En busca de la magia (Jack Fr...

By Tiger_Mily

237K 32K 14.8K

VERSIÓN CORREGIDA DISPONIBLE EN MANOBOOK El mundo mágico existía, desde el viento que soplaba para mover las... More

1. En busca de ayuda
2. El niño maravilloso
3. La misión
4. Vamos por caramelos
5. Estúpido Peter
6. Estúpido Jack
7. No molestar
8. Tierras calurosas
9. La creyente de Peter
10. La chica ideal
11. Conspiración
12. Londres
13. Un pequeño gran cambio
14. Una promesa
15. Pequeños celos
17. Un beso
18. Un dedal
19. Sentimientos confusos
20. Lo nuestro
21. Niño ruidoso
22. Sospechoso
23. Dormilón
24. Nochebuena
25. Navidad
26. Neverland
27. Querida Wendy
28. Quédate conmigo
29. Muérdago
30. Garfio
31. Amigos
32. Humanos
33. Rendición
34. Malinterpretación
35. Irresponsable
36. Flores
37. Batalla
38. Confesión de amor
39. Inocencia
40. Pinocho
Epílogo
Capítulo Extra 1: Reglas
Capítulo extra 2: Ruidosos
Capítulo extra 3: Favorito

16. Favor con favor se paga

5.4K 809 386
By Tiger_Mily

Estábamos en el caluroso país nuevamente y por el aspecto de Jack me pregunté si no se podría desmayar por el clima, habíamos estado parando a descansar cada tres tejados porque se le dificultaba volar por mucho tiempo, lucía realmente mal.

—¿Te sientes bien, Jack?

—No tanto —negó exhausto—, siento presión en mi pecho. Como si me impidiera respirar.

Me acerqué preocupado y tomé su frente.

—Estás sudando —dije con mortificación—. Deberíamos ir a otro lugar con un buen clima para ti.

—No, no —negó con la cabeza—, quiero ver a Elizabeth y esto no será un obstáculo.

No pude reprimir la tentación de rodar los ojos, solté un resoplido de fastidio y me crucé de brazos.

—Entonces haz algo porque yo no tengo mucha magia para nosotros dos, además no me puedes dejar responsable de ambos.

—¿Puedes crear nieve? —dijo mientras se sentaba en el tejado, parecía no poder mantenerse de pie por más tiempo.

—Yo... nunca lo he intentado —admití.

—Espero que puedas —me lanzó su cayado—, o tal vez muera otra vez.

Miré su cayado entre mis manos sin saber qué hacer o cómo hacerlo, un repentino malestar se instaló en mi pecho. Tenía una responsabilidad muy grande en ese momento, la vida de Jack estaba en mis manos.

—Jack —susurré—, no creo poder hacerlo.

Dirigí mi mirada hacia él, a pesar de su estado sus ojos parecían brillar.

—Tú puedes —dijo sofocado—, confío en ti.

Me aclaré la garganta al escucharlo, sentí mi pecho hincharse de emoción al ser consciente de la confianza que estaba depositando en mí.

—Bien, lo intentaré —asentí.

—Disculpa, guardián muriendo a tu izquierda, ¿podrías darte prisa?

Centré la energía en mis manos haciéndolas irradiar magia que al tocar el cayado cambió mi clásico color verde por el azul, abrí mis ojos con sorpresa al ver la magia invernal. Lo estaba logrando.

Temeroso apunté a Jack, quien ya estaba acostado, y mágicamente una gran bola de nieve cayó sobre él cubriéndolo por completo. Estuvo un par de minutos sin moverse enterrado en la fría nieve y comenzaba a preocuparme, tal vez había exagerado un poco con el tamaño.

¿Jack Frost podría ahogarse con la nieve?

Mordí mi labio y me acerqué a él, casi escapó un grito de mi boca al verlo pararse de un salto.

—Buen chico —sonrió.

Con las manos temblorosas de la impresión le entregué su cayado, me senté para intentar calmarme.

—Deberías hacer algo con el clima —murmuré.

Jack miró a su alrededor, rascándose la nuca y pareciendo pensar qué hacer.

—Después de todo es invierno, Norte no se enterará y no hará daño —sonrió dedicándome un guiño de complicidad.

Sonreí mientras lo observaba crear una ráfaga que hizo que la temperatura bajara, me tenía hasta cierto punto fascinado mirándolo hacer esos movimientos con sus manos.

—Ah, mucho mejor —suspiró satisfecho.

Se giró atrapándome con la mirada fija en él, logrando que mis mejillas se pintaran de un tenue rubor y desvié mi vista a otro punto.

—¿Buscaremos creyentes juntos? —dije en voz baja.

Me apenaba preguntarlo y temía su respuesta, después de todo yo había sido muy grosero con Jack los últimos días. Tal vez no quería ir conmigo.

—Claro, tonto —lo escuché reír—. Después de todo somos un equipo, nos han emparejado por una razón.

—¿Cuál? —pregunté con ilusión.

—Es obvio.

Abrí ligeramente la boca, sorprendido de lo que escuchaba.

—No lo sé —mascullé—, tú dime.

—Todos te ven y yo... bueno, no soy tan popular —se encogió de hombros.

—Eh, sí, tiene lógica —dije aclarando mi garganta.

Me sentía ridículo por creer que había una razón más. Por un segundo creí que diría que era porque yo le agradaba.
Negué con la cabeza para quitarme los pensamientos raros que tenía y miré a Jack.

—¿Nos vamos? —preguntó alzando una ceja.

Asentí sin decir nada más, sólo lo seguí mientras volábamos por la ciudad para buscar niños que creyeran en la magia. En contra de mis altas expectativas no encontramos tantos creyentes como se esperaba y era demasiado tarde como para encontrar niños despiertos.

Cuando creí que había llegado el momento de regresar al palacio de Norte me llevé una desagradable sorpresa al notar que estábamos a algunos metros de la casa de Elizabeth, Jack se detuvo sin más y temí lo peor.

—¿Pasa algo? —pregunté sin detener del todo mi vuelo.

—Te quería decir... una cosa importante —dijo en voz baja.

—¿Qué es? —volé hasta llegar a su lado.

Lo observé tratando de descifrar su rostro y sonreí al ver rubor en sus mejillas.

—Anda, dime —insistí con la curiosidad empezando a apoderarse de mí.

—Verás —desvió la mirada—, le prometí a Elizabeth que vendrías, le dije que te traería conmigo y...

Mi sonrisa se esfumó al escuchar el nombre de aquella chica, no pude evitar que mi buen humor disminuyera.

—¿Qué? —dije descolocado.

—No pude evitarlo —murmuró.

No podía estar más furioso, Jack me había dado un sermón por visitar a una chica cuando él también estuvo haciendo lo mismo que yo.

—¿Cuándo pasó eso? —dije con la mandíbula apretada.

—¿Disculpa? Yo no he perdido el tiempo visitando a chicas, solo tú olvidaste la misión.

—Creí que ya me habías echado en cara eso —dije bajando la mirada.

—Peter, lo siento —se acercó y colocó su mano en mi hombro—, no lo volveré a mencionar. Es que estoy un poco nervioso.

Miré su mano en mi hombro y una peculiar sensación se instaló en mi estomago, sonreí en respuesta a su tacto.

—¿Eso era lo que me ibas a decir, Jack?

—No. Verás —dijo tomando su cayado en ambas manos, jugando con él—, te quería pedir que me ayudaras con Liz. Ella siente esa extraña fascinación por ti y pensé, tal vez podrías dejarme llevarla a Neverland.

—Oh, no...

—Peter...

—¡No! Ni lo intentes —lo corté—. Por supuesto que no, nunca, no lo haré —negué con la cabeza.

—¡Peter, por favor! —dijo tomando mis hombros.

Negué con la cabeza una vez más y me crucé de brazos, mostrando mi negativa ante su súplica.

—No es no.

—Por favor, Peter.

—No, Jack.

—Anda, haré lo que me pidas —dijo en voz baja.

—¿Lo que sea? —alcé una ceja.

—Lo que quieras —asintió.

Lo consideré por un momento, me agradaba la idea de que Jack Frost me debiera un favor pero en definitiva no llevaría a otra chica a Neverland.

—No lo sé —vacilé.

—Por favor —dijo dedicándome una enorme sonrisa.

No debía aceptar, no quería prometer que llevaría a Elizabeth a Neverland.
Pero... ¿cómo negarse ante esa sonrisa?

—De acuerdo —rodé los ojos.

—¡Eres tan genial! —dijo mientras me sacudía por los hombros, entusiasmado—. Incluso podría besarte.

Me quedé petrificado y él lo notó al instante, me soltó alejándose con lentitud mientras su rostro se tornaba rojo. Sus palabras hacían eco en mis oídos, repitiéndose una y otra vez.

—Oh, no... quiero decir, ya sabes, es una expresión —dijo nerviosamente—. No te besaría, bueno, si tú no quieres no lo haría. Yo, lo siento, no sé lo que dije... no lo pensé, salió sin más —suspiró llevándose la mano a la frente—. ¿Quedé como un idiota, cierto?

Asentí con lentitud mientras procesaba todo, al menos, intentando reaccionar ante lo que había dicho.

Las preguntas se aglomeraron en mi cabeza sin que yo pudiera responderlas, no sabía porqué mis pensamientos últimamente comenzaban a ser diferentes y Jack parecía ayudar a ese revoltijo que ahora era mi cabeza.

—Yo puedo darte un beso, si quieres —murmuré.

Jack me miró directamente a los ojos provocando que me pusiera nervioso. Parpadeó un par de veces, abrió la boca y después la cerró como si no supiera que decir.

—Tú quieres... ¿quieres besarme? —dijo colocándose la mano en la nuca.

Jack parecía mantener una guerra en su cabeza, al igual que yo. Susurró algo que no logré entender mientras una perezosa sonrisa se formaba en sus labios.

So...
¿Ustedes creen que ellos se van a besar? :O

Con un voto me haces saber si te gustó el capítulo y con tus comentarios me harías muy feliz, cada uno lo aprecio muchísimo.

Editado: 27/12/2016

It's all for love.
E♡

Continue Reading

You'll Also Like

95.9K 8K 55
Jack Frost y tu. Lo conocí cuando tenía 13, Lo perdí cuando tenía 14, Lo extrañé hasta los 17, Lo olvide a mis casi 18, Y a mis 18 años lo volví a co...
25.3K 3.6K 55
En un reino regido por la magia, Blake está privado de usarla por orden estricta de su padre. Temeroso de que su hijo llegase a conocer en primera pe...
778 32 7
Una historia que será contada sobre la belleza y magia de la navidad y el como puede cambiar a las personas de corazón frío e marchito y tal vez el e...
475 38 17
Sinopsis **Una vida entre universos** En la superficie, la vida de una chica con el poder innato de controlar la nieve parecía ser tan normal como c...
Wattpad App - Unlock exclusive features