Los días pasaban asquerosamente lentos, estaba malditamente hundida entre exámenes y trabajos, y en vez de llegar a casa directamente a realizar todo esto, me tendía en mi cama y permanecía allí pensando en todo lo que tenía que hacer, definitivamente no servía para esto, no era buena para nada de esto, ni nada en general.
Por otro lado, Laura seguía comportándose extraña, pero con Sophie y Carly habíamos decidido darle su espacio, ya que terminamos pensando que Daniel era la razón de su comportamiento, hace cuatro días que no lo veíamos fuera del establecimiento esperando por nuestra amiga, entonces la idea de ellos terminando su relación pasó por mi cabeza. Pero todo desapareció cuando aquel Jueves por la tarde, cuando con Laura salíamos juntas de la escuela, ella soltó un pequeño grito de emoción y soltó mi mano, para agarrar ahora mi muñeca y arrastrarme hacia el lugar en donde se encontraba Daniel junto a Justin. Se abrazaron y besaron casi desesperados, como si él fuera un soldado llegando vivo desde alguna guerra, haciéndonos a mí y al castaño sentirnos algo raros al respecto, por lo que nos miramos incómodos y ambos murmuramos un saludo, para que luego él pasara a molestarme un poco.
-¿Como andas Fiona?- y yo no sabía si todos se habían colocado de acuerdo para ponerme sobrenombres este año o algo, pensé mientras Justin esperaba mi respuesta divertido.
-Basta- arrugué mi nariz algo avergonzada -ya te dije que no era yo- expliqué deseando que Daniel y Laura se dejaran de besuquear a un lado de nosotros antes de que el castaño siguiera queriendo avergonzarme más de lo que estaba.
-Pues yo que recuerde lucían igual, ya sabes, tu y la chica a la que lleve a su casa ese día después de la fiesta- se encogió de hombros reprimiendo un sonrisa.
-Ja ja- rodeé mis ojos y antes de decir algo, el novio de Laura, después de finalmente soltarla, se volvió para saludarme.
-Con Bieber estamos hambrientos- Bieber. Justin Bieber, anoté su nombre y apellido en mi cabeza cuando el moreno colocó su brazo alrededor de los hombros de Laura, mirándonos a ambas -¿vamos por algo de comer?- nos preguntó, de repente distrayéndose con algo mirando hacia otra dirección.
-Sí, muero de hambre también, ¿te nos unes Cenicienta?- me miró sonriente la rubia, de repente la atención de ellos tres estaba en mí.
-Mm.. está bien- me encogí de hombros, no tenía nada que perder.
-Genial- murmuró el moreno -vayan subiéndose al auto, con Justin volvemos en un rato- anunció entregándole las llaves de su auto a Laura, pero antes de que nosotras nos dirigiéramos hacia su vehículo, Bieber interrumpió.
-Becca se puede ir conmigo- dijo él mientras me entregaba su propio par de llaves, y recién ahí me di cuenta que él tenia su auto estacionado a un lado del de Daniel, lo que me pareció raro, por qué si vinieron juntos, vendrían siquiera en distintos vehículos -digo, no quieres que ella esté entre ustedes mientras se besuquean cada cinco segundos- se excuso cuando los tres lo mirábamos extrañados, entonces después de que yo tomara sus llaves de acuerdo con su justificación caminaron lejos de nosotras.
-No sé si me estoy volviendo loca, o..- mi amiga me miró alzándome ambas cejas, haciendo que yo pusiera mis ojos en blanco.
-Laura- la detuve- no empieces- la miré fulminante. Ella simplemente alzó sus manos en acción de defensa y giró para dirigirse al auto de su novio mientras yo comenzaba mi camino.
...
Estaba distraída en mi celular cuando la puerta se abrió abruptamente dejando aparecer a Justin, quien sujeto el manubrio fuertemente con ambas manos y agacho la cabeza soltando un largo suspiro de frustración, mis cejas se juntaron y permanecí mirándolo, extrañada por su repentino cambio de humor.
-¿Estas bien?- pregunté cuidadosamente cuando este se refregaba las manos por su cara repetidamente.
-Sí, no me hagas caso- su mandíbula se tenso notoriamente y sus manos apretaron el manubrio al mismo tiempo. Si no me equivocaba, él estaba a un paso de perder la paciencia. Y sin querer preguntar nada, sin querer cuestionarme si me arrepentiría de lo que estaba apunto de hacer, acerqué mi mano y la deslicé por su nuca, mis dedos se enredaron en su cabello y mi pulgar lo acarició repetidas veces.
-Quiero que cierres los ojos y respires profundamente- ordené sin quitar el contacto físico que mantenía con él. Y para mi sorpresa, sin mirarme extrañado o reprocharme por estar diciéndole qué hacer, siguió mi consejo y cerró sus ojos, suspirando pesadamente. Y así lo hizo hasta que su respiración se controló del todo, separó sus parpados y se volvió para mirarme. Viéndose mucho menos tenso que hace unos minutos.
-¿Mejor?- le convidé una pequeña sonrisa quitando mi mano de su nuca y regresándola hacia mi pierna.
-Gracias- murmuró después de asentir en respuesta -no sé como, pero enserio lo hiciste desaparecer- soltó una sonrisa acompañada de un leve carcajeo.
Y a pesar de que no nombró aquello que "hice desaparecer" sabía de lo que hablaba, y decidí no hacer preguntas para evitar recordarle el mal momento.
-¿Nos vamos entonces?- reí algo incómoda por su permanente mirada en mí, entonces él finalmente encendió el coche y se hizo paso entre las calles.
-¿Puedo encender la radio?- pregunté unos minutos luego de estar en la carretera con ambos en silencio, pensé que no me lo permitiría pero murmuró un "claro" a la misma vez que asentía con su cabeza, por lo que animadamente encendí el reproductor y buscando entre canciones y canciones me topé con una de mis favoritas; Haunted de Beyoncé sonaba en la radio y con una sonrisa para mí misma me dediqué a ver hacia las fueras por la ventana.
-¿Me estás tratando de decir algo con esto?- bromeó Justin después de estar escuchando la canción por un tiempo.
Me volteé hacia él divertida, y viendo que él tenía la misma mirada de diversión que yo, decidí seguirle el juego.
-Si quieres tomarlo de esa manera- me encogí de hombros -quizás. Él atrapó su labio inferior entre sus dientes volviendo sus ojos hacia el camino y sonrió divertido negando levemente.
-Tampoco te ilusiones- reí unos segundos luego- no lo decía enserio.
-Seguro- alzó una de sus cejas -veremos- murmuró casi para él mismo, pero aún así lo logré escuchar.
-Veremos- repetí solo para molestarlo un poco, ganando que pose sus ojos en mí de nuevo.
Por fin llegamos al lugar en el que comeríamos, y mi estómago no lo podía agradecer más, el local se veía bastante atractivo desde el exterior, junto a un gran logo con el nombre "Queen's" en él.
-¿Y Daniel con Laura?- quise saber al recordar que no los habíamos seguido en el camino y el auto de Dan no se veía por ningún lado.
-No quería interrumpir su burbujita de amor para ser honesto- respondió Bieber sin problemas, colocando el freno de mano y sacando sus llaves para finalmente bajar del coche.
-Podrías siquiera haberme preguntado, ¿no crees?- comenté sintiéndome engañada cerrando la puerta del copiloto comenzando a caminar a su lado.
-Seamos realistas Rebecca, hubiéramos sido los violinistas de su escenita romántica en toda la comida, solo te ahorro momentos incómodos- forzó una sonrisa a propósito para mí y sostuvo la puerta dejándome entrar primero.
-Como sea- murmuré cuando entraba y vaya, si al exterior era atractivo en el interior todo era mejor, tenia el estilo que a mi me gusta, era como estar en una época antigua, si solo las personas llevaran los cabellos distintos y vistieran como en los ochentas, podría confirmar que habíamos viajado en el tiempo.
Nos sentamos uno enfrente del otro y al instante miramos la carta del menú para ordenar lo antes posible, se notaba a leguas que ambos estábamos por matar de hambre.
-Yo quiero unas papas a la francesa, un wrap y un jugo de naranja, gracias- le sonreí amable a la señora que nos atendía mientras se retiraba anotando nuestras ordenes en su pequeña libreta.
-Apuesto a que la comida en tu escuela apesta- comentó Justin una vez que estábamos solos de nuevo.
-Sí, eres un buen apostador- afirmé haciendo una mueca -¿querías que pidiera una ensalada?- le pregunté usando un tono dulce para molestarlo un poco.
-Si hubieras pedido una ensalada me hubiera demostrado que estás interesada en mí, pero veo que no- respondió con una sonrisa en su rostro que no sabría interpretar bien.
-¿Quieres que lo esté?- alcé mis cejas mirándolo casi de una manera penetrante, dos podían jugar a esto.
-Deberías estarlo- guiño un ojo haciéndome reír.
-Eres tan humilde- respondí negando con mi cabeza, dejando mi cuerpo descansar en el respaldo del asiento en el que me encontraba. Seguimos con nuestro quisquilleos el uno con el otro pero nos detuvimos cuando llegó la comida, yo enserio estaba hambrienta y él se estaba encargando de tragarse su hamburguesa en menos de dos minutos, hubo risitas entre medio, y saltó algo de mostaza para un lado y kétchup para el otro, pero nada pasó a mayores gracias al teléfono de Justin que sonó entre sus bolsillos y él se detuvo para responder la llamada.
-Bro- habló limpiándose con una servilleta una de la comisura de sus labios -en un restaurante. No, estoy con Becca. Sí- respondía las preguntas que le hacían desde el otro lado de la línea mientras yo seguía comiendo de mis papas a la francesa que me quedaban- no me jodas. Queen's. Mieeeeerda- alargó con un tono más serio de lo normal, casi asustado por lo que lo observé con mis ceño fruncido- no. Yo lo arreglo. Gracias bro- y cortó la llamada.
-¿Qué pasó?- pregunté curiosa cuando él llamaba a la camarera para que trajera la cuenta, entonces cuando su mirada se volvió a posar en mí, un escalofrió recorrió mi espina dorsal, era como si el Justin con el que estaba hace unos minutos se haya esfumado y otro estuviera en su lugar.
-¿Sabes conducir?- preguntó seriamente sin retirar sus ojos de los mios. Yo asentí aturdida, él estuvo apunto de decir algo pero fuimos interrumpidos por la mujer que le entregó la cuenta a Justin, discutimos un poco por quien pagaba mi parte pero él no cedió quizá queriéndose deshacer rápido de la señora, y una vez que ella desapareció volvió a prestarme atención.
-Estoy en un pequeño problema- explicó -no quiero que hagas preguntas, solo necesito saber si cuento o no con tu ayuda, ¿me escuchas?- su voz grave sonaba tan malditamente seductora y tan malditamente autoritaria que podía sentir los bellos de mis brazos pararse- quiero que salgas como una chica normal que vino a comer algo y te subas al auto y comiences a conducir, vas a ver que un auto rojo te va a seguir por todo el camino, vas a dejar que lo hagan por varios minutos y luego te estacionaras y te bajarás totalmente enfadada, no quiero que demuestres ningún miedo a nadie, les grites por qué mierda te están siguiendo, los amenaces con llamar a tu padre al que le inventarás un trabajo muy prestigioso, los dejes despistados y te marches para mi casa, ¿te acuerdas del camino?- preguntó, pero con toda esa información y la confusión en mi cabeza lo único que hice fue permanecer mirándolo totalmente vulnerable -¿te acuerdas del maldito camino?- insistió y finalmente le asentí en respuesta -entonces, ¿cuento contigo?
Me sentía como en una película, sentía que todo pasaba en cámara lenta a mi alrededor mientras yo intentaba acomodar todo en mi cabeza, sin embargo algo hizo click y mi mano al instante se estiró para pedirle las llaves del auto, no sé como fue todo pero al parecer un modo automático "anti-considerar las consecuencias "se había activado en mi interior, me sentía como un maldito robot. Me entregó las llaves suspirando agradecido y murmuró el nombre de la calle en la que se encontraba su casa por si me perdía en el camino. Entonces después de levantarme y darle una última mirada, caminé hasta la salida con paso firme dejando detrás de mi a Justin aún sentado en el puesto en donde habíamos compartido, y yo aún no podía creer que estaba apunto de hacer esto.
-o-
Hola, creo que no me había presentado antes, soy Paulina, la escritora de esta novela, y quería aclarar que esto es muy importante para mí porque es la primera vez que publico una de mis cosas, ya que el resto de historias que he creado nunca las he querido compartir por ¿vergüenza?, así si hay alguien que esté siguiendo esta novela, quiero que sepa que estoy agradecida aunque no sean muchas personas, pero lo valoro aún así, y si alguien quiere dejar alguna opinión o quiere aconsejarme algo es muy bienvenido, eso, nos encontramos en el próximo capítulo!