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KIMSA
CHAMANI
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Dia obscuro y noche clara
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Todos los derechos reservados
Titulo original: Kimsa Chamani
Portada: Juan Andino
E-mail: juan.el.andino@gmail.com
Autor: Miguel Kunturi.
E-mail: Kunturi888@gmail.com
Miguel Kunturi
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DEDICATORIA
Esta es la saga de libros que puede bautizarme como
novelista, es por eso que dedico este libro a todo lector y
escritor iniciante.
AGRADECIMIENTOS
A las tierras de los Andes bolivianos, donde nac y crec ,
donde tambi n camin y aprend , donde comprend que no
es f cil caminar.
Al profesor Fidel Rodriguez Choque, que nunca conoc a
detalle y nunca fue mi profesor. Pero me ayud para
continuar y poner detalle a la historia de kimsa chamani con
el numero ocho.
Al ilustrador Juan Andino, que cada dibujo a ade a la
escritura.
A Jim Allen y su Atlantida en los Andes .
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INDICE
PREAMBULO
Nuestros personajes
D a obscuro y noche clara
1. Khora y la kullkuta
2. El juego del esposo y la esposa
3. Ultimo paseo en los paisajes de jalaru
4. Los tres pr ncipes
5. Amigo an nimo
6. Tjayu se entrega al enemigo
7. Los diosecillos blancos
8. La puerta de las luces
9. Causi, khora y la serpiente
10. Illapu sullka recupera la memoria
11. El pozo del mundo secreto
DICCIONARIO
AN CDOTA.
KIMSA CHAMANI TERCER LIBRO
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PREAMBULO
NUESTROS PERSONAJES
Oramke Khana, es un Villka de doce a os, es el hijo del
Villka Jiliri del cuarto reino Oramke Jiliri y su esposa Iwhani
Laytha. Estos padres de Villka se consideran legendarios
guerreros.
Es el l der que comienza la historia, es un ni o con
bastante responsabilidad sobre sus s bditos, es tambi n
quien supuestamente arrebatar el reino de su padre, esto
suceder alg n d a?
Por cierto, la profec a del Kimsa Chamani parece
relacionarse con Oramke, aunque esto solo est
mencionado por los laykgas de Orakke Yati a. Sea o no
as , Oramke siempre tratar de hacer lo mejor que pueda.
Ajayu Wi ay, es un campesino con la edad de doce, es
hijo de Chuima Khoru y Patanakata Khora, este par en su
poca fueron grandes guerreros, y ahora son campesinos
que viven en las afueras de la ciudad de Jalaru.
Ajayu es un muchacho h bil, sagaz y sobre todo muy
valiente, es bastante leal a su Villka Oramke.
Por otra parte, Ajayu parece tener secretos para sus
amigos, qui n sabe si son buenos a malos para ellos, quiz
tengamos que preocuparnos, o quiz no, pero teng moslo
en mente por que quiz cosas malas nos espera de l y
uno nunca sabe.
Khora Pankara, es una ni a de once a os, hija de
Thunqui a Haniwa y Pankara Kapiri, estas personas son
fuertes aliados al Villka Jiliri y pertenecientes a una larga
generaci n de guerreros.
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Khora es la parte femenina del libro que proviene de la
casa de las v rgenes Alaxpachankiri chawlla , aprend a all
a ser esposa, pero las futuras esposas de esta casa se
consideran como esposas de adorno por tener el instinto
viajero y no tanto el de madre. Quiz sea esta la raz n de
que nuestro personaje sea c ndida e ingenua, pero a pesar
de ser d bil a comparaci n de los dem s puede mostrar
valent a que normalmente no mostrar a.
Mamani Chacha. De nuestros nuevos personajes, este
es el inteligente, y por ser inteligente es denominado como
Mallku. Proviene del Ayllu Kellka, hijo del sabio Inti Alsu.
A pesar de que su nombre signifique halc n valiente ,
no es un muchacho valeroso, es m s bien pasivo y
pensador con un arma sin filo.
Lathiri Chikga. Este es el guerrero de los tres, bastante
valiente y atrevido a cualquier batalla. Proviene de las
tierras de Intimayta, su madre es la guerrera U chuqui a
Thaya. Chikga es tambi n primo de Oramke.
Por otro lado le gusta medir fuerzas con los fuertes que
se encuentre, en este caso se encontrar como un objetivo
a Ajayu, veremos luego qui n es el mejor.
Causi Naira. La femenina de los tres nuevos,
denominada Villka por el hecho de pertenecer a la milicia y
a una familia importante de las tierras de Acarapi, y es hija
del guerrero Wiri Ari, un t o lejano de Oramke.
Esta ni a es la prometida de Lathiri Chikga, son una
pareja de guerreros. Pero resulta ser tambi n una nueva
pieza rom ntica de la presente obra.
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DIA OBSCURO Y NOCHE CLARA
El inicio de d a obscuro y noche clara comienza en
una poca bastante antigua, esto era cuando los laykgas
gustaban m s de la soledad que unir fuerzas con otros. En
aquel entonces, solo los laykgas maestros ten an
acompa antes, algo parecido a una familia.
Y as , llegamos con un par de muchachas, y por
muchachas se quiere decir que son juguetonas, que son
aventureras y sagaces en lo que les concierne. Y lo que les
concierne es el arte de los seres que quieren alcanzar m s
all de lo que el humano quiere llegar, lo que les concierne
es el arte laykga.
Este par ten a un maestro, el cual ense aba el arte de
los dioses, tanto los benignos como los malignos. Como
quiera que sean, aquellos seres eran supremos a todo lo
que conoc an, estas muchachas quedaron fascinadas con
lo que aquellos pod an hacer, la fascinaci n las llev a la
ambici n, quisieron conocer m s, pero aquello no era malo,
lo que era malo, era el de arrebatar otros los conocimientos,
entonces hicieron guerra a otros laykgas y sus aliados,
aquellas usaron todos sus conocimientos, y aquello matar a
a su maestro.
D a obscuro y noche clara
utilizar an los
conocimientos robados y los desarrollar an aun m s para
obtener conocimientos superiores a los dem s laykgas y
nada las har a cambiar de opini n.
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Con todo lo reunido consiguieron crear seres vivos, y su
mayor orgullo era el de crear humanos iguales a los dem s,
pero tambi n pod an hacerlos mejores.
Luego de todo aquello llegaron rivales m s fuertes. Le
hicieron guerra a una laykga llamada Thaya Axayu, una
laykga dif cil de tocar. Al finalizar no se supo nada de
aquella y no se consigui nada, solo pudieron apoderarse
de su quebrada.
Poco m s tarde se encontraron con los laykgas de
Khory, a duras penas lograron apoderarse de placas que
esconder an los secretos de los laykgas de Khory,
lamentablemente en un acto inesperado, todas aquellas se
pierden.
Para finalizar, hicieron un viaje m s largo para
encontrar lo que ser a su mayor logro, se enfrentar an a una
laykga que poseer a los mayores conocimientos, tales, las
llevar a a ambas al camino de la deidad, entonces llegar an
a ser diosas, pero quiz , y muy probable, aquellas llegar an
a ser diosas malvadas. Era obvio que se arriesgaban, y
para acabar, no se supo nada m s de ellas.
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CAPITULO I
KHORA Y LA KULLKUTA
Para comenzar el presente cap tulo se debe hablar un
poco de las kullkutas: las kullkutas son peque as palomas
de color tierra, esto les sirve para poder camuflarse en su
h bitat natural y son peque as a comparaci n de las
palomas que acostumbramos ver. A estas aves se los
encuentra com nmente en la cordillera de los andes (Antis).
Algo raro en estas aves son sus ojos que parecen ser
enormes de color rojo y toman casi la forma de los ojos
humanos, pero en realidad es solo el color del alrededor de
sus diminutos ojos. Dicho esto se comienza con el cap tulo.
Khora despertaba en la madrugada, los trinos de las
aves ma aneras la despierta, com nmente Khora no
despierta temprano, pero ahora existe una kullkuta que se
escuchaba fuerte desde su ventana y le era molesto. Algo
que acompa aba a este sonido eran palabras apuradas de
soldados que parec an correr por las calles. Khora se
levant apresurada para asomarse por su ventana, all se
encontr con la kullkuta, esta no se alejaba, estaba quieta
en un rinc n de la ventana como si durmiera. Khora intent
con sus manos alejarla empuj ndola un poco, pero aun as
la kullkuta no se callaba ni hu a y aparentemente ni siquiera
despertaba, luego Khora ignor a la kullkuta y afuera
observa muchos soldados en movimiento, solo corr an
apresurados.
R pido, corran! ordenaba quien los comandaba.
Unas j venes que caminaban por debajo de la ventana
de Khora preguntaban a aquellos.
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A donde van?
El Villka Oramke Khana ha muerto respond a el
comandante , la asesina ha huido. Ahora vamos a
capturarla y a ejecutarla.
Las j venes quedaron calladas.
Khora solo observ como los soldados se dirig an a la
casa de la laykga Tjayu. Todos los soldados comunicaban
aquello a la gente que pasaba por all , todos dec an que
Tjayu deb a pagar por el asesinato de Oramke, Khora se
sinti confundida.
Tjayu asesin a Oramke? Se preguntaba Khora ,
qu har , debo prevenirla? Khora nunca sale de su casa,
las puertas siempre estaban cerradas, y ahora se
preguntaba como hab a salido la ltima vez, quiz haya
sido ayuda de Tjayu, solo quiz , y eso es muy probable.
Seguro Tjayu estar bien, pero
de verdad mat a
Oramke? Estaba confundida la ni a, Tjayu no era , o por
lo menos no parec a una mala persona, uno no conoce muy
bien a las personas , debo ayudarla? O debo acusarla?
Cu l de las decisiones deber a tomar?
Mientras miraba por la ventana pensativa, observaba
como exist a movimiento por toda la ciudad y se
desvanec a como las sombras por el d a, luego se dirigi a
su cama, se sent all , y manipul sus colecciones.
Los ni os de esta cultura coleccionan toda clase de
objetos, mientras m s raros parecieran era mejor. En todo
aquello Khora ten a una delgada trenza que ten a adornos
azules, ella lo miraba con cuidado y con atenci n pensativa.
Pero Qu har ? Se preguntaba , debo ayudar?
pensativa devolv a sus cosas a su lugar, en ese momento
se dio cuenta de que la kullkuta la estaba mirando muy
atenta y callada desde hace ya un buen momento, Khora
observaba atenta a la kullkuta que no se hab a marchado
de all .
Debes ayudarla le respond a la kullkuta con una voz
joven y femenina, Khora ya hab a visto a otros animales
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hablar con ella, no esperaba que la kullkuta tambi n la
hablara.
Qui n eres!?
preguntaba la ni a con leve
admiraci n.
Yo te ayudar a salir respondi la kullkuta.
Pero, qui n eres? volvi a preguntar Khora.
Yo soy una fiel y excelente pieza de guerra de los
laykgas de Phuruma y estoy aqu para ayudarlos.
En ese momento Khora sonri . Ella no sab a
claramente quienes eran los laykgas de Thunupa o de
Phuruma, a dem s a ella no ten a que importarle las
guerras de otros, eso deber a dej rselo a los guerreros y a
las mujeres que les interese. Khora sonre a con cierta
alegr a, no por que ten a ayuda, si no por que le parec a
divertido como una kullkuta podr a ser una guerrera
excelente. En ese momento las calles se pon an claras por
consecuencia del sol. Ya era momento de ponerse de pie,
por que en ese momento se asomaba por la puerta una de
las mujeres adultas de la casa.
Khora, ya es momento de preparar el desayuno le
dec a la mujer.
La kullkuta se hab a dejado caer al suelo y se escond a
detr s de Khora. Esto por que las kullkutas se comen, y no
ser a raro que aquella mujer quisiera atraparla.
Enseguida ir
respond a Khora, en el instante la
mujer se aleja, luego Khora se dirigi a la kullkuta . Eres
una gran guerrera? preguntaba Khora.
No quer a lastimarla hablaba la kullkuta, Khora volv a
a sonre r de la diversi n. Sabiendo lo que suceder a Khora
arregla su cama r pidamente, y esconde a la kullkuta en la
parte de la cabecera de la cama.
Qu haces? preguntaba la kullkuta.
Te escondo respond a de inmediato, y la kullkuta
dec a preocupada
Pero debemos ayudar a Tjayu lo antes posible Khora
de inmediato tapa a la kullkuta con una manta.
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Te quedar s aqu o te comeremos amenazaba la
ni a retir ndose de inmediato.
Por parte de la kullkuta no supo que hacer, Khora se
hab a retirado sin que ella pudiera hacer algo para
detenerla, que encuentren a una kullkuta en aquel lugar no
solo ser a el problema de que quisieran com rsela, si no
que levantar a sospechas, si por otro lado fuera, siempre
ser a una extra a en ese lugar, as que solo tuvo que
esperar.
El sol ya hab a ascendido, Khora se dirigi a su
habitaci n donde estar a la kullkuta, le llevaba un pu ado
de semillas de ma z tostado, y tal vez ser a mucho para
ella. Khora al encontrarse ya en la puerta mir con
asombro, hallaba all a una joven recostada en su cama
como si fuera propia, Qui n era ella?
Qui n eres?! preguntaba Khora sorprendida.
La muchacha se levantaba y se pon a de pie, llevaba
una vestimenta marr n como el plumaje de las kullkutas y
adornada con peque as plumas de las mismas. La
muchacha es una mujer completa, de rostro pac fico y de
ojos so olientos, para nuestros n meros su edad se
aproximar a a los quince a os.
Me dejaste aqu por temor a que me comieran.
Tardabas mucho y decid recostarme.
Khora comprendi un poco lenta que era la kullkuta que
se hab a convertido en una joven.
Nadie te vio!?
Por qu te hiciste mujer!?
Si
alguien te hubiera visto!?
preguntaba Khora con
preocupaci n.
No te preocupes, la mayor a de esta casa est n en
busca de Tjayu Yatichiri, las que se quedaron estaban
todas abajo preparando el desayuno para ellas, y los otros
salieron ya corriendo hacia las calles sin fijarse en esta
habitaci n.
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Khora no lo hab a visto de esa manera, pero era de
todo modo preocupante.
Me trajiste algo de comer?
preguntaba la
muchacha.
Khora en el momento solo vio el pu ado de ma ces que
le hab a tra do, no imagin de que aquella kullkuta era una
mujer.
Yo cre que esto sobrar a estaba Khora mostr ndole
los pocos ma ces que hab a tra do.
No importa dec a la muchacha extendiendo sus
manos para recibir los ma ces, y de un solo bocado termina
con ellos, masticando aun se dirige hacia la ventana y
miraba a los alrededores atentamente, la kullkuta estaba
decidida a salir como sea de las paredes que la rodeaban.
Qu es lo que haces? preguntaba Khora.
Saldremos de aqu para ayudar a Tjayu respond a de
inmediato la muchacha.
Podr amos salir volando propon a Khora.
No, con mi cuerpo de persona nunca podre volar
respond a apacible la muchacha mientras observaba por la
puerta, Khora comentaba en ese momento.
No puedes volar? En los cuentos ustedes pueden
volar la kullkuta se acerca a Khora y la miraba a los ojos
poniendo sus manos en los hombros.
Los cuentos dicen muchas cosas, pero yo no puedo
hacer esas cosas, todav a no puedo hacerlo.
Khora entend a a la kullkuta, de inmediato la muchacha
propuso.
Khora, debes recordar todas las salidas de esta casa.
Khora record todas las salidas que ella conoc a, pero
ella solo conoc a una puerta que era la de entrada y
tambi n de salida.
En esta casa solo existe una puerta de entrada que es
tambi n la de salida dijo entonces, en ese momento
record
otro problema , y los sirvientes ya est n
prevenidos tambi n, ya sal ayer sin que mi madre se diera
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cuenta, ahora me tienen vigilada por que mi madre rega
a todos por no vigilarme entonces Khora quiso rendirse y
se sent sobre su cama, la muchacha estaba curiosa.
Como fue que saliste ayer?
preguntaba la
muchacha.
Qu curioso! Yo nunca saldr a de aqu si no fuera con
ayuda observaba entonces Khora, record que antes de
entrar en trance hab a logrado ver a Tjayu a los ojos .
Tjayu fue qui n me sac de aqu , yo la vi en la parte de
arriba antes de que conociera a Ajayu y al Villka Oramke.
Ll vame a ese lugar orden la muchacha.
Y si te ven? Pregunt Khora . Quiz alguien te ver
mientras estemos all .
No me ver n, me llevar s oculta en tu ropa propuso
la muchacha convirti ndose en kullkuta de nuevo.
Ser f cil dijo entonces Khora con una sonrisa, en el
momento Khora se puso otra prenda m s ancha, trataba
tambi n de colocarse las esferas que adornaban sus
mejillas. Las esferas significaban que era la aprendiz de
alguna casa de v rgenes, y deb a llevarlo con orgullo, ya
que las ni as no eran muchas las que llegaban all , y peor,
un m nimo de ni as llegaban a ser esposas del dios sol.
Qu es lo que haces? preguntaba entonces la
kullkuta.
Trato de colocarme las esferas, yo no puedo sola,
puedes ayudarme?
No seas tonta, tenemos cosas m s importantes que
hacer.
Pero debo llevarlas puestas Khora estaba pensativa,
si son importantes las esferas, y salvar a Tjayu quiz era
m s importante.
Entonces ll valas, alguien te ayudar a pon rtelas.
Khora guard las esferas en alg n bolsillo y ocult a la
kullkuta en otro.
Camin entonces hacia la parte m s alta de la casa y al
encontrarse all Khora sac a la kullkuta.
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Es un bonito paisaje observaba la kullkuta mirando
hacia la laguna , quien duerma en estas habitaciones debe
ser muy feliz.
Khora mir a la kullkuta pac fica como se notaba la
laguna.
Mi padre vive en estas habitaciones, a mi tambi n me
gusta este paisaje, tambi n hice un tejido de este lugar
comentaba la ni a. La kullkuta mir hacia abajo y not que
estaban muy elevados del suelo.
Es imposible que hayas saltado desde aqu
observaba la kullkuta hasta abajo , seguramente Tjayu te
baj desde aqu hasta abajo la kullkuta se sinti
decepcionada, ella no pod a hacer eso, trat de ver a las
casas vecinas, pero tambi n estaban alejadas de la casa
de Khora , la laykga Tjayu, me dijeron que ella pod a
prevenir cualquier problema, tal vez no previno esto
suspir la kullkuta, vio a Khora observando all el paisaje.
Quieres que te muestre el tejido? pregunt Khora,
sin m s opci n la kullkuta acept . Se dirigieron entonces
hacia abajo donde estar an los tejidos, muy pronto entraron
en aquella habitaci n, Khora record algo respecto a su
obra.
Ahora recuerdo que mientras comparaba el tejido con
el paisaje, Tjayu apareci , desde entonces no recuerdo
donde puse el tejido. Pero si alguien lo hubiera encontrado
seguro se encuentra aqu Khora se ve a segura de lo que
dec a, entonces busc entre otros tejidos que se hallaban
all , Khora no lo encontraba.
Tal vez este en aquel lugar estaba la kullkuta
se alando otro grupo de prendas.
No esta! Gritaba Khora , qu pudo ocurrir? se
preguntaba y al sentarse en un asiento hecho de un tronco
de rbol observaba su telar, all estaba su trabajo tendido
como una alfombra para sus instrumentos de trabajo, Khora
se apur en recuperarlo.
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Pero qui n pudo ser la persona que hizo esto con mi
trabajo?! Khora levant su tejido apurada por la ofensa, la
kullkuta mir cuidadosamente el suelo donde se encontraba
el tejido de Khora, entonces la kullkuta respondi .
Fue Tjayu la kullkuta mostr la piedra removida que
estaba all , la piedra era plana y grande, instintivamente la
kullkuta sab a lo que era, de inmediato se convirti en mujer
y se acerc al lugar, coloc todas las cosas hacia un lado
sin ning n orden e intentaba meter las manos por las orillas
de la piedra, le cost poder aferrarse a la piedra de un lado.
Qu est s haciendo? preguntaba Khora, era obvio
que a ella no le gustara el desorden que hac a.
Tal vez esta sea una salida examinaba la muchacha
, ay dame! ordenaba a Khora, de inmediato Khora la
ayuda, la piedra era pesada, ten a el grosor de dos palmas
de la mano de un adulto y dos antebrazos y medio de
ancho y largo, eso no imped a que la muchacha usara
todas sus fuerzas, en cambio Khora hac a las cosas con
delicadeza.
Mira! dijo la kullkuta.
Khora de inmediato se acerc a el y mir bajo la piedra,
era un pasadizo muy bien hecho, era obvio que estaba
hecho recientemente, la kullkuta dedujo de inmediato que el
hoyo hab a sido cavado por la laykga Tjayu por alguna
habilidad que ella desconoc a, de inmediato la muchacha
se adentra en el hueco.
Qu es este hoyo? pregunt Khora.
Seguramente lo hizo la laykga Tjayu, y no le cost
mucho como lo veo. Ven baja aqu con un poco de duda
Khora accede sin decir nada, la muchacha la ayuda al
bajar, al ver a la salida notan que el hueco era lo suficiente
ancho para Khora y la muchacha, y de inmediato avanzan
hacia la salida.
Mi madre se preocupar si no me encuentra se ve a
a Khora con dudas.
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No te preocupes, hay cosas m s importantes que
hacer respond a la muchacha.
Al estar ya fuera, Khora observa que el extremo del
hoyo estaba cubierto por arbustos, se notaba que el hueco
estaba perfectamente oculto, tambi n al ver el suelo se
observa las huellas que Khora hab a hecho el d a anterior,
la muchacha solo observaba desde dentro del hoyo,
despu s de estudiarlo y observarlo todo se convierte en
kullkuta nuevamente.
Debes ocultarme contigo, ahora podemos ayudar a
Tjayu.
Debo buscar a Ajayu y decirle? preguntaba Khora.
En ese momento Khora se dio cuenta de que aun ten a en
sus manos el tejido que ella hab a hecho . Debo regresar
a guardar mi tejido!
La piedra la dej en su lugar. Debemos buscar a ese
Ajayu, ni a. Es m s importante ayudar a Tjayu amonest
la kullkuta , debes ocultarte de todos, especialmente en
quienes se preocupar an por ti, por que te har an volver.
Entonces salieron del lugar, sin poder regresar, Khora
corri velozmente, en realidad como ella pod a hacerlo,
muy pronto llegaron al rio, sin detenerse continu corriendo,
ya cansada Khora por correr, se propon a a descansar.
Khora, no puedes descansar ahora.
Entonces Khora caminaba hacia la casa de Ajayu
decidida y valiente, por que lo que hac a no ser a f cil para
una ni a que nunca hab a salido de casa sin supervisi n o
una ni a que siempre a estado encerrada en una especie
de colegio para ni as. Ya se encontraba fuera de la ciudad,
caminaba intranquila por su huida, pero aun tem a que la
encontraran y que no la dejaran ayudar, mientras caminaba
delante de ella observ a dos ni as mayores a ella que
hablaban entre si.
Crees que Patanakata haya asesinado a la hija de
Pankara? preguntaba una de ellas a la otra.
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Khora en ese momento pens en la madre de Ajayu,
acaso ella quer a matarla?
Quien sabe, el odio entre ellas es la m s extra a y la
m s fuerte que yo haya visto, tal vez sea posible
respondi la otra muchacha.
Pero Patanakata la madre de Ajayu cur la herida que
se hab a hecho Khora y parec a una se ora muy amable,
ser ella de verdad?, o a caso hablan de otra persona?,
o en esa ocasi n perdon la vida de Khbora para no tener
problemas? Las ni as continuaban chismeando.
Son desagradables, se pelean por todo y por nada,
seg n dicen han jurado matarse una a la otra. A todo esto
cual es el motivo de sus discusiones?
Entonces Khora se acerc un poco a ellas para poder
saber lo que ocurr a, ser a Ajayu alguien que no debe ser
aceptado en la familia de Khora?, Ajayu no har a da o a
nadie sin motivo y no tendr a que ser enemigo, y por qu
se piensa que Ajayu matar a a alguien? Sin duda los
pensamientos se desv an y conviene no pensar, m s bien
escuchar, pero antes de que las ni as continuaran con la
charla, las dos miraron a su espalda y descubrieron que
Khora las estaba siguiendo.
T quien eres, ni a? pregunt una de ellas, Khora
no supo que hacer ni como preguntar de lo que estaban
hablando, se call , agach la cabeza y se retir no
mir ndolas a los ojos por que podr an descubrir que es la
persona de quien hablaban.
Acaso hablaban de tu familia? pregunt la kullkuta
mientras se alejaban.
No s , hay cosas que todav a no entiendo.
No las escuches ordenaba la kullkuta , ahora lo m s
importante es poder ayudar a Tjayu.
Pero entonces debo pedir ayuda a Ajayu, y si tal vez,
el quiere matarme?, qu har si lo intenta? Khora se ve a
un poco preocupada.
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No le des importancia, t crees que Ajayu querr a
hacerte da o? preguntaba la kullkuta.
Khora se encontraba pensativa.
Pero, hay cosas que pueden disfrazarse con otra
verdad objetaba Khora. La kullkuta mir a Khora con
atenci n.
Est s segura de que conoces tus propias palabras?
pregunt la kullkuta.
Creo que no respondi Khora.
Khora, no le des importancia, las cosas no pueden ser
como son, adem s estoy muy segura de que Ajayu no
querr matarte aunque su madre lo quisiera.
Pero t conoces a Ajayu? preguntaba a la kullkuta,
la kullkuta tardaba en responder.
No, no lo conozco Khora estaba indignada.
Pero
continuaba la kullkuta , debes saber lo que
Ajayu har a, a dem s eres una ni a, solo una mujer puede
matar a otra mujer, si Ajayu te matara, a una ni a como t ,
l vivir a en la verg enza, no creo que un ni o se arriesgue
a aquello.
Khora entendi lo que la kullkuta quer a decir, y ten a
toda la raz n, entonces continu caminando y as vieron la
casa de Ajayu, y corriendo Khora se dirigi hacia el.
Ajayu! grit Khora desde la puerta, vio a ni os
jugando en el patio, dos ni os peque os y una ni a que
aprend a a caminar y Khora quiso preguntar a alg n ni o,
en ese momento una ni a de tal vez diez a os se aparece,
se asoma hacia Khora para verla y pregunt .
Qui n eres? se ve a a la ni a severa, Khora la mir
y respondi .
Soy Khora Pankara y busco a Ajayu.
Pankara? Dijo la ni a algo m s seria aun ,
qui nes son tus padres? pregunt intranquila la ni a y
con molestia.
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Mi padre es Tunqui a Haniwa y mi madre es Pankara
Kapiri respondi Khora, la ni a se enoj y le dijo con
suavidad y enojo.
Vete, eres la hija de la enemiga de mi madre, no
debes estar aqu la ni a se ve a bastante molesta, Khora
estaba sorprendida de que la tratara as , los dem s
miembros de esa familia hasta ahora la hab an recibido
bien. Pero Khora dijo de inmediato.
Es importante, alguien podr a morir Khora es
interrumpida. La ni a de la casa observ por todos los
alrededores si hab a alguien, como la mayor a de las
personas estaban ocupadas pastando las llamas y
buscando a la laykga Tjayu no se vio a nadie e hizo que
Khora entrara en el patio de dicha casa.
Qu ocurre? pregunt Khora a la ni a.
R pido entra, adentro de la habitaci n le orden la
ni a, Khora entr sin decir nada, al estar en el interior
pregunta.
Qui n eres t , ni a?
Khantati, la hermana menor de Ajayu la ni a ya no se
mostraba molesta, m s al contrario parec a tener aspecto
amistoso , y t eres la ni a con quien estaba mi
hermano? pregunt la ni a directamente.
S , por qu me trataste mal al principio? pregunt
Khora con enojo.
Nunca te dijeron? pregunt Khantati a Khora,
mientras la miraba fijamente.
Decirme qu ? pregunt Khora muy interesada.
Si no te dijeron, entonces ser mejor que no lo sepas
le contest Khantati levant ndose.
Qu es lo que no debo saber? preguntaba Khora,
era algo que le llam la curiosidad.
Ser mejor que no te diga en este momento, me da
miedo que alguien pueda o rlo le respondi tranquila
Khantati.
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Acaso es algo grave?, por qu no puedo saberlo
ahora? Khora estaba acerc ndose a la ni a.
Es que pueden suceder muchas cosas respondi la
ni a.
Soy mayor que t , por qu no puedo saberlo?
preguntaba Khora.
Yo promet nunca dec rselo a nadie respondi la ni a
con firmeza , tal vez Ajayu pueda dec rtelo.
Donde est l?
Debes caminar en aquella direcci n
indicaba
Khantati se alando la colina . Hallar s un r o y debes
seguirlo continuaba, y mientras tanto buscaba algo entre
un mont n de cosas, perec a que lo encontr pero se pon a
a hacer algo m s . Encontrar s un reba o de llamas, ah
est Ajayu, junto con otras personas y tambi n ll vale esto
le mostr a Khora una especie de bolsa con un contenido
que Khora no tuvo la curiosidad de ver, Khantati amarr la
bolsa en la cintura de Khora.
Entonces ir se alej Khora casi corriendo.
Pero que no te vean salir de aqu le recomend
Khantati tom ndola del brazo.
S , no dejar que nadie me vea comprendiendo
Khora corr a hacia la puerta, al llegar se asom a la puerta
para observar que nadie la viera, al cerciorarse que nadie la
ve a vuelve a correr sin descanso hasta la colina, el camino
es un poco largo y de subida, pero al fin pudo ver el r o y se
alegr , y se tendi en el suelo por el cansancio.
Khora al parecer no hay secretos malos para ti
hablaba la kullkuta.
Pero tengo curiosidad
hablaba Khora respirando
profundamente y entrecortada por el cansancio . Qu
ser que me ocultan?, mi familia es muy importante pero
la familia de Ajayu es m s conocida y famosa tanto que
he escuchado de los campesinos, historias de ellos y por el
nombre de su madre Patanakata Khora es por que tengo su
nombre Khora, tal vez haya m s cosas por saber.
25
Debes tener cuidado Khora, saber demasiado de otros
muchas veces te involucra en problemas.
S , tendr cuidado entend a Khora que estaba muy
cansada. La kullkuta toma su forma de mujer.
Debemos llegar pronto dijo ella.
Pero estoy muy cansada hablaba Khora que estaba
cansada por la falta de ejercicio. En ese momento la
muchacha sacaba una peque a botellita y le daba de beber
a Khora, el sabor de aquella substancia era agrio, como la
papa verde (que es m s molesto que el lim n), muy pronto
Khora se recobr , pero le molestaba la lengua.
Qu es eso? pregunt Khora con inter s y un poco
balbuceante, pues aquella substancia le hab a entumecido
la lengua, pero por otra parte hab a perdido el cansancio.
Es de una laykga de tierra, se hacen llamar hathakgi
comentaba la muchacha kullkuta, le dio despu s una fruta
bastante rara, que adem s era bastante dulce, Khora se lo
com a con ganas, y terminando con aquello se puso de pie.
Ahora estoy mejor habl Khora que ya estaba
recuperada del todo.
26
CAPITULO II
EL JUEGO DEL ESPOSO Y LA ESPOSA
Al llegar Khora al camino del r o, observ a todas partes
e intent encontrar alg n reba o de llamas, no encontraba
tal cosa, pero m s adelante se pod a escuchar las
chapoteadas que surgir an en el rio y risas de ni os, Khora
se dirigi a ellos corriendo con el fin de preguntar.
Al llegar all estaban los ni os jugando dentro del r o a
derribarse, y las ni as estaban en las orillas del r o
hablando entre ellas y riendo, Khora se dirigi a las ni as
para preguntar.
No mientas, no robes, no seas holgaz n salud
Khora a una de las ni as que sal an del agua.
T tambi n respondi la ni a , qui n eres?
pregunt la ni a.
Soy Khora Pankara, he venido a buscar a Ajayu
Wi ay, sabes donde est
l? de inmediato la ni a
respondi .
Ajayu?, l est all se al la ni a en direcci n m s
abajo, all estaba Ajayu en el agua peleando con otro ni o.
Ajayu! gritaba Khora y fue corriendo hacia l. Ajayu
la mir , en su distracci n se deja vencer por su contrincante
y cae al agua, en ese momento se escuch a otros ni os
murmurar muy silenciosos.
Ajayu fue vencido!?
El ni o aquel estaba
sorprendido . Ajayu nunca pierde dijo despu s.
No perdi , esa ni a es la causa de que Ajayu perdiera
observaba otro muy tranquilo, las palabras no eran
susurradas, as que entonces Khora pudo o rlas, pero es
algo que no le importa.
27
Ajayu, tenemos que hacer algo hablaba Khora como
una s plica, en ese momento Ajayu sale del agua y se
acerca a Khora.
A qu has venido? pregunt Ajayu, Khora iba a
decir algo, pero Ajayu le tapa la boca y se la lleva atr s de
un rbol y la suelta.
Ajayu, est n buscando a Tjayu por asesinar a
Oramke,
qu
haremos?
preguntaba Khora con
preocupaci n, mientras Ajayu se secaba la cabeza con un
aguayo, la mir frente a frente y dijo.
No tenemos la capacidad para hacer algo, creo que
solo debemos esperar, adem s es posible que sea una
trampa Ajayu estaba muy tranquilo, pero Khora realmente
quer a ayudar a Tjayu y dec a.
Pero algo debemos hacer para ayudar a Tjayu. Se
port mal principio, pero no es alguien mala y ahora nos
llevamos bien.
Ajayu se encontraba pensativo sobre las cosas que
hab an sucedido mientras ellos estaban con Tjayu, ella se
hab a hecho amiga de ellos y los hab a ayudado, por otro
lado Khora miraba hacia el otro lado hacia donde los dem s
jugaban, la kullkuta observaba que los ni os no ten an
todas las intenciones de ayudar a Tjayu y ella trataba de
hacerles entender.
Tjayu necesita de su ayuda, tal vez no hizo mucho por
ustedes, pero deben ayudarla Ajayu mir a la kullkuta que
estaba escondida con Khora.
Qui n eres? observaba Ajayu admirado por la
kullkuta.
Vamos! Apuraba la kullkuta , debemos ayudar a
Tjayu, o la matar n por un asesinato que ella no cometi !
Ajayu aun admir ndola aclar .
Tjayu no asesinar a a alguien solo as , eso me lo dijo
mi padre y el siempre tiene la raz n.
Y como es que tu padre conoce a Tjayu? pregunt
la kullkuta.
28
Mi padre particip en una guerra en la que tambi n
estuvo Tjayu respond a Ajayu , a dem s, me dijo que ella
saldr a de cualquier problema.
Sugieres que dejemos las cosas como est n
preguntaba Khora algo distra da, al parecer estaba
perdiendo el poco empe o que ten a de ayudar a Tjayu.
Ajayu de la misma manera que al principio no se mostraba
lo m s m nimo preocupado.
No te preocupes, Tjayu a pesar de todo, sabe como
poder librarse de ellos, eso lo s por que conozco muchas
historias de ella en la que desaparece confundiendo a todos
Ajayu se ve a muy seguro de lo que dec a, el car cter
bastante despreocupado de Ajayu hace que las dem s
pierdan el inter s.
En ese momento el colibr que Ajayu ten a en el cuello
interviene en la conversaci n.
La laykga Tjayu es muy astuta, hasta nosotros hemos
intentado atraparla, pero nunca lo hemos logrado, es muy
escurridiza como el viento, no tienen que preocuparse por
ella.
La kullkuta parec a molesta.
Pero debemos ayudarla! continuaba la kullkuta, a lo
que Aruma dirig a sus palabras hacia la kullkuta
preguntando.
Sabes qui n es Tjayu Yatichiri en verdad? la
respuesta era sencilla para la kullkuta.
No lo s . Solo me ordenaron encontrar a los ni os y
ver que Tjayu estuviera bien.
No debes preocuparte entonces terminaba la voz de
Aruma , ya sabes que Tjayu esta bien, y ya est s con los
ni os. Ya no debes preocuparte la kullkuta se resign ,
baj la cabeza y pens que todo estar a bien.
Confiar
en ustedes
se confiaba la kullkuta
reponi ndose , pero si algo sale mal ser culpa de ustedes.
Ajayu se encontraba tranquilo de la respuesta de todas.
29
Debo volver con los dem s entonces hablaba Ajayu
alej ndose, Khora lo detiene.
No vine para nada, quiero conocer este lugar
hablaba Khora con total autoridad.
Pero, Khora! Hablaba la kullkuta . Tus padres y
sirvientes no se preocuparan por ti? Khora estaba callada,
de inmediato Aruma se interpon a como si quisiera echarla.
Ella tiene raz n, debes volver, no tienes nada que
hacer aqu .
A Khora le gusta estos lugares coment Ajayu , tal
vez no tenga otra oportunidad.
Propones que t la cuidar s? preguntaba la
kullkuta.
No Ajayu! Se interpon a Aruma . A quien debes
cuidar es a m ! hablaba Aruma con molesta.
Esa ni a est molesta se dec a la kullkuta . No es
culpable de lo que sucede.
Sea como sea, Khora estar con nosotros hoy
finalizaba Ajayu y es as como se quedaron las cosas.
Khora solo estaba impresionada por el lugar, ya se
sent a feliz de recorrerla, ve a los arboles de ke ua, en sus
sombras pastores y otras personas mayores con armas que
los proteg an.
Siempre ustedes juegan por aqu ? preguntaba
Khora mientras observaba a los ni os y ni as que jugaban
en el rio.
S
respond a Ajayu , pero los d as anteriores
jug bamos m s ni os y ni as.
Y eso por qu ?
Debe ser por que la mayor a de los padres est n en
busca de la laykga Tjayu respond a la kullkuta. En ese
momento otro ni o aparece y la kullkuta se esconde
r pidamente.
Ajayu vamos a jugar en el r o! ordenaba aquel.
No ya sal .
30
Vamos rogaba aquel ni o tom ndole del hombro y
tratando de llev rselo, Khora en ese momento lo toma de la
mano.
Vamos, debemos buscar a Oramke y a... Khora
omiti la parte en que inclu a a Tjayu, el cambio de opini n
de Khora extra
a Ajayu, y el ni o aquel observ
extra ado.
No creo que debamos ir solo as Ajayu explicaba otro
problema . No me dejar n irme solo as de aqu , debo
cuidar del reba o, si estuvi ramos all afuera caminando,
de inmediato nos traer an hasta aqu . Adem s te est n
vigilando, mira hacia all , se est n preguntando qui n eres
Ajayu ten a toda la raz n, Khora se fij y vio que estaban
hombres muy mayores mir ndola, entonces Khora se
sent .
No vendr s? pregunt el ni o.
Ajayu lo tom del hombro de forma amigable y lo
empuj levemente, con esto le indic que no ir a y el ni o
se fue. Khora miraba a Ajayu y sonre a.
Qu haremos?,
qu suceder con Tjayu?
preguntaba Khora no mostrando mucha preocupaci n.
No te preocupes, algo ya se nos ocurrir
estaba
Ajayu m s tranquilo que otra cosa, en ese momento uno de
los mayores apareci en el r o y orden a los ni os que
volvieran con el reba o. Entonces Ajayu se levant , Ven
conmigo, tal vez logremos hacer algo le dijo a Khora.
Entonces ella lo acompa a tomanda de la mano . No te
preocupes, todo estar bien continuaba Ajayu mientras
caminaban, as llegaron hasta uno de los ancianos de m s
de seiscientos a os quien pregunt a Ajayu.
Ajayu! Qui n es sta ni a?
Y Ajayu solo respondi sin perder un momento.
Ella es mi amiga, y pertenece a la familia de los
fuertes aliados del Villka Jiliri.
Eso ya se ve,
pero qui n eres?
pregunt
directamente a la ni a, Khora no sab a que hacer, si decir
31
qui n es o darle vueltas al asunto, ya que ninguno ten a
que mentir entonces solo deb a de decir la verdad, la ley
estaba en contra de contra Khora. Ajayu la jala levemente
de la mano.
Solo dile qui n eres Khora aconsej Ajayu, entonces
Khora mir al anciano a los ojos.
Soy Khora Pankara, hija de Tunqui a Haniwa y de
Pankara Kapiri al o r eso, el anciano y quienes estaban
escuchando se sorprendieron, y el anciano volvi a
preguntar.
Pero sabes qui n es este muchacho?
S , el es Ajayu respondi ella.
Pero el es el hijo de Patanakata Khora, la enemiga
mortal de tu madre, la amistad entre ustedes es prohibida
el anciano estuvo algo tenso y despu s lleg a una
conclusi n , Ajayu devuelve a esta ni a a donde pertenece,
qu haces con ella!? A dem s esta ni a ya esta unida en
matrimonio, pareciera que los rumores que corren por la
ciudad son verdades atemorizantes. Debes regresarla, ya
que sus padres est n afuera ellos no te ver n y despu s de
esto nunca m s deber s volver a verla, entendiste? le
orden el anciano a Ajayu.
S , entend respondi Ajayu, Khora no se sent a bien
por las palabras del anciano, Ajayu comenz a caminar
tomado de la mano de Khora . Vez como sali bien todo?
pregunt Ajayu a Khora que ten a sus dudas.
Por qu si solo somos amigos es malo? Ajayu la
mir .
Aruma volvi a intervenir molesta.
Por qu no te vas sola? preguntaba con su mal
temple, Ajayu respondi a Khora sin poner atenci n a
Aruma.
Solo ellos creen que es malo, por que tu madre y mi
madre se pelean entre ellas.
Pero solo somos amigos? preguntaba Khora.
32
Claro que lo son afirmaba Aruma de forma tajante ,
Ajayu y yo tenemos una promesa hablaba Aruma. Ajayu
sin tomar en cuenta a Aruma, casi supo a donde quer a
llegar Khora, o tal vez era una pregunta al azar, ya que
juntos hab an pasado cosas peligrosas, divertidas y raras.
Somos amigos, puesto que hemos pasado juntos
muchas cosas, hemos compartido y vivido. Con el tiempo
podemos ser m s al o r la respuesta de Ajayu, Khora se
sinti mejor y se abraz a su amigo, Aruma se sinti
inc moda, estaba escuchando palabras que la encelaban
de verdad.
Pero yo soy m s verdad? Preguntaba desesperada
Aruma, y Ajayu simplemente responde con la verdad.
S , Aruma, no solo eres mi amiga, si no tambi n un
compromiso, cumplir mi promesa as me cueste la vida
Aruma oy callada y no habl m s, estar a m s tranquila
quiz . Ajayu al parecer no estaba tranquilo del todo . Pero
qu ocurrir con Oramke y Tjayu? preguntaba Ajayu, y
respond a la kullkuta.
No lo s , yo cre a que deb amos buscarlos, pero
parece no ser f cil hablaba la kullkuta con preocupaci n.
No te preocupes kullkuta, seguro que ellos estar n
bien, para Tjayu ser f cil esconderse asegura Ajayu, pero
la kullkuta no se ve a comprendiendo aquello.
Pero qu haremos ahora? preguntaba Khora, y
Ajayu respond a de manera tranquila.
Tal vez deba llevarte a tu casa, y dejar de verte
Khora se sinti triste al o rlo as .
No quieres verme?, yo te extra ar si no nos
volvemos a ver, eres mi amigo de aventura Ajayu solo la
observ . Pero Aruma percib a otras cosas y pens en algo
que tal vez nunca debi pensar.
Pareces enamorada se o a a Aruma con enojo,
Khora se sonroj pero estaba seria.
Yo no estoy enamorada! Respond a Khora de
inmediato y con firmeza , v monos, ll vame a mi casa!
33
Khora se lleva a Ajayu de la mano y caminaron subiendo el
r o.
Los ni os no se hablaron mientras caminaban, m s al
contrario, Khora disfrutaba callada el paisaje que la
rodeaba, o a silenciosamente los arrullos del r o y que eran
acompa ados por los trinos de las aves, el ambiente solo
es tranquilizador y no molestaba a nadie, se observaba
sembrad os por los dos lados del r o, muchos de ellos eran
muy extensos, en esto Ajayu se detuvo y observ hacia los
sembrad os.
Estos son los sembrad os de mi familia mostr Ajayu
un sembrad o de ma z, y m s all un sembrado de papa ,
m s all hay m s cosas que llegaremos a ver Ajayu se
propon a continuar caminando.
Es bonito este lugar coment Aruma.
Conozco a parte de tu familia comentaba Khora y en
ese momento record el recado que le hab a hecho la
hermanita de Ajayu , Ajayu, t hermanita me encarg esto
recordaba Khora, el recado lo ten a atado a la cintura y se
la dio. Ajayu lo observ , abri la bolsa y eran tablas hechas
de madera y en una de ellas hab a un escrito que dec a:
Ajayu, riega el sembrado, yo no podr
cuidando de nuestros peque os hermanos .
ir, seguir
Nos quedaremos aqu un momento anunci Ajayu de
inmediato, a lo que Aruma preguntaba con protesta.
Por qu !? No la devolver s a su casa!?
Aruma, Tenemos que regar el sembrad o respondi
Ajayu y volvi a tomarse de la mano de Khora.
Regaremos el sembrad o? pregunt Khora.
No es lo correcto! Debemos devolver a Khora con sus
padres ordenaba Aruma.
No podemos dejar esto as , son rdenes de mis
padres, aun los ancianos que nos cuidan los obedecer an
Khora mir a Ajayu.
34
Es cierto eso? preguntaba Khora muy interesada.
S , ven, corre Ajayu corri hasta una peque a casa,
all estaban las herramientas necesarias para el sembrad o
y solo sac una lyukana. La lyukana es una herramienta
conformada por un palo semicircular y una hoja de metal
colocada como una picota.
Regaremos todo? preguntaba Khora, el terreno que
se ve a all era extenso, Aruma no se mostraba contenta.
Por qu esa ni a no se va sola? se mostraba
Aruma con molestia.
Aruma hablaba Ajayu , es mi deber dejarla en su
casa, hice ese acuerdo.
A Aruma no le gust este momento y se call , desde
aquel momento Aruma no hablaba m s y el silencio se
apoder de la escena.
Esperado un momento Khora rompi
el silencio
preguntando.
Cuales son las tierras que debemos regar?
Ajayu se al con el dedo como unos cuatro terrenos
extensos.
Desde all , hasta all abajo se al hacia abajo otros
cuatro extensos terrenos . Ves aquel rbol?, esp rame
all le indic Ajayu se alando un enorme rbol que se
encontraba en una parte baja del sembrad o, Khora
observ .
No, d jame acompa arte suplic Khora, a lo que
Ajayu responde.
Entonces ven y fueron a las acequias de riego, abri
varios canales de agua en direcci n a los sembrad os para
regarlos, todo esto solo para un solo terreno sembrado.
Ajayu bebi del agua agach ndose hasta que su cara toc
el agua, Khora en cambio solo us sus manos para beber,
Khora admir este lugar mientras descend an hacia los
sembrad os.
Ajayu se sent en la sombra del rbol que era de
ke ua, mientras esperaba que el sembrad o se riegue solo,
35
Khora se acerc a el y descans a su lado. Para Khora todo
era demasiado tranquilo, recostada all le lleg las ganas de
so ar, pensaba en lo que estaba haciendo, simplemente
era un d a hermoso lejos de todas la molestias de su
encierro, y recordaba las cosas que ocurr an cuando ella
era una ni a peque a, ten a amigas y amigos y jugaban a
muchas cosas mientras sus padres iban a sus propios
quehaceres, los ni os jugaban a la casa, a la guerra, a
hacer cosas que los mayores hac an. Khora recordaba su
juego favorito, a ella le gustaba jugar a estar casada, no
recordaba mucho, pero hasta hab a llegado a prometerse
con un ni o de su edad, una promesa de ni os, qui n era
el ni o?, no nos importa, y a Khora tampoco por que fueron
muy peque os.
Ajayu, juguemos miraba Khora fijamente a Ajayu, el
ni o mir a Khora sin mostrar ninguna clase de gesto.
A qu ?
T ser s mi esposo y yo ser tu esposa.
Hab a pasado mucho tiempo de haber jugado a ese
juego, hasta para Ajayu que jugaba a esas cosas cuando
estaba al cuidado de una ni a mayor que l o cuando
estaba con su hermanita menor Khantati, era com n que
las ni as cuidaran de ni os peque os, entonces las ni as
jugaban con los ni os a que eran sus hijos.
Tal vez Ajayu pod a negarse, pero Khora lo miraba tal
vez emocionada y con ilusi n. Khora siempre estaba
encerrada, todo su tiempo la pasaba con su madre, a pesar
de tener otros hermanos y hermanas de otras mujeres
Khora era la nica hija de Pankara Kapiri. Su madre en la
mayor parte del tiempo por alguna raz n no la dejaba que
ella jugara con los dem s ni os y por lo tanto jugaba casi
siempre con su madre, Khora hab a desarrollado una
estrecha relaci n de hija a madre y de madre a hija, casi se
conoc an perfectamente, pero nadie conoce a alguien a la
perfecci n.
36
Jugaremos acept Ajayu poni ndose de pie , de
todos modos es aburrido mientras se riega continu Ajayu.
Khora se alegr y tom la mano de Ajayu y lo llev
corriendo a la peque a casa, dentro la casa no solo
estaban las herramientas para los sembrad os, si no
tambi n una cama y un saco de papa, al entrar all Khora
empuj a Ajayu fuera de la casa.
Ve a trabajar, eres un esposo muy holgaz n el juego
hab a comenzado sin que Ajayu se enterara, entonces
Ajayu dej a Khora sin decir nada, obviamente Khora
segu a con el juego y Ajayu aprovech el momento del
juego para desviar el agua y dejar que el sembrad o siga
reg ndose solo, habiendo hecho aquello volvi con Khora.
Volviste amado m o Khora hablaba jugando y
abrazaba a Ajayu quien observ que Khora hab a colocado
papas para hervir, no importaba, les servir a como
almuerzo.
Esposa, cocinaste? pregunt Ajayu, Khora por su
parte observa lo que ella hac a y dijo.
Esposo holgaz n llegaste muy temprano!
Volver al trabajo entonces en ese momento Khora
intentaba encender el fuego para hervir las papas, despu s
de lograrlo Ajayu reaparece.
Esposa, llegu hablaba Ajayu cuando el estaba en la
puerta.
Esposo holgaz n llegas muy temprano.
No digas que soy holgaz n, yo llego cansado con un
saco de ocas para que t los cocines en efecto, Ajayu los
tra a reci n sacados de la tierra, no eran muchos, eran
como para los dos, eran como para el almuerzo.
Perd name esposo, podr s perdonarme?
S Ajayu mir el interior de la casa , pero esposa,
que desordenada eres en realidad no hab a nada en
desorden, las cosas del lugar siempre se dejaban
ordenadas.
37
Llegaste muy temprano! dijo Khora siguiendo el
juego.
Entonces volver m s tarde Ajayu volvi a los
sembrad os para volver a desviar el agua y seguir con la
riega, a dem s esta vez cosech habas y se las llev a
Khora, pero Khora no estaba dentro la casa si no en la
puerta.
Volv , esposa y as continuaron yendo y viniendo,
hasta que por fin la comida termin de cocerse.
Aqu tienes mi amor dijo Khora entreg ndole un plato
y d ndole un beso en la mejilla. Para Ajayu no era raro
recibir besos de una ni a, diariamente los recib a de su
madre y tambi n de su hermanita, en anteriores veces
cuando jugaba con otras ni as tambi n los recib a, tanbien
suced a en diario vivir con las dem s ni as, as que no le
pareci raro.
Pero, esposa, donde esta la carne?
No trabajaste para traerlo.
Pero est aqu se al Ajayu bajando un saco que se
encontraba cerca el techo, era carne seca, conocida
tambi n como charque , Ajayu lo coloc en las brazas,
Khora se acerc a Ajayu.
Deja que eso lo haga tu esposa se entromete
entonces, esperaron un poco y al fin pudieron comer.
Despu s de comer, Ajayu volvi a los sembrad os.
Khora se puso a limpiar y lavar los trastes, no tard mucho
y se recost en la cama, miraba el techo y escuchaba con
atenci n los trinos de algunas aves, escuchaba tambi n el
sonido del agua al caer de las acequias para llegar a los
sembrad os, todo estaba totalmente tranquilo, no pas
mucho tiempo y Khora se durmi no por el cansancio, si no
por la total tranquilidad. Ajayu volvi y vio que Khora dorm a
en la cama, se acerc a ella, no ser a correcto despertarla
por que parec a una dulce ni a diosa descansando de mil
a os de estar despierta, la dej dormir entonces y sali
caminando pisando firmemente sin hacer ruido.
38
El sol ya hab a recorrido gran parte de su trayecto y
Ajayu descansaba en la sombra del rbol de ke ua. Sin
saberlo, all , en frente de l estaba Pankara Kapiri la madre
de Khora, qu hace ella aqu ? Recordaran que la madre
de Khora y de Ajayu, se odian a muerte, qu suceder ?
No mientas, no robes, no seas holgaz n saludaba
Pankara Kapiri a Ajayu.
Usted tambi n, se ora Pankara respondi Ajayu
levant ndose violentamente y no se mostraba con ninguna
clase de temor ni odio hacia la enemiga de su familia.
Ajayu, mis sirvientes han perdido a mi hija, sabes
donde esta ella? Ajayu respondi r pidamente y con
confianza.
S , ella est all , durmiendo Pankara lo mir a los
ojos.
Ajayu, ll vame con mi hija Ajayu la llev , al entrar
dentro la casa, Khora a n estaba durmiendo, Pankara
camin hacia ella, se inclin y acarici los cabellos de su
hija.
Mi hija es muy bonita, verdad Ajayu? preguntaba
amorosa la madre, Ajayu asinti para decir que s .
Quisieras casarte con mi hija? pregunt entonces la
madre de Khora, a Ajayu no le pareci una pregunta inusual
en realidad, ya le hab a sucedido en anteriores ocasiones.
Se ora, pero que dice? respondi Ajayu.
Ajayu, nos conocemos desde que naciste, y no es
broma mi proposici n. Creo que eres el apropiado.
Pero se ora, no es la primera vez que me hablan de
matrimonio, ya tengo tres prometidas sin contar la promesa
que le hice a Aruma Llaquita la ni a laykga, a n para esto,
siento que soy todav a un ni o.
Pankara hecho un suspiro.
Te entiendo Ajayu, a pesar de todo, mi hija ya se uni
en matrimonio con un ni o, pero sigo creyendo que eres el
adecuado, yo sabr que hacer al respecto.
39
A n as , no me siento preparado hac a entender
Ajayu, Pankara miraba a Ajayu a los ojos.
Yo s sus secretos y ustedes el m o. Todo esto a
unido mi persona a ustedes, incluso te considero como mi
hijo, me gustar a mucho que mi linda hija y t se casaran.
Ajayu miraba a Khora. Todo esto es extra o, la
enemiga quer a unirlos en matrimonio, y que pensar
Ajayu de esto?
Pero apenas la conozco, siempre hab a o do hablar de
ella, pero...
Acaso mi hija no parece bonita para ti, si no lo sabes
mi hija viene del yati auta, de las que tienen la reputasion
de amantes. Por estar unida en matrimonio ella ya no
llegar a ser una virgen del sol, pero el solo hecho de que
ella haya llegado all la hace interesante para cualquiera.
No es eso, si no que todav a no congeniamos, a n por
todas las cosas que hemos pasado solo nos hemos hecho
amigos.
Me apena no haberlos presentado antes, desde
entonces se hubieran hecho muy buenos amigos y no
dudar as en casarte con ella, pero de todos modos es una
linda ni a, no te arrepentir s.
Por qu
lo propone ahora?
Ajayu estaba
desconcertado, y la pregunta era apropiada.
Estoy muy triste Ajayu, t sabes que cualquier cosa
puede pasarme en cualquier momento y a mi hija. Eres un
ni o valiente, intr pido y leal, si muero sabr que mi hija
esta en buenas manos si esta a tu lado. Tal vez muy pronto
me suceda algo malo, por eso es que me apuro en esto.
Hasta asesinar a su esposo si eso es un obst culo el
extremo es terrible.
Pero nuestros secretos acabar an con nosotros
tambi n hablaba Ajayu de su propio problema . Si yo
muero, qu pasar con Khora?, al parecer ella no sabe
nada de nuestros secretos, ella esta en medio de un
40
problema que desconoce, su
nica salvaci n es
desaparecer de aqu .
Me enorgullece haberte elegido como prometido de mi
hija, ya hablas como un esposo preocupado Pankara se
acerc a Ajayu y puso sus manos en los hombros de l .
T eres impresionante Ajayu sabiendo los secretos desde
el principio, tu no dijiste nada, en cambio mi hija es ingenua,
tal vez ella hubiera hablado desde el principio, por eso
quiero que ames a mi hija y la protejas.
Pero ella sabe lo que usted quiere? Ajayu parec a
protestar.
Le propondr en este momento.
Qu !? O sea nunca le habl de m ?, ni siquiera
cuando me cort la trenza? preguntaba Ajayu mientras
Pankara se acercaba a su hija.
S , se la di. Le dije que era de un gran muchacho que
quer a casarse con ella dijo Pankara mientras pon a su
mano en el hombro de Khora para despertarla, Khora en
ese momento se levantaba, con los ojos so olientos dice
dirigi ndose a Ajayu.
Perd name mi amor yo... Khora mir a su madre y se
call avergonzada.
Ajayu, escuchaste eso? Pregunt Pankara a Ajayu
que estaba a su espalda . Y t que dec as que no hab a
nada entre ustedes.
Jug bamos a esposo y esposa respondi Khora de
inmediato con rubor, la madre estaba sonriente.
S , lo hiciste por que est s enamorada de l? Khora
se puso colorada . Si es as yo misma har que te cases
con Ajayu.
Pero mam ! Khora se acerc al o do de su madre ,
no lo digas delante de l le hablaba silenciosa.
Es en serio hija afirmaba la madre , te casar con
Ajayu.
Mam , Ajayu es solo un amigo.
41
Entiendo. Ajayu debes enamorar a mi hija lo antes
posible orden a Ajayu.
Pero se ora!
No digas pero , ofender s a mi hija Khora entonces
sonre a, ella no entend a la seriedad de los motivos de su
madre y todo para ella parec a un juego , descansa Khora
le ordenaba su madre.
Mam , ya no estoy cansada.
Entonces prepara algo para tu esposo y vuelvan a la
ciudad. Khora, iras a la casa de Ajayu, te quedar s ah esta
noche.
De verdad? Khora parec a feliz del evento.
S , hija Khora abraza a su madre . Estar s bien hija.
Ajayu acomp ame, debemos hablar.
Ya en el camino Pankara aun hablaba de su hija a
Ajayu y se detuvieron en el rbol de ke ua.
Viste la emoci n de Khora al saber que puede
quedarse contigo, ella puede enamorarse de ti en cualquier
momento, entonces podr n casarse.
Se ora yo entiendo lo que quiere decir, pero sigo
insistiendo, su hija y yo no estamos preparados para
casarnos.
No importa, quiero que t la protejas y no ese in til de
su esposo. Ma ana si la b squeda de Tjayu se prolonga
ll vala contigo con los pastores, m s amigos se har n y
m s se enamoraran.
Sea lo que usted quiera se ora respond a Ajayu
resignado.
Ajayu!, me ofendes con esa actitud, me haces creer
que mi hija no es lo suficiente bonita para ti.
No es eso se ora, con nuestros secretos me pregunto
si afectar al Kimsa Chamani, o quien sabe si nosotros
tambi n...
No te preocupes por eso, la profec a es la profec a, t
eres t , mi hija es mi hija y yo quiero que mi hija y tu se
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casen y vivan enamorados. No como yo, una amargada y
sola.
Est bien se ora, no es lo nico que me preocupa, si
no los rumores.
No te preocupes por estupideces, Khora no debe
saber esas cosas, a dem s ella se reir a al saberlo
Pankara mir el sol , Ajayu solo por ser esta ocasi n, ya
que hablamos de mi hija y t , si me llegara a suceder
algo
Ajayu mir con atenci n a Pankara, Pankara hac a una
pausa en sus palabras, y Ajayu dijo.
Yo sabr entender lo que usted quiere se ora, solo
d galo.
Ajayu, mi hija y yo estamos solas y t lo sabes bien.
Prom teme, si me llegara a suceder algo, t cuidar s de mi
hija, nunca la abandones. Cuando ella este contigo
enamorada, prom teme que llegado el momento t y mi hija
se casar n.
Ajayu miraba sorprendido. Pankara y Ajayu se conoc an
casi como si ella fuera su misma madre, pero Ajayu y Khora
apenas se conoc an desde el d a anterior, extra a manera
de conocerse pero se conocen. Pero Ajayu entend a los
problemas que ten a Pankara por que l sabe sus secretos,
era evidente que en cualquier momento ella podr a morir,
Khora quedar a sola, una ni a tan dulce como ella no
deber a terminar as .
Acepto la promesa, se ora Pankara Pankara se puso
feliz y abraz a Ajayu.
No te arrepentir s, Ajayu. Sellemos la promesa en
este rbol de ke ua.
Ajayu y Pankara pusieron sus manos en el rbol y
sellaban la promesa agarr ndose de las manos.
Ajayu, prom teme que cuidar s de mi hija, y te
casaras con ella cuando yo haya muerto.
Se ora Pankara, prometo casarme con su hija Khora
cuando usted ya no pueda cuidarla.
43
Gracias, Ajayu. Yo ya debo irme finalizaba Pankara ,
cuida bien de mi hija y se retira d ndole un beso a Ajayu.
Cuando ya no se vio a Pankara, la figura de colibr
brill .
Se ve que tienen demasiados secretos observaba
Aruma de repente . Para nosotros los laykgas es bastante
dif cil guardar secretos como ustedes, lo que significa que
entre nosotros existe la sinceridad.
Es bueno tener secretos comentaba Ajayu , si no
fuera as en nuestro mundo los dem s nos matar an por
saber cosas de ellos.
No es solo eso dec a Aruma , si no que tambi n es
mucho m s que eso. Si supieran m s de ti hablar an mal de
ti, o te buscar an, o si supieran m s de ti la envidia y tus
enemigos te buscar an para matarte, acaso me equivoco?
Ajayu solo escuchaba tranquilo y quiz pensativo, y
Aruma continu hablando.
Yo, ya s muchas cosas de ti, Ajayu continuaba
Aruma si dijera a todo el mundo de lo que s de ti,
encontrar an al fin a quienes todos buscan.
Ajayu tal vez qued un poco sorprendido, solo tal vez.
Qu es lo que sabes de m ? preguntaba Ajayu
tranquilo.
Todo, pero yo s que sabes muy bien como disimular,
se que tu padre y madre te lo ense aron, ellos tambi n
guardan muchos secretos.
Ajayu se encontraba un poco nervioso, tal vez solo un
poco, eso por que Aruma tiene raz n en todo lo que dice.
Por qu dices todo eso? nosotros nada tenemos que
ocultar, solo somos personas comunes y corrientes
continuaba Ajayu.
Eso es falso, desde el primer momento que te vi sab a
que eras distinto a cualquiera, desde ese momento te he
estado buscando respuestas, es por eso que se mucho de
ti y se que tus secretos son peligrosos.
C mo puedes saberlo?
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Ya te dije, todos los laykgas no podemos guardar
secretos entre nosotros por que simplemente podemos
saberlo todo, ahora yo s todo de ti Ajayu, se quien eres
realmente y el secreto con la se ora Pankara es un secreto
poco profundo, se que hay m s, hasta ella te ense
a
guardar secretos.
Ajayu entendi en el problema en el que se encontraba,
al parecer Aruma sab a todos los secretos que Ajayu
ocultaba.
No dir s nada? pregunt Ajayu.
No dir nada.
Que bueno, eres una gran amiga Ajayu volv a
contento.
No me preguntar s por qu ? pregunt Aruma al
parecer interesada.
No s , dime por qu .
Pues por que te estar esperando, si te delatara quien
me rescatar a, espero el d a que vengas a rescatarme y
luego tendr s que cuidarme como lo prometiste.
Al parecer Ajayu se encontraba en un dilema, Aruma
estaba tranquila, pero sus palabras le recordaban que ten a
otra promesa sellada en el trapo de Aruma que estaba en
su mu eca.
Cumplir mi promesa, no te preocupes prometi
Ajayu de manera seria.
Pero existe problemas aun, Ajayu, la se ora Pankara
no tiene la vida larga y ya se sabe lo que ocurrir , en efecto
ella morir , tiene sus d as contados.
C mo? A que te refieres? Ajayu se mostr
asustado.
Es tal como lo oyes, la madre de Khora morir , la
misma Pankara lo sabe, es por eso que vino
personalmente, ella dijo que morir a, y como su ltimo
deseo para ti, te deja a su nica hija.
45
Khora
en eso, Ajayu camin hacia donde se
encontraba ella . Debo advertirle dec a Ajayu y caminaba
apurado donde se encontrar a la ni a.
No, Ajayu, su madre no lo quiere as , eso destrozar a
a su hija, imaginate t , tratando de explicar algo doloroso
para una ni a como Khora y al llegar con ella, Khora
despertaba y se abraza a Ajayu.
Llegaste, esposo continuaba Khora con alegr a.
Seguimos jugando?
pregunt
Ajayu habiendo
olvidado el juego.
S , llegaste de un duro trabajo? Si ntate mi amor
Ajayu dej de pensar en lo que le preocupaba y lo que
Pankara la madre de Khora le hab a hecho prometer y
sigui el juego de Khora que hab a preparado api: algo
sencillo que solo contiene ma z molido y otros ingredientes,
pero Khora lo preparaba con un toque especial que hac a
que fuera dulce, y Ajayu se dec a a si mismo mientras
probaba el preparado de su acompa ante la se ora
Pankara tal vez tenga raz n, Khora llegar a ser una gran
esposa . Y por otro lado, Aruma tiene raz n, Khora es una
ni a que no entender a un hecho tan triste.
M s tarde Ajayu y Khora terminaron el juego y se
encaminaban a la casa de Ajayu, Khora caminaba alegre
por el lugar recogiendo flores, los sembrad os de la familia
de Ajayu no estaban muy lejos de su hogar, as que
llegaron pronto. Khora se sent a como en familia junto a los
peque os hermanos de Ajayu, Khora jugaba con ellos
como si fuera su hermana, Ajayu ordena que deben cocinar
y que l traer a la le a.
Yo puedo ayudar? preguntaba Khora.
Si quieres
respondi
Ajayu con un poco de
preocupaci n, pero Ajayu es un experto en disimular.
Me preocupa lo que suceda con mis padres y con
Tjayu, es posible que est n combatiendo entre ellos en este
momento hablaba Khora entendiendo que sus madres se
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odiaban a muerte , lo que escuch , es que tambi n Tjayu
nos haya traicionado, y parec a tan buena persona.
Yo no creo que haya echo eso, Oramke no esta
muerto, por alguna raz n es que
interrump a Khora.
Por alguna raz n es que no crees que eso haya
sucedido?, yo tambi n as lo creo, me hab an mencionado
que eso se llama intuici n, ahora que t me lo dices me
siento m s tranquila dec a Khora con una leve sonrisa.
Esa noche Khora se qued en la casa de Ajayu y
jugaron hasta su orden, por que deb an despertar
temprano, ten an mucho que hacer y sus padres estaban
ocupados en otro problema, y los ni os deber an continuar
con la rutina.
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CAPITULO III
LTIMO PASEO EN LOS PAISAJES DE JALARU
Khora despert ya con el alba, tiene leves recuerdos de
un sue o extra o, haya sido o no un sue o le pareci algo
molestosamente rom ntico, recuerda que Khantati estaba
molest ndola todo el tiempo con Ajayu y que Khora se
ruborizaba constantemente. Pero ya pas , todo no fue real,
as que no hab a problema, luego record algo m s
agradable, antes de todo eso vio a su madre, ya se volver
a encontrar con ella. Se propuso ponerse de pie, se fij en
su alrededor y no se encontraban ni Ajayu ni Khantati, pero
de repente Khantati aparece asom ndose desde la puerta.
Ven
llamaba la ni a con una leve sonrisa ,
desayunaremos y luego nos divertiremos y se aleja. Khora
acudi .
M s tarde estaban all todos desayunando, Khantati
observaba detenidamente a Khora, lo que a ella le parec a
bastante incomodo desde que tiene algunos recuerdos de
sus sue os de esa noche.
T , quieres a mi hermano no? preguntaba Khantati
de repente, y Khora estaba m s incomodada que desde el
principio, luego record Khora muchas cosas de que hab an
sucedido en su sue o.
Ya te dije! respond a Khora por instinto estando
desesperada por su sue o vergonzoso, aparentemente se
hac a realidad. En ese momento interviene Ajayu que dice
con actitud bastante tranquila.
Khora, solo dile que s Khora mir a Ajayu un poco
calmada . Ella lo hace siempre, cuando hay alguien que
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haya pasado un momento con alguien, pregunta siempre si
se quieren, no descansar hasta que digas que s .
Yo pens ...
Khora parec a desilusionada, ella
pensaba que tal vez Khantati hab a visto algo entre los dos,
que alegr a que no fuera as , lo que ellos tendr an ser a
prohibido ya que ella estaba casada.
Lo hace hasta con nuestros padres continuaba
Ajayu . Ella pregunta pap quieres a mi mam ?, mam ,
quieres a mi pap ? , siempre hace eso entonces Khantati
se puso al lado de Ajayu.
Quieres a Khora? preguntaba la ni a.
S
respondi Ajayu directamente sin sentimiento
alguno y soplando su plato para enfriarlo, a n as Khantati
se puso muy feliz y corr a hacia Khora y se acomoda al lado
de ella.
Quieres a mi hermano? volvi a preguntar.
S respondi Khora con incomodidad, Khantati se
alegr y se dej caer sobre Khora.
Cu ada! Khantati estaba c ndida y abrazando a
Khora, y luego entra por fin en un tema que es de
importancia.
Ajayu t iras a pastar a las llamas? preguntaba
Khantati.
S , por qu me haces esa pregunta Khantati?
pregunt Ajayu.
Por que yo me quedar con nuestros hermanos, y
alguien tiene que llevarlas y Khora tal vez quiera
acompa arte aclaraba Khantati, despu s de decir todo
esto se acerc a Khora y le habla al o do . No te preocupes
te ayudo para que pases m s tiempo con Ajayu en ese
momento Ajayu terminaba de dar un gran sorbo en su plato.
Ir , y tambi n me llevar a Khora, se que le gusta el
campo comentaba Ajayu y despu s le da otro gran sorbo
a su plato.
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Te conoce, esta ser una gran historia de amor
estaba muy c ndida Khantati con una voz un poco fuerte y
mirando a Khora, y Khora le tapa la boca.
Cuidado que te escuche!
l no escucha nada cuando sorbe as el plato
indicaba Khantati mientras se deshac a de la mano de
Khora.
Qu dec an? pregunt Ajayu mientras terminaba de
sorber su plato.
Que debes apurarte, se hace tarde respond a
Khantati como si fuera el tema del que hablaban.
S entonces Ajayu se puso de pie y sonri , vamos
Khora, nos divertiremos mucho y sali por la puerta.
Te dije que el no escuchar a comentaba finalmente
Khantati, se apart y r pidamente recogi una bolsa y se la
da a Khora , alc nzalo, Ajayu no solo es bueno, si no que
tambi n es valiente, el te cuidar muy bien.
Poco despu s Ajayu y Khora estaban con las llamas,
en los corrales que estaban hechos de piedra, estaban las
catorce llamas de la familia incluyendo el par de reci n
nacidos. Khora se fascin al ver a los peque os, las llamas
eran mansas y se dejaban tocar por Khora, Ajayu que solo
observaba escoge un par de llamas para que ellos puedan
montarlos, las llamas del Antis son muy grandes y pueden
ser montados hasta por los mayores, Ajayu seleccion una
llama blanca para Khora y otra rojiza para l.
Khora, ven, debemos irnos ya la llam Ajayu,
Khora al escucharlo viene hacia el, al estar all Ajayu
pone sus manos entrelazados para que Khora pueda subir
en la llama.
Sube, Khora.
Khora entendi y puso su pie sobre las manos de
Ajayu, y ya sobre la llama se sinti contenta y emocionada.
Es seguro? pregunt Khora, ella nunca hab a
montado una llama, pero en algunas ocasiones mont
c ndores, pero de aquello no recuerda nada. Pero de todos
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modos, si no fuera por Ajayu tal vez nunca habr a montado
una llama.
S , es muy segura, ella es la m s tranquila respondi
Ajayu mientras jalaba a la llama apart ndola de todas las
dem s, luego Ajayu sac a las dem s llamas fuera del
corral, Khora esper un poco y todas las llamas estaban
afuera, Ajayu sali al final montado en su llama corriendo y
se acerc a Khora que esperaba all .
Khora, para que camine debes empujarle el cuello, o
golpearla con tus pies Khora hizo lo que Ajayu le explic y
la llama comenz a moverse, Khora estaba contenta, pero
tambi n preocupada.
Ajayu, me da miedo.
Ella no correr , es bastante mansa. A mi me gusta
este, corre mucho. Si te alejas solo un poco yo estar
contigo en seguida la llama de Khora caminaba entre el
reba o, para Ajayu era f cil llevar a todos, pues solo
caminaban y no ten a que preocuparse por Khora, la llama
solo caminaba en medio de las dem s, por tanto Khora
apreciaba los paisajes que pod a ver sin preocuparse, se
sent a m s alta al ver desde la llama, as que apreci mejor
el paisaje. Subieron los cerros y desde lo alto not las
neblinas que acariciaban los cerros.
Mira, la ciudad esta cubierta de nubes! observaba
Khora con alegr a, en efecto, era eso lo que suced a, la
ciudad estaba cubierta todav a por una blanca neblina. En
ese momento el sol asomaba su luz y emit a su calor a
aquellos que ya caminaban por el campo, Ajayu observaba
lo que Khora admiraba.
Eso es neblina, en estos d as se ve mucho de eso
habl Ajayu.
Siempre he visto la neblina en mi casa, pero era
oscuro, cuando se ve desde lejos es bastante bonito
continuaba Khora poniendo su mano en su mejilla, en ese
momento Khora observ otro reba o de llamas que
52
caminaba por all , el ni o de aquellos se acercaba corriendo
montado en su propia llama que era negra.
Ajayu! Gritaba el ni o , hacemos una carrera?
continuaba ya estando a poca distancia de all .
No, debo cuidar de Khora respondi Ajayu dirigiendo
la mirada a Khora, el ni o tambi n la mir , al notarla corri
hacia ella y al llegar a ella la examin .
Es muy bonita dec a mir ndola a la cara de forma
detallista , Ajayu, corramos apostemos animaba el ni o
desde all . Khora al escuchar aquello se incomod , Qu
har a ella sola sin la ayuda de Ajayu?, y mir a Ajayu
esperando unas palabras de l.
No, Kunka, esa ni a es la hija de Pankara Kapiri y yo
debo protegerla.
Tu novia?, qu hace su hija aqu ? Khora se
confundi m s, no entend a nada de lo que hablaban los
ni os, ser a seguramente broma de ellos.
Kunka, hagamos la carrera grit entonces Ajayu
como evadiendo el tema, Kunka corri hac a el de
inmediato. Khora se qued sola en ese momento, y solo
observ .
Muy pronto m s llamas se unieron a ellos y m s ni os y
ni as montados en sus propias llamas, algunos saludaban
a Ajayu y este se pon a a hablar con ellos. Khora se sinti
sola, quiz s estaba celosa de que le quitaran su compa a.
Las muchachas miraban curiosas a Khora, y Khora de
momento se sinti incomoda, tal vez quer an reconocerla o
tal vez hablar an de ayer cuando los mayores le ordenaron
a Ajayu que devolviera a Khora y nunca m s deber a verla.
Khora no pod a volver con Ajayu, eso por que no pod a
manipular a la llama, no supo que hacer, necesitaba que
Ajayu la ayudara, pero Ajayu estaba distra do con su amigo
Kunka corriendo de un lado hacia otro, Khora no quer a
llamarlo ni interrumpir con su diversi n y tal vez har a hablar
m s a las ni as. Muy pronto llegaron al lugar donde ellos
descansar an, al fin Khora se librar a de las miradas
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acusadoras quiz . Ajayu acudi a Khora y la ayud a bajar
de la llama, Khora todav a observ las miradas de las
ni as.
Por qu me miran as , Ajayu? a Khora se le ve a
t mida.
No te preocupes, ya se les pasar
en eso una ni a
se le acerca a Ajayu.
Ajayu, te ordenaron devolverla hablaba con enojo la
ni a, Khora se sinti incomoda al ver a la ni a.
S , pero su madre me orden traerla aqu respondi
Ajayu con tranquilidad y amenaza, y llevaba a Khora a su
espalda, como si la protegiera.
Sabes qu ?, eres un sinverg enza se retir enojada
la ni a.
Qui n es? pregunt Khora con un poco de miedo y
curiosidad.
No te preocupes, ella no es as siempre Ajayu que se
ve a tranquilo y esto tranquiliz a Khora , ven le dir al
anciano que vienes conmigo dijo tom ndola de las manos
y se pone a correr. Muy pronto llegaron con el anciano que
estaba en la cima de la colina, Ajayu al estar a unos pasos
de l se arrodilla poniendo sus antebrazos cruzados sobre
su rodilla.
No robes, no mientas, no holgazanees hablaba el
anciano con enojo , te orden que dejaras a la ni a en su
casa, qu ocurri ? preguntaba el anciano con una
mirada acusadora.
Su madre orden que yo cuidara de ella mientras ella
estaba fuera.
Como ser a ella capaz de ordenarte tal cosa, si ella
estaba en la b squeda de Tjayu?
No lo s , cuando est bamos en los sembrad os ella
me lo orden
respond a Ajayu sin temor alguno pero
estando aun reverenciando. Khora que se qued a unos
pasos de Ajayu, sent a miedo del anciano.
54
T , ni a, responde la pregunta habl en anciano y
Khora se asust m s, y se acercaba lentamente hacia el
anciano, se puso al lado de Ajayu, cuidadosamente pone
sus rodillas en el suelo y lentamente pone sus antebrazos
sobre su rodilla.
Mi madre, s estaba con Ajayu y hablaron, no escuch
lo que hablaron en realidad.
Si tu madre estaba aqu , entonces desobedece las
rdenes del Villka Jiliri, ella debe ser castigada. Ella ser a
tonta si viniera aqu , por qu tendr a que venir? Khora
ten a miedo, el anciano la atemorizaba.
Yo no s nada de lo que mi madre habl con Ajayu.
Ustedes dos pueden estar mintiendo y ser n
castigados. Pero si est n diciendo la verdad, Pankara ser
castigada por desobediencia.
En ese momento ven a corriendo un mensajero, era
uno de los hombres mayores que cuidaban de los reba os
y de los ni os.
Me encontr con Pankara Kapiri cerca de aqu
hablaba con cansancio el hombre, el anciano solo esper
sentado . La guerrera Pankara me dio este mensaje el
hombre le alcanz una peque a bolsa, el anciano lo abri ,
era una tablilla escrita, y comenz a leerlas en seguida, en
efecto era un mensaje de Pankara.
Anciano. Una madre tiene derecho a cuidar y de velar
por el bien estar de sus hijos, no acusen a una madre por
amar a sus hijos, no me acusen por amar demasiado a mi
dulce hija, al saber de su extrav o volv para buscarla y la
encontr con aquel ni o a qui n considero el m s leal, y le
orden que cuidara de mi hija. Deben saber que antes que
ser guerrera soy madre y si llegan a lastimar a mi hija se las
ver n con mi arco
El anciano termin de leerlo y se call , y comprendi
que los ni os hablaban con toda la verdad, tambi n sinti el
55
miedo que provocaba la guerrera Pankara, pues era una
guerrera formidable, pero de todos modos ella hab a
cometido una falta y deber an apresarla por lo menos. En
ese momento llegaba otro mensajero y le entreg al
anciano otra bolsita similar a la primera, al abrirlo not que
esta vez ten a dos tablillas, ley la primera y not que era el
mensaje de Chuima Thuru el padre de Ajayu.
Anciano. Sabes bien que hay cosas que no respeto y
lo que no respeto es la crueldad sobre las bases, y si el
anciano no respeta a sus bases yo ejecutar mi ley con mis
manos, bien conoces mi reputaci n, todos conocen mi
reputaci n, otros han llegado a saber que mis armas est n
manchadas con la sangre de lideres propios, sangre solo
de aquellos que no respetaban a los suyos
El anciano claramente entendi el mensaje de Chuima
que ten a el rango mayor a Pankara Kapiri, entendi que su
autoridad no estaba destinada a castigos de
insignificancias. El anciano entendi tambi n que una
madre debe ser madre y no debe ser castigada por ello.
Ley la siguiente tablilla, no le sorprendi al ver que era el
mensaje de Patanakata Khora.
Anciano. No te metas en lo que no te incumbe, si
alguien debe castigar a Pankara soy yo, ella es mi
problema, si no dejas que el agua corra por su cauce, yo
har que t sangre corra por un cauce distinto
Claramente el mensaje de Patanakata era m s
agresivo y tal vez aterrador. Patanakata es as , todos la
conocen por ese car cter, como es que alguien se fij en
ella?, y lo que es m s extra o: sus hijos no ten an nada de
su car cter. Si Patanakata a sido perdonada de algunas
cosas, en especial por amenazas de muerte, es por que es
buena guerrera, y la agresividad que a ella la caracteriza la
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han hecho una de las guerreras m s apreciadas, incluso
m s apreciada que Pankara que era de su misma
categor a. Patanakata a sido perdonada siempre, si ella
acabar a con la vida del anciano ser a perdonada
inmediatamente, qu triste es la pol tica esa!
Por la dulzura que le caracteriza a Pankara, por la ley
que ejecuta Chuima y por la amenaza de Patanakata el
anciano no tiene m s remedio que dejar a los ni os en paz.
Pueden hacer lo que quieran, Ajayu, cuida de Khora, y
Khora, no le causes problemas.
Debo devolverla a su casa? pregunt Ajayu.
Ll vala donde quieras, o solo vete, o si quieres has lo
de siempre, solo por hoy tienes libertad.
Ajayu se pone de pie primero, Khora no sabe mucho
del protocolo entre los pastores, as que hace lo que Ajayu
hace con una coordinaci n atrasada, Ajayu agacha la
cabeza y se da la vuelta, Khora hac a lo posible por imitarlo,
pero al girar casi se cae, Ajayu prontamente la atrapa.
Solo v yanse indic el anciano como impaciente de
no verlos, Ajayu solo se aleja de all , al haber dado algunos
pasos se dio cuenta de que Khora necesitaba de ayuda,
casi no pod a caminar por que sus piernas se hab an
dormido con el viaje en llama, Ajayu lo entendi y la ayud .
Cuando estuvieron alejados, Ajayu se al el horizonte.
Mira, Khora Khora observaba, es el lago del que ella
hab a hecho un tejido.
Es bonito respondia Khora , habia hecho un tejido
del lago.
Si subimos m s el cerro lograremos ver la ciudad de
Jalaru.
No, no quiero ver de momento la ciudad. Estoy aqu
para estar aqu , Y ahora qu haremos aqu ?
No lo s , Qu es lo que t quieres hacer?
Entonces Khora pensaba en lo que quer a hacer, pero
aparecia en escena el amigo de Ajayu, Kunka.
Ajayu, Qu har s? preguntaba aquel.
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No lo s .
Quieres que peleemos?, me dijeron que te hab an
derrotado, eso nadie lo hab a hecho hasta ahora.
Entonces quieres vencerme tambi n?
S , o por lo menos d jame derrotarte.
Por qu ? interrump a entonces Khora, Kunka
observ a la ni a.
Pues, hoy vendr n ni as del yati ahuta, y quiero
lucirme con ellas.
Por qu ? preguntaba Khora interesada.
Pues respondia Kunka , ayer la luna no sali , eso
quiere decir que las ni as del yati ahuta que quieran
casarse vendr n. Ajayu se qued con tres, eso por que
nunca lo hab an derrotado en peleas, pero si yo lo venzo
seguramente me quedar con una. Por cierto eres bonita.
El comentario no parece gustarle a Ajayu.
Vence a cualquiera, Kunka, pues yo me retirar y no
participar , ya tengo tres prometidas, mejor dicho cuatro
entonces Ajayu se retiraba llev ndose a Khora de la mano.
Cuatro? preguntaba Kunka extra ado.
Cuando Ajayu y Khora estaban lejos de Kunka, Khora
pregunt a Ajayu.
A donde vamos?
Donde sea Ajayu qued mirando a Khora . Y donde
est n tus esferas?
Las tengo guardadas aqu , antes de pon rmelas debo
lavar mi cabello.
Te llevar al rio.
Entonces Ajayu ayudaba a Khora con su cabello. En el
rio estaban otros ni os y ni as jugando y ba ndose. Como
era de esperarse, un par de ni as del Yati ahuta llegaron,
estaban custodiados por sus padres, los cuales buscan un
pretendiente ligeramente al azar, alguno de familia fuerte, o
que el fuerte sea el ni o, o que pertenezca a una familia
glorificada por alg n evento. En realidad cualquier ni o
sirve, ya que aqu pr cticamente no existen los pobres o los
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ricos, pero existe la sangre, la de los guerreros de fama que
suelen abundar o grandes sabios que son escasos pero
muy solicitados.
A mi no me trajeron aqu , me llevaron a la casa de un
fuerte aliado del Villka Jiliri.
Te entristece? Preguntaba Ajayu mientras cepillaba
el cabello de Khora, y ella quedaba callada observando
caminar a las ni as y a los padres que conversaban con los
ancianos y personas que cuidaban de los ni os . Las ni as
se alaba Ajayu , pasean por el lugar, ellas mismas a
veces encuentran a alg n ni o que conocieron o quisieron,
y los eligen. Los padres consultan a los que nos cuidan,
alg n muchacho que aquellos recomienden, y simplemente
los buscan.
Khora se ve a pensativa mirando a aquellas ni as, y
luego preguntaba.
Y como te eligieron? parec a preocupada.
La primera me eligi cuando combat a, y sus padres
quisieron casarme de inmediato; la segunda me busc en
mi casa con su familia, incluia a sus hermanos mayores y
abuelos; la tercera me encontr en los sembrad os, era
fastidiosa y me segu a a todas partes.
Elegir s a alguna de ellas?
Por qu tiene que hacerlo!? Interrump a Aruma ,
no lo har s, verdad, Ajayu?
Lo sabes muy bien, Aruma, que antes tengo cosas
m s importantes que hacer Ajayu tiene raz n, y Aruma
estaba consciente de aquello.
Y qu cosas son m s importantes ? preguntaba
Khora. Ajayu no pod a decirle, entonces saldr a quiz el
tema de que su madre morir a.
Es un secreto, Khora respondia Ajayu, de manera
que Khora se sent a excluida de aparentes secretos,
entonces quedaba callada.
Entonces Ajayu comenz a colocar una esfera en el
cabello de Khora.
59
No se dieron cuenta, pero una ni a de Yati ahuta
estaba estudiando a Ajayu. En ese momento, Khora se
daba cuenta de aquella, la mir , aquella ni a era t mida y
se alejaba lentamente, y pronto aquella quedaba
compa ada de sus aparentes padres y fue arrastrada por
ellos hasta llegar con Ajayu.
Ni o
llamaba la atenci n la madre bastante
distinguida y hermosa eres, Ajayu Wi ay?
S Ajayu se pon a de pie, Khora quedaba con la
esfera a medio colocarse y caia en el agua, Khora lo
recog a y miraba el evento. En aquel momento Ajayu
reverenciaba a aquellos.
Nos dijeron que tus padres fueron guerreros hablaba
aquella que parece ser la madre ; que tambi n nunca has
perdido combates de entrenamiento. Ver s, mi hermanita
aqu , viene del Yati ahuta de Inti kunturi , all le ense aron
como usar armas, pienso que harian una buena pareja y
ella te acompa ar a en todo momento, ya sea en la paz o
en la guerra.
La nueva ni a se ocultaba t midamente tras su
hermana, que hablaba mas como una madre.
Por otro lado, Khora parec a molesta por la presencia
de aquella ni a. Y por parte de Aruma, ella estar a celosa.
Pero yo no puedo aceptarla respond a Ajayu. La
nujer observaba.
Por qu ? preguntaba la hermana de la ni a.
Mire mi mano, tengo cuatro prometidas.
Entonces aquella estudiaba la mu eca derecha de
Ajayu, estudiaba las cuatro manillas.
Esta debe ser de tu entorno se alaba aquella, el
trapo que Aruma le hab a amarrado.
Antes de cualquier otra cosa, ni nombre es Hawira
Thijuri, has o do de m ? preguntaba la mujer. Pero ese
nombre s es conocido, ella es en realidad una las
hermosas esposas de quien alguna vez fue Yawsa a
Wi ay, es entonces una de las Khoyas del s ptimo reino.
60
Eres la esposa una de las esposas de Yawsa a
Wi ay? preguntaba Ajayu que estaba impresionado.
S , y tambi n s quien eres, alguna vez conoc
tambi n a tus padres. Es por eso que he venido a ofrecerte
a mi peque a hermana en matrimonio, se que tus padres la
aceptar an como a una hija y ser a la preferida entre las
dem s prometidas que tienes.
S que ser a la prometida ideal, pero quiz la har a
sufrir. So usted boem nos conoce, sabr bien que a pesar
de muchas cosas elegimos algo que queremos y dejamos
lo dem s aunque sean grandes.
A mi no me importa intervenia de manera timida la
hermanita de la Khoya , lo que suceda, yo lo entender ,
mientras siempre me tenga a su lado despues de que la
ni a hablara, la escena se call . Ajayu se encontraba
pensativo. Y entonces la ni a se present , mi nobre es
Wila Ispillu, y siempre estar a tu lado.
La ni a ten a los labios levemente rojizos, era de ah de
donde ven a su nombre, y Ajayu observaba.
Aunque me quisieran mucho, y yo encontrara algo por
que pelear, yo te dejar a. Estarias dispuesta a que te
dejara?
La pregunta hab a aturdido a la ni a, no sab a que
responder.
Yo
respondia la ni a lentamente no te dejar a,
siempre estar a tu lado, por que yo guardo tambi n tus
secretos. S todo de ti.
Ajayu no sab a que hacer, ya que tiene secretos que no
deber a contarlos, especialmente con Khora all .
Inesperadamente la Khoya Hawira aleja a su peque a
hermana y miraba hacia los lados.
Ajayu hablaba la Khoya colocando sus manos sobre
los hombros de Ajayu . No te preocupes por nada, por hoy
nos retiraremos. Tus secretos est n bien guardados con
nosotros. Dejaremos que t decidas, si bienes con nosotros
61
te casar s con mi peque a hermana, y eso esperamos
todos.
Entonces las visitantes se retiran. Khora parec a
aliviada, pero tambi n quer a preguntar sobre los secretos
de Ajayu, pero siendo secretos, quiz Ajayu no quer a
decirlos.
Y Ajayu continu arreglando las esferas de Khora, y ella
trat de olvidarse de lo que fueran los secretos que Ajayu
guardaba.
Momentos m s tarde, Ajayu termin de arreglar a
Khora.
Vamos a jugar Ajayu decia Khora con contento.
Entonces Ajayu llev a Khora con sus amigos y amigas,
todos notaron por primera vez que Khora era en realidad
una virgen del sol, algunas ni as se vieron celosas, otras
con curiosidad, pero finalmente Khora pod a convivir con
ellas y los otros ni os y jugaron con ellos a muchas cosas.
Luego de todo esto, todos se reunieron llamados por
los ancianos, los ancianos comenzaron a ense ar las
escrituras, en las tablillas que ellos ten an escrib an lo que
se les dec an, Khora escrib a en las tablillas que Ajayu le
daba, pero para Khora, la lectura y escritura no era su
fuerte pero hacia el esfuerzo de poder dominarlo.
Pronto el sol se puso en el centro del cielo y todos se
dispersaron por el lugar buscando un buen lugar donde
almorzar, Ajayu llev a Khora a los pies de un rbol, en el
cual estaba Khantati esperando la llegada de su hermano.
Ajayu, yo debo regresar con nuestros hermanos
dec a Khantati dejando recipientes de arcilla envueltas en
un aguayo en el suelo.
Vuelve ya! Puede suceder cualquier cosa orden
entonces Ajayu, Khantati se fue en ese momento corriendo,
Ajayu ya no le dio importancia y serv a los platos con
quinua, chu o y charque, de inmediato se la dio a Khora y
ella lo recibe con gusto, en ese momento se acercaba
Kunka.
62
Ajayu, quiero conocer mejor a tu amiga dec a.
Por qu ? pregunt Ajayu, Khora dirigi la vista a
aquellos dos.
Ella es muy bonita continuaba Kunka.
Khora mir a Kunka, pero Ajayu habl por ella.
Kunka, ella es la hija de Pankara, su madre no har a
que te cases con ella, a dem s ella ya tiene esposo.
Mientras Kunka y Ajayu hablaban Khora not a una
ni a detr s del rbol, la estaba llamando silenciosamente,
Khora acudi sin pensar.
Eres la hija de Pankara? preguntaba la ni a con
mucha curiosidad.
S la ni a devolvi la mirada con temor.
Pobrecita de ti! Khora quedaba como intrigada.
Por qu ? preguntaba. Cuando la ni a comenzaba a
responder de la nada aparece la madre de Khora, Pankara.
Ni a, no digas nada la ni a mostr miedo y se
alejaba de all . Hija, ven aqu llamaba su madre mientras
habr a sus brazos para poder abrazarla, Khora corri hacia
su madre y la abraz .
Llegaste, mam
se ve a a Khora con contento,
Pankara se pone de pie tomada de la mano de su hija y se
encontraron con Ajayu.
Ajayu, como has estado? pregunt Pankara, Ajayu
se levanta y respetablemente responde.
Hemos estado bien, Khora es una ni a que aprende
r pido Khora se acercaba a Ajayu c ndida con las
intensiones de jugar con l.
Qu bien, tal vez ella est por aqu muy seguido.
En ese momento Kunka le habla a Ajayu en el o do.
Ajayu, tu madre tambi n esta aqu Ajayu mir hacia
su madre, ella se acercaba a l con un car cter severo, y
Pankara estaba all , problemas podr an suceder, Kunka se
alejaba cautelosamente, Pankara que se encontraba de pie
apartaba a su hija de Ajayu acomod ndola a su espalda.
63
Ajayu continuaba alegre Khora e intentaba ir con el,
pero su madre lo impide, Khora mostraba su enojo de ni a
c ndida y juguetona.
Este no es tu lugar, Patanakata, qu haces aqu ?
preguntaba Pankara con cierto enojo. Al parecer Khora no
entiende mucho y miraba a Ajayu feliz con las manos en su
quijada como esperando a que Ajayu se acercara y jugara
con ella. La madre de Ajayu solo miraba al rostro de su
enemiga.
Ajayu, ven aqu orden Patanakata a su hijo, Ajayu
respondi al llamado y fue con ella , no dejar que te lleves
a este ni o Patanakata hablaba con enojo.
Qu acaso es tu hijo?, por qu lo proteges?
pregunt Pankara.
Pensaba Khora mam no sabe que Ajayu es el hijo de
la se ora Patanakata! . Y quiso decirle.
Mam , mam
pero su madre no le pon a atenci n,
en ese momento Patanakata saca su hanchari desde su
espalda. Sabiendo lo que suceder a Pankara tambi n saca
el suyo, lo raro es que ambas armas eran bastante
parecidas, y eran similares como el que Oramke ten a a
diferencia que el de las damas tienen un hueco en el filo.
Khora no ten a ojos para los problemas que ven an, solo
ten a ojos para su amigo.
Ajayu no me dijiste que tu madre ten a un arma igual
al de mi madre hablaba Khora mirando a Ajayu desde en
medio de los pies separados de su madre, la madre de
Khora se qued quieta al o r a su hija, Khora solo quer a ir
hacia su compa ero de juego y no supo las cosas que las
madres hablaban.
No te lo dije por que no me preguntaste le respond a
Ajayu a Khora. Ajayu tambi n se ve a despreocupado,
Khora alegre sal a de entre las pies de su madre haci ndola
caer y corr a como si nada ocurriera, su madre estaba
asustada en el suelo observando como su hija se entregaba
al filo del hanchari de su enemiga, y corri tras ella para
64
detenerla, Khora no sab a de las peleas de sus madres, ella
solo jugaba sin saber nada.
Ajayu dec a Khora estando ya con l, Patanakata
agarra la trenza de Khora haciendo que se ponga de pie,
Patanakata miraba fijamente a los ojos de Khora de forma
amenazante, Khora agarra su trenza desde la parte inferior
de la mano de Patanakata y deja que todo su peso caiga,
Patanakata deja caer su brazo, Khora no soltaba su trenza
y aun quer a librarse de la mano de Patanakata, Ajayu se
acerca a ella.
Ajayu, ay dame suplicaba Khora como si todo se
tratara de un juego, Ajayu se dirigi a su madre.
Por favor, suelte a la ni a las palabras de Ajayu no
ten an el tono de suplica, pero de todos modos Patanakata
suelta a Khora.
Eso es injusto, pedir por favor es hacer trampa Khora
respond a al acto con enojo.
Tu cabello es fuerte comentaba Ajayu sosteniendo su
trenza.
Te gusta? preguntaba Khora, Patanakata solo
miraba con un poco de atenci n.
S , me gusta, es muy bonito contestaba Ajayu
tranquilo y como si nada, como si estuvieran solo los dos.
Qu bueno!, lo cuido mucho comentaba como si
solo estuviera con Ajayu.
Cu dalos, Pankara ordenaba Patanakata alej ndose
de all . Pankara se acerca a Ajayu con enfado, Khora se
asust por fin y sinti que tal vez era culpa de ella y se
proteg a con sus manos tap ndose los ojos, y esper unos
momentos la ira de su madre que no llegaba. Dej de
taparse los ojos, su madre ya no estaba ah , tampoco
Ajayu, ni la comida que Khantati hab a tra do, observ
alrededor y divis a su madre, not que su madre estiraba a
Ajayu de una de las trenzas que colgaban cerca de su o do
y que Kunka llevaba la comida detr s de ellos, Khora corri
hacia ellos.
65
Khora muy pronto se encontr con ellos que se
deten an detr s de un rbol, al acercarse not a Kunka que
hablaba con Ajayu.
Por eso no se debe jugar con mayores reprend a
Kunka a Ajayu, Khora lo escuch , pero no le puso atenci n.
Vete, Kunka! le ordenaba Pankara con enojo. Kunka
miraba por un momento a Khora y se aleja corriendo, Khora
se acerca a su madre t midamente, tal vez estaba enojada
con ella, su madre estaba de espalda.
Mam ? preguntaba t mida Khora.
Kunka, ya se fue? preguntaba Pankara fr amente.
S , ya se fue
respond a t midamente Khora,
esperando tal vez el rega o de su madre.
Qu bien! Se mostraba contenta la madre, y abraz
a su hija, Khora no entend a nada . Khora, trae eso, tengo
hambre, Ajayu, ven y si ntate dec a Pankara como si nada
hubiera sucedido, Khora acerc la comida a su madre.
Mam , no est s enojada? preguntaba Khora con
todav a algo de preocupaci n.
No. Pero tengo hambre respond a su madre , Ajayu
te doli ?
No, se ora Pankara, no debe preocuparse respond a
Ajayu.
Tan educado como siempre, perd name por eso,
Ajayu.
No se preocupe se ora.
Khora a n no entend a nada y tampoco se atrevi a
preguntar y solo recibi feliz el plato que su madre le sirvi .
M s tarde ellos terminaron de almorzar, las nubes se
hab an acumulado amenazando con lluvia. Todos com an
hachacana en ese momento como si fuera fruta, Pankara
las hab a desenterrado mientras buscaba a Tjayu. Luego de
esto comenz a llover, pero estaban protegidos bajo el
rbol y Pankara los cubr a del fri a los dos, Khora se
durmi profundamente y Ajayu solo qued vi ndola.
Te trajo problemas mi hija? preguntaba Pankara.
66
No para nada, ella es muy tranquila, y muy juguetona
a veces.
Por eso no quiero decirle nuestro acuerdo, es un a o
menor que t y podr a impactarse, tu sabes lo que ocurre, y
sabes del miedo que tengo, no quiero decirle nada de esto
a mi ni a para no asustarla ni preocuparla.
No se preocupe, se ora, acordamos que yo velar a
por el bien de Khora y as lo har desde ahora mismo.
En ese momento llegaba la kullkuta que hab a
desaparecido desde la noche y se acercaba hacia Pankara,
ellos solo la miraban.
As debe ser, Ajayu, desde este momento debes
cuidar de mi hija continuaba Pankara con contento, Ajayu
mir a Pankara muy serio, la kullkuta tra a una peque a
bolsita con un mensaje, Pankara lo ley sin que Ajayu se
enterara, era un mensaje de Tjayu Yatichiri.
Ya es momento Pankara, tienes solo cuatro meses a lo
mucho, y luego morir s. Espero que no te moleste, me
dijiste que te dijera. Te ayudar . Como madre que eres se
que quieres lo mejor para Khora tu hija y qui n esta por
venir, env ame a tu hija con Ajayu y que sigan a la kullkuta,
son los deseos de Yawsa a Wi ay y Ajayu Llumpha, luego
hablaremos del porvenir de qui n viene, har lo posible
para ayudarte, p deme lo que quieras, yo siempre te
ayudar
Pankara se mostraba triste, y no quer a alejarse de su
nica hija, deb a hacerse la fuerte, luego not que hab a
otro mensaje dirigido a Ajayu.
Ajayu, debes seguir a esta kullkuta ahora le orden
Panakara, Ajayu se sorprendi .
Por qu ? Pankara le mostr el mensaje que era
dirigido a l.
67
Hijo es hora de que te vayas, el Villka necesita de tu
ayuda. Cu date y cuida de tu prometida, no te preocupes
por nosotros ni de tus hermanos, todos estaremos bien
Ajayu mir entonces a Khora que a n dorm a.
Es muy pronto dec a Ajayu decayendo la cabeza.
Ajayu, debiste estar preparado todo este tiempo, t y
yo sab amos que esto suceder a, tus padres te criaron con
este problema, ahora ya es tiempo de que te vayas de aqu
y cuides de mi hija. Se que crees que eres muy joven para
hacer un viaje de esta clase, pero muchos est n en apoyo
de ustedes. Vete, Ajayu, y haz lo que ning n otro ni o
har a.
En ese momento llegaban dos criados de Pankara, a
eso la madre cubri a Ajayu con su manto para que
aquellos no lo vieran.
Es todo lo que ped ? pregunt Pankara.
S , es todo indic uno de los criados dejando dos
peque os bultos en el suelo.
Muy bien, ahora v yanse! orden Pankara y estos
se fueron de inmediato, cuando ya no se los vieron ella
descubre a Ajayu. Pero en ese momento sinti pasos y
volvi a cubrir a Ajayu. Esta vez eran Patanakata Khora y
Chuima Thuru, Pankara se pone de pie dejando caer a
Ajayu y a Khora. Khora despierta con el molesto golpe, se
recuesta en el suelo y se vuelve a dormir, Chuima se cruza
el rbol y se detuvo como vig a.
Est n aqu
pronunci
Pankara abrazando a
Patanakata como si fuera su vieja amiga, y Patanakata
correspondi al abrazo.
S , no quise venir. Pero decid que si no volviera a ver
a mi ni o me arrepentir a para siempre Ajayu que estaba
all se acerca a su madre.
Mam , qu sucede? preguntaba Ajayu.
No te preocupes por nada, todo estar bien, ll vate
todo esto, les servir n durante el camino aconsejaba
68
Patanakata mostr ndole un bulto diferente a los de
Pankara. Mientras tanto, Pankara intentaba despertar a su
hija Khora.
Hija, despierta Khora despertaba lentamente, pero
a n parec a tener sue o, Chuima aparec a con un par de
alpagas totalmente blancas que eran distintos de su
propiedad, y los preparaba acomod ndoles los bultos sobre
sus lomos.
Pap , Khora no sabe montar le indicaba Ajayu a su
padre.
Entonces har otra cosa entend a su padre. Khora
que ya estaba despierta sinti la preocupaci n de los
presentes, Pankara carg a su hija y la mont en la alpaga
que Chuima le hab a designado, Ajayu estaba montado
delante de ella y la ni a se sujet de l pareciendo querer
conciliar su sue o.
Cu date, hija le recomendaba su madre, pero Khora
no sab a lo que ocurr a, todo el tiempo aquel se encontraba
durmiendo.
Mam , que ocurre? preguntaba Khora sin poder
comprender, y como si nada sus ganas de dormir se hab a
desvanecido, Pankara se acercaba hacia su hija para
hablar con ella, palabras ultimas quiz , en eso Chuima
interrumpe.
Pankara, no hay tiempo que perder
dec a
poni ndose a correr jalando del cuello de la alpaga en la
que estaban montados Ajayu y Khora, atado a esa alpaga
estaba la otra que cargaba los bultos.
Khora, suj tate Ajayu agarraba de las manos de
Khora, y ella se sujet a Ajayu, pero la ni a no evitaba
dirigir su mirada hacia su madre que corr a junto con las
alpagas.
Hija, cu date recomendaba su madre con tristeza,
Khora no entend a lo que suced a, y la despedida de su
madre la acongojaba, no entend a como es que deb a
separarse de su madre sin una explicaci n coherente que
69
la haga entender el por qu ? de todo ese misterio triste, y
le sal an l grimas junto con las de su madre.
Mam , qu es lo que esta sucediendo?
Ya lo entender s, hija m a entender qu ?, Khora no
comprender a. Y nosotros comprendemos? Todo estaba
sucediendo muy r pido que creo yo que no lo sabemos.
Aparentemente Ajayu ya sab a de todo lo que estaba
pasando, todos aparentemente all lo sab an, menos Khora.
No te preocupes, ni a hablaba el padre de Ajayu ,
hijo, debes cuidarte y cuidar de Khora, hijo eres el mejor y
se que todo esto ser sencillo para ti, lo nico que debes
hacer es seguir a esa kullkuta, lo dem s seguir despu s
aconsejaba Chuima soltando la alpaga, Ajayu entendi
perfectamente y se ve a seguro, Khora entendi que
aquello era m s que una despedida, Qu ser a en
realidad?
Hija, debes cuidarte, conf a en Ajayu y desconf a de
ajenos continuaba Pankara mientras se soltaba de la
alpaga, Khora ten a miedo, no sab a nada de lo que ocurr a,
nunca hab a estado desprotegida de esa manera.
Mam ! gritaba Khora casi cay ndose al girar la
cabeza.
Khora, ten cuidado le dec a Ajayu mientras la
sujetaba.
Hija no te sueltes! le gritaba Pankara desde lo lejos.
Las alpagas corrian m s veloces mientras m s alejados
estaban, Ajayu sinti como el viento chocaba con su cara
de manera violenta y no pod a dirigir a las alpagas, ellas
solo corrian, pero siempre detr s de la kullkuta, Entonces
Ajayu no se molest . Y por el lado de Khora solo se
protegi en Ajayu.
Finalmente habiendo recorrido una gran distancia,
Khora ya no pod a ver a su madre, estaba ella sola con
Ajayu.
70
CAPITULO IV
LOS TRES VILLKAS
Tjayu se encontraba sentada observando el suelo con
los ojos tristes, se ve a peor que antes, clavaba sus manos
en el suelo y pod a verse como sus lagrimas lo regaban,
Qu le ocurrir a? En aquello se acerca Sariri mal herido,
Tjayu lo acaricia y le dice cosas que lo calman, Sariri por su
parte tambi n pronuncia palabras para calmar a Tjayu, ella
estaba muy triste como su hubiera perdido algo valioso
como su coraz n.
Qu es todo esto?, qu ocurre?, muy tarde me doy
cuenta, siempre vi lo mismo, soy una tonta se culpaba
Tjayu, Oramke estaba observando todo aquello, ella se
hablaba sola como si nadie estuviera all mir ndola.
Tjayu, qu te ocurre? Por que est s triste?
preguntaba Oramke, en ese momento lleg la lluvia como si
el viento lo trajera, lleg r pido como si se tratara de la
regadera de un dios que regaba el planeta de un lado a
otro, entonces Tjayu cubri a Oramke abraz ndolo.
No ocurre nada Tjayu cambiaba el tono de su voz
tratando de calmarse y de no preocupar a Oramke.
Pero por qu lloras? continuaba preguntando
Oramke, Sariri mord a de la ropa de Oramke y se lo lleva
debajo de las piedras donde la lluvia no llegaba.
En estos momentos, Tjayu debe de estar sola
aconsejaba Sariri , debe pensar en si misma, Tjayu a
quedado destrozada, ahora necesita el silencio para poder
escuchar sus propias palabras y comprender que ha hecho
mal Oramke solo miraba a Tjayu, ella se encontraba
moj ndose con la lluvia con las manos aun clavadas en el
71
suelo, de pronto la lluvia pas y consecutivamente lleg el
sol, Tjayu toda mojada se levant , mir al sol y luego levit
hacia aquello como si quisiera alcanzarlo, a medida que
avanzaba se iba desvaneciendo.
A donde va ella? Oramke estaba interesado.
Se va a un lugar donde ella pueda sentirse mejor, tal
vez encuentre algo que la haga re r. Est totalmente
destrozada.
Pobre de ella observaba Oramke.
Yo dir a pobrecilla, aunque ya sea mayor en a os,
tiene el alma de ni a.
Si ella escuchara lo que dices yo creo que se reir a
comentaba Oramke, por que lo que escuchaba le parec a
algo gracioso y tal vez tierno.
No, Oramke, ella llorar a inconsolablemente, por que
lo que digo es cierto en su totalidad, la historia de Tjayu es
una de las m s tristes que conozco, y a mi me gustan las
historias y s lo que digo.
Oramke se sinti levemente mal.
Debo ser malo, que bueno que ella se fue, y que
bueno que est s aqu , en vez de consolar a Tjayu yo la
habr a hecho llorar aun m s.
Si yo fuera como t , Oramke, dir a lo mismo. Ese es el
motivo de estar vivo: aprendes, sientes, aprecias, llegas a
sentir amor por lo que rodea. En estos momentos t quieres
ayudar a Tjayu. Aunque te equivoques eso te hace de las
personas que se hacen dioses, estoy seguro de que en
estos momentos los dioses te aprecian Oramke pens un
poco.
Pens que los dioses no comprend an.
Hay mucho de que hablar, por que hay mucho que no
conocen. Debemos encontrarnos con tus amigos, ellos ya
est n en camino confirmaba Sariri mirando hacia el r o .
S bete agach la cabeza Sariri.
Pero est s mal herido, no quiero que te lastimes m s
entonces Sariri pens .
72
Vayamos caminando entonces, no hay mucha prisa,
vayamos por all entonces se pusieron a caminar.
Sariri, puedes contarme la historia de Tjayu?
pregunt Oramke curioso.
Ya se los cont una vez, a ti y a tus amigos.
No lo recuerdo.
Recuerdas aquella vez que intentamos salir de la
cueva pero nos encontramos con el laykga Thunja a
Tjayu?
S , nos lo contaste all ?
Una de las narraciones era la de Tjayu, pero la historia
de Tjayu es un secreto que no quiero contar ahora.
Qu tiene de secreto?
No lo s , ella nunca quiso cont rmela, pero Histata s
me lo cont diciendo que no se lo contara a nadie, en mi
opini n Tjayu no quiere que nadie sepa de eso por que no
quiere que nadie se preocupe por ella, la torturar a tan solo
recordarlo, la pobre se pone sensible a veces.
Entonces no me lo contar s?
No, que ella sea quien se los cuente, se los contar
cuando ella este preparada.
Mientras caminaban en frente de ellos se encuentra un
soldado, y caminaron hacia el con m s entusiasmo,
Oramke sac su hanchari y se pone en posici n de ataque,
no por defensa, si no por mostrar que era uno de ellos, al
llegar all el soldado tambi n saca su hanchari que era del
mismo tipo que el de Oramke.
Villka Oramke, no lo esper bamos dec a el soldado
mientras se arrodillaba y clavaba su hanchari en el suelo.
Qui n eres? pregunt Oramke, a lo que Sariri
responde.
Te lo presentar , el es Yapu uno de los guerreros del
clan de Yawsa a hablaba Sariri saludando con la cabeza,
el soldado tambi n saludaba al puma en la posici n que el
se encontraba, Oramke guard su arma.
73
Parece muy preparado, Villka Oramke halagaba el
soldado.
Lev ntate guerrero, dime si tienes un mensaje
ordenaba Oramke.
Los ej rcitos rebeldes est n cerca de aqu , ellos est n
dispuestos a ayudarlo, debo llevarlo con ellos, quieren
hablar con usted personalmente hablaba el guerrero sin
levantarse, Oramke estaba perplejo de las palabras del
guerrero.
Los rebeldes, no quiero nada con ellos, son traidores,
como se atreve a hablar conmigo! se encontraba Oramke
con enojo.
Oramke, no te comportes as
re a Sariri con
paciencia.
Pero ellos son traidores Oramke establec a su
palabra firmemente , deber a cortarle la cabeza ahora
mismo.
Como traidor lo acabar a de inmediato, Villka Oramke
hablaba el guerrero , yo velo por el bienestar de mi
familia, solo quiero lo que es justo, si usted quiere cortarme
la cabeza solo por presentarme no lo aceptar y me
defender por que tengo una dulce mujer a quien amar e
hijos a quienes cuidar, su car cter crea rebeldes mi Villka,
no me obligue a usar mi fuerza y darme m s razones para
ir en su contra amenazaba el soldado aun de rodillas y no
dejando su respeto.
El tiene raz n, Oramke
dec a Sariri , yo te
acompa ar a encontrarte con ellos, yo los conozco, y vi
como algunos obten an esas armas doradas que hasta
ahora son invencibles, todos ellos son amigos.
Oramke pens en lo que ocurr a, nunca hab a pasado
esto, nunca se hab a encontrado con un rebelde y entendi
que los rebeldes exist an por que el mismo no entend a a
su gente, y si el era as como ser an los Villkas?
Ir con usted, guerrero Yapu entonces el soldado los
gui caminando delante de ellos.
74
Quienes est n aqu ? preguntaba Sariri al soldado.
No lo creer as, muchos de nosotros estamos aqu ,
solo puedo mencionar a los que no est n aqu . Si Yawsa a
estuviera, l estar a muy feliz de poder saludar a sus
amigos estaba el soldado muy contento.
Entonces dime quienes no est n aqu orden Sariri
confiablemente, el soldado se puso triste.
Patanakata Khora no est . Cuando ella falleci me
sent muy triste, parte de mi tambi n mor a estaba el
soldado suspirando . Perd name Sariri, no estoy
respondiendo a tu pregunta, aunque muchos de los que
faltan han fallecido en las guerras.
Oramke, no hables orden Sariri. Oramke entend a
que Patanakata Khora era la madre de Ajayu y tal vez
hablar a de ella en ese momento.
Siempre he estado enamorado de ella continuaba el
guerrero , pero ella estaba enamorada de Yawsa a y por
esa raz n peleaba constantemente con Ajayu Llumpha, y
Pankara Kapiri siempre sal a a su defensa, finalmente
Patanakata crey que Pankara tambi n estaba enamorada
de Yawsa a recordaba muy triste el soldado.
Ya no hables le interrumpi Sariri , seg n entiendo
est s casado, por qu recuerdas solo cosas del pasado?
No es el amor que recuerdo, si no los amigos que eran
y la muerte que lamentablemente les llegaba. Mire, mi
Patanakata muri sufriendo, llor cuando ella agonizaba, le
dec a cuanto la quer a, ella lloraba, ella no deseaba morir,
ni siquiera acept el veneno para adelantar su muerte y
dejar de sufrir, muri desangrada. Me qued a su lado y
maldec a a quien la apu al . Se que te gustan las historias
Sariri, esta tal vez son como muchas que conoces pero
esta es muy importante para m . No dir m s para no
ofender a nadie.
Sariri entendi que se lo dec a por el Villka Oramke,
muchos de los guerreros maldicen a los Villka Jiliri que son
los que juegan con la vida de sus tropas.
75
Mira Sariri, all est mi mujer! Se al el soldado
poni ndose contento de la aparici n de su esposa . Ella
fue qui n me propuso matrimonio indicaba sin disminuir el
sonido de su voz, la mujer se pon a colorada.
Pero si eres Jichha! estaba Sariri muy sorprendido.
Claro estaba Jichha contenta de ver a Sariri, despu s
se puso seria y se acerc a Yapu su esposo y
silenciosamente lo rega aba, pero Sariri que ten a un o do
muy fino pod a escucharlo todo.
Por qu dijiste eso?, me las vas a pagar Sariri que
pod a o rla se re a y tambi n o a como se pon an a jugar.
Yapu, ya estamos cerca? preguntaba Sariri.
S , ven, corre respond a corriendo, detr s de l su
mujer. Muy pronto llegaron al lugar, estaban muchos
soldados que ten an el hanchari dorado, muchos de ellos se
acercaron a Sariri contentos de verlo y preguntaron por
Yawsa a.
l se encuentra bien respond a Sariri.
Ser posible que vuelva a liderarnos? preguntaba
una guerrera.
No seas tonta, el no regresar por ti estaba
bromeando otra de ellas.
El regresar cuando todo este preparado, seguro le
dar gusto de verlos a todos les dec a Sariri.
Y Llumpha, sigue tan hermosa como siempre
preguntaba un soldado.
Soy un puma no una persona, para mi todos ustedes
son feos respond a Sariri.
Entiendo, solo puedes mirar gatas, no? bromeaba
el soldado.
Por otro lado Oramke era guiado por Yapu en donde el
l der del ej rcito se encontraba.
Al llegar, Yapu entra en la puerta que se encontraba
atravesando el cerro, obviamente el ej rcito estaba oculto
dentro de los cerros y tal vez bajo el suelo, Yapu hizo que
Oramke entrara en la cueva.
76
Oramke entr con algo de desconfianza, pero se sent a
calmado a la vez y tal vez nada suceder a, al entrar estaba
el l der del ej rcito haciendo una reverencia.
Sea bienvenido, Villka Oramke, lo hemos estado
esperando el l der se pone de pie y se sienta sobre pieles
y pidi que Oramke lo acompa ara, y una arquera tra a
agua para beber.
Por qu me ha llamado, comandante? preguntaba
Oramke, en eso la arquera le sirve un vaso de agua.
No fui yo quien te llam , fue el destino, t conoces a
Sariri el puma de Yawsa a, a la laykga Tjayu una hermosa
laykga y tambi n a otros laykgas que te atacaron en
persona, o se presentaron como tus amigos.
S , pero como sabe eso? pregunt Oramke, nadie
puede saber eso para empezar, nadie estaba all que
pueda contar esas cosas, a menos que est n relacionados
con los laykgas que los atacaron o los defendieron.
Nuestra fuente es muy confiable, es una laykga que
tiene una estrecha relaci n con Tjayu.
Qui n es? preguntaba Oramke.
La llamamos la laykga Yupaichasiri, la laykga de la
curaci n, tal vez la viste?
No, no la recuerdo respond a Oramke tratando de
recordar , pero si he o do de ella se lo hab a contado una
vez la laykga Khory Yatichiri.
Eso no es muy importante despu s de todo, el motivo
de tu presencia es por el Kimsa Chamani, sabemos que
tienes uno de estos el l der le mostr su hanchari . Debes
saber que esta arma impresionante solo lo pueden tener los
justos y solo ellos pueden levantarla solo as .
S , me lo ense aron respondi Oramke.
El caso es que no eres el nico que lo tiene, otros
Villkas tambi n lo tienen, algunos extra amente, otros se
les son heredados y pueden manipularlos como si fueran
de ellos leg timamente. Te llevar con ellos para que los
conozcas en eso el l der abre la puerta y deja que Oramke
77
salga primero, entonces Oramke es acompa ado hasta los
Villkas. Ellos no resultaron estar lejos de all , al entrar en
otra cueva se encontraba en un lugar elegante.
Intentamos que los Villkas se sientan como en su
palacio indicaba el l der, los Villkas se encontraban
hablando entre ellos.
Comandante Chama llamaba uno de los Villkas ,
desear a me comunique cuando un nuevo Chamani
aparezca
hablaba aquel que parec a bastante
responsable, y era mayor a Oramke.
Con gusto, se lo comunicar en cuanto aparezca
respond a el l der reverenciando , ahora mismo lleg el
Villka Oramke Khana de la ciudad de Jalaru aquel Villka
examin a Oramke.
Comun queme en cuanto un Villka se retire con su
laykga
rdenaba el Villka, y luego dirigi la mirada a
Oramke.
Villka de Jalaru, lamento lo que ocurre con su
territorio. Lamentablemente los dem s no podemos hacer
mucho, se viene una amenaza de guerra y todos nos
hemos estado preparando para defendernos
Oramke estaba sorprendido y preguntaba con inter s.
Con quienes ser la guerra?
Todav a no lo sabemos, pero los laykgas han definido
una guerra superior, es posible que dure poco tiempo si
solo nos defendemos y estamos preparados.
Entonces ser una guerra corta? preguntaba
nuevamente con inter s. Las guerras siempre hab an
durado a os, incluso una guerra casi duro cien a os
decimales.
Podr a ser
Y por que no los invadimos y deshacernos de ellos
de una vez? preguntaba Oramke.
Lo que nuestro imperio quiere realmente es combatir
contra los Achatanza, debes saber muy bien que son ellos
nuestros mayores rivales ya se hab an hecho guerra
78
contra los Achatanza anteriormente y siempre se necesito
armas m s fuertes para derribarlos . Aprende desde ahora,
Oramke, muy pronto nos enviaran a la guerra, y bien por ti
si llegas a ser un Chamani, por que cualquiera de nosotros
podr a serlo dicho esto el Villka se retir de all
reverenciando a su igual, Oramke correspondi . Despu s
de todo aquello Oramke pregunta.
Y todos nosotros presentes, podemos ser del Kimsa
Chamani?
S respond a Chama , al ver a uno de ustedes me
alegr , despu s apareci un cuarto y entonces dud , pero
solo de alguno, pero al final aparecieron muchos de
ustedes y entonces dude de la mayor a, no lo entiendo,
qu sucede?
Oramke pensaba un poco de las cosas que suced an.
Por qu dice esto?, yo tambi n soy un Villka y debo
saberlo.
Se lo digo a cualquiera de los Villkas que lo pregunten,
y a usted especialmente por que la laykga Tjayu quiere que
seas su aprendiz, y usted tendr que escoger a otros
Villkas para llevarlos con la laykga Tjayu. A los dem s
tambi n se los llevar n otros laykgas, no sabemos por qu ,
pero algunos ya se fueron.
Debo escogerlos?, parece dif cil.
Como no conoce a muchos le ser sencillo Villka, yo
apuntar a a cualquiera y eso ser a suficiente, ahora mismo
debe escogerlos.
Ahora mismo!?
S , caminaremos cerca de ellos y cuando alguno de
ellos le llame la atenci n solo d game.
Empecemos entonces comenz Oramke no teniendo
remedio y queriendo terminar con el trabajo de selecci n ,
y por qu tiene que ser ahora? preguntaba Oramke.
La laykga Tjayu desea llev rselos esta noche.
No creo que haga eso, ella se fue a un lugar que nadie
conoce.
79
La laykga Tjayu siempre cumple su palabra, ella
estar de un momento a otro, as que es mejor escoger a
los Villkas ahora.
Ser dif cil escogerlos solo as admit a Oramke, en
ese momento una ni a se le acerca.
Oramke! T tambi n? estaba contenta la ni a.
Causi Naira! Qu haces aqu ?
Yo tambi n tengo esto le mostraba el hanchari que
ella ten a, a diferencia de muchos que el hab a visto ese
ten a una ranura en el centro del arma , all esta Mamani
Chacha y tambi n Lathiri Chikga aquella llevaba a Oramke
tom ndolo de la mano y con ellos iba caminando muy de
cerca el comandante.
Mi Villka, creo que ya eligi a sus amigos observaba
el l der sigui ndolo , le dije que ser a sencillo.
S , qu sencillo la ni a llev a Oramke hasta llegar
con sus amigos, solo al encontrarse se saludaron y el l der
los apart de los dem s y los dirigi a sus aposentos.
Es incre ble que t tambi n est s aqu
dec a
Mamani.
Nosotros tres, ser incre ble hablaba Chikga que solo
contaba a los tres varones y se olvidaba de la ni a Causi. Y
entraron en los aposentos del l der.
Muchas cosas raras est n sucediendo, mis Villkas, en
momentos pienso que los dioses est n jugando con
nosotros, lamento decirles que son demasiados Chamani,
tal vez muchos de ustedes funcionen solo como se uelos,
en cualquier momento solo llegar n a quedar solo tres de
ustedes.
Que podemos ser se uelos? preguntaba Mamani.
No importa si estoy cerca de ti le hablaba Causi a
Chikga.
Todo esto parece rid culo hablaba Chikga , es cierto
que somos demasiados, tal vez muchos de nosotros
mueran.
80
La profec a dice que tres de ustedes conformar n el
Kimsa Chamani continuaba el l der , pero a ustedes se los
llevar la laykga Tjayu y seguramente ella les ense ar
Oramke qued pensando, entonces el l der tom los brazos
de Oramke, le estaba colocandoalgunas manillas hechas
de metal dorado.
Qu son estos? preguntaba Oramke.
Son armas defensivas respond a el l der , espero
que le sean tiles.
En ese momento llegaba la laykga Tjayu y se mostraba
en la puerta contenta como si nada le hubiera ocurrido y
tambi n estaba Histata.
Tjayu! ? Qu pas ? preguntaba Oramke.
No pas nada la laykga Tjayu mostraba contento ,
ya debemos irnos, ya es hora se encontraba Tjayu pasiva
como siempre, Chama el l der se acerc a ella.
Laykga Tjayu, desea algo m s de nosotros?
L der Chama es un gusto verlo, pero ya es hora de
irme anunciaba Tjayu.
Es un placer verla de nuevo laykga Tjayu, no ha
cambiado nada, contin a tan hermosa como siempre.
No m s halagos interrumpi Tjayu.
Entiendo, puede llev rselos Chama hizo traer llamas
para cada uno de los ni os y los hicieron montar en ellos,
llevaba cada una de las llamas alg n bulto de provisiones,
ya estaban conscientes de que los Villkas se ir an, y que al
final ninguno de ellos quedar a.
Por otro lado Ajayu y Khora continuaban corriendo
montados sobre una alpaga y con la otra que estaba atado
con la que montaban, la kullkuta dej de volar y se
transform en mujer, obviamente Ajayu se sorprendi , el no
sab a que la kullkuta era tambi n mujer.
Eres una laykga? pregunt Ajayu muy interesado.
S , pero no tan fuerte como Tjayu y los dem s, a
dem s soy aprendiz aclaraba con su voz tranquila y dulce
81
para Ajayu , descansaremos aqu , las alpagas deben
descansar.
No estamos cansados respondia una de las alpagas
con la voz masculina y joven.
Hablan!? observaba Ajayu.
S respondia la otra que ten a la voz femenina ,
somos viejos amigos de Tjayu, nos pidieron que los
traj ramos aqu .
Ajayu se ve a contento de ver amigos de Tjayu que
eran alpagas totalmente blancas, tanto como aquellas
nubes que dicen que no habr lluvia.
Y ustedes como se llaman preguntaba Ajayu.
Yo soy Huyphi Hankko respond a la alpaga hembra.
Y yo soy Apachita Khuna respond a el macho.
Khora! Llamaba Ajayu , ven a saludar, son amigos
de Tjayu. Pero Khora estaba perdida en su tristeza y no
pon a atenci n a Ajayu, entendiendo esto, el muchacho se
limit a dejarla en paz.
En aquel momento el sol se escond a ya, y Khora se
sent a triste por dejar la ciudad donde ella hab a vivido y tal
vez nunca m s regresar a. Se alegraba un poco al ver el
horizonte rojo, pues es pasivo y tranquilo, las alpagas se
dispersaron por su parte y dispon an de su tiempo, Ajayu se
levant y desat uno de sus bultos.
Khora, ten Ajayu estaba d ndole a Khora un plato de
oca y tambi n le da un plato a la muchacha kullkuta.
Khora recordaba con tristeza lo que hab a ocurrido,
estaba lejos de su casa y en especial de su madre quien la
mimaba demasiado.
Est s triste de dejar tu casa? preguntaba la kullkuta
a Khora.
S , extra o a mi madre la muchacha mir tambi n el
horizonte y suavemente mencionaba lo que ella sent a.
Yo no conoc a mi madre, nosotras somos raras,
nunca conocimos a nuestras familias. Pero eso me hizo
m s fuerte comentaba la kullkuta sin sentimiento alguno.
82
Ajayu que estaba sentado junto a ella la miraba, la kullkuta
miraba a Khora que al parecer no ten a intensiones de
escucharla, Ajayu tratando de dar vida a las palabras de la
muchacha pregunt .
Como que te hiciste m s fuerte? la muchacha solo
esperaba alguna reacci n de Khora y no as de Ajayu, con
este motivo se dijo a si misma.
Soy una tonta, mis palabras no sirven para consolar a
una ni a. Una ni a es muy sensible, Ajayu, debes
recordarlo siempre le hablaba la kullkuta de manera triste.
No te preocupes, Khora es valiente me salv una vez
comentaba Ajayu con contento, pero Khora aun estaba
deprimida mirando el horizonte.
Ya s
se dec a la kullkuta como si tuviera una gran
idea, y corri hacia Khora y le tap los ojos.
Ahora ver s lo que t quieras ver, Khora indicaba la
muchacha, y Khora no notaba nada al principio, despu s
pudo notar im genes claras como si sus ojos estuvieran
abiertos, vio a su madre sentada en la habitaci n de Khora,
ella lloraba la ausencia de Khora abrazada a sus prendas.
Khora se sent a a n m s triste y comenz a llorar, la
muchacha de inmediato dej que Khora viera la realidad,
pero Khora lloraba sin consuelo, la muchacha se sinti peor
de como estaba al principio.
Por el amor de los dioses, por que soy tan tonta!
gritaba la muchacha sin poder hacer otra cosa, Ajayu que
estaba cerca de ellas se puso a re rse de la muchacha, le
era gracioso solo las palabras de la muchacha.
Y t por qu te r es!? Le gritaba la muchacha
enojada, Ajayu no deten a su risa, le divert a los gestos que
hac a la kullkuta, luego de esto la muchacha intentaba
atraparlo, pero Ajayu se le escapa, pero la muchacha no se
rend a , te ense ar a no re rte de m ! le gritaba la
muchacha.
Re rse de ti es muy divertido
estaba Ajayu
divirti ndose.
83
!Cuando te atrape ver s gritaba m s enojada aun y
lanz ndole piedras y no logrando hacer que le alcanzaran.
Eres una laykga y no puedes alcanzarme? le
gritaba Ajayu como si se divirtiera como nunca.
No me hagas ver como a una tonta y d jate atrapar!
Si me dejo atrapar que me har s?, acaso me
pegar s? la muchacha se detuvo cansada.
No! Gritaba la muchacha, luego dijo bajando la voz y
mirando hacia el suelo jadeando del cansancio , voy a
arrullarte
y cuidarte, cuando este dormido entonces te
matar
luego ella mir a su izquierda, all estaba Ajayu
con una sonrisa.
Ahora que me lo dices no me dejar atrapar estaba
Ajayu burl ndose de la muchacha. Khora entonces
comenz a re rse suavemente, la muchacha continu
persiguiendo a Ajayu y corr an alrededor de Khora, la
muchacha a n le lanzaba piedras que no alcanzaban a
Ajayu, la muchacha se fij al fin en Khora que re a.
T tambi n te r es de m ? Preguntaba muy seria la
muchacha y Khora volvi a llorar , no no llores no era mi
intenci n... Por el amor de dios!, por qu me hicieron
tonta?! preguntaba la muchacha mirando el cielo, al darse
cuenta Khora volv a a re r, esta vez a carcajadas y
agarr ndose del vientre, entonces la muchacha dej de
enojarse y se alej de all con una sonrisa.
M s tarde Ajayu acompa aba silenciosamente a Khora
que ya estaba m s tranquila y ya no lloraba, Khora se
acerc a la muchacha.
Gracias, estoy feliz de conocerte la muchacha que
estaba sentada es abrazada por Khora en forma de
agradecimiento, la muchacha ser a para Khora la nica
persona cercana a su madre, y aquella corresponde al
abrazo. En ese momento aparece Tjayu, con ellos estaba
Oramke y los tres Villkas que ven an con l.
Khora, Ajayu llamaba Oramke, Ajayu reconoci a los
Villkas por su forma de vestir y camin tranquilamente hacia
84
su Villka, al estar a unos pasos de l se arrodill mostrando
respeto, en cambio Khora no se movi de donde estaba.
Parece que lo has hecho bien hablaba Tjayu
dirigi ndose a la muchacha que se encontraba con Khora .
Y t dec as que no te llevabas bien con los ni os.
Tal vez me lleve bien con esta ni a mostraba la
muchacha con contento, Khora al ver a Tjayu corre hacia
ella , o quiz no contradec a la muchacha no dejando de
sonre r.
Quiero que me digas lo que sucede orden Tjayu a la
kullkuta.
Mientras tanto Oramke presentaba a sus amigos, Ajayu
se encontraba reverenciando.
l es el Villka y mi primo Lathiri Chikga del ayllu de
Intimayta, hijo de la guerrera U chuqui a Thaya Chikga
inclinaba un poco la cabeza.
l es Mamani Chacha continuaba Oramke , Mallku
del ayllu Kellka, hijo del sabio Inti Alsu de la misma
manera Mamani inclinaba la cabeza al presentarlo.
Ella es la Villka Causi Naira y mi prima del ayllu
Acarapi, hija del guerrero Wiri Ari y prometida de Chikga la
Villka inclinaba la cabeza como los dem s, Oramke se
acerc a Ajayu y a Khora para presentarlos.
Esta ni a es Khora Pankara anunciaba Oramke, las
presentaciones se hacen por orden de importancia, o sea
se comienza por el m s importante y se termina por el
menos importante , hija del guerrero Thunqui a Haniwa y
la guerrera Pankara Kapiri Khora al igual que los dem s
inclinaba la cabeza para saludarlos.
Este ni o es Ajayu Wi ay hijo de el campesino y
guerrero Chuima Thuru y la guerrera y campesina
Patanakata Khora de la misma manera inclina la cabeza.
Pero Ajayu no solo es un campesino a ad a Khora .
El es tambi n un guerrero hablaba Khora que escuch los
rumores de que Ajayu era invencible en las peleas. Aquello
ocurri cuando llegaron con los pastores, y por no haber
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sido vencido aquello lo hac a un guerrero, entonces es m s
importante que Khora.
En verdad es un guerrero? preguntaba el Villka
Chikga. Oramke hab a olvidado que vio a Ajayu deteniendo
flechas disparadas y que su padre Chuima Thuru le hab a
ense ado todo aquello, si pod a detener flechas en el aire
entonces si es un guerrero, Chikga se adelant a Oramke ,
en verdad es un guerrero?
pregunt
Chikga
personalmente a Ajayu a lo que l responde.
No, en verdad, me han vencido en una ocasi n
Khora de inmediato interviene.
Pero aquella vez fue por mi culpa Chikga mir a los
ojos de Ajayu.
Yo tambi n soy un guerrero hacia entender Chikga ,
y quiero medir mis fuerzas contigo Chikga estaba
se alando con el hanchari a la cara de Ajayu, era un duelo,
pero en ese momento Ajayu no ten a ning n arma y
Oramke lo hace conocer.
Pero Ajayu no tiene ning n arma y mucho menos un
arma como esa y de inmediato el b culo de Ajayu
apareci clavado en frente de l.
Es el b culo de Ajayu! afirm Khora. Ajayu estaba
sorprendido, aquello solo hab a aparecido en el mundo de
laykgas y era raro verlo en el mundo terrenal, entonces
Ajayu se acerc lentamente al b culo. Era un duelo con un
Villka y era algo que no deb a rechazar, Ajayu quit del
suelo el b culo y vio al Villka Chikga en frente de l.
De inmediato Chikga ataca velozmente, Ajayu hace que
el b culo gire con las dos manos y desv a el ataque, Chikga
ataca de lado, pero Ajayu se defiende y con un movimiento
hace que Chikga quede desarmado y en el suelo, Ajayu se
encontraba de pie sin amenazarlo, lo que es un error.
Humillaci n hablaba en voz baja Mamani y se
encontraba sorprendido, ya que seg n l, Chikga era
invencible y Ajayu quien se supon a era un campesino lo
hab a desarmado en un abrir y cerrar de ojos, y en estos
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momentos seg n los Villkas, aquel estaba haciendo alarde
de su fuerza humillando a Chikga, Causi corri hacia
Chikga quien es su prometido.
Qui n te crees!? gritaba molesta la Villka Causi a
Ajayu, en realidad Ajayu no sab a lo que estaba ocurriendo,
ya que los ni os con quienes l combat a solo se retiraban
si venc an, obviamente Ajayu no estaba conectado con los
Villkas.
Ajayu se acercaba Oramke . Debiste terminar con la
punta del b culo en el cuello de Chikga, al no hacer eso los
Villkas nos sentimos ofendidos estaba Oramke indignado
pero tambi n amigableme, luego apareci Tjayu en la
escena.
Ya v monos, debemos llegar esta noche orden
Tjayu no habiendo notado lo ocurrido, de ser as , a n as
hubiera dejado las cosas como estaban, ninguno de los
ni os dijo algo y montaron sus cam lidos callados, solo
Khora se acerc a Ajayu.
Perd name se disculpaba Khora, Ajayu entonces
not que por lo menos ten a una amiga.
No debes preocuparte por nada hablaba la voz de
Aruma , creo yo, que son tonter as.
Tienes buenas amigas interven a la alpaga hembra.
Otra cosa interven a la alpaga macho si a n as te
sientes solo, debes saber que por lo menos te tienes a ti
mismo culminaba.
Entonces Ajayu sinti acompa ado, una simpleza como
esta le era superado, ahora aunque estuviera solo.
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CAPITULO V
AMIGO ANONIMO
Calladamente llegaron por fin a un lugar donde todos
pueden descansar, hab a all una peque a casa clavada en
las faldas de la monta a, aquella casi no se pod a encontrar
a simple vista, ya que estaba rodeado de todo un bosque
de ke ua y de otras plantas que crec an all .
Descansaremos aqu indic Tjayu, y entraron en la
casa, el lugar parec a c modo, entrando en la casa se not
que estaba dividida en otras habitaciones m s, los Villkas
se separaron de Ajayu y se acomodaron en distintas
habitaciones, las alpagas se quedaron junto a las cuatro
llamas que eran de los Villkas dispers ndose por el exterior.
Por su parte, Khora era la nica que estaba Ajayu.
Se quedaron a descansar all esa noche, el cansancio
dej dormir r pidamente a los Villkas. Por su parte Ajayu no
pod a dormir, hab a ofendido a un Villka, Khora tampoco
pod a dormir hab a abandonado su casa donde su madre la
extra aba. Esa noche pod an haber hablado de sus
problemas, pero no era necesario, los dos cerraron los ojos
y trataron de dormir sin decirse nada. M s tarde, cuando
Ajayu entraba en el sue o, Aruma lo interrumpi .
No debes preocuparte por nada, Ajayu. Estaremos
tristes, pero lo tuyo no es nada en comparaci n de lo que
sufro yo Aruma ten a toda la raz n, lo de Ajayu no se
puede comparar con lo que sufr a Aruma que siempre a
estado encerrada en un solo lugar y obscuro.
Aruma hablaba Ajayu , no s que decirte. Soy fuerte,
y esto no debe preocuparme.
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S , as debe ser siempre, siempre debes mostrar valor
y no importando con quienes te afrontes, ese Villka no es
nada comparado contigo.
Por qu lo dices? le preguntaba Ajayu con inter s,
la ni a laykga se call en ese momento, pero respondi un
poco t mida.
Es que yo
te admiro Ajayu se encontraba
pensando.
Por qu
no me hablaste desde hace rato?
Necesitaba compa a.
Es que
no quiero hablar contigo si pueden
escucharnos a la ni a se la o a como si estuviera t mida
por algo.
Por qu no?
Es que
yo
puedo decir muchas cosas, que no
quiero decir y no quiero que nadie lo sepa.
Que sepan qu ?
Oh Ajayu! Ja, ja la ni a re a, uno no entiende el por
qu , qu malo eres!, ya no hablar contigo y el colibr
por el cual suele hablar la ni a laykga dej de resplandecer.
Ma ana ya veremos dec a Ajayu ya m s tranquilo y
se acomod para dormir, luego not que Khora no dorm a.
Khora entonces dirig a la mirada a Ajayu.
T crees que regresemos pronto? pregunto luego.
No lo s respondia Ajayu , quiz regresemos pronto.
Debemos esperar.
Se callaron, y luego se escuch el sonido de una quena
que proven a del colibr , y esto ayud
a dormir
profundamente a los ni os.
Lleg la ma ana. Despu s de la pelea anterior contra
Chikga, aquel se ve a muy molesto con Ajayu ya desde el
d a anterior, por su parte Ajayu no se encontrar a con l ,
pero por otro lado quisiera disculparse con el Villka, por que
de todos modos era un Villka, pero aquel estaba dormido, o
hac a que estaba dormido.
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Como siempre Ajayu se levant temprano y se puso a
caminar por el campo, se sent a observar el rio que se
encontraba a buena distancia de all , en la parte superior
del cerro se encontraban las alpagas junto a los dem s
cam lidos, y no muy distante de Ajayu, estaba Tjayu como
en una anterior ocasi n.
Qu sucede, Ajayu? preguntaba la laykga muy
interesada. Para Tjayu, Chikga es quien tiene toda la culpa,
Ajayu demostr ser mejor y Chikga deber a aceptarlo, como
sea deben recordar que los laykgas pueden saber muchas
cosas sin consultar a otras personas.
No sucede nada, solo quise caminar comentaba
Ajayu.
Lo que sucedi no debe preocuparte, Ajayu.
No me preocupa para nada respond a Ajayu, adem s
lo mismo le hab a dicho Aruma, y a adi , pero me molesta
que piense que lo he ofendido, adem s pele con todo,
olvid ndose que era solo una pr ctica y se puso muy
violento.
T notaste eso? Preguntaba la laykga, C mo uno
puede notar un detalle como ese en tan solo un momento
de batalla? , Pero t , a n as peleaste con violencia
a adi Tjayu.
No quise hacerlo, pero pens que se sentir a ofendido
si no lo hiciera, tambi n sent a que aunque me detuviera el
podr a matarme Tjayu entendi que Ajayu ten a un real
instinto de guerrero, es realmente digno de sus padres.
Ahora todo est bien, ya no te preocupes por nada.
Ven aqu , Ajayu, y si ntate a mi lado.
Ajayu se sent al lado de Tjayu, era lo nico que el
pod a hacer por el momento, adem s Tjayu siempre tiene
maneras de consuelo.
Por otro lado, la Villka Causi la prometida del Villka
Chikga tambi n estaba enojada con Ajayu, ella se hab a
levantado poco despu s de Ajayu y tampoco hab a podido
dormir despu s de haber despertado por la media noche,
91
aun ya en la madrugada no hab a olvidado nada de lo que
hab a ocurrido, continuaba enfadada, as que en ese
momento se levant y busc a Ajayu. Primero se acerc
donde l dormir a, solo encontr a Khora, se alej de all y
sali afuera, muy pronto encontr a Ajayu y con l a Tjayu.
Causi!, que bueno que est s aqu saludaba Tjayu al
verla, pero Causi no respondi y se dirigi directamente
hacia Ajayu.
Ni o, debes disculparte con Chikga! reclamaba la
Villka con molestia, Tjayu volvi a mirar a Causi.
No puede hacerlo respond a Tjayu con paciencia ,
sus errores son m nimos al de el Villka, l es quien deber a
disculparse Tjayu volvi a desviar la mirada hacia el
horizonte . Ajayu Tjayu dirigi la mirada a Ajayu , te
ordeno que no te disculpes con ning n Villka.
Ajayu se puso de pie sin saber que hacer, la ni a Villka
ten a toda la autoridad de su imperio, pero la laykga Tjayu
ten a toda la sabidur a.
Disc lpate con tu Villka continuaba molesta Causi
ignorando las palabras de Tjayu que ya no dec a nada, la
laykga coloc sus manos tras su cuello y se apoy en ellos
recost ndose en el suelo.
Ajayu se alejaba de all calmado y no tratando que la
Villka lo molestara, pero la ni a es persistente y lo segu a
con celo. Ya a una buena distancia de all la ni a hech un
grito, Ajayu mir a su espalda, era una serpiente que
lentamente pasaba entre las piernas de la ni a, al parecer
busca calor y la serpiente es especialmente confianzuda, la
ni a se queda tiesa del miedo. Ajayu corre hacia ella, la
serpiente continuaba justamente en los pies de la ni a que
estaba totalmente asustada, callada y no pod a hacer nada
por que estaba confundida, sus ojos lagrimeaban de miedo.
Serpiente, por favor no lastimes a mi Villka instaba
Ajayu , te ruego que la dejes en paz continuaba Ajayu, la
serpiente levant su cabeza como si escuchara a Ajayu si
quieres abrigo tal vez te encuentres mejor en esta chuspa
92
recomendaba Ajayu mostr ndole una bolsa peque a, la
serpiente se alej de Causi y se acerc a la chuspa de
Ajayu, y este dej que la serpiente entrara en el, sucedido
aquello se la guard .
Vamos a matarla
ordenaba Causi totalmente
recuperada de su miedo.
Mi Villka, ella es mi amiga ahora y no tiene intensiones
de lastimar a alguien Causi se enoja y se aleja molesta de
all , en frente de ella estaba Tjayu.
Causi, no debes enfadarte con Ajayu de esa manera,
de no ser por l, esa serpiente te habr a mordido y tal vez
morir as la ni a no escuchaba a Tjayu , yo dejar a que
mueras continuaba Tjayu con paciencia.
No se lo agradecer hasta que ese campesino se
disculpe con Chikga, y no necesito tu compasi n.
Por otro lado se encontraba Khora despertando de su
sue o, se encaminaba hacia la puerta, pero antes de llegar
a ella observa un hueco, dentro estaba la kullkuta, Khora la
despierta solo al mirarla y sin hacer ruido.
T , qu haces mir ndome? preguntaba la kullkuta
mirando fijamente a Khora que tal vez est un poco
recuperada, despu s de todo a ella le gustaba estos
ambientes. La kullkuta no tendr a que arruinarlo.
Eres muy linda cuando duermes como kullkuta
comentaba Khora.
Te haces la burla de m ? preguntaba la kullkuta
molestada por despertarse.
No me burlo, debe ser muy divertido ser una kullkuta,
poder volar y ver los paisajes desde el cielo la kullkuta
entendi lo que quer a Khora y habl con amistad.
Si quieres te puedo ense ar propuso la kullkuta.
De verdad?! Khora mostraba su felicidad con una
sonrisa, y en ese momento la kullkuta sal a de su hueco de
un vuelo y se transformaba en mujer . Ser kullkuta debe
tener ventajas, no hace falta que tengas que vestirte
93
observaba Khora viendo que la vestimenta de la kullkuta
era la misma que usaba desde el d a anterior y como
kullkuta no ten a que quit rselo.
No, no hace falta, las prendas que tengo puestas son
parte de la magia de convertirse en kullkuta.
De verdad?
S , eres mi amiga, y te prometo que muy pronto
tambi n volar s como la kullkuta Khora encontr la
felicidad que hab a perdido.
Te lo agradecer mucho estaba muy contenta Khora.
Alg n d a podr hacerlo sin necesidad de ellas, pero
por ahora tendr que usarlas.
En ese momento aparec a Causi enojada e
interrumpiendo y pasando en medio de la kullkuta y Khora.
De inmediato entraba Tjayu tambien.
Ni os, ya es momento de despertar ordenaba Tjayu
mientras sacaba unas vasijas para traer agua , deben ir al
r o a traer agua y algunos peces, Sariri e Histata los
acompa aran estaba Tjayu muy tranquila colocando
delante de los seis ni os todos los utensilios que ella hab a
encontrado.
Nosotros no iremos, somos Villkas protestaba Causi
con orgullo y tajantemente.
Ella tiene raz n a ad a Mamani.
Ustedes me decepcionan realmente hablaba Tjayu
mientras sal a entre los arboles que se encontraban en la
puerta.
Yo ir ofreci Ajayu, pero Causi no se lo permitir a.
T no te iras hasta disculparte con Chikga.
Si no traigo el agua y peces que beber n y comer n
los Villkas? preguntaba Ajayu muy tranquilo, la ni a se
enoj y no supo que decir, pues el ten a raz n.
Yo ir contigo se ofrec a Khora acerc ndose a Ajayu,
Sariri se acerc y dej que Khora y Ajayu se montaran.
Yo tambi n ir con ustedes habl Oramke.
94
Por qu t tienes que ir? preguntaba Causi molesta.
En ese momento Histata se acercaba a Oramke para que
Oramke se monte en ella.
Ellos son mis amigos comentaba Oramke mientras
se montaba.
T no debes ir, eres un Villka, que vayan ellos
continuaba Causi.
Yo ir , es mejor estar con ellos dec a Oramke.
Y nosotros, acaso no somos tus amigos?
preguntaba molesto Chikga.
Ya debemos irnos, se har tarde para el desayuno
hablaba Histata, los cachorros se acercaban felices para ir
con sus padres, estaban los tres.
Chux a Naira! se sorprendi Oramke, el cachorro
hubo muerto peleando contra el laykga de ninaruna, pero
ahora estaba all sano y salvo. El cachorro mir a Oramke.
Villka Oramke, que bueno que se encuentre bien
hablaba el cachorro.
Pero t est s muerto!
No, pero me hubiera dolido mucho si Tjayu no me
hubiera sacado de all en ese momento el cachorro miraba
con contento.
Hijos interrumpi Sariri dirigi ndose a sus tres
cachorros , ustedes cuiden de los Villkas ordenaba Sariri,
los cachorros regresaron no muy contentos de la decisi n
de su padre. Sariri e Histata ya se marchaban, Causi y
Chikga estaban molestos, a Mamani no le importaba y
continuaba recostado.
Mientras Oramke iba montado en Histata observaba a
Ajayu y a Khora que ten a su quijada en la cabeza de Sariri,
desde all Khora observaba contenta el paisaje, la discusi n
de los Villkas no hab a afectado en nada a la ni a.
Ajayu que estaba a la espalda de Khora se encontraba
m s distanciado y distra do con los rboles. Luego Ajayu
vio flores, los cort y se acerc a Khora, Khora se da la
vuelta y se puso frente a frente con Ajayu, Khora estaba
95
contenta y pon a flores en el cabello de Ajayu, ellos estaban
contentos. Ajayu que se ve a molesto, se pon a contento
con la presencia de Khora, tal vez Ajayu olvidaba su
discusi n con Causi la Villka.
Ya llegamos anunciaba Histata y hac a que Oramke
bajara de ella, luego Ajayu baj de Sariri y ayud a Khora a
bajar del puma, Oramke se acerc a Ajayu.
Ajayu lo llam el Villka Oramke , debes perdonar a
mis amigos hablaba Oramke acerc ndose a Ajayu que se
qued sorprendido, los dem s Villkas le hab an pedido que
se disculpara, pero Oramke ped a que los perdonara, luego
Oramke simplemente continu y se dispon a a manipular
las vasijas.
Eres muy maduro, Oramke observaba Sariri.
Ajayu continuaba Oramke , Mamani, Chikga y Caus ,
son mis amigos. Pero nunca los he visto de esa manera,
eso es por que no te conocen ni a Khora. Tal vez yo
actuaria como ellos hace mucho. Ajayu como t Villka
principal te ordeno que no te disculpes con ellos.
Ajayu se vio en problemas, Ajayu quer a disculparse
con Chikga, pero esta es la segunda vez que o a la misma
orden.
Por qu no debo hacerlo? Preguntaba Ajayu.
Quiero saber hasta donde llegan ellos, y espero que te
conozcan como te conozco yo.
Por otro lado Causi se encontraba sola, tap ndose la
cara con las manos, ella se encontraba triste por lo que
hab a sucedido. Mamani y Chikga estaban dentro de la
casa de Tjayu, tal ves ellos no estaban molestos como
ella pensaba Causi. En ese momento se acerca la kullkuta
volando y transform ndose en su forma humana, al estar al
lado de ella pregunta como una amiga.
Sola, por qu ? La kullkuta miraba a los ojos de la
ni a , tus amigos est n dentro, por qu no est s con
ellos? Est s molesta con ellos tambi n?
96
No estoy molesta con ellos, estoy molesta con
Oramke que prefiere a esos campesinos, estoy molesta
tambi n con ese campesino, ese ni o desleal, si estuviera
en casa har a que le corten la cabeza la ni a hablaba con
molestia.
Sabes qu ?, a pesar de que seas una ni a dulce ya
empiezo a odiarte, eres caprichosa y tonta.
La ni a se pone de pie enfadada.
Ordenar que te cacen y te cocinen dec a muy
molesta la ni a.
No te tengo miedo, si quisiera te matar a ahora y no
har as esa orden dec a la kullkuta muy tranquila , si de
alguna manera yo te salvara o ayudara me perdonar as la
vida? preguntaba la kullkuta.
Tal vez continuaba Causi con enojo.
Tengo entendido que Ajayu te ayud con una
serpiente, tal vez la serpiente hasta pudo matarte, por qu
lo sigues odiando?, el pod a dejar que la serpiente acabara
con tu vida y el as no tendr a problemas contigo, debe ser
demasiado amable, yo dejar a que la serpiente acabara con
tu vida
la kullkuta notaba que la ni a no pon a atenci n,
pero la muchahca kullkuta continuaba . l es Ajayu Wi ay,
el esp ritu eterno, eterno por que al respetar a sus iguales,
superiores y tambi n inferiores los dioses le regalan la vida,
se puede decir que hace honor a su nombre y seg n
entiendo nunca te ofendi , y t , Causi Naira, ojos de
esta o.
Y eso qu ? interrump a Causi con enojo.
Tus ojos son fr os y demuestran odio, tambi n haces
honor a tu nombre, tus ojos brillan como el esta o, pero
brillan de odio. No puedes ser buena con Ajayu?
No puedo ser buena con l, el humill al Villka Chikga
mi prometido.
Eres una dulce Khoya y toda tu familia es de la
realeza. Pero debes saber que hasta ustedes mueren,
97
deber as tenerle miedo a Ajayu, el es fuerte, h bil e
inteligente, solo su amabilidad no lo hace un feroz guerrero.
Y eso qu ?, si ese ni o no se disculpa, mandar a
que le corten la cabeza estaba la ni a con enfado
soberbio , o mejor, har que le corten las manos.
Esas palabras molestaron a la kullkuta.
Ni a malcriada! Estaba la kullkuta con enojo al fin ,
las serpientes son bastante tranquilas, a n si est s a solas
con ellas qu tales la paciencia y te morder n el cuello la
kullkuta se retira decepcionada de la ni a.
Causi es una ni a bastante persistente, as que se
dirige hacia Ajayu para exigirle que se disculpe con el Villka
Chikga, la kullkuta observaba la marcha de la ni a, vio
como se alejaba del lugar, al ya no ver a la ni a la kullkuta
sinti presencias diferentes a las que conoc a y se dirige
hacia Tjayu con apuro.
Mientras tanto Tjayu se encontraba mirando un muro
enorme hecho de metal que reflejaba a la laykga como si
fuera un espejo enorme, Tjayu se encontraba sentada y
cerraba los ojos, parec a que sent a el exterior, la kullkuta
aparece en el momento.
Ya s lo que me dir s, trae a las alpagas y dem s se
adelant la laykga, se puso de pie y camin hacia la puerta
y habl
con Histata desde all transportando sus
pensamientos en los de Histata Histata debes traer a los
ni os, pronto.
Por qu ? Acaso ocurre algo malo? pregunt
Histata estando en el r o.
Es importante, la laykga Cillu Khana ha encontrado
nuestras huellas, tiene rdenes de encontrarnos y en
especial asesinarme.
Llevar a los ni os ahora mismo respondi Histata,
mir hacia su amado Sariri y este de inmediato le dirigi la
mirada, Sariri entendi y corri hacia los ni os que se
98
encontraban dentro el agua tratando de pescar algunos
peces con lanzas.
Ajayu ya hab a pescado algunos peces, Oramke
intentaba pescar, pero no era tan h bil como Ajayu, Khora
solo estaba sentada en una piedra moj ndose los pies, en
ese momento aparec a la ni a Caus , tal vez ella habr a
corrido, ya que se mostraba levemente cansada.
Campesino Ajayu! Gritaba la ni a, Ajayu trataba de
ignorarla por las rdenes que le hab an dado . Ajayu,
disc lpate con tu Villka Chikga! continuaba la ni a, de
inmediato Sariri interrump a.
Ni os debemos volver, hay problemas dec a Sariri,
los ni os en ese momento se detuvieron y Khora se
levant , los ni os miraban a Sariri mostrando su duda, y
Causi hac a como si no hubiera escuchado.
Acaso no me escuchaste ni o? preguntaba furiosa
la ni a, en ese momento apareci un titi, o sea un gato
antino de color gris m s grande que un gato casero, a
pesar de su estatura peque a el gato titi es feroz y se
encontraba en la copa de un rbol, Causi lo mir .
Qu animal es ese? preguntaba Causi.
Los encontr
dijo el titi dirigi ndose al puma y a los
ni os, Causi se sorprendi al ver otro animal que hablaba.
Qu simp tico! hablaba Khora mirando al titi.
Qui n eres y qu quieres, titi? pregunt Sariri
haciendo gala de sus poderosas defensas y acompa ado
de su fiel Histata.
Quien soy, no importa respond a el titi , pero lo que
quiero es que me entreguen a los ni os y no pongan
resistencia hablaba el titi con un tono de voz amenazante
y pasivo, para ser peque o el gato es muy valiente.
No podr s t solo con nosotros, as que vete
amenazaba Histata con su voz femenina y tranquila.
99
No soy el nico que est tras sus rastros y no piensen
que vengo de parte de Cillu el titi baj de un brinco del
rbol y se transform en un laykga.
Eres un uywa hakki! observ Khora exalt ndose.
Y no soy el nico afirmaba el laykga.
V yanse ni os, nosotros nos enfrentaremos a l
ordenaba Sariri a los ni os.
Ese uywa es fuerte, yo te ayudar , Sariri respondi
Ajayu agarrando la lanza con la que pescaba, pero en ese
momento al lado derecho de Ajayu aparec a el b culo, y en
la cintura de Khora aparec a la copa. Detr s de Ajayu se
puso Oramke y consiguientemente Khora apuntaba con un
arco a la cabeza del uywa, Causi sin saber que hacer solo
se oculta a la espalda de su anterior salvador que es Ajayu.
Son m s valientes de lo que yo me imaginaba, pero
son unos tontos habl el uywa sacando un arma de entre
sus prendas y se hech al ataque.
Tjayu sinti el peligro en que se encontraban los ni os y
se puso de pie.
Qu haremos? preguntaba la kullkuta.
Trabajemos de inmediato, que todos ayuden.
Mientras tanto Sariri h bilmente se enfrentaba al uywa
que convertido en titi es mucho m s h bil que Sariri, el titi
usaba sus colmillos para da ar las extremidades de Sariri,
finalmente Sariri logra aplastar al uywa.
R ndete, Sariri
ordenaba el uywa titi estando
atrapado por el cuello por la zarpa de Sariri.
Por qu dices eso? preguntaba Khora que se
acercaba lentamente a ellos, definitivamente el titi estaba
perdido, no ten a oportunidad contra un verdadero gato que
es Sariri. Mientras caminaba Khora, sinti como pisaba una
tablilla, lo observ y vio que ten a escrituras, Khora con
cuidado lo ley lentamente.
No soy tu enemigo, debes saber que los laykgas
tenemos corazones distintos de los unos y de los otros,
100
algunos somos buenos, algunos somos despreciables, pero
yo dar mi vida por los dem s
D jenlo habl Khora habiendo le do solo una primera
parte de la tablilla.
Por qu ? pregunt Oramke.
Miren Khora mostraba la tablilla.
Eres un traidor! grit un titi diferente que apareci
entre otros que se encontraban en los rboles, son muchos
titis, es obvio que el grupo conformado de dos pumas y
cuatro ni os es insignificante ante tantos, el titi que estaba
en la zarpa de Sariri comenz a hablar calmadamente.
V yanse, cu dense de los titis y de la laykga Cillu, no
pierdan esa tablilla, en estos momentos ella sabe en donde
se encuentran, y que la he traicionado.
Eres leal a nosotros! Observ Histata , ven con
nosotros propon a despu s.
No, ella sabr donde me encuentro y sabr donde
est n ustedes.
En ese momento Sariri lo suelta, el uywa titi se
transform en su forma humana otra vez.
Por qu nos atacaste leal? pregunt Sariri.
Por que Cillu sabe donde me encuentro y cuales son
las palabras que salen de mi boca, pero me descubrieron,
ya nada importa, v yanse!
No, uywa, te ayudaremos dec a Histata con la voz
tranquila como siempre.
Son unos tontos! Insist a el titi , nunca lo lograremos
as , v yanse, yo tratar de detenerlos lo m s posible
continuaba el titi con fiereza.
Yo nunca abandono a mis amigos insisti Sariri,
divisaron a su frente y estaban rodeados de titis que ya se
estaban organizando y se pon an alrededor de los pumas y
de los ni os a una distancia de diez pasos. Entonces los
ni os prepararon sus armas, en cualquier momento
tendr an que pelear.
101
As no ayudaremos a nadie observ el uywa . Vete
Sariri, corran en este momento.
No amigo, no dejar que mueras solo aqu , si peleas
aqu pelearemos contigo, si quieres te llevaremos con
nosotros insist a Sariri, el uywa puso su mano en la
cabeza de Sariri.
Eres un gran amigo, Sariri, si me llevan los retrasar .
Y no me har a llamar tu amigo.
Pero qu dices?
Estando yo vivo aqu no querr s abandonarme, pero si
muero se que no valdr la pena que se queden hablaba el
uywa tranquilo y triste, Sariri no se dio cuenta del por qu ,
pero el uywa ca a al suelo, Sariri reacciona r pidamente y
deja que el uywa caiga sobre su lomo, los ni os se
quedaron quietos viendo la escena, se notaba que el uywa
se hab a quitado la vida, ya no ten a caso quedarse m s
tiempo, y solo queda huir.
V monos Sariri reaccion con el uywa en su lomo,
Histata recogi a Ajayu y Khora, Sariri a Oramke y a Caus ,
y corrieron veloces con los titis persigui ndolos con una
velocidad casi a la par de los pumas. Los titis son veloces,
pero no tanto como un puma, as que Sariri e Histata
podr an tener ventaja, pero la carga que ten an los hac an
lentos.
Oramke y Causi observaban al moribundo uywa, no
supieron que decir o que pensar, solo pod an sentir que la
muerte de un gran guerrero leal no deber a ser olvidada,
pero se sabe que lo olvidaran, muchos otros h roes son
olvidados como el guerrero uywa que los ayud acabando
con su propia vida.
Los titis les daban alcance, Oramke usaba su hanchari
para derribarlos, en ocasiones Sariri e Histata usaban sus
colmillos y zarpas para herirlos, Khora y Ajayu hac an lo
suyo atacando, Ajayu con el b culo y Khora con sus
flechas, Causi se fijaba en si misma, solo observaba el
valor de los pumas y de los ni os, se sinti impotente, ella
102
no sab a como usar su arma, ella solo lo sosten a en sus
manos como si fuera solo un adorno, y se mostraba
enojada consigo misma por no hacer nada para ayudarlos.
Tjayu esperaba a Sariri e Histata, sab a lo que ocurr a y
preparaba la salida y una muy delicada trampa, sali a la
puerta junto con la kullkuta portando arcos y atacaban con
flechas encendidas, las flechas encendidas no ten an como
objetivo a los titis, si no el mismo suelo que al chocar la
flecha el suelo esparc a fuego esparciendo as a los titis.
Entren r pido! les gritaba la kullkuta mientras se
preparaba para disparar otra flecha, los pumas entran en
una cueva que era una salida opcional de la misma casa.
Los Villkas Chikga y Mamani ya estaban all con las
alpagas, Khora se baj de Histata y corr a hacia Tjayu y la
kullkuta.
Qu haces, Khora? preguntaba Histata.
Quiero ayudar respondi Khora.
No hace falta, ni a le interrump a Histata, pero Khora
de todos modos prepar sus armas. De inmediato los titis
ingresaron al ataque, todos hac an lo posible para
defenderse, se notaron en aquel momento ra ces que
sal an del suelo y se enredaban en los titis.
Qu es eso?! preguntaba Khora admirada de lo
que ve a.
Es una hathakgi que est cerca y est de nuestro lado
respond a la kullkuta, para todos era raro, muchos no
hab an o do de alg n hathakgi, pero sucede en ese
momento los titis estaban sobrepasando a aquellas ra ces,
todos los dem s no tuvieron m s remedio que exigirse m s.
Causi miraba sorprendida el valor de la ni a Khora,
tambi n de Ajayu y Oramke que estaban preparados para
pelear. En ese momento las alpagas meten a los ni os en
el interior de la cueva, tambi n entran Tjayu y la kullkuta.
Los titis eran muchos a n, y a n teniendo una hathakgi
de su lado no lograban detenerlos a todos y muchos de
103
ellos logran entrar en la cueva. Un titi llega a atacar a
Caus , en una reacci n r pida Ajayu la protege poni ndose
delante de ella, Ajayu es mordido por otro en la mano que
agarraba su arma y suelta su b culo, despu s de esto otro
titi intenta atacar a Causi en lugar del otro, este peque o
ten a a Causi acorralada y nadie pod a ayudarla, todos
estaban ocupados, Ajayu hab a soltado la bolsa donde se
encontraba la serpiente y esta muerde el cuello del titi
cuando el estaba a punto de atacar a Caus , r pidamente
Ajayu rescata a su mascota, levanta su arma y vuelve al
combate.
Las ra ces de hathakgi funcionaban tambi n dentro la
cueva, pero de nada serv a que los titis estuvieran
atrapados, por que de todos modos ten an sus armas para
continuar combatiendo.
La trampa no funciona! Gritaba la kullkuta, Tjayu y
ella estaban tratando de activar la trampa que hab an
preparado, las flechas de fuego deber an de destruir el
suelo para activarla, pero no consegu an acertar o si
llegaba esto no funcionaba.
Qu sucede? preguntaba la kullkuta.
Tjayu como los dem s laykgas ten a sentidos dem s y
not de inmediato.
Son los Villkas anunciaba Tjayu, la kullkuta mir
hacia ellos, Chikga y Mamani tambi n estaban peleando,
pero no de manera en rgica, todos estaban quedando
d biles por la cantidad de titis que aparec an, y de esta
manera perd an las esperanzas de lograr vencer, y
pareciera que las armas que ten an no eran lo suficiente
como para poder defenderse.
La kullkuta pens un poco y mir tras todos los titis que
estaban frente a ella, mir tambi n a todos sus aliados
combatiendo valientemente as las fuerzas se les acabe,
mir a Khora que era una ni a que empezaba a
simpatizarle. R pidamente se quit las prendas que hac an
que ella se convirtiera en kullkuta.
104
Qu haces? Preguntaba Tjayu con preocupaci n,
ella sab a que era lo que pensaba su amiga la kullkuta. La
kullkuta estaba callada, quieta y pensativa , sin esas
prendas no podr s convertirte en kullkuta! le gritaba Tjayu.
No importa hablaba la muchacha . Que las prendas
se queden con Khora dec a ya con solo algunas prendas
sobre su cuerpo, y algo peculiar en estas prendas era que
ten an huesillos como adornos en la base de la corta falda y
en la prenda que le cubr a el pecho.
Qu intentas hacer? preguntaba Tjayu, la kullkuta
se preparaba para saltar, y ten a una flecha de fuego en
cada mano, y por alguna raz n se not a la muchacha con
las piernas m s fuertes y el cuerpo liviano como si estuviera
dise ada para correr a gran velocidad, la muchacha
ignoraba a Tjayu y dirigi sus palabras a Ajayu.
Ajayu, recu rdame siempre dec a finalmente con
dulzura la muchacha kullkuta, ella se impulsa con todas sus
fuerzas, la muchacha no se transformaba m s en kullkuta,
por que ya no ten a el ropaje que pod a hacer aquello.
En el momento que la muchacha salt , las ra ces de la
laykga de la tierra se perdieron, y aprovech Tjayu para
empujar a todos los titis fuera de la cueva usando viento
desde dentro, as todos los titis fueron expulsados de la
cueva. Y por parte de la muchacha, volando sobre todos los
titis con su forma de mujer se clava en la trampa insertando
las flechas que provocan una explosi n destruyendo la
construcci n de la laykga Tjayu, Sariri, Histata y las alpagas
se apuraron en proteger a los dem s, incluyendo a Tjayu.
Esperaron un momento hasta que todo pasara, luego de
haber terminado de o r los ruidos de la destrucci n, los
ni os estaban tosiendo por el polvo que se hab a generado,
Khora ilumin el lugar con la luz de su mano, todo era
borroso por la cantidad de polvo, y los titis hab an quedado
enterrados, al fin se hab an librado de ellos, pero la kullkuta
tampoco se salv . Tjayu ilumin el interior de la cueva
usando una luz blanca que se esparci por todo el lugar
105
dejando diminutos puntos lucidos, Luego puso su mano en
la pared de piedras que taparon la salida, lloraba silenciosa,
se puso de rodillas y dej que sus l grimas regaran el
suelo, Khora tambi n se acerc a ella y tambi n se puso a
llorar, la kullkuta era una gran amiga, muy joven e
inexperta, y era tambi n muy bondadosa. Ajayu se acerc
tambi n a la pared, se puso muy triste compartiendo el
dolor que las damas presentes sent an, puso su frente en la
pared y pens en la muchacha que el hab a conocido muy
poco, los Villkas estaban separados de ellos, incluyendo a
Oramke, ellos solo estaban sentados y no dec an nada,
ninguno de ellos conoc an muy bien a la kullkuta.
Era mi amiga estaba Khora con tristeza.
Era una gran amiga, a pesar de ser ingenua tambi n
era divertida recordaba Ajayu.
El uywa titi que agonizaba le hablaba a Sariri en el o do,
despu s de esto Sariri se acerca a Tjayu.
Tengo un amigo que necesita de ti, Tjayu Sariri
solicitaba en el o do de Tjayu, la laykga se levant triste y
se dirigi al titi, al encontrarse con l, la laykga mir a Sariri.
Qui n es l? preguntaba la laykga.
El es un amigo, tambi n se arriesg por nosotros,
ahora agoniza la laykga pone su mano sobre la cabeza del
uywa, y este le habl a Tjayu.
La tablilla debes interpretarla de la forma correcta,
solo t puedes hacerlo, aunque la tablilla contenga tristezas
de tu parte solo t puedes interpretarla despu s de un rato
el uywa cierra los ojos del cansancio, y los cerrar a para
siempre.
No te mueras, nosotros te ayudaremos suplicaba
Sariri.
No, no pierdan m s el tiempo conmigo, mientras yo
siga con vida Cillu los encontrar
contestaba el uywa ,
ella sabe en estos momentos donde me encuentro y ya
estar enviando tropas para encontrarlos, a dem s ya he
vivido demasiado, ya nos volveremos a encontrar, Sariri. No
106
te preocupes, yo me ocupar aun despu s de muerto, te
encargo las prendas que tengo, por si acaso el uywa cort
sus palabras, Sariri comprendi totalmente, aunque era
triste el titi deber a quedarse all para siempre.
Fue un gran amigo a pesar de que no lo conoc amos
estaba Sariri entristecido . Se que ya no sirve que est
aqu solo en cuerpo, pero quisiera sepultarlo se dirigi a
Tjayu, Khora se acerc al uywa y se arrodill , hoy hab an
muerto dos uywa que estaban de su lado y a pesar de que
la kullkuta serv a a los laykgas de Phuruma. Aquellos dos
acabaron sus vidas solo para salvar la vida de los dem s,
por esta raz n nadie tiene la culpa, ya se volver n a
encontrar en alguna parte.
l nos dio esto Khora mostr la tablilla, Tjayu lo tom
y lo ley .
La primera parte es una clave, pero para qu ? se
preguntaba la laykga, luego prosigui con la lectura.
Debes volver donde todo comenz , debes encontrar a
d a obscuro y noche clara, en ellas hallar s el enigma del
Kimsa Chamani
Debes dirigirte a los laykgas que luchan por el
bienestar del Antis, necesitan de tu ayuda, necesitan de la
ayuda de tus amigos, necesitan toda la ayuda posible
T que le diste nueva vida al viento, el viento quiere
m s vida ahora, ella sabe que lo har s por que se siente
nica y sola
Debo advertirte que existe la prueba que no superas,
esa prueba es la fe eterna que t no olvidar s, no lo
olvidar s por que es la maldici n del d a obscuro y la noche
clara, dir gete a ellas y tal vez ellas te salven
107
Eres la nica que puede hacer todo esto, has superado
pruebas insuperables en el pasado y superar s las pruebas
de ahora
Qui n haya sido, me dio la clave de todo. Este
mensaje es totalmente solo para mi hablaba Tjayu
sorprendida todas las respuestas est n aqu , tal vez yo no
muera despu s de todo.
l era alguien que te conoc a? pregunt Histata
habiendo reunido las prendas de la kullkuta.
No, pero sea quien haya sido, a l es quien le debo yo
la vida continuaba Tjayu, Sariri se acerc a ella diciendo.
Ya debemos irnos, Tjayu.
Tjayu se acerc al cuerpo enterrado del uywa y se
arrodill en frente de l, cruz sus brazos en su coraz n y
despu s se agach apoyando sus manos en el suelo y
puso su frente en la tierra donde el uywa descansaba.
Agradezco tu sacrificio, perdiste tu vida por mi vida le
hablaba Tjayu estando sus labios casi chocando con el
suelo.
Simplemente todos se callaron despu s de todo este
suceso y caminaron hacia la salida, los Villkas caminaron
juntos detr s de los dem s y resguardados por Sariri. En el
silencio Oramke les coment .
Fueron buenas personas los que hoy cayeron, y
nunca conocimos sus nombres, si Ajayu muriera lo honrar a
por que luch por m cuando me encontraba en peligro.
Los Villkas no se mostraban con contento, parec an
m s bien confundidos, pero aun as , Causi por su car cter
continuar a pidiendo las disculpas de Ajayu, y quiz Chikga
tambi n lo esperar a.
Por otro lado, en aquel instante Khora corri hacia
Ajayu y lo abraz , y le dec a con tristeza infantil.
Ajayu no te mueras!
108
CAPITULO VI
TJAYU SE ENTREGA AL ENEMIGO
Los ni os, la laykga Tjayu, los Pumas y alpagas, se
encontraban en la salida del largo trecho de la cueva y se
encontraban en las cercan as del rio.
Qu dense aqu , yo explorar el lugar se ofreci
Sariri, al salir de la cueva, sigilosamente exploraba el lugar,
mientras Tjayu pensaba en lo que suced a.
Si nos quedamos m s tiempo ellos nos encontrar n
comentaba la laykga.
Pero a donde iremos? preguntaba Histata.
Iremos donde todo empez respondi Tjayu.
Propongo que regresemos a casa
interrumpi
entonces el Villka Mamani.
Mamani, debemos hacer lo que la laykga diga
respond a entonces el Villka Oramke.
Dejen de discutir, nuestro deber es de protegerlos, as
no les guste lo que nosotros hagamos les recordaba
Histata con firmeza, y Mamani mostraba seriedad.
A donde se supone que iremos? Preguntaba
Mamani , quiz ustedes sean nuestros enemigos y
estamos aqu con enga os.
A que te refieres? preguntaba la puma enojada, y
Tjayu aclar .
Iremos a la quebrada de d a oscuro y noche clara, all
encontraremos m s respuestas, y ustedes los Villkas
estar n a salvo les guste o no.
Es acaso lo que escribi el uywa titi? preguntaba la
alpaga.
109
S respond a Tjayu , hay raz n en aquello, para
poder vivir debemos llegar all .
En ese momento aparec a Sariri.
V monos r pido, vienen guerreros para la captura de
Tjayu, vi c ndores exploradores, pronto estar n aqu .
Oramke, Ajayu y Khora tomen a un cachorro, y v monos de
aqu . Debemos cruzar el r o.
Los ni os as lo hicieron.
Apachita, Hawira habl Tjayu a las alpagas vayan
afuera y vigilen inmediatamente los dos hacen la
vigilancia.
Entonces Sariri e Histata recogieron a los ni os
Oramke, Khora y Chikga se montaron en Sariri.
Ajayu ven conmigo lo llam Histata.
Ajayu as lo hizo teniendo en sus brazos a Hiskha la
cachorra y se mont en el lomo de Histata, atr s de Ajayu
estaba Causi y Mamani.
Ya v monos apur Tjayu y se van corriendo de all
r pidamente hasta llegar cerca del r o.
Se sorprenden, en el r o aparece un c ndor volando en
medio del cielo, por fortuna los arboles de ke ua que
crec an all eran muy altos y ten an la copa frondosa que
hac an imposible la visi n de los c ndores, los pumas y la
laykga se ocultaron bajo su sombra.
Los detendr habl Tjayu.
Pero Tjayu, es a ti a quien buscan Histata la deten a.
S , pero, Khora, Ajayu y Oramke son quienes tienen
m s valor en este momento, ya encontrar el modo de salir
ilesa, ustedes deben llevar a los ni os a la guarida de d a
obscuro y noche clara ordenaba Tjayu.
No debes ir sola la deten a Histata y Sariri tambi n
entro en la conversaci n.
Histata, Tjayu tiene raz n, ella sabe bien lo que hace,
debemos poner fuera de peligro a los ni os y a nuestros
hijos, si Tjayu es capturada iremos a rescatarla.
110
Histata baj la cabeza y entendi , Tjayu era la nica
que pod a distraer a sus enemigos a su voluntad.
Cu date Tjayu se desped a Histata.
V yanse ahora y no peleen ordenaba Tjayu mientras
desaparec a, Sariri estaba en la orilla del r o.
Amada le llam Sariri a Histata , ve primero y debes
llegar a la cueva.
Por qu no vas t primero? pregunt Histata.
Por que los guerreros est n de este lado del rio, si
aparecen los detendr .
Yo me har cargo de eso, ve t primero.
No discutas, tonta, y vete le habl firmemente Sariri,
Histata estaba a punto de decir algo pero Sariri habla
antes , entre m s pronto nos movamos m s pronto
estaremos a salvo.
Esta bien, ir respond a Histata entendi ndolo.
Cu date, Ajayu se desped a Khora de Ajayu desde
donde estaba.
Ustedes tambi n, los esperar en el otro lado del r o
se desped a Ajayu.
Vete ya y con cuidado Histata desped a Sariri.
Ajayu, Hiskha y los Villkas hablaba la puma , nos
adentraremos al rio, respiren hondo y no se suelten los
ni os as lo hicieron, la puma caminaba en el fondo del rio,
la corriente era fuerte, Ajayu sinti fr o al principio y luego
se acostumbr a la temperatura del agua. Al fin llegaron al
otro lado del r o, pero peligro!, un c ndor sobrevuela el
cielo, y deben ocultarse dentro del profundo r o.
M s c ndores sobrevuelan el cielo Sariri estaba
mirando el cielo. Mientras Histata y los ni os casi est n al
descubierto.
Causi no pod a aguantar la respiraci n, y en su
desesperaci n saldr a hacia la superficie a tomar aire,
Ajayu d ndose cuenta le da un poco de su aire. Para Causi
fue repentino e inesperado. Hiskha lo hab a visto todo y con
mucha curiosidad, el agua del r o era lo bastante cristalina
111
como para poder notarlo, pero Hiskha al estar distra da se
suelta de Ajayu y este la agarra antes de que la corriente se
la lleve.
Los c ndores ciegamente se alejan como distra dos por
alguna orden, tal vez Tjayu este tras este extra o suceso.
Por fin Histata y los ni os pueden salir del rio, los c ndores
hab an bajado del cielo y se reunieron en alg n lugar,
aprovecharon ese suceso y finalmente Histata sale con
apuro del r o, estando cerca de all Histata dirige la mirada
hacia Sariri.
Vete, Histata dec a Sariri desde donde estaba,
aunque en realidad lo que hac an era hablar sin fuerza y
leerse los labios.
En las serran as Antinas se debe tener cuidado de lo
que se habla, pues cualquier sonido se puede escuchar
como si estuviera cerca, pero tambi n pueden confundir en
la ubicaci n de donde proviene el sonido, pero una vez
hallada el emisor del sonido uno debe pagar las
consecuencias, y por esta raz n los ej rcitos son muy
silenciosos.
No, quiero que est s conmigo ahora le hablaba
Histata.
Khora se baj del puma y dej al cachorro en el suelo y
corri a la orilla del r o.
Cu date Ajayu! gritaba Khora, en ese momento Sariri
le tap la boca. En ese momento Histata se oculta
velozmente bajo la copa de los rboles. Sariri olfatea la
presencia de una guerrera.
Oc ltense orden de pronto Sariri, agarrando a
Khora con una zarpa y la ocult , Sariri y los dem s oyeron
las voces de guerreras.
Escuchaste lo mismo que yo? pregunt una
guerrera a otra que tal vez haya escuchado la voz de
Khora.
Mira, qu tierno es! se alaba la otra emocionada por
lo que ve a y olvid ndose de la pregunta de su compa era.
112
Sariri se fij mejor, era su cachorro que intentaba
camuflarse entre las la tierra h meda, fue tarde para el
cachorro.
Hijo, ven llamaba Sariri casi silencioso pero audible
para el cachorro , ya te descubrieron.
En serio? pregunt el cachorro mirando a los lados,
no teniendo caso velozmente se uni con su padre.
Viste que tierno es cuando corre observaba contenta
la guerrera que descubri al cachorro . Vamos a capturarlo
la guerrera estaba dispuesta, y tratando de correr all , la
otra la detuvo.
Tonta, sus padres deben estar cerca, llamemos a los
dem s para matar a sus padres y apoderarnos de sus
cachorros.
La guerrera entendi y se qued , aparentemente
habr an m s guerreros cerca, pues la arquera detenida los
llam .
Vengan aqu r pido! grit desde donde estaba.
Tonta, el cachorro puede asustarse por esos gritos, a
dem s he visto muchas serpientes por aqu y pueden
ayudar al cachorro le hac a entender la sutil.
Nuestros personajes estaban ocultos dentro la cueva
a n, estaban confundidos y no sab an mucho de que hacer.
Khora, por qu me soltaste? pregunt el cachorro a
Khora que se sent a mal por su falta.
Perd name peque o se disculpaba Khora con todo
el sentimiento.
No te preocupes, mi pap podr librarnos de ellos
aseguraba el cachorro, observaron de nuevo a las
guerreras y las escucharon hablar.
Qu sucede? pregunt una nueva guerrera, la otra
hac a se as para decir que se acerque con cautela, la
nueva guerrera se acercaba lentamente, Sariri se
encontraba desconcertado.
Odio esto hablaba Sariri.
Qu es, Sariri? preguntaba Oramke.
113
Son jovenzuelas, me dar a mucha pena que alguna de
ellas salga lastimada.
Los cachorros observaron a su padre.
Qu ?, pero pap , no nos librar s de ellas?
preguntaba uno de los cachorros.
No puedo respondi Sariri.
Por otro lado Histata despu s de salir del r o tuvo que
correr r o abajo para poder encontrar la cueva que los
llevar a al camino de d a obscuro y noche clara, observ
todo el problema que hab a ocurrido, mir a los ni os y a su
cachorra.
Debo agradecerte, Ajayu, por ayudar a mi hija
agradec a la madre puma , pero ahora deben ocultarse
aqu .
Causi y Mamani se sentaron de inmediato, Hiskha se
acerc a Causi en lo que esto suced a, por parte de Ajayu
que quer a ayudar dec a.
Pero, Histata, son muchos, tal vez sea necesario mi
ayuda.
Qu dense aqu , nadie los encontrar dentro de esta
cueva, y Hiskha, no hagas preguntas tontas recomendaba
Histata mientras se retiraba.
Por qu dijo eso? pregunt Hiskha muy curiosa.
No lo s respondi Ajayu mientras se sentaba.
Tal vez hubiera sido mejor que vengas con Khora y no
con Causi le hablaba Hiskha a Ajayu.
Por qu ?
A quien hubieras ayudado no ser a a Caus , si no a
Khora Ajayu no supo que decir, aunque quer a decir algo
para desviar el tema, pero como l no ten a otro tema para
hablar Hiskha continu .
Sabes, Ajayu, Causi me dijo que te quer a en ese
momento Causi se puso colorada, Mamani se pus de pie,
lo que hac a su amiga estaba totalmente mal, y finalmente
la voz de Aruma se oy .
114
Qu
?! al o r a Aruma todos se callaron.
Qu fue eso? pregunt Mamani, de inmediato
interrump a Hiskha.
A quien le importa, lo que importa es que Causi quiere
a Ajayu.
Como amigo? preguntaba Ajayu.
No tonto hablaba alegre Hiskha , te quiere como
esposo.
En ese momento Causi corri hacia Hiskha y le tap la
boca.
Tu madre dijo que no hicieras preguntas tontas le
reprend a Causi enojada.
S , dijo eso, pero no dijo que hiciera charlas tontas
respond a la cachorra.
Te mereces un castigo amenazaba Caus , Mamani
se acerc y agarr a Hiskha del cuello.
Dime qu m s dijo Causi ordenaba el Villka a Hiskha.
No dijo m s respondi de inmediato.
Mientras tanto, Sariri intentaba cruzar el r o, tuvieron
que ocultarse, sobre ellos estaban guerreros, Sariri
retrocedi , estaban rodeados, las guerreras se hab an
acercado lo suficiente y ten an a Sariri a tiro perfecto. En el
momento en que la arquera apuntaba a la cabeza de Sariri
se dio cuenta mientras este se mov a que en su lomo se
encontraban dos ni os y una ni a, uno de ellos era el Villka
Oramke, quien se supone que esta muerto, la arquera se
levant dejando de apuntar al puma y se acerc con
cautela, las dem s arqueras desconcertadas la siguieron,
eran solo tres arqueras en total, los dem s estar an
caminando por todos los alrededores.
Villka Oramke? se preguntaba aquella, baj hacia
ellos cautelosamente y divis al gran puma y retrocedi al
principio por el miedo, luego se acercaba lentamente y puso
una rodilla en tierra iniciando su reverencia. Las dem s
115
llegaron de pronto, al notar a su compa era hicieron lo
mismo, Sariri se encontraba entre las arqueras y la cueva.
Cre que estaba muerto, mi Villka Oramke hablaba la
primera, en ese momento una voz se interpone.
El Villka Oramke est muerto, ese es un se uelo para
enga arlas, m tenlos! era la voz de la laykga Cillu, las
guerreras se levantaron lentamente y confundidas.
Soy Oramke, no he muerto! habl Oramke.
No vimos el cuerpo del Villka Oramke, tal vez sea l
comentaba una de ellas, pero Cillu Khana interpon a su
voz.
Eso es falso, Oramke el Villka esta muerto, guerrera
est pida, si sigues dej ndote enga ar yo misma te
degollar !
Las arqueras se levantaron y armaron sus arcos.
No la escuchen! ordenaba Oramke.
Arqueras torpes, l los enga a! continuaba la voz,
las arqueras prepararon sus arcos con flechas y apuntaron
a Oramke.
Impostor, entr gate! le orden una de las arqueras.
M tenlos! ordenaba la laykga Cillu, y las arqueras se
prepararon para atacar, Sariri en ese momento deja caer a
los ni os y ataca a una arquera destruyendo la cuerda de
su arco, otra arquera le disparaba, pero Sariri es muy h bil
y lo esquiva, la arquera derribada huye hacia el r o, Sariri
corre en su caza, en lo que corr a la arquera agarra unos
pu ales que se encuentran en su cintura y se pone cara a
cara en frente de Sariri estando ella al borde del r o, Sariri
se detiene.
Gatito, at came le incitaba la arquera, en ese
momento desde el r o, la arquera es sorprendida por
Histata que la hunde en el agua, luego de sucedido esto
Histata sale del rio.
La mataste? pregunt Sariri.
No, es muy joven pero muy valiente comentaba
Histata, Sariri observ la corriente del rio, abajo a una gran
116
distancia estaba la arquera subi ndose a una roca para
ponerse a salvo, esta mir a Sariri y le grit desde donde
estaba.
Eres injusto! Gritaba enfadada la guerrera , ven y
pelea honorablemente! a estas palabras no le pusieron
atenci n.
Qu descuidado eres mi amado hablaba Histata que
ten a a otra de las arqueras entre sus zarpas, o sea,
mientras Sariri miraba a la arquera en el r o Histata
combat a con la segunda arquera.
Ha... Hablas estaba sorprendida la arquera.
Oramke, Chikga y Khora tambi n peleaban, Khora
dispara una flecha a la arquera restante, dicha arquera
esquiva la flecha y se oculta tras un rbol mientras Chikga
la esperaba all la ataca con violencia, la arquera se
defiende con el centro de su arco que es met lico, ella
retrocede corriendo y se vuelve a ocultar tras otro rbol, en
esto la arquera arma su arco colocando una especie de
cuchillos peque os en los extremos de su arco y en la parte
met lica otros largos.
Oramke y Khora corren hacia ella, la arquera sale
disparando una flecha que casi impacta a Khora, Oramke
combate cuerpo a cuerpo a la arquera. El arco con cuchillos
es un arma impredecible, puede disparar a tiempo que
ataca. Oramke debe esquivarla en todo momento, Khora le
dispara una flecha, la arquera lo esquiva, en ese momento
Chikga la apresa por el cuello haciendo que esta caiga de
espalda, entonces Oramke tiene oportunidad de atacarla, la
arquera contin a defendi ndose y es atacada en una
pierna, la arquera intenta contraatacar con una flecha a
Oramke pero le impacta una flecha en el hombro, fue un tiro
certero de Khora.
En eso llega Sariri apresuradamente y de un solo salto
detiene a la guerrera, Histata viene caminando arrastrando
a la arquera que ella hab a capturado y juntaron a ambas y
la que trajo Histata pregunt .
117
Nos van a comer? Histata acercaba su hocico hacia
ellas.
No en verdad respond a Histata y Sariri comenz a
explicar lo que suced a.
Este es el verdadero Villka Oramke Khana, nunca
muri
Como es que nunca muri ? Preguntaba una
arquera , nuestro Villka Oramke tiene una tumba y
su
cuerpo en realidad nunca se encontr
prosigui la
arquera, Oramke se acerc a las arqueras que se
encontraban perplejas.
Como sabremos que es nuestro Villka? pregunt la
otra arquera.
La historia es larga comentaba Sariri , pero en
resumen se quiere comenzar una guerra con la muerte de
Oramke, Tjayu a comenzado la guerra del cuarto reino
contra los suyos, y esto deber a detener la guerra de los
laykgas, pero al enterarse de que Oramke no estaba
muerto la guerra contin a.
Las arqueras se sintieron incomodas, ya hab an o do de
los ej rcitos rebeldes y la muerte de Oramke, es un hecho
perfecto para comenzar una guerra.
No te creo! dec a una arquera a lo que el mismo
Oramke explica.
Tjayu es una gran laykga, siempre me protegi y
ustedes saben muy bien que por la historia de Tjayu
siempre fue leal y no me matar a.
Se sabe muchas historias, y las de Tjayu tambi n
fueron interesantes y nunca traicion como se sabe, m s
bien nunca hizo algo para propio provecho.
Yo creer de momento dec a una de las arqueras
mirando a Oramke , pero si es mentira los matar .
Yo no les creo respondi la otra arquera , pero te
apoyar en cuanto me necesites miraba a su compa era.
En ese momento aparec an los dem s guerreros
sigilosos y ocultos y hab an recibido las mismas palabras
118
de Cillu, ese que dec a que Oramke era un impostor ,
sigilosamente se dispon an a atacar, obviamente Sariri e
Histata saben lo que sucede, pero todo esta sucediendo
perfectamente como quieren sus enemigos, los pumas y los
ni os muy pronto se encontraron totalmente rodeados, uno
de ellos sali lentamente y seguro hacia ellos, era un var n
joven y corpulento y miraba a las arqueras.
Tenemos
rdenes de apresarlas
dijo aquel
dirigi ndose a las arqueras.
Por qu ? Pregunt una de ellas . No hemos hecho
nada malo las muchachas estaban nerviosas por el hecho,
en ese momento aparec an corriendo otros dos varones y
las apartaban de los dem s.
Por su parte Oramke estaba dispuesto a llamar ayuda a
Orakke que le hab a entregado monedas para hacerlo,
agarr en sus manos unas de las monedas y mentalmente
pidi ayuda.
Por qu nos hacen esto? preguntaba otra de las
arqueras.
Son nuestras rdenes respond a el var n. En ese
momento como en una anterior ocasi n las ra ces
comenzaron a moverse y enredarse en los pies de los
guerreros silenciosamente.
Qu
sucede?
preguntaba silenciosa Khora
observando todo lo que suced a, Sariri sabiendo el extra o
suceso solo pudo deducir una cosa.
Es la hathakgi resum a Sariri, al darse cuenta los
guerreros combaten con las ra ces, las ra ces no dejaban
de reproducirse y se enredaban con m s violencia a los
guerreros, pero aun as los guerreros combat an con las
ra ces golpe ndolos con las armas que ten an, Histata dijo
con sobresalto.
V monos ahora! Histata corri veloz hacia el r o
seguido de Sariri, pero no se esperaba que hubieran m s
guerreros en frente de ellos y entonces tuvieron que
combatirlos.
119
Por otro lado, la tercera arquera estaba totalmente
mojada, se hab a escondido detr s de unos arbustos,
mientras se quitaba algunas prendas para ponerlas a secar,
vio casualmente la cueva donde se encontraban Ajayu, los
Villkas Mamani y Caus , y la cachorra Hiskha.
Entonces la arquera entr en la cueva con mucha
curiosidad, y con toda atenci n escuch sonidos de pies y
respiros, eran los ni os que se escond an.
Qui n es ella? pregunt Hiskha con candidez a
Ajayu.
No hables Ajayu le tapa la boca a la cachorra.
Pelea con ella propuso Causi.
Como quieres que pelee con ella?, se ve que es muy
h bil y yo soy un ni o que apenas sabe pelear.
As quieres ganar el coraz n de Causi observaba
Mamani.
C llate, ella nos oir
interrumpi entonces Causi
tap ndole la boca a Mamani, en efecto la guerrera los
escuchaba perfectamente, los encontr
con sigilosa
andanza. Ajayu no tuvo m s remedio que entrar en
combate, y violentamente entra en contacto, en este caso la
arquera lo esquiva. La arquera descuidada dej sus armas
en los arbustos junto con sus prendas que se secaban.
No tienes ning n arma? pregunt Ajayu despu s de
haberla atacado.
Eres un ni o! estaba sorprendida la arquera.
Qu esperabas? pregunt Ajayu a la arquera, en
eso Hiskha caminaba hacia Ajayu, la arquera la mir y se
emocion .
Qu lindo!, qu linda mascota tienes aqu hablaba la
arquera , qui n era la ni a con la que hablabas?
preguntaba la arquera con inter s.
Fui yo y una Villka respond a Hiskha con una sonrisa.
Hayyy hablas...!
120
S , y tambi n puedo morder, grrrrr
hablaba
amenazantemente Hiskha mostrando sus peque os
colmillos y gru endo.
Pero qu linda eres! dijo despu s la arquera
agarrando a la cachorra y sob ndose la mejilla con Hiskha,
en ese momento salen los Villkas al encuentro.
Pero t qui n eres? preguntaba Ajayu a la arquera.
La arquera lo observ detenidamente y pregunt .
T qui n eres?, parece que te he visto en alg n
lugar.
Te pregunte primero la interrumpe Ajayu.
Vi ndote mejor eres muy apuesto, algo me atrae de ti,
Qu ser ?
Olv dalo muchacha, l le pertenece a Causi
interrumpi Mamani, la arquera dirigi la mirada a los
Villkas.
Qu afortunada es!, quien quiera que sea felicitaba
la arquera observ ndola solo un momento, luego dirigi la
mirada a Ajayu y pregunt , te pareces a alguien que
conozco, dime qui n eres ordenaba con curiosidad la
arquera. A Causi que estaba all no le gustaba que no la
trataran como la Villka que es.
Como qu qui n quiera que sea, soy yo! Dijo Causi
que se encontraba con enfado, pero la arquera no la
escuch .
Dime qui n eres?
preguntaba la arquera
nuevamente a Ajayu.
Yo soy hijo de Chuima Thuru la arquera parec a
impresionada.
El guerrero?, vaya , as que ya tiene un hijo,
afortunada quien se qued con l, pero t tambi n eres
hermoso, no tendr el amor de tu padre, pero puedo
casarme contigo entonces Mamani la interrumpi .
Te dije que tiene prometida y no se casar contigo, si
no con Causi le hablaba Mamani a la arquera.
Ya c llate, yo tengo un prometido! le gritaba Causi.
121
A dem s de eso, yo tengo tres prometidas habl
entonces Ajayu y mostr su mano derecha en la que ten a
tres manillas que ten an los nombres de sus prometidas y
un trapo de Aruma, la guerrera avanz de un paso para
poder leer en cada una de ellas: Uru Cuiri Wi ay, Aru
Hihuitaqui Llumpha y Kkala Hasa Iki a y tambi n la tira de
tela que Aruma le hab a dado y no ten a nombre, y solo era
de color negro. La arquera mir a los ojos de Ajayu.
A dem s de hermoso debes tener prestigio, tus
prometidas pertenecen a familias de categor a alta, a
dem s tienen muy bonitos nombres entonces Ajayu
interrumpi .
Pero solo debo escoger a una de ellas, pues solo soy
el hijo de un campesino, si eligiera a dos, esas dos familias
se pelear an entre si.
Tambi n eres inteligente y considerado, d jalas a
todas ellas, y ven a casarte conmigo, seguro que soy la
mejor opci n una muchacha enamorada de un ni o, raro
no?
Ya d jalo interrumpi Causi poni ndose delante de
Ajayu como defendi ndolo de la arquera, esper un
momento y amarr una nueva manilla en la mano de Ajayu,
no ten a nombre y la arquera pregunt a la ni a.
Y t qui n eres, ni a?, solo tus padres pueden hacer
eso.
Yo soy Causi Naira Villka de Acarapi, me debes
respeto y debes arrodillarte ante m .
La arquera se impact por un momento.
Una Villka?, no eres mi Villka, as que no me
arrodillar ante ti.
Muchacha, dinos t quien eres orden Mamani
Yo soy sirvienta y amiga de la Villka Hanchi Hihuitaqui,
solo a ella y a su familia es a quienes debo respeto y me
arrodillo ante ellos.
Entonces le dir a Oramke Khana que te castigue
amenazaba Causi con enojo.
122
T conoces a Oramke Khana el peque o hermano
de Hanchi Hihuitaqui? Que muri
Y lamentablemente no
tienes con quien acusarme.
Y qu haces aqu arquera? Pregunt Ajayu, la
arquera miraba seria a Causi , arquera? continuaba
Ajayu.
La arquera entonces puso atenci n a Ajayu.
Te preguntaba que haces aqu .
No lo s
la arquera volvi a sonre r , solo al llegar
me emocion al ver otro cachorro que estaba al otro lado
del rio, se parec a mucho a esta ternurita la arquera
estaba volvi ndose a sobar con la cachorra.
El es mi hermano respondi entonces Hiskha
A prop sito, son tus padres con quienes combat ?
preguntaba con inter s la arquera, la cachorra mir a la
arquera.
Los mataste o hicieron que huyas despavorida?
Preguntaba Hiskha , lo m s probable es que hayas huido
despavorida.
No hu ! Uno de ellos rompi la cuerda de mi arco y el
otro me meti en el agua.
No quisieron matarte, eso significa que te tienen
aprecio.
Entonces esos pumas pueden hablar como t .
Puedo hacerme amiga de ellos?
Puede ser respond a Hiskha. En lo que hablaban las
dos, Ajayu lograba o r golpes de metal, se asom en la
boca de la cueva, intenta ver lo que ocurr a al otro lado del
r o, observ que Histata, Sariri y los dem s combat an.
Hiskha tus padres combaten! en eso apurados
llegan los Villkas y la arquera trayendo en brazos a Hiskha
Debemos ayudarlos dijo Hiskha. Ajayu tom su arma
he intento cruzar el r o
No, amor lo deten a la arquera . Querido, ellos te
lastimar n y no quiero que te hagan da o, d jamelo a m
123
ofrec a su ayuda la arquera y corri hacia su arco y cuerda
que secaba.
Ajayu, qu haremos? preguntaba Causi, entonces
Mamani orden .
Preparemos nuestras armas, intentaremos llegar all .
Pero en ese momento llegaba corriendo la arquera
atando la cuerda en su arco y rompiendo el sobrante con
los dientes, lo prepara y dispar una flecha desde donde
ella estaba, la flecha ca a certera en el hombro de un
guerrero.
Eso no es suficiente, debemos llegar all
dijo
Mamani.
Me dar s un beso si todo sale bien? preguntaba la
arquera dirigi ndose a Ajayu.
Qu ? No! respond a Causi por Ajayu.
Entonces no los ayudar
en ese momento apareci
la laykga Tjayu.
La laykga Tjayu! Observaba sorprendida la arquera
. La matar
estaba dispuesta, y ya se encontraba
apuntando su flecha hacia la laykga.
No lo hagas suplicaba Ajayu.
No me detendr s amor, si la mato tendr toda la gloria
respond a ella.
No lo hagas muchacha, ella no es mala ordenaba
Mamani.
No me distraigan dijo a n m s seria la arquera, y
cuando estaba apunto de soltar la cuerda Ajayu la abraza el
vientre.
Su ltame muchacho!
Ya no es tu amor? pregunt Hiskha, la arquera
hace que Ajayu lo suelte.
Si no disparas te dar un beso propuso Ajayu
suavemente como para que solo ella lo oyera, la arquera
baj su arco.
De verdad? No me mientes! preguntaba la arquera
con sorpresa.
124
Es una promesa respondi Ajayu.
Pero qu haces, que dir Causi de esto? pregunt
Mamani que estaba m s cerca de ellos.
Ella no debe enterarse.
Ajayu, eres cruel dijo Mamani, la arquera guard su
arco.
Entonces es tu promesa dijo la arquera.
En el otro lado del r o, los soldados eran demasiados, y
adem s estaban guerreros uywa de Cillu Khana. Tjayu los
debilitaba quit ndoles el aire y robando el control de las
mentes de algunos de ellos y los hac a pelear en contra de
ellos sin el motivo de que exista asesinato. Tjayu y las
alpagas que ven an desde atr s atacaban primero a las
arqueras para que no pudieran atacar desde lejos, en
cuanto a los dem s solo pod an usar sus fuerzas, a pesar
de recibir la ayuda de una hathakgi las cosas no estaban
del todo a su control. Khora esquivaba las flechas que de
vez en cuando la amenazaban y disparaba con las mismas,
Oramke usaba su arma para defenderse y atacar, de pronto
una flecha se clava en el hombro de Khora, Tjayu en ese
momento le quita la flecha.
Son demasiados dec a Tjayu . Khora necesito fuego,
me exigir demasiado deben protegerme hablaba Tjayu
dirigi ndose a todos, de la misma manera las ra ces
parec an o r y se notaba el ataque con mayor fuerza de
ellos, las alpagas de un salto se unieron a los dem s.
Tjayu estaba en estado de concentraci n y no pod a ser
molestada, todos deb an hacer lo posible para que todo
tenga buen resultado, se ve en ese momento que la fuerzas
contrarias se iban reuniendo m s, pues la laykga Tjayu no
pod a detenerlos, ahora que est concentrada no pod a.
Ay danos, Khora, encender s fuego cuando yo te lo
pida ped a Sariri.
Khora estaba cansada, y se curaba el hombro con el
agua de su copa, y hac a lo posible para ayudar.
125
No te rindas, Khora, sigue peleando impulsaba
Histata, las dos arqueras tambi n hac an lo posible para
poder ayudar, todos se exig an al m ximo.
C branse la cara! Gritaba Sariri, los dem s solo
hicieron caso , Khora enciende el fuego orden Sariri,
entonces Khora coloca sus manos en el suelo para
encender el fuego que necesitaban, el fuego cubre el
alrededor de ellos.
Comenz destruirse todo, el fuego se encend a desde
dentro de la tierra y se creaban explosiones desde el centro
que era Tjayu hasta el extremo donde se encontrar a el
ltimo guerrero.
Todo qued finalmente destruido, el fuego no dur
mucho y dejaba a los guerreros despistados. Como bien se
dec a que Tjayu no es una persona que mate por matar, all
no se encontraba ning n muerto.
Los guerreros se encontraban cansados, el fuego que
quem el aire los hab a dejado sin respirar un momento.
Entonces todos pod an descansar al fin, la laykga Tjayu cae
al suelo como debilitada. Se not que la hathakgi
continuaba por all , las ra ces aun vivas se enredaban a los
guerreros con el motivo de dejarlos inm viles. Pero
entonces la voz que se escuch anteriormente volvi a
o rse.
Les conviene irse de inmediato hablaba la voz de
Cillu Khana, y solo as , aquella, apareci entre ellos y el rio,
se encontraba montada en un enorme puma llevando sobre
su espalda un enorme aguayo que contendr a alg n objeto
quiz , y tambi n ten a otros dos pumas que se encontraban
como escoltas, de inmediato las ra ces se enredaban en los
pumas, las ra ces con esfuerzo intentaban quitarle el
aguayo con su contenido, pero entonces Cillu se arm con
las armas plateadas de sus hombros, las ra ces se alejaban
de ella a un cierto radio distante y esperaban un mejor
momento.
126
Te aprovechas de nuestra debilidad, cobarde! habl
Sariri con enfado.
Aparece despu s de haber usado a todos sus
soldados interven a el alpaga , los us a todos para
debilitarnos.
Qu sucede? preguntaba Khora.
Es Cillu Khana respond a la alpaga es la laykga de
la guerra, puede usar desventajas a su favor.
A qu has venido, Cillu? Preguntaba Tjayu ,
acaso nos llevar s a todos? No es tu caso hacer caso de
lo incorrecto.
No, no me los llevar , y solo me aprovecho de las
circunstancias en ese momento la laykga Tjayu se pone
de pie cansada.
Qu circunstancias? Preguntaba Tjayu , al parecer
no viniste a atacarnos Tjayu entend a algo que los dem s
no, ya que aquellas dos se conoc an desde hace mucho
tiempo.
Esta es mi circunstancia y tambi n ser mi apuesta
hablaba la laykga Cillu, acomod el aguayo delante de ella,
desat el contenido y lo mostr , era una ni a de una edad
de cinco a os aproximadamente, y se encontraba
profundamente dormida . Es tu laykga querida, la laykga
Yupaichasiri, es bastante tontita y se dej enga ar.
La laykga Yupaichasiri tambi n tiene historias, pero
nunca como una ni a en realidad, tal vez no era ella, pero
aqu existen muchas cosas raras que a veces ni siquiera se
le encuentra algo l gico.
Qu
piensas hacer con ella?!
preguntaba
sobresaltada Tjayu. Delante de ella se pon an Sariri e
Histata como un frente de ataque.
Cobarde!
dec a
amenazante
Sariri,
inesperadamente corri junto a Histata al ataque, el par de
pumas de Cillu se pusieron en su defensa y f cilmente
derribaron a Sariri e Histata que se encontraban exhaustos
por la anterior batalla.
127
Lamento que est s cansado, Sariri hablaba el puma
que lo ten a derribado, por su parte las ra ces se enredaban
en los pumas de Cillu, en ese momento Chikga y Oramke
con sus armas brillantes en alto atacan a los pumas, uno de
los pumas muerde el hanchari de Chikga y este perd a su
luminosidad. Cillu se acercaba a sus pumas y las ra ces
simplemente se alejaban como temerosas de su presencia.
Oramke y Chikga estaban quietos.
Qu sucede con mi hanchari? preguntaba Chikga
temerosamente por lo que suced a y estiraba su hanchari
para que el enorme puma pueda soltarlo, el puma suelta el
arma y deja caer a Chikga.
Muchacho
hablaba el mismo puma , nosotros
sabemos qu clase de armas son esas, y por esa raz n
sabemos como destruirlas, al jate o podr as perder m s
que tu arma.
Chikga y Oramke se pusieron de pie y se mantuvieron
alejados de los pumas, entonces Cillu interrumpi .
Te dir lo que har , Tjayu Cillu se encontraba
pac fica , ver s, lo que hago no es lo m s honesto, y
tambi n me siento avergonzada de lo que hago, en
compensaci n no me llevar a todos ustedes, har un
cambio, cambiar a esta laykga por otra. Tjayu, si te
entregas me disculpar con los dem s y dejar que se
vayan tus acompa antes y dejar que Yupaichasiri se vaya
con ellos y luego levant la voz Y para las laykgas de la
tierra! Ser mejor que no interrumpan de inmediato sac
un enorme arco que estaba escondido en el puma , si se
interponen ser f cil para mi clavar flecas en cualquier
cabeza y apunt a la cabeza de Khora.
No te llevar s a nadie! interrumpia el alpaga, y con
l se pon a su acompa ante, ambos se interpon an ante la
vista de Cillu.
Quieren morir? preguntaba Cillu, no dejando de
apuntar.
128
Qu
descarada!
Refunfu aba Histata que se
encontraba en los pies de los pumas que custodiaban a
Cillu, lentamente la puma se pon a de pie . Eres una
cobarde aprovech ndote de esta situaci n Sariri tambi n
se levanta y tambi n su voz en protecci n de Tjayu.
Es preferible una batalla de honor, tus dos Pumas y
nosotros dos propon a Sariri, entonces Cillu interrumpi .
Por m s que traten de encontrar algo honorable no lo
encontrar n Cillu continuaba con su situaci n pac fica ,
ustedes se encuentran d biles, y mis Pumas
completamente descansados, as nunca los vencer n.
Qu dices Tjayu? Acaso tengo que llevarme a todos
ustedes? En el fondo de esto hay bondad aunque no lo
paresca sus palabras confund an, y al no entenderlos de
todos modos eran molestos.
En ese momento aparec an unas decenas de titis que
se pon an alrededor de los Villkas, tres de ellos mord an por
el cuello a los cachorros de Sariri e Histata, otros
transformados en personas se dispon an a apresar a los
Villkas y a las arqueras, y otros cuatro se encontraban para
sacrificar a Sariri, Histata, Huyphi y Apachita. Las ra ces ya
no estaban presentes. Cillu obviamente estaba en una
perfecta posici n para matar cualquiera, Tjayu sab a todo
aquello.
Cillu Tjayu llamaba la atenci n , me entregar .
Sariri no estaba de acuerdo.
Tjayu, no debes escuchar a esta cobarde, no es
honorable lo que hace esta mujer! gru a Sariri, estaba
enfadado. Tjayu se puso en frente de Cillu, claro que all
tambi n estaba Sariri, y Tjayu habl a sus pumas.
Sariri. Cillu tiene m s raz n que t y cualquiera, si ella
quisiera nos llevar a a todos prisioneros, pero ahora tiene la
palabra de que los dejar libres a todos ustedes, y yo le doy
mi palabra de que no har nada para poner resistencia.
Apachita, Huyphi, Sariri e Histata, cuiden a los Villkas,
cuiden a todos, en mi ausencia no quiero que hagan algo
129
que les cueste la vida y menos vengan a rescatarme
ordenaba Tjayu. Pero ni Sariri ni Histata estaban contentos,
y menos las alpagas.
Pelearemos dec a el alpaga si morimos, aun ellos
no tendr n nada.
Escuchen mi orden, hagan lo que yo ordeno profiri
Tjayu.
No cumpliremos con lo que nos ordenas! dec a
Histata con enojo y desesperaci n, Sariri continuaba con el
problema.
Esto no es justo!, Tjayu, tenemos mucho que hacer
Tjayu en ese momento se montaba en el puma de Cillu y se
coloc a su espalda.
Esto es totalmente justo, Sariri expresaba Tjayu , no
es justo para ti por que no quieres aceptarlo, v yanse y no
se preocupen por mi.
Histata estaba molesta de todos modos.
No cumpliremos con lo que nos pides! gritaba
Histata, Cillu estaba totalmente tranquila y miraba a Tjayu.
Y t , cumplir s con tu promesa? preguntaba Cillu a
Tjayu.
S , lo cumplir si t cumples con tu palabra respondi
Tjayu, Cillu dejaba caer cuidadosamente a Yupaichasiri en
el suelo y luego inclin la cabeza.
Lamento por todo lo que les he hecho pasar hoy se
disculpaba Cillu al parecer lo hac a con todo el sentimiento,
por que coloc sus dedos ndice y pulgar en sus ojos, luego
mostr su mano hacia los dem s y dej caer un par de
lagrimas.
V monos orden Cillu pasiva como siempre, los
escoltas pumas de Cillu se apartaron y corrieron a la
espalda de Cillu y por detr s los siguieron los titis.
Ajayu se encontraba al otro lado del r o con el agua
hasta las rodillas, no pudo llegar al otro lado, el r o era muy
profundo y con una fuerte corriente.
130
Al parecer algo sali
estaba con l.
mal observaba la arquera que
131
132
CAPITULO VII
LOS DIOSECILLOS BLANCOS
Despu s de todo lo ocurrido con la laykga Cillu. Las
bestias de Tjayu se encontraban pensando en que es lo
que har an ya que Tjayu ya no estaba con ellos. Lo primero
que hicieron fue traer a Ajayu, Mamani y Causi devuelta a
la casa de Tjayu o a lo que quedaba de ella, recuerden que
no hab an desayunado, asi que las tres arqueras ayudaron
en la pesca usando sus arcos, luego de un rato pudieron
comerlos y luego de esto finalmente las bestias hab an
llegado a una conclusi n. Y los pumas hablaron con sus
cachorros primeramente.
Debemos ir al rescate de Tjayu, ustedes deben
quedarse aqu y cuidarse entre ustedes aconsejaba Sariri
a sus cachorros, los ni os estuvieron escuchando y Sariri
se dirigi hacia ellos.
Ustedes, depender n de las alpagas y de estas
arqueras, nosotros no estaremos aqu para protegerlos,
cu dense los unos a los otros y cuiden de mis hijos.
Los ni os entendieron y afirmaron que lo har an,
mientras tanto Histata se acercaba a las arqueras que los
estaban observando.
Arqueras, ustedes deben cuidar de los ni os y mis
cachorros, pronto volveremos ordenaba Histata, las
arqueras se miraban unas a las otras y una dijo a sus
compa eras.
Seguramente nos confundir n con traidoras, ya no
podemos volver con los dem s las dem s pensaban en lo
que tal vez les ocurrir a.
133
Debemos esperar aqu y pensar en lo que haremos,
pero de todos modos los cuidaremos hablaba otra.
Ser mejor que nos quedemos aqu , cuidaremos de
sus hijos, de los ni os y de los Villkas en lo que ustedes
vuelven a adi la faltante.
Sariri e Histata de inmediato se alejan veloces
corriendo como si no tuvieran tiempo que perder y
desaparecen entre los cerros que rodean el lugar.
El resto del d a, los ni os volvieron a ocupar la casa de
Tjayu que estaba en ruinas, las arqueras se ocuparon de la
mayor a de las cosas en dicha casa, trataron de reordenarlo
lo mejor posible. Por otro lado los camelidos estaban
reunidos caminando por el lugar.
Durante el resto de la ma ana Causi y Chikga aun
miraban con odio a Ajayu que estaba siendo acompa ado
por Khora, y los Villkas parec an no querer hablar con ellos.
Por su parte, Mamani caminaba por el r o junto a
Oramke, hablaban tal vez de las cosas que hab an pasado
anteriormente como cuando estudiaban juntos con sus
amigos Chikga y Causi. Mamani al parecer se hab a
olvidado en su totalidad del problema con Ajayu puesto que
ya no lo miraba con desprecio.
Todos se reunieron cuando lleg el medio d a, las
arqueras hab an preparado el almuerzo que consist a en
papas cocidas y ma z hervido, en verdad no es la gran cosa
pero comieron bien. Las arqueras en realidad no est n solo
entrenadas para la batalla, generalmente se encargan de
atender a los heridos.
Algo de los antinos: Las mujeres de guerra
generalmente no mueren en las batallas, m s bien son el
apoyo. Se dice que en las batallas en contra de los
Achatanza y los ninaruna las mujeres muertas no eran
n merosas, los que ca an primero eran siempre los
hombres, y quienes daban las rdenes eran los mismos
hombres para que las mujeres se salvaran.
134
En las batallas en contra los Hankko nunca murieron
las mujeres mientras los hombres estaban en el comando,
se hab a hecho un pacto entre estos dos imperios en que la
mujer no deber a ser da ada, peor aun asesinada, pero el
imperio Hankko cay , y por que los hombres disminuyeron
muchas mujeres murieron de tristeza y perecieron, pero lo
que realmente finaliz con aquellos fue la guerra de
mujeres .
Y en la guerra interna entre los reinos antinos, mejor
conocida como la guerra innombrable nunca murieron las
mujeres y no existi ning n pacto para que ellas no
murieran, lo que suced a era que las mujeres eran mismas
antinas y no quisieron acabar con su propia raza, pues la
mujer da vida a un imperio al dar hijos, esta raza en
particular, una mujer pod a llegar a superar los cien hijos.
Cuando se batallaba solo se apresaba a las mujeres, un
caso particular fueron en que a las prisioneras se las
liberaba con la condici n de que no pelear an en la guerra
nuevamente, y estas entregaban sus armas y sus
uniformes y vagaban buscando el lugar donde las
acoger an que les indicaban los guerreros.
Terminado el almuerzo, los ni os y las muchachas se
dispersaron por el lugar solo para matar el tiempo, ten an la
promesa de que Cillu no las volver a a atacar ni buscar,
deber an estar tranquilos entonces, la tarde estaba
nubl ndose, tal vez llover a, en estos d as no es raro, es su
temporada y m s bien se agradece a los dioses por un d a
glorioso como ese, el clima est templado y uno no tiene
que sufrir por calor o el frio.
Ajayu y Khora caminaban subiendo la monta a en la
que se encontraba clavada la casa de Tjayu.
Con cual de ellas te quedar s? preguntaba Khora
observando las manillas que Ajayu ten a en la mu eca
derecha.
135
No lo s
respond a Ajayu , solo puedo quedarme
con una de ellas, las leyes de ahora son esas.
Las leyes de uni n de parejas funciona de acuerdo al
n mero de mujeres y de varones, Ajayu ten a muy en
cuenta esta ley desde que apareci su primera candidata a
esposa, pero ahora adem s de las cinco manillas incluida la
de Causi ten a una promesa que cumplir.
Y tengo todav a dos dif ciles promesas que debo
cumplir continuaba Ajayu , claro que existe maneras de
cumplirlas, pero no puede contarse como una valida,
tendr a que haber una terrible guerra para que los hombres
disminuyan o tendr a que llegar yo a ser un Villka.
De qu me est s hablando? preguntaba Khora que
obviamente no sab a que su madre le hab a hecho
prometer a Ajayu que cuidara de su hija, y que tambi n
ten a una promesa con Aruma la ni a laykga , si son dos
promesas dif ciles ser mejor que cumplas la promesa de
quien m s te necesite
propon a Khora ignorando
totalmente de que una promesa era referida a ella.
Cumplir la promesa de Aruma entonces y tal vez
me olvide de la otra promesa se propon a Ajayu a n
pensando si era lo correcto, el colibr de Aruma comenz a
brillar.
De verdad te olvidar s de ella!? Preguntaba Aruma
con leve felicidad e incredulidad , pero en tu coraz n
todav a hay problemas Aruma parec a apagarse , di la
verdad ahora, di toda la verdad!
Desde luego Ajayu estaba molesto consigo mismo, lo
que el hac a estaba mal, las promesas deben cumplirse, es
el deseo de Pankara antes de su muerte.
Cumplir todas las promesas Aruma, solo hay una
cosa que puedo hacer y con ello cumplir todo, seguro mi
padre lo entender , pero traicionar a todo lo que he
guardado.
Y tus padres podr an morir hablaba Aruma con
preocupaci n , Ajayu solo cumple conmigo y olv date de lo
136
dem s, uno de los motivos por lo que te atan a tu segunda
promesa ya est de acuerdo.
S , Ajayu afirmaba Khora con ignorancia . Aruma es
muy importante ay dala y estoy segura que Aruma ayudar
a completar lo que te har falta, te ayudar a cumplir con tu
otra promesa luego Khora se dirigi a Aruma , ayudar s a
Ajayu, verdad, Aruma? Obviamente Aruma se qued
callada, ella quer a a Ajayu solo para ella y tal vez ahora se
haya dado cuenta . No quieres hacerlo, Aruma?
preguntaba Khora con indignaci n.
S , lo har respondi Aruma al fin , me he quedado
ciega por un simple hechizo y voy a ayudar a Ajayu para
que pueda cumplir su promesa en ese momento Khora
abrazar a a Aruma, pero abraz a Ajayu que era de l de
donde ven a la voz de Aruma.
Pasado esto, este par de ni os se quedaron a la mitad
de la monta a, jugaron all durante un rato, luego buscaron
frutas y ra ces. M s tarde todos bajaron hacia el r o para
poder asearse y jugar all , pero como estaban las cosas no
todos estaban en un solo lugar, Ajayu y Khora estaban en
uno, los Villkas estaban en otro y las arqueras con sus
arcos estaban dispersadas por todo el r o que aquellos
rondaban y tambi n aprovechaban para disfrutar del rio, de
esta manera las arqueras cuidaban de los ni os.
Por otro lado Oramke y Mamani continuaban
conversando.
Entonces, es tu hermana que te hizo reflexionar?
preguntaba Mamani.
S , Hanchi tiene por pensar sobre esas cosas, parece
que ha convivido con todo tipo de gente hablaba Oramke.
Se callaron, en ese momento aparec an los camelidos a
beber del r o. Mamani suele pensar sobre cualquier cosa, y
pensaba sobre su actual situaci n.
Y a donde se supone que debemos ir? preguntaba
entonces Mamani.
137
No s con exactitud respondia Oramke . Solo s que
deber amos estar con Tjayu, pero como est n las cosas,
parece que no nos moveremos de aqu .
Entonces Huyphi la alpaga se aproxima a ellos.
Acaso est n dudando de algo? preguntaba la
alpaga.
Acaso usted tambi n habla? preguntaba Mamani
ligeramente desconcertado.
S , no deber as sorprenderte.
Es que no estoy acostumbrado a hablar con animales
hac a entender Mamani.
Nunca hablaste con los animales? preguntaba la
alpaga.
No, y nunca cre que lo hicieran.
La alpaga entend a y observaba con cuidado, y dec a.
Eso es por que no han escuchado con atenci n. Tanto
los animales, las plantas y hasta las rocas piensan. Y
aunque no pueden pronunciar palabras, son sus
pensamientos que crean las suyas propias. Ese es el
principio de las primeras palabras de los seres explicaba
la alpaga, haci ndoles entender que los animales si hablan
en realidad aunque no usen palabras.
Huyphi hablaba Oramke , qu es lo que estamos
haciendo aqu ?, cual es nuestro deber?
Nuestro deber es llegar a la guarida de d a obscuro y
noche clara respondia entonces la alpaga.
Y qu hay en ese lugar? preguntaba Mamani.
Secretos, secretos que solo los que vivieron all
parecen conocer. Antes de todo, Tjayu, los pumas y
nosotros viv amos all , pero luego decidimos unirnos a los
dem s hombres y nos alejamos de all . Solo sabemos que
quienes llegaron all despu s se llamaban d a obscuro y
noche clara e hicieron all su guarida, ahora regresaremos
all y hallaremos los secretos que tambi n Tjayu tiene
guardado all .
138
Entendieron los ni os, entonces parec a una misi n
sencilla.
Entonces, solo es ir all ? preguntaba Mamani.
Quiz no, quiz sea m s dif cil de lo que parece.
Aquellas laykgas nunca fueron amigas, al contrario, quiz
all encontremos hostilidad, eso si ellas aun existen.
No es f cil entonces? preguntaba Oramke.
No lo es. Debemos estar preparados para lo que
venga all .
Para llegada de m s de la mitad de la tarde, el cielo
estaba casi totalmente nublado, el sol todav a iluminaba
desde casi su ocaso y empezaron a caer las primeras gotas
de lluvia, algunos de los ni os llegaron ya a la casa de
Tjayu. Por su parte Ajayu y Khora caminaban
tranquilamente hacia la guarida. La lluvia lleg tranquila y
pac fica como si no quisiera molestar a alguien.
Para esta poca los antinos y las dem s razas no le
tem an a una lluvia, m s al contrario se dejaban mojar con
ellos a menos de que amenazara el frio, pues Wiracocha el
dios de los dioses habr a tra do a los vivos desde los mares
y construy a los hombres y mujeres de la arcilla
haci ndolos a su imagen.
Ajayu y Khora ven an tranquilos con la lluvia sobre sus
cabezas, de vez en cuando se distra an con alguna cosa ya
sea alg n fruto, ra z o ser viviente que corr a o volaba por
all .
Un luli
observaba Khora al peque o colibr
acelerando para que pueda llegar a su nido. Y luego
llegaron a su destino, todos ya se encontraban all , menos
las arqueras que ven an tras de ellos, Khora encendi
fuego para que puedan entrar en calor.
Seguro que habr algo para abrigarnos buscaba una
de las arqueras, ellas estaban totalmente mojadas. Luego
de todo ven a la ni a laykga Yupaichasiri habiendo
despertado de su largo sue o, se sent cerca del fuego
139
como atra da y luego de un rato sali de la casa volando
hacia la lluvia.
No te vayas! ordenaba Causi con enfado, ya que
seg n ella, era por su culpa que Tjayu fuera capturada y
que los pumas los dejaran. Visto por otro lado, aquella pas
por algo terrible quiz , ya que se dec a que hab a sido
enga ada y capturada, nadie sabe lo que pas en realidad.
As lleg la noche y descansaron, ya era muy
adentrada la noche, la lluvia hab a cesado, la luna sali
llena y se encontraba en el centro del firmamento rodeada
de las estrellas jam s vistas, hubieron algunas nubes, claro
pues la lluvia hab a dejado algunos testigos que dir an que
la lluvia estuvo all .
Por su parte estaba Mamani despierto ya, pens que
las cosas que hac a no eran lo correcto y que deb a pensar
como aquel a quien afectaba, luego de esto Mamani se
puso a despertar a Ajayu para poder hablar.
Mallku! estaba Ajayu sorprendido por que Mamani
estaba mir ndolo a la cara muy tranquilo, pero quiz quer a
que Ajayu se disculpara con Chikga.
Ven, Ajayu orden Mamani.
Quiere que me disculpe con el Villka Chikga?
preguntaba Ajayu, Mamani se encontraba saliendo del
lugar.
No, eso no es necesario en nuestra discusi n.
Ajayu acudi , Mamani sal a de la casa y se puso a
mirar el firmamento, muy pronto Ajayu estuvo con el.
Qu es lo que desea, Villka? preguntaba Ajayu
inclinando un poco la cabeza mostrando respeto.
Sabes qu , Ajayu? Se sent en una piedra , mi
padre es un gobernador Mallku, y esa responsabilidad
tambi n me corresponder en alg n momento, es un gran
trabajo que te da honor, hasta ahora las cosas han salido
muy bien, pero para llegar a ser como mi padre tengo que
pensar como el pensaba y el dec a: para comprender los
problemas que tiene la gente debes pensar como ellos y en
140
su ambiente
Ajayu? T no conoc as las reglas de
peleas entre los Villkas, verdad?
Ajayu lo miraba pensativo, era exactamente lo que
ocurr a, y le hab an ordenado no disculparse.
Solo comprend una, y fue despu s de que combat al
Villka Chikga hablaba Ajayu.
Entonces lo dedujiste?, yo solo deduje tu problema, y
me doy cuenta que yo estaba en lo correcto, mi padre
estar a tal vez orgulloso.
Tu padre parece alguien muy apreciado.
S . Pero no es el motivo de la charla, sabes Ajayu yo
estaba hablando de ti con Oramke, me cont que apenas te
conoc a, pero que en ese corto tiempo que estuvieron
aventur ndose hab as demostrado la mayor lealtad que el
nunca hab a visto, me cont que logras atrapar flechas solo
con las manos, tambi n te enfrentaste valientemente contra
algunos laykgas, dime, qu te hace tan leal?
Solo soy as , mi padre me ense la lealtad, soy como
t cuando tratas de llegar a ser como tu padre, aprendes lo
que lo hace venerable.
Le que lo que m s se respeta de los guerreros es la
valent a, el honor, la sabidur a, el pacifismo y el decir s a la
muerte si se trata de salvar a quienes necesitan de su
fuerza , este es el verdadero guerrero, es el saber de los
guerreros. En un principio no entend a todo esto, pero al
conocerte y al tratar de pensar como t , entiendo cuanta
raz n tiene el sabio que escribi aquello.
Despu s de esto se pusieron a contemplar la luna, se
dieron cuenta que una de las arqueras estaba haciendo
guardia, se ve a con un traje muy espeso, los hab a estado
observando desde el principio en que se pusieron a platicar,
en si es una muchacha muy curiosa y los observaba
detenidamente y oculta.
Ajayu, Eres venerable le dijo Mamani.
Por qu ? Preguntaba Ajayu perplejo , si yo no supe
como tratar a un Villka en una batalla.
141
No debes preocuparte por Chikga, si no por Causi.
Por qu ?, si me disculpo con el Villka Chikga, la
Villka Causi tambi n me perdonar y todo se arreglar .
Causi no esta molesta contigo, si no al parecer lo hace
por que a visto algo en ti, algo que hace confundirse en
todo sentido, esto me lo explic la cachorra Hiskha.
Ajayu miraba confundido la manilla que ella misma
hab a atado a su mu eca.
Tal vez. Puede ser pensaba Ajayu.
Seg n deduzco, este problema es su excusa para que
ella pueda cruzar palabras contigo, pero no lo entiendo,
apenas te conoce.
Y pareciera mostrar todo su odio.
Anteriormente antes de que los conoci ramos a
ustedes ella me dijo que su vida se tornaba muy aburrida,
aun estando con Chikga sus d as eran iguales, me dijo que
no quer a vivir como la Villka que le toc ser.
Qu clase de Villka es? Ajayu se encontraba
curioso.
Es una Villka que esta destinada a casarse con un
Mallku o un Villka, la nica ventaja que ella vio en eso es
que ser a la esposa principal del Mallku o Villka, luego lo
que me dijo fue el primer d a ser sublime, el d a despu s
ser igual al d a anterior y al d a de ma ana , me hizo
entender que eso se lo ense su madre, pero ahora esta
viviendo todo esto, se a divertido mucho, estando con los
rebeldes siempre se qued viendo nuevos lugares.
Aun ahora? preguntaba Ajayu.
S , solo se oculta de ti, muestra su enojo solo contigo,
y a Khora tambi n, solo por que esta contigo, es tambi n
una ni a muy incomprensible, muchas veces no la
entiendo, solo debes dejar que las cosas sucedan por que
s , y como eres, r pidamente ellos se disculpar n. Ya
salvaste en una ocasi n a Caus , cambiando totalmente su
personalidad ella puede disculparse acerc ndose a ti, por
142
otro lado Chikga tardar un poco, debes ense arle que eres
leal.
Lleg el silencio moment neamente, y Ajayu pregunt .
C mo es que Villkas como ustedes est n aqu ?
Es el hanchari que nos trajo aqu mostr Mamani su
arma . Cuando encontr el hanchari no supe que hacer,
solo hab a o do hablar de ellos en las guerras, las armas
solo aparecen cuando se necesita defender el imperio, pero
en una anterior ocasi n se usaron las armas para
combatirse entre nosotros en la guerra innombrable ,
nunca lo entend , y que yo ser a un guerrero me estremeci
m s, pero luego el arma result ser de mi padre. El no era
un gran guerrero, el arma lleg a l como ense anza del
poder que tiene no solo el filo, si no tambi n la palabra.
Como ver s el arma no es nada filosa, solo se usa para
defender, cuando el portador quiere hablar y no lo quieren
escuchar el arma brilla tratando de hacer entender a los
dem s que deben escuchar. El arma se le entreg en la
guerra como arma, si fuera en el imperio en desarrollo se
hubiera presentado como un b culo dijo mi padre.
Ajayu record que a l le hab a ayudado el b culo,
qu ser a aquello?
Vi de ti, un b culo C mo lo conseguiste?
preguntaba luego a Ajayu, la arquera que hacia de guardia
interrumpi con una orden.
Ya es momento de que vuelvan a dormir se acercaba
la arquera y se inclin para reverenciar al Mallku , Mallku,
no es momento de hablar, el fr o los enfermar
luego de
esto la arquera se puso erguida, los ni os se dispon an a
hacer caso a la arquera. Aquella ten a toda la raz n. Pero
en ese momento aparec a volando Yupaichasiri y aterrizaba
en frente de ellos. Los ni os y la arquera no la tomaron muy
en cuenta, en realidad no la conoc an, en s Ajayu oy
alguna vez su nombre en algunas historias y al parecer
tambi n escuch su nombre con la de Tjayu, pero los
143
nombres tambi n aqu se repiten. Los muchachos se
dispon an a retirarse.
Debemos ir a d a obscuro y noche clara hablaba de
repente la ni a laykga con una delgada sonrisa, los dem s
se miraron entre si, no entendiendo lo que se propon a,
Mamani se propuso a preguntar.
Dime laykga Por qu nos dices esto?
Esperen. Debemos ir a donde ellos vayan respond a
la laykga qued ndose quieta, repentinamente un viento
feroz atraves el lugar, de inmediato la arquera protegi a
los ni os abraz ndolos, el viento era tan fuerte que
empujaba a los ni os y a la arquera, el viento pas
fugazmente entre ellos y repentinamente el viento
desapareci . Luego se fijaron en el violento viento que
atravesaba el lugar, con el viento se ve a dos luces blancas
en medio de todo aquello, cruzaron el r o sin detenerse, el
viento era tan fuerte que salpic el agua al otro lado del rio.
Qu viento tan fuerte coment Ajayu, la ni a laykga
se fij en el fuerte viento que atravesaba el rio.
Ya me oyeron hablaba la ni a sin cambiar su
delgada sonrisa , debemos ir, all nos esperan.
Ir con quien? pregunt Mamani.
Pues con ellos, los que acaban de pasar por aqu son
dos diosecillos gemelos junto a un mont n de anchanchus
de thaya Yupaichasiri estaba contenta e inquieta mirando
a aquellos dos diosecillos, luego se apur y empujaba a
Mamani , debemos alcanzarlos,
vamos r pido!
Yupaichasiri estaba muy exaltada, ella quer a realmente
alcanzarlos fuera como fuera. La arquera estaba pensativa,
ser a algo que recordaba.
Acaso ellos son terror y muerte? pregunt tranquila
y un poco sorprendida.
No los llames as , son unos nombres feos.
Solo responde para que no siga preocup ndome
insist a la arquera.
144
No lo creo, ellos son muy amistosos luego la ni a
laykga reaccion , pero debemos alcanzarlos! repet a la
ni a laykga y estiraba a la arquera de las manos a n ya no
vi ndolos, los ni os no se movieron, era realmente
imposible que solo los alcanzaran corriendo, ya que
aquellos hab an pasado por el r o en solo un momento lo
que a los ni os les hubiera costado mucho m s tiempo en
superar esa velocidad, eso lo sab an todos, hasta nosotros
nos impresionar amos en ver la velocidad de aquellos, as
que Ajayu le aclar aquello.
No podemos alcanzarlos, laykga. Ellos van a una
velocidad inalcanzable.
Debemos alcanzarlos insist a la ni a, luego se
detuvo y se propuso correr hacia aquellos , yo los traer de
vuelta, ustedes prep rense para viajar a d a obscuro y
noche clara.
Qu pretendes, ni a? preguntaba la arquera y la
ni a interrump a sus pasos.
Debemos llegar all , all vendr Tjayu para ayudar a
todos.
Pero nos ordenaron quedarnos aqu aclaraba Ajayu,
la ni a laykga se puso seria y dijo firme y directamente.
Esc chenla
interrumpi
la voz masculina de
Apachita, el alpaga.
Por qu ? preguntaba la arquera.
Yupaichasiri es una vieja amiga, los diosecillos son
tambi n amigos bastante responsables. Deben prepararse,
como sea llegaremos a la guariada de d a obscuro y noche
clara . Ustedes prep rense, nosotros reuniremos a los
dem s termin el alpaga y se retira a reunir a los
cam lidos.
Traer a los diosecillos dijo la ni a laykga , est n
preparados para viajar, yo los llevar a la guarida de d a
obscuro y noche clara entonces volvi la cara hacia el
viento y desapareci
disparada dejando su rastro
145
huracanado y dejando desecho su camino, todos estaban
confundidos mirando el rastro dejado por Yupaichasiri.
Qu es lo que debemos hacer ahora? preguntaba
Ajayu.
Solo lo que dijeron respuesta vac a de Mamani.
Mamani corri primero hacia la casa de Tjayu, los
dem s solo tuvieron que acompa arlo, muy pronto llegaron
con ellos y se pusieron a despertar a los dem s. Las
arqueras ya estaban preparadas por que estaban haciendo
la guardia y estaban preparadas para el fr o de la noche,
as que ayudaron a los dem s.
Por qu hacemos esto? pregunt Chikga a Mamani.
Nos vamos respondi Mamani.
Nos vamos a donde? preguntaba Causi.
La ni a laykga Yupaichasiri vendr y quiere llevarnos
a la guarida de d a obscuro y noche clara .
Khora mir so olienta el horizonte donde se encontraba
el r o y vio claramente como el viento huracanado ven a de
regreso ferozmente hacia ellos con las dos luces en medio
de todo aquello.
Qu es eso? preguntaba Khora un poco m s
despierta y sorprendida, Ajayu mir muy atento y veloz.
Mallku Mamani Ajayu se dirigi a Mamani y este
acudi , viene de regreso.
Mamani estaba algo preocupado, no todo estaba
preparado, y muy pronto ya estaban all los dos diosecillos
en la puerta bien parados, eran totalmente ni os de
aproximadamente cinco a os, ten an un traje totalmente
blanco y brillante al igual que su cabello y su piel, la ni a
laykga lleg despu s de ellos.
Ya est n aqu
dec a la ni a laykga corriendo
infantilmente por en medio de los diosecillos y hacia los
ni os, los diosecillos sonre an pac ficamente como si le
sonrieran a la nada.
Llegaremos a d a obscuro y noche clara dijeron los
diosecillos en un sono , esperaremos a que est n todos
146
preparados dijeron luego y salieron del lugar volando y se
reunieron con el viento que estaba afuera, la ni a
Yupaichasiri por su parte entr a la casa solo como
compa a, pues no ayudaba y solo se quedaba sentada en
un asiento de tronco de rbol y columpiaba sus pies de
atr s hacia adelante una y otra vez sin detenerse. En ese
momento llegaron los cam lidos, las alpagas comenzaron a
ayudar en lo que pod an.
Afuera sencillamente el viento hac a su querer estando
all fuera, se ve a claramente a los vientos azotando los
arboles y se creaba remolinos en todas partes. Los ni os
por su parte se prepararon un poco m s acelerados
abrig ndose para la noche y en unos momentos ellos ya
estaban listos para hacer el viaje. Los diosecillos volvieron
de inmediato, una de las arqueras se dirigi a la ni a
laykga.
Est s segura que debemos ir ahora? preguntaba la
arquera.
Claro, es que ellos no volver n y tardar amos mucho
en llegar all si solo vamos a pie. Adem s quieran o no lo
quieran yo los iba a llevar, me ordenaron llevarlos a la
guarida de d a obscuro y noche clara de todos modos
entraron los diosecillos caminando lentamente y dijeron.
Muy bien, salgan, los llevaremos con su destino.
Debemos hacerles caso? pregunt una arquera a
otra.
Supongo que s , se supone que son diosecillos
blancos respond a la otra arquera, luego Huyphi la alpaga
aclar las cosas.
No deben preocuparse, los diosecillos gemelos no son
malos y est n dispuestos a ayudarnos en lo que sea
posible, a dem s todos los presentes somos amigos de
Tjayu.
Eso es cierto interponia su voz Yupaichasiri . Por
eso que se sacrific por m y yo no le pagar mal, yo
tambi n cuidar de ustedes luego uno de los diosecillos
147
sali afuera y esper , el otro se adelant y se puso frente a
los ni os y a las arqueras.
Deben salir ahora ordenaba el diosecillo , no
tardaremos mucho en llegar, y all nos espera un lugar
agradable para cualquiera.
Todos salieron afuera donde el viento ya no se sent a,
solo tranquilas brisas fr as. El diosecillo blanco los acomod
tom ndolos de las manos y asign ndoles un lugar a cada
uno con los cam lidos habi ndolos atado a todos juntos
previamente.
Deben cubrirse la cara recomendaba el diosecillo
que los acomodaba , en especial los ojos o podr an
perderlos.
En ese momento los ni os y las arqueras se cubren la
cara con alguna prenda.
Ag rrense de los cam lidos y no se suelten
continuaba el diosecillo.
Luego sintieron que el viento comenz de nuevo a
comportarse salvajemente y sintieron elevarse.
No se suelten continuaba diciendo el diosecillo,
ninguno de los dem s pod a hablar, ten an toda la cara
cubierta y los ojos bien cerrados en algunos casos, el viento
era fr o y atravesaba las gruesas vestimentas de los
viajeros y violentamente se enfriaba la piel, todos hicieron lo
posible de no soltarse del cam lido que ten an, y hasta
evitaron mantener las prendas que los cubr an del frio, ya
que por el fuerte viento terminaron perdiendo alguna. Pero
pronto se detuvieron, aparentemente se encontraron de pie
Pueden ver si quieren dijeron en un sono los
diosecillos. Todos se descubrieron la cara y observaron
primeramente la salida del sol que les cegaba, al aclarar
sus vistas vieron luego una gran quebrada en un terreno
plano y se encontraban en la orilla muy cerca de caerse,
luego la ni a laykga levant la voz.
148
Ya llegamos! Le grit a los vientos , ya llegamos!
volvi a gritar y esta vez a la gran quebrada para poder o r
los ecos, y los ecos se repet an continuamente.
Ya llegamos habl uno de los diosecillos y se al
dentro la quebrada , all encontrar n lo que necesiten, all
est n todo lo que las laykgas de d a obscuro y noche clara
usaron para subsistir aqu el lugar era incre ble, ten a all
abajo enormes murallas que deten an montones de tierra
en la que se pod a cultivar, por toda la quebrada se
extend a un largo camino junto a unos canales de riego.
Huyphi y yo nos adelantaremos dijo Apachita.
Deben bajarse orden Apachita. Entonces los que
estaban en el lomo de las alpagas se bajaron. Y al instante,
estos se lanzaron al vacio de la quebrada.
S ganme, debe haber alguna casa dec a Yupaichasiri
lanz ndose al vacio tambi n.
Tenemos que ir como ella? preguntaba Causi.
No respond a uno de los diosecillos
Por que morir an dec a el otro.
149
150
CAPITULO VIII
LA PUERTA DE LAS LUCES
Mientras todos bajaban por el camino delgado de la
pared de la quebrada, se pod a notar lo alto que era, las
paredes estaban todas hechas de piedra como si
detenieran la pared que conforma la quebrada.
Cuando estuvieron m s abajo vieron que el centro
estaba adornado con un r o que brillaba con el cielo.
Lamentablemente el lugar todav a estaba con las sombras
de las paredes. Tardando un poco llegaron al fin a alg n
lugar donde se pueden habitar.
Khora observ hacia abajo, hacia el suelo donde se
encontraba el r o, observaron que tal vez no era profundo y
se pod a pasar tranquilamente sobre l, observaron los
terrenos de sembrad os abandonados, al parecer hab an
cuevas que los llevaban a la superficie.
All abajo se pudo divisar a las alpagas que revisaban
el lugar, luego el macho grit desde donde estaba.
Pueden bajar, no hay nadie!
Luego la hembra continu .
Nosotros nos dispersaremos, veremos que no haya
peligro en el resto de los lugares! termin , y las alpagas se
retiraron.
En ese momento Yupaichasiri se acerc a ellos
corriendo y jugando se puso a la espalda de una de las
arqueras.
Este lugar esta lleno de cuevas que llevan a distintos
lugares comentaba la ni a laykga desde el hombro de la
arquera , deben descansar en esta casa se al una
cueva con el marco adornada por piedras talladas de forma
151
cuadrada y con alguna inscripci n en cada una de ellas,
aunque en realidad ten an un dibujo, lo que para ellos
podr a significar algo. Los sembrad os estaban realmente
descuidados y estaban llenas de plantas no comestibles,
pero una de las arqueras vio un sembrad o desde all ,
fij ndose cuidadosamente observ lo que eran plantas de
oca acompa ados de distintas hierbas.
Oca! se asombr aquella y corr a hacia dichos
sembrad os, las otras se acercaron a aquel lugar pero
despacio puesto que una de ellas cargaba a la ni a laykga
Yupaichasiri que despu s de un momento se qued
dormida all mismo.
Los ni os por su parte entraron en la cueva y
examinaron el lugar, Khora ayud mucho ya que iluminaba
el lugar con el fuego de sus manos y luego encendi una
fogata en medio de aquella posible habitaci n, luego de un
momento entraban las arqueras metiendo en el lugar unas
cuantas ocas maduras, no eran muchas en realidad, pero
dejando a Yupaichasiri recostada en unas pieles de alpaga
que encontraron all dentro, r pidamente se fueron llevando
unas herramientas para poder cosechar las ocas y tal vez
otras ra ces.
Qu haremos aqu ahora? pregunt Causi a los
dem s Villkas.
Al parecer solo debemos esperar
respond a
Mamani , si algo tenemos que hacer ya nos lo har n saber
complement .
Ajayu se acercaba Khora para hablar con el , vamos
lo tom de la mano y este se puso de pie , vamos a
conocer el lugar.
Y salieron corriendo, Ajayu no tan animado como
Khora, Oramke habl despu s de ver aquello.
Creo que es lo mejor que podemos hacer los dem s
Villkas se pusieron de pie y salieron de aquel lugar, Oramke
sali al final, se fij en el fondo, all ya estaban Ajayu y
Khora explorando el r o, vio tambi n que los Villkas sub an
152
hacia arriba tal vez en busca de sol, pero Oramke baj
donde se encontrar an Ajayu y Khora que estaban
curioseando unos extra os huecos peque os ennegrecidos
por fuego y puestos en fila desde un extremo a otro de todo
el territorio, estos estaban a una altura superior a Ajayu.
Los Antis resultan ser excelentes escaladores,
entonces Ajayu lleg primero a los huecos y luego ayudaba
a Khora a subir all , Oramke se acercaba a aquello y de
repente el lugar se iluminaba, hubieron l neas de fuego que
ilumin el lugar de sombra, las l neas de los huecos
ennegrecidos eran ocho en total, cuatro de una pared de la
quebrada y cuatro en el otro lado, Ajayu se re a y Khora
estaba asustada, entonces Oramke corri para ver lo que
ocurr a.
Qu sucede? preguntaba Oramke, Ajayu miraba
asombrado a las paredes despu s de haberse re do de
Khora.
Khora toc el holl n de la tierra y este se incendi de
inmediato respondi Ajayu, Khora miraba al lado de Ajayu
y tambi n estaba sorprendida, el fuego resultaba muy alto y
calentaba el lugar.
Bajemos de aqu dec a Khora , est haciendo mucho
calor de inmediato Ajayu baja de un salto y luego ayud a
Khora.
M s all se hallaba un hueco extra o, las arqueras que
estaban cerca de el lo observaron con detenimiento
mientras iban a buscar agua para hervir las ocas.
Dentro del hueco que parec a casi una cueva se
observa oculta una enorme puerta y las atrevidas y curiosas
arqueras se dirigieron a el cautelosamente, las arqueras se
quedaron observando la puerta que tal vez sea enorme,
solo ve an la parte superior en realidad.
Qu habr adentro? preguntaba una de ellas.
No lo s le respond a otra.
En ese momento una de las arqueras se adentraba al
lugar, las dem s sin m s que hacer la siguieron, al
153
encontrarse con la puerta observaron atentas su gran
tama o.
Puede ser algo m gico aquella intentaba abrir la
puerta. En ese momento Oramke, Ajayu y Khora se
acercaron a ellas, las arqueras se fijaron en los ni os, una
de las arqueras se acerc a Ajayu.
Ahora dec a ella, Ajayu no supo que hacer en ese
momento, era la arquera de la promesa.
Ay denme las dos llamaba la arquera que empujaba
la puerta, al parecer la puerta estaba clavada y sellada
como para que ni siquiera entrara aire.
Aqu no le ordenaba Ajayu, la arquera observa con
enfado a Ajayu y se aleja, se acerca a su compa era con
disgusto para poder ayudarla, y consecuentemente la
arquera sobrante tambi n va en su ayuda, antes de que las
otras arqueras lleguen a ayudar a la otra, una voz femenina
y se orial se interpone.
No se acerquen all ! todos miraron atr s y era la
laykga a quien hab an conocido anteriormente.
Laykga Khory Lura mencion Khora y se acercaba a
ella. La laykga observ a los dem s.
Oramke, Ajayu y Khora, es extra o encontrarlos,
Qu hacen aqu ? preguntaba la laykga a los ni os.
No sabemos en realidad respond a Ajayu, Oramke se
adelant y respondi .
Estamos aqu por instrucciones de Tjayu.
Y como fue que se animaron a venir aqu ? pregunt
Khory.
Nos obligaron respondi Khora.
A m
trataba de responder Oramke . El c ndor
plateado del desierto me llev con Tjayu para que me
trajeran aqu .
El c ndor plateado?
Como lo conociste?
preguntaba Khory.
Pokkata Haniwa me llev con aquellos laykgas.
154
Pareciera que a la laykga le entr nostalgia al o r aquel
nombre.
Pokkata haniwa?, qu es de l?, sabes si alguno
de ellos me extra a? preguntaba Khory a Oramke.
Solo me encontr con Pokkata Haniwa y no pregunt ,
en aquel momento nos encontr bamos con la laykga Khory
Yatichiri y habl bamos con ella.
Khory volvi a preguntar.
Y Orakke?, te encontraste con l? Khory parec a
preocupada, luego se dio cuenta . Khory Yatichiri!? Mi
maestra!? Luego la laykga se tranquiliz de golpe y
pregunt con total tranquilidad , Qu te dijo de m ?
No habl muy bien de ti respondi Oramke.
Entonces
hablaba triste Khory , no me ha
perdonado.
Qu ocurri ? preguntaba Khora compartiendo el
sentimiento de Khory, la laykga se mostr enojada.
Ella es una tonta e incomprensible! Qu culpa tengo
yo de haberme enamorado! La laykga en esto se cubri la
cara de la verg enza , y ? Preguntaba Khory mirando
a trav s de los dedos , como esta Orakke?
No lo s respond a Oramke , yo trataba de invocarlo
para que nos ayude, pero no apareci , al parecer envi a
una hathakgi, nos ayud mucho pero la ayuda no result
del todo bien.
Orakke no lleg ? La laykga se repuso . Envi a la
laykga m s d bil para ayudarlos. La guerra entre los
laykgas de Phuruma y Thunupa, ya habr comenzado
entonces.
A prop sito interrumpi Khora de manera exaltada ,
Orakke nos pidi que si alguno de nosotros te encontrara
deber amos de entregarte una de estas Khora se
examinaba tratando de encontrar las monedas que Orakke
le encarg , pero no lo encontr , los hab a dejado en la
ciudad de Jalaru mientras ven a de casa , no lo encuentro!
estaba Khora decepcionada de si misma, Oramke se
155
acerc a Khory y le entreg una de sus monedas, Khory lo
recibi con curiosidad.
Orakke dijo que si alguno de nosotros te hallara,
deber a entregarte una moneda como regalo.
Khory lo recibi , mostraba cari o por su regalo, pero
luego reaccion , se encontraba asustada y presion la
moneda con todas sus fuerzas y la moneda qued
totalmente molida.
Esto es para que el pueda encontrarme!, d ganme si
l no debe encontrarme
ordenaba
apresurada la laykga. Los ni os no supieron que hacer no
sab an si deb an entregar las que ten an, Oramke mediante
aquello hab a pedido ayuda y se le hab a concedido, qu
har an?, si los entregaban no recibir an ayuda si hubiera un
momento critico, afortunadamente en ese momento
aparec a Pokkata.
V yanse, ni os ordenaba Pokkata que llegaba reci n
apareciendo detr s de Khory , v yanse ni os repiti .
Los ni os y las arqueras se retiran dejando solos a los
laykgas, salieron tranquilos cruzando el rio, Khora iba
detr s de todos y o a una voz suave y femenina que
susurraba en el agua.
Ustedes no saben que est n haciendo aqu verdad?
Khora parec a haberla o do, pero al no ser tan audible
pens que solo era es sonido del rio
Est n en el mejor lugar para encontrar respuestas
continuaba el hablando la voz aquella.
Qui n es?
pregunt
Khora, los dem s la
escucharon y pusieron un poco de atenci n, pero
continuaron caminando, luego el r o continu hablando con
Khora.
Si hallan el pozo del mundo secreto, encontrar n toda
la verdad que quieran, b squenlo.
Al caminar Khora casi se tropieza con Ajayu que estaba
quieto.
156
Mira le dijo Ajayu a Khora se alando hacia el agua
que corre . Una anchanchu uma.
Y Khora observ al suelo.
Qu linda! Qu hace aqu ? observaba Khora
sorprendida, obviamente los dem s miraron hacia el agua
con el exalto de Khora, all se encontraba una piedra fuera
del agua y se hallaba sobre aquel una anchanchu uma.
Qu es lo que est n mirando? pregunt una de las
arqueras que miraba, Oramke que estaba all dijo.
Una anchanchu uma todos los dem s miraron con
atenci n a aquello, pero en realidad las arqueras no la
hallaron.
Una vez los vimos con Tjayu afirmaba Khora
dirigi ndose a las arqueras , aquella vez tambi n vimos
anchanchus de otros tipos.
Ven qu ? pregunt una de las arqueras, la
anchanchu uma habl .
Solo los ni os y aquellos que tienen el alma de un
ni o pueden vernos y o rnos en realidad, no es que
queramos escondernos de ellos.
En serio? preguntaba Oramke.
Con qui n est n hablando? preguntaba otra de las
arqueras, otra de las arqueras se resign y se aleja de all
diciendo.
Deja a los ni os con sus cosas, vayamos de una vez a
hacer algo de comer.
Y las arqueras se retiraron dejando a los ni os, la
anchanchu uma aun hablaba con los ni os.
A medida que los ni os se hacen m s adultos van
perdiendo su visi n natural y pierden el poder vernos.
Pero Qu es lo que haces aqu en realidad?
preguntaba Ajayu.
Buscaba a alguien.
A otro anchanchu uma? preguntaba Oramke.
No, en realidad, busco un Achatanza.
157
Un Achatanza!? Se sorprendieron los ni os.
Ustedes recordar n que los Achatanza son grandes
enemigos de los antinos y se han encontrado en guerras
anteriormente , pero continuaba la anchanchu uma .
Antes de eso quisiera encontrar a la laykga que le dio vida
al viento, tal vez ella pueda darme vida a m tambi n
preguntaba esperanzada la anchanchu. Los ni os solo se
miraron entre s , al parecer la anchanchu uma buscaba a
Tjayu. La anchanchu uma levant la cabeza , deben
llevarme all estaba se alando hacia la casa de la pared,
Khora la levanta con las manos y la llev a la casa cercana
que hab a all , y muy pronto llegaron con las arqueras, y
como las arqueras no pod an ver a la anchanchu uma solo
pudieron ver las manos de Khora que conten an una
insignificante cantidad de agua.
Pero qu est n haciendo?! les pregunt una de las
arqueras.
D jalos con sus juegos le aconsej otra, Khora
escuchaba perfectamente lo que dec a la anchanchu uma.
Ll vame con ella, por favor suplicaba la anchanchu
uma se alando a la ni a laykga Yupaichasiri, Khora la llev
con ella y los dem s la acompa aron y ya se encontraban
con Yupaichasiri.
Es ella!
respond a la anchanchu uma con
sobresalto.
Qui n es ella para ti? preguntaba Oramke.
Ella es una anchanchu thaya en realidad, ella es quien
recibi la vida de quien da vida al viento.
La anchanchu uma estaba conmovida, la ni a comenz
a moverse como si despertara de un largo sue o.
S , soy yo, Tjayu me dio la vida cuando yo mor a
aclaraba la ni a laykga Yupaichasiri poni ndose de pie y
estirando los brazos, y todos se sorprendieron al ver a la
laykga, por que de esta manera la ni a laykga comenzaba
a crecer y obten a la forma de una mujer hermosa, todos
los presentes observaban asombrados el suceso.
158
Eres t !? Dec a admirada Khora , eres la amiga
de Tjayu? como ten a el cuerpo de una ni a no se hab an
dado cuenta y en realidad solo hab an escuchado historias
de ella.
S , y quien m s que yo podr a ser se mostraba
contenta la laykga como despertando de un sue o largo.
Donde est ella? preguntaba la anchanchu uma.
No te preocupes, ella regresar pronto respond a
Yupaichasiri y luego puso las manos en frente de Khora .
Yo cuidar de ella ofreci la laykga, Khora deposita en sus
manos a la anchanchu uma.
Luego una de las arqueras aparec a trayendo las ocas
para que puedan cocinarlos, ven a del r o despu s de
lavarlos, se hab a quedado all viendo lo que suced a con
los dos laykgas que son Khory y Pokkata.
Aquellos dos parecen buenos amigos chismeaba la
arquera reci n llegada , sucede que son amigos. Miren
les se alaba.
Qu
quieres que veamos?
preguntaba su
compa era.
Tal vez declare amor! estaba alegre del suceso la
primera arquera.
Yo no lo aceptar a hablaba la tercera , le falta la
mitad de su cuerpo!
Pero es un laykga aclaraba la segunda . No sabes lo
que puede ofrecerte.
Las muchachas observaban todo aquello y se ve que
Pokkata repentinamente desaparec a.
Tal vez no lo acept
dec a una de las arqueras
volviendo a su quehacer, y solo se ve a a Khory que
descansaba en la salida de lo que parec a una cueva, luego
de un momento la laykga se desvanec a lentamente.
Te preguntaste que ser a aquel lugar? preguntaba
una arquera a otra.
No s que ser a aquel lugar, pero tengo curiosidad.
159
Est s ocas no est n dulces hablaba la del quehacer
probando algunas de las ocas reci n lavadas.
Eso es por que las acabamos de sacar de la tierra
explicaba una de las otras.
Yo averiguar que es aquel lugar hablaba decidida la
chismosa, se pon a de pie y caminaba hacia el lugar.
Esp rame se sumaba otra a la chismosa.
Khora en ese momento acababa de encender de nuevo
el fuego que se hab a apagado, otra de las arqueras
acomod alrededor de la fogata trozos de piedra para
convertirlo en una cocina que pudiera mantener una olla
para que las ocas cocieran, luego se retir con las dem s.
Yupaichasiri se quedaba atenta observando el fuego, y
luego mir a los ni os.
Si quieren pueden ir con ellas, yo me encargar de
que el fuego no se apague, les aseguro que disfrutar n de
aquel lugar la laykga que ya no era ni a se acomod
cerca del fuego con las manos sosteniendo a la anchanchu
uma.
Estar s bien? pregunt Khora.
S , vayan, todo aqu estar bien.
Los ni os se fueron calmadamente y miraron hacia
abajo, dos de las arqueras trataban de mover la puerta
fuera como fuera, la otra estaba acerc ndose lentamente.
Oramke, Ajayu y Khora fueron hacia ellas, mientras se
acercaban oyeron nuevamente la voz de Khory.
No se acerquen all ! los ni os se detuvieron por un
momento, la laykga Khory ya estaba con ellas.
Por qu ? preguntaba una de las arqueras.
No saben que este lugar es del d a obscuro y noche
clara , solo a ellas les pertenece.
S , lo sabemos como se nota, las arqueras y la
laykga se pusieron a discutir. Y mientras eso suced a los
ni os se acercaban a ellas, se o a m s las palabras de
Khory rega ando a las arqueras.
160
En este lugar se estudi la fertilidad y ustedes podr an
quedar encintas, deben tener cuidado por donde van
termin diciendo la laykga.
No sab a eso respond a una de las arqueras.
En ese momento la laykga examina la puerta, las
arqueras perdieron el inter s en ella y se ponen a charlar
entre ellas del mismo tema.
Yo tampoco lo sab a admit a una de ellas mirando al
suelo.
Soy muy joven para ser madre aclaraba otra.
Hasta donde yo s en este lugar es donde naci el
famoso Yawsa a Wi ay, dicen que pod a enamorar solo
con la mirada comentaba otra de las arqueras con
ensue o en los ojos.
S , as es respond a la laykga , aqu tambi n se
estudi la atracci n del g nero opuesto, o m s bien
conocido como el amor.
Por eso es que Yawsa a pod a enamorar a cualquier
mujer se daba cuenta una.
Me hubiera gustado conocerlo, dicen que el era
hermoso, gentil y tantas cosas que las chicas queremos en
un hombre, ja, ja.
Mientras hablaban, Ajayu y los dem s solo escuchaban
los chismorreos, la laykga se aparta de la puerta y se
acerca a los ni os.
Entonces se han hecho los protegidos de Tjayu
Yatichiri, no? preguntaba la laykga, y Oramke respondi .
S , nosotros y los Villkas Chikga, Mamani y Causi.
Muy bien, yo los cuidar mientras ella no est .
Pero no te conocemos del todo bien, tal vez solo
sue es hablaba Khora, Khory estaba algo desconcertada
as que entendi que la compar con las arqueras
enamoradas.
Acaso las arqueras los proteger n? Khory se alaba
a las arqueras , solo m renlas, se puede decir que juegan
entre ellas y hablan de hombres.
161
Qui n eres t ? preguntaba Chikga desde lo alto, los
Villkas ven an bajando, la laykga observ primero por un
instante y luego respondi con una voz fuerte pero
tranquila.
Yo soy la laykga Khory Lura, y he venido aqu para
cuidar de ustedes, sab a yo que la laykga Tjayu ser a
capturada, y que aquellas arqueras se distraer an como
ahora, y tambi n vine a curar este lugar.
Qu tiene este lugar? pregunt Oramke.
Las almas de d a obscuro y noche clara siguen aqu ,
he venido para llev rmelas respond a la laykga mirando
hacia la puerta , ustedes tambi n deben tener cuidado, si
gustan pueden explorar el lugar, pero deben estar alejados
por lo menos a dieciocho pasos de la puerta y no exploren
la parte superior de la misma recomend la laykga
mientras los Villkas llegaban , ustedes tambi n no exploren
cerca de la puerta de la cueva recomendaba la laykga
mir ndolos, los Villkas miraron hacia la cueva.
Podemos caminar casi por todo lado observaba
Khora.
Por lo dem s no se preocupen, yo me encargo la
laykga dirigi la vista hacia la puerta y llam a las arqueras
que a n estaban jugando, una de ellas hab a ca do al agua.
Qu les sucede!? se quejaba la arquera que
estaba toda mojada, luego se quedaron quietas para mirar
a Khory que se acercaba a ellas.
Los Villkas esperan que las arqueras los alimenten a
ellos y sus amigos, y que cuiden de ellos y los protejan.
Se sabe que las arqueras son aliadas al Villka Oramke,
as que dirigieron sus palabras hacia l.
S , Villka Oramke, y Villkas aliados a l las arqueras
dirigieron sus respetos. Y se retiraron en el momento, para
hacer lo que los Villkas requer an.
Yo no s cocinar en realidad admit a una de ellas
mientras caminaba.
Qu clase de mujer eres? le pregunt otra.
162
Y as quieres un marido se burlaba otra, la laykga
Khory finaliz .
Mientras ellas hacen su trabajo yo estar all en la
puerta se retiraba la laykga caminando.
V monos orden Causi a Ajayu estir ndolo con
capricho , tenemos cosas que arreglar a adi , Chikga y
Mamani se miraron y solo observaron como Causi se
alejaba con Ajayu.
Finalmente se separaron en tres grupos, Causi que se
llevaba a Ajayu; Oramke y Khora caminaban cerca de ellos
dirigi ndose a la parte superior de la quebrada; y por otro
lado Mamani y Chikga que se quedaron en el r o.
Khora que caminaba siguiendo a Ajayu y a Caus ,
encontr flores de inmediato y se pon a a recoger un
mont n de ellas. Ajayu estaba un poco molesto por la
compa a de Causi que tal vez le exigir a que se disculpe
con Chikga, mientras caminaban observaba una lagartija
que pasaba corriendo entre Causi y l, Causi se asusta del
lagarto y se abraza a Ajayu que no supo que hacer en ese
momento. La Villka se encontraba con miedo, luego Ajayu
se puso a caminar en busca de la lagartija acomodando a
Causi primero y alej ndose de ella, esto se observaba
desde la vista que ten a Khora que miraba con curiosidad.
Ajayu pregunt a Oramke.
Oramke, viste por donde se fue? Oramke vio al
animal que asomaba su cabeza desde una roca.
Entr en esa roca se al Oramke una piedra no muy
grande, Ajayu se acerc a el.
Oramke, ay dame a levantarla pidi Ajayu, Oramke
lo ayud y lograron levantar la roca, la lagartija sale
despavorida huyendo cerca de Khora la cual se asusta al
verla y cae al suelo derramando todas las flores que hab a
recogido, por fortuna el campo esta cubierto de hierbas y
Khora no se hace da o, al mirarse en el suelo Khora
comienza a re r mirando a sus amigos, Ajayu camina en
ayuda de Khora. Por otro lado la lagartija se hab a
163
escondido bajo el pie de Oramke, y cuidadosamente lo
captura y se acerca a Ajayu, Khora al ver a la lagartija se
asusta y se esconde tras Ajayu, Oramke nunca hab a
agarrado a un lagarto.
Ajayu! gritaba Causi con enfado, Oramke solt a la
lagartija.
Por qu lo soltaste!? le exigi Ajayu.
Por qu ? preguntaba desconcertado Oramke.
Nos lo habr amos comido.
Ajayu! volvi a llamar Causi.
Khora le habl Oramke , debemos dejarlos, que
Ajayu se arregle.
Khora acompa a Oramke.
M s tarde, los Villkas Chikga y Mamani volv an a la
cueva donde se encontrar a la laykga Yupaichasiri, al
parecer hab an estado charlando desde el comienzo del
paseo. Oramke y Khora hab an bajado hacia el r o, en
aquel lugar Oramke se qued dormido en el pasto, mientras
Khora estaba cerca de l mirando el r o y arrojando piedras
de vez en cuando. Causi se qued todo el tiempo con Ajayu
que recog a algunos insectos para alimentar a su serpiente,
Causi se vio tranquila en todo el rato y no hablaba para
nada, luego de mucho, Ajayu se acerc a Causi.
Recuerdas que atac a un titi que se acercaba a ti?
preguntaba Ajayu con tranquilidad, el silencio de la ni a
Villka lo habr a tranquilizado.
S , antes de eso yo me asuste de l, pens que el me
har a da o, solo su presencia me espanta a n ahora
Causi parec a tranquila, ya no usaba sus gritos.
Las serpientes muerden solo si no las comprendes,
todos ellos pueden saber tus intenciones, si no quieres que
te lastimen lo mejor es hablarles y decirles que por favor no
te hagan da o y que no tienes las intensiones de
lastimarlos en lo que encontraba Ajayu a un insecto se lo
daba a la serpiente, en ese momento la serpiente ya no
164
quiso m s y rechaz el siguiente meti ndose al fondo de la
chuspa.
Ya
satisfecho?
preguntaba
Causi
siniestramente tranquila.
Al parecer s . Ya debemos irnos propuso Ajayu, en
ese momento Causi se abraza a un brazo de Ajayu . Qu
haces? preguntaba Ajayu.
Me casar
contigo
hablaba la ni a mirando
cari osamente a los ojos de Ajayu, y parec a decidida.
Yo soy un campesino y t eres una Villka, no podemos
casarnos aunque t lo quieras, a dem s debes saber que
tengo tres prometidas sin contar la promesa de Aruma la
laykga de la noche triste, y solo debo escoger a una.
Huyamos entonces, olvid monos de todos ellos,
vay monos a un lugar donde no existan Villkas, ni
campesinos, ni laykgas, solo nosotros dos.
En ese momento se o a un llamado.
Villka Causi! ven a corriendo una de las arqueras.
Causi Ajayu trataba de aclarar , sin contar a estas
tres prometidas, tengo mucha responsabilidad y una
promesa que cumplir.
No quiero entenderlo continuaba Causi , solo te
quiero.
Ajayu se ve a en problemas, as que dir a solo parte de
todo su secreto.
Te dir un secreto Causi pon a su atenci n , existe
tambi n una Villka, es m deber protegerla, pero ahora
estoy aqu contigo, cuando deber a estar con ella.
La arquera ya se encontraba con ellos un poco cansada
de tanta subida desde el rio.
Est listo el almuerzo de todos, acomp enos a
comer, Villka suplicaba la arquera.
Enseguida estaremos all , vete con los dem s
orden Causi a la arquera, y la arquera se aleja caminando,
Ajayu se puso de pie suponiendo que la charla ya hab a
165
terminado con la llegada de la arquera y se propon a
retirarse, pero Causi lo detiene.
Olv date de esa Villka y vay monos lejos, donde nadie
nos encuentre, un lugar donde no tengas que proteger a
esa Villka.
Esa Villka es mi prometida secreta y no debo
defraudarla.
El geme a m , yo nunca dejar de amarte, no como las
tres y la Villka secreta que seguramente no te conoce.
Es una promesa, la promesa que hice debe cumplirse
o podr a ocurrir una guerra en la que muchos morir n,
como sucedi en la poca de Yawsa a Wi ay, la guerra
innombrable .
A n as no me importa se impon a la Vilka Causi con
mucha seriedad, en ese entonces aparece Khora a lo lejos,
se ve a contenta de encontrarlos y se pone a correr hacia
ellos. Causi agarraba con la fuerza que ten a las manos de
Ajayu.
Causi hablaba Ajayu , no podemos, debes regresar
con los tuyos, y yo debo regresar con los m os, nunca
podremos estar juntos.
Debe existir alguna manera.
En ese momento llegaba Khora y tomando de la mano
a Ajayu y se lo lleva.
V monos Ajayu, se nos hace tarde hablaba Khora
tranquila e ignorante como siempre. Entonces Causi se
qued callada y pensativa, era su primer amor de verdad, la
primera vez que se enamor y no pod a hacer mucho. Y
fueron con los dem s, en realidad deber an caminar hasta
abajo, ser a un largo trayecto caminando detr s de Ajayu y
no acompa ado de l.
Por qu tenemos que ir hasta abajo!? preguntaba
Khora con un grito a la arquera que estaba hasta all abajo,
luego se escucharon los ecos de la respuesta.
Por que aqu es bonito respondi la arquera.
166
Por otra parte, el lugar que las arqueras hab an elegido
era verde y se hab an acomodado tranquilamente, el lugar
estaba lleno de flores, la mu a y otras hierbas daban un
aroma extra o pero atrayente, el sol cubr a ese lugar con
su c lida luz. Las arqueras hab an preparado una mesa en
el interior de la casa cueva, que tambi n se encontraba all ,
clavado en la pared de aquel lugar.
Pase Villka recib a la arquera a Oramke que acababa
de llegar, en el vio que ya ten a un plato preparado para el y
los dem s Villkas que ya estaban all , Oramke se sent ,
hab a all una arquera, estaba sentada en el suelo cuidando
de ellos y esperando tal vez alguna orden.
Causi se encontraba como desilusionada por lo que
acababa de suceder, no estaba con muchas ganas como
para comer y el ambiente tambi n estaba pesado, pues a
Chikga se lo ve a indignado por algo, Causi lo miraba con
cierto miedo, y este miraba directamente a los ojos de
Causi y ella retiraba cautelosamente su vista.
Si quieres irte, vete! le orden entonces Chikga a
Causi mir ndola seriamente.
Qu ? Causi estaba sorprendida por la orden de
Chikga y se encontraba t mida por el miedo.
Vete de aqu ! Ordenaba Chikga , y dejar s de ser
Villka, se lo que ocurre contigo, se que est s enamorada de
ese Ajayu, vete con l y se una campesina Causi solo
miraba sin saber que hacer , arquera ll vate a esta ni a, no
es digna de comer con nosotros la arquera no supo que
hacer en ese momento y dudaba en hacer caso o no.
Pero Chikga, no tienes que hablar de esa manera!
intervino Mamani sorprendido.
Yo s lo que hago, iba a casarme muy pronto con
Caus , pero t mismo lo dijiste, ella lo quiere as .
En ese momento estaba Causi abrazando a Chikga sin
que el se diera cuenta.
Gracias, Chikga agradeci entonces Caus , Chikga le
da un beso en la frente y se despide de ella.
167
Causi sali con felicidad en los ojos de all . Al salir las
arqueras que custodiaban la puesta de fuera la vieron
confundidas.
No, ni a Villka Caus , debe estar usted adentro le
indicaba una de las arqueras que estaba fuera.
Yo, ya no soy m s una Villka, quiero comer con
ustedes solicitaba Causi dirigi ndose a los dem s, pero la
arquera insist a.
Pero, Villka, nosotros no tenemos el privilegio de... la
interrumpe Causi diciendo.
No me escuchaste! Yo ya no soy m s una Villka.
La arquera se call y en ese momento la arquera que
estaba con los Villkas sale y aclaraba todo.
Es cierto lo que dice, el Villka Chikga la despoj de su
familia y orden que se hiciera campesina.
Causi en ese momento corre hacia Ajayu y lo abraza,
Ajayu no la abrazo, estaba confundido.
Despu s de esto todos comenzaron a comer, a medio
almuerzo una de las arqueras mir hacia la puerta donde
estaba la laykga Khory.
Crees que debamos llamar a la laykga? preguntaba
una arquera a otra.
Despu s de todo, dijo que si nos acerc bamos
quedar amos encintas le recordaba la otra.
En mi opini n no debemos llamarla puede estar muy
ocupada, y solo la molestar amos, adem s dijo que no nos
acerc ramos continuaba la otra, una de las arqueras se
levant y se sent al lado de Ajayu, y este sinti miedo, la
arquera acerc su cara a la de Ajayu.
Tu promesa le record la arquera, Khora y Causi
pusieron atenci n en ese momento, Ajayu solo tuvo que ver
a los ojos de la joven arquera, las otras arqueras miraron a
su compa era con extra a sorpresa.
Qu promesa? pregunt Causi inquieta, pod a ver
en los ojos de Ajayu el temor que sent a a causa de la
pregunta.
168
El prometi darme un beso dijo la arquera, Causi se
enoj , como pod a competir con una mujer como esa
arquera?, en aquel momento la arquera acercaba su rostro
hacia Ajayu, y el no parec a molestarse, qu har a Causi?,
ella estaba perdiendo a Ajayu, Causi no quiso ver y huy
del lugar encelada de lo que ocurre.
Villka vi Khora a Causi que corr a sin ver, Khora la
sigui corriendo.
Debemos detener a las ni as dec a corriendo la
arquera, y las arqueras al darse cuenta de esto corrieron
tras las ni as, Ajayu que estaba solo tambi n corri tras
ellas, las arqueras de pronto se detuvieron, las ni as se
acercaban a la puerta donde se encontraba la laykga
Khory.
Por qu ya no las siguen? pregunt Ajayu.
Ya no debemos acercarnos m s, yo no quiero quedar
encinta todav a aclaraba la arquera de la promesa.
Y se observ como la puerta se abri y como Causi y
Khora entraban sin detenerse y sin mirar a donde fuera, y
finalmente Causi cay en el agua que hab a dentro de
aquel lugar, Khora intenta levantarla poni ndola de rodillas,
Causi se tap los ojos, sin darse cuenta estaban rodeadas
por luces diminutas y totalmente blancas, en ese momento
se oyeron gritos que ven an de afuera, Khora no pudo
comprender que dec an los gritos, pero retumbaban en el
interior de la cueva, las dos estaban mojadas, el interior de
aquel lugar estaba mojado en su totalidad, todo el suelo
ten a una capa de agua. Khora escuchaba todos los ruidos
que se reun an en el interior aquel lugar, y not que las
luces tambi n hablaban.
No podemos entrar, o moriremos hablaba una de las
luces, qu son y que hacen?, las luces se quedaban
quietas, todas rodeaban a Causi y a Khora, una luz se pos
en las rodillas de Causi y pregunt con una voz femenina.
Por qu lloras, ni a? Khora no supo que aquellos
hablaban y qued vi ndolas , eso es por amor Afirmaba la
169
luz diminuta, Khora solo se qued callada yo entiendo lo
que sucede en tu coraz n, consid rame tu amiga.
Causi solo dirigi su mirada sin decir nada y despu s
de un corto momento
Yo lo odio! grit Causi levant ndose enfurecida,
despu s de un momento se arrodill y volvi a llorar.
Por otro lado Khora vio al mont n de luces que las
rodeaba.
Ay danos!, ay danos! dec an las luces.
Qu es lo que quieren que haga, como puedo
ayudarlos? preguntaba Khora, y de en medio de todos,
hablaba otro con una voz de mando muy masculino.
Ella no puede, lamentablemente, no podemos rogarle.
Qu son ustedes? preguntaba Khora, y responde
otra voz masculina pero suave.
Somos lamentables, cada uno de nosotros somos
nayas, somos quienes destruimos a la gente, estamos
cansados de este lugar y de estar encerrados.
En eso se interpuso una voz femenina y dulce.
No sabes lo que es estar encerrado aqu , ya no
sabemos cuanto tiempo hemos estado recluidos, solo
recordamos promesas que nunca se hicieron realidad.
Otro habl con una voz masculina d ndole nfasis a
sus palabras.
Lo ltimo que recordamos es el nombre de Yawsa a
Wi ay, un ser a quien hicieron perfecto, recordamos ese
nombre por que fue el primero, nos prometieron ser como
l, un hombre que pasar a la historia, un hombre con
fama, dijeron que de l surgir an sus hijos e hijas quienes
podr an llegar a ser famosos como l.
Otra voz femenina comenz a hablar con tristeza.
No podemos salir de aqu , la luz del sol nos destruir a,
eso ser a lo mejor pero a n as no somos capaces de salir
por esa puerta y recibir a la muerte que tanto hemos
anhelado. Pero a llegado una nueva laykga, pero al parecer
170
no podemos esperar mucho de ella, nos a negado muchas
cosas.
En medio de todo este lamento Khora estaba dispuesta
a ayudar.
Puedo hacer algo por ustedes? si prometen no
hacerme da o con gusto los ayudar .
A Khora le interrumpi uno con voz seria.
Si la laykga que vino no puede, t con mayor raz n no
podr s, estamos aqu esperando nacer de nuevo, t eres
muy joven y morir as, y cualquiera de nosotros contigo de
pronto todos se callaron, en aquel momento entraba la
laykga Khory haciendo sonar el agua que pisaba.
Qu sucede, ni a? pregunt la laykga mirando a
Causi que lloraba desconsoladamente, esta abraz a la
laykga, las luces en ese momento comenzaron a gritar con
mpetus arriesgados.
D janos entrar laykga! reclamaba uno . Dejaste
entrar a uno, d janos entrar tambi n dec a otro.
Silencio!, si entran m s yo podr a morir, no puedo
dejar que entren m s hablaba de manera dominante la
laykga levantando la voz que hac a retumbar el lugar, esta
firmeza de la laykga call a las luces.
Quiero ser su compa era hablaba la luz que hab a
hablado en el principio, la laykga observ a la luz.
Est s segura? pregunt la laykga.
Al igual que los dem s yo quiero salir de aqu , quiero
acompa ar a esta ni a en su camino vaya donde vaya, no
importa si albergue al peligro, quiero ir con ella por que se
que en su camino existe m s que solo d as en la sombra
hablaba la luz de forma tranquila.
Bien acept la laykga y se enderez . Estas dos
ni as tienen una misi n que cumplir, quien vaya con ella lo
rodear el peligro, necesito ocho acompa antes para cada
una de ellas, quiero voluntarios, los dem s podr n renacer
de nuevo, ser n insertados en armas, en placas como
ahora, o en alguna otra forma podr n salir de aqu vivos
171
explicaba la laykga con una voz tranquila pero fuerte, en
ese momento un pu ado de las luces se amontonaron para
salir del lugar con Khora, otras se alejaron de inmediato y
tal vez decidieron esperar un poco m s, la laykga en ese
momento sac cobre verduzco, los maleaba en sus manos
como si fueran de arcilla y construy diecis is placas
delgadas exactamente iguales, Khora intentaba tocarlos ,
no lo toques!, est n calientes le orden la laykga, y
d ndole un soplido a las placas con un acabado en forma
de collar se las coloca en el cuello de Khora y otra en
Causi, la laykga extendi la mano derecha donde se
reun an las luces, seleccionaba las correctas y la insertaba
a cada una de ellas en una placa, la placa cambiaba a un
color rojizo al ser insertado con una luz, acabado todo la
laykga habl a las placas , cuiden de ellas, ay denlas en lo
que puedan.
As lo haremos respond an las placas en un sono.
Y ustedes dos, Khora y Causi cuiden de ellos.
As lo har
respondi
Khora, pero Causi no
respond a nada, viendo esto Khory entendi .
Khora, ahora vete, yo me encargar de Causi la
laykga la acompa aba hasta la puerta y al llegar la deja ir,
luego de esto se dirige a Causi.
No seas tonta, Causi dec a la laykga mientras pon a
su mano en el hombro de Causi . S lo que tienes. No
necesito ser laykga para saber lo que tienes.
Causi continuaba callada y no le pon a atenci n a lo
que la laykga dec a. Entonces una de las placas que Causi
ten a en el cuello habl .
No seas tonta, ni a, en el mundo siempre habr un
ni o para ti.
Causi llamaba la atenci n la laykga , debes recordar
que a pesar de todo alguien llegar a quererte.
Por otro lado, Khora not que cada una de las placas
ten an sus rostros tallados, cada uno de ellos ten an
172
caracter sticas faciales distintas de los unos y de los otros y
todos eran j venes, not que cinco de ellos eran
masculinos y tres eran femeninos y not tambi n que las
placas hablaban entre si.
La luz del sol, no nos quema! dec an.
Miren all ! Dec a otro , agua que corre!
Miren el cielo, es azul! y ellos continuaron hablando
de las cosas que ve an.
La Villka Causi y la laykga Khory se quedaron all por
un bien rato, al parecer Causi se sent a mejor al salir de all
de que habr an hablado? Pero sea lo que sea, Causi
estaba mejor.
173
174
CAPITULO IX
CAUS , KHORA Y LA SERPIENTE
El medio d a hab a terminado y Ajayu estaba
preocupado por lo de Caus , por su parte Oramke estaba
observando el conflicto de Ajayu y Caus , no se atrev a a
hablar con ellos y el d a seguir a su curso de esta manera y
sin detenerse.
Ya avanzada la tarde, Ajayu no consegu a hablar con
Causi para poder apaciguar sus problemas, pues ella se
alejaba de l callada y enfadada, casi como siempre pero
con la diferencia de que Causi ten a el problema natural de
ser una ni a, para decirlo claramente ella estaba realmente
enamorada de Ajayu, tanto que no pensaba que lo que le
ocurria era una simplicidad. Y Ajayu no sab a nada de esto,
entonces Ajayu tambi n se aleja de Causi sin volver a
intentar hablar con ella. Todo se qued as como est hasta
la noche. Ya no se habl m s de esto y dejaron as las
cosas hasta el d a siguiente.
En la ma ana las cosas no cambiaron nada y Ajayu
caminaba en el r o, detr s de l, lo segu a Oramke,
llegando ya al r o Ajayu se sent y se puso a contemplar el
r o, la ma ana era fr a y h meda, la alegr a llegar a con el
sol que todav a no llegaba, pero eso no desviaba a Ajayu
de su preocupaci n, entonces lo consult con Oramke
quien era el nico que estaba all .
Por qu las ni as son as ? pregunt con leve enojo,
Oramke estaba sentado y lanzando piedras hacia el r o, se
ve a a Ajayu un poco pensativo mientras sosten a a su
serpiente con las manos para darle un poco de calor,
175
Oramke pensaba un poco en lo que iba a decir, divis
desde el lugar donde estaba y observ el r o con m s
atenci n, luego comenz a lanzar otras piedras, Ajayu
suspir y dejaba a la serpiente en el suelo y esta se alejaba
de all de inmediato, Oramke lo observ y respondi de
repente.
Ella est enamorada, me lo coment Mamani
Oramke hablaba sin problema, Ajayu se sinti inc modo,
aunque para l no es nada raro ya ten a a tres prometidas
con casi la misma situaci n como Caus , una promesa con
una laykga y otra con Khora, entonces Ajayu respondi a la
situaci n.
Por qu dices eso? Preguntaba pasivamente , por
esa raz n es que no las entiendo, a ninguna de ellas, en
realidad no soy la gran cosa. Aun con los pastores, las
ni as prefieren que juegue con ellas, y no entiendo por qu .
Oramke pensaba en lo que dir a.
Sabes qu
? te digo todo esto por que tengo
muchas hermanas, ellas son as con los chicos y a veces
suelen ser peor. Causi esta enamorada de ti, si quieres que
vuelva a hablarte debes retractar lo que ocurri y
convencerla de que ella est equivocada o que el
equivocado eres t .
No te entiendo, y no es necesario que ella me hable,
ya tengo demasiado.
Solo habla con ella y explica lo que ocurri y debes
disculparte.
Ajayu solo pens
un momento, Oramke segu a
lanzando piedras al r o, entonces despu s de unas cuantas
piedras Ajayu se levant y camin lentamente hacia la casa
cueva donde Causi estar a, en ese momento tambi n
aparec a Mamani.
Hacia donde vas, Ajayu? pregunt Mamani.
Mi Mallku Ajayu reverencio levemente , debo aclarar
las cosas con la Villka Causi respond a poni ndose
176
erguido, Mamani vio que Ajayu pasaba por su lado para
poder llegar a Causi.
Ajayu le llam Mamani , acaso sabes que es lo que
vas a decir?
Ni siquiera entiendo del todo por que es que est
enojada aclar Ajayu , las palabras saldr n cuando est
con ella, si quiere que me disculpe con el Villka Chikga tal
vez deba hacerlo.
Ajayu contin o Mamani . Si es aquello, yo te ordeno
que no te disculpes con l, ya sabremos hasta donde l
llegar entonces Mamani continu su camino y acompa
a Oramke.
Por otra parte Causi estaba en la cueva sola, ya nadie
estaba all , eso por que se fueron a pasear y hacer otros
quehaceres, o es que no se acercaban como Ajayu que
ten a intensiones de hablar con ella, y por otra parte el
Villka Chikga hab a hecho que Causi no fuera m s una
Villka, es como si la hubiera desterrado o algo parecido a
eso.
Por otra parte Mamani le hab a dado consejos a Causi,
y el pensamiento de ella era siempre distinto al de Mamani,
y Causi se pasaba dici ndose a si misma: Qui n es l
para recomendarme esas cosas? Acaso l sabe o
entiende lo que estoy sufriendo? l no es como yo!, l no
est en mi situaci n .
Analizaba el lado de Oramke tambi n, que al parecer
estaba alej ndose de ella, pareciera que no era m s su
amigo.
Y mirando hacia otra parte est Khora la nica ni a
despu s de Caus , para Causi esa ni a es lo bastante
tonta, no hace nada, al parecer para ella todo es igual,
es que no se preocupa por nada?, al parecer
no tiene coraz n para algo .
Y finalmente los dem s: la laykga Khory, la laykga
Yupaichasiri y las tontas arqueras, ellas no ten an nada con
Caus , estaba totalmente sola y aislada del mundo.
177
Al parecer estoy sola se hablaba Causi a si misma,
mir suspirando el techo, lo observaba pensando, parec a
que escuchaba sus propios pensamientos y claramente.
Si no existieras, o si te fueras. Alguien se dar a
cuenta? Preguntaba una voz galante, esencialmente
masculino, suave, peque o y susurrador. Causi mir hacia
sus lados lentamente y no hallaba a nadie . Si te vas tal
vez alguien te extra e y se dar cuenta de que tu tambi n
vales continuaba la voz, por fin Causi observ al suelo y
encontr a la serpiente de Ajayu, se asust al principio
exalt ndose un poco, pero las serpientes no pueden
hablar ! Por otro lado se hab an visto a pumas, alpagas y
una kullkuta hablar, pero este animal no era de aquellos,
Causi se tranquiliz , sab a que la serpiente de Ajayu no la
morder a.
Solo pi nsalo continuaba la serpiente.
Causi estaba temerosa, ella no sab a que hacer y dej
pasar un breve momento y luego de tranquilizarse un poco
pregunt .
Por qu me dices todo esto?
La serpiente avanzaba tranquila y cautelosa, y esto
hac a que Causi se alejar de ella a la velocidad lenta de
aquel.
Acaso eres tonta?, recuerda las cosas buenas hasta
ahora con Ajayu.
Causi se paus tratando de recordar algo, pero desde
que lo conoci solo a tenido que angustiarse, quiz la
serpiente ten a la raz n.
No recuerdo nada se afirmaba Causi con molestia.
Si te vas, Caus , l se dar cuenta de que haces falta
y te buscar .
Pero
interven a Causi tratando de imponer sus
palabras, pero el reptil es astuto y manipulador.
Pero qu ? Interven a la serpiente , solo piensa,
Ajayu vendr por ti busc ndote, cuando te lo encuentres
ll vatelo lejos donde nadie m s se interponga. As t lo
178
quer as, lo escuch cuando t hablabas de ello con Ajayu,
yo te ayudar , como en una anterior ocasi n.
Causi lo pensaba, Qu tendr a que hacer? Ella quer a
a Ajayu m s que a otra cosa, nunca le hab a ocurrido algo
as , quiz sea su nica oportunidad de quedarse con Ajayu,
pero que hay de lo dem s? Qu dir an sus padres? Si se
fuera, ser como si ella hubiera muerto, ser como si nunca
hubiera existido, pero tendr lo que m s quiere, ella se
quedar con Ajayu, y con la serpiente seguro que todo
saldr como se quiere.
S
respond a Caus , y se ve a decidida . Lo har
y de inmediato la ni a emprend a la salida, agarr a la
serpiente y se la guard , lleg a la puerta y mir a todos los
lados para asegurarse de que nadie la viera y sali
apurada.
Con m s serenidad le aconsejaba la serpiente , si
alguien te ve, que piense que solo vas a pasear as lo
hac a Caus , la ni a caminaba tranquilamente hacia la parte
m s alta de la quebrada, no tardaron mucho, y al llegar all
Causi corri sin detenerse hasta llegar a alg n punto donde
despu s no la ver an m s, corri y corri a un lugar donde
ninguno de ellos haya llegado, finalmente Causi se sent
para poder descansar y recuperar el aire, estaba cansada y
jadeante por todo el recorrido, pero
de inmediato se
oyeron pasos, Causi observ al frente, se encontr cara a
cara con Khora que se encontraba reverenciando.
Qu hace aqu , mi Villka? preguntaba Khora que al
parecer estaba desde hace ya un buen momento por all ,
Causi no supo que hacer, sus planes se estaban
esfumando, la serpiente se desliz por el brazo de Causi y
lleg hasta su hombro.
Hacemos un juego le respondi la serpiente, Khora
se irgui tranquila como si nada la molestara.
Puedo jugar tambi n? preguntaba Khora como si
nada.
179
No
respond a Causi que aun recuperaba su
aliento . No te parece raro que la serpiente te este
hablando?
La serpiente se deslizaba hacia Khora y ella no se
asustaba, pero Causi s .
No respond a Khora , ya he visto hablar a otros
animales y tambi n yo hablaba con ellos Khora ten a una
forma de decir las cosas calmadamente, el momento se
paus y despu s de un breve momento Khora pregunt ,
y, a qu juegan?
Causi no sab a que responder, no hab a pensado en lo
que dir a a eso, pero la serpiente respondi tranquilamente
y de inmediato.
Jugamos a encontrar cosas, Causi camina hasta
donde yo le digo, y le digo si ya encontramos las cosas que
est bamos buscando.
Ya entiendo. Puedo jugar tambi n?
Causi estaba a punto de decirle que no, pero la
serpiente se adelanta a ella.
Puedes jugar con nosotros, ven, te dir que es lo que
buscamos.
Khora se acerc clav sus ojos en la serpiente y puso
atenci n.
Buscamos un lugar agradable y donde uno pueda vivir
all con tranquilidad.
Khora no pens , solo dijo.
S donde est ese lugar y Khora se al con el dedo
, vengan vamos Khora se adelantaba con mpetu, Causi
no tuvo m s remedio que ir con ella y la serpiente no ten a
un aspecto de fracaso como lo ten a Causi.
Muy pronto llegaron a aquel lugar que Khora les hab a
dicho, ese lugar ten a muchos rboles de todo tipo y hab an
plantas floridas de toda clase, era un bello lugar, y oculto
entre las plantas y rboles, solo se ve a la puerta con
dificultad.
180
Es este lugar mostraba Khora con alegr a, Causi lo
vio y entr en el, lo que vio en primer lugar fue las paredes,
estaban hechos de piedra enorme, es una enorme sala
vac a, m s all estaban puertas que nadie sab a a donde
llevar an.
Y esas puertas? pregunt Causi.
No fui por esas, no las conozco todav a respond a de
inmediato Khora, el lugar aquel se ve a siniestro y ellos
tampoco sintieron ganas de saberlo, Causi sali de all ,
Khora no se apartaba de ella, caminaron y caminaron
observando los lugares, Causi y Khora se pusieron a
recoger flores de all .
Momento m s tarde Causi encontr flores enormes de
ithaphallu atrayentes a la vista, Causi quer a arrancarlos,
pero estas flores no se pueden tocar, sus espinas fin simas
las hacen intocables, Khora le advirti de esto agarr ndole
la mano de Causi.
No las toques interven a Khora, Causi se fijo mejor,
entonces se alej sin decir nada. Asi sucedieron las cosas
hasta llegar el medio d a, Causi en todo el tiempo se quiso
librar de Khora pero nunca consigui enga arla y cansada
de todo esto le pregunt .
Por qu , es que siempre est s tras de m ? Causi se
ve a enfadada.
Villka, usted podr a perderse
respond a Khora
tranquilamente.
Por otra parte los dem s, o sea Ajayu, los Villkas, las
arqueras y las laykgas se encuentran reuni ndose para el
almuerzo, en principio Mamani pregunt por las ni as que
no estaban all .
Y donde est n Khora y Causi?
Los dem s tambi n se vieron los unos a los otros,
nadie las hab a visto en toda la ma ana, pero eso no les
preocupaba a las laykgas.
181
No deben preocuparse intervino tranquilamente la
laykga Yupaichasiri, por su parte Khory tambi n estaba de
acuerdo y habl .
Ellas est n bien no deben preocuparse, como sea
hasta tienen con que alimentarse, quiz est n aqu ya
adentrada la noche.
Pero ellas no pueden estar solas hablaba Oramke
con preocupaci n.
Claro hablaba tranquilamente la laykga Yupaichasiri
, la serpiente de Ajayu, los diosecillos gemelos y otros
protectores extra os que est n all afuera est n con ellas,
de cualquier forma ellas estar n bien.
Ajayu que habr a hablado ya no dijo nada, con los
diosecillos con ellas no hay nada que temer, entonces los
dem s ya no se preocuparon y comieron sin preocuparse.
Luego la laykga Khory anunci otro tema fuera de
discusi n.
Ustedes tres se al a las arqueras . Vendr n
conmigo a la parte arriba de la quebrada a esto una de las
arqueras pregunta.
Por qu ? la arquera estaba tranquila y com a como
si nada.
Por culpa de ustedes tres estoy como estoy la laykga
tambi n mostraba serenidad, las arqueras se miraron unas
a otras tratando de saber el problema de la laykga, as que
la otra dijo con una leve sonrisa.
Tarde o temprano ten a que sucederte luego la
arquera soport una risa, las dem s tambi n entendiendo el
problema.
La laykga Khory mir severamente a las arqueras, los
ni os miraron con un poco de espanto y Yupaichasiri
estaba con el aspecto de que no le interesaba y no pasaba
nada, la laykga se puso de pie, dej a un lado su plato con
la mitad de la comida en el.
182
V monos de inmediato! la laykga se ve a m s que
severa, las arqueras no sab an que hacer y se miraban
entre ellas.
Ustedes tres tontas tienen que venir conmigo! las
arqueras aun as no se movieron.
No hagan que las lleve advert a Yupaichasiri.
Una de las arqueras se sinti incomoda, dej su plato
con el contenido que sobraba y camin lentamente hacia la
laykga, y esta apart a la arquera lentamente y se dispon a
a acercarse a las otras dos arqueras que no obedec an, de
inmediato las dos se ponen de pie dejando caer sus platos.
Vengan! volvi a ordenar la laykga saliendo de la
puerta, las arqueras salieron despu s, una de ellas
retrocedi y se llev su plato apurada.
Qu bien comentaba Yupaichasiri que le daba un
sorbo al plato , ellas ya no nos molestar n.
Mientras tanto Causi y Khora observaban enormes
cactus con sus hachacanas enormes y sabrosas en sus
cimas, no supieron que hacer para bajarlos de all , la
serpiente observaba tranquilo desde el cuello de Causi.
Por qu ven algo que no alcanzaran? Preguntaba la
serpiente . Deber an mirar a su alrededor la ni as miraron
alrededor pero no hallaron nada lo que quiero decir es que
piensen a adi despu s.
Khora se alej para encontrar algo, Causi vio la
oportunidad para desaparecer con la excusa de buscar
algo.
A d nde vas? pregunt la serpiente.
Es momento de alejarme de aqu respond a Causi
haciendo silencio.
Si nos vamos ahora quien sabe si encontraremos
comida hablaba la serpiente.
Causi pens , tal vez la serpiente ten a raz n, despu s
de todo ella ten a hambre, entonces acompa
a Khora y
momentos despu s encontraron ramas con las cuales
183
pod an alcanzar los frutos de los cactus, y no tardaron en
saborearlos.
M s tarde, las ni as estaban ya satisfechas dentro de
la casa que hab an encontrado, los frutos eran abundantes,
Causi se dio cuenta que con la cantidad de frutos que
todav a quedaba en los cactus podr an vivir en ese lugar sin
problema durante varios d as, lastimosamente tambi n
Khora se hab a dado cuenta de aquello.
Pero este lugar no es de ustedes hablan dos voces
en un sono que ellas ya conoc an, ambas miraron a la
puerta donde se hallaban aquellos dos, ambos luminosos
que cegaban a las ni as.
Me disculpo se levant de inmediato Causi y
reverencio cegada del brillo de los diosecillos,
consiguientemente Khora se apur en aquello y tambi n
estaba cegada.
No se disculpen habl uno de los diosecillos, volando
con dos botellas: una esf rica grande y muy colorida, y la
otra peque a y blanca. El diosecillo lleg a la pared del
fondo donde acomod las botellas.
Esta es nuestra casa hablaba el que estaba en la
puerta y que ten a otras botellas iguales al de su hermano.
O por lo menos es prestada hablaba el otro desde
donde estaba, luego los ni os dioses se unieron en medio
de la sala con un salto y hablaron en unison con una
alegre voz.
Pueden quedarse todo lo que quieran los diosecillos
notaron que las ni as estaban cegadas por sus brillos, as
que entonces dejaron de brillar y se acercaron a las ni as
que ya pod an ver con claridad.
Qu es lo que hacen aqu ? preguntaba uno de los
diosecillos.
Acabamos de almorzar respondi Khora mostr ndole
las pasacanas que ten an, los diosecillos vieron aquello con
cierto contento, las ni as ofrecieron a los diosecillos
aquellos manjares y los diosecillos los aceptan y se los
184
guardan, el diosecillo que ten a aun sus botellas coloc la
grande en frente de ellas, el otro diosecillo de la nada hizo
aparecer cuatro copas coloridas hechas de arcilla y sirvi
en ellas.
Tomen ofreci el diosecillo pas ndoles a una copa a
cada ni a, el l quido que conten a era de color rosa
blanquecino.
Qu es? preguntaba Causi.
No sabemos, nos lo entregaron para compartirlo con
ustedes inform uno de ellos, los diosecillos bebieron con
tranquilidad con movimientos iguales, las ni as
consiguientemente tambi n bebieron, pero al primer sorbo
sintieron en el l quido algo no agradable y dejaban las
copas en el suelo y los diosecillos miraron.
Qu es lo que sucede? preguntaba uno de ellos, en
cambio el otro les ofreci una botella m s peque a que
conten a chancaca l quida.
P nganlo, tendr mejor sabor las ni as lo recibieron
y lo mesclaron en sus vasos, vieron que ten a un mejor
sabor, incluso agradable, las ni as lo sorbieron con gusto.
Qu es? C mo se llama? preguntaba Khora, los
diosecillos ya hab an respondido que no sab an.
No lo sabemos. Solo sabemos que no es de esta
superficie, si no de un lugar m s abajo.
D nde es ese lugar? preguntaba Khora con inter s,
a esto Causi tambi n pone atenci n y ellos respondieron en
seguida.
Acabamos de volver de un lugar muy extra o, nos
encontramos con muy extra as personas, ten an sus caras
pintadas de distintos colores.
Es muy extra o concordaba el otro , nos invitaron a
comer con ellos toda clase de frutas que no conocemos,
fueron muy amables con nosotros y nos dieron estos
regalos para compartirlos, y ustedes dos est n con
nosotros las ni as o an aquellos interesadas.
Es bonito aquel lugar? preguntaba Khora.
185
S , es muy hermoso, nos dijeron que si quer amos
volver ellos nos recibir an con gusto.
Quisiera conocerlo hablaba entusiasmada Khora.
Podemos ir ahora y regresar al atardecer comentaba
uno de los diosecillos.
De verdad!? a Khora se le ve a muy interesada, en
ese momento el diosecillo colocaba la otra botella.
Deben beber de este otro hablaba el diosecillo ya
habiendo servido solo dos vasos.
Y ustedes no vendr n con nosotros? preguntaba
Causi.
No nos hace falta, nosotros no necesitamos de esa
bebida para llegar all
Causi sinti que ser a su
oportunidad de quedarse sola y perderse.
Yo no ir habl Causi.
Mi Villka Caus , debemos ir a conocer aquel lugar
aconsejaba Khora con esperanza. Causi dir a que no, pero
la serpiente dir a lo contrario.
Vamos all , Caus , tal vez nos perdamos Causi
entendi la idea de la serpiente, entonces acept de
inmediato.
Ahora, ni as, deben sentarse donde est n les habl
el diosecillo, las ni as se acomodaron y recibieron las
copas con el liquido extra o que esta vez era cristalina
T mense de una mano orden el otro. Y las ni as
agarraron sus manos y con la que ten an libre bebieron, las
ni as se sintieron cansadas, pero se dieron cuenta de que
estaban por dormirse y entonces despertaron. En ese
momento abrieron grandes los ojos, ya no estaban en la
casa de los diosecillos, si no en otro lugar muy distinto, se
notaron a los diosecillos a sus espaldas con sus manos
sobre sus hombros.
Ya llegamos mostraba uno de los diosecillos, el otro
levantaba a las ni as ayud ndolas con las manos
Vamos dec a el diosecillo, las ni as ya puestas de
pie estaban deslumbradas con el paisaje.
186
Es muy hermoso comentaba Khora.
S se ve a contenta a Causi. Se observ el paisaje
desde all , es hermoso, era todo un bosque con rboles
enormes y con un sol que brilla m s que en su lugar de
origen, este brillo era tan fuerte que casi no se ve a el color
azul del cielo, se ve an aves extra as pero hermosas
volando sobre las ni as, las plantas eran distintas con sus
hojas enormes, el suelo ten a toda clase de enormes
hierbas con flores extra amente coloridas y llamativas, pero
el calor tambi n era intenso.
Comienza ha hacer calor observaba Causi.
S , este lugar es muy caluroso afirmaba uno de los
diosecillos.
Aqu todo es muy grande hablaba Khora poni ndose
a correr por todo el lugar con alegr a, por otro lado hab an
flores m s grandes que las que se ve an, al notarlo Khora
corri hacia ellos y trat de arrancarlos.
No Khora! interven a un diosecillo.
Por qu ? preguntaba Khora, una muchacha sali de
aquel lugar y se pon a en frente de Khora. La muchacha
estaba toda cubierta de otras hierbas y hojas grandes como
si fueran su ropa, la piel que estaba visible estaba pintada
con colores llamativos.
T qui n eres? preguntaba la muchacha con
inter s.
Yo soy Khora respond a ella, y observ que la flor
que ella hab a visto colgaba del hombro de aquella
muchacha. Los diosecillos de un salto llegaron con la
muchacha.
Como est s?, flor saludaban aquellos dos en
un sono, la muchacha se alegr y alz los brazos como
para decir que quer a un abrazo.
Los gemelos, como est n? los gemelos abrazaron a
la muchacha, las ni as por su lado no sab an con exactitud
lo que ocurr a, aunque ser a seguramente una de las
personas que aquellos conocieron.
187
Ella es flor, una de las muchas personas que nosotros
conocimos presentaba uno de los diosecillos.
Tardaron mucho en llegar hablaba la muchacha ,
muchos de nosotros ya hemos muerto, y ahora yo tambi n
morir .
Pero por qu ? Interrump a Causi , eres muy joven,
como es que morir s a lo que la muchacha responde de
inmediato.
Nuestra raza no vive por mucho tiempo dijo. Y
tambi n acotaron los diosecillos.
Ellas logran vivir ocho a os como m nimo hasta treinta
y ocho como m ximo.
Tan poco tiempo!? Khora estaba conmocionada.
Pero por qu viven tan corto tiempo? pregunt
Causi con cierto inter s.
Pues pensaba la muchacha , no morimos, si no que
nuestro cuerpo muere, nos enterramos para este suceso y
luego volvemos a renacer en otros vegetales que nosotros
queramos, y despu s de los a os que se requiere volvemos
a ser personas. Hoy es mi d a, muy pronto caer en la
tierra, al ser la ltima he ayudado a enterrar a la mayor a de
mis amigas, me ayudar n?
S respond a de inmediato uno de los diosecillos.
Qu bien! se mostraba contenta la muchacha, de
inmediato fue corriendo hacia el diosecillo y se lo lleva, la
muchacha era muy veloz que de inmediato no se la vio
m s, hab a desaparecido por en medio de los rboles que
all hab an.
Ahora qu haremos? preguntaba Khora y de
inmediato respond a el diosecillo.
Ahora que muchas personas que conocimos ya no
est n tendremos que divertirnos a nuestra manera.
Las ni as se ve an confundidas.
Volaremos! levant las manos el diosecillo, de
pronto las ni as no supieron qu , pero sent an que todo se
hac a m s grande en su entorno, inclusive el diosecillo.
188
Qu es lo que ocurre? preguntaba Caus , las ni as
no pod an caminar y se dieron cuenta de que estaban
clavadas en el suelo, a ellas solo se acerc la serpiente y
se encontraba cara a cara con Caus , la serpiente se vio de
pronto enorme, casi irreconocible, Causi estaba asustada
por esta presencia.
Qu es esto, que sucede!? hablaba Causi con
espanto.
Qu
Qu
pasa?
preguntaba Khora con
intranquilidad.
Pues ahora son p jaros les respond a el diosecillo.
Pero como? las ni as estaban en el suelo sin poder
moverse, ellas eran lulis, las peque as aves no pod an
caminar, y tampoco volar, el diosecillo las agarr a las dos.
Las lulis no saben caminar, solo saben volar y posarse
en sus nidos.
Las ni as estaban en las manos del diosecillo y
miraban todo desde su corta altura.
Por qu nos hiciste esto? pregunt Causi como si
se tratara de una mala broma.
Quer a que conocieran el lugar con m s comodidad
el diosecillo entonces solt a las ni as en el aire, y ellas
instintivamente pudieron volar, aunque no ten an direcci n
ni dominio de la navegaci n a rea. Khora por ejemplo iba a
estrellarse con un rbol, pero el diosecillo la deten a con la
mano, por otro lado Causi volaba girando de arriba hacia
abajo dando vueltas en un solo lugar.
Me mareo hablaba Caus , entonces el diosecillo la
deten a y la volv a a poner en el aire en una posici n
correcta, en muy poco tiempo las ni as consiguieron volar
sin problema, y de inmediato se dispersaban por el aire
comandando su propio vuelo.
No sean as , ni as les dec a el diosecillo.
Quiero ir a conocer el lugar desde m s alto hablaba
Khora, y la serpiente dio su opini n desde el suelo.
Pero, Qu suceder si se pierden?.
189
El diosecillo agarr a la serpiente y vol con l.
Vamos, conoceremos el lugar el diosecillo vol muy
alto y las ni as lo siguieron, y vieron todo el lugar desde all .
Qu extenso es! hablaba Causi. El lugar estaba
cubierto totalmente de toda clase de rboles, se ve an
cerros totalmente verdes, y extensos terrenos azules que
ser an los lagos y las lagunas, se pod a ver muchas cosas
desde all , se ve a tambi n hermosas cataratas
especialmente altas que creaban hermosos arco ris con su
lucha con el suelo.
Esto es hermoso hablaba Khora con ilusi n, en ese
momento aparec a una bandada de lulis y Khora de
inmediato se pon a a jugar con ellas persigui ndolas y
volando junto a ellas.
Causi le hablaba el diosecillo , por qu no vuelas
como ella?
Por qu tendr a que hacerlo?
Pues eres una ni a, y deber as ser como ella.
Causi se manten a en el aire sin dejar de batir sus
diminutas alas.
Esta serpiente es tu amiga?
S , creo que s .
En ese momento la serpiente tambi n cambiaba de
forma, se estaba haciendo otro luli y de la misma manera
que las ni as l no pod a volar.
No puedo volar! gritaba la serpiente que ahora era
otro ave, de inmediato Causi volaba en su ayuda, el
diosecillo los dej y vol convirti ndose tambi n en otro luli
y acompa a Khora que estaba con los otros.
M s tarde la serpiente consigui volar sin problema,
todo el tiempo Causi lo ayud , y as estrecharon m s su
amistad. Entonces Causi convertida en luli ya no sab a que
es lo que ella deber a hacer.
Tal vez de esta manera nosotros podamos perdernos
le dec a la serpiente , y este lugar podr a ser nuestro
hogar.
190
S , pero, si nunca vuelvo a ver a Ajayu?
Si l te quiere vendr hasta aqu .
Entonces Causi vol hacia el lado contrario donde los
dem s habr an ido, y acompa ado por su amigo, llegaron a
un lugar donde se encontraba uno de los diosecillos,
dud ndolo un poco se acerc hacia l.
Por qu vas con l? preguntaba la serpiente.
Tal vez Ajayu no se atreva a buscarme hasta este
lugar, y nunca me encuentre, si voy a huir por lo menos que
sea en un lugar donde l me encuentre y de inmediato se
encontraron con el diosecillo.
Qu hacen ustedes dos? pregunt el diosecillo.
Nos perdimos respondi la serpiente.
Miren habl el diosecillo, se vio all tierra que estaba
removida.
Qu es esto? pregunt la ni a.
Acabo de plantar un rbol, el rbol m s extra o del
mundo.
Y ese rbol como ser ? Causi preguntaba con
inter s.
Vez aquel rbol? se al un rbol que estaba cerca
de ellos, era un rbol que ten a la copa circular y en medio
de sus ramas hab a un bulbo enorme con la forma de los
capullos de las flores, y era de color naranja y de aquel
sal a una flor enorme que era del color del bulbo.
Qu
rbol es ese? Causi estaba en verdad
interesada y miraba con asombro.
Ni siquiera s como se llama este rbol, solo s que
es lo que a dado vida a este lugar, y quien lo descubri se
le ocurri poblar este lugar con ellas.
Son raras en verdad hablaba la serpiente , como
es que da vida a este lugar?.
Entonces el diosecillo respondi de inmediato.
Si no fuera por estos rboles los laykgas de hathakgi
no existir an.
C mo que no existir an? preguntaba Causi.
191
Simplemente este
rbol les dio vida, no lo
entender an.
Entonces el silencio se apoder de la escena por un
momento, entonces la serpiente que era un luli ahora,
pregunt .
Y donde se encontrar n los dem s?
Pues respond a el diosecillo , ellos est n all
el
ni o se al con un dedo , debemos ir el diosecillo se
convirti en luli y los tres volaron sin detenerse. Causi se
fascin al ver las cosas desde all , ve a muchos rboles
como los que hab an visto, solo que los colores eran
distintos del que hab an visto y sus flores variaban seg n el
color del bulbo que lo sosten a.
Y pronto llegaron a una mujer, que de la misma manera
que la anterior, esta estaba cubierta de hojas y ramas de
distintos tipos, hab a all una luli volando sobre su cara.
Ella es Khora mostraba el diosecillo.
C mo lo sabes? preguntaba Causi.
Por que es la nica que mirar a a alguien de esa
manera, las dem s buscar an flores en su lugar entonces
volaron hacia ella.
Khora le llam Causi.
Villka Causi? C mo sabe que soy yo? preguntaba
la luli Khora y Causi respond a.
Por que eres la nica luli que no busca flores.
S las busco, pero esta se ora no despierta el
diosecillo tom su forma de ni o y la examin .
Duerme profundamente, nada la despertar , estar
as durante un buen tiempo analizaba el diosecillo.
Como puede dormir ahora? Preguntaba Causi , el
sol esta en medio del cielo.
El sol siempre esta en medio del cielo, ni as
respond a el ni o.
Nunca se esconde? preguntaba Khora.
192
Nunca, es por eso que en alg n momento tiene que
dormir Khora volaba observando las hojas de la mujer que
le serv an como ropa.
Y qu son todas estas hojas? Preguntaba Khora .
Tienen un aroma rico.
Causi se acerc tambi n y estaba de acuerdo con ello.
Ella es una hathakgi respond a el diosecillo, los
presentes observaron interesados.
Es aqu donde viven ellos? preguntaba la serpiente
que era un luli por el momento.
S
respond a el diosecillo , es aqu donde ellos
nacen los dem s miraban asombrados con sus diminutos
ojos de luli, luego de un momento Causi se quej .
Hace mucho calor aqu , donde hay agua? en ese
momento el diosecillo mir a la cara de la mujer.
Ella no tiene, algunas de ellas suelen llevar agua
comentaba el diosecillo, luego mir hacia un costado , si
volamos hacia all , encontraremos un lago.
Entonces emprendieron el viaje de inmediato, volaron
sobre el mont n de enormes rboles que hab an, desde all
vieron los horizontes interminables que mostraban sus
bellezas. Y de repente hallaron detr s de los rboles aquel
l quido cristalino, las ni as volaron a prisa y se encontraron
en medio del lago, acercaban sus delgados picos para
poder beber, pero les parec a dif cil.
Como beberemos?
preguntaba Causi con
desesperaci n, y en ese momento las lulis volvieron a
tomar sus formas de ni as y cayeron al agua, las ni as
sacaron la cabeza a flote de inmediato, Khora estaba
contenta, Causi beb a con paciencia el agua.
Por qu hiciste eso? preguntaba Causi despu s de
beber un poco.
Pero est n bien, verdad?
Un rato despu s las ni as estaban fuera del lago,
entonces Khora preguntaba.
Hay hathakgi de donde venimos?
193
S , te las mostrar cuando regresemos respond a el
diosecillo.
En ese momento Causi sal a del lago.
Como es que ellos pueden vivir aqu ? Es muy
caluroso.
En ese momento llegaba el diosecillo faltante y tra a
otras botellas de distintos tama os y colores, era un gran
bulto y har a parecer que ten a unas cinco veces la masa
del diosecillo, y al encontrarse con los dem s ca a
suavemente en el suelo.
Y eso qu es? preguntaba Khora que sal a del
agua.
Me lo dieron, y ahora los traigo de mayor variedad.
Podemos probarlo? miraba Khora con curiosidad.
No, todav a no, algunos tendr n peor sabor que el
primero y tenemos que endulzarlo todav a.
Las ni as entendieron. Se quedaron all un largo
tiempo, comieron algunas frutas extra as, estuvieron
jugando en el mismo lago durante mucho tiempo, Causi se
divert a y ya ve a a Khora como a una amiga.
Khora se subi a un rbol muy alto, detr s de ella y un
poco m s lenta la segu a Caus , ya que ella ten a m s
confianza con Khora, tal vez pod a hablar con ella sobre su
amor imposible, pero como sacar a el tema?
Khora comenzaba. Khora que miraba hacia el
horizonte sin fin con mucha atenci n gir la cara hacia
Causi , Khora, t y Ajayu
Qu son? Son amigos?
Son novios? O son familia? Khora no entendi con
claridad, pero responder a todo sin mentiras, ya que la
mentira es un delito.
Ajayu y yo, somos amigos.
Causi no se sinti tranquila, pues hab a o do hablar a
Ajayu de una Villka a quien l le corresponde.
Y t
conoces alguna Villka?
Una que est
comprometida con Ajayu?
194
No, no s , a Ajayu apenas lo conozco, a penas son
unos d as que lo conoc .
Pero, se los ve muy unidos Causi quer a respuestas
m s claras, pero era todo lo que sab a Khora.
Somos amigos continuaba Khora como la ni a que
es, intu a lo que Causi quer a. Una pl tica entre ni as las
unir a . Villka Causi. Usted quiere a Ajayu como su
esposo?
Causi se call en ese momento, aunque la mayor a
sab a lo que ocurr a, Causi se sonroj con mucha
intensidad y se tap la cara.
Yo
Khora pon a mucha atenci n, el momento se qued as ,
como Causi no respond a a la pregunta, Khora respondi
por ella.
S ! t quieres a Ajayu a Khora se la ve a contenta y
con una sonrisa.
No! interrumpi Causi.
Y por qu est s tan colorada?
Por que
aqu hace calor entonces Causi aun
ruborizada por la escena comenz a bajar del rbol.
A donde vas?
preguntaba Khora bajando
cuidadosamente del rbol. De esta manera las ni as
bajaron del rbol y se encontraron con los diosecillos.
Ya hab an estado mucho tiempo all , y ser a lo correcto
volver, entonces esto lo solicit Causi que era la ni a que
ten a m s ganas de volver, y lo hizo con una reverencia.
Dioses blancos. Ya es momento de regresar, con
respeto pido volver entonces los diosecillos se reunieron.
Aqu todos! anunciaron los diosecillos, uno de ellos
sac una diminuta botella y se la mostr a todos.
Deben beber solo una gota de esto se al , y
comenz con Caus , el diosecillo le acerc la botellita y dej
caer una gota en la boca de Caus , de inmediato Causi se
encontr dentro la casa de los diosecillos, estaba all Khora
totalmente dormida, y luego de un momento ella
195
despertaba, estiraba los brazos como si hubiera tenido un
largo sue o, y observ a Caus , asom hacia ella.
Y ahora qu haremos? preguntaba Khora que
parec a preparada para continuar divirti ndose. En ese
momento llegaban all los diosecillos con distintas botellas
esta vez y las pon an junto a las primeras botellas que
hab an acomodado en la pared.
Este lugar es muy bonito comentaba Khora tranquila
como siempre , esta casa ser a la guarida perfecta.
S admit a un diosecillo . Pueden quedarse el tiempo
que quieran o venir cuando quieran.
Qu ocurri ? Preguntaba Causi , parece que
hemos estado mucho tiempo all , pero parece que aqu el
sol no se ha movido para nada.
S , es as
respond a un diosecillo . No se han
movido de aqu y solo durmieron.
Pero, esas botellas?
Eso es cosa nuestra termin el diosecillo.
Quieren jugar con nosotros? preguntaba el otro
diosecillo, Causi no le puso atenci n, pero Khora si estaba
interesada desde que volvi a aparecerse all .
Pero qu har amos? preguntaba Khora.
Podr an buscar lo que queremos que encuentren
respond a el otro diosecillo, Khora mir con una sonrisa y
dec a feliz.
Ese juego lo conozco, me lo ense
Causi y la
serpiente.
Pues, busca a la serpiente dijo un diosecillo, nadie se
hab a dado cuenta de que la serpiente ya no estaba con
ellas y se pusieron a buscarlo. Causi tambi n lo busc ,
pues es su amigo, era la serpiente de Ajayu y seguramente
l se enojar a si no lo devolvieran. Luego de buscarlo por
todas partes Khora se propuso a buscarlo dentro las cuevas
a las que no se hab an propuesto atravesar.
Quiz est all dentro se alaba Khora.
Pero est muy obscuro Causi estaba casi resignada.
196
Pero llegaremos
con la luz de mi mano Khora
encendi su mano e ilumin el lugar, Causi miraba a Khora
con la expresi n sorprendida que dec a eres intr pida , y
sin perder el tiempo se adentraron en el lugar
cautelosamente. No muy lejos de all encontraron otro
lugar, un enorme espacio esf rico iluminado en su totalidad,
Khora apag su mano con gusto de ver el techo que estaba
iluminado por una esfera peque a que parece un sol
min sculo, el suelo era totalmente plano y circular desde
luego, y exist a un anillo de agua que lo rodeaba,
consiguientemente se hallaba otro anillo de dos filas de
cantaros enormes y del mismo tama o cada uno, y se
encontraban de par en par, el ambiente produc a una
extra a sensaci n que era atrayente.
Esos c ntaros son muy grandes comentaba Khora ,
yo cabr a en uno de ellos, tendr un buen sabor lo que
contenga? Khora se acerc a ellos y se puso a
examinarlos, estaban cubiertos por una capa verduzca que
ser a a causa de varios a os que estuviera all y luego
golpe uno de ellos como quien golpea una puerta, toc, toc,
toc. Khora puso su o do en l y luego escuch otros golpes
desde dentro, toc, toc, toc, Khora solt una sonrisa.
Qu extra o! se exalt Khora.
Ya lo encontraron les hablaba un diosecillo, Khora
mir a todos lados y no encontraba a la serpiente a quien
buscaban.
Donde est ?
preguntaba Khora al diosecillo
queriendo saber la ubicaci n de su amigo.
Encontraron lo que han venido a buscar sus amigos
que est n en la quebrada les dec a el otro diosecillo.
Causi sinti deseos de irse de all , quiz ellos vendr an al
lugar y la encontrar an.
Pero ellas no hablaran de este lugar observaba un
diosecillo.
S lo dir n, lo dir n cuando ya no tengan necesidad de
ocultarse aqu respondi el otro.
197
Entonces debemos irnos de aqu
habl Causi
retir ndose de inmediato, Khora por consiguiente la sigui y
salieron de all .
Ya fuera de all Khora, mir el cielo, ve a a los
diosecillos encima la puerta.
Ahora, busca khantutas mandaba el diosecillo y
Khora de inmediato se puso a buscarlas, y continuaron
jugando de esa forma y otros juegos m s, Causi que era la
gru ona continu jugando hasta llegada la tarde y hasta
que el sol se escondiera en un hermoso cielo rojo, Khora se
durmi cansada de jugar con los diosecillos que ya no
estaban all , Causi tambi n se sent a cansada de haber
jugado todo el d a, y los diosecillos se hab an ido tambi n.
Causi pens en aprovechar la situaci n, sali de all
agazapada y silenciosa. Estando afuera, de inmediato
camin hacia el lado contrario de la quebrada, corri
tratando de perderse y hallar un lugar que la acoja, pero
deber a encontrarlo pronto.
Corri lo posible, cansada, se sent en un sitio con el
fr o que invad a su ser.
A donde ir ? se preguntaba preocupada, y sent a
sola tambi n.
La serpiente se asomaba all , a la serpiente no se lo
hab a visto en toda la tarde, pero por alguna raz n ya
estaba all . Y Causi, parec a contenta de verlo, pero
tambi n estaba molesta por que sus planes no hab an
salido como ella quer a.
La serpiente se acercaba, ten a que acompa arla, ya
que es su amiga.
Todav a quieres irte? preguntaba la serpiente.
S , tengo que irme, Ajayu tiene que buscarme
respond a.
Pero en realidad vayas donde vayas siempre van a
encontrarte. No tiene sentido que te vayas, lo que haces es
tonto. Debemos regresar mejor.
198
Causi miraba con el fr o al lado obscuro del cielo, los
planes que hab a hecho no serv an de nada.
Y t sab as todo esto? pregunt a la serpiente con
cierto enojo y la serpiente mostraba miedo.
Claro, desde el principio, solo era darse cuenta, los
laykgas pueden encontrar cualquier cosa y saben que estoy
contigo y que jugabamos con los diosecillos.
Causi puso su mano sobre la cabeza de la serpiente.
Acaso lo sab as todo? preguntaba Causi con rabia.
S , lo sab a.
Me hiciste perder el tiempo Causi estaba furiosa,
pero lentamente se tranquilizaba, estaba como
melanc lica , pero hoy me divert mucho, no estoy enojada
contigo.
Quieres volver con Khora? preguntaba la serpiente
mirando hacia el otro lado, el sol ya no mostraba sus
destellos, el lugar se pon a totalmente obscuro.
S , tengo mucho fr o Causi se puso de pie y camin
lentamente al gran sal n de piedra donde se hallaba Khora,
pero en muy poco tiempo hab a obscurecido totalmente .
Que obscuro! Causi estaba casi perdida, Qu har a?
Estaba perdida al fin a obscuras sin poder ver donde
estaba.
Debemos quedarnos aqu y esperar le propuso la
serpiente.
Pero as no llegaremos con Khora estaba Causi con
preocupaci n.
Pero si continuamos caminando podr amos tropezar
con algo o hasta podr amos caer en la quebrada.
Causi no supo que hacer, estaba realmente
preocupada, no sab a que camino seguir, estaba perdida.
Pero nos moriremos de fr o si nos quedamos aqu
Causi caminaba con cuidado sin direcci n, cada pisada que
daba le asignaba una nueva direcci n.
Por donde vas, Causi? Parece que acabas de
cambiar de direcci n Causi se detuvo, mir hacia todos los
199
lados, estaba perdida, los horizontes mostraban cerros
totalmente negros y estrellas confusas.
No conozco las estrellas Causi estaba frustrada, y
empezaba a llorar, el fr o se hac a sentir cada vez m s.
Causi no debes caminar m s.
Si no llegamos el fr o nos matar
se sent a la brisa
helada que congelaba las piernas y brazos descubiertas de
Caus , y ella continuaba caminando, y m s all resbal y
cay girando violentamente hasta llegar a un suelo estable,
estaba con la cara al suelo, y entonces llor .
Causi, descansa ya, no debes caminar.
Causi se sent , examin sus piernas que estaban
raspadas y derramaban sangre, entonces esper triste por
lo que suced a, el fr o se estaba haciendo m s fuerte y por
sus heridas era por donde se sent a el fr o con m s fuerza.
Despu s de un rato vieron la luz de la luna, ambos
vieron consolaci n en ella, se ve a como iluminaba las
monta as lejanas tranquilas y arrulladas con el silencio,
Causi esperaba el momento en que la luna aclarara su
camino. Pero antes de eso, despu s de un momento
aparec a Khora, Causi hab a notado de inmediato la luz que
Khora desprend a de su mano, Causi se sinti feliz, se
levant cojeando y camin como pod a hac a Khora, y su
amiga not ndola corri hac a Causi.
Villka Causi! se preocupaba Khora, Causi la abraz ,
se hab a llevado un susto, pero ahora estaba contenta de
encontrarse con Khora.
Qu bueno que llegaste agradec a Causi.
Mi Villka observaba Khora , est sangrando! Khora
miraba las piernas de Causi que estaban raspadas y
efectivamente sangraban, de inmediato Khora levant de su
cintura la copa dorada y derram el contenido en las
heridas de Causi, y como en anteriores ocasiones las
heridas sanaron de inmediato.
Ya debemos volver, Khora le dijo Causi con alivio.
200
Volveremos a la casa de entre los rboles?
preguntaba Khora.
Ser mejor volver con los dem s respond a Causi ya
consolada solo con la presencia de Khora, en ese momento
la luna iluminaba el lugar, las ni as se encontraban cerca a
la quebrada, si Causi hubiera caminado un poco m s,
hubiera ca do.
Al d a siguiente las ni as se encontraron en la cueva
m s cercana a la cima, pues estaban cansadas y se hab an
alojado en el primer lugar que encontraron para acogerse,
despertaron como amigas y salieron del lugar tomadas de
las manos como amigas, Causi estaba un poco molesta
consigo misma por no tratar bien a Ajayu y ser a el
momento de hablar con l.
Debo irme, Khora ped a permiso la Villka Causi a su
nueva amiga.
S lo vaya, mi Villka Causi y de inmediato Causi se
retira subiendo el lugar para recibir los rayos del sol y
meditar sobre Ajayu.
Luego sali Ajayu en ese momento y sub a al lugar.
Ajayu! gritaba Khora a Ajayu, Ajayu de inmediato
subi a ella.
Khora! Saludaba Ajayu a Khora , qu sucedi ?
preguntaba mientras se acercaba.
Muchas cosas Khora como siempre tranquila y
sonriente a la nada , pero Caus , ella est en la cima, tal
vez quieres preguntarle tambi n.
Ajayu se qued callado, de una vez por todas deber a
arreglar las cosas con ella.
Y donde est ella? preguntaba Ajayu, Khora de
inmediato se ala la cima y Ajayu va en su encuentro para
finalizar su problema. Por otro lado Causi miraba aquello.
Subir por m ? se preguntaba Caus , y como
sabemos en poco tiempo se encontr frente a frente con
Ajayu.
201
Esa ma ana Causi se qued callada, aun m s cuando
Ajayu estaba con ella. Ajayu, sabiendo que Causi no hab a
desayunado, le consigui algunas ra ces y tub rculos
hervidos, Causi como siempre callada lo recibi .
Esa ma ana Causi se disculp con Ajayu hablando
suavemente y con palabras silenciosas y t midas, y no
volvieron a pelear ese d a y las siguientes que ser n aun
m s problem ticas.
202
CAPITULO X
ILLAPU SULLKA RECUPERA LA MEMORIA
Toda la ma ana lo pasaron distintamente a los
anteriores d as, las arqueras ya no estaban con ellos pues
la laykga Khory Lura se las hab a llevado, al parecer las
oblig a ser sus estudiantes, esto era perfecto para Caus ,
ya no ten a rivales y la nica ni a que ser a su rival era
Khora que era amiga de Ajayu y de ella misma. Y por el
lado de las alpagas, no se los hab a visto ya en ninguna
parte, aparentemente no importaba ya que nadie hab a
preguntado por ellos.
En esa misma ma ana la laykga Yupaichasiri re ne a
todos los ni os con un prop sito que ninguno de ellos
imagina, la laykga Yupaichasiri ahora ser a la maestra que
les ense ar a el arte de manejar el viento y reuni a todos,
recordaran que Yupaichasiri ya ten a su forma adulta.
Los seis ni os, re nanse llamaba la laykga y los
ni os se reunieron , mi maestra que es Tjayu, me ense
muchas cosas, yo les ense ar lo que requer aprender y
que Tjayu aprendi para poder ayudarme. Les ense ar el
arte del viento los ni os se quedaron callados, ellos no se
hab an imaginado aquello, y entonces Oramke pregunt
para saber el objetivo de los laykgas.
Por qu nos ense ar ? Yupaichasiri observ .
No quiero que est n sin hacer nada en el tiempo que
est n aqu , as que es la mejor idea que aprendan algo, y si
contin an aprendiendo alg n d a podr an llegar a ser
laykgas y elevarse m s all de ellos.
El resto del d a se lo pasaron aprendiendo de la laykga
que los llev en principio a conocer los anchanchus del
203
viento, caminaron y aprendieron en siguiente lo te rico.
Como las arqueras ya no estaban con ellos tuvieron que
comer semillas frescas de ma z que encontraron all y lo
acompa aron con ajipa que es un tub rculo dulce y blanco.
Ya en la tarde les ense
a poder concentrarse y
confiar en el coraz n que es el m s poderoso de las armas
naturales del ser humano, los laykgas lo tienen bastante
desarrollado junto con otras partes vitales. Y as se pasaron
la tarde hasta que el sol no evit en ocultarse.
Ya en la noche los seis ni os estaban reunidos
alrededor de la fogata junto con la laykga Yupaichasiri.
Oramke se sinti un poco solo, pues Ajayu estaba con
Caus , aunque Ajayu todav a se mostraba distante, los
Villkas Chikga y Mamani estaban sentados juntos
observando el fuego de la noche. Y despu s de un buen
momento Khora notific que la cena estaba para servirse.
Entonces todos incluida la laykga preparaban la cena
sirvieron los platos, la laykga se levant y mir fijamente
hacia el horizonte, estaba atenta que inquietar a a
cualquiera, lo observaba como si esperara algo malo.
Qu sucede laykga? preguntaba Oramke.
Ya vienen, en unos momentos ellos estar n aqu
respondi muy tranquila y luego sonriendo pregunt a
Oramke . Oramke t tienes pareja?
Oramke estaba confundido y aparentemente apenado.
No necesito pareja respondi Oramke un poco
nervioso y m s pensativo, al parecer recordaba algo, pero
no deber a ser motivo de pl tica, pero casi como siempre
los laykgas saben de todo y eso incluye entender los
pensamientos de las personas.
Pero ya tienes pareja, no? preguntaba la laykga.
No, no la tengo responde Oramke.
Yo ten a entendido que ya la ten as, una laykga de las
m s formidables que yo hab a visto y tambi n la m s rara
como conoc a eso la laykga? No importa.
Qu ?, t conoces a esa laykga?
204
Ya vez que tengo raz n hablaba la laykga de manera
contenta, Causi puso atenci n a la charla, e interesada
pregunta.
Oramke tiene enamorada?, qui n es?, como es?
Oramke qued callado, la laykga no dir a nada y continuaba
mirando el horizonte. Oramke estaba intranquilo con la
pregunta de Causi y afortunadamente en ese momento se
oyeron los pasos veloces de aparentes pies distintos que
desviaron la atenci n de todos, y todos prepararon sus
armas por si algo ocurrir a. No se fijaron, pero un enorme
jaguar estaba en frente de Yupaichasiri y se ve a altivo y
fuerte, era aquel jaguar que se encontraron en el templo
que cuidaba Aruma Llaquita. Oramke se levant y mir ,
aquel era tan grande como Sariri e Histata, los ni os
miraron con sorpresa. En aquel momento, tambi n llegaron
el par de alpagas.
Al fin llegaste, laykga jaguar le habl Yupaichasiri
con total tranquilidad. Las alpagas inclinaron la cabeza
como un saludo.
Todo est bien, laykga Yupaichasiri? preguntaba el
macho.
S , y a ustedes les fue bien?
La alpaga se mostraba pensativa, en aquel viaje, se vio
lo inimaginable.
A nosotros nos fue bien, pero las cosas no est n muy
bien para los laykgas de Thunupa y Phuruma, aquella
guerra es la m s grande hecha entre laykgas.
Guerra entre laykgas? preguntaba Yupaichasiri con
inter s.
S , no se hab a visto a tantos laykgas atacarse entre
ellos respond a el macho . Son solo un conjunto de idiotas
dijo despu s, y entonces en ese momento se interpon a el
jaguar.
No es idiota darles la sabidur a a los hombres. T
qu has hecho por la humanidad? S que no han hecho
nada! hablaba el jaguar con fuerza en la voz.
205
No te mal informes, jaguar. Es peor destruirse entre
bondadosos que no hacer nada el alpaga hablaba altivo,
como si no le hablara a un depredador. El jaguar qued
callado, mirando fieramente a los ojos del alpaga. En ese
momento, Yupaichasiri interrump a.
Antes de seguir discutiendo, jaguar, nos has traido
algo? preguntaba la laykga. Entonces el jaguar inclin la
cabeza para que pueda bajar una ni a que al principio no
se not que estaba all , aquella cay de pie contenta de
tocar el suelo, la ni a aparentaba una edad similar al de los
ni os.
Ya llegamos! estaba contenta la ni a estirando las
manos hacia el cielo, al verla mejor no cab a duda, era
nada m s ni nada menos que la ni a laykga de la tierra que
se encontr con Oramke en otra ocasi n, y solo l la
conoc a. Los dem s no la hab an visto, pero las ni as
Khora y Causi hab an visto recientemente personas como
ella, pues la ni a ten a distintas hojas de plantas que la
cubr an y una flor enorme de color naranja con bordes
rojos, era muy similar a como hab an visto a las dem s,
pero esta era una ni a tan d bil como Khora.
Eres tan d bil como ella comentaba Caus , y Khora
respond a con enojo c ndido.
Yo no soy tan d bil!
La laykga Khory llam a todos los presentes para que
pudieran saludar a los reci n llegados.
Hathakgi como estuvo el viaje? preguntaba la
laykga Yupaichasiri, Oramke la mir y record cuando eran
perseguidos por el laykga Thunja a Tjayu, el destructor de
mentes Thunja a Tjayu, y ten a a n aquella forma o m s
bien el mismo rostro, una ni a con la cara pintada con los
dise os de un jaguar. Entonces la ni a se interes en
Oramke, le daba gusto volverlo a ver, y olvid ndose de
todos los dem s, corri hacia l sonriente, sin poner
atenci n, en especial a Yupaichasiri que la hab a saludado
206
y preguntado sobre el viaje, y en cambio ella hab a puesto
toda su atenci n en Oramke.
Illapu!
Est s aqu !
estaba la ni a laykga
abraz ndolo, Oramke se asust en especial cuando lo
abraz . Y qui n es en realidad?, tal vez era a quien
conoc an como la ni a rara y que seg n se entiende ya se
conoc an, pero ser a Oramke realmente quien se conoci
como Illapu Sullka?
Qui n eres? preguntaba Oramke, ahora se sabr
seguramente quien es la ni a y que es lo que se puede
hacer.
A n no me recuerdas? Te dije que me daba tristeza
que no me recuerdes hablaba con tristeza la ni a .
Recu rdame, has un esfuerzo estaba suplicante, y
mostraba su sonrisa con sus extra os incisivos, Oramke
intent recordar.
No te recuerdo continu , la laykga se sent y se
cubri los ojos y se puso como si llorara, Oramke se acerc
a ella e intento consolarla.
No llores por favor consolaba poniendo su mano en
el hombro de la ni a, la laykga lo mir sin lagrimas en los
ojos.
Tampoco recuerdas esta situaci n? preguntaba la
ni a hathakgi con ilusi n, en ese momento la laykga
Yupaichasiri la agarr de la cabeza y se la lleva.
Qu date quieta le orden la laykga.
Qui n es ella? preguntaba Oramke a la laykga.
Ella es la laykga m s extraordinaria que he conocido.
Eso por qu ? pregunt Causi.
Tuvieron que arrancarla de un rbol para que pueda
ayudarnos, como una fruta.
Por qu tuvieron? preguntaba Causi. Oramke solo
miraba con admiraci n, la ni a laykga se solt de la laykga
Yupaichasiri y de inmediato se encontr con Oramke, se
puso a contemplarlo frente a frente y fijamente, se quedaba
all como una estatua.
207
Solo m rala respond a Yupaichasiri , puede decirse
que todo el color que tiene en su piel es el color natural de
ella, es una hathakgi, ellas crecen en un rbol y salen de
all .
Es muy extra o coment Ajayu que no sab a nada de
ellas. En ese momento el jaguar volv a caminando
lentamente al parecer despu s de beber agua.
Laykga Yupaichasiri el jaguar se sent en frente de
ella.
Laykga Hurin Kamachi
Entre los ni os se preguntaron si en realidad un animal
pod a ser un laykga, pero Oramke ya hab a conocido al
laykga Kollque Kunturi que era un c ndor plateado, y que
adem s estaba entre los laykgas m s poderosos que se
conoc an, entonces les habl su experiencia con aquel.
Por qu nunca nos contaste? preguntaba Mamani.
No parec a importante respond a Oramke, y luego
vieron a los laykgas hablar.
Ahora debes cumplir o ser demasiado tarde le hacia
entender el laykga jaguar, y Yupaichasiri no mostraba su
miedo.
Enseguida Khory llegar con sus aprendices
comunicaba Yupaichasiri , ahora mismo proteger el lugar
con los anchanchus de thaya y luego, Yupaichasiri
sobrevol sobre el lugar de la quebrada, y luego se vieron
luces brillantes circulares grandes que cubr an un extremo
a otro de la quebrada, esto se vio en todas partes, los
c rculos son protectores que lo realizaban los anchanchus,
cada uno de ellos era un circulo y el objetivo era proteger
toda la guarida de d a obscuro y noche clara. Mientras el
laykga jaguar observaba el suceso lleg Khory con las
arqueras.
Qu sucede, laykga jaguar? el jaguar dirigi la
mirada a ella.
La guerra entre los laykgas de Phuruma y Tunupa
est resultando sin bajas por el momento.
208
Eso es bueno, que ninguno haya muerto a n
aclaraba Khory.
El problema no es ese, si no que no hemos llegado a
lograr algo. Otra cosa que nos aqueja es que otras guerras
vienen con los antinos, sus rebeldes atacar n y ser una
guerra entre el imperio contra si mismo, eso nos podr a
afectar, los ninaruna de fuego se est n preparando para
atacar el s ptimo reino antino Ajayu y los dem s
escucharon aquello y les pareci tr gico.
El reino de Yawsa a ser atacado? pregunt Ajayu,
a lo que el jaguar responde de inmediato.
S , pero ese Yawsa a es m s inteligente de lo que
uno cree, el ya ha evacuado los sectores que ser n
atacados y a preparado grandes tropas que est n en este
momento en el alrededor de su capital y sus ciudades
cercanas a ellas los ni os miraron at nitos la eficacia de
Yawsa a.
Y como es que Yawsa a se adelant a esto?
pregunt Caus , de inmediato Mamani propuso otra
pregunta.
Mejor dicho C mo es que Yawsa a ha intervenido, si
se fue de su reino? Yo crei que estaba muerto.
Yawsa a nunca abandon su reino, antes de irse de
su reino, construy un muro por la cual el Villka Jiliri habla,
lo llaman el muro de Yawsa a, esto solo lo saben ustedes y
nosotros que estamos aqu . Ninguno sabe la capacidad que
tiene el s ptimo reino, es claro que perder n gran parte de
su territorio pero muchas vidas se salvar n, esa guerra ser
inevitable los ni os se quedaron callados , ni os ser
mejor que se acomoden alrededor del fuego, y Khory,
vig lalos.
Todos se juntaron hacia la fogata, Oramke not que la
hathakgi no apartaba los ojos de l, se fij en ella y se
asust cuando las pupilas de aquella se fijaron en el,
sucede as : ella observaba tranquila y luego las pupilas
crecieron enormes y r pidamente, son unas pupilas caf s,
209
brillantes y enormes que casi ocupan todo el globo ocular,
es algo que sorprender a a cualquiera, por que se puede
decir que brillaban con la luna, algo esplendido y tambi n
espantoso que Oramke pregunt de la sorpresa.
Y esos ojos, qu son? la ni a acerc m s sus ojos
a la cara de Oramke.
Me sirven para encontrarte
explicaba la ni a
infantilmente, y Khory intervino.
No seas mentirosa ni a, los ojos de la laykga de la
tierra son ojos que ampl an la visi n.
En ese momento una de las arqueras ofreci un plato
de comida a la hathakgi, y aquella no pon a atenci n.
No debemos preocuparnos por su alimentaci n
a adi Khory.
Por qu ? pregunt la arquera.
Ella se alimenta de la tierra y de agua, eso sucede
cuando duerme, solo necesita un poco de eso y del d a
recibe al sol como otro alimento, es pr cticamente un
vegetal que camina.
O sea una planta con pies? pregunt Causi.
S , por eso es que creo que es la laykga m s
extraordinaria que he conocido, otros la llaman la laykga
m s rara, ha sobrevivido todos estos a os enterrada
creciendo como una planta.
Como una planta?, tambi n florece? preguntaba
Khora, ante esa pregunta todos se callan,
Qui n
responder a eso?, Oramke no pod a dejar de observar a la
laykga, la laykga hizo florecer dos flores muy rojas en las
sienes de su cabeza. Todos miraron confundidos.
Expl canos eso laykga orden la laykga Khory que no
esperaba que la ni a floreciera, y ella habl de inmediato.
No se caen ni se secan, su color varia entre rojo y
blanco simple para la ni a, entonces Khory a adi a su
propia idea.
210
O sea que no maduran, que bueno, ser a raro ver m s
como t
comentaba la laykga Khory, en realidad Causi y
Khora sab an que hab an muchas de ellas y diferentes.
Parece muy enamorada de Oramke observaba una
de las arqueras y la ni a laykga habl .
Lo conozco desde hace m s de dieciocho a os,
cuando yo era ni a.
Todos miraron a la ni a laykga, especialmente Khory
parec a confundida.
Sigues pareciendo una ni a tanto en car cter como en
estatura, como puedes decir que cuando eras ni a?
Pregunt Khory, las arqueras estuvieron susurrando y
riendo en medio de aquello, la ni a solo ech una sonrisa
sin responder nada , eres toda una ni a dijo despu s la
laykga, despu s puso atenci n a las arqueras.
Una laykga enamorada, eso es raro dec a una de las
arqueras susurrando y luego otra de las arqueras pregunt
a otra con voz un poco m s fuerte.
T est s enamorada o existe alguien que te gusta?
la laykga de tierra las oy y se dirigi a ellas, Oramke al fin
pudo descansar, pero Causi reemplaz el lugar de la ni a
laykga.
Tienes enamorada,
te casar s con ella?
Preguntaba Caus , a dem s dec a otras cosas , es bonita,
rara pero bonita, parece buena chica, quisiera que sea mi
amiga.
Los dem s tambi n hablaron por su lado, todo esto
miraba Ajayu desconcertado.
Es toda una tonter a no? le pregunt el jaguar a
Ajayu, vio que hasta la laykga Khory estaba en la misma
situaci n que las dem s, le hablaba a las arqueras sobre su
gran amor que era otro laykga que nosotros ya conocemos,
Orakke Yati a para ser exactos.
l es muy inteligente, gentil y atento, me pone mucha
atenci n cuando le hablo, como puedo saber que el
211
tambi n me quiere?, hu cuando iba a saberlo qu tonta
soy!
No cre que una laykga como t pod a enamorarse
hablaba una de las arqueras.
Claro que los laykgas tambi n se enamoran estaba
la laykga enojada.
No. Solo habl bamos de ti comentaba una arquera
con sarcasmo.
Luego Ajayu observ como Oramke estaba acorralado
en medio de Caus , Khora y la ni a hathakgi.
S . Es todo realmente muy tonto finaliz Ajayu.
Y esa ni a hathakgi C mo es que se llama?
preguntaba Ajayu, en ning n momento se hab a
mencionado el nombre de la ni a.
Nadie lo sabe, se reh sa a decirlo. Le dimos muchos
nombres, pero nunca nos escuch , le dimos el nombre de
flor enorme pero parec a rid culo, Pokkata le dio el nombre
m s gracioso, la llam ni a verde , y muchos otros m s y
nunca nos escucha.
Ajayu continuaba mirando a las ni as perdidas en sus
palabras cursis.
No las culpes, las mujeres son as por naturaleza
comentaba el jaguar.
C mo?
El hombre es por naturaleza m s fuerte, h bil y
valiente. Si en el mundo estar a poblado por solo hombres
no existir a el amor que el hombre necesita y solo estar a
en una guerra permanente; Por otro lado, la mujer es
rom ntica por naturaleza, existen cosas en ella que debilita
al hombre y hacen que caigan en sus brazos, si en el
mundo solo estar a rodeado de mujeres existir celos entre
ellas, vivir an aisladas de una de las otras y morir an solas y
tristes, morir an sin haber siquiera una guerra.
Como sabes todo eso?
212
Los laykgas saben muchos misterios, aunque es muy
dif cil saber la complejidad de la mujer, esto es lo que yo s .
en ese momento Oramke apareci corriendo hacia l.
Ajayu, det n a Causi! Oramke se cay cerca de
Ajayu, y la laykga lo abraz , Causi lleg y abrazaba a
Ajayu, el laykga ech una carcajada y se retira diciendo.
Sin ellas la vida ser a aburrida.
Despu s de un momento una arquera se aleja de las
otras con cierto enojo.
Lavar los platos! hablaba esta, quiz la pl tica
entre mujeres la habr a hecho enojar.
No te preocupes, no diremos nada de tu romance con
el hijo de Chuima.
M s les vale!
Y despu s de eso muchas cosas se calmaron, el jaguar
vio el cielo y al parecer Yupaichasiri hab a terminado de
proteger el lugar.
Ya es hora de dormir orden la laykga Khory.
No, no quiero dormir dec a la hathakgi.
Y por qu no? le pregunt khory.
No pude ver a Illapu en doce a os, he esperado este
momento desde que el muri la ni a laykga ten a los ojos
suplicantes, pero Khory era firme en sus rdenes.
Se que podr s esperar una noche m s.
T no sabes de amor! estaba enojada la ni a
hathakgi.
Eres una tonta devolvi la laykga Khory, mientras
tanto los dem s ni os se retiraban a dormir sin quejarse ,
ustedes y los cachorros deben descansar entregaba a los
cachorros a las ni as.
No, un momento m s continuaba la hathakgi.
yeme ellos deben descansar, nosotros tenemos
mucho de que trabajar hablaba firmemente la laykga
Khory, la ni a abraza a Oramke cuando este se alejaba de
all .
213
Ma ana nos veremos le dijo, y ellos se fueron a
dormir, en el camino Causi acompa aba a Oramke.
Ella dice que la conoces, qui n es? preguntaba
Causi.
No la recuerdo, no recuerdo haberla visto en ninguna
parte, pero quiz he o do hablar de ella, pero como se ven
las cosas podr a ser una farsante, Ajayu apareci a la
espalda de Oramke.
Ella se esforzar en que la recuerdes, no te dejar en
paz analizaba Ajayu, y en ese momento Causi abrazaba a
Ajayu.
D jate llevar por ella, ella es muy bonita
recomendaba Causi.
Muy pronto llegaron en la casa donde dormir an, Ajayu
se recost en otra cama donde no lo molestaran, pero
Causi lo encontrar a siempre, y fue con l, Causi se puso
en frente de l y lo miraba, Ajayu se dio vuelta para no
verla, Oramke viendo a Causi le dice.
Lo has cansado demasiado en todo el d a, deber as
dejarlo descansar.
Causi se acomod en un solo sitio y mir a Oramke.
Ma ana ser otro d a, el sabe que lo quiero, pero no
s si el me quiere hablaba Causi. Oramke dirigi la mirada
al techo.
Tal vez si lo hace, lo que pasa es que los hombres, en
especial nosotros no sabemos esas cosas, en cambio
ustedes tratan de descubrirlo.
Causi se levanta de su cama y se dirige a la de Ajayu.
Ajayu, me quieres o no?
Caus , yo quiero descansar respondi Ajayu.
Obviamente Causi no esperaba una respuesta as , se
puso triste, un poco. Ajayu sinti que Causi segu a all , en
el momento en que ella se retiraba Ajayu dijo.
Un poco, solo un poco Causi se puso feliz, pero
despu s rega .
214
Solo un poco!? entonces Oramke tuvo que
interrumpir.
No te preocupes Caus , Ajayu podr quererte m s
ma ana.
Causi se tranquiliz .
Hasta ma ana, Ajayu se desped a Causi d ndole un
beso en la mejilla y se dirigi a su cama y mirando por
ltima vez a Ajayu se recuesta sonriente. Mientras esto
suced a Causi preguntaba a Khora.
Y t , Khora, existe alguien para ti? Khora esper un
poco para responder.
Estoy casada. Y apenas conozco al muchacho,
muchas veces no recuerdo su nombre como ahora Khora
se puso a dormir y Causi no pregunt m s, Causi cre a que
Khora quer a algo con Ajayu, pero no era as , entonces no
ten a por qu preocuparse.
M s adentrada la noche Oramke despert de repente,
se dio cuenta despu s que no despert solo por que quiso,
la ni a hathakgi estaba en frente de l, lentamente Oramke
se sienta, y la ni a laykga se acomod en frente de l y
quedaba mir ndolo a los ojos.
Tienes que venir conmigo le hablaba la ni a.
Por qu ?, es muy tarde y tengo mucho sue o.
Eso no le import a la ni a laykga y lo llev tom ndolo
de la mano hasta afuera.
Qu es lo que haces?, hace mucho fr o Oramke
ten a un sue o que quer a dominarlo.
No hace tanto fr o comentaba la ni a , tienes que
venir y descubrir la realidad.
La ni a lo llev agarr ndolo de la mano hasta las
paredes de la quebrada, el lugar estaba cubierto por el r o y
estaba profundo. Oramke vio esto m s que solo inusual, la
ni a laykga se introduc a en el r o y arrastraba a Oramke
que despertaba a medida que se internaba en el.
215
Qu es lo que est s haciendo? Preguntaba Oramke
con desesperaci n, el r o estaba enfri ndolo violentamente
y despertaba de golpe, intent hablarle a la ni a laykga
pero no le fue posible por que l ya ten a el agua en la
boca. Afortunadamente no tardaron mucho y salieron del
agua y vio el lugar donde estaba, el lugar estaba totalmente
obscuro y Oramke estaba mojado y ten a un fr o irresistible.
Qu
lugar?
pregunt
Oramke
temblando de fr o.
Aqu sabr s lo que olvidaste hablaba la ni a laykga
como si nada, al parecer el fr o del r o no la hab a afectado.
De inmediato apareci el hanchari de Oramke clavado en el
suelo, brillando y expandiendo calor para gusto del Villka.
Te dir
dec a Oramke acerc ndose al hanchari,
trataba de hacerle entender , creo que me confundes con
el arma, este hanchari se llama Illapu Sullka, y le dio ese
nombre el mismo Illapu Sullka dec a recuper ndose del
fr o.
No me confundo! Corrigi de inmediato la ni a
laykga , t eres Illapu sullka! luego, de inmediato
alrededor del hanchari se hizo un circulo de luces.
Oramke estaba en medio de aquello con la laykga,
luego tuvo visiones, y r pidamente se ve a toda una vida de
muchos a os en frente de sus ojos, de inmediato se di
cuenta de que no era su vida, si no la de otro.
Oramke ve a todo por los ojos de aquel. Se vio
caminando por el lugar, y m s all exist a una laguna,
estaba toda azul y no hab a mucha vegetaci n, y en las
orillas de aquel hab a un rbol bastante extra o que ten a la
copa circular, y en medio de todo ello exist a un bulbo con
la forma de una cebolla de color anaranjado con las puntas
rojas, y de aquel sal a una enorme flor de los mismos
colores del bulbo.
Entonces escal a la cima para poder verlo mejor, tuvo
que romper con todas sus fuerzas algunas ramas para que
pudiera entrar en el, dentro, not que all en una delgada
216
abertura hab a un ojo que lo espiaba, no sabiendo lo que
era realmente meti sus manos en el y se abri paso, al
encontrarse en el interior encontr a quien es conocida
como la ni a hayhakgi, ya ten a sobre su cuerpo hojas y
ramas que la cubr an, y la flor enorme vendr a de alguna
parte de ella, por que solo se la ve a salir de su espalda,
entonces todo en ella ser a natural. La ni a se asust en
primer lugar, ella acabar a de nacer seguramente o ya
estar a all desde hace alg n tiempo, pues ten a el cord n
umbilical seco y clavado en medio de lo que ser a la base
del bulbo.
Es as como te conoc respond a la ni a laykga, en
ese momento Oramke se encontraba pensativo, qu
habr a ocurrido? Y luego vinieron recuerdos desagradables,
los Antis los habr an invadido, perdiendo as a su familia,
luego conoci gente que lo ayud , luego se uni en la
guerra en la que combatir a en el lado de los Antis y donde
conocer a a nuevos amigos. Record que Uray Thika o
m s conocida la ni a hathakgi no crec a, era una ni a para
siempre, pero de la misma manera que los dem s ella
morir a.
Luego de esto pas entre sus ojos el resto de su vida,
aventuras, y el momento en el que l muri . Fueron todos
sus recuerdos devueltos en un solo instante.
Entonces el hecho finaliz , y supo que toda la vida que
pasaba era el mismo, pero en un hecho anterior a su
poca, y por fin se hab a enterado de lo que hab a
sucedido, l era realmente Illapu Sullka! y la ni a laykga de
la tierra lo hab a acompa ado en muchas de sus aventuras
hasta que les llegaran la muerte, por que la ni a habr a
muerto en una ocasi n tambi n.
Oramke ten a un aspecto distinto y parec a otra
persona, es que ya no era l, mejor dicho ya no era solo
Oramke, si no tambi n era Illapu sullka, el guerrero que
reencarn en Oramke Khana el Villka. Se qued callado,
pensativo, y luego habl de lo tr gico.
217
A mis padres los mataron en aquella guerra
los
antinos los asesinaron.
La ni a se sorprendi , claro que ella tambi n sab a de
aquello, pero no vio que Oramke tal vez ver a venganza en
contra de los antinos.
Pero
la ni a laykga se interpon a Yawsa a Wi ay
tu gran amigo era un antino, no querr s vengarte de l?
Oramke puso sus manos en los hombros de la ni a
laykga.
En realidad Yawsa a nunca fue un antino leg timo, l
ven a de muy lejos seg n entend . Y como lo dijeron las
laykgas, Yawsa a naci aqu y nunca fue realmente un
antino, si no de una raza nueva, al parecer los que nacieron
aqu pueden ser primos de Yawsa a o hasta podr an ser
sus hermanos.
La ni a laykga no pod a hablar de Pumari Chacha su
otro mejor amigo quien fue un antino de sangre, quiz
Oramke querr a vengarse de l.
Entonces qu har s? preguntaba la ni a temiendo
que la respuesta sea da ina.
No te preocupes, Uray Thika.
La ni a laykga escuch su nombre por primera vez de
los labios de Oramke Khana, y se encontraba contenta.
Oramke continuaba como si no sucediera nada.
No pasar nada que quiera vengarme no pasar
si algo me ense
Yawsa a es que los eventos malignos
son castigos para quien lo recibe, y lo que aprend como
Oramke es que la venganza es un mal humano que llevar a
a la m s dura de las pestes humanas Oramke se acerc a
la ni a laykga y la abraz
por fin nos encontramos, Uray
Thika.
La ni a se sent a muy contenta y correspondi al
abrazo.
Mi nombre
hablaba la ni a me lo diste t .
Solo quer as que yo te llamara as . Atacabas a qui n
te llamaba de esa manera. Eras muy mala.
218
Estoy feliz por que est s de nuevo conmigo Illapu la
ni a laykga conocida como Uray Thika sent a mucha
felicidad por encontrarse de nuevo con Illapu, Oramke
estaba pensativo aun comparando su vida anterior con la
de ahora, y apart a la ni a, aun con las manos en sus
hombros y pregunt cort smente.
Pero C mo es que soy Oramke ahora?, un Villka.
Deber a tardar mucho tiempo para que pudiera ser persona
de nuevo.
La ni a laykga lo mir a los ojos con las pupilas
enormes y respondi de inmediato la pregunta con
simplicidad.
Yo hice todo pero a Oramke no le parec a una
respuesta completa, la ni a laykga entendiendo totalmente
la incomprensi n de Oramke, entonces la ni a, junt su
frente de la cabeza con la de Oramke, lo que hac a la ni a
laykga era transmitir su memoria a la de Oramke, entonces
vio a la ni a llevando el alma de Illapu hacia una de las
Khoyas del reino cuarto, tambi n vio a Tjayu y otros
detalles que no lo contaremos ahora.
Entonces estaba sorprendido Oramke soy yo uno,
del Kimsa Chamani!
Oramke realmente estaba
sorprendido con el hecho.
S , lo eres afirmaba la ni a , t eres la profec a que
Tjayu encontr , al no saber el por qu tu madre esperaba
un hijo se llev a investigar, y de este hecho surgieron las
profec as de Tjayu. T , Oramke, que mejor dicho Illapu eres
uno de los tres Villkas que cumplir n las profec as de los
dem s laykgas Oramke lo ten a entendido claramente, en
s , el hab a aprendido muchas cosas en su vida anterior y
hab a aprendido muchas cosas en su vida actual.
Pero Qui nes son los otros dos? se preguntaba
Oramke, la ni a laykga tampoco sab a las respuestas a
aquellas dudas, de inmediato se dedujo.
Tienen que ser Villkas respondieron ambos, Oramke
obviamente pens en sus compa eros.
219
Podemos descartar a Ajayu y a Khora, por otra parte
tambi n tienen que ser como yo no hay duda Oramke
realmente estaba interesado en hallar a sus compa eros, la
ni a laykga de inmediato dedujo.
Solo pueden ser como t , pueden ser otros que como
t son reencarnaciones de otras personas que pudieron
hacer otros laykga, tal vez Tjayu sepa quienes son.
S , ella hall la profec a, y ella tiene que saber las
respuestas.
Debemos esperarla aqu , solo ten paciencia Uray
Thika tomaba ambas manos de Oramke.
S , Uray Thika abrasaba a la ni a y juntos salieron de
la cueva de la misma manera como entraron, estando ya
afuera Oramke se despidi .
Nos veremos ma ana, Uray Thika la ni a estaba
quedando sola, pero finaliz preguntando.
Debemos informar de esto a los dem s?
S afirmaba Oramke de inmediato, y en ese momento
aparecieron los tres laykgas que estaban en el lugar: la
laykga Khory Lura, la laykga Yupaichasiri y el laykga uywa
Hurin Kamachi.
Gracias por permitirnos conocer la sala de las
memorias agradec a el Jaguar, Khory se acerc a ellos.
Con esto seguramente encontraremos las maneras
para vencer a los laykgas de Phuruma.
Yupaichasiri en realidad no pertenec a a ning n grupo
de ellos, y se apart de all dirigi ndose a la sala de las
memorias encontr ndose con los ni os.
Es impresionante que hayan creado estas cosas, y
tambi n se hall la puerta de las luces y el nido de los
hombres de arcilla que encontraron Caus , Khora y la
serpiente. Lo que nos falta encontrar es el pozo del mundo
secreto. Es gracioso, los que vienen aqu lo encuentran
primero, nosotros encontramos todo, menos nuestro
ansiado pozo Yupaichasiri mir a todo su alrededor . Es
220
posible que ellas hayan creado m s de las cosas que
hemos encontrado y que conocemos.
Khory le daba la raz n.
S , a n hay mucho que explorar, no es posible que no
hallemos lo que todos encuentran Khory mir a la ni a
Uray Thika que no parec a en nada cansada ni a aun
debes buscar el pozo del mundo secreto.
S , ahora mismo lo hallar ! estaba decidida la ni a,
Oramke pronto tambi n se anim .
Yo tambi n la ayudar .
No interrump a el jaguar nosotros lo buscaremos, t
debes descansar o podr as enfermarte Oramke no puso
oposici n, era consciente de que los laykgas pod an
hacerlo sin problema, en cambio Oramke solo ser a un
estorbo. Se acerc a Uray Thika le dio un beso cari oso en
la frente.
Ma ana nos encontraremos la ni a laykga estaba
contenta, y Oramke simplemente se alej , el jaguar escolt
a Oramke y encendi fuego para que Oramke pueda
calentarse.
221
222
CAPITULO XI
EL POZO DEL MUNDO SECRETO
Ya amanec a, Ajayu ya estaba despierto y ve a a la
laykga Khory que preguntaba a la hathakgi, la ni a parec a
querer descansar, Ajayu se acerc a ellos solo con el
motivo de tener compa a.
Encontraste algo? le preguntaba Khory a la ni a
hathakgi.
S , lo encontr
estoy cansada
puedo descansar
ya? la ni a estaba con un cansancio notorio, Ajayu se
qued quieto cuando vio a las arqueras que parec an
apresuradas, llevaban todo lo que hab an tra do, al parecer
se marchaban de all .
No! Las miraba su maestra , las arqueras quieren
irse, detenlas orden a Uray Thika, y aquella se pone en el
camino de las arqueras.
No pueden irse las deten a la ni a laykga a las
arqueras con un cansancio que trataba de dejarla caer
pesadamente.
Por qu ? preguntaba una de ellas.
Debemos ayudar a nuestras compa eras en el
combate hablaba otra de ellas y observaban a la ni a con
mucha curiosidad.
Deben quedarse por su cuenta o yo las detendr
continuaba la ni a laykga muy so olienta, pero las arqueras
siguieron avanzando aprovechando la debilidad de la ni a,
pero de la tierra empiezan a crecer ra ces, y las arqueras
quedan atadas en totalidad por m s que luchaban en contra
de ellas.
Oye su ltanos! ordenaba una de ellas.
223
Nos iremos ahora, pero volveremos pronto promet a
otra, tal vez lo dir a como broma por la absurdez de las
palabras, la laygka Khory habl entonces.
Si regresan creer n que son traidoras, y las
ejecutaran, adem s yo las quiero a salvo.
Qu
rom ntico, ahora nos quieres
hablaba
sarc sticamente una arquera, en ese momento la arquera
de la promesa vio a Ajayu.
Ajayu! Llamaba una arquera , ay dame!
Qu sucede, laykga? preguntaba Ajayu.
Muchas cosas, Ajayu respond a Khory con molestia ,
dime laykga hathakgi donde est la entrada?
Sobre la ni a laykga, que estaba aun de pie crec an
algunas plantas y comenzaban a envolverlas.
Est all la ni a se alaba con una rama viva hacia el
rio . Bajo el r o esta la entrada, es la nica entrada que
encontr
se alaba la ni a y se puso a dormir de pie, las
arqueras ve an el sue o profundo de la ni a as que
hicieron de escurrirse y correr mientras tuvieran la
oportunidad de hacerlo, cuidadosamente, mientras Khory
se dirig a para explorar la entrada. Estando en el r o Ajayu
ve a los intentos de las arqueras.
Por qu se van? preguntaba Ajayu silenciosamente
para no despertar a la ni a laykga.
Debemos irnos ni o. Hay muchos problemas y
debemos ayudar.
Luego de esto una de las arqueras estaba liberada y
ayudaba a las dem s, y muy pronto todas estuvieron libres
y se propon an a correr, pero al dar el primer paso ellas
quedan totalmente enredadas en nuevas ra ces que sal an
de la misma ni a laykga.
No ser f cil que se vayan hablaba la ni a aun
dormida.
Ajayu, ay danos suplicaba una de las arqueras, la
ni a laykga que aun estaba dormida pronunciaba otras
palabras claras.
224
l no las ayudar en ese momento la ni a laykga cae
al suelo y con ella las arqueras, en esto aparec a una risa
femenina totalmente de contento, era Yupaichasiri que se
re a por el suceso de las arqueras, y estas la miraban
molestas.
No es gracioso! respond a una de ellas, la laykga
deten a su risa.
Aunque trataran de huir de la ni a yo las traer a de
vuelta comentaba Yupaichasiri conteniendo la risa ,
Ajayu, despierto tan temprano?
Ajayu mir a la laykga para responder.
S , siempre logro despertar a estas horas.
Yupaichasiri mir tranquila y sonriente.
Despierta a tus amigos ordenaba pasivamente, Ajayu
inclin su cabeza, y obedientemente se march .
El resto del d a los ni os se la pasaron como en el d a
anterior, estuvieron aprendiendo de la laykga Yupaichasiri,
y de rato en rato tambi n jugaban, la ni a laykga ense aba
algo de sus dotes pero m s se ocupaba de jugar,
Yupaichasiri tambi n jugaba con todos como si fuera otra
ni a, ella es as y no hay otra cosa que hacer, pero cuando
tiene que ense ar ense a de una manera que todos
puedan entender.
M s tarde la ni a laykga Uray Thika apareci con un
protector dorado en el pecho y le proporcionaron tambi n
algunas prendas de vestir, se ve a totalmente diferente con
aquellas cosas, pero esto no es relevante.
Finalmente lleg la noche y luego el d a, los d as se
tornaron iguales, en casi todas las tardes llov a. Pero los
d as siguientes fueron hermosos con los cielos azulados
con hermosas flores en los campos que invitaba m s a que
los ni os jugaran con ellos.
De vez en cuando aparec an tambi n los diosecillos, y
muy continuamente tambi n ven a de vez en cuando la
225
laykga Khory, y mientras transcurr an los d as ven a m s
seguido, y era la que hac a la comida! Se lo pueden
creer? Y era algo que gustaba mucho a los ni os por que
ten a amplio conocimiento de platos dulces que era lo que a
ella le gustaba.
En todo este tiempo ya no se volvieron a ver a las
arqueras, tal vez convencieron a Khory de poder irse y se
fueron. Y Khory casi nunca habl de ellas solo una ma ana
cuando se encontr con Ajayu y le dijo que extra aba a las
tres tontas que hab an dado vuelta a su vida, Ajayu no
entendi el por qu .
En total pasaron veinticuatro d as desde aquel suceso
en que las arqueras se fueron. El d a presente como
siempre Ajayu estaba despierto antes que los dem s. Vio
otro suceso que ocurr a, estaban hablando los cuatro
laykgas y las alpagas de alg n problema, de todos ellos la
ni a hathakgi estaba muy cansada y se dejaba vencer por
el sue o, al parecer siempre estaba d bil en las ma anas,
en si Ajayu no ten a el inter s de escuchar lo que estar an
diciendo pero se ve an algo inquietos.
Estoy cansada, puedo descansar? preguntaba la
ni a laykga cerrando los ojos, pero a nadie le importaba, en
realidad ella pod a dormir si quer a mientras los dem s
hablaban de algo que es importante para lo que viene.
Entonces
vendr n
comentaba
Yupaichasiri ,
pondr n aqu una fortaleza? el jaguar era quien
comandaba la reuni n, estaba muy altivo pero amable por
encima de las laykgas.
No encontraron otra medida, los laykgas de Thunupa
vendr n aqu y establecer n su ej rcito, saben que los
laykgas de Phuruma vendr n en cualquier momento el
enorme jaguar dirigi
la vista a Yupaichasiri , t ,
Yupaichasiri laykga del viento debes unirte a nosotros.
Por qu ?, acaso no son suficientes?, a mi parecer
su guerra es una estupidez.
226
El jaguar se enoj y levant la voz que despertar a a
cualquiera.
No hables as de nuestras buenas intensiones!
Yupaichasiri estaba asustada, como si tuviera miedo de que
el jaguar se la comiera. Yupaichasiri era como una ni a,
pero nunca se la hab a visto asustada. Luego el jaguar
habl con cuidado como si de repente se le hubiera quitado
la rabia , nosotros queremos que todas las personas sean
como nosotros, los laykgas de Phuruma dicen que nuestro
prop sito ser de esclavizarlos y no es as .
Yupaichasiri se puso de pie y miraba con enojo a los
ojos del jaguar.
Yo no permito que me griten! grit Yupaichasiri, ella
ten a los ojos penetrantes que asustar a a cualquiera, su
car cter de ni a se hab a perdido, y ahora estaba
realmente enojada , me has ofendido dijo alej ndose de
all a pasos violentos, los dem s laykgas no dijeron nada y
el jaguar al parecer tambi n se sinti mal por lo que hab a
hecho, Khory por su lado se puso de pie.
Debemos ayudar a nuestros compa eros en el
combate hablaba Khory no mirando a los ojos del jaguar ,
necesitaremos toda la ayuda posible, los laykgas de
Phuruma nos superan en n mero. Por tanto ser mejor que
te reconcilies con Yupaichasiri.
Te entiendo reconoci el jaguar , es como una ni a,
he sido desagradable con ella.
Por su parte Yupaichasiri fue hacia los ni os y
comienza a despertar a Oramke.
Villka Oramke, despierte Oramke despert tranquilo y
de inmediato.
Y Uray Thika,
ah ?
pregunt
Oramke,
Yupaichasiri estaba confundida, por que ella nunca hab a
despertado a los ni os, si no que siempre lo hac a Ajayu y
era a el a quien siempre preguntaba si Uray Thika estaba
all .
227
Qui n es ella? Yupaichasiri no sab a que el nombre
verdadero de la ni a hathakgi.
M s conocida como la ni a hathakgi repar Oramke.
Entiendo, ella sigue durmiendo, est all afuera muy
dormida, no entendiende que puede descansar aqu si ella
lo quiere luego Yupaichasiri fue con Khora.
Khora,
despierta
despertaba
Yupaichasiri
acerc ndose a ella lenta, y como si le tuviera cari o, Khora
despertaba lentamente.
Qu fue lo que sucedi ? Preguntaba Ajayu que
estaba en la puerta, la pregunta se lo hac a a la laykga,
pero esta no le pon a atenci n y volvi a preguntar ,
laykga Yupaichasiri acaso algo malo pas ?
No es de tu incumbencia respondi fr a la laykga,
nunca la hab an visto as , luego de un momento dijo : yo no
debo estar aqu . No es mi guerra! la laykga sali de all
apurada, los ni os despiertos solo la vieron salir de all y
desapareci convirti ndose en viento.
Luego de un rato de esto aparec a la laykga Khory y se
encontraba debajo de la casa cueva, los ni os ya estaban
despiertos y esperaban en la puerta.
Ni os los llamaba Khory desde donde estaba ,
vengan en este momento llamaba con voz tranquila como
si no supiera que Yupaichasiri se hab a desvanecido, pero
en realidad ella ya estaba enterada. De inmediato los ni os
se acercaron hacia Khory, pero Khora continuaba dentro la
cueva y Oramke quer a avisarle.
Villka Oramke, v monos, ya vendr le dijo Ajayu.
Ajayu esp rame dec a Khora desde dentro, al bajar
hasta el r o Oramke vio a la hathakgi envuelta en ramas y
ra ces, era su cama improvisada. La laykga Khory ya
estaba all , Oramke qued observando a la ni a hathakgi
moverse.
Illapu hablaba so olienta la hathakgi, abri sus ojos y
miraba atenta a Oramke , Illapu! estaba muy alegre,
miraba a Oramke a la cara y vio las pupilas caf s de la
228
laykga como crec an y las flores de su cabeza se habr an,
Oramke solo sinti felicidad en ese momento, gracias a ella
ya sab a qui n era l.
So ar contigo hablaba la ni a laykga y se durmi
cayendo al suelo, y de repente en ese momento la ni a
laykga desaparece, en si pareciera que se desvanece, esto
sorprendi a Oramke.
Donde est , donde se fue? preguntaba Oramke un
poco sorprendido.
Al parecer Orakke quer a hablar con ella respond a
tranquila la laykga Khory , no te preocupes seguramente
volver pronto le comentaba Khory sonriente.
Hablar con ella? se preguntaba Oramke, hablar an
sobre l, uno de los tres Chamani?
Muy bien ni os, prep rense, hay muchas cosas que
hacer. Ajayu y Khora traigan a los cachorros.
Est s segura? pregunt el laykga jaguar que estaba
apareciendo en ese lugar.
Por qu lo dices?
Estamos haciendo esto sin el consentimiento de sus
padres.
Entendiendo esto, los ni os se detuvieron en ese
mismo momento.
Ni os, solo vayan ordenaba Khory, y los ni os
fueron, dejaron hablar a los laykgas, Khora le tiene mucha
confianza a la laykga Khory, pero de todos modos deja caer
una de sus placas en el suelo sin que los dem s se dieran
cuenta.
Crees que algo malo suceda? pregunt Ajayu.
Se lo preguntaremos a la placa de khory hablaba
confiada Khora , tal vez s , pero debemos confiar en ellas.
La placa de Khora escuchar a todo y los enterar a de lo
que ocurre.
Est bien, solo vayamos dijo Ajayu entrando en la
cueva donde dorm an los cachorros , ya sabremos lo que
ocurrir
Ajayu agarr a dos cachorros y Khora agarr a
229
Hiskha, los cachorros a n dorm an y se los llevaron as sin
tener que despertarlos, cuando volvieron, Khora vio su
placa en el suelo donde ella lo hab a dejado caer, y
disimuladamente lo recoge.
Qu dijeron? pregunt Khora.
Han estado dando vueltas en un solo asunto,
quedaron en hablar con los cachorros.
Hablar qu ?
La laykga Khory quiere crear un lazo entre un
cachorro y uno de ustedes, seg n ella no suceder nada
que afecte a los ni os o a los cachorros.
Eso ser bueno? preguntaba Ajayu, y la placa
respond a.
Todo depender de la decisi n de los cachorros, pero
se ve a a Khory con sinceridad de que las cosas saldr an
bien.
Esperemos que sea cierto dijo Khora, la laykga Khory
los estaba esperando.
Muy bien, traigan a los cachorros llamaba la laykga,
algo preocupada, los ni os llevaron a los cachorros.
Muy bien continu la laykga sentada en el suelo
como la laykga Tjayu lo hacia, y pregunt all , qu dir an
si ustedes, los cachorros, tuvieran un contacto con alguno
de los ni os?
Los cachorros solo la miraron muy callados habiendo
despertado recientemente.
Qu ? preguntaba uno de ellos, Khory se sinti
decepcionada.
Creo que no me entienden.
Te dije que no entender an hablaba el jaguar.
No deb escucharte respondi Khory, entonces uno
de los cachorros respondi .
Yo quiero hacerlo.
Qu ? pregunt el laykga jaguar, dudando que lo
hayan entendido.
230
Despu s de todo creo que piensan entendi la
laykga, y uno de los cachorros habl .
Lograremos muchas cosas, nuestros padres nos han
ense ado muchas cosas, pero debemos aprender muchas
cosas m s.
Creo que no nos entienden parec a decepcionada la
laykga Khory solo mir ndolos y los cachorros hicieron
entender.
No, s entendemos, queremos que lo que hagan, si no
nos guste, y nos den la opci n de deshacernos de l
cuando nosotros queramos.
Eso nos ense nuestra madre habl otro cachorro.
Si no lo hacen nuestros padres te arrancar n la
cabeza, o Tjayu tambi n lo har a amenazaba otro.
Entonces est n de acuerdo? pregunt la laykga.
S afirmaba un cachorro.
Creo que s respond a el otro.
S , entonces finaliz Hiskha.
Y por qu es que est n haciendo esto? preguntaba
Khora, era claro que los dem s solo hablaban con los
cachorros.
Hacemos esto por que las tres tontas no regresaron
del pozo del mundo secreto, y aun no sabemos que es lo
que se encuentra all .
Los ni os escuchaban atentos, pues parec a algo
peligroso lo que hac an los laykgas, y pobres de las
arqueras que est n perdidas. Y la laykga continuaba .
Quienes entren el pozo del mundo secreto ser n
conectados con los cachorros, as sabremos si est n bien.
Claro que hab a una gran pregunta y fue la que hizo
Chikga.
Y por qu los laykgas no har n ese viaje? entonces
Khory observ a los ni os y respondi .
Pens que ya quedar a respondido, pero mientras
m s laykgas est n aqu m s protegido ser este lugar, si en
231
caso de que este lugar fuera invadido o peor, destruido,
ustedes nunca regresar n.
Luego el jaguar dio unos pasos al frente.
En verdad queremos saber que es lo que tiene el pozo
del mundo secreto, no sabemos que pas con las arqueras,
pero tenemos a los cachorros, con ellos sabremos lo que
existe en el pozo del mundo secreto entonces Causi
insist a en el problema del peligro.
Pero por qu los laykgas env an a ni os? Y como
volveremos si no volvieron las arqueras? Causi ten a
miedo instintivo.
Causi tiene raz n complementa Mamani . Entraron
guerreras all y no volvieron, c mo es que nosotros
podemos volver si ellas no lo hicieron? estaba Mamani
dispuesto a recibir respuesta de que no correr an el riesgo,
y a esto respondi el jaguar de inmediato.
Cualquiera de nosotros ir a, pero los laykgas de
Phuruma son n merosos a nosotros, y muy pronto llegar n
a este lugar. Nos hemos ido reduciendo, como ver n
Yupaichasiri nos abandon y Khory no podr pelear, las
alpagas no quieren saber nada de la guerra y se fueron. En
este lugar solo yo y la ni a hathakgi somos los nicos
dispuestos a proteger este lugar, es por eso que hemos
elegido a solo dos de ustedes.
Los ni os se miraron unos a los otros, quienes ser an
aquellos dos, Mamani pregunt con temor.
Quienes son los dos que entrar n en el pozo?
La laykga Khory respondi calmadamente.
Resolvimos que Ajayu y Khora deben entrar en l.
Ajayu y Khora se asustaron, Causi se puso molesta y
pregunt con iron a.
Por qu ir n ellos dos!? No puedo ir yo, en lugar
de Khora?
El jaguar poni ndose de pie respondi .
En primer lugar no queremos involucrarnos en una
guerra con los antinos, en anteriores ocasiones ya han
232
matado laykgas, hicieron lo que nosotros no podemos
hacer con otros laykgas, nos cuesta matarnos entre
nosotros, es por eso que los cuidamos los Villkas se
callaron, el jaguar ten a raz n . Pero como con los
cachorros, nosotros preguntaremos a Ajayu y a Khora.
Ajayu y Khora pusieron atenci n.
Nosotros? pregunt Khora, entonces el jaguar
inclin la cabeza y pregunt con m s formalidad.
Ni os los necesitamos,
est n dispuestos a
ayudarnos?
Los ni os no supieron que decir, pero m s preocupada
se mostraba Causi.
Pero si Ajayu no regresa? preguntaba la ni a con
miedo y de inmediato Khory responde.
Con ellos actuaremos de mejor manera, a las
arqueras no les entregamos armas ni objetos que puedan
ayudarlas, a ustedes dos les daremos lo posible para
sobrevivir all Khora di unos pasos al frente.
Yo
Khora ten a miedo, se lo ve a en los
ojos , las arqueras no volvieron
En ese momento Ajayu se adelant .
Yo s ir
a Ajayu se lo ve a decidido y de inmediato
Causi se interpone.
Pero si Ajayu no volviera? Qu suceder con l?
rogaba la ni a delante de la laykga.
No te preocupes Causi, no estar del todo solo.
En ese momento, aparec a en frente de ellos el b culo
que siempre aparece cuando Ajayu necesita ayuda.
Ir yo en lugar de Khora propuso Causi, pero la
decisi n de los laykgas era decisiva.
No, Causi le hizo entender el jaguar , el reino de
donde vienes tiene guerreros formidables y no nos
arriesgaremos a enfrentarlos.
Pero ya no soy una Villka! insist a Causi.
233
Pero aun eres hija de un Villka Jiliri antino las ciertas
palabras de el jaguar eran correctas, entonces la Villka
Causi se call .
Las placas que Khora ten a en el cuello estaban de
acuerdo con ir all , y cada uno de ellos, hablaban de
distinta manera que hac an que Khora se confundiera m s,
Khory le insisti rogando.
Khora, no dejes solo a Ajayu.
De inmediato aparec a en la cintura de Khora la copa
que curaba las heridas m s profundas, pero a n as Khora
dudaba y no sab a que hacer en lo absoluto, pero deben
recordar que estas armas tienen pensamiento propio.
Yo
Khora estaba pronunciando palabras sin
quererlo, la copa intentaba hablar por ella, pero Khora
dudaba intentaba impedir sus palabras por que quer a
pensarlo mejor, pero finalmente se dej vencer por la copa
,s
ir .
Khory se alegr y el jaguar tambi n. Khora no quer a
decir aquello, pero la copa tampoco le permit a retractarse,
intentaba hablar para impedir hacer ese viaje, pero por m s
que lo intentara no lograr a pronunciar las palabras, pero
todos ya estaban animados.
Entonces a prepararse! indic Khory dirigi ndose
hacia la cueva principal donde se hab an alojado. Pero
Khora no quer a, el jaguar se quedaba con ella, los dem s
ni os hab an ido con la laykga Khory para hacer los
preparativos.
Por qu tienes esa mirada, Khora? Le preguntaba
el jaguar, Khora no pod a responder, estaba impedida por la
copa , se que no quieres hacer el viaje, por que tienes
muchas cosas aqu , y adem s de eso tienes miedo de no
volver jam s Khora trat de hablar y pudo un momento.
S,y
Khora volvi a estar impedida.
No te preocupes, ni a, todo estar
bien, los
ayudaremos en lo posible, si el pozo del mundo secreto
funciona como esperamos, podr s estar con tu familia en
234
cuanto regreses, y no tendr s que preocuparte luego, por
que as habremos vencido.
Khora dej de ser manipulada por la copa y pudo hablar
con su propia palabra.
Me prometes que si todo sale bien estar con mi
familia.
Si todo sale bien, yo mismo te devolver con tus
padres.
Pero, tenemos que ir ahora?
Khora aun as continuaba preocupada.
S , hubi ramos querido informarlo ayer o dejarlo para
otro d a, pero Khory insiste que tiene que ser ahora, y tiene
raz n, pues a cada momento que perdemos los laykgas de
Phuruma est n m s cerca de nosotros, en los d as
siguientes ellos ya podr an estar aqu .
Quisiera esperar un d a por lo menos
complementaba Khora.
Yo tambi n, fue nuestra culpa, no quisimos que
entraran ahora, pero es necesario ahora mismo.
Luego Khory llam a Khora desde fuera.
Debes ir le orden el jaguar, y de inmediato se fue a
su encuentro.
All estaba Ajayu preparando algunas cosas personales
para el viaje, quien sabe si servir an, Khora al entrar mira
sus cosas, mir entre sus ellos y encontr su obra que era
el tejido que ella hab a hecho con tanto esfuerzo, tal vez ya
no volver a, qu encontrar a all dentro?, volver a a ver
su ciudad, la ciudad de Jalaru? Volver a a ver a su madre
que le ten a tanto cari o?, ni siquiera los laykgas pueden
responder a esa pregunta, y eso era obvio, esto resulta
doloroso para Khora que es una ni a que ten a un mundo
en su hogar.
Por otro lado Causi miraba a Ajayu prepararse. Causi
una ni a enamorada observaba a Ajayu como ven las
mujeres a sus esposos ir a la guerra.
No quiero que vayas suplicaba Causi.
235
Pero debo ir, si conseguimos el prop sito de Thunupa
ya no habr guerras, lo entend con ellos, ellos no quieren
que contin en las guerras en el Antis y pelear n para
conseguirlo, si lo logran no tendremos que pelear m s entre
nosotros o contra los Achatanza, los ninaruna, o con alg n
otro.
Causi abraz a Ajayu.
Debes volver suplicaba con l grimas en los ojos.
Volver , todav a no sabes quien soy yo en realidad, yo
no morir con facilidad, soy el hijo de un gran guerrero
luego Ajayu record que Causi se llevaba bien con su
serpiente as que lo sac de su escondite y lo entregaba a
Causi , l te cuidar
le dijo Ajayu y Causi se fij en la
serpiente, Causi lo tom y con cuidado lo abraz .
Pero l no te reemplazar
hablaba Caus , casi
llorando , debes volver pronto continuaba triste la Villka y
luego de esto se escucharon los llamados a Ajayu y a
Khora.
Ajayu, Khora llam Khory, Ajayu sali acompa ado
de Causi. Khora se encontr primero con la laykga.
T , Khora, llevar s las prendas de la kullkuta, con esto
podr s convertirte en kullkuta. Ajayu llevar las prendas del
titi, de la misma manera el podr convertirse en titi Khory a
los dos les entreg los ropajes que les ser an tiles estando
all . Luego la ni a hathakgi se apareci de pronto ya
despierta totalmente y sonriente.
Esto les envi Orakke la ni a laykga les entreg a los
dos una bolsa colorida llenas de monedas, luego la ni a vio
a Oramke y se acerc a l con felicidad.
Y esto, para qu tantos? pregunt Ajayu, la ni a
laykga respondi .
Me olvidaba, esa monedas deben dejarlas dentro el
pozo del mundo secreto y otros lugares que encuentren
interesantes, con eso Orakke podr encontrarlos y sabr si
est n en problemas y los podr ayudar la ni a laykga
236
despu s de haber terminado de instruir de inmediato se
alej de ellos y volvi con Oramke.
Lleg el momento, Ajayu y Khora se dirigieron donde se
encontrar a el pozo del mundo secreto. Los dem s ni os
observaban como Ajayu y Khora se aproximaban al lugar
donde se encontrar a el pozo del mundo secreto. Estaban
all la laykga Khory, el laykga jaguar, los cachorros, y los
guiaba la ni a hathakgi. Tuvieron que pasar sobre el r o,
miraron una peque a entrada delgada, la ni a laykga que
iba delante de ellos volvi la mirada atr s.
A las arqueras les cost entrar por aqu , y Khory tuvo
que quitarse sus partes de oro para que pudiera tener
comodidad para entrar informaba la ni a laykga. En ese
momento la laykga Khory, se quitaba los protectores de oro
que ten a en el pecho y el vientre.
La ni a laykga entraba sin impedimento alguno, y luego
continuaron Ajayu y Khora a quienes el laykga jaguar les
entreg a los cachorros, y finalmente entr en l la laykga
Khory que le cost un poco entrar, y desaparecieron,
quedando solo el jaguar por que era muy grande para
entrar en el. Ya entrados, a este momento lleg Causi como
si quisiera ver a Ajayu, el laykga Jaguar era su nica
compa a.
No te preocupes, Villka, Ajayu tiene algo fuera de lo
com n en l y volver .
Causi se qued all con tristeza.
Los ni os, ya estando dentro de las cuevas que los
llevar an al pozo, caminaron y muy pronto estuvieron sobre
el afamado pozo del mundo secreto, y bajaron
cuidadosamente por los escalones que rodeaban el
alrededor del pozo hasta poder alcanzar el agua, pero los
escalones continuaban bajando aun m s. Se ve a all
muchas goteras de agua que ca an en el pozo haciendo
sonoros chasquidos apreciables al o do o molesto para
otros, todo depende de los o dos y car cter de la persona.
Ya estamos aqu anunci la laykga Khory.
237
Entonces
este es el pozo del mundo secreto
comento Ajayu.
Qu haremos aqu ? preguntaba Khora. Khory se
acerc a los viajeros.
Ajayu y Khora, tienen como acompa antes a la copa y
el b culo, se les ha entregado los trajes de los uywa, las
monedas del laykga Orakke. Y de mi parte mostr la
laykga dos medallones y los entreg a cada uno , estos los
proteger n, nunca deben perderlos o su suerte habr
terminado.
Luego de esto la laykga Khory acomoda a Ajayu junto a
Khora, y al parecer seleccion a los cachorros, en principio
coloc a Hiskha Cuiri y a Cayu Khokga, los puso en frente
de Ajayu y Khora. En frente de Khora estaba Hiskha que
era la hembra y en frente de Ajayu, Cayu que era el macho.
Pongan sus manos sobre la cabeza del cachorro que
est en frente de ustedes orden la laykga, los ni os
hicieron sin problema lo que se les ordenaba, de inmediato
sintieron un contacto con los cachorros, sintieron como si
sus ojos pudieran ser los de los cachorros, y por un
momento pudieron mirar a trav s de ellos, se puede decir
que se miraron a ellos mismos, Ajayu se solt terminado
este suceso.
Qu es lo que sucedi !? preguntaba Ajayu, que se
hab a visto completamente a trav s de los ojos de Cayu.
Ya est n conectados finalizaba el laykga , ahora
deben entrar en el pozo.
Qu suceder all ? preguntaba Khora con cierto
temor.
Khora hablaba la laykga Khory con amabilidad , no
te preocupes por nada, todo acabar pronto, te dir que
personas que entraron en el pozo del mundo secreto, han
regresados fascinados de lo que encontraron all , se cree
que incluso otros se quedaron para nunca m s regresar.
Khora se encontraba callada, todo aquello parec a
fascinante y explicar a el no regreso de las arqueras.
238
Por qu no me dijeron eso desde el principio?
preguntaba Khora.
No importa, lo que importa es que ir s all .
Los ni os entraron lentamente en el agua, Ajayu
entraba primero y agarraba la mano de Khora que se
adentraba un poco miedosa pero con confianza al fin.
Contin en sin miedo alentaba la laykga Khory.
Los ni os ya ten an el agua hasta el pecho, luego Ajayu
se adentr hasta el fondo conteniendo respiraci n y
consiguientemente Khora que estaba siendo estirada por
Ajayu.
Ajayu y Khora estaban ya muy a las profundidades del
pozo, luego sintieron como el agua los estiraba
sumergi ndolos m s y m s hacia el fondo sin fin, el fr o
aumentaba a medida que se adentraban.
La laykga Khory ve a a los cachorros y sus reacciones,
los aspectos de los cachorros era de decir que ten an frio.
Me estoy congelando! dec a Hiskha.
Hace mucho frio! hablaba Cayu.
Khory empez a preocuparse por que estuvieron
dici ndolo durante un buen rato, Uray Thika en su reacci n
sac a los cachorros de las cuevas, esto no le gustaba a
Khory.
Qu haces ni a!? le grit , para Khory era f cil
deducir como les estaba yendo a los ni os solo con ver a
los cachorros.
Los cachorros necesitan calor! respond a la ni a
laykga.
Ya afuera los cachorros segu an diciendo el fr o que
hac a all aunque estuvieran en el sol, Khory que llegaba en
ese momento, los cachorros se callaron y dijeron que iban
calent ndose.
En la realidad Ajayu y Khora continuaban siendo
sumergidos m s y m s, lo bueno es que el fr o del agua
comenzaba a disminuir, el problema ser a que el agua
calentara demasiado a nuestra ciencia.
239
Luego Ajayu y Khora sintieron que el agua ya no los
estiraba, no supieron que hacer, el agua simplemente los
dej flotar y pronto se encontraron fuera del agua, se
mostraron cegados por la luz que hab a all , ya que
estuvieron viniendo a obscuras en todo el trayecto del pozo
y trataron de acostumbrarse en la luz.
Por parte de los cachorros, ellos dec an que era muy
brillante, era en ese momento que Ajayu y Khora trataban
de acostumbrarse en la luz.
Todo est mejor estaba el cachorro reconfortado.
El sol es muy caluroso aqu
comentaba Hiskha,
entonces comprendieron que todo estaba bien, los laykgas
se sintieron relajados, y los cachorros dijeron que el lugar
era hermoso.
Todo ya est bien dec a relajada Khory, los laykgas
jaguar y la ni a se pusieron de pie y contentos de su logro.
Sobrevivir s sola, Khory? pregunt el jaguar, Khory
en principio no entendi .
Qu es lo que propones? Khory mostraba inter s.
Orakke cree que debo rescatar a Tjayu, el sabe que
habr una batalla en la capital en donde Tjayu est
encerrada, all la rescataremos y tal vez tambi n traigamos
a Yupaichasiri, estar tal vez molesta por lo anterior, pero
yo lo solucionar .
Est s seguro? Las podr s traer?
No somos muchos a comparaci n de los laykgas de
Phuruma, debemos traer ayuda, en este caso cuando Tjayu
y Yupaichasiri est n aqu , trataremos de convencerlas. Me
llevar a la ni a laykga, ella ser mi apoyo.
Entonces tendr que estar sola aqu Khory mostraba
nostalgia.
S , y espero que nada malo ocurra este d a que no
estaremos.
V yanse, antes de que los laykgas de Phuruma, se
den cuenta de que estoy sola.
240
De inmediato el laykga jaguar corre y recoge a la ni a
que se monta en l.
A donde vamos? preguntaba la ni a.
Iremos con los antinos a rescatar a Tjayu, y si es
posible a traer a Yupaichasiri de vuelta.
Y qu m s haremos? preguntaba interesada la ni a
laykga.
Ajayu y Khora se encontraron en el lugar extra o, se
encontraban dentro una laguna, pero en los alrededores se
vio que la tierra daba enormes rboles con frutos extra os.
Este lugar, tal vez Khora
quiz ya lo haya visto,
gracias a los diosecillos.
All mismo se encontraron con dos hathakgi que eran
bastante parecidas, ambas los recog an del agua
llev ndolos lentamente a las orillas de la laguna donde
estar an a salvo.
Ustedes quienes son? preguntaba Ajayu.
Nos llaman, las gemelas respond an las dos en
un sono, aquellas no eran exactamente iguales, pero su
parentesco les hac a decir que eran gemelas.
Vieron a tres muchachas? hacia otra pregunta
Ajayu, la laykgas lo pensaban y una de ellas respondi .
S , yo las vi, fueron a conocer el otro lado de este
lugar.
Ya llegando a la orilla Ajayu volvi a hacer otra
pregunta.
Cual es el secreto de este lugar?
Las hathakgi sacaron a los ni os a la tierra, al ver a las
hathakgi en su forma completa, se dir a que tienen facilidad
para correr, ten an un cuerpo peque o con la piernas
demasiado desarrolladas, y daban la impresi n de ser
deformes, por lo dem s eran bastante parecidas a las que
Khora hab a visto.
Cualquiera se lleva alg n secreto de este lugar
respond a una de ellas a la pregunta anterior , a aquellos
241
que tratan de regresar a su lugar con el fin de descubrirnos
los matamos amenazaba. Esto asustaba a los ni os que
hab an entrado en el lugar con el fin de saber y decir los
secretos que conten a el pozo del mundo secreto, y Khora
que a veces mostraba cierta torpeza pregunt con cierto
temor a la respuesta.
Nos matar n? las dos miraron a la ni a.
Por qu ? Tenemos que hacerlo? preguntaba una
de ellas, Khora no sab a como llevar el tema y se callaron
por un momento, en el silencio otra de las hathakgi
mostraba sus dedos y hac a alarde de sus largas y fuertes
u as, Khora entonces mostraba nerviosismo.
No le hagan caso se interpon a Ajayu tratando de
mostrarse lo m s tranquilo que pod a.
Por qu ? preguntaba con enojo una de las laykgas.
Mi compa era no sabe lo que dice respond a Ajayu.
Una de ellas caminaba alrededor de Ajayu mostrando su
poder o acercando su cara hacia Ajayu, pues ten a ciertas
armas naturales en la cabeza.
Las ni as dicen siempre la verdad hablaba aquella ,
si dijo aquello, es por que algo nos oculta en ese momento
una voz infantil se interpon a.
Qu es lo que sucede?
Todos miraron, estaba apoyada en uno de los rboles
la ni a hathakgi que ellos conoc an, pero no ten a aquellas
prendas que le hab an dado. Entonces Ajayu mostr
contento y se acerc a ella que podr a salvarlos.
Ni a hathakgi se acercaba Ajayu, entonces Khora
tambi n se mostr aliviada, las gemelas que se ve an
confundidas y preguntaron.
T los conoces? y la ni a respond a de inmediato.
No
Los ni os no supieron que hacer, su alegrada ayuda los
retractaba.
242
Pero ni a hathakgi!? hablaba Ajayu con cierto
asombro, en ese momento ca a en frente de Ajayu otra ni a
hathakgi que era exactamente igual a la que conoc an.
Qui n eres? preguntaba la reci n llegada con un
inter s infantil , quienes son? entonces las primeras
hablaron con don de mando.
Al jense de ellos, estos ni os deber n morir.
Por qu ? pregunt la primera ni a laykga, mientras
la segunda hac a se ales con los brazos movi ndolos de
arriba hacia abajo.
Son intrusos, no vienen con fines pac ficos decian las
primeras.
Pero son ni os, ellos pueden aprender dec a la
tercera hathakgi.
Las primeras hathakgi mostraron frialdad, en ese
momento llegaban m s ni as hathakgi como la que Ajayu y
Khora la conoc an, todas eran exactamente iguales. Las
primeras hathakgi retroced an, ya que las otras
aumentaban su n mero.
Ser su culpa si algo malo sucede habl una de las
primeras hathakgi mientras se marchaba, tambi n se llev
a su compa era.
No se preocupen dijo una ni a hathakgi que se
parec a a la que ellos conoc an , ellas siempre son as , y
siempre terminan ayudando.
Los Villkas, por el resto del d a se lo pasaron como
siempre como cuando Ajayu y a Khora estaban con ellos,
pero Oramke se mostraba preocupado, pero confiaba en
ellos, especialmente en Ajayu que era un buen guerrero
para ser un ni o.
Por otro lado Causi estaba totalmente triste, y se qued
cerca de la entrada al pozo del mundo secreto como si
esperara a que Ajayu volviera, y la tarde la hizo sentir a n
m s triste, por que casi como siempre, llovi .
243
244
DICCIONARIO DE PALABRAS NATIVAS
USADAS EN EL LIBRO
Las palabras usadas, en su mayor a est n en idioma
aimara, uno de los idiomas m s antiguos de la cordillera de
los andes.
A
Achatanza: gigante.
Acarapi: (apellido aymara) noticia de prosperidad.
Ajayu Llumpha: alma virgen.
Ajayu Wi ay: esp ritu eterno.
Ajipa: tub rculo dulce, con cascara marr n y contenido
blanco.
Alpaga: Alpaca, cam lido lanudo de los andes.
Anchanchu: duende.
Antis: andes. Seg n el investigador Jim Allen tiene por
significado cobre.
Apachita Khuna: Nieve de las cumbres.
Aruma Llaquita: triste noche, noche triste.
Aru: lenguaje, idioma.
Ayllu: comunidad, distrito, provincia.
C
Causi Naira: ojos de esta o.
Cayu Khokga: pie del rbol.
Chama: granulado.
Chancaca: az car natural extra do de la ca a de
az car.
Charque: carne seca.
245
Chuima Thuru: duro coraz n.
Chuspa: bolsa peque a.
Cillu Khana: luz de garra, garra de luz.
Cuiri Wi ay: eterno amor.
H
Hachacana: cacto comestible, es b sicamente una ra z.
Hanchari: largo filo (palabra inexistente). Proveniente
de la palabra hancha (largo) y ari (filo).
Hanchi Hihuitaqui: bonito cuerpo.
Hasa Iki a: quien duerme suave.
Hathakgi: palabra inexistente, proveniente de las
palabras hatha (semilla) y hakki (persona), persona que
viene de la semilla.
Hawira Thijuri: corredor del rio, corredora del rio.
Hihuitaqui Llumpha: doncella hermosa.
Hiskha Cuiri: amor peque o.
Hurin Kamachi: ley de los inferiores.
Huyphi Hankko: Blanca nube.
I
Illapu Sullka: (quechua) rayo menor.
Inti Alsu: oriente.
Inti kunturi: c ndor del sol.
Intimayta: (apellido aimara) el que hace bien a sus
semejantes.
Ithaphallu: planta de espinas min sculas y flor roja.
Iwhani Laytha: espalda fr gil.
J
246
Jalaru: favorecedor, que siempre esta dispuesto a
socorrer.
Jichha: ahora.
K
Khantuta: flor de los andes de color rojo y amarillo; flor
s mbolo patrio de Bolivia.
Khora Pankara: flor de hierba.
Kellka: marcado por los dioses.
Kimsa Chamani: tres valientes.
Kkala: piedra.
Khory:oro, cobre.
Khory Lura: trabajo de oro.
Khory yatichiri: maestro de oro, maestra de oro.
Khoya: reina.
Kollke Kunturi: c ndor de plata.
Kullkuta: paloma de color marr n y menor tama o que
habita en los andes.
Kunka: cuello.
L
Lathiri Chikga: verdadero jinete.
Laykga: brujo, vidente, hechicero, toda persona que
tenga que ver con magia.
Luli: colibr .
M
Mallku: (apellido) c ndor, jefe sabio.
Mamani Chacha: halc n valiente.
Mu a: arbusto oloroso.
247
N
Naya: yo. Palabra para decir que uno se importa a si
mismo (yo, yo. Solo yo); Ego smo.
Ninaruna: (quechua) hombre de fuego (palabra
inexistente). Proveniente de dos palabras nina (fuego), runa
(hombre).
O
Oca: tub rculo comestible de color rojo, a veces
amarillo.
Orakke Yati a: aprender de la tierra.
Oramke Khana: luz del rayo.
P
Pankara Kapiri: arom tica flor.
Patanakata Khora: flores del campo.
Phuruma: edad del mundo andino en los cuales la
humanidad alcanza un gran orden en muchos sentidos.
Pero por causa de rivalidades de posesi n surgen las
guerras. Fuente: Carlos Omar Choque Mari o.
Pokkata Haniwa: no completo, incompleto.
Pumari Chacha: le n valiente. Pumari (apellido)
significa puma o le n de los andes.
Q
Quena: instrumento musical parecido a la flauta,
generalmente est hecho de ca a, a veces de hueso.
S
Sariri Chacha: valiente viajero.
248
T
Thaya: viento.
Thaya Axayu: esp ritu del viento.
Thunja a Tjayu: mente destructora.
Thunupa: dios creador del mundo, maestro de todas las
artes, bondadoso, severo con aquellos que no lo escuchan.
Titi: gato salvaje.
Tjayu Yatichiri: maestro de la mente.
U
Uma: agua.
U chuqui a Thaya: viento observador.
Uray Thika: (quechua) flor del suelo.
Uru: d a.
Uywa hakki: persona animal.
V
Villka: (apellido) sol, rey poderoso, hombre de grandes
poderes.
Villka Jiliri: mayor de los reyes.
W
Wiri Ari: filo de lanza.
Y
Yapu: sembrad o, terreno de siembra.
Yati ahuta: palabra inexistente, proveniente de las
palabras Yati a (aprender), huta (casa), casa de
aprendizaje, sin nimo de yachayhuasi en quechua.
Yawsa a Wi ay: eterna fe.
249
Yupaichasiri: alado.
250
APREND A CAMINAR
Cuando cumpl a diez a os de edad, mi familia hab a
optado por rehacer nuestras vidas en un poblado llamado
Jirapalka, este lugar estaba bastante alejado de lo que
llamamos civilizaci n, es por esta raz n es que las
costumbres eran muy distintas a lo que hab a conocido. Por
ejemplo, all toda la gente hablaba el quechua, y la ropa
que usaban en su mayor a era tradicional, era como entrar
en algo que era totalmente nuevo.
Un d a mientras visit bamos la casa de una lugare a,
aquella habl una frase en quechua, lo que traducido al
castellano quiere decir no sabes caminar . Yo no entend a
lo que quer a decir, pues yo caminaba como cualquiera, no
entend a lo que realmente quer an decir tales palabras.
Pasados algunas semanas, mi padre, un amigo de m
edad, y yo, deber amos subir un rio y un cerro bastante alto.
Llegado el momento, habiendo subido exagerando diez
metros, yo me ve a demasiado cansado, bastante extra o
en verdad, no cre a que me cansar a tan r pido. Aquella
vez fue la primera experiencia.
Con el tiempo mejor mi modo de caminar, caminaba
m s r pido y con m s habilidad. Seg n las historias, dicen
que los nativos andinos eran buenos escalando, ahora noto
por qu , los cerros de estos lugares no son caminables,
uno deb a tener habilidad para poder lidiar con estos
lugares.
Para cuando volv a la ciudad de Potos , me hab a dado
cuenta de que no necesitaba de un autob s para llegar a
alg n lado, solo usaba mis pies y pod a caminar m s r pido
de lo normal. Y despu s de pensar en esto me di cuenta de
que llegu a ser casi un sobreviviente, ya que en aquellos
251
lugares, tuve que cruzar r os caudalosos, una vez camin
en medio de las neblinas, una noche que caminaba por los
cerros not la falta que hacia la luna. Lo que era com n
para los lugare os, para m era algo m s que aprender, y
algo que me cost fue aprender a caminar .
A lo que quiero llegar, es que la vida puede dar toda
clase de impedimentos, pruebas y comodidades, hay que
aprovecharlas todas. Yo, una de las tantas cosas que
aprend , fue caminar, ustedes, qu aprendieron?
Mientras la vida continue siempre se puede aprender.
252
KIMSA CHAMANI
TERCER LIBRO
LA GUERRA DE LOS LAYKGAS
El mundo del Antis est resguardado por dos grupos
de laykgas.
Los laykgas de Phuruma que mantienen el mundo
d ndoles a los hombres la libertad que ellos quieran, y al no
querer cambiar este modo de vida, deben destruir el Kimsa
Chamani.
Los laykgas de Thunupa quieren ser los maestros para
que el hombre pueda llegar con los dioses, y el Kimsa
Chamani es solo el primer paso del cambio.
Tales motivos inician en ambos bandos la guerra del
bien contra el bien .
Lista de cap tulos de KIMSA CHAMANI 3 libro
Historia de la decadencia Hankko
Lathiri Chikga y Khory Lura prisioneros
La batalla de honor
D a obscuro y noche clara
La batalla de Orakke
Dentro la guarida de Phuruma
La primera boda de Ajayu
La primera batalla de Ajayu
El proposito de Phuruma
Ultima batalla contra Illapu Inti
Ultima batalla en la media monta a
253
254
Otros t tulos de KIMSA CHAMANI
Oramke Khana, Ajayu Wi ay y Khora Pankara
La guarida de d a obscuro y noche clara
La guerra de los laykgas
OTRO LIBRO DE MIGUEL KUNTURI
SIMIYA y los laykgas de la corrupci n
LIBRO EN PROYECTO
KIMSA CHAMANI 4: Los hermanos Pukara
255