al instante,

estos se lanzaron al vacio de la quebrada.

S ganme, debe haber alguna casa dec a Yupaichasiri

lanz ndose al vacio tambi n.

Tenemos que ir como ella? preguntaba Causi.

No respond a uno de los diosecillos

Por que morir an dec a el otro.

149

150

CAPITULO VIII

LA PUERTA DE LAS LUCES

Mientras todos bajaban por el camino delgado de la

pared de la quebrada, se pod a notar lo alto que era, las

paredes estaban todas hechas de piedra como si

detenieran la pared que conforma la quebrada.

Cuando estuvieron m s abajo vieron que el centro

estaba adornado con un r o que brillaba con el cielo.

Lamentablemente el lugar todav a estaba con las sombras

de las paredes. Tardando un poco llegaron al fin a alg n

lugar donde se pueden habitar.

Khora observ hacia abajo, hacia el suelo donde se

encontraba el r o, observaron que tal vez no era profundo y

se pod a pasar tranquilamente sobre l, observaron los

terrenos de sembrad os abandonados, al parecer hab an

cuevas que los llevaban a la superficie.

All abajo se pudo divisar a las alpagas que revisaban

el lugar, luego el macho grit desde donde estaba.

Pueden bajar, no hay nadie!

Luego la hembra continu .

Nosotros nos dispersaremos, veremos que no haya

peligro en el resto de los lugares! termin , y las alpagas se

retiraron.

En ese momento Yupaichasiri se acerc a ellos

corriendo y jugando se puso a la espalda de una de las

arqueras.

Este lugar esta lleno de cuevas que llevan a distintos

lugares comentaba la ni a laykga desde el hombro de la

arquera , deben descansar en esta casa se al una

cueva con el marco adornada por piedras talladas de forma

151

cuadrada y con alguna inscripci n en cada una de ellas,

aunque en realidad ten an un dibujo, lo que para ellos

podr a significar algo. Los sembrad os estaban realmente

descuidados y estaban llenas de plantas no comestibles,

pero una de las arqueras vio un sembrad o desde all ,

fij ndose cuidadosamente observ lo que eran plantas de

oca acompa ados de distintas hierbas.

Oca! se asombr aquella y corr a hacia dichos

sembrad os, las otras se acercaron a aquel lugar pero

despacio puesto que una de ellas cargaba a la ni a laykga

Yupaichasiri que despu s de un momento se qued

dormida all mismo.

Los ni os por su parte entraron en la cueva y

examinaron el lugar, Khora ayud mucho ya que iluminaba

el lugar con el fuego de sus manos y luego encendi una

fogata en medio de aquella posible habitaci n, luego de un

momento entraban las arqueras metiendo en el lugar unas

cuantas ocas maduras, no eran muchas en realidad, pero

dejando a Yupaichasiri recostada en unas pieles de alpaga

que encontraron all dentro, r pidamente se fueron llevando

unas herramientas para poder cosechar las ocas y tal vez

otras ra ces.

Qu haremos aqu ahora? pregunt Causi a los

dem s Villkas.

Al parecer solo debemos esperar

respond a

Mamani , si algo tenemos que hacer ya nos lo har n saber

complement .

Ajayu se acercaba Khora para hablar con el , vamos

lo tom de la mano y este se puso de pie , vamos a

conocer el lugar.

Y salieron corriendo, Ajayu no tan animado como

Khora, Oramke habl despu s de ver aquello.

Creo que es lo mejor que podemos hacer los dem s

Villkas se pusieron de pie y salieron de aquel lugar, Oramke

sali al final, se fij en el fondo, all ya estaban Ajayu y

Khora explorando el r o, vio tambi n que los Villkas sub an

152

hacia arriba tal vez en busca de sol, pero Oramke baj

donde se encontrar an Ajayu y Khora que estaban

curioseando unos extra os huecos peque os ennegrecidos

por fuego y puestos en fila desde un extremo a otro de todo

el territorio, estos estaban a una altura superior a Ajayu.

Los Antis resultan ser excelentes escaladores,

entonces Ajayu lleg primero a los huecos y luego ayudaba

a Khora a subir all , Oramke se acercaba a aquello y de

repente el lugar se iluminaba, hubieron l neas de fuego que

ilumin el lugar de sombra, las l neas de los huecos

ennegrecidos eran ocho en total, cuatro de una pared de la

quebrada y cuatro en el otro lado, Ajayu se re a y Khora

estaba asustada, entonces Oramke corri para ver lo que

ocurr a.

Qu sucede? preguntaba Oramke, Ajayu miraba

asombrado a las paredes despu s de haberse re do de

Khora.

Khora toc el holl n de la tierra y este se incendi de

inmediato respondi Ajayu, Khora miraba al lado de Ajayu

y tambi n estaba sorprendida, el fuego resultaba muy alto y

calentaba el lugar.

Bajemos de aqu dec a Khora , est haciendo mucho

calor de inmediato Ajayu baja de un salto y luego ayud a

Khora.

M s all se hallaba un hueco extra o, las arqueras que

estaban cerca de el lo observaron con detenimiento

mientras iban a buscar agua para hervir las ocas.

Dentro del hueco que parec a casi una cueva se

observa oculta una enorme puerta y las atrevidas y curiosas

arqueras se dirigieron a el cautelosamente, las arqueras se

quedaron observando la puerta que tal vez sea enorme,

solo ve an la parte superior en realidad.

Qu habr adentro? preguntaba una de ellas.

No lo s le respond a otra.

En ese momento una de las arqueras se adentraba al

lugar, las dem s sin m s que hacer la siguieron, al

153

encontrarse con la puerta observaron atentas su gran

tama o.

Puede ser algo m gico aquella intentaba abrir la

puerta. En ese momento Oramke, Ajayu y Khora se

acercaron a ellas, las arqueras se fijaron en los ni os, una

de las arqueras se acerc a Ajayu.

Ahora dec a ella, Ajayu no supo que hacer en ese

momento, era la arquera de la promesa.

Ay denme las dos llamaba la arquera que empujaba

la puerta, al parecer la puerta estaba clavada y sellada

como para que ni siquiera entrara aire.

Aqu no le ordenaba Ajayu, la arquera observa con

enfado a Ajayu y se aleja, se acerca a su compa era con

disgusto para poder ayudarla, y consecuentemente la

arquera sobrante tambi n va en su ayuda, antes de que las

otras arqueras lleguen a ayudar a la otra, una voz femenina

y se orial se interpone.

No se acerquen all ! todos miraron atr s y era la

laykga a quien hab an conocido anteriormente.

Laykga Khory Lura mencion Khora y se acercaba a

ella. La laykga observ a los dem s.

Oramke, Ajayu y Khora, es extra o encontrarlos,

Qu hacen aqu ? preguntaba la laykga a los ni os.

No sabemos en realidad respond a Ajayu, Oramke se

adelant y respondi .

Estamos aqu por instrucciones de Tjayu.

Y como fue que se animaron a venir aqu ? pregunt

Khory.

Nos obligaron respondi Khora.

A m

trataba de responder Oramke . El c ndor

plateado del desierto me llev con Tjayu para que me

trajeran aqu .

El c ndor plateado?

Como lo conociste?

preguntaba Khory.

Pokkata Haniwa me llev con aquellos laykgas.

154

Pareciera que a la laykga le entr nostalgia al o r aquel

nombre.

Pokkata haniwa?, qu es de l?, sabes si alguno

de ellos me extra a? preguntaba Khory a Oramke.

Solo me encontr con Pokkata Haniwa y no pregunt ,

en aquel momento nos encontr bamos con la laykga Khory

Yatichiri y habl bamos con ella.

Khory volvi a preguntar.

Y Orakke?, te encontraste con l? Khory parec a

preocupada, luego se dio cuenta . Khory Yatichiri!? Mi

maestra!? Luego la laykga se tranquiliz de golpe y

pregunt con total tranquilidad , Qu te dijo de m ?

No habl muy bien de ti respondi Oramke.

Entonces

hablaba triste Khory , no me ha

perdonado.

Qu ocurri ? preguntaba Khora compartiendo el

sentimiento de Khory, la laykga se mostr enojada.

Ella es una tonta e incomprensible! Qu culpa tengo

yo de haberme enamorado! La laykga en esto se cubri la

cara de la verg enza , y ? Preguntaba Khory mirando

a trav s de los dedos , como esta Orakke?

No lo s respond a Oramke , yo trataba de invocarlo

para que nos ayude, pero no apareci , al parecer envi a

una hathakgi, nos ayud mucho pero la ayuda no result

del todo bien.

Orakke no lleg ? La laykga se repuso . Envi a la

laykga m s d bil para ayudarlos. La guerra entre los

laykgas de Phuruma y Thunupa, ya habr comenzado

entonces.

A prop sito interrumpi Khora de manera exaltada ,

Orakke nos pidi que si alguno de nosotros te encontrara

deber amos de entregarte una de estas Khora se

examinaba tratando de encontrar las monedas que Orakke

le encarg , pero no lo encontr , los hab a dejado en la

ciudad de Jalaru mientras ven a de casa , no lo encuentro!

estaba Khora decepcionada de si misma, Oramke se

155

acerc a Khory y le entreg una de sus monedas, Khory lo

recibi con curiosidad.

Orakke dijo que si alguno de nosotros te hallara,

deber a entregarte una moneda como regalo.

Khory lo recibi , mostraba cari o por su regalo, pero

luego reaccion , se encontraba asustada y presion la

moneda con todas sus fuerzas y la moneda qued

totalmente molida.

Esto es para que el pueda encontrarme!, d ganme si

l no debe encontrarme

ordenaba

apresurada la laykga. Los ni os no supieron que hacer no

sab an si deb an entregar las que ten an, Oramke mediante

aquello hab a pedido ayuda y se le hab a concedido, qu

har an?, si los entregaban no recibir an ayuda si hubiera un

momento critico, afortunadamente en ese momento

aparec a Pokkata.

V yanse, ni os ordenaba Pokkata que llegaba reci n

apareciendo detr s de Khory , v yanse ni os repiti .

Los ni os y las arqueras se retiran dejando solos a los

laykgas, salieron tranquilos cruzando el rio, Khora iba

detr s de todos y o a una voz suave y femenina que

susurraba en el agua.

Ustedes no saben que est n haciendo aqu verdad?

Khora parec a haberla o do, pero al no ser tan audible

pens que solo era es sonido del rio

Est n en el mejor lugar para encontrar respuestas

continuaba el hablando la voz aquella.

Qui n es?

pregunt

Khora, los dem s la

escucharon y pusieron un poco de atenci n, pero

continuaron caminando, luego el r o continu hablando con

Khora.

Si hallan el pozo del mundo secreto, encontrar n toda

la verdad que quieran, b squenlo.

Al caminar Khora casi se tropieza con Ajayu que estaba

quieto.

156

Mira le dijo Ajayu a Khora se alando hacia el agua

que corre . Una anchanchu uma.

Y Khora observ al suelo.

Qu linda! Qu hace aqu ? observaba Khora

sorprendida, obviamente los dem s miraron hacia el agua

con el exalto de Khora, all se encontraba una piedra fuera

del agua y se hallaba sobre aquel una anchanchu uma.

Qu es lo que est n mirando? pregunt una de las

arqueras que miraba, Oramke que estaba all dijo.

Una anchanchu uma todos los dem s miraron con

atenci n a aquello, pero en realidad las arqueras no la

hallaron.

Una vez los vimos con Tjayu afirmaba Khora

dirigi ndose a las arqueras , aquella vez tambi n vimos

anchanchus de otros tipos.

Ven qu ? pregunt una de las arqueras, la

anchanchu uma habl .

Solo los ni os y aquellos que tienen el alma de un

ni o pueden vernos y o rnos en realidad, no es que

queramos escondernos de ellos.

En serio? preguntaba Oramke.

Con qui n est n hablando? preguntaba otra de las

arqueras, otra de las arqueras se resign y se aleja de all

diciendo.

Deja a los ni os con sus cosas, vayamos de una vez a

hacer algo de comer.

Y las arqueras se retiraron dejando a los ni os, la

anchanchu uma aun hablaba con los ni os.

A medida que los ni os se hacen m s adultos van

perdiendo su visi n natural y pierden el poder vernos.

Pero Qu es lo que haces aqu en realidad?

preguntaba Ajayu.

Buscaba a alguien.

A otro anchanchu uma? preguntaba Oramke.

No, en realidad, busco un Achatanza.

157

Un Achatanza!? Se sorprendieron los ni os.

Ustedes recordar n que los Achatanza son grandes

enemigos de los antinos y se han encontrado en guerras

anteriormente , pero continuaba la anchanchu uma .

Antes de eso quisiera encontrar a la laykga que le dio vida

al viento, tal vez ella pueda darme vida a m tambi n

preguntaba esperanzada la anchanchu. Los ni os solo se

miraron entre s , al parecer la anchanchu uma buscaba a

Tjayu. La anchanchu uma levant la cabeza , deben

llevarme all estaba se alando hacia la casa de la pared,

Khora la levanta con las manos y la llev a la casa cercana

que hab a all , y muy pronto llegaron con las arqueras, y

como las arqueras no pod an ver a la anchanchu uma solo

pudieron ver las manos de Khora que conten an una

insignificante cantidad de agua.

Pero qu est n haciendo?! les pregunt una de las

arqueras.

D jalos con sus juegos le aconsej otra, Khora

escuchaba perfectamente lo que dec a la anchanchu uma.

Ll vame con ella, por favor suplicaba la anchanchu

uma se alando a la ni a laykga Yupaichasiri, Khora la llev

con ella y los dem s la acompa aron y ya se encontraban

con Yupaichasiri.

Es ella!

respond a la anchanchu uma con

sobresalto.

Qui n es ella para ti? preguntaba Oramke.

Ella es una anchanchu thaya en realidad, ella es quien

recibi la vida de quien da vida al viento.

La anchanchu uma estaba conmovida, la ni a comenz

a moverse como si despertara de un largo sue o.

S , soy yo, Tjayu me dio la vida cuando yo mor a

aclaraba la ni a laykga Yupaichasiri poni ndose de pie y

estirando los brazos, y todos se sorprendieron al ver a la

laykga, por que de esta manera la ni a laykga comenzaba

a crecer y obten a la forma de una mujer hermosa, todos

los presentes observaban asombrados el suceso.

158

Eres t !? Dec a admirada Khora , eres la amiga

de Tjayu? como ten a el cuerpo de una ni a no se hab an

dado cuenta y en realidad solo hab an escuchado historias

de ella.

S , y quien m s que yo podr a ser se mostraba

contenta la laykga como despertando de un sue o largo.

Donde est ella? preguntaba la anchanchu uma.

No te preocupes, ella regresar pronto respond a

Yupaichasiri y luego puso las manos en frente de Khora .

Yo cuidar de ella ofreci la laykga, Khora deposita en sus

manos a la anchanchu uma.

Luego una de las arqueras aparec a trayendo las ocas

para que puedan cocinarlos, ven a del r o despu s de

lavarlos, se hab a quedado all viendo lo que suced a con

los dos laykgas que son Khory y Pokkata.

Aquellos dos parecen buenos amigos chismeaba la

arquera reci n llegada , sucede que son amigos. Miren

les se alaba.

Qu

quieres que veamos?

preguntaba su

compa era.

Tal vez declare amor! estaba alegre del suceso la

primera arquera.

Yo no lo aceptar a hablaba la tercera , le falta la

mitad de su cuerpo!

Pero es un laykga aclaraba la segunda . No sabes lo

que puede ofrecerte.

Las muchachas observaban todo aquello y se ve que

Pokkata repentinamente desaparec a.

Tal vez no lo acept

dec a una de las arqueras

volviendo a su quehacer, y solo se ve a a Khory que

descansaba en la salida de lo que parec a una cueva, luego

de un momento la laykga se desvanec a lentamente.

Te preguntaste que ser a aquel lugar? preguntaba

una arquera a otra.

No s que ser a aquel lugar, pero tengo curiosidad.

159

Est s ocas no est n dulces hablaba la del quehacer

probando algunas de las ocas reci n lavadas.

Eso es por que las acabamos de sacar de la tierra

explicaba una de las otras.

Yo averiguar que es aquel lugar hablaba decidida la

chismosa, se pon a de pie y caminaba hacia el lugar.

Esp rame se sumaba otra a la chismosa.

Khora en ese momento acababa de encender de nuevo

el fuego que se hab a apagado, otra de las arqueras

acomod alrededor de la fogata trozos de piedra para

convertirlo en una cocina que pudiera mantener una olla

para que las ocas cocieran, luego se retir con las dem s.

Yupaichasiri se quedaba atenta observando el fuego, y

luego mir a los ni os.

Si quieren pueden ir con ellas, yo me encargar de

que el fuego no se apague, les aseguro que disfrutar n de

aquel lugar la laykga que ya no era ni a se acomod

cerca del fuego con las manos sosteniendo a la anchanchu

uma.

Estar s bien? pregunt Khora.

S , vayan, todo aqu estar bien.

Los ni os se fueron calmadamente y miraron hacia

abajo, dos de las arqueras trataban de mover la puerta

fuera como fuera, la otra estaba acerc ndose lentamente.

Oramke, Ajayu y Khora fueron hacia ellas, mientras se

acercaban oyeron nuevamente la voz de Khory.

No se acerquen all ! los ni os se detuvieron por un

momento, la laykga Khory ya estaba con ellas.

Por qu ? preguntaba una de las arqueras.

No saben que este lugar es del d a obscuro y noche

clara , solo a ellas les pertenece.

S , lo sabemos como se nota, las arqueras y la

laykga se pusieron a discutir. Y mientras eso suced a los

ni os se acercaban a ellas, se o a m s las palabras de

Khory rega ando a las arqueras.

160

En este lugar se estudi la fertilidad y ustedes podr an

quedar encintas, deben tener cuidado por donde van

termin diciendo la laykga.

No sab a eso respond a una de las arqueras.

En ese momento la laykga examina la puerta, las

arqueras perdieron el inter s en ella y se ponen a charlar

entre ellas del mismo tema.

Yo tampoco lo sab a admit a una de ellas mirando al

suelo.

Soy muy joven para ser madre aclaraba otra.

Hasta donde yo s en este lugar es donde naci el

famoso Yawsa a Wi ay, dicen que pod a enamorar solo

con la mirada comentaba otra de las arqueras con

ensue o en los ojos.

S , as es respond a la laykga , aqu tambi n se

estudi la atracci n del g nero opuesto, o m s bien

conocido como el amor.

Por eso es que Yawsa a pod a enamorar a cualquier

mujer se daba cuenta una.

Me hubiera gustado conocerlo, dicen que el era

hermoso, gentil y tantas cosas que las chicas queremos en

un hombre, ja, ja.

Mientras hablaban, Ajayu y los dem s solo escuchaban

los chismorreos, la laykga se aparta de la puerta y se

acerca a los ni os.

Entonces se han hecho los protegidos de Tjayu

Yatichiri, no? preguntaba la laykga, y Oramke respondi .

S , nosotros y los Villkas Chikga, Mamani y Causi.

Muy bien, yo los cuidar mientras ella no est .

Pero no te conocemos del todo bien, tal vez solo

sue es hablaba Khora, Khory estaba algo desconcertada

as que entendi que la compar con las arqueras

enamoradas.

Acaso las arqueras los proteger n? Khory se alaba

a las arqueras , solo m renlas, se puede decir que juegan

entre ellas y hablan de hombres.

161

Qui n eres t ? preguntaba Chikga desde lo alto, los

Villkas ven an bajando, la laykga observ primero por un

instante y luego respondi con una voz fuerte pero

tranquila.

Yo soy la laykga Khory Lura, y he venido aqu para

cuidar de ustedes, sab a yo que la laykga Tjayu ser a

capturada, y que aquellas arqueras se distraer an como

ahora, y tambi n vine a curar este lugar.

Qu tiene este lugar? pregunt Oramke.

Las almas de d a obscuro y noche clara siguen aqu ,

he venido para llev rmelas respond a la laykga mirando

hacia la puerta , ustedes tambi n deben tener cuidado, si

gustan pueden explorar el lugar, pero deben estar alejados

por lo menos a dieciocho pasos de la puerta y no exploren

la parte superior de la misma recomend la laykga

mientras los Villkas llegaban , ustedes tambi n no exploren

cerca de la puerta de la cueva recomendaba la laykga

mir ndolos, los Villkas miraron hacia la cueva.

Podemos caminar casi por todo lado observaba

Khora.

Por lo dem s no se preocupen, yo me encargo la

laykga dirigi la vista hacia la puerta y llam a las arqueras

que a n estaban jugando, una de ellas hab a ca do al agua.

Qu les sucede!? se quejaba la arquera que

estaba toda mojada, luego se quedaron quietas para mirar

a Khory que se acercaba a ellas.

Los Villkas esperan que las arqueras los alimenten a

ellos y sus amigos, y que cuiden de ellos y los protejan.

Se sabe que las arqueras son aliadas al Villka Oramke,

as que dirigieron sus palabras hacia l.

S , Villka Oramke, y Villkas aliados a l las arqueras

dirigieron sus respetos. Y se retiraron en el momento, para

hacer lo que los Villkas requer an.

Yo no s cocinar en realidad admit a una de ellas

mientras caminaba.

Qu clase de mujer eres? le pregunt otra.

162

Y as quieres un marido se burlaba otra, la laykga

Khory finaliz .

Mientras ellas hacen su trabajo yo estar all en la

puerta se retiraba la laykga caminando.

V monos orden Causi a Ajayu estir ndolo con

capricho , tenemos cosas que arreglar a adi , Chikga y

Mamani se miraron y solo observaron como Causi se

alejaba con Ajayu.

Finalmente se separaron en tres grupos, Causi que se

llevaba a Ajayu; Oramke y Khora caminaban cerca de ellos

dirigi ndose a la parte superior de la quebrada; y por otro

lado Mamani y Chikga que se quedaron en el r o.

Khora que caminaba siguiendo a Ajayu y a Caus ,

encontr flores de inmediato y se pon a a recoger un

mont n de ellas. Ajayu estaba un poco molesto por la

compa a de Causi que tal vez le exigir a que se disculpe

con Chikga, mientras caminaban observaba una lagartija

que pasaba corriendo entre Causi y l, Causi se asusta del

lagarto y se abraza a Ajayu que no supo que hacer en ese

momento. La Villka se encontraba con miedo, luego Ajayu

se puso a caminar en busca de la lagartija acomodando a

Causi primero y alej ndose de ella, esto se observaba

desde la vista que ten a Khora que miraba con curiosidad.

Ajayu pregunt a Oramke.

Oramke, viste por donde se fue? Oramke vio al

animal que asomaba su cabeza desde una roca.

Entr en esa roca se al Oramke una piedra no muy

grande, Ajayu se acerc a el.

Oramke, ay dame a levantarla pidi Ajayu, Oramke

lo ayud y lograron levantar la roca, la lagartija sale

despavorida huyendo cerca de Khora la cual se asusta al

verla y cae al suelo derramando todas las flores que hab a

recogido, por fortuna el campo esta cubierto de hierbas y

Khora no se hace da o, al mirarse en el suelo Khora

comienza a re r mirando a sus amigos, Ajayu camina en

ayuda de Khora. Por otro lado la lagartija se hab a

163

escondido bajo el pie de Oramke, y cuidadosamente lo

captura y se acerca a Ajayu, Khora al ver a la lagartija se

asusta y se esconde tras Ajayu, Oramke nunca hab a

agarrado a un lagarto.

Ajayu! gritaba Causi con enfado, Oramke solt a la

lagartija.

Por qu lo soltaste!? le exigi Ajayu.

Por qu ? preguntaba desconcertado Oramke.

Nos lo habr amos comido.

Ajayu! volvi a llamar Causi.

Khora le habl Oramke , debemos dejarlos, que

Ajayu se arregle.

Khora acompa a Oramke.

M s tarde, los Villkas Chikga y Mamani volv an a la

cueva donde se encontrar a la laykga Yupaichasiri, al

parecer hab an estado charlando desde el comienzo del

paseo. Oramke y Khora hab an bajado hacia el r o, en

aquel lugar Oramke se qued dormido en el pasto, mientras

Khora estaba cerca de l mirando el r o y arrojando piedras

de vez en cuando. Causi se qued todo el tiempo con Ajayu

que recog a algunos insectos para alimentar a su serpiente,

Causi se vio tranquila en todo el rato y no hablaba para

nada, luego de mucho, Ajayu se acerc a Causi.

Recuerdas que atac a un titi que se acercaba a ti?

preguntaba Ajayu con tranquilidad, el silencio de la ni a

Villka lo habr a tranquilizado.

S , antes de eso yo me asuste de l, pens que el me

har a da o, solo su presencia me espanta a n ahora

Causi parec a tranquila, ya no usaba sus gritos.

Las serpientes muerden solo si no las comprendes,

todos ellos pueden saber tus intenciones, si no quieres que

te lastimen lo mejor es hablarles y decirles que por favor no

te hagan da o y que no tienes las intensiones de

lastimarlos en lo que encontraba Ajayu a un insecto se lo

daba a la serpiente, en ese momento la serpiente ya no

164

quiso m s y rechaz el siguiente meti ndose al fondo de la

chuspa.

Ya

satisfecho?

preguntaba

Causi

siniestramente tranquila.

Al parecer s . Ya debemos irnos propuso Ajayu, en

ese momento Causi se abraza a un brazo de Ajayu . Qu

haces? preguntaba Ajayu.

Me casar

contigo

hablaba la ni a mirando

cari osamente a los ojos de Ajayu, y parec a decidida.

Yo soy un campesino y t eres una Villka, no podemos

casarnos aunque t lo quieras, a dem s debes saber que

tengo tres prometidas sin contar la promesa de Aruma la

laykga de la noche triste, y solo debo escoger a una.

Huyamos entonces, olvid monos de todos ellos,

vay monos a un lugar donde no existan Villkas, ni

campesinos, ni laykgas, solo nosotros dos.

En ese momento se o a un llamado.

Villka Causi! ven a corriendo una de las arqueras.

Causi Ajayu trataba de aclarar , sin contar a estas

tres prometidas, tengo mucha responsabilidad y una

promesa que cumplir.

No quiero entenderlo continuaba Causi , solo te

quiero.

Ajayu se ve a en problemas, as que dir a solo parte de

todo su secreto.

Te dir un secreto Causi pon a su atenci n , existe

tambi n una Villka, es m deber protegerla, pero ahora

estoy aqu contigo, cuando deber a estar con ella.

La arquera ya se encontraba con ellos un poco cansada

de tanta subida desde el rio.

Est listo el almuerzo de todos, acomp enos a

comer, Villka suplicaba la arquera.

Enseguida estaremos all , vete con los dem s

orden Causi a la arquera, y la arquera se aleja caminando,

Ajayu se puso de pie suponiendo que la charla ya hab a

165

terminado con la llegada de la arquera y se propon a

retirarse, pero Causi lo detiene.

Olv date de esa Villka y vay monos lejos, donde nadie

nos encuentre, un lugar donde no tengas que proteger a

esa Villka.

Esa Villka es mi prometida secreta y no debo

defraudarla.

El geme a m , yo nunca dejar de amarte, no como las

tres y la Villka secreta que seguramente no te conoce.

Es una promesa, la promesa que hice debe cumplirse

o podr a ocurrir una guerra en la que muchos morir n,

como sucedi en la poca de Yawsa a Wi ay, la guerra

innombrable .

A n as no me importa se impon a la Vilka Causi con

mucha seriedad, en ese entonces aparece Khora a lo lejos,

se ve a contenta de encontrarlos y se pone a correr hacia

ellos. Causi agarraba con la fuerza que ten a las manos de

Ajayu.

Causi hablaba Ajayu , no podemos, debes regresar

con los tuyos, y yo debo regresar con los m os, nunca

podremos estar juntos.

Debe existir alguna manera.

En ese momento llegaba Khora y tomando de la mano

a Ajayu y se lo lleva.

V monos Ajayu, se nos hace tarde hablaba Khora

tranquila e ignorante como siempre. Entonces Causi se

qued callada y pensativa, era su primer amor de verdad, la

primera vez que se enamor y no pod a hacer mucho. Y

fueron con los dem s, en realidad deber an caminar hasta

abajo, ser a un largo trayecto caminando detr s de Ajayu y

no acompa ado de l.

Por qu tenemos que ir hasta abajo!? preguntaba

Khora con un grito a la arquera que estaba hasta all abajo,

luego se escucharon los ecos de la respuesta.

Por que aqu es bonito respondi la arquera.

166

Por otra parte, el lugar que las arqueras hab an elegido

era verde y se hab an acomodado tranquilamente, el lugar

estaba lleno de flores, la mu a y otras hierbas daban un

aroma extra o pero atrayente, el sol cubr a ese lugar con

su c lida luz. Las arqueras hab an preparado una mesa en

el interior de la casa cueva, que tambi n se encontraba all ,

clavado en la pared de aquel lugar.

Pase Villka recib a la arquera a Oramke que acababa

de llegar, en el vio que ya ten a un plato preparado para el y

los dem s Villkas que ya estaban all , Oramke se sent ,

hab a all una arquera, estaba sentada en el suelo cuidando

de ellos y esperando tal vez alguna orden.

Causi se encontraba como desilusionada por lo que

acababa de suceder, no estaba con muchas ganas como

para comer y el ambiente tambi n estaba pesado, pues a

Chikga se lo ve a indignado por algo, Causi lo miraba con

cierto miedo, y este miraba directamente a los ojos de

Causi y ella retiraba cautelosamente su vista.

Si quieres irte, vete! le orden entonces Chikga a

Causi mir ndola seriamente.

Qu ? Causi estaba sorprendida por la orden de

Chikga y se encontraba t mida por el miedo.

Vete de aqu ! Ordenaba Chikga , y dejar s de ser

Villka, se lo que ocurre contigo, se que est s enamorada de

ese Ajayu, vete con l y se una campesina Causi solo

miraba sin saber que hacer , arquera ll vate a esta ni a, no

es digna de comer con nosotros la arquera no supo que

hacer en ese momento y dudaba en hacer caso o no.

Pero Chikga, no tienes que hablar de esa manera!

intervino Mamani sorprendido.

Yo s lo que hago, iba a casarme muy pronto con

Caus , pero t mismo lo dijiste, ella lo quiere as .

En ese momento estaba Causi abrazando a Chikga sin

que el se diera cuenta.

Gracias, Chikga agradeci entonces Caus , Chikga le

da un beso en la frente y se despide de ella.

167

Causi sali con felicidad en los ojos de all . Al salir las

arqueras que custodiaban la puesta de fuera la vieron

confundidas.

No, ni a Villka Caus , debe estar usted adentro le

indicaba una de las arqueras que estaba fuera.

Yo, ya no soy m s una Villka, quiero comer con

ustedes solicitaba Causi dirigi ndose a los dem s, pero la

arquera insist a.

Pero, Villka, nosotros no tenemos el privilegio de... la

interrumpe Causi diciendo.

No me escuchaste! Yo ya no soy m s una Villka.

La arquera se call y en ese momento la arquera que

estaba con los Villkas sale y aclaraba todo.

Es cierto lo que dice, el Villka Chikga la despoj de su

familia y orden que se hiciera campesina.

Causi en ese momento corre hacia Ajayu y lo abraza,

Ajayu no la abrazo, estaba confundido.

Despu s de esto todos comenzaron a comer, a medio

almuerzo una de las arqueras mir hacia la puerta donde

estaba la laykga Khory.

Crees que debamos llamar a la laykga? preguntaba

una arquera a otra.

Despu s de todo, dijo que si nos acerc bamos

quedar amos encintas le recordaba la otra.

En mi opini n no debemos llamarla puede estar muy

ocupada, y solo la molestar amos, adem s dijo que no nos

acerc ramos continuaba la otra, una de las arqueras se

levant y se sent al lado de Ajayu, y este sinti miedo, la

arquera acerc su cara a la de Ajayu.

Tu promesa le record la arquera, Khora y Causi

pusieron atenci n en ese momento, Ajayu solo tuvo que ver

a los ojos de la joven arquera, las otras arqueras miraron a

su compa era con extra a sorpresa.

Qu promesa? pregunt Causi inquieta, pod a ver

en los ojos de Ajayu el temor que sent a a causa de la

pregunta.

168

El prometi darme un beso dijo la arquera, Causi se

enoj , como pod a competir con una mujer como esa

arquera?, en aquel momento la arquera acercaba su rostro

hacia Ajayu, y el no parec a molestarse, qu har a Causi?,

ella estaba perdiendo a Ajayu, Causi no quiso ver y huy

del lugar encelada de lo que ocurre.

Villka vi Khora a Causi que corr a sin ver, Khora la

sigui corriendo.

Debemos detener a las ni as dec a corriendo la

arquera, y las arqueras al darse cuenta de esto corrieron

tras las ni as, Ajayu que estaba solo tambi n corri tras

ellas, las arqueras de pronto se detuvieron, las ni as se

acercaban a la puerta donde se encontraba la laykga

Khory.

Por qu ya no las siguen? pregunt Ajayu.

Ya no debemos acercarnos m s, yo no quiero quedar

encinta todav a aclaraba la arquera de la promesa.

Y se observ como la puerta se abri y como Causi y

Khora entraban sin detenerse y sin mirar a donde fuera, y

finalmente Causi cay en el agua que hab a dentro de

aquel lugar, Khora intenta levantarla poni ndola de rodillas,

Causi se tap los ojos, sin darse cuenta estaban rodeadas

por luces diminutas y totalmente blancas, en ese momento

se oyeron gritos que ven an de afuera, Khora no pudo

comprender que dec an los gritos, pero retumbaban en el

interior de la cueva, las dos estaban mojadas, el interior de

aquel lugar estaba mojado en su totalidad, todo el suelo

ten a una capa de agua. Khora escuchaba todos los ruidos

que se reun an en el interior aquel lugar, y not que las

luces tambi n hablaban.

No podemos entrar, o moriremos hablaba una de las

luces, qu son y que hacen?, las luces se quedaban

quietas, todas rodeaban a Causi y a Khora, una luz se pos

en las rodillas de Causi y pregunt con una voz femenina.

Por qu lloras, ni a? Khora no supo que aquellos

hablaban y qued vi ndolas , eso es por amor Afirmaba la

169

luz diminuta, Khora solo se qued callada yo entiendo lo

que sucede en tu coraz n, consid rame tu amiga.

Causi solo dirigi su mirada sin decir nada y despu s

de un corto momento

Yo lo odio! grit Causi levant ndose enfurecida,

despu s de un momento se arrodill y volvi a llorar.

Por otro lado Khora vio al mont n de luces que las

rodeaba.

Ay danos!, ay danos! dec an las luces.

Qu es lo que quieren que haga, como puedo

ayudarlos? preguntaba Khora, y de en medio de todos,

hablaba otro con una voz de mando muy masculino.

Ella no puede, lamentablemente, no podemos rogarle.

Qu son ustedes? preguntaba Khora, y responde

otra voz masculina pero suave.

Somos lamentables, cada uno de nosotros somos

nayas, somos quienes destruimos a la gente, estamos

cansados de este lugar y de estar encerrados.

En eso se interpuso una voz femenina y dulce.

No sabes lo que es estar encerrado aqu , ya no

sabemos cuanto tiempo hemos estado recluidos, solo

recordamos promesas que nunca se hicieron realidad.

Otro habl con una voz masculina d ndole nfasis a

sus palabras.

Lo ltimo que recordamos es el nombre de Yawsa a

Wi ay, un ser a quien hicieron perfecto, recordamos ese

nombre por que fue el primero, nos prometieron ser como

l, un hombre que pasar a la historia, un hombre con

fama, dijeron que de l surgir an sus hijos e hijas quienes

podr an llegar a ser famosos como l.

Otra voz femenina comenz a hablar con tristeza.

No podemos salir de aqu , la luz del sol nos destruir a,

eso ser a lo mejor pero a n as no somos capaces de salir

por esa puerta y recibir a la muerte que tanto hemos

anhelado. Pero a llegado una nueva laykga, pero al parecer

170

no podemos esperar mucho de ella, nos a negado muchas

cosas.

En medio de todo este lamento Khora estaba dispuesta

a ayudar.

Puedo hacer algo por ustedes? si prometen no

hacerme da o con gusto los ayudar .

A Khora le interrumpi uno con voz seria.

Si la laykga que vino no puede, t con mayor raz n no

podr s, estamos aqu esperando nacer de nuevo, t eres

muy joven y morir as, y cualquiera de nosotros contigo de

pronto todos se callaron, en aquel momento entraba la

laykga Khory haciendo sonar el agua que pisaba.

Qu sucede, ni a? pregunt la laykga mirando a

Causi que lloraba desconsoladamente, esta abraz a la

laykga, las luces en ese momento comenzaron a gritar con

mpetus arriesgados.

D janos entrar laykga! reclamaba uno . Dejaste

entrar a uno, d janos entrar tambi n dec a otro.

Silencio!, si entran m s yo podr a morir, no puedo

dejar que entren m s hablaba de manera dominante la

laykga levantando la voz que hac a retumbar el lugar, esta

firmeza de la laykga call a las luces.

Quiero ser su compa era hablaba la luz que hab a

hablado en el principio, la laykga observ a la luz.

Est s segura? pregunt la laykga.

Al igual que los dem s yo quiero salir de aqu , quiero

acompa ar a esta ni a en su camino vaya donde vaya, no

importa si albergue al peligro, quiero ir con ella por que se

que en su camino existe m s que solo d as en la sombra

hablaba la luz de forma tranquila.

Bien acept la laykga y se enderez . Estas dos

ni as tienen una misi n que cumplir, quien vaya con ella lo

rodear el peligro, necesito ocho acompa antes para cada

una de ellas, quiero voluntarios, los dem s podr n renacer

de nuevo, ser n insertados en armas, en placas como

ahora, o en alguna otra forma podr n salir de aqu vivos

171

explicaba la laykga con una voz tranquila pero fuerte, en

ese momento un pu ado de las luces se amontonaron para

salir del lugar con Khora, otras se alejaron de inmediato y

tal vez decidieron esperar un poco m s, la laykga en ese

momento sac cobre verduzco, los maleaba en sus manos

como si fueran de arcilla y construy diecis is placas

delgadas exactamente iguales, Khora intentaba tocarlos ,

no lo toques!, est n calientes le orden la laykga, y

d ndole un soplido a las placas con un acabado en forma

de collar se las coloca en el cuello de Khora y otra en

Causi, la laykga extendi la mano derecha donde se

reun an las luces, seleccionaba las correctas y la insertaba

a cada una de ellas en una placa, la placa cambiaba a un

color rojizo al ser insertado con una luz, acabado todo la

laykga habl a las placas , cuiden de ellas, ay denlas en lo

que puedan.

As lo haremos respond an las placas en un sono.

Y ustedes dos, Khora y Causi cuiden de ellos.

As lo har

respondi

Khora, pero Causi no

respond a nada, viendo esto Khory entendi .

Khora, ahora vete, yo me encargar de Causi la

laykga la acompa aba hasta la puerta y al llegar la deja ir,

luego de esto se dirige a Causi.

No seas tonta, Causi dec a la laykga mientras pon a

su mano en el hombro de Causi . S lo que tienes. No

necesito ser laykga para saber lo que tienes.

Causi continuaba callada y no le pon a atenci n a lo

que la laykga dec a. Entonces una de las placas que Causi

ten a en el cuello habl .

No seas tonta, ni a, en el mundo siempre habr un

ni o para ti.

Causi llamaba la atenci n la laykga , debes recordar

que a pesar de todo alguien llegar a quererte.

Por otro lado, Khora not que cada una de las placas

ten an sus rostros tallados, cada uno de ellos ten an

172

caracter sticas faciales distintas de los unos y de los otros y

todos eran j venes, not que cinco de ellos eran

masculinos y tres eran femeninos y not tambi n que las

placas hablaban entre si.

La luz del sol, no nos quema! dec an.

Miren all ! Dec a otro , agua que corre!

Miren el cielo, es azul! y ellos continuaron hablando

de las cosas que ve an.

La Villka Causi y la laykga Khory se quedaron all por

un bien rato, al parecer Causi se sent a mejor al salir de all

de que habr an hablado? Pero sea lo que sea, Causi

estaba mejor.

173

174

CAPITULO IX

CAUS , KHORA Y LA SERPIENTE

El medio d a hab a terminado y Ajayu estaba

preocupado por lo de Caus , por su parte Oramke estaba

observando el conflicto de Ajayu y Caus , no se atrev a a

hablar con ellos y el d a seguir a su curso de esta manera y

sin detenerse.

Ya avanzada la tarde, Ajayu no consegu a hablar con

Causi para poder apaciguar sus problemas, pues ella se

alejaba de l callada y enfadada, casi como siempre pero

con la diferencia de que Causi ten a el problema natural de

ser una ni a, para decirlo claramente ella estaba realmente

enamorada de Ajayu, tanto que no pensaba que lo que le

ocurria era una simplicidad. Y Ajayu no sab a nada de esto,

entonces Ajayu tambi n se aleja de Causi sin volver a

intentar hablar con ella. Todo se qued as como est hasta

la noche. Ya no se habl m s de esto y dejaron as las

cosas hasta el d a siguiente.

En la ma ana las cosas no cambiaron nada y Ajayu

caminaba en el r o, detr s de l, lo segu a Oramke,

llegando ya al r o Ajayu se sent y se puso a contemplar el

r o, la ma ana era fr a y h meda, la alegr a llegar a con el

sol que todav a no llegaba, pero eso no desviaba a Ajayu

de su preocupaci n, entonces lo consult con Oramke

quien era el nico que estaba all .

Por qu las ni as son as ? pregunt con leve enojo,

Oramke estaba sentado y lanzando piedras hacia el r o, se

ve a a Ajayu un poco pensativo mientras sosten a a su

serpiente con las manos para darle un poco de calor,

175

Oramke pensaba un poco en lo que iba a decir, divis

desde el lugar donde estaba y observ el r o con m s

atenci n, luego comenz a lanzar otras piedras, Ajayu

suspir y dejaba a la serpiente en el suelo y esta se alejaba

de all de inmediato, Oramke lo observ y respondi de

repente.

Ella est enamorada, me lo coment Mamani

Oramke hablaba sin problema, Ajayu se sinti inc modo,

aunque para l no es nada raro ya ten a a tres prometidas

con casi la misma situaci n como Caus , una promesa con

una laykga y otra con Khora, entonces Ajayu respondi a la

situaci n.

Por qu dices eso? Preguntaba pasivamente , por

esa raz n es que no las entiendo, a ninguna de ellas, en

realidad no soy la gran cosa. Aun con los pastores, las

ni as prefieren que juegue con ellas, y no entiendo por qu .

Oramke pensaba en lo que dir a.

Sabes qu

? te digo todo esto por que tengo

muchas hermanas, ellas son as con los chicos y a veces

suelen ser peor. Causi esta enamorada de ti, si quieres que

vuelva a hablarte debes retractar lo que ocurri y

convencerla de que ella est equivocada o que el

equivocado eres t .

No te entiendo, y no es necesario que ella me hable,

ya tengo demasiado.

Solo habla con ella y explica lo que ocurri y debes

disculparte.

Ajayu solo pens

un momento, Oramke segu a

lanzando piedras al r o, entonces despu s de unas cuantas

piedras Ajayu se levant y camin lentamente hacia la casa

cueva donde Causi estar a, en ese momento tambi n

aparec a Mamani.

Hacia donde vas, Ajayu? pregunt Mamani.

Mi Mallku Ajayu reverencio levemente , debo aclarar

las cosas con la Villka Causi respond a poni ndose

176

erguido, Mamani vio que Ajayu pasaba por su lado para

poder llegar a Causi.

Ajayu le llam Mamani , acaso sabes que es lo que

vas a decir?

Ni siquiera entiendo del todo por que es que est

enojada aclar Ajayu , las palabras saldr n cuando est

con ella, si quiere que me disculpe con el Villka Chikga tal

vez deba hacerlo.

Ajayu contin o Mamani . Si es aquello, yo te ordeno

que no te disculpes con l, ya sabremos hasta donde l

llegar entonces Mamani continu su camino y acompa

a Oramke.

Por otra parte Causi estaba en la cueva sola, ya nadie

estaba all , eso por que se fueron a pasear y hacer otros

quehaceres, o es que no se acercaban como Ajayu que

ten a intensiones de hablar con ella, y por otra parte el

Villka Chikga hab a hecho que Causi no fuera m s una

Villka, es como si la hubiera desterrado o algo parecido a

eso.

Por otra parte Mamani le hab a dado consejos a Causi,

y el pensamiento de ella era siempre distinto al de Mamani,

y Causi se pasaba dici ndose a si misma: Qui n es l

para recomendarme esas cosas? Acaso l sabe o

entiende lo que estoy sufriendo? l no es como yo!, l no

est en mi situaci n .

Analizaba el lado de Oramke tambi n, que al parecer

estaba alej ndose de ella, pareciera que no era m s su

amigo.

Y mirando hacia otra parte est Khora la nica ni a

despu s de Caus , para Causi esa ni a es lo bastante

tonta, no hace nada, al parecer para ella todo es igual,

es que no se preocupa por nada?, al parecer

no tiene coraz n para algo .

Y finalmente los dem s: la laykga Khory, la laykga

Yupaichasiri y las tontas arqueras, ellas no ten an nada con

Caus , estaba totalmente sola y aislada del mundo.

177

Al parecer estoy sola se hablaba Causi a si misma,

mir suspirando el techo, lo observaba pensando, parec a

que escuchaba sus propios pensamientos y claramente.

Si no existieras, o si te fueras. Alguien se dar a

cuenta? Preguntaba una voz galante, esencialmente

masculino, suave, peque o y susurrador. Causi mir hacia

sus lados lentamente y no hallaba a nadie . Si te vas tal

vez alguien te extra e y se dar cuenta de que tu tambi n

vales continuaba la voz, por fin Causi observ al suelo y

encontr a la serpiente de Ajayu, se asust al principio

exalt ndose un poco, pero las serpientes no pueden

hablar ! Por otro lado se hab an visto a pumas, alpagas y

una kullkuta hablar, pero este animal no era de aquellos,

Causi se tranquiliz , sab a que la serpiente de Ajayu no la

morder a.

Solo pi nsalo continuaba la serpiente.

Causi estaba temerosa, ella no sab a que hacer y dej

pasar un breve momento y luego de tranquilizarse un poco

pregunt .

Por qu me dices todo esto?

La serpiente avanzaba tranquila y cautelosa, y esto

hac a que Causi se alejar de ella a la velocidad lenta de

aquel.

Acaso eres tonta?, recuerda las cosas buenas hasta

ahora con Ajayu.

Causi se paus tratando de recordar algo, pero desde

que lo conoci solo a tenido que angustiarse, quiz la

serpiente ten a la raz n.

No recuerdo nada se afirmaba Causi con molestia.

Si te vas, Caus , l se dar cuenta de que haces falta

y te buscar .

Pero

interven a Causi tratando de imponer sus

palabras, pero el reptil es astuto y manipulador.

Pero qu ? Interven a la serpiente , solo piensa,

Ajayu vendr por ti busc ndote, cuando te lo encuentres

ll vatelo lejos donde nadie m s se interponga. As t lo

178

quer as, lo escuch cuando t hablabas de ello con Ajayu,

yo te ayudar , como en una anterior ocasi n.

Causi lo pensaba, Qu tendr a que hacer? Ella quer a

a Ajayu m s que a otra cosa, nunca le hab a ocurrido algo

as , quiz sea su nica oportunidad de quedarse con Ajayu,

pero que hay de lo dem s? Qu dir an sus padres? Si se

fuera, ser como si ella hubiera muerto, ser como si nunca

hubiera existido, pero tendr lo que m s quiere, ella se

quedar con Ajayu, y con la serpiente seguro que todo

saldr como se quiere.

S

respond a Caus , y se ve a decidida . Lo har

y de inmediato la ni a emprend a la salida, agarr a la

serpiente y se la guard , lleg a la puerta y mir a todos los

lados para asegurarse de que nadie la viera y sali

apurada.

Con m s serenidad le aconsejaba la serpiente , si

alguien te ve, que piense que solo vas a pasear as lo

hac a Caus , la ni a caminaba tranquilamente hacia la parte

m s alta de la quebrada, no tardaron mucho, y al llegar all

Causi corri sin detenerse hasta llegar a alg n punto donde

despu s no la ver an m s, corri y corri a un lugar donde

ninguno de ellos haya llegado, finalmente Causi se sent

para poder descansar y recuperar el aire, estaba cansada y

jadeante por todo el recorrido, pero

de inmediato se

oyeron pasos, Causi observ al frente, se encontr cara a

cara con Khora que se encontraba reverenciando.

Qu hace aqu , mi Villka? preguntaba Khora que al

parecer estaba desde hace ya un buen momento por all ,

Causi no supo que hacer, sus planes se estaban

esfumando, la serpiente se desliz por el brazo de Causi y

lleg hasta su hombro.

Hacemos un juego le respondi la serpiente, Khora

se irgui tranquila como si nada la molestara.

Puedo jugar tambi n? preguntaba Khora como si

nada.

179

No

respond a Causi que aun recuperaba su

aliento . No te parece raro que la serpiente te este

hablando?

La serpiente se deslizaba hacia Khora y ella no se

asustaba, pero Causi s .

No respond a Khora , ya he visto hablar a otros

animales y tambi n yo hablaba con ellos Khora ten a una

forma de decir las cosas calmadamente, el momento se

paus y despu s de un breve momento Khora pregunt ,

y, a qu juegan?

Causi no sab a que responder, no hab a pensado en lo

que dir a a eso, pero la serpiente respondi tranquilamente

y de inmediato.

Jugamos a encontrar cosas, Causi camina hasta

donde yo le digo, y le digo si ya encontramos las cosas que

est bamos buscando.

Ya entiendo. Puedo jugar tambi n?

Causi estaba a punto de decirle que no, pero la

serpiente se adelanta a ella.

Puedes jugar con nosotros, ven, te dir que es lo que

buscamos.

Khora se acerc clav sus ojos en la serpiente y puso

atenci n.

Buscamos un lugar agradable y donde uno pueda vivir

all con tranquilidad.

Khora no pens , solo dijo.

S donde est ese lugar y Khora se al con el dedo

, vengan vamos Khora se adelantaba con mpetu, Causi

no tuvo m s remedio que ir con ella y la serpiente no ten a

un aspecto de fracaso como lo ten a Causi.

Muy pronto llegaron a aquel lugar que Khora les hab a

dicho, ese lugar ten a muchos rboles de todo tipo y hab an

plantas floridas de toda clase, era un bello lugar, y oculto

entre las plantas y rboles, solo se ve a la puerta con

dificultad.

180

Es este lugar mostraba Khora con alegr a, Causi lo

vio y entr en el, lo que vio en primer lugar fue las paredes,

estaban hechos de piedra enorme, es una enorme sala

vac a, m s all estaban puertas que nadie sab a a donde

llevar an.

Y esas puertas? pregunt Causi.

No fui por esas, no las conozco todav a respond a de

inmediato Khora, el lugar aquel se ve a siniestro y ellos

tampoco sintieron ganas de saberlo, Causi sali de all ,

Khora no se apartaba de ella, caminaron y caminaron

observando los lugares, Causi y Khora se pusieron a

recoger flores de all .

Momento m s tarde Causi encontr flores enormes de

ithaphallu atrayentes a la vista, Causi quer a arrancarlos,

pero estas flores no se pueden tocar, sus espinas fin simas

las hacen intocables, Khora le advirti de esto agarr ndole

la mano de Causi.

No las toques interven a Khora, Causi se fijo mejor,

entonces se alej sin decir nada. Asi sucedieron las cosas

hasta llegar el medio d a, Causi en todo el tiempo se quiso

librar de Khora pero nunca consigui enga arla y cansada

de todo esto le pregunt .

Por qu , es que siempre est s tras de m ? Causi se

ve a enfadada.

Villka, usted podr a perderse

respond a Khora

tranquilamente.

Por otra parte los dem s, o sea Ajayu, los Villkas, las

arqueras y las laykgas se encuentran reuni ndose para el

almuerzo, en principio Mamani pregunt por las ni as que

no estaban all .

Y donde est n Khora y Causi?

Los dem s tambi n se vieron los unos a los otros,

nadie las hab a visto en toda la ma ana, pero eso no les

preocupaba a las laykgas.

181

No deben preocuparse intervino tranquilamente la

laykga Yupaichasiri, por su parte Khory tambi n estaba de

acuerdo y habl .

Ellas est n bien no deben preocuparse, como sea

hasta tienen con que alimentarse, quiz est n aqu ya

adentrada la noche.

Pero ellas no pueden estar solas hablaba Oramke

con preocupaci n.

Claro hablaba tranquilamente la laykga Yupaichasiri

, la serpiente de Ajayu, los diosecillos gemelos y otros

protectores extra os que est n all afuera est n con ellas,

de cualquier forma ellas estar n bien.

Ajayu que habr a hablado ya no dijo nada, con los

diosecillos con ellas no hay nada que temer, entonces los

dem s ya no se preocuparon y comieron sin preocuparse.

Luego la laykga Khory anunci otro tema fuera de

discusi n.

Ustedes tres se al a las arqueras . Vendr n

conmigo a la parte arriba de la quebrada a esto una de las

arqueras pregunta.

Por qu ? la arquera estaba tranquila y com a como

si nada.

Por culpa de ustedes tres estoy como estoy la laykga

tambi n mostraba serenidad, las arqueras se miraron unas

a otras tratando de saber el problema de la laykga, as que

la otra dijo con una leve sonrisa.

Tarde o temprano ten a que sucederte luego la

arquera soport una risa, las dem s tambi n entendiendo el

problema.

La laykga Khory mir severamente a las arqueras, los

ni os miraron con un poco de espanto y Yupaichasiri

estaba con el aspecto de que no le interesaba y no pasaba

nada, la laykga se puso de pie, dej a un lado su plato con

la mitad de la comida en el.

182

V monos de inmediato! la laykga se ve a m s que

severa, las arqueras no sab an que hacer y se miraban

entre ellas.

Ustedes tres tontas tienen que venir conmigo! las

arqueras aun as no se movieron.

No hagan que las lleve advert a Yupaichasiri.

Una de las arqueras se sinti incomoda, dej su plato

con el contenido que sobraba y camin lentamente hacia la

laykga, y esta apart a la arquera lentamente y se dispon a

a acercarse a las otras dos arqueras que no obedec an, de

inmediato las dos se ponen de pie dejando caer sus platos.

Vengan! volvi a ordenar la laykga saliendo de la

puerta, las arqueras salieron despu s, una de ellas

retrocedi y se llev su plato apurada.

Qu bien comentaba Yupaichasiri que le daba un

sorbo al plato , ellas ya no nos molestar n.

Mientras tanto Causi y Khora observaban enormes

cactus con sus hachacanas enormes y sabrosas en sus

cimas, no supieron que hacer para bajarlos de all , la

serpiente observaba tranquilo desde el cuello de Causi.

Por qu ven algo que no alcanzaran? Preguntaba la

serpiente . Deber an mirar a su alrededor la ni as miraron

alrededor pero no hallaron nada lo que quiero decir es que

piensen a adi despu s.

Khora se alej para encontrar algo, Causi vio la

oportunidad para desaparecer con la excusa de buscar

algo.

A d nde vas? pregunt la serpiente.

Es momento de alejarme de aqu respond a Causi

haciendo silencio.

Si nos vamos ahora quien sabe si encontraremos

comida hablaba la serpiente.

Causi pens , tal vez la serpiente ten a raz n, despu s

de todo ella ten a hambre, entonces acompa

a Khora y

momentos despu s encontraron ramas con las cuales

183

pod an alcanzar los frutos de los cactus, y no tardaron en

saborearlos.

M s tarde, las ni as estaban ya satisfechas dentro de

la casa que hab an encontrado, los frutos eran abundantes,

Causi se dio cuenta que con la cantidad de frutos que

todav a quedaba en los cactus podr an vivir en ese lugar sin

problema durante varios d as, lastimosamente tambi n

Khora se hab a dado cuenta de aquello.

Pero este lugar no es de ustedes hablan dos voces

en un sono que ellas ya conoc an, ambas miraron a la

puerta donde se hallaban aquellos dos, ambos luminosos

que cegaban a las ni as.

Me disculpo se levant de inmediato Causi y

reverencio cegada del brillo de los diosecillos,

consiguientemente Khora se apur en aquello y tambi n

estaba cegada.

No se disculpen habl uno de los diosecillos, volando

con dos botellas: una esf rica grande y muy colorida, y la

otra peque a y blanca. El diosecillo lleg a la pared del

fondo donde acomod las botellas.

Esta es nuestra casa hablaba el que estaba en la

puerta y que ten a otras botellas iguales al de su hermano.

O por lo menos es prestada hablaba el otro desde

donde estaba, luego los ni os dioses se unieron en medio

de la sala con un salto y hablaron en unison con una

alegre voz.

Pueden quedarse todo lo que quieran los diosecillos

notaron que las ni as estaban cegadas por sus brillos, as

que entonces dejaron de brillar y se acercaron a las ni as

que ya pod an ver con claridad.

Qu es lo que hacen aqu ? preguntaba uno de los

diosecillos.

Acabamos de almorzar respondi Khora mostr ndole

las pasacanas que ten an, los diosecillos vieron aquello con

cierto contento, las ni as ofrecieron a los diosecillos

aquellos manjares y los diosecillos los aceptan y se los

184

guardan, el diosecillo que ten a aun sus botellas coloc la

grande en frente de ellas, el otro diosecillo de la nada hizo

aparecer cuatro copas coloridas hechas de arcilla y sirvi

en ellas.

Tomen ofreci el diosecillo pas ndoles a una copa a

cada ni a, el l quido que conten a era de color rosa

blanquecino.

Qu es? preguntaba Causi.

No sabemos, nos lo entregaron para compartirlo con

ustedes inform uno de ellos, los diosecillos bebieron con

tranquilidad con movimientos iguales, las ni as

consiguientemente tambi n bebieron, pero al primer sorbo

sintieron en el l quido algo no agradable y dejaban las

copas en el suelo y los diosecillos miraron.

Qu es lo que sucede? preguntaba uno de ellos, en

cambio el otro les ofreci una botella m s peque a que

conten a chancaca l quida.

P nganlo, tendr mejor sabor las ni as lo recibieron

y lo mesclaron en sus vasos, vieron que ten a un mejor

sabor, incluso agradable, las ni as lo sorbieron con gusto.

Qu es? C mo se llama? preguntaba Khora, los

diosecillos ya hab an respondido que no sab an.

No lo sabemos. Solo sabemos que no es de esta

superficie, si no de un lugar m s abajo.

D nde es ese lugar? preguntaba Khora con inter s,

a esto Causi tambi n pone atenci n y ellos respondieron en

seguida.

Acabamos de volver de un lugar muy extra o, nos

encontramos con muy extra as personas, ten an sus caras

pintadas de distintos colores.

Es muy extra o concordaba el otro , nos invitaron a

comer con ellos toda clase de frutas que no conocemos,

fueron muy amables con nosotros y nos dieron estos

regalos para compartirlos, y ustedes dos est n con

nosotros las ni as o an aquellos interesadas.

Es bonito aquel lugar? preguntaba Khora.

185

S , es muy hermoso, nos dijeron que si quer amos

volver ellos nos recibir an con gusto.

Quisiera conocerlo hablaba entusiasmada Khora.

Podemos ir ahora y regresar al atardecer comentaba

uno de los diosecillos.

De verdad!? a Khora se le ve a muy interesada, en

ese momento el diosecillo colocaba la otra botella.

Deben beber de este otro hablaba el diosecillo ya

habiendo servido solo dos vasos.

Y ustedes no vendr n con nosotros? preguntaba

Causi.

No nos hace falta, nosotros no necesitamos de esa

bebida para llegar all

Causi sinti que ser a su

oportunidad de quedarse sola y perderse.

Yo no ir habl Causi.

Mi Villka Caus , debemos ir a conocer aquel lugar

aconsejaba Khora con esperanza. Causi dir a que no, pero

la serpiente dir a lo contrario.

Vamos all , Caus , tal vez nos perdamos Causi

entendi la idea de la serpiente, entonces acept de

inmediato.

Ahora, ni as, deben sentarse donde est n les habl

el diosecillo, las ni as se acomodaron y recibieron las

copas con el liquido extra o que esta vez era cristalina

T mense de una mano orden el otro. Y las ni as

agarraron sus manos y con la que ten an libre bebieron, las

ni as se sintieron cansadas, pero se dieron cuenta de que

estaban por dormirse y entonces despertaron. En ese

momento abrieron grandes los ojos, ya no estaban en la

casa de los diosecillos, si no en otro lugar muy distinto, se

notaron a los diosecillos a sus espaldas con sus manos

sobre sus hombros.

Ya llegamos mostraba uno de los diosecillos, el otro

levantaba a las ni as ayud ndolas con las manos

Vamos dec a el diosecillo, las ni as ya puestas de

pie estaban deslumbradas con el paisaje.

186

Es muy hermoso comentaba Khora.

S se ve a contenta a Causi. Se observ el paisaje

desde all , es hermoso, era todo un bosque con rboles

enormes y con un sol que brilla m s que en su lugar de

origen, este brillo era tan fuerte que casi no se ve a el color

azul del cielo, se ve an aves extra as pero hermosas

volando sobre las ni as, las plantas eran distintas con sus

hojas enormes, el suelo ten a toda clase de enormes

hierbas con flores extra amente coloridas y llamativas, pero

el calor tambi n era intenso.

Comienza ha hacer calor observaba Causi.

S , este lugar es muy caluroso afirmaba uno de los

diosecillos.

Aqu todo es muy grande hablaba Khora poni ndose

a correr por todo el lugar con alegr a, por otro lado hab an

flores m s grandes que las que se ve an, al notarlo Khora

corri hacia ellos y trat de arrancarlos.

No Khora! interven a un diosecillo.

Por qu ? preguntaba Khora, una muchacha sali de

aquel lugar y se pon a en frente de Khora. La muchacha

estaba toda cubierta de otras hierbas y hojas grandes como

si fueran su ropa, la piel que estaba visible estaba pintada

con colores llamativos.

T qui n eres? preguntaba la muchacha con

inter s.

Yo soy Khora respond a ella, y observ que la flor

que ella hab a visto colgaba del hombro de aquella

muchacha. Los diosecillos de un salto llegaron con la

muchacha.

Como est s?, flor saludaban aquellos dos en

un sono, la muchacha se alegr y alz los brazos como

para decir que quer a un abrazo.

Los gemelos, como est n? los gemelos abrazaron a

la muchacha, las ni as por su lado no sab an con exactitud

lo que ocurr a, aunque ser a seguramente una de las

personas que aquellos conocieron.

187

Ella es flor, una de las muchas personas que nosotros

conocimos presentaba uno de los diosecillos.

Tardaron mucho en llegar hablaba la muchacha ,

muchos de nosotros ya hemos muerto, y ahora yo tambi n

morir .

Pero por qu ? Interrump a Causi , eres muy joven,

como es que morir s a lo que la muchacha responde de

inmediato.

Nuestra raza no vive por mucho tiempo dijo. Y

tambi n acotaron los diosecillos.

Ellas logran vivir ocho a os como m nimo hasta treinta

y ocho como m ximo.

Tan poco tiempo!? Khora estaba conmocionada.

Pero por qu viven tan corto tiempo? pregunt

Causi con cierto inter s.

Pues pensaba la muchacha , no morimos, si no que

nuestro cuerpo muere, nos enterramos para este suceso y

luego volvemos a renacer en otros vegetales que nosotros

queramos, y despu s de los a os que se requiere volvemos

a ser personas. Hoy es mi d a, muy pronto caer en la

tierra, al ser la ltima he ayudado a enterrar a la mayor a de

mis amigas, me ayudar n?

S respond a de inmediato uno de los diosecillos.

Qu bien! se mostraba contenta la muchacha, de

inmediato fue corriendo hacia el diosecillo y se lo lleva, la

muchacha era muy veloz que de inmediato no se la vio

m s, hab a desaparecido por en medio de los rboles que

all hab an.

Ahora qu haremos? preguntaba Khora y de

inmediato respond a el diosecillo.

Ahora que muchas personas que conocimos ya no

est n tendremos que divertirnos a nuestra manera.

Las ni as se ve an confundidas.

Volaremos! levant las manos el diosecillo, de

pronto las ni as no supieron qu , pero sent an que todo se

hac a m s grande en su entorno, inclusive el diosecillo.

188

Qu es lo que ocurre? preguntaba Caus , las ni as

no pod an caminar y se dieron cuenta de que estaban

clavadas en el suelo, a ellas solo se acerc la serpiente y

se encontraba cara a cara con Caus , la serpiente se vio de

pronto enorme, casi irreconocible, Causi estaba asustada

por esta presencia.

Qu es esto, que sucede!? hablaba Causi con

espanto.

Qu

Qu

pasa?

preguntaba Khora con

intranquilidad.

Pues ahora son p jaros les respond a el diosecillo.

Pero como? las ni as estaban en el suelo sin poder

moverse, ellas eran lulis, las peque as aves no pod an

caminar, y tampoco volar, el diosecillo las agarr a las dos.

Las lulis no saben caminar, solo saben volar y posarse

en sus nidos.

Las ni as estaban en las manos del diosecillo y

miraban todo desde su corta altura.

Por qu nos hiciste esto? pregunt Causi como si

se tratara de una mala broma.

Quer a que conocieran el lugar con m s comodidad

el diosecillo entonces solt a las ni as en el aire, y ellas

instintivamente pudieron volar, aunque no ten an direcci n

ni dominio de la navegaci n a rea. Khora por ejemplo iba a

estrellarse con un rbol, pero el diosecillo la deten a con la

mano, por otro lado Causi volaba girando de arriba hacia

abajo dando vueltas en un solo lugar.

Me mareo hablaba Caus , entonces el diosecillo la

deten a y la volv a a poner en el aire en una posici n

correcta, en muy poco tiempo las ni as consiguieron volar

sin problema, y de inmediato se dispersaban por el aire

comandando su propio vuelo.

No sean as , ni as les dec a el diosecillo.

Quiero ir a conocer el lugar desde m s alto hablaba

Khora, y la serpiente dio su opini n desde el suelo.

Pero, Qu suceder si se pierden?.

189

El diosecillo agarr a la serpiente y vol con l.

Vamos, conoceremos el lugar el diosecillo vol muy

alto y las ni as lo siguieron, y vieron todo el lugar desde all .

Qu extenso es! hablaba Causi. El lugar estaba

cubierto totalmente de toda clase de rboles, se ve an

cerros totalmente verdes, y extensos terrenos azules que

ser an los lagos y las lagunas, se pod a ver muchas cosas

desde all , se ve a tambi n hermosas cataratas

especialmente altas que creaban hermosos arco ris con su

lucha con el suelo.

Esto es hermoso hablaba Khora con ilusi n, en ese

momento aparec a una bandada de lulis y Khora de

inmediato se pon a a jugar con ellas persigui ndolas y

volando junto a ellas.

Causi le hablaba el diosecillo , por qu no vuelas

como ella?

Por qu tendr a que hacerlo?

Pues eres una ni a, y deber as ser como ella.

Causi se manten a en el aire sin dejar de batir sus

diminutas alas.

Esta serpiente es tu amiga?

S , creo que s .

En ese momento la serpiente tambi n cambiaba de

forma, se estaba haciendo otro luli y de la misma manera

que las ni as l no pod a volar.

No puedo volar! gritaba la serpiente que ahora era

otro ave, de inmediato Causi volaba en su ayuda, el

diosecillo los dej y vol convirti ndose tambi n en otro luli

y acompa a Khora que estaba con los otros.

M s tarde la serpiente consigui volar sin problema,

todo el tiempo Causi lo ayud , y as estrecharon m s su

amistad. Entonces Causi convertida en luli ya no sab a que

es lo que ella deber a hacer.

Tal vez de esta manera nosotros podamos perdernos

le dec a la serpiente , y este lugar podr a ser nuestro

hogar.

190

S , pero, si nunca vuelvo a ver a Ajayu?

Si l te quiere vendr hasta aqu .

Entonces Causi vol hacia el lado contrario donde los

dem s habr an ido, y acompa ado por su amigo, llegaron a

un lugar donde se encontraba uno de los diosecillos,

dud ndolo un poco se acerc hacia l.

Por qu vas con l? preguntaba la serpiente.

Tal vez Ajayu no se atreva a buscarme hasta este

lugar, y nunca me encuentre, si voy a huir por lo menos que

sea en un lugar donde l me encuentre y de inmediato se

encontraron con el diosecillo.

Qu hacen ustedes dos? pregunt el diosecillo.

Nos perdimos respondi la serpiente.

Miren habl el diosecillo, se vio all tierra que estaba

removida.

Qu es esto? pregunt la ni a.

Acabo de plantar un rbol, el rbol m s extra o del

mundo.

Y ese rbol como ser ? Causi preguntaba con

inter s.

Vez aquel rbol? se al un rbol que estaba cerca

de ellos, era un rbol que ten a la copa circular y en medio

de sus ramas hab a un bulbo enorme con la forma de los

capullos de las flores, y era de color naranja y de aquel

sal a una flor enorme que era del color del bulbo.

Qu

rbol es ese? Causi estaba en verdad

interesada y miraba con asombro.

Ni siquiera s como se llama este rbol, solo s que

es lo que a dado vida a este lugar, y quien lo descubri se

le ocurri poblar este lugar con ellas.

Son raras en verdad hablaba la serpiente , como

es que da vida a este lugar?.

Entonces el diosecillo respondi de inmediato.

Si no fuera por estos rboles los laykgas de hathakgi

no existir an.

C mo que no existir an? preguntaba Causi.

191

Simplemente este

rbol les dio vida, no lo

entender an.

Entonces el silencio se apoder de la escena por un

momento, entonces la serpiente que era un luli ahora,

pregunt .

Y donde se encontrar n los dem s?

Pues respond a el diosecillo , ellos est n all

el

ni o se al con un dedo , debemos ir el diosecillo se

convirti en luli y los tres volaron sin detenerse. Causi se

fascin al ver las cosas desde all , ve a muchos rboles

como los que hab an visto, solo que los colores eran

distintos del que hab an visto y sus flores variaban seg n el

color del bulbo que lo sosten a.

Y pronto llegaron a una mujer, que de la misma manera

que la anterior, esta estaba cubierta de hojas y ramas de

distintos tipos, hab a all una luli volando sobre su cara.

Ella es Khora mostraba el diosecillo.

C mo lo sabes? preguntaba Causi.

Por que es la nica que mirar a a alguien de esa

manera, las dem s buscar an flores en su lugar entonces

volaron hacia ella.

Khora le llam Causi.

Villka Causi? C mo sabe que soy yo? preguntaba

la luli Khora y Causi respond a.

Por que eres la nica luli que no busca flores.

S las busco, pero esta se ora no despierta el

diosecillo tom su forma de ni o y la examin .

Duerme profundamente, nada la despertar , estar

as durante un buen tiempo analizaba el diosecillo.

Como puede dormir ahora? Preguntaba Causi , el

sol esta en medio del cielo.

El sol siempre esta en medio del cielo, ni as

respond a el ni o.

Nunca se esconde? preguntaba Khora.

192

Nunca, es por eso que en alg n momento tiene que

dormir Khora volaba observando las hojas de la mujer que

le serv an como ropa.

Y qu son todas estas hojas? Preguntaba Khora .

Tienen un aroma rico.

Causi se acerc tambi n y estaba de acuerdo con ello.

Ella es una hathakgi respond a el diosecillo, los

presentes observaron interesados.

Es aqu donde viven ellos? preguntaba la serpiente

que era un luli por el momento.

S

respond a el diosecillo , es aqu donde ellos

nacen los dem s miraban asombrados con sus diminutos

ojos de luli, luego de un momento Causi se quej .

Hace mucho calor aqu , donde hay agua? en ese

momento el diosecillo mir a la cara de la mujer.

Ella no tiene, algunas de ellas suelen llevar agua

comentaba el diosecillo, luego mir hacia un costado , si

volamos hacia all , encontraremos un lago.

Entonces emprendieron el viaje de inmediato, volaron

sobre el mont n de enormes rboles que hab an, desde all

vieron los horizontes interminables que mostraban sus

bellezas. Y de repente hallaron detr s de los rboles aquel

l quido cristalino, las ni as volaron a prisa y se encontraron

en medio del lago, acercaban sus delgados picos para

poder beber, pero les parec a dif cil.

Como beberemos?

preguntaba Causi con

desesperaci n, y en ese momento las lulis volvieron a

tomar sus formas de ni as y cayeron al agua, las ni as

sacaron la cabeza a flote de inmediato, Khora estaba

contenta, Causi beb a con paciencia el agua.

Por qu hiciste eso? preguntaba Causi despu s de

beber un poco.

Pero est n bien, verdad?

Un rato despu s las ni as estaban fuera del lago,

entonces Khora preguntaba.

Hay hathakgi de donde venimos?

193

S , te las mostrar cuando regresemos respond a el

diosecillo.

En ese momento Causi sal a del lago.

Como es que ellos pueden vivir aqu ? Es muy

caluroso.

En ese momento llegaba el diosecillo faltante y tra a

otras botellas de distintos tama os y colores, era un gran

bulto y har a parecer que ten a unas cinco veces la masa

del diosecillo, y al encontrarse con los dem s ca a

suavemente en el suelo.

Y eso qu es? preguntaba Khora que sal a del

agua.

Me lo dieron, y ahora los traigo de mayor variedad.

Podemos probarlo? miraba Khora con curiosidad.

No, todav a no, algunos tendr n peor sabor que el

primero y tenemos que endulzarlo todav a.

Las ni as entendieron. Se quedaron all un largo

tiempo, comieron algunas frutas extra as, estuvieron

jugando en el mismo lago durante mucho tiempo, Causi se

divert a y ya ve a a Khora como a una amiga.

Khora se subi a un rbol muy alto, detr s de ella y un

poco m s lenta la segu a Caus , ya que ella ten a m s

confianza con Khora, tal vez pod a hablar con ella sobre su

amor imposible, pero como sacar a el tema?

Khora comenzaba. Khora que miraba hacia el

horizonte sin fin con mucha atenci n gir la cara hacia

Causi , Khora, t y Ajayu

Qu son? Son amigos?

Son novios? O son familia? Khora no entendi con

claridad, pero responder a todo sin mentiras, ya que la

mentira es un delito.

Ajayu y yo, somos amigos.

Causi no se sinti tranquila, pues hab a o do hablar a

Ajayu de una Villka a quien l le corresponde.

Y t

conoces alguna Villka?

Una que est

comprometida con Ajayu?

194

No, no s , a Ajayu apenas lo conozco, a penas son

unos d as que lo conoc .

Pero, se los ve muy unidos Causi quer a respuestas

m s claras, pero era todo lo que sab a Khora.

Somos amigos continuaba Khora como la ni a que

es, intu a lo que Causi quer a. Una pl tica entre ni as las

unir a . Villka Causi. Usted quiere a Ajayu como su

esposo?

Causi se call en ese momento, aunque la mayor a

sab a lo que ocurr a, Causi se sonroj con mucha

intensidad y se tap la cara.

Yo

Khora pon a mucha atenci n, el momento se qued as ,

como Causi no respond a a la pregunta, Khora respondi

por ella.

S ! t quieres a Ajayu a Khora se la ve a contenta y

con una sonrisa.

No! interrumpi Causi.

Y por qu est s tan colorada?

Por que

aqu hace calor entonces Causi aun

ruborizada por la escena comenz a bajar del rbol.

A donde vas?

preguntaba Khora bajando

cuidadosamente del rbol. De esta manera las ni as

bajaron del rbol y se encontraron con los diosecillos.

Ya hab an estado mucho tiempo all , y ser a lo correcto

volver, entonces esto lo solicit Causi que era la ni a que

ten a m s ganas de volver, y lo hizo con una reverencia.

Dioses blancos. Ya es momento de regresar, con

respeto pido volver entonces los diosecillos se reunieron.

Aqu todos! anunciaron los diosecillos, uno de ellos

sac una diminuta botella y se la mostr a todos.

Deben beber solo una gota de esto se al , y

comenz con Caus , el diosecillo le acerc la botellita y dej

caer una gota en la boca de Caus , de inmediato Causi se

encontr dentro la casa de los diosecillos, estaba all Khora

totalmente dormida, y luego de un momento ella

195

despertaba, estiraba los brazos como si hubiera tenido un

largo sue o, y observ a Caus , asom hacia ella.

Y ahora qu haremos? preguntaba Khora que

parec a preparada para continuar divirti ndose. En ese

momento llegaban all los diosecillos con distintas botellas

esta vez y las pon an junto a las primeras botellas que

hab an acomodado en la pared.

Este lugar es muy bonito comentaba Khora tranquila

como siempre , esta casa ser a la guarida perfecta.

S admit a un diosecillo . Pueden quedarse el tiempo

que quieran o venir cuando quieran.

Qu ocurri ? Preguntaba Causi , parece que

hemos estado mucho tiempo all , pero parece que aqu el

sol no se ha movido para nada.

S , es as

respond a un diosecillo . No se han

movido de aqu y solo durmieron.

Pero, esas botellas?

Eso es cosa nuestra termin el diosecillo.

Quieren jugar con nosotros? preguntaba el otro

diosecillo, Causi no le puso atenci n, pero Khora si estaba

interesada desde que volvi a aparecerse all .

Pero qu har amos? preguntaba Khora.

Podr an buscar lo que queremos que encuentren

respond a el otro diosecillo, Khora mir con una sonrisa y

dec a feliz.

Ese juego lo conozco, me lo ense

Causi y la

serpiente.

Pues, busca a la serpiente dijo un diosecillo, nadie se

hab a dado cuenta de que la serpiente ya no estaba con

ellas y se pusieron a buscarlo. Causi tambi n lo busc ,

pues es su amigo, era la serpiente de Ajayu y seguramente

l se enojar a si no lo devolvieran. Luego de buscarlo por

todas partes Khora se propuso a buscarlo dentro las cuevas

a las que no se hab an propuesto atravesar.

Quiz est all dentro se alaba Khora.

Pero est muy obscuro Causi estaba casi resignada.

196

Pero llegaremos

con la luz de mi mano Khora

encendi su mano e ilumin el lugar, Causi miraba a Khora

con la expresi n sorprendida que dec a eres intr pida , y

sin perder el tiempo se adentraron en el lugar

cautelosamente. No muy lejos de all encontraron otro

lugar, un enorme espacio esf rico iluminado en su totalidad,

Khora apag su mano con gusto de ver el techo que estaba

iluminado por una esfera peque a que parece un sol

min sculo, el suelo era totalmente plano y circular desde

luego, y exist a un anillo de agua que lo rodeaba,

consiguientemente se hallaba otro anillo de dos filas de

cantaros enormes y del mismo tama o cada uno, y se

encontraban de par en par, el ambiente produc a una

extra a sensaci n que era atrayente.

Esos c ntaros son muy grandes comentaba Khora ,

yo cabr a en uno de ellos, tendr un buen sabor lo que

contenga? Khora se acerc a ellos y se puso a

examinarlos, estaban cubiertos por una capa verduzca que

ser a a causa de varios a os que estuviera all y luego

golpe uno de ellos como quien golpea una puerta, toc, toc,

toc. Khora puso su o do en l y luego escuch otros golpes

desde dentro, toc, toc, toc, Khora solt una sonrisa.

Qu extra o! se exalt Khora.

Ya lo encontraron les hablaba un diosecillo, Khora

mir a todos lados y no encontraba a la serpiente a quien

buscaban.

Donde est ?

preguntaba Khora al diosecillo

queriendo saber la ubicaci n de su amigo.

Encontraron lo que han venido a buscar sus amigos

que est n en la quebrada les dec a el otro diosecillo.

Causi sinti deseos de irse de all , quiz ellos vendr an al

lugar y la encontrar an.

Pero ellas no hablaran de este lugar observaba un

diosecillo.

S lo dir n, lo dir n cuando ya no tengan necesidad de

ocultarse aqu respondi el otro.

197

Entonces debemos irnos de aqu

habl Causi

retir ndose de inmediato, Khora por consiguiente la sigui y

salieron de all .

Ya fuera de all Khora, mir el cielo, ve a a los

diosecillos encima la puerta.

Ahora, busca khantutas mandaba el diosecillo y

Khora de inmediato se puso a buscarlas, y continuaron

jugando de esa forma y otros juegos m s, Causi que era la

gru ona continu jugando hasta llegada la tarde y hasta

que el sol se escondiera en un hermoso cielo rojo, Khora se

durmi cansada de jugar con los diosecillos que ya no

estaban all , Causi tambi n se sent a cansada de haber

jugado todo el d a, y los diosecillos se hab an ido tambi n.

Causi pens en aprovechar la situaci n, sali de all

agazapada y silenciosa. Estando afuera, de inmediato

camin hacia el lado contrario de la quebrada, corri

tratando de perderse y hallar un lugar que la acoja, pero

deber a encontrarlo pronto.

Corri lo posible, cansada, se sent en un sitio con el

fr o que invad a su ser.

A donde ir ? se preguntaba preocupada, y sent a

sola tambi n.

La serpiente se asomaba all , a la serpiente no se lo

hab a visto en toda la tarde, pero por alguna raz n ya

estaba all . Y Causi, parec a contenta de verlo, pero

tambi n estaba molesta por que sus planes no hab an

salido como ella quer a.

La serpiente se acercaba, ten a que acompa arla, ya

que es su amiga.

Todav a quieres irte? preguntaba la serpiente.

S , tengo que irme, Ajayu tiene que buscarme

respond a.

Pero en realidad vayas donde vayas siempre van a

encontrarte. No tiene sentido que te vayas, lo que haces es

tonto. Debemos regresar mejor.

198

Causi miraba con el fr o al lado obscuro del cielo, los

planes que hab a hecho no serv an de nada.

Y t sab as todo esto? pregunt a la serpiente con

cierto enojo y la serpiente mostraba miedo.

Claro, desde el principio, solo era darse cuenta, los

laykgas pueden encontrar cualquier cosa y saben que estoy

contigo y que jugabamos con los diosecillos.

Causi puso su mano sobre la cabeza de la serpiente.

Acaso lo sab as todo? preguntaba Causi con rabia.

S , lo sab a.

Me hiciste perder el tiempo Causi estaba furiosa,

pero lentamente se tranquilizaba, estaba como

melanc lica , pero hoy me divert mucho, no estoy enojada

contigo.

Quieres volver con Khora? preguntaba la serpiente

mirando hacia el otro lado, el sol ya no mostraba sus

destellos, el lugar se pon a totalmente obscuro.

S , tengo mucho fr o Causi se puso de pie y camin

lentamente al gran sal n de piedra donde se hallaba Khora,

pero en muy poco tiempo hab a obscurecido totalmente .

Que obscuro! Causi estaba casi perdida, Qu har a?

Estaba perdida al fin a obscuras sin poder ver donde

estaba.

Debemos quedarnos aqu y esperar le propuso la

serpiente.

Pero as no llegaremos con Khora estaba Causi con

preocupaci n.

Pero si continuamos caminando podr amos tropezar

con algo o hasta podr amos caer en la quebrada.

Causi no supo que hacer, estaba realmente

preocupada, no sab a que camino seguir, estaba perdida.

Pero nos moriremos de fr o si nos quedamos aqu

Causi caminaba con cuidado sin direcci n, cada pisada que

daba le asignaba una nueva direcci n.

Por donde vas, Causi? Parece que acabas de

cambiar de direcci n Causi se detuvo, mir hacia todos los

199

lados, estaba perdida, los horizontes mostraban cerros

totalmente negros y estrellas confusas.

No conozco las estrellas Causi estaba frustrada, y

empezaba a llorar, el fr o se hac a sentir cada vez m s.

Causi no debes caminar m s.

Si no llegamos el fr o nos matar

se sent a la brisa

helada que congelaba las piernas y brazos descubiertas de

Caus , y ella continuaba caminando, y m s all resbal y

cay girando violentamente hasta llegar a un suelo estable,

estaba con la cara al suelo, y entonces llor .

Causi, descansa ya, no debes caminar.

Causi se sent , examin sus piernas que estaban

raspadas y derramaban sangre, entonces esper triste por

lo que suced a, el fr o se estaba haciendo m s fuerte y por

sus heridas era por donde se sent a el fr o con m s fuerza.

Despu s de un rato vieron la luz de la luna, ambos

vieron consolaci n en ella, se ve a como iluminaba las

monta as lejanas tranquilas y arrulladas con el silencio,

Causi esperaba el momento en que la luna aclarara su

camino. Pero antes de eso, despu s de un momento

aparec a Khora, Causi hab a notado de inmediato la luz que

Khora desprend a de su mano, Causi se sinti feliz, se

levant cojeando y camin como pod a hac a Khora, y su

amiga not ndola corri hac a Causi.

Villka Causi! se preocupaba Khora, Causi la abraz ,

se hab a llevado un susto, pero ahora estaba contenta de

encontrarse con Khora.

Qu bueno que llegaste agradec a Causi.

Mi Villka observaba Khora , est sangrando! Khora

miraba las piernas de Causi que estaban raspadas y

efectivamente sangraban, de inmediato Khora levant de su

cintura la copa dorada y derram el contenido en las

heridas de Causi, y como en anteriores ocasiones las

heridas sanaron de inmediato.

Ya debemos volver, Khora le dijo Causi con alivio.

200

Volveremos a la casa de entre los rboles?

preguntaba Khora.

Ser mejor volver con los dem s respond a Causi ya

consolada solo con la presencia de Khora, en ese momento

la luna iluminaba el lugar, las ni as se encontraban cerca a

la quebrada, si Causi hubiera caminado un poco m s,

hubiera ca do.

Al d a siguiente las ni as se encontraron en la cueva

m s cercana a la cima, pues estaban cansadas y se hab an

alojado en el primer lugar que encontraron para acogerse,

despertaron como amigas y salieron del lugar tomadas de

las manos como amigas, Causi estaba un poco molesta

consigo misma por no tratar bien a Ajayu y ser a el

momento de hablar con l.

Debo irme, Khora ped a permiso la Villka Causi a su

nueva amiga.

S lo vaya, mi Villka Causi y de inmediato Causi se

retira subiendo el lugar para recibir los rayos del sol y

meditar sobre Ajayu.

Luego sali Ajayu en ese momento y sub a al lugar.

Ajayu! gritaba Khora a Ajayu, Ajayu de inmediato

subi a ella.

Khora! Saludaba Ajayu a Khora , qu sucedi ?

preguntaba mientras se acercaba.

Muchas cosas Khora como siempre tranquila y

sonriente a la nada , pero Caus , ella est en la cima, tal

vez quieres preguntarle tambi n.

Ajayu se qued callado, de una vez por todas deber a

arreglar las cosas con ella.

Y donde est ella? preguntaba Ajayu, Khora de

inmediato se ala la cima y Ajayu va en su encuentro para

finalizar su problema. Por otro lado Causi miraba aquello.

Subir por m ? se preguntaba Caus , y como

sabemos en poco tiempo se encontr frente a frente con

Ajayu.

201

Esa ma ana Causi se qued callada, aun m s cuando

Ajayu estaba con ella. Ajayu, sabiendo que Causi no hab a

desayunado, le consigui algunas ra ces y tub rculos

hervidos, Causi como siempre callada lo recibi .

Esa ma ana Causi se disculp con Ajayu hablando

suavemente y con palabras silenciosas y t midas, y no

volvieron a pelear ese d a y las siguientes que ser n aun

m s problem ticas.

202

CAPITULO X

ILLAPU SULLKA RECUPERA LA MEMORIA

Toda la ma ana lo pasaron distintamente a los

anteriores d as, las arqueras ya no estaban con ellos pues

la laykga Khory Lura se las hab a llevado, al parecer las

oblig a ser sus estudiantes, esto era perfecto para Caus ,

ya no ten a rivales y la nica ni a que ser a su rival era

Khora que era amiga de Ajayu y de ella misma. Y por el

lado de las alpagas, no se los hab a visto ya en ninguna

parte, aparentemente no importaba ya que nadie hab a

preguntado por ellos.

En esa misma ma ana la laykga Yupaichasiri re ne a

todos los ni os con un prop sito que ninguno de ellos

imagina, la laykga Yupaichasiri ahora ser a la maestra que

les ense ar a el arte de manejar el viento y reuni a todos,

recordaran que Yupaichasiri ya ten a su forma adulta.

Los seis ni os, re nanse llamaba la laykga y los

ni os se reunieron , mi maestra que es Tjayu, me ense

muchas cosas, yo les ense ar lo que requer aprender y

que Tjayu aprendi para poder ayudarme. Les ense ar el

arte del viento los ni os se quedaron callados, ellos no se

hab an imaginado aquello, y entonces Oramke pregunt

para saber el objetivo de los laykgas.

Por qu nos ense ar ? Yupaichasiri observ .

No quiero que est n sin hacer nada en el tiempo que

est n aqu , as que es la mejor idea que aprendan algo, y si

contin an aprendiendo alg n d a podr an llegar a ser

laykgas y elevarse m s all de ellos.

El resto del d a se lo pasaron aprendiendo de la laykga

que los llev en principio a conocer los anchanchus del

203

viento, caminaron y aprendieron en siguiente lo te rico.

Como las arqueras ya no estaban con ellos tuvieron que

comer semillas frescas de ma z que encontraron all y lo

acompa aron con ajipa que es un tub rculo dulce y blanco.

Ya en la tarde les ense

a poder concentrarse y

confiar en el coraz n que es el m s poderoso de las armas

naturales del ser humano, los laykgas lo tienen bastante

desarrollado junto con otras partes vitales. Y as se pasaron

la tarde hasta que el sol no evit en ocultarse.

Ya en la noche los seis ni os estaban reunidos

alrededor de la fogata junto con la laykga Yupaichasiri.

Oramke se sinti un poco solo, pues Ajayu estaba con

Caus , aunque Ajayu todav a se mostraba distante, los

Villkas Chikga y Mamani estaban sentados juntos

observando el fuego de la noche. Y despu s de un buen

momento Khora notific que la cena estaba para servirse.

Entonces todos incluida la laykga preparaban la cena

sirvieron los platos, la laykga se levant y mir fijamente

hacia el horizonte, estaba atenta que inquietar a a

cualquiera, lo observaba como si esperara algo malo.

Qu sucede laykga? preguntaba Oramke.

Ya vienen, en unos momentos ellos estar n aqu

respondi muy tranquila y luego sonriendo pregunt a

Oramke . Oramke t tienes pareja?

Oramke estaba confundido y aparentemente apenado.

No necesito pareja respondi Oramke un poco

nervioso y m s pensativo, al parecer recordaba algo, pero

no deber a ser motivo de pl tica, pero casi como siempre

los laykgas saben de todo y eso incluye entender los

pensamientos de las personas.

Pero ya tienes pareja, no? preguntaba la laykga.

No, no la tengo responde Oramke.

Yo ten a entendido que ya la ten as, una laykga de las

m s formidables que yo hab a visto y tambi n la m s rara

como conoc a eso la laykga? No importa.

Qu ?, t conoces a esa laykga?

204

Ya vez que tengo raz n hablaba la laykga de manera

contenta, Causi puso atenci n a la charla, e interesada

pregunta.

Oramke tiene enamorada?, qui n es?, como es?

Oramke qued callado, la laykga no dir a nada y continuaba

mirando el horizonte. Oramke estaba intranquilo con la

pregunta de Causi y afortunadamente en ese momento se

oyeron los pasos veloces de aparentes pies distintos que

desviaron la atenci n de todos, y todos prepararon sus

armas por si algo ocurrir a. No se fijaron, pero un enorme

jaguar estaba en frente de Yupaichasiri y se ve a altivo y

fuerte, era aquel jaguar que se encontraron en el templo

que cuidaba Aruma Llaquita. Oramke se levant y mir ,

aquel era tan grande como Sariri e Histata, los ni os

miraron con sorpresa. En aquel momento, tambi n llegaron

el par de alpagas.

Al fin llegaste, laykga jaguar le habl Yupaichasiri

con total tranquilidad. Las alpagas inclinaron la cabeza

como un saludo.

Todo est bien, laykga Yupaichasiri? preguntaba el

macho.

S , y a ustedes les fue bien?

La alpaga se mostraba pensativa, en aquel viaje, se vio

lo inimaginable.

A nosotros nos fue bien, pero las cosas no est n muy

bien para los laykgas de Thunupa y Phuruma, aquella

guerra es la m s grande hecha entre laykgas.

Guerra entre laykgas? preguntaba Yupaichasiri con

inter s.

S , no se hab a visto a tantos laykgas atacarse entre

ellos respond a el macho . Son solo un conjunto de idiotas

dijo despu s, y entonces en ese momento se interpon a el

jaguar.

No es idiota darles la sabidur a a los hombres. T

qu has hecho por la humanidad? S que no han hecho

nada! hablaba el jaguar con fuerza en la voz.

205

No te mal informes, jaguar. Es peor destruirse entre

bondadosos que no hacer nada el alpaga hablaba altivo,

como si no le hablara a un depredador. El jaguar qued

callado, mirando fieramente a los ojos del alpaga. En ese

momento, Yupaichasiri interrump a.

Antes de seguir discutiendo, jaguar, nos has traido

algo? preguntaba la laykga. Entonces el jaguar inclin la

cabeza para que pueda bajar una ni a que al principio no

se not que estaba all , aquella cay de pie contenta de

tocar el suelo, la ni a aparentaba una edad similar al de los

ni os.

Ya llegamos! estaba contenta la ni a estirando las

manos hacia el cielo, al verla mejor no cab a duda, era

nada m s ni nada menos que la ni a laykga de la tierra que

se encontr con Oramke en otra ocasi n, y solo l la

conoc a. Los dem s no la hab an visto, pero las ni as

Khora y Causi hab an visto recientemente personas como

ella, pues la ni a ten a distintas hojas de plantas que la

cubr an y una flor enorme de color naranja con bordes

rojos, era muy similar a como hab an visto a las dem s,

pero esta era una ni a tan d bil como Khora.

Eres tan d bil como ella comentaba Caus , y Khora

respond a con enojo c ndido.

Yo no soy tan d bil!

La laykga Khory llam a todos los presentes para que

pudieran saludar a los reci n llegados.

Hathakgi como estuvo el viaje? preguntaba la

laykga Yupaichasiri, Oramke la mir y record cuando eran

perseguidos por el laykga Thunja a Tjayu, el destructor de

mentes Thunja a Tjayu, y ten a a n aquella forma o m s

bien el mismo rostro, una ni a con la cara pintada con los

dise os de un jaguar. Entonces la ni a se interes en

Oramke, le daba gusto volverlo a ver, y olvid ndose de

todos los dem s, corri hacia l sonriente, sin poner

atenci n, en especial a Yupaichasiri que la hab a saludado

206

y preguntado sobre el viaje, y en cambio ella hab a puesto

toda su atenci n en Oramke.

Illapu!

Est s aqu !

estaba la ni a laykga

abraz ndolo, Oramke se asust en especial cuando lo

abraz . Y qui n es en realidad?, tal vez era a quien

conoc an como la ni a rara y que seg n se entiende ya se

conoc an, pero ser a Oramke realmente quien se conoci

como Illapu Sullka?

Qui n eres? preguntaba Oramke, ahora se sabr

seguramente quien es la ni a y que es lo que se puede

hacer.

A n no me recuerdas? Te dije que me daba tristeza

que no me recuerdes hablaba con tristeza la ni a .

Recu rdame, has un esfuerzo estaba suplicante, y

mostraba su sonrisa con sus extra os incisivos, Oramke

intent recordar.

No te recuerdo continu , la laykga se sent y se

cubri los ojos y se puso como si llorara, Oramke se acerc

a ella e intento consolarla.

No llores por favor consolaba poniendo su mano en

el hombro de la ni a, la laykga lo mir sin lagrimas en los

ojos.

Tampoco recuerdas esta situaci n? preguntaba la

ni a hathakgi con ilusi n, en ese momento la laykga

Yupaichasiri la agarr de la cabeza y se la lleva.

Qu date quieta le orden la laykga.

Qui n es ella? preguntaba Oramke a la laykga.

Ella es la laykga m s extraordinaria que he conocido.

Eso por qu ? pregunt Causi.

Tuvieron que arrancarla de un rbol para que pueda

ayudarnos, como una fruta.

Por qu tuvieron? preguntaba Causi. Oramke solo

miraba con admiraci n, la ni a laykga se solt de la laykga

Yupaichasiri y de inmediato se encontr con Oramke, se

puso a contemplarlo frente a frente y fijamente, se quedaba

all como una estatua.

207

Solo m rala respond a Yupaichasiri , puede decirse

que todo el color que tiene en su piel es el color natural de

ella, es una hathakgi, ellas crecen en un rbol y salen de

all .

Es muy extra o coment Ajayu que no sab a nada de

ellas. En ese momento el jaguar volv a caminando

lentamente al parecer despu s de beber agua.

Laykga Yupaichasiri el jaguar se sent en frente de

ella.

Laykga Hurin Kamachi

Entre los ni os se preguntaron si en realidad un animal

pod a ser un laykga, pero Oramke ya hab a conocido al

laykga Kollque Kunturi que era un c ndor plateado, y que

adem s estaba entre los laykgas m s poderosos que se

conoc an, entonces les habl su experiencia con aquel.

Por qu nunca nos contaste? preguntaba Mamani.

No parec a importante respond a Oramke, y luego

vieron a los laykgas hablar.

Ahora debes cumplir o ser demasiado tarde le hacia

entender el laykga jaguar, y Yupaichasiri no mostraba su

miedo.

Enseguida Khory llegar con sus aprendices

comunicaba Yupaichasiri , ahora mismo proteger el lugar

con los anchanchus de thaya y luego, Yupaichasiri

sobrevol sobre el lugar de la quebrada, y luego se vieron

luces brillantes circulares grandes que cubr an un extremo

a otro de la quebrada, esto se vio en todas partes, los

c rculos son protectores que lo realizaban los anchanchus,

cada uno de ellos era un circulo y el objetivo era proteger

toda la guarida de d a obscuro y noche clara. Mientras el

laykga jaguar observaba el suceso lleg Khory con las

arqueras.

Qu sucede, laykga jaguar? el jaguar dirigi la

mirada a ella.

La guerra entre los laykgas de Phuruma y Tunupa

est resultando sin bajas por el momento.

208

Eso es bueno, que ninguno haya muerto a n

aclaraba Khory.

El problema no es ese, si no que no hemos llegado a

lograr algo. Otra cosa que nos aqueja es que otras guerras

vienen con los antinos, sus rebeldes atacar n y ser una

guerra entre el imperio contra si mismo, eso nos podr a

afectar, los ninaruna de fuego se est n preparando para

atacar el s ptimo reino antino Ajayu y los dem s

escucharon aquello y les pareci tr gico.

El reino de Yawsa a ser atacado? pregunt Ajayu,

a lo que el jaguar responde de inmediato.

S , pero ese Yawsa a es m s inteligente de lo que

uno cree, el ya ha evacuado los sectores que ser n

atacados y a preparado grandes tropas que est n en este

momento en el alrededor de su capital y sus ciudades

cercanas a ellas los ni os miraron at nitos la eficacia de

Yawsa a.

Y como es que Yawsa a se adelant a esto?

pregunt Caus , de inmediato Mamani propuso otra

pregunta.

Mejor dicho C mo es que Yawsa a ha intervenido, si

se fue de su reino? Yo crei que estaba muerto.

Yawsa a nunca abandon su reino, antes de irse de

su reino, construy un muro por la cual el Villka Jiliri habla,

lo llaman el muro de Yawsa a, esto solo lo saben ustedes y

nosotros que estamos aqu . Ninguno sabe la capacidad que

tiene el s ptimo reino, es claro que perder n gran parte de

su territorio pero muchas vidas se salvar n, esa guerra ser

inevitable los ni os se quedaron callados , ni os ser

mejor que se acomoden alrededor del fuego, y Khory,

vig lalos.

Todos se juntaron hacia la fogata, Oramke not que la

hathakgi no apartaba los ojos de l, se fij en ella y se

asust cuando las pupilas de aquella se fijaron en el,

sucede as : ella observaba tranquila y luego las pupilas

crecieron enormes y r pidamente, son unas pupilas caf s,

209

brillantes y enormes que casi ocupan todo el globo ocular,

es algo que sorprender a a cualquiera, por que se puede

decir que brillaban con la luna, algo esplendido y tambi n

espantoso que Oramke pregunt de la sorpresa.

Y esos ojos, qu son? la ni a acerc m s sus ojos

a la cara de Oramke.

Me sirven para encontrarte

explicaba la ni a

infantilmente, y Khory intervino.

No seas mentirosa ni a, los ojos de la laykga de la

tierra son ojos que ampl an la visi n.

En ese momento una de las arqueras ofreci un plato

de comida a la hathakgi, y aquella no pon a atenci n.

No debemos preocuparnos por su alimentaci n

a adi Khory.

Por qu ? pregunt la arquera.

Ella se alimenta de la tierra y de agua, eso sucede

cuando duerme, solo necesita un poco de eso y del d a

recibe al sol como otro alimento, es pr cticamente un

vegetal que camina.

O sea una planta con pies? pregunt Causi.

S , por eso es que creo que es la laykga m s

extraordinaria que he conocido, otros la llaman la laykga

m s rara, ha sobrevivido todos estos a os enterrada

creciendo como una planta.

Como una planta?, tambi n florece? preguntaba

Khora, ante esa pregunta todos se callan,

Qui n

responder a eso?, Oramke no pod a dejar de observar a la

laykga, la laykga hizo florecer dos flores muy rojas en las

sienes de su cabeza. Todos miraron confundidos.

Expl canos eso laykga orden la laykga Khory que no

esperaba que la ni a floreciera, y ella habl de inmediato.

No se caen ni se secan, su color varia entre rojo y

blanco simple para la ni a, entonces Khory a adi a su

propia idea.

210

O sea que no maduran, que bueno, ser a raro ver m s

como t

comentaba la laykga Khory, en realidad Causi y

Khora sab an que hab an muchas de ellas y diferentes.

Parece muy enamorada de Oramke observaba una

de las arqueras y la ni a laykga habl .

Lo conozco desde hace m s de dieciocho a os,

cuando yo era ni a.

Todos miraron a la ni a laykga, especialmente Khory

parec a confundida.

Sigues pareciendo una ni a tanto en car cter como en

estatura, como puedes decir que cuando eras ni a?

Pregunt Khory, las arqueras estuvieron susurrando y

riendo en medio de aquello, la ni a solo ech una sonrisa

sin responder nada , eres toda una ni a dijo despu s la

laykga, despu s puso atenci n a las arqueras.

Una laykga enamorada, eso es raro dec a una de las

arqueras susurrando y luego otra de las arqueras pregunt

a otra con voz un poco m s fuerte.

T est s enamorada o existe alguien que te gusta?

la laykga de tierra las oy y se dirigi a ellas, Oramke al fin

pudo descansar, pero Causi reemplaz el lugar de la ni a

laykga.

Tienes enamorada,

te casar s con ella?

Preguntaba Caus , a dem s dec a otras cosas , es bonita,

rara pero bonita, parece buena chica, quisiera que sea mi

amiga.

Los dem s tambi n hablaron por su lado, todo esto

miraba Ajayu desconcertado.

Es toda una tonter a no? le pregunt el jaguar a

Ajayu, vio que hasta la laykga Khory estaba en la misma

situaci n que las dem s, le hablaba a las arqueras sobre su

gran amor que era otro laykga que nosotros ya conocemos,

Orakke Yati a para ser exactos.

l es muy inteligente, gentil y atento, me pone mucha

atenci n cuando le hablo, como puedo saber que el

211

tambi n me quiere?, hu cuando iba a saberlo qu tonta

soy!

No cre que una laykga como t pod a enamorarse

hablaba una de las arqueras.

Claro que los laykgas tambi n se enamoran estaba

la laykga enojada.

No. Solo habl bamos de ti comentaba una arquera

con sarcasmo.

Luego Ajayu observ como Oramke estaba acorralado

en medio de Caus , Khora y la ni a hathakgi.

S . Es todo realmente muy tonto finaliz Ajayu.

Y esa ni a hathakgi C mo es que se llama?

preguntaba Ajayu, en ning n momento se hab a

mencionado el nombre de la ni a.

Nadie lo sabe, se reh sa a decirlo. Le dimos muchos

nombres, pero nunca nos escuch , le dimos el nombre de

flor enorme pero parec a rid culo, Pokkata le dio el nombre

m s gracioso, la llam ni a verde , y muchos otros m s y

nunca nos escucha.

Ajayu continuaba mirando a las ni as perdidas en sus

palabras cursis.

No las culpes, las mujeres son as por naturaleza

comentaba el jaguar.

C mo?

El hombre es por naturaleza m s fuerte, h bil y

valiente. Si en el mundo estar a poblado por solo hombres

no existir a el amor que el hombre necesita y solo estar a

en una guerra permanente; Por otro lado, la mujer es

rom ntica por naturaleza, existen cosas en ella que debilita

al hombre y hacen que caigan en sus brazos, si en el

mundo solo estar a rodeado de mujeres existir celos entre

ellas, vivir an aisladas de una de las otras y morir an solas y

tristes, morir an sin haber siquiera una guerra.

Como sabes todo eso?

212

Los laykgas saben muchos misterios, aunque es muy

dif cil saber la complejidad de la mujer, esto es lo que yo s .

en ese momento Oramke apareci corriendo hacia l.

Ajayu, det n a Causi! Oramke se cay cerca de

Ajayu, y la laykga lo abraz , Causi lleg y abrazaba a

Ajayu, el laykga ech una carcajada y se retira diciendo.

Sin ellas la vida ser a aburrida.

Despu s de un momento una arquera se aleja de las

otras con cierto enojo.

Lavar los platos! hablaba esta, quiz la pl tica

entre mujeres la habr a hecho enojar.

No te preocupes, no diremos nada de tu romance con

el hijo de Chuima.

M s les vale!

Y despu s de eso muchas cosas se calmaron, el jaguar

vio el cielo y al parecer Yupaichasiri hab a terminado de

proteger el lugar.

Ya es hora de dormir orden la laykga Khory.

No, no quiero dormir dec a la hathakgi.

Y por qu no? le pregunt khory.

No pude ver a Illapu en doce a os, he esperado este

momento desde que el muri la ni a laykga ten a los ojos

suplicantes, pero Khory era firme en sus rdenes.

Se que podr s esperar una noche m s.

T no sabes de amor! estaba enojada la ni a

hathakgi.

Eres una tonta devolvi la laykga Khory, mientras

tanto los dem s ni os se retiraban a dormir sin quejarse ,

ustedes y los cachorros deben descansar entregaba a los

cachorros a las ni as.

No, un momento m s continuaba la hathakgi.

yeme ellos deben descansar, nosotros tenemos

mucho de que trabajar hablaba firmemente la laykga

Khory, la ni a abraza a Oramke cuando este se alejaba de

all .

213

Ma ana nos veremos le dijo, y ellos se fueron a

dormir, en el camino Causi acompa aba a Oramke.

Ella dice que la conoces, qui n es? preguntaba

Causi.

No la recuerdo, no recuerdo haberla visto en ninguna

parte, pero quiz he o do hablar de ella, pero como se ven

las cosas podr a ser una farsante, Ajayu apareci a la

espalda de Oramke.

Ella se esforzar en que la recuerdes, no te dejar en

paz analizaba Ajayu, y en ese momento Causi abrazaba a

Ajayu.

D jate llevar por ella, ella es muy bonita

recomendaba Causi.

Muy pronto llegaron en la casa donde dormir an, Ajayu

se recost en otra cama donde no lo molestaran, pero

Causi lo encontrar a siempre, y fue con l, Causi se puso

en frente de l y lo miraba, Ajayu se dio vuelta para no

verla, Oramke viendo a Causi le dice.

Lo has cansado demasiado en todo el d a, deber as

dejarlo descansar.

Causi se acomod en un solo sitio y mir a Oramke.

Ma ana ser otro d a, el sabe que lo quiero, pero no

s si el me quiere hablaba Causi. Oramke dirigi la mirada

al techo.

Tal vez si lo hace, lo que pasa es que los hombres, en

especial nosotros no sabemos esas cosas, en cambio

ustedes tratan de descubrirlo.

Causi se levanta de su cama y se dirige a la de Ajayu.

Ajayu, me quieres o no?

Caus , yo quiero descansar respondi Ajayu.

Obviamente Causi no esperaba una respuesta as , se

puso triste, un poco. Ajayu sinti que Causi segu a all , en

el momento en que ella se retiraba Ajayu dijo.

Un poco, solo un poco Causi se puso feliz, pero

despu s rega .

214

Solo un poco!? entonces Oramke tuvo que

interrumpir.

No te preocupes Caus , Ajayu podr quererte m s

ma ana.

Causi se tranquiliz .

Hasta ma ana, Ajayu se desped a Causi d ndole un

beso en la mejilla y se dirigi a su cama y mirando por

ltima vez a Ajayu se recuesta sonriente. Mientras esto

suced a Causi preguntaba a Khora.

Y t , Khora, existe alguien para ti? Khora esper un

poco para responder.

Estoy casada. Y apenas conozco al muchacho,

muchas veces no recuerdo su nombre como ahora Khora

se puso a dormir y Causi no pregunt m s, Causi cre a que

Khora quer a algo con Ajayu, pero no era as , entonces no

ten a por qu preocuparse.

M s adentrada la noche Oramke despert de repente,

se dio cuenta despu s que no despert solo por que quiso,

la ni a hathakgi estaba en frente de l, lentamente Oramke

se sienta, y la ni a laykga se acomod en frente de l y

quedaba mir ndolo a los ojos.

Tienes que venir conmigo le hablaba la ni a.

Por qu ?, es muy tarde y tengo mucho sue o.

Eso no le import a la ni a laykga y lo llev tom ndolo

de la mano hasta afuera.

Qu es lo que haces?, hace mucho fr o Oramke

ten a un sue o que quer a dominarlo.

No hace tanto fr o comentaba la ni a , tienes que

venir y descubrir la realidad.

La ni a lo llev agarr ndolo de la mano hasta las

paredes de la quebrada, el lugar estaba cubierto por el r o y

estaba profundo. Oramke vio esto m s que solo inusual, la

ni a laykga se introduc a en el r o y arrastraba a Oramke

que despertaba a medida que se internaba en el.

215

Qu es lo que est s haciendo? Preguntaba Oramke

con desesperaci n, el r o estaba enfri ndolo violentamente

y despertaba de golpe, intent hablarle a la ni a laykga

pero no le fue posible por que l ya ten a el agua en la

boca. Afortunadamente no tardaron mucho y salieron del

agua y vio el lugar donde estaba, el lugar estaba totalmente

obscuro y Oramke estaba mojado y ten a un fr o irresistible.

Qu

lugar?

pregunt

Oramke

temblando de fr o.

Aqu sabr s lo que olvidaste hablaba la ni a laykga

como si nada, al parecer el fr o del r o no la hab a afectado.

De inmediato apareci el hanchari de Oramke clavado en el

suelo, brillando y expandiendo calor para gusto del Villka.

Te dir

dec a Oramke acerc ndose al hanchari,

trataba de hacerle entender , creo que me confundes con

el arma, este hanchari se llama Illapu Sullka, y le dio ese

nombre el mismo Illapu Sullka dec a recuper ndose del

fr o.

No me confundo! Corrigi de inmediato la ni a

laykga , t eres Illapu sullka! luego, de inmediato

alrededor del hanchari se hizo un circulo de luces.

Oramke estaba en medio de aquello con la laykga,

luego tuvo visiones, y r pidamente se ve a toda una vida de

muchos a os en frente de sus ojos, de inmediato se di

cuenta de que no era su vida, si no la de otro.

Oramke ve a todo por los ojos de aquel. Se vio

caminando por el lugar, y m s all exist a una laguna,

estaba toda azul y no hab a mucha vegetaci n, y en las

orillas de aquel hab a un rbol bastante extra o que ten a la

copa circular, y en medio de todo ello exist a un bulbo con

la forma de una cebolla de color anaranjado con las puntas

rojas, y de aquel sal a una enorme flor de los mismos

colores del bulbo.

Entonces escal a la cima para poder verlo mejor, tuvo

que romper con todas sus fuerzas algunas ramas para que

pudiera entrar en el, dentro, not que all en una delgada

216

abertura hab a un ojo que lo espiaba, no sabiendo lo que

era realmente meti sus manos en el y se abri paso, al

encontrarse en el interior encontr a quien es conocida

como la ni a hayhakgi, ya ten a sobre su cuerpo hojas y

ramas que la cubr an, y la flor enorme vendr a de alguna

parte de ella, por que solo se la ve a salir de su espalda,

entonces todo en ella ser a natural. La ni a se asust en

primer lugar, ella acabar a de nacer seguramente o ya

estar a all desde hace alg n tiempo, pues ten a el cord n

umbilical seco y clavado en medio de lo que ser a la base

del bulbo.

Es as como te conoc respond a la ni a laykga, en

ese momento Oramke se encontraba pensativo, qu

habr a ocurrido? Y luego vinieron recuerdos desagradables,

los Antis los habr an invadido, perdiendo as a su familia,

luego conoci gente que lo ayud , luego se uni en la

guerra en la que combatir a en el lado de los Antis y donde

conocer a a nuevos amigos. Record que Uray Thika o

m s conocida la ni a hathakgi no crec a, era una ni a para

siempre, pero de la misma manera que los dem s ella

morir a.

Luego de esto pas entre sus ojos el resto de su vida,

aventuras, y el momento en el que l muri . Fueron todos

sus recuerdos devueltos en un solo instante.

Entonces el hecho finaliz , y supo que toda la vida que

pasaba era el mismo, pero en un hecho anterior a su

poca, y por fin se hab a enterado de lo que hab a

sucedido, l era realmente Illapu Sullka! y la ni a laykga de

la tierra lo hab a acompa ado en muchas de sus aventuras

hasta que les llegaran la muerte, por que la ni a habr a

muerto en una ocasi n tambi n.

Oramke ten a un aspecto distinto y parec a otra

persona, es que ya no era l, mejor dicho ya no era solo

Oramke, si no tambi n era Illapu sullka, el guerrero que

reencarn en Oramke Khana el Villka. Se qued callado,

pensativo, y luego habl de lo tr gico.

217

A mis padres los mataron en aquella guerra

los

antinos los asesinaron.

La ni a se sorprendi , claro que ella tambi n sab a de

aquello, pero no vio que Oramke tal vez ver a venganza en

contra de los antinos.

Pero

la ni a laykga se interpon a Yawsa a Wi ay

tu gran amigo era un antino, no querr s vengarte de l?

Oramke puso sus manos en los hombros de la ni a

laykga.

En realidad Yawsa a nunca fue un antino leg timo, l

ven a de muy lejos seg n entend . Y como lo dijeron las

laykgas, Yawsa a naci aqu y nunca fue realmente un

antino, si no de una raza nueva, al parecer los que nacieron

aqu pueden ser primos de Yawsa a o hasta podr an ser

sus hermanos.

La ni a laykga no pod a hablar de Pumari Chacha su

otro mejor amigo quien fue un antino de sangre, quiz

Oramke querr a vengarse de l.

Entonces qu har s? preguntaba la ni a temiendo

que la respuesta sea da ina.

No te preocupes, Uray Thika.

La ni a laykga escuch su nombre por primera vez de

los labios de Oramke Khana, y se encontraba contenta.

Oramke continuaba como si no sucediera nada.

No pasar nada que quiera vengarme no pasar

si algo me ense

Yawsa a es que los eventos malignos

son castigos para quien lo recibe, y lo que aprend como

Oramke es que la venganza es un mal humano que llevar a

a la m s dura de las pestes humanas Oramke se acerc a

la ni a laykga y la abraz

por fin nos encontramos, Uray

Thika.

La ni a se sent a muy contenta y correspondi al

abrazo.

Mi nombre

hablaba la ni a me lo diste t .

Solo quer as que yo te llamara as . Atacabas a qui n

te llamaba de esa manera. Eras muy mala.

218

Estoy feliz por que est s de nuevo conmigo Illapu la

ni a laykga conocida como Uray Thika sent a mucha

felicidad por encontrarse de nuevo con Illapu, Oramke

estaba pensativo aun comparando su vida anterior con la

de ahora, y apart a la ni a, aun con las manos en sus

hombros y pregunt cort smente.

Pero C mo es que soy Oramke ahora?, un Villka.

Deber a tardar mucho tiempo para que pudiera ser persona

de nuevo.

La ni a laykga lo mir a los ojos con las pupilas

enormes y respondi de inmediato la pregunta con

simplicidad.

Yo hice todo pero a Oramke no le parec a una

respuesta completa, la ni a laykga entendiendo totalmente

la incomprensi n de Oramke, entonces la ni a, junt su

frente de la cabeza con la de Oramke, lo que hac a la ni a

laykga era transmitir su memoria a la de Oramke, entonces

vio a la ni a llevando el alma de Illapu hacia una de las

Khoyas del reino cuarto, tambi n vio a Tjayu y otros

detalles que no lo contaremos ahora.

Entonces estaba sorprendido Oramke soy yo uno,

del Kimsa Chamani!

Oramke realmente estaba

sorprendido con el hecho.

S , lo eres afirmaba la ni a , t eres la profec a que

Tjayu encontr , al no saber el por qu tu madre esperaba

un hijo se llev a investigar, y de este hecho surgieron las

profec as de Tjayu. T , Oramke, que mejor dicho Illapu eres

uno de los tres Villkas que cumplir n las profec as de los

dem s laykgas Oramke lo ten a entendido claramente, en

s , el hab a aprendido muchas cosas en su vida anterior y

hab a aprendido muchas cosas en su vida actual.

Pero Qui nes son los otros dos? se preguntaba

Oramke, la ni a laykga tampoco sab a las respuestas a

aquellas dudas, de inmediato se dedujo.

Tienen que ser Villkas respondieron ambos, Oramke

obviamente pens en sus compa eros.

219

Podemos descartar a Ajayu y a Khora, por otra parte

tambi n tienen que ser como yo no hay duda Oramke

realmente estaba interesado en hallar a sus compa eros, la

ni a laykga de inmediato dedujo.

Solo pueden ser como t , pueden ser otros que como

t son reencarnaciones de otras personas que pudieron

hacer otros laykga, tal vez Tjayu sepa quienes son.

S , ella hall la profec a, y ella tiene que saber las

respuestas.

Debemos esperarla aqu , solo ten paciencia Uray

Thika tomaba ambas manos de Oramke.

S , Uray Thika abrasaba a la ni a y juntos salieron de

la cueva de la misma manera como entraron, estando ya

afuera Oramke se despidi .

Nos veremos ma ana, Uray Thika la ni a estaba

quedando sola, pero finaliz preguntando.

Debemos informar de esto a los dem s?

S afirmaba Oramke de inmediato, y en ese momento

aparecieron los tres laykgas que estaban en el lugar: la

laykga Khory Lura, la laykga Yupaichasiri y el laykga uywa

Hurin Kamachi.

Gracias por permitirnos conocer la sala de las

memorias agradec a el Jaguar, Khory se acerc a ellos.

Con esto seguramente encontraremos las maneras

para vencer a los laykgas de Phuruma.

Yupaichasiri en realidad no pertenec a a ning n grupo

de ellos, y se apart de all dirigi ndose a la sala de las

memorias encontr ndose con los ni os.

Es impresionante que hayan creado estas cosas, y

tambi n se hall la puerta de las luces y el nido de los

hombres de arcilla que encontraron Caus , Khora y la

serpiente. Lo que nos falta encontrar es el pozo del mundo

secreto. Es gracioso, los que vienen aqu lo encuentran

primero, nosotros encontramos todo, menos nuestro

ansiado pozo Yupaichasiri mir a todo su alrededor . Es

220

posible que ellas hayan creado m s de las cosas que

hemos encontrado y que conocemos.

Khory le daba la raz n.

S , a n hay mucho que explorar, no es posible que no

hallemos lo que todos encuentran Khory mir a la ni a

Uray Thika que no parec a en nada cansada ni a aun

debes buscar el pozo del mundo secreto.

S , ahora mismo lo hallar ! estaba decidida la ni a,

Oramke pronto tambi n se anim .

Yo tambi n la ayudar .

No interrump a el jaguar nosotros lo buscaremos, t

debes descansar o podr as enfermarte Oramke no puso

oposici n, era consciente de que los laykgas pod an

hacerlo sin problema, en cambio Oramke solo ser a un

estorbo. Se acerc a Uray Thika le dio un beso cari oso en

la frente.

Ma ana nos encontraremos la ni a laykga estaba

contenta, y Oramke simplemente se alej , el jaguar escolt

a Oramke y encendi fuego para que Oramke pueda

calentarse.

221

222

CAPITULO XI

EL POZO DEL MUNDO SECRETO

Ya amanec a, Ajayu ya estaba despierto y ve a a la

laykga Khory que preguntaba a la hathakgi, la ni a parec a

querer descansar, Ajayu se acerc a ellos solo con el

motivo de tener compa a.

Encontraste algo? le preguntaba Khory a la ni a

hathakgi.

S , lo encontr

estoy cansada

puedo descansar

ya? la ni a estaba con un cansancio notorio, Ajayu se

qued quieto cuando vio a las arqueras que parec an

apresuradas, llevaban todo lo que hab an tra do, al parecer

se marchaban de all .

No! Las miraba su maestra , las arqueras quieren

irse, detenlas orden a Uray Thika, y aquella se pone en el

camino de las arqueras.

No pueden irse las deten a la ni a laykga a las

arqueras con un cansancio que trataba de dejarla caer

pesadamente.

Por qu ? preguntaba una de ellas.

Debemos ayudar a nuestras compa eras en el

combate hablaba otra de ellas y observaban a la ni a con

mucha curiosidad.

Deben quedarse por su cuenta o yo las detendr

continuaba la ni a laykga muy so olienta, pero las arqueras

siguieron avanzando aprovechando la debilidad de la ni a,

pero de la tierra empiezan a crecer ra ces, y las arqueras

quedan atadas en totalidad por m s que luchaban en contra

de ellas.

Oye su ltanos! ordenaba una de ellas.

223

Nos iremos ahora, pero volveremos pronto promet a

otra, tal vez lo dir a como broma por la absurdez de las

palabras, la laygka Khory habl entonces.

Si regresan creer n que son traidoras, y las

ejecutaran, adem s yo las quiero a salvo.

Qu

rom ntico, ahora nos quieres

hablaba

sarc sticamente una arquera, en ese momento la arquera

de la promesa vio a Ajayu.

Ajayu! Llamaba una arquera , ay dame!

Qu sucede, laykga? preguntaba Ajayu.

Muchas cosas, Ajayu respond a Khory con molestia ,

dime laykga hathakgi donde est la entrada?

Sobre la ni a laykga, que estaba aun de pie crec an

algunas plantas y comenzaban a envolverlas.

Est all la ni a se alaba con una rama viva hacia el

rio . Bajo el r o esta la entrada, es la nica entrada que

encontr

se alaba la ni a y se puso a dormir de pie, las

arqueras ve an el sue o profundo de la ni a as que

hicieron de escurrirse y correr mientras tuvieran la

oportunidad de hacerlo, cuidadosamente, mientras Khory

se dirig a para explorar la entrada. Estando en el r o Ajayu

ve a los intentos de las arqueras.

Por qu se van? preguntaba Ajayu silenciosamente

para no despertar a la ni a laykga.

Debemos irnos ni o. Hay muchos problemas y

debemos ayudar.

Luego de esto una de las arqueras estaba liberada y

ayudaba a las dem s, y muy pronto todas estuvieron libres

y se propon an a correr, pero al dar el primer paso ellas

quedan totalmente enredadas en nuevas ra ces que sal an

de la misma ni a laykga.

No ser f cil que se vayan hablaba la ni a aun

dormida.

Ajayu, ay danos suplicaba una de las arqueras, la

ni a laykga que aun estaba dormida pronunciaba otras

palabras claras.

224

l no las ayudar en ese momento la ni a laykga cae

al suelo y con ella las arqueras, en esto aparec a una risa

femenina totalmente de contento, era Yupaichasiri que se

re a por el suceso de las arqueras, y estas la miraban

molestas.

No es gracioso! respond a una de ellas, la laykga

deten a su risa.

Aunque trataran de huir de la ni a yo las traer a de

vuelta comentaba Yupaichasiri conteniendo la risa ,

Ajayu, despierto tan temprano?

Ajayu mir a la laykga para responder.

S , siempre logro despertar a estas horas.

Yupaichasiri mir tranquila y sonriente.

Despierta a tus amigos ordenaba pasivamente, Ajayu

inclin su cabeza, y obedientemente se march .

El resto del d a los ni os se la pasaron como en el d a

anterior, estuvieron aprendiendo de la laykga Yupaichasiri,

y de rato en rato tambi n jugaban, la ni a laykga ense aba

algo de sus dotes pero m s se ocupaba de jugar,

Yupaichasiri tambi n jugaba con todos como si fuera otra

ni a, ella es as y no hay otra cosa que hacer, pero cuando

tiene que ense ar ense a de una manera que todos

puedan entender.

M s tarde la ni a laykga Uray Thika apareci con un

protector dorado en el pecho y le proporcionaron tambi n

algunas prendas de vestir, se ve a totalmente diferente con

aquellas cosas, pero esto no es relevante.

Finalmente lleg la noche y luego el d a, los d as se

tornaron iguales, en casi todas las tardes llov a. Pero los

d as siguientes fueron hermosos con los cielos azulados

con hermosas flores en los campos que invitaba m s a que

los ni os jugaran con ellos.

De vez en cuando aparec an tambi n los diosecillos, y

muy continuamente tambi n ven a de vez en cuando la

225

laykga Khory, y mientras transcurr an los d as ven a m s

seguido, y era la que hac a la comida! Se lo pueden

creer? Y era algo que gustaba mucho a los ni os por que

ten a amplio conocimiento de platos dulces que era lo que a

ella le gustaba.

En todo este tiempo ya no se volvieron a ver a las

arqueras, tal vez convencieron a Khory de poder irse y se

fueron. Y Khory casi nunca habl de ellas solo una ma ana

cuando se encontr con Ajayu y le dijo que extra aba a las

tres tontas que hab an dado vuelta a su vida, Ajayu no

entendi el por qu .

En total pasaron veinticuatro d as desde aquel suceso

en que las arqueras se fueron. El d a presente como

siempre Ajayu estaba despierto antes que los dem s. Vio

otro suceso que ocurr a, estaban hablando los cuatro

laykgas y las alpagas de alg n problema, de todos ellos la

ni a hathakgi estaba muy cansada y se dejaba vencer por

el sue o, al parecer siempre estaba d bil en las ma anas,

en si Ajayu no ten a el inter s de escuchar lo que estar an

diciendo pero se ve an algo inquietos.

Estoy cansada, puedo descansar? preguntaba la

ni a laykga cerrando los ojos, pero a nadie le importaba, en

realidad ella pod a dormir si quer a mientras los dem s

hablaban de algo que es importante para lo que viene.

Entonces

vendr n

comentaba

Yupaichasiri ,

pondr n aqu una fortaleza? el jaguar era quien

comandaba la reuni n, estaba muy altivo pero amable por

encima de las laykgas.

No encontraron otra medida, los laykgas de Thunupa

vendr n aqu y establecer n su ej rcito, saben que los

laykgas de Phuruma vendr n en cualquier momento el

enorme jaguar dirigi

la vista a Yupaichasiri , t ,

Yupaichasiri laykga del viento debes unirte a nosotros.

Por qu ?, acaso no son suficientes?, a mi parecer

su guerra es una estupidez.

226

El jaguar se enoj y levant la voz que despertar a a

cualquiera.

No hables as de nuestras buenas intensiones!

Yupaichasiri estaba asustada, como si tuviera miedo de que

el jaguar se la comiera. Yupaichasiri era como una ni a,

pero nunca se la hab a visto asustada. Luego el jaguar

habl con cuidado como si de repente se le hubiera quitado

la rabia , nosotros queremos que todas las personas sean

como nosotros, los laykgas de Phuruma dicen que nuestro

prop sito ser de esclavizarlos y no es as .

Yupaichasiri se puso de pie y miraba con enojo a los

ojos del jaguar.

Yo no permito que me griten! grit Yupaichasiri, ella

ten a los ojos penetrantes que asustar a a cualquiera, su

car cter de ni a se hab a perdido, y ahora estaba

realmente enojada , me has ofendido dijo alej ndose de

all a pasos violentos, los dem s laykgas no dijeron nada y

el jaguar al parecer tambi n se sinti mal por lo que hab a

hecho, Khory por su lado se puso de pie.

Debemos ayudar a nuestros compa eros en el

combate hablaba Khory no mirando a los ojos del jaguar ,

necesitaremos toda la ayuda posible, los laykgas de

Phuruma nos superan en n mero. Por tanto ser mejor que

te reconcilies con Yupaichasiri.

Te entiendo reconoci el jaguar , es como una ni a,

he sido desagradable con ella.

Por su parte Yupaichasiri fue hacia los ni os y

comienza a despertar a Oramke.

Villka Oramke, despierte Oramke despert tranquilo y

de inmediato.

Y Uray Thika,

ah ?

pregunt

Oramke,

Yupaichasiri estaba confundida, por que ella nunca hab a

despertado a los ni os, si no que siempre lo hac a Ajayu y

era a el a quien siempre preguntaba si Uray Thika estaba

all .

227

Qui n es ella? Yupaichasiri no sab a que el nombre

verdadero de la ni a hathakgi.

M s conocida como la ni a hathakgi repar Oramke.

Entiendo, ella sigue durmiendo, est all afuera muy

dormida, no entendiende que puede descansar aqu si ella

lo quiere luego Yupaichasiri fue con Khora.

Khora,

despierta

despertaba

Yupaichasiri

acerc ndose a ella lenta, y como si le tuviera cari o, Khora

despertaba lentamente.

Qu fue lo que sucedi ? Preguntaba Ajayu que

estaba en la puerta, la pregunta se lo hac a a la laykga,

pero esta no le pon a atenci n y volvi a preguntar ,

laykga Yupaichasiri acaso algo malo pas ?

No es de tu incumbencia respondi fr a la laykga,

nunca la hab an visto as , luego de un momento dijo : yo no

debo estar aqu . No es mi guerra! la laykga sali de all

apurada, los ni os despiertos solo la vieron salir de all y

desapareci convirti ndose en viento.

Luego de un rato de esto aparec a la laykga Khory y se

encontraba debajo de la casa cueva, los ni os ya estaban

despiertos y esperaban en la puerta.

Ni os los llamaba Khory desde donde estaba ,

vengan en este momento llamaba con voz tranquila como

si no supiera que Yupaichasiri se hab a desvanecido, pero

en realidad ella ya estaba enterada. De inmediato los ni os

se acercaron hacia Khory, pero Khora continuaba dentro la

cueva y Oramke quer a avisarle.

Villka Oramke, v monos, ya vendr le dijo Ajayu.

Ajayu esp rame dec a Khora desde dentro, al bajar

hasta el r o Oramke vio a la hathakgi envuelta en ramas y

ra ces, era su cama improvisada. La laykga Khory ya

estaba all , Oramke qued observando a la ni a hathakgi

moverse.

Illapu hablaba so olienta la hathakgi, abri sus ojos y

miraba atenta a Oramke , Illapu! estaba muy alegre,

miraba a Oramke a la cara y vio las pupilas caf s de la

228

laykga como crec an y las flores de su cabeza se habr an,

Oramke solo sinti felicidad en ese momento, gracias a ella

ya sab a qui n era l.

So ar contigo hablaba la ni a laykga y se durmi

cayendo al suelo, y de repente en ese momento la ni a

laykga desaparece, en si pareciera que se desvanece, esto

sorprendi a Oramke.

Donde est , donde se fue? preguntaba Oramke un

poco sorprendido.

Al parecer Orakke quer a hablar con ella respond a

tranquila la laykga Khory , no te preocupes seguramente

volver pronto le comentaba Khory sonriente.

Hablar con ella? se preguntaba Oramke, hablar an

sobre l, uno de los tres Chamani?

Muy bien ni os, prep rense, hay muchas cosas que

hacer. Ajayu y Khora traigan a los cachorros.

Est s segura? pregunt el laykga jaguar que estaba

apareciendo en ese lugar.

Por qu lo dices?

Estamos haciendo esto sin el consentimiento de sus

padres.

Entendiendo esto, los ni os se detuvieron en ese

mismo momento.

Ni os, solo vayan ordenaba Khory, y los ni os

fueron, dejaron hablar a los laykgas, Khora le tiene mucha

confianza a la laykga Khory, pero de todos modos deja caer

una de sus placas en el suelo sin que los dem s se dieran

cuenta.

Crees que algo malo suceda? pregunt Ajayu.

Se lo preguntaremos a la placa de khory hablaba

confiada Khora , tal vez s , pero debemos confiar en ellas.

La placa de Khora escuchar a todo y los enterar a de lo

que ocurre.

Est bien, solo vayamos dijo Ajayu entrando en la

cueva donde dorm an los cachorros , ya sabremos lo que

ocurrir

Ajayu agarr a dos cachorros y Khora agarr a

229

Hiskha, los cachorros a n dorm an y se los llevaron as sin

tener que despertarlos, cuando volvieron, Khora vio su

placa en el suelo donde ella lo hab a dejado caer, y

disimuladamente lo recoge.

Qu dijeron? pregunt Khora.

Han estado dando vueltas en un solo asunto,

quedaron en hablar con los cachorros.

Hablar qu ?

La laykga Khory quiere crear un lazo entre un

cachorro y uno de ustedes, seg n ella no suceder nada

que afecte a los ni os o a los cachorros.

Eso ser bueno? preguntaba Ajayu, y la placa

respond a.

Todo depender de la decisi n de los cachorros, pero

se ve a a Khory con sinceridad de que las cosas saldr an

bien.

Esperemos que sea cierto dijo Khora, la laykga Khory

los estaba esperando.

Muy bien, traigan a los cachorros llamaba la laykga,

algo preocupada, los ni os llevaron a los cachorros.

Muy bien continu la laykga sentada en el suelo

como la laykga Tjayu lo hacia, y pregunt all , qu dir an

si ustedes, los cachorros, tuvieran un contacto con alguno

de los ni os?

Los cachorros solo la miraron muy callados habiendo

despertado recientemente.

Qu ? preguntaba uno de ellos, Khory se sinti

decepcionada.

Creo que no me entienden.

Te dije que no entender an hablaba el jaguar.

No deb escucharte respondi Khory, entonces uno

de los cachorros respondi .

Yo quiero hacerlo.

Qu ? pregunt el laykga jaguar, dudando que lo

hayan entendido.

230

Despu s de todo creo que piensan entendi la

laykga, y uno de los cachorros habl .

Lograremos muchas cosas, nuestros padres nos han

ense ado muchas cosas, pero debemos aprender muchas

cosas m s.

Creo que no nos entienden parec a decepcionada la

laykga Khory solo mir ndolos y los cachorros hicieron

entender.

No, s entendemos, queremos que lo que hagan, si no

nos guste, y nos den la opci n de deshacernos de l

cuando nosotros queramos.

Eso nos ense nuestra madre habl otro cachorro.

Si no lo hacen nuestros padres te arrancar n la

cabeza, o Tjayu tambi n lo har a amenazaba otro.

Entonces est n de acuerdo? pregunt la laykga.

S afirmaba un cachorro.

Creo que s respond a el otro.

S , entonces finaliz Hiskha.

Y por qu es que est n haciendo esto? preguntaba

Khora, era claro que los dem s solo hablaban con los

cachorros.

Hacemos esto por que las tres tontas no regresaron

del pozo del mundo secreto, y aun no sabemos que es lo

que se encuentra all .

Los ni os escuchaban atentos, pues parec a algo

peligroso lo que hac an los laykgas, y pobres de las

arqueras que est n perdidas. Y la laykga continuaba .

Quienes entren el pozo del mundo secreto ser n

conectados con los cachorros, as sabremos si est n bien.

Claro que hab a una gran pregunta y fue la que hizo

Chikga.

Y por qu los laykgas no har n ese viaje? entonces

Khory observ a los ni os y respondi .

Pens que ya quedar a respondido, pero mientras

m s laykgas est n aqu m s protegido ser este lugar, si en

231

caso de que este lugar fuera invadido o peor, destruido,

ustedes nunca regresar n.

Luego el jaguar dio unos pasos al frente.

En verdad queremos saber que es lo que tiene el pozo

del mundo secreto, no sabemos que pas con las arqueras,

pero tenemos a los cachorros, con ellos sabremos lo que

existe en el pozo del mundo secreto entonces Causi

insist a en el problema del peligro.

Pero por qu los laykgas env an a ni os? Y como

volveremos si no volvieron las arqueras? Causi ten a

miedo instintivo.

Causi tiene raz n complementa Mamani . Entraron

guerreras all y no volvieron, c mo es que nosotros

podemos volver si ellas no lo hicieron? estaba Mamani

dispuesto a recibir respuesta de que no correr an el riesgo,

y a esto respondi el jaguar de inmediato.

Cualquiera de nosotros ir a, pero los laykgas de

Phuruma son n merosos a nosotros, y muy pronto llegar n

a este lugar. Nos hemos ido reduciendo, como ver n

Yupaichasiri nos abandon y Khory no podr pelear, las

alpagas no quieren saber nada de la guerra y se fueron. En

este lugar solo yo y la ni a hathakgi somos los nicos

dispuestos a proteger este lugar, es por eso que hemos

elegido a solo dos de ustedes.

Los ni os se miraron unos a los otros, quienes ser an

aquellos dos, Mamani pregunt con temor.

Quienes son los dos que entrar n en el pozo?

La laykga Khory respondi calmadamente.

Resolvimos que Ajayu y Khora deben entrar en l.

Ajayu y Khora se asustaron, Causi se puso molesta y

pregunt con iron a.

Por qu ir n ellos dos!? No puedo ir yo, en lugar

de Khora?

El jaguar poni ndose de pie respondi .

En primer lugar no queremos involucrarnos en una

guerra con los antinos, en anteriores ocasiones ya han

232

matado laykgas, hicieron lo que nosotros no podemos

hacer con otros laykgas, nos cuesta matarnos entre

nosotros, es por eso que los cuidamos los Villkas se

callaron, el jaguar ten a raz n . Pero como con los

cachorros, nosotros preguntaremos a Ajayu y a Khora.

Ajayu y Khora pusieron atenci n.

Nosotros? pregunt Khora, entonces el jaguar

inclin la cabeza y pregunt con m s formalidad.

Ni os los necesitamos,

est n dispuestos a

ayudarnos?

Los ni os no supieron que decir, pero m s preocupada

se mostraba Causi.

Pero si Ajayu no regresa? preguntaba la ni a con

miedo y de inmediato Khory responde.

Con ellos actuaremos de mejor manera, a las

arqueras no les entregamos armas ni objetos que puedan

ayudarlas, a ustedes dos les daremos lo posible para

sobrevivir all Khora di unos pasos al frente.

Yo

Khora ten a miedo, se lo ve a en los

ojos , las arqueras no volvieron

En ese momento Ajayu se adelant .

Yo s ir

a Ajayu se lo ve a decidido y de inmediato

Causi se interpone.

Pero si Ajayu no volviera? Qu suceder con l?

rogaba la ni a delante de la laykga.

No te preocupes Causi, no estar del todo solo.

En ese momento, aparec a en frente de ellos el b culo

que siempre aparece cuando Ajayu necesita ayuda.

Ir yo en lugar de Khora propuso Causi, pero la

decisi n de los laykgas era decisiva.

No, Causi le hizo entender el jaguar , el reino de

donde vienes tiene guerreros formidables y no nos

arriesgaremos a enfrentarlos.

Pero ya no soy una Villka! insist a Causi.

233

Pero aun eres hija de un Villka Jiliri antino las ciertas

palabras de el jaguar eran correctas, entonces la Villka

Causi se call .

Las placas que Khora ten a en el cuello estaban de

acuerdo con ir all , y cada uno de ellos, hablaban de

distinta manera que hac an que Khora se confundiera m s,

Khory le insisti rogando.

Khora, no dejes solo a Ajayu.

De inmediato aparec a en la cintura de Khora la copa

que curaba las heridas m s profundas, pero a n as Khora

dudaba y no sab a que hacer en lo absoluto, pero deben

recordar que estas armas tienen pensamiento propio.

Yo

Khora estaba pronunciando palabras sin

quererlo, la copa intentaba hablar por ella, pero Khora

dudaba intentaba impedir sus palabras por que quer a

pensarlo mejor, pero finalmente se dej vencer por la copa

,s

ir .

Khory se alegr y el jaguar tambi n. Khora no quer a

decir aquello, pero la copa tampoco le permit a retractarse,

intentaba hablar para impedir hacer ese viaje, pero por m s

que lo intentara no lograr a pronunciar las palabras, pero

todos ya estaban animados.

Entonces a prepararse! indic Khory dirigi ndose

hacia la cueva principal donde se hab an alojado. Pero

Khora no quer a, el jaguar se quedaba con ella, los dem s

ni os hab an ido con la laykga Khory para hacer los

preparativos.

Por qu tienes esa mirada, Khora? Le preguntaba

el jaguar, Khora no pod a responder, estaba impedida por la

copa , se que no quieres hacer el viaje, por que tienes

muchas cosas aqu , y adem s de eso tienes miedo de no

volver jam s Khora trat de hablar y pudo un momento.

S,y

Khora volvi a estar impedida.

No te preocupes, ni a, todo estar

bien, los

ayudaremos en lo posible, si el pozo del mundo secreto

funciona como esperamos, podr s estar con tu familia en

234

cuanto regreses, y no tendr s que preocuparte luego, por

que as habremos vencido.

Khora dej de ser manipulada por la copa y pudo hablar

con su propia palabra.

Me prometes que si todo sale bien estar con mi

familia.

Si todo sale bien, yo mismo te devolver con tus

padres.

Pero, tenemos que ir ahora?

Khora aun as continuaba preocupada.

S , hubi ramos querido informarlo ayer o dejarlo para

otro d a, pero Khory insiste que tiene que ser ahora, y tiene

raz n, pues a cada momento que perdemos los laykgas de

Phuruma est n m s cerca de nosotros, en los d as

siguientes ellos ya podr an estar aqu .

Quisiera esperar un d a por lo menos

complementaba Khora.

Yo tambi n, fue nuestra culpa, no quisimos que

entraran ahora, pero es necesario ahora mismo.

Luego Khory llam a Khora desde fuera.

Debes ir le orden el jaguar, y de inmediato se fue a

su encuentro.

All estaba Ajayu preparando algunas cosas personales

para el viaje, quien sabe si servir an, Khora al entrar mira

sus cosas, mir entre sus ellos y encontr su obra que era

el tejido que ella hab a hecho con tanto esfuerzo, tal vez ya

no volver a, qu encontrar a all dentro?, volver a a ver

su ciudad, la ciudad de Jalaru? Volver a a ver a su madre

que le ten a tanto cari o?, ni siquiera los laykgas pueden

responder a esa pregunta, y eso era obvio, esto resulta

doloroso para Khora que es una ni a que ten a un mundo

en su hogar.

Por otro lado Causi miraba a Ajayu prepararse. Causi

una ni a enamorada observaba a Ajayu como ven las

mujeres a sus esposos ir a la guerra.

No quiero que vayas suplicaba Causi.

235

Pero debo ir, si conseguimos el prop sito de Thunupa

ya no habr guerras, lo entend con ellos, ellos no quieren

que contin en las guerras en el Antis y pelear n para

conseguirlo, si lo logran no tendremos que pelear m s entre

nosotros o contra los Achatanza, los ninaruna, o con alg n

otro.

Causi abraz a Ajayu.

Debes volver suplicaba con l grimas en los ojos.

Volver , todav a no sabes quien soy yo en realidad, yo

no morir con facilidad, soy el hijo de un gran guerrero

luego Ajayu record que Causi se llevaba bien con su

serpiente as que lo sac de su escondite y lo entregaba a

Causi , l te cuidar

le dijo Ajayu y Causi se fij en la

serpiente, Causi lo tom y con cuidado lo abraz .

Pero l no te reemplazar

hablaba Caus , casi

llorando , debes volver pronto continuaba triste la Villka y

luego de esto se escucharon los llamados a Ajayu y a

Khora.

Ajayu, Khora llam Khory, Ajayu sali acompa ado

de Causi. Khora se encontr primero con la laykga.

T , Khora, llevar s las prendas de la kullkuta, con esto

podr s convertirte en kullkuta. Ajayu llevar las prendas del

titi, de la misma manera el podr convertirse en titi Khory a

los dos les entreg los ropajes que les ser an tiles estando

all . Luego la ni a hathakgi se apareci de pronto ya

despierta totalmente y sonriente.

Esto les envi Orakke la ni a laykga les entreg a los

dos una bolsa colorida llenas de monedas, luego la ni a vio

a Oramke y se acerc a l con felicidad.

Y esto, para qu tantos? pregunt Ajayu, la ni a

laykga respondi .

Me olvidaba, esa monedas deben dejarlas dentro el

pozo del mundo secreto y otros lugares que encuentren

interesantes, con eso Orakke podr encontrarlos y sabr si

est n en problemas y los podr ayudar la ni a laykga

236

despu s de haber terminado de instruir de inmediato se

alej de ellos y volvi con Oramke.

Lleg el momento, Ajayu y Khora se dirigieron donde se

encontrar a el pozo del mundo secreto. Los dem s ni os

observaban como Ajayu y Khora se aproximaban al lugar

donde se encontrar a el pozo del mundo secreto. Estaban

all la laykga Khory, el laykga jaguar, los cachorros, y los

guiaba la ni a hathakgi. Tuvieron que pasar sobre el r o,

miraron una peque a entrada delgada, la ni a laykga que

iba delante de ellos volvi la mirada atr s.

A las arqueras les cost entrar por aqu , y Khory tuvo

que quitarse sus partes de oro para que pudiera tener

comodidad para entrar informaba la ni a laykga. En ese

momento la laykga Khory, se quitaba los protectores de oro

que ten a en el pecho y el vientre.

La ni a laykga entraba sin impedimento alguno, y luego

continuaron Ajayu y Khora a quienes el laykga jaguar les

entreg a los cachorros, y finalmente entr en l la laykga

Khory que le cost un poco entrar, y desaparecieron,

quedando solo el jaguar por que era muy grande para

entrar en el. Ya entrados, a este momento lleg Causi como

si quisiera ver a Ajayu, el laykga Jaguar era su nica

compa a.

No te preocupes, Villka, Ajayu tiene algo fuera de lo

com n en l y volver .

Causi se qued all con tristeza.

Los ni os, ya estando dentro de las cuevas que los

llevar an al pozo, caminaron y muy pronto estuvieron sobre

el afamado pozo del mundo secreto, y bajaron

cuidadosamente por los escalones que rodeaban el

alrededor del pozo hasta poder alcanzar el agua, pero los

escalones continuaban bajando aun m s. Se ve a all

muchas goteras de agua que ca an en el pozo haciendo

sonoros chasquidos apreciables al o do o molesto para

otros, todo depende de los o dos y car cter de la persona.

Ya estamos aqu anunci la laykga Khory.

237

Entonces

este es el pozo del mundo secreto

comento Ajayu.

Qu haremos aqu ? preguntaba Khora. Khory se

acerc a los viajeros.

Ajayu y Khora, tienen como acompa antes a la copa y

el b culo, se les ha entregado los trajes de los uywa, las

monedas del laykga Orakke. Y de mi parte mostr la

laykga dos medallones y los entreg a cada uno , estos los

proteger n, nunca deben perderlos o su suerte habr

terminado.

Luego de esto la laykga Khory acomoda a Ajayu junto a

Khora, y al parecer seleccion a los cachorros, en principio

coloc a Hiskha Cuiri y a Cayu Khokga, los puso en frente

de Ajayu y Khora. En frente de Khora estaba Hiskha que

era la hembra y en frente de Ajayu, Cayu que era el macho.

Pongan sus manos sobre la cabeza del cachorro que

est en frente de ustedes orden la laykga, los ni os

hicieron sin problema lo que se les ordenaba, de inmediato

sintieron un contacto con los cachorros, sintieron como si

sus ojos pudieran ser los de los cachorros, y por un

momento pudieron mirar a trav s de ellos, se puede decir

que se miraron a ellos mismos, Ajayu se solt terminado

este suceso.

Qu es lo que sucedi !? preguntaba Ajayu, que se

hab a visto completamente a trav s de los ojos de Cayu.

Ya est n conectados finalizaba el laykga , ahora

deben entrar en el pozo.

Qu suceder all ? preguntaba Khora con cierto

temor.

Khora hablaba la laykga Khory con amabilidad , no

te preocupes por nada, todo acabar pronto, te dir que

personas que entraron en el pozo del mundo secreto, han

regresados fascinados de lo que encontraron all , se cree

que incluso otros se quedaron para nunca m s regresar.

Khora se encontraba callada, todo aquello parec a

fascinante y explicar a el no regreso de las arqueras.

238

Por qu no me dijeron eso desde el principio?

preguntaba Khora.

No importa, lo que importa es que ir s all .

Los ni os entraron lentamente en el agua, Ajayu

entraba primero y agarraba la mano de Khora que se

adentraba un poco miedosa pero con confianza al fin.

Contin en sin miedo alentaba la laykga Khory.

Los ni os ya ten an el agua hasta el pecho, luego Ajayu

se adentr hasta el fondo conteniendo respiraci n y

consiguientemente Khora que estaba siendo estirada por

Ajayu.

Ajayu y Khora estaban ya muy a las profundidades del

pozo, luego sintieron como el agua los estiraba

sumergi ndolos m s y m s hacia el fondo sin fin, el fr o

aumentaba a medida que se adentraban.

La laykga Khory ve a a los cachorros y sus reacciones,

los aspectos de los cachorros era de decir que ten an frio.

Me estoy congelando! dec a Hiskha.

Hace mucho frio! hablaba Cayu.

Khory empez a preocuparse por que estuvieron

dici ndolo durante un buen rato, Uray Thika en su reacci n

sac a los cachorros de las cuevas, esto no le gustaba a

Khory.

Qu haces ni a!? le grit , para Khory era f cil

deducir como les estaba yendo a los ni os solo con ver a

los cachorros.

Los cachorros necesitan calor! respond a la ni a

laykga.

Ya afuera los cachorros segu an diciendo el fr o que

hac a all aunque estuvieran en el sol, Khory que llegaba en

ese momento, los cachorros se callaron y dijeron que iban

calent ndose.

En la realidad Ajayu y Khora continuaban siendo

sumergidos m s y m s, lo bueno es que el fr o del agua

comenzaba a disminuir, el problema ser a que el agua

calentara demasiado a nuestra ciencia.

239

Luego Ajayu y Khora sintieron que el agua ya no los

estiraba, no supieron que hacer, el agua simplemente los

dej flotar y pronto se encontraron fuera del agua, se

mostraron cegados por la luz que hab a all , ya que

estuvieron viniendo a obscuras en todo el trayecto del pozo

y trataron de acostumbrarse en la luz.

Por parte de los cachorros, ellos dec an que era muy

brillante, era en ese momento que Ajayu y Khora trataban

de acostumbrarse en la luz.

Todo est mejor estaba el cachorro reconfortado.

El sol es muy caluroso aqu

comentaba Hiskha,

entonces comprendieron que todo estaba bien, los laykgas

se sintieron relajados, y los cachorros dijeron que el lugar

era hermoso.

Todo ya est bien dec a relajada Khory, los laykgas

jaguar y la ni a se pusieron de pie y contentos de su logro.

Sobrevivir s sola, Khory? pregunt el jaguar, Khory

en principio no entendi .

Qu es lo que propones? Khory mostraba inter s.

Orakke cree que debo rescatar a Tjayu, el sabe que

habr una batalla en la capital en donde Tjayu est

encerrada, all la rescataremos y tal vez tambi n traigamos

a Yupaichasiri, estar tal vez molesta por lo anterior, pero

yo lo solucionar .

Est s seguro? Las podr s traer?

No somos muchos a comparaci n de los laykgas de

Phuruma, debemos traer ayuda, en este caso cuando Tjayu

y Yupaichasiri est n aqu , trataremos de convencerlas. Me

llevar a la ni a laykga, ella ser mi apoyo.

Entonces tendr que estar sola aqu Khory mostraba

nostalgia.

S , y espero que nada malo ocurra este d a que no

estaremos.

V yanse, antes de que los laykgas de Phuruma, se

den cuenta de que estoy sola.

240

De inmediato el laykga jaguar corre y recoge a la ni a

que se monta en l.

A donde vamos? preguntaba la ni a.

Iremos con los antinos a rescatar a Tjayu, y si es

posible a traer a Yupaichasiri de vuelta.

Y qu m s haremos? preguntaba interesada la ni a

laykga.

Ajayu y Khora se encontraron en el lugar extra o, se

encontraban dentro una laguna, pero en los alrededores se

vio que la tierra daba enormes rboles con frutos extra os.

Este lugar, tal vez Khora

quiz ya lo haya visto,

gracias a los diosecillos.

All mismo se encontraron con dos hathakgi que eran

bastante parecidas, ambas los recog an del agua

llev ndolos lentamente a las orillas de la laguna donde

estar an a salvo.

Ustedes quienes son? preguntaba Ajayu.

Nos llaman, las gemelas respond an las dos en

un sono, aquellas no eran exactamente iguales, pero su

parentesco les hac a decir que eran gemelas.

Vieron a tres muchachas? hacia otra pregunta

Ajayu, la laykgas lo pensaban y una de ellas respondi .

S , yo las vi, fueron a conocer el otro lado de este

lugar.

Ya llegando a la orilla Ajayu volvi a hacer otra

pregunta.

Cual es el secreto de este lugar?

Las hathakgi sacaron a los ni os a la tierra, al ver a las

hathakgi en su forma completa, se dir a que tienen facilidad

para correr, ten an un cuerpo peque o con la piernas

demasiado desarrolladas, y daban la impresi n de ser

deformes, por lo dem s eran bastante parecidas a las que

Khora hab a visto.

Cualquiera se lleva alg n secreto de este lugar

respond a una de ellas a la pregunta anterior , a aquellos

241

que tratan de regresar a su lugar con el fin de descubrirnos

los matamos amenazaba. Esto asustaba a los ni os que

hab an entrado en el lugar con el fin de saber y decir los

secretos que conten a el pozo del mundo secreto, y Khora

que a veces mostraba cierta torpeza pregunt con cierto

temor a la respuesta.

Nos matar n? las dos miraron a la ni a.

Por qu ? Tenemos que hacerlo? preguntaba una

de ellas, Khora no sab a como llevar el tema y se callaron

por un momento, en el silencio otra de las hathakgi

mostraba sus dedos y hac a alarde de sus largas y fuertes

u as, Khora entonces mostraba nerviosismo.

No le hagan caso se interpon a Ajayu tratando de

mostrarse lo m s tranquilo que pod a.

Por qu ? preguntaba con enojo una de las laykgas.

Mi compa era no sabe lo que dice respond a Ajayu.

Una de ellas caminaba alrededor de Ajayu mostrando su

poder o acercando su cara hacia Ajayu, pues ten a ciertas

armas naturales en la cabeza.

Las ni as dicen siempre la verdad hablaba aquella ,

si dijo aquello, es por que algo nos oculta en ese momento

una voz infantil se interpon a.

Qu es lo que sucede?

Todos miraron, estaba apoyada en uno de los rboles

la ni a hathakgi que ellos conoc an, pero no ten a aquellas

prendas que le hab an dado. Entonces Ajayu mostr

contento y se acerc a ella que podr a salvarlos.

Ni a hathakgi se acercaba Ajayu, entonces Khora

tambi n se mostr aliviada, las gemelas que se ve an

confundidas y preguntaron.

T los conoces? y la ni a respond a de inmediato.

No

Los ni os no supieron que hacer, su alegrada ayuda los

retractaba.

242

Pero ni a hathakgi!? hablaba Ajayu con cierto

asombro, en ese momento ca a en frente de Ajayu otra ni a

hathakgi que era exactamente igual a la que conoc an.

Qui n eres? preguntaba la reci n llegada con un

inter s infantil , quienes son? entonces las primeras

hablaron con don de mando.

Al jense de ellos, estos ni os deber n morir.

Por qu ? pregunt la primera ni a laykga, mientras

la segunda hac a se ales con los brazos movi ndolos de

arriba hacia abajo.

Son intrusos, no vienen con fines pac ficos decian las

primeras.

Pero son ni os, ellos pueden aprender dec a la

tercera hathakgi.

Las primeras hathakgi mostraron frialdad, en ese

momento llegaban m s ni as hathakgi como la que Ajayu y

Khora la conoc an, todas eran exactamente iguales. Las

primeras hathakgi retroced an, ya que las otras

aumentaban su n mero.

Ser su culpa si algo malo sucede habl una de las

primeras hathakgi mientras se marchaba, tambi n se llev

a su compa era.

No se preocupen dijo una ni a hathakgi que se

parec a a la que ellos conoc an , ellas siempre son as , y

siempre terminan ayudando.

Los Villkas, por el resto del d a se lo pasaron como

siempre como cuando Ajayu y a Khora estaban con ellos,

pero Oramke se mostraba preocupado, pero confiaba en

ellos, especialmente en Ajayu que era un buen guerrero

para ser un ni o.

Por otro lado Causi estaba totalmente triste, y se qued

cerca de la entrada al pozo del mundo secreto como si

esperara a que Ajayu volviera, y la tarde la hizo sentir a n

m s triste, por que casi como siempre, llovi .

243

244

DICCIONARIO DE PALABRAS NATIVAS

USADAS EN EL LIBRO

Las palabras usadas, en su mayor a est n en idioma

aimara, uno de los idiomas m s antiguos de la cordillera de

los andes.

A

Achatanza: gigante.

Acarapi: (apellido aymara) noticia de prosperidad.

Ajayu Llumpha: alma virgen.

Ajayu Wi ay: esp ritu eterno.

Ajipa: tub rculo dulce, con cascara marr n y contenido

blanco.

Alpaga: Alpaca, cam lido lanudo de los andes.

Anchanchu: duende.

Antis: andes. Seg n el investigador Jim Allen tiene por

significado cobre.

Apachita Khuna: Nieve de las cumbres.

Aruma Llaquita: triste noche, noche triste.

Aru: lenguaje, idioma.

Ayllu: comunidad, distrito, provincia.

C

Causi Naira: ojos de esta o.

Cayu Khokga: pie del rbol.

Chama: granulado.

Chancaca: az car natural extra do de la ca a de

az car.

Charque: carne seca.

245

Chuima Thuru: duro coraz n.

Chuspa: bolsa peque a.

Cillu Khana: luz de garra, garra de luz.

Cuiri Wi ay: eterno amor.

H

Hachacana: cacto comestible, es b sicamente una ra z.

Hanchari: largo filo (palabra inexistente). Proveniente

de la palabra hancha (largo) y ari (filo).

Hanchi Hihuitaqui: bonito cuerpo.

Hasa Iki a: quien duerme suave.

Hathakgi: palabra inexistente, proveniente de las

palabras hatha (semilla) y hakki (persona), persona que

viene de la semilla.

Hawira Thijuri: corredor del rio, corredora del rio.

Hihuitaqui Llumpha: doncella hermosa.

Hiskha Cuiri: amor peque o.

Hurin Kamachi: ley de los inferiores.

Huyphi Hankko: Blanca nube.

I

Illapu Sullka: (quechua) rayo menor.

Inti Alsu: oriente.

Inti kunturi: c ndor del sol.

Intimayta: (apellido aimara) el que hace bien a sus

semejantes.

Ithaphallu: planta de espinas min sculas y flor roja.

Iwhani Laytha: espalda fr gil.

J

246

Jalaru: favorecedor, que siempre esta dispuesto a

socorrer.

Jichha: ahora.

K

Khantuta: flor de los andes de color rojo y amarillo; flor

s mbolo patrio de Bolivia.

Khora Pankara: flor de hierba.

Kellka: marcado por los dioses.

Kimsa Chamani: tres valientes.

Kkala: piedra.

Khory:oro, cobre.

Khory Lura: trabajo de oro.

Khory yatichiri: maestro de oro, maestra de oro.

Khoya: reina.

Kollke Kunturi: c ndor de plata.

Kullkuta: paloma de color marr n y menor tama o que

habita en los andes.

Kunka: cuello.

L

Lathiri Chikga: verdadero jinete.

Laykga: brujo, vidente, hechicero, toda persona que

tenga que ver con magia.

Luli: colibr .

M

Mallku: (apellido) c ndor, jefe sabio.

Mamani Chacha: halc n valiente.

Mu a: arbusto oloroso.

247

N

Naya: yo. Palabra para decir que uno se importa a si

mismo (yo, yo. Solo yo); Ego smo.

Ninaruna: (quechua) hombre de fuego (palabra

inexistente). Proveniente de dos palabras nina (fuego), runa

(hombre).

O

Oca: tub rculo comestible de color rojo, a veces

amarillo.

Orakke Yati a: aprender de la tierra.

Oramke Khana: luz del rayo.

P

Pankara Kapiri: arom tica flor.

Patanakata Khora: flores del campo.

Phuruma: edad del mundo andino en los cuales la

humanidad alcanza un gran orden en muchos sentidos.

Pero por causa de rivalidades de posesi n surgen las

guerras. Fuente: Carlos Omar Choque Mari o.

Pokkata Haniwa: no completo, incompleto.

Pumari Chacha: le n valiente. Pumari (apellido)

significa puma o le n de los andes.

Q

Quena: instrumento musical parecido a la flauta,

generalmente est hecho de ca a, a veces de hueso.

S

Sariri Chacha: valiente viajero.

248

T

Thaya: viento.

Thaya Axayu: esp ritu del viento.

Thunja a Tjayu: mente destructora.

Thunupa: dios creador del mundo, maestro de todas las

artes, bondadoso, severo con aquellos que no lo escuchan.

Titi: gato salvaje.

Tjayu Yatichiri: maestro de la mente.

U

Uma: agua.

U chuqui a Thaya: viento observador.

Uray Thika: (quechua) flor del suelo.

Uru: d a.

Uywa hakki: persona animal.

V

Villka: (apellido) sol, rey poderoso, hombre de grandes

poderes.

Villka Jiliri: mayor de los reyes.

W

Wiri Ari: filo de lanza.

Y

Yapu: sembrad o, terreno de siembra.

Yati ahuta: palabra inexistente, proveniente de las

palabras Yati a (aprender), huta (casa), casa de

aprendizaje, sin nimo de yachayhuasi en quechua.

Yawsa a Wi ay: eterna fe.

249

Yupaichasiri: alado.

250

APREND A CAMINAR

Cuando cumpl a diez a os de edad, mi familia hab a

optado por rehacer nuestras vidas en un poblado llamado

Jirapalka, este lugar estaba bastante alejado de lo que

llamamos civilizaci n, es por esta raz n es que las

costumbres eran muy distintas a lo que hab a conocido. Por

ejemplo, all toda la gente hablaba el quechua, y la ropa

que usaban en su mayor a era tradicional, era como entrar

en algo que era totalmente nuevo.

Un d a mientras visit bamos la casa de una lugare a,

aquella habl una frase en quechua, lo que traducido al

castellano quiere decir no sabes caminar . Yo no entend a

lo que quer a decir, pues yo caminaba como cualquiera, no

entend a lo que realmente quer an decir tales palabras.

Pasados algunas semanas, mi padre, un amigo de m

edad, y yo, deber amos subir un rio y un cerro bastante alto.

Llegado el momento, habiendo subido exagerando diez

metros, yo me ve a demasiado cansado, bastante extra o

en verdad, no cre a que me cansar a tan r pido. Aquella

vez fue la primera experiencia.

Con el tiempo mejor mi modo de caminar, caminaba

m s r pido y con m s habilidad. Seg n las historias, dicen

que los nativos andinos eran buenos escalando, ahora noto

por qu , los cerros de estos lugares no son caminables,

uno deb a tener habilidad para poder lidiar con estos

lugares.

Para cuando volv a la ciudad de Potos , me hab a dado

cuenta de que no necesitaba de un autob s para llegar a

alg n lado, solo usaba mis pies y pod a caminar m s r pido

de lo normal. Y despu s de pensar en esto me di cuenta de

que llegu a ser casi un sobreviviente, ya que en aquellos

251

lugares, tuve que cruzar r os caudalosos, una vez camin

en medio de las neblinas, una noche que caminaba por los

cerros not la falta que hacia la luna. Lo que era com n

para los lugare os, para m era algo m s que aprender, y

algo que me cost fue aprender a caminar .

A lo que quiero llegar, es que la vida puede dar toda

clase de impedimentos, pruebas y comodidades, hay que

aprovecharlas todas. Yo, una de las tantas cosas que

aprend , fue caminar, ustedes, qu aprendieron?

Mientras la vida continue siempre se puede aprender.

252

KIMSA CHAMANI

TERCER LIBRO

LA GUERRA DE LOS LAYKGAS

El mundo del Antis est resguardado por dos grupos

de laykgas.

Los laykgas de Phuruma que mantienen el mundo

d ndoles a los hombres la libertad que ellos quieran, y al no

querer cambiar este modo de vida, deben destruir el Kimsa

Chamani.

Los laykgas de Thunupa quieren ser los maestros para

que el hombre pueda llegar con los dioses, y el Kimsa

Chamani es solo el primer paso del cambio.

Tales motivos inician en ambos bandos la guerra del

bien contra el bien .

Lista de cap tulos de KIMSA CHAMANI 3 libro

Historia de la decadencia Hankko

Lathiri Chikga y Khory Lura prisioneros

La batalla de honor

D a obscuro y noche clara

La batalla de Orakke

Dentro la guarida de Phuruma

La primera boda de Ajayu

La primera batalla de Ajayu

El proposito de Phuruma

Ultima batalla contra Illapu Inti

Ultima batalla en la media monta a

253

254

Otros t tulos de KIMSA CHAMANI

Oramke Khana, Ajayu Wi ay y Khora Pankara

La guarida de d a obscuro y noche clara

La guerra de los laykgas

OTRO LIBRO DE MIGUEL KUNTURI

SIMIYA y los laykgas de la corrupci n

LIBRO EN PROYECTO

KIMSA CHAMANI 4: Los hermanos Pukara

255

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