HOY ERES MÍO

By ya94da97

544K 37.7K 1.4K

Brittany Minner Una persona que gracias a decepciones familiares y amorosas, se convierte en una mujer reg... More

Introducción
Prólogo
Capítulo I
Capítulo II
Capítulo III
Capítulo IV
Capítulo V
Capítulo VI
Capítulo VII
Capítulo VIII
Capítulo IX
Capítulo X
Capítulo XI
Capítulo XIII
Capítulo XIV
Capítulo XV
Capítulo XVI
Capítulo XVII
Capítulo XVIII
Capítulo XIX
Capítulo XX
Capítulo XXI
Capítulo XXII
Capítulo XXIII
Capítulo XXIV
Capítulo XXV
Capítulo XXVI
Capítulo XXVII
Capítulo XXVIII
Capítulo XXIX
Capítulo XXX
Capítulo XXXI
Capítulo XXXII
Capítulo XXXIII
Capítulo XXXIV
Capítulo XXXV
Capítulo XXXVI
Capítulo XXXVII
Capítulo XXXVIII
Capítulo XXXIX
Capítulo XL
Capítulo XLI
Capítulo XLII
Capítulo XLIII
Capítulo XLIV
Capítulo XLV
Capítulo XLVI
Capítulo XLVII
Capítulo XLVIII
Capítulo XLIX
Capítulo L
Capítulos LI
Capítulo LII
Capítulo LIII
Capítulo LIV
Capítulo LV
Capítulo LVI
Capítulo LVII
Capítulo LVIII
Capítulo LIX
Capítulo LX
Capítulo LXI
Capítulo LVII
Epílogo
Nota de las escritoras
ANUNCIO
Anuncio. 2° parte
Anuncio. 3° Parte

Capítulo XII

9.3K 626 34
By ya94da97

Había pasado más o menos una semana... una semana tranquila tanto laboral como personal.

Era jueves por la mañana y ya había tomando tanto mi baño matutino como mi desayuno.

Me dirigía a mi vestier para elegir mi atuendo de hoy, pero tuve que retornar a la sala cuando sonó el teléfono intercomunicador.

Era Pitter notificándome que había llegado un obsequio para mí. Hice que el mismo firmara el recibimiento y subiera hasta mi departamento el dichoso presente.

Ya con el mismo en mis manos, cerré la puerta y puse la gran caja adornada sobre el mesón de la cocina.

Lo primero que hice fue abrir la caja, topándome con un juego de calzado y bolsa color blanco mate, marca Louis Vuitton... una de mis favoritas por cierto. Me sorprendió muchísimo el buen gusto de la persona que se había tomado la molestia de mandar esto hasta mi casa.

Apartando mi asombro por tan hermosas prendas, me dispuse a abrir y leer la tarjeta que todo esto traía consigo

-Buen día Brittanny,
espero éste pequeño presente
sea de tu agrado y tu buen gusto.
Tu secreto pero cercano admirador-

La confusión de mi mente no era normal, ¿TU SECRETO PERO CERCANO ADMIRADOR? Necesitaría una bola de cristal para descubrir quién era el dichoso "secreto pero cercano admirador". ¿Jake, Lugman o Sid? No podía evitar sonreír ante tan vergonzosa situación, aunque muy divertida.

No me quedaba de otra que hacerme la loca. No podía agradecerle a ninguno tan magnífico regalo, porque en realidad no sabía si iba a meter la pata.

Como ya era jueves decidí colocarme unos pantalanes tubos color nude, una blusa algo transparentosa color marrón (igual que mi bolsa), unos zapatos altos puntiagudos blancos y un saco del mismo tono.

Iba algo tarde, por lo que decidí solo aplicar corrector y polvo compacto; colocando mis lentes oscuros encima.
Al llegar a mi oficina, Jake estaba acomodando otro regalo en mi escritorio.

Lo primero que pasó por mi mente, fue que era él la persona del regalo de esta mañana.

Cuando Jake se dio cuenta que estaba tras él, se dirigió hacia mí con los buenos días, algo antipático por cierto; diciéndome también que alguien había dejado algo para mí.
Supongo que el gesto que expresé con mi cara no fue el mejor. El solo salió de mi oficina cerrando la puerta.
Tomé asiento en mi cómoda y ésta vez solo quité la tarjeta para leerla.

- Brittanny,
estas frutas son para que tomes
tu merienda de mitad de mañana.
Espero disfrutes cada una
con uno de tus deliciosos bocados.
Tu secreto pero cercano admirador-

Esta situación ya me estaba disgustando un tanto. No me gustaba las zozobras, y mucho menos los misterios.

La verdad no podía hacer otra cosa, que tomar mi merienda, tal cual como decía la tarjeta que traía el presente. Manzana, mandarina, uvas, moras, fresas, banana, kiwi, piña, melón, patilla... entre otros trozos de fruta que reposaban dentro de un envase de vidrio.

La persona que me había estado mandando estos regalos sí que me conocía. Todo lo que me había enviado hasta ahora era de mi agrado, pero sin embargo... la situación comenzaba a perturbarme.

El resto del día transcurrió en firmas de documentos y llamadas importantes.

Daban las seis de la tarde cuando decidí retirarme para pasar un rato por FitGym y entrenar un poco. Tomé mi Range Rover, fui a mi departamento, cambié mi atuendo a deportivo y emprendí camino al gimnasio.

Entrando al mismo por el corredor principal, uno de los encardados se detiene frente a mí

-Señorita Brittany... en la recepción han dejado para usted un paquete-

NO PODÍA SER. ¿OTRO PAQUETE? ¿HASTA EN EL GIMNASIO?

-Gracias por hacerme saber, en seguida lo retiro- le respondí al muchacho girando por el otro corredor para ir hacia la dichosa recepción.

Al llegar al sitio, encontrándome enseguida con un escandaloso arreglo con globos, chocolates y demás... que llamaba la atención de cualquier persona, pregunté a la secretaria por el fulano paquete que habían dejado para mí.

-Señorita Minner, me parece que no pude guardarlo en otro lugar que no fuera a vista de todo mundo- dijo con un tono burlón.

-Ah, si... gracias por recibirlo. ¿Es posible que alguien me ayude a moverlo hasta la cajuela de mi coche?-

-Por supuesto. Espere un segundo- dijo ésta marcando una extensión en el teléfono.

Poco después apareció el muchacho que me había dando el recado; tomando el regalo para llevarlo hasta afuera.

Agradecí al joven, tomé tarjeta que traía el extravagante detalle, subí al puesto de piloto de la Range Rover y la encendí, pues después de leerla, me iría a casa. Esta intriga me había desaparecido cualquier voluntad de ejercitarme.

- Señorita Minner,
que estos bombones endulcen tanto tu
tarde, como el azúcar a un café.
Tu secreto pero cercano admirador-

¡Santo Dios! La persona que me había estado mandando todo esto me conocía demasiado o me había estado persiguiendo. Ya todo estaba extremadamente extraño. No me gustaba nada la situación. Di un solo acelerón para arrancar mi camioneta y llegar rápido a casa.

Al llegar pedí ayuda a Pitter, él tomó el regalo y lo subió al departamento, dejándolo sobre la mesa del comedor.
Estaba repleto de cualquier cantidad y variedad de chocolates, flores de arcilla, globos de helio y papel envoltorio floreado. Pero, este tipo de cosas no eran de mi asombro. Nunca me había llamado la atención las flores, los chocolates, los peluches. No era como cualquier mujer, que se derretía al recibir este tipo de obsequios; así que aparté los chocolates y pinché los globos, arrugué el papel de flores para desechar todo el aparataje.
Arrojado a la basura todo esto, tomé una ducha, escogí uno de mis pijamas favoritos, cené algo ligero y me metí a la cama para descansar y despejar la mente por un rato.

El día siguiente al tomar el ascensor para llegar al aparcamiento, me encontré con el parquero, el cual se dirigió a mí con una bolsa mediana.

-Señorita Minner, un mensajero dejó esto para usted hace pocos minutos-
Por un momento enloquecí. Abrí la puerta asomando mi cabeza. En realidad no sé que buscaba. Pitter claramente me había dicho que el mensajero dejó la bolsa hace unos minutos.

Me devolví y pregunté

-Pitter, ¿Quién era? ¿De dónde venía? ¿No viste su rostro?

-Señorita, venía de una empresa de encomiendas. Era un señor mayor con algo de canas y piel morena-

Bueno, si pensaba que por descripción sabría quien enviaba todo esto, estaba equivocada. Obviamente la persona no se iba a arriesgar a llevar a cada lugar cada regalo.

-Gracias Pitter, disculpa mi altanería-
-No hay porque señorita Brittany, hasta luego-

Subí a mi camioneta y abrí la bolsa, encontrándome con un reloj Fossil color plateado, muy clásico. Abrí la tarjeta

- Abogada Minner,
que cada segundo que
marque este reloj,
sea agradable y beneficioso
para ti.
Tu secreto pero cercano admirador-

Enfurecí pero no por el regalo, sino por no saber quién era el susodicho de tan excelente gusto y de tan buena posición económica, porque para este tipo de regalos debía de tener una buena cuenta bancaria. Puse mi cara contra el volante de mi camioneta y cerré los ojos. Necesitaba pensar quién era. Necesitaba poner a trabajar mi cerebro. ¿Quién podía ser?

Sid no podía ser. El sabía que este tipo de cosas no daban conmigo y sabía también, que solo lograría espantarme.

Lugman podría ser, a su altura estaban todos los regalos que hasta el momento yo había recibido; pero él no era tan detallista, no me conocía lo suficiente para saber que todo estos detalles me gustarían e incluso no le hacía falta todo este protocolo e intriga, nosotros ya habíamos esta junto más de un millón de veces. Por último en mi lista, Jake estaría completamente descartado. No tendría porque hacerlo y no estaría muy segura de que se gastara toda una fortuna conmigo, además ¿para qué? También habíamos follado y habíamos quedado en ser amantes repentinos y no más.

Todo esto estaba volviéndome loca, pero decidí jugar el mismo juego, solo así podría saber quién era el personaje.

Levanté la vista y aún tenía el reloj en mi mano... Desajusté y quité el reloj que llevaba sobre mi muñeca y coloqué el nuevo. Pues me combinaba a la perfección, y si el emisor de dicho detalle, estaba cerca de mí, se daría cuenta que ahora estaba decidida a jugar lo mismo que él.

Aparqué mi camioneta, tomé mi bolsa y alisando mi vestido tubo color naranja que combiné con unos zapatos y bolsa color crema, eché un ojo a mi nuevo reloj, el cual marcaba exactamente las ocho de la mañana. Iba tarde, pero... ¿importaba? Podía darme esos lujos, era la dueña de mi firma.

Respiré profundo mientras cambiaba mi bolsa de mano y caminaba como zombie hasta el elevador. Toda esta situación me tenía en otro mundo.

-¡Buen día!-

Saludé a todo el piso mientras escuchaba la respuesta de todos mis empleados al unísono

-Buen día Señorita Minner-

Decidí expresar mi mejor sonrisa y entré a mi oficina con el temor y curiosidad de encontrarme con otro regalo; pero no, ni rastros...

Sentí los pasos de Jake tras de mí.

-Hola Jake- dije volteándome y mirándolo a los ojos.

-Buen día Señorita Minner, hoy esta deslumbrante- dijo mientras sus ojos brillaban.

-Gracias Jake- le respondí mientras que tomaba asiento tras mi escritorio.

-Aquí le dejo todo lo del día- Jake hablaba sin yo pedírselo.

-Estaré afuera por si me necesita. Por cierto lindo reloj, combina a perfección con su cadena- dijo mientras se retiraba.

Como por acto reflejo toqué con mi mano mi cadena de oro blanco donde colgaba un brillante pequeño. Había sido un regalo de un viejo conocido. Saliendo de mis pensamientos comencé mi jornada laboral.

Mi día transcurrió entre reuniones pesadas y llamadas de larga duración. No había tenido tiempo ni siquiera de ir al baño, por lo que decidí ver la hora que marcaba las cinco pasadas del mediodía. ¡Como había corrido de rápido el tiempo! Fui al baño y al salir algo inundó mi vista.

Sobre mi escritorio estaba una caja rectangular color negra con un lazo dorado. Por dios otra vez no, esto no podía estar pasándome. Miré a ver si había alguien en la oficina pero no, no había rastros siquiera de Jake.

Tomé el teléfono y le marqué a Jake...

-Dígame Señorita Minner- respondió al tercer tono

-Jake, ¿quién trajo la caja que está sobre mi escritorio?- pregunte amablemente.

-Eh...- lo escuché dudar.

-¿Cuál caja?-

No podía ser que no se dio cuenta, ¿acaso era un fantasma?

-La verdad acabo de llegar del baño, dejé mi puesto por un momento, no sé de qué me habla. ¿Necesita que vaya a revisar?- dijo apresurando las palabras.

-No, tranquilo... no hay problema Jake- arrugué mis cejas y me dispuse a abrir la misteriosa caja.

Al quitar la tapa me encontré con una rosa en degradados negros y rojos.
Nunca había visto una flor con estos colores, creo que sería la única que no echaría directo al bote luego de verla.

La rosa estaba perfectamente colocada sobre una almohadilla de seda roja y sobre ella dos sobres, uno rojo y otro negro. Decidí empezar por el rojo...

-Los colores de esta rosa te representan...
Rojo para la pasión
Y negro para tu dura e impenetrable personalidad.
Eres una mezcla insaciable
de pasión y seducción...
Tu secreto pero cercano admirador.-

¡OH, POR, DIOS!

A pesar de mi frustración, pensé que con estas palabras este hombre debía ser un excelente amante.

Tomé el sobre negro y lo abrí, necesitaba saber su contenido...

-Esta noche será la mejor si así lo quieres.
La habitación presidencial
de Minner Hotel House estará lista a las 8 p.m,
ahí me tendrás.
Espero contar con tu presencia.
¡No faltes!
Tu secreto pero cercano admirador.-

Por Dios, esta noche se acabaría toda esta intriga. Pensé.

Pero, ¿debía ir?, ¿o no?
Dos interrogantes estaban en mi cabeza, a lo que algo pasó por mi mente. Me había citado en mi propio hotel. Nada malo podía pasar, y en tal caso tendría mi gente ahí dentro. Tenía que ir, tenía que descubrir quién me perturbo durante días.

YASR & DAVM

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

¡NO a los lectores fantasmas!
¡¡Comenta, vota y pide más si te gustó!!

Continue Reading

You'll Also Like

9.9K 743 18
Jacielle McLister, una chica joven, imprudente, malcriada a la que nunca le había faltado nada materialista en la vida. Su belleza e inteligencia la...
14.4K 286 11
¿Qué haces cuando el amor llega en el momento menos esperado... y en la forma más improbable? Martina ha pasado toda su vida siguiendo las reglas. A...
2.5K 228 12
Milan, empresaria de alto nivel, siempre pensó que su mundo estaba perfectamente ordenado: negocios exitosos, romances apasionados y amistades inqueb...
Wattpad App - Unlock exclusive features