Viviendo con un extraño [Aust...

By Srta_clark

23.4K 1.5K 169

Como si fuera poco que ________ Muñoz sea huérfana de madre, su padre está pasando por una enfermedad muy dif... More

Capitulo 01
Capitulo 02
Capitulo 03
Capitulo 04
Capitulo 05
Capitulo 06
Capitulo 07
Capitulo 08
Capitulo 09
Capitulo 10
Capitulo 11
Capitulo 12
Capitulo 13
Capitulo 14
Capitulo 15
Capitulo 16
Capitulo 17
Capitulo 18
Capitulo 19
Capitulo 20
Capitulo 21
Capitulo 22
Capitulo 23
Capitulo 24
Capitulo 25
Capitulo 26
Capitulo 27
Capitulo 28
Capitulo 29
Capitulo 30
Capitulo 31
Capitulo 32
Capitulo 33
Capitulo 34
Capitulo 35
Capitulo 36
Capitulo 38
Capitulo 39
Capitulo 40
Capitulo 41
Capitulo 42
Capitulo 43
Capitulo 44
Capitulo 45
Capitulo 46
Capitulo 47
Capitulo 48
Capitulo 49
Capitulo 50
Capitulo 51
Capitulo 52
Capitulo 53
Capitulo 54
Epilogo

Capitulo 37

328 25 1
By Srta_clark

Terminé de maquillarme y corrí escaleras abajo. Austin, junto con Danielle, reían a carcajadas.

-Me llamas si necesitas algo.-le dijo. Ella asintió.- Ha sido un placer tenerte aquí en casa, primita.-sonrió con simpatía. Danielle le devolvió el gesto.

-Lo se Austin, para todos es un placer tenerme en sus casas.-rió, Austin se unió a las carcajadas.- Nos vemos el día de la boda.-sonrió.

-Claro que si.-le dijo él, con la misma sonrisa.

-Nos vemos _______.-dijo casi en un grito al verme bajar, escalón por escalón.

-Nos vemos Danielle.-le sonreí y la estreché en mis brazos.- Nuevamente, disculpa por las acusaciones y gracias por divertirme esta mañana cuando no pude pegar un solo ojo.- ella rió.- Es enserio, espero verte luego de la boda, también.

-Oh, claro. Dalo por hecho, linda.-sonrió.- Y te debo una disculpa y también.-nos separamos y ella acomodó su cabello.- He sido una estúpida, debí presentarme antes de que sacaras esas conclusiones.-rió. Le sonreí al igual que Austin lo hacía.

-Nos vemos en tres días Dani.-le dijo Austin. Ella golpeó el hombro del chico y se montó en el taxi.

El vehiculo encendió su motor y pronto comenzó a andar por la calle. Austin tomó su celular y tecleó algo. Yo, por mi parte, acomodé mi falda y luego lo miré.

-¿Nos vamos?

-Claro.-sonreí.

-¿No llevas bolso?-preguntó.

-No, no tengo nada que llevar allí.-reí. Torció los ojos y rió.

-Ya, vamos.-me dio un leve empujón por la cintura.

Juntos, subimos al auto y nos abrochamos los cinturones. Austin encendió el motor y en menos de diez segundos ya habíamos comenzado a andar hacía la empresa.

-¿Pongo música?-preguntó. Asentí y el encendió la radio.

-¿Austin?-pregunté con curiosidad.

-Dime...

-¿Por qué me has dicho que no teníamos habitación de huéspedes?

-Porque se me ha ocurrido.-rió.

-Oh, tu ocurrencia a sido genial.-dije irónica mientras causaba su risa.

-De todos modos, no he conseguido lo que quería.-dijo y volteó a la siguiente calle.

-No lo obtendrás, nunca Austin, nunca.

-Como digas.-rió.- Pero te has quedado a dormir dos noches junto a mí.

-Pero porque tenía miedo.-me excusé.

-Si, claro.-dio rienda suelta a una carcajada.- ¿Y no se te ha ocurrido inspeccionar un poco más la casa?

-Ciertamente, no.

-Bueno, pues, ese, ha sido tu error.-aparcó el auto mientras hablaba.

-Ya cállate.-me desabroché el cinturón de seguridad y bajé.

-Toma mi mano ______.-dijo corriendo tras de mi.

-No.

-Vamos, hey, recuerda lo que hemos hablado.

-Okey, okey, ven y tómame la mano.-me quedé quieta y el pasó por mi lado, llevándome junto con él.

-Eres muy liviana.-rió.

-Y tú, eres muy imbécil.-dije. Besó mi mejilla.

-Ahora, tienes que amarme.-sonrió.

Entramos en ese edificio, que yo, había conocido tan solo un mes atrás. Austin firmó unos papeles a la entrada y luego nos metimos en el elevador. Tan pronto como este llegó arriba, salimos y comenzamos a caminar.

-Vas a hacer lo mismo que has hecho la vez anterior, con la diferencia, que estarás conmigo, en mi oficina.

-Okey, como tú digas.-dije y dejé que él me llevara consigo hasta su oficina.

Varias miradas se posaron sobre su jefe y la chica que llevaba de la mano, osea yo. Austin se apoyó en el escritorio de una rubia y la inspeccionó un rato, acto que, hizo que mis cabellos se erizaran por completo con ganas de pegarle una buena patada en su entrepierna.

-Hola Katie.-le sonrió Austin. Ella levantó la mirada y le correspondió la sonrisa.

-Buenos días señor Mahone.-le dijo amablemente y bajó la mirada para luego levantar unos papeles.- Son estos.

-Gracias Katie.-tomó los papeles que ella le entregaba.

-¿Ella es ______?-le preguntó apuntándome con su lapicera. Austin bajó la lapicera con sus dedos para luego, hablar.

-Si, ella es _______, mi futura esposa.

-Oh, wow, hace tanto que quería conocerte.-admitió la chica que se hacía llamar Katie.- Austin habla siempre de ti.-sonrió.

-Gracias.-le devolví el gesto. Austin tensó los músculos de su cara y volteó la mirada.

-No hay de que, linda.-dijo con emoción.

-Bueno, ya. El deber llama.-dijo Austin llevándome casi a rastras hasta la puerta de su oficina.

-¡Que grosero eres!-dije soltando su mano mientras el abría la puerta, que estaba con llave.

-No soy grosero, debo trabajar.-dijo excusándose.- Vamos, entra allí.-abrió la puerta y me introduje en la oficina.

-Austin, es en serio, no vuelvas a hacer eso.-me saqué el saco negro y lo coloqué sobre un sillón.

-_______, vamos a poner algunas condiciones cuando vengas aquí.-me dijo con enojo y encendió el ordenador.

-Vamos, dime Mahone.-dije sentándome enfrente suyo.

-No quiero que hables con nadie y menos, con hombres.

-Como tú digas.-dije fastidiada.

-Segundo, si te hablan, respondes pero cortante.-añadió. Comencé a recorrer el lugar con la vista.

-¿Qué pasa si me preguntan por qué no hablo?-dije sin siquiera mirarlo.

-Dices que estas cumpliendo órdenes.

-Voy a decir que Austin Carter es el chico más celoso que he conocido y que pone las reglas más inmaduras que jamás haya escuchado.

-Ya, has silencio y sella estos papeles.- me pasó dos carpetas.

-Austin, tú dijiste que iba a hacer lo mismo que hice la vez pasada y eso no es lo mismo.

-Vamos, ¿vienes a ayudarme o a fastidiar?

-Okey, ya dame eso y no me fastidies por un buen rato.-se los quité de la mano y tomé el sello negro.

La ventana abierta nos brindaba una leve brisa dentro de la oficina del quinto piso. Austin, quien no apartaba la vista del ordenador, respiraba densamente y hacía gestos de fastidio cada vez que la voz de Katie avisaba que tenía una nueva reunión y mails pendientes. Yo, por mi parte, sellaba y leía un poco de cada papel que sostenía en mis manos. Nombres de empresas, números importantes, abogados con poder.

-¿Tienes hambre?-preguntó echando su cuerpo hacía el respaldo del asiento.

-No.-respondí secamente.

-¿Segura?-insistió. Asentí y tomó el teléfono en sus manos.- Katie, por favor, tráeme un capuchino y algo para comer porque estoy muriendo.-respiró con pesadez.- Lo más rápido posible.

-Si, señor.-respondió la voz de la chica a través del mini parlante.- Intentare llevárselo en menos de veinte minutos.

-Gracias.-respondió Austin y colgó con brutalidad.- ¿No hablas?-preguntó. Negué.- ¿Por qué?

-No se me da la gana.-dije y presione la madera con tinta sobre un papel.

-¿Estas enojada?

-No.

-¿Por qué no me hablas bien?-preguntó insistente.

-Austin, concéntrate en lo que hacías hace un instante y no me molestes.-dije fastidiada. Bufó y me quitó el sello de las manos.- ¿Qué haces?

-Vas a tratarme bien, ¿entiendes?

-Dame eso.

-Te estoy hablando ______ Muñoz.-dijo casi gritando.

-¿Puedes dármelo por favor?-pregunté corriendo un mechón de cabello de mi rostro.

-No voy a darte nada hasta que no me digas por qué me contestas así.-lo dejó a un costado del escritorio, fuera de mi alcance.

-Me has pedido que no hable con nadie, menos con hombres. Estoy cumpliendo ordenes Mahone.-dije. Rió irónico.

-Siempre llevas todo a un extremo o al otro. Sabes que me refería a otras personas, no a mi.-hizo un gesto de enojo y se llevó las manos al cabello. Se despeino.- Voy a llevarte a casa y luego me regreso aquí.

-No quiero irme a casa.-dije cruzándome de brazos.

-Vienes a fastidiar, así que, prefiero que te vayas a casa. Toma tus cosas y vamos.

-No quiero.-insistí.

-A casa dije.-elevó la voz.

-Vete tú.-le grité.

La puerta se abrió y Katie, con un café en mano, bajó la cabeza apenada. Austin, bufó fastidiado y se levantó de su silla.

-Has como que no has escuchado nada y sigue trabajando.-le dijo enojado y le quitó el café de las manos.

-Austin, ¿por qué no aprendes a tratar a una mujer?-dije desde mi asiento. Me fulminó con la mirada y terminó de tomar entre sus manos, lo que Katie traía.- Pareciera que no te han enseñado modales.

-¿Por qué no cierras la boca?-me dijo casi en un grito. Katie abrió los ojos con impresión y cubrió su boca con una de sus finas manos.- Tú, -dio la vuelta y la miró a ella.- no has visto, ni escuchado nada, ¿entiendes?

-Si.-asintió con notorio nerviosismo.

-Pídeselo bien.-dije casi como una orden. Austin rió con ironía.

-Tú no vas a decirme que debo hacer y que no, ¿entiendes o debo explicártelo con manzanas?

-No me trates así Mahone.

-Si siguen con estos gritos va a venir el guardia.-dijo la rubia asustada. Austin la miró por un segundo y volvió su mirada a mí.

-Déjala que se vaya.-le dije. Hizo un puño con su mano y luego señaló hacía las afueras de la oficina.

Katie, sin pensarlo dos veces, salió disparada de la oficina. Austin cerró la puerta, de un portazo bien fuerte, y se sentó enfrente de mí. Lo miré desafiante y luego desvié la mirada. Suspiró haciéndose notar en el espacio y luego se acomodó la chaqueta.

-Perdón.-dijo finalmente.- No debí hablarte así.- dijo con un tono de culpabilidad.

-Como digas.-hablé y luego me llevé las uñas a la boca.- ¿A qué hora podemos irnos?

-¿Quién te entiende mujer?-preguntó fastidiado.

Una vez más, se estaba pasando de tono.

-Acabas de decirme que no quieres irte a casa.-añadió.

-Austin, me has dicho que íbamos a pasar por los pasajes a Paris, ¿Qué no recuerdas?-dije mirándolo con enojo. Cerró los ojos y contuvo su respiración por un segundo.

-Vamos, muévete.-se levantó del asiento y apagó el ordenador.- Volveré mas a la tarde. Gracias a ti, no he podido terminar mi trabajo.

Hice caso omiso a sus palabras y abrí la puerta de madera que dirigía al largo pasillo lleno de puertas hacía distintas oficinas y otros lugares. Austin no me siguió, por lo que, pensé, saldría en un rato.

Comencé a caminar por el pasillo hasta toparme con el escritorio de Katie. Ella, tranquilamente leía un documento mientras tomaba de su café. Me acerqué a la rubia, e intentando no asustarla, me apoyé en su escritorio.

Levantó su mirada y pronto se enderezó en su asiento. Sonrió intentando ocultar la incomodidad que había causado Austin hacía tan solo unos minutos.

-¿Austin la ha mandado a pedirme algo?-preguntó con voz temblorosa.- Porque si es así, puede comunicarse por el teléfono interno y pue...-interrumpí con suma sutilidad.

-No me ha mandado nadie.-respondí a su primera pregunta.- Estoy esperando que él salga de su oficina así ya nos vamos.-suspiré.- Vengo a pedirte perdón por el incidente de hace un instante, Austin es muy grosero cuando está enojado.-alcé los hombros.

-No te hagas drama _______.-dijo con suma confianza, la cual, me agradó.

-Gracias por comprender.-dije acomodando mi cabello.

-No hay de que.-me sonrió. Le devolví el gesto y volteé al sentir pasos en el largo pasillo.

-Luego nos vemos.-le dije. Ella asintió y siguió con lo que hacía.

-¿Ya nos vamos?-preguntó tendiéndome la mano.

-Claro.-no la tomé y comencé a caminar.

Sentí como bufaba y luego una risa traviesa de parte de Katie. Llamé al elevador, teniendo a Austin al lado, y juntos subimos. Sin decir una sola palabra, bajamos en planta baja y salimos por la gran puerta. Caminamos hasta el auto de Austin y allí nos montamos en el.

-Es algo lejos de aquí.-me advirtió. Abroché mi cinturón de seguridad.

-Como digas, solo enciende el motor.


Continue Reading

You'll Also Like

M.M-97 By Patoo

Fanfiction

83.9K 4.2K 50
Dicen que el tiempo lo cura todo... Dicen también que los fantasmas son lo asuntos sin terminar de nuestro pasado.... Seis años, miles de kilómetros...
88.7K 7.8K 20
[terminada] Stiles pierde la memoria debido a un accidente en su Jeep y se pierde por el bosque Su padre no está en el pueblo para buscarlo o inclus...
105K 9.4K 82
«La destrucción, el caos y la inestabilidad en su estado más peligroso.» Magali Álvarez es una chica que, a sus veintiún años de edad, lo único que o...
43K 3K 56
Camila sufre una enfermedad que le hace ver el mundo de una manera distinta, lo que la lleva a sufrir una depresión constante. Su mundo se viene abaj...
Wattpad App - Unlock exclusive features