EL CHICO MALO ROBÓ MI CUADERN...

By JustSweetCloud

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Lilah es la típica chica normal y simple que no destaca. Es solo otra cara entre la multitud, nada más. Su mu... More

CAPÍTULO 1
CAPÍTULO 2
CAPÍTULO 3
CAPÍTULO 4
CAPÍTULO 5

CAPÍTULO 6

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By JustSweetCloud

Hoy ha sido un día bastante tranquilo. Reece me ha dejado en paz y mis amigas no me han molestado sobre mi 'progreso' en recuperar el cuaderno. Aunque eso era un problema todavía. Me preguntaba cuánto había leído. No estaba de muy buen humor así que fui al estudio directamente después del colegio.

No había ninguna clase los viernes así que tenía el estudio entero para mí solita. Dejé a la música apoderarse de mi cuerpo y una sonrisa iluminó mi cara mientras mi cuerpo se movía al ritmo de la música jazz. Estaba en medio de un giro cuando me di cuenta de que mi reflejo no era el único en el espejo. Terminé el giro y me quité el pelo de la cara.

''Pues no eres tan mala'', dijo Reece desde el marco de la puerta. ''Y aquí estás en vez de bailando en fiestas como una persona normal''.

Dejé escapar un suspiro y bebí un sorbito de agua. ''¿Qué haces aquí Reece?''

''Le dije a Devon que te enseñaría a pelear, ¿recuerdas?'' dijo mientras se adentraba en la habitación.

Apreté los labios. ''¿Y quieres enseñarme ahora?'' pregunté. Él se encogió de hombros y asintió. Me crucé de brazos. ''¿Cómo has sabido que estaba aquí?'' pregunté.

''Devon me dijo dónde estaba tu estudio y me dijo que me acercara. Entonces vi una bailarina muy sexy aquí dentro y decidí a echarle un vistazo pero me he desilusionado cuando me he dado cuenta de que sólo eras tú''.

Sonreí. ''Sabes, Reece, si estabas intentando insultarme no deberías haber dicho que era sexy''.

Sus mejillas se volvieron rojas por un momento que podría haberme perdido si no hubiera estado atenta. ''Da igual'', dijo poniendo los ojos en blanco. ''Vamos a empezar''.

Gruñí. ''Vale. ¿Qué hacemos?'' pregunté.

Se me acercó de manera que estaba delante de mí y abrió los brazos. ''Dame un puñetazo''.

''¿Qué?'' pregunté confusa.

''Quiero que me des un puñetazo lo más fuerte que puedas'', me ordenó. ''Venga, a ver qué tienes''.

Me lo pensé por un momento, pero eh, ¿por qué no? Así que curvé mis dedos convirtiéndolos en un puño que impacté contra su estómago. Un pequeño 'uf' salió de su boca y se echó un paso para atrás. Deshice el puño y me froté los nudillos. Estúpidos abdominales de Reece Matthews.

''Wow'', dijo mientras tosía. ''Ese ha estado bien'', admitió Reece.

''Lo siento, ¿te he hecho daño?'' pregunté y me sonreí a mí misma ante esas palabras. Yo. Hacerle daño a Reece Matthews. Ja ja.

Puso los ojos en blanco. ''No. Sólo estoy impresionado de que tengas puedas dar un puñetazo decentemente. ¿Por qué mierda piensa Devon que necesitas ayuda?'' preguntó.

Me encogí de hombros. ''Ni idea. Y no seas sexista. Sólo porque sea una chica no significa que no pueda golpear''.

''Vale, vamos a probar otra cosa. Voy a hacer como que te pego y tú me tienes que bloquear'', mandó.

Abrí los ojos de par en par. Oh no. Antes de que pudiera protestar un puño volador se acercó a mi cara y yo grité mientras levanté los brazos para protegerme la cara.

''¿En serio?'' le oí decir ''¡Si esta vez te he avisado!'' Lentamente me dejé caer los brazos para verlo negando con la cabeza. ''Devon tenía razón, definitivamente necesitas ayuda'', fruncí el ceño.

Durante la siguiente media hora o así pasamos por todos los diferentes tipos de bloqueo básico que existían. Luego seguimos practicando y practicando. Para cuando terminamos me dolían los músculos y mi respiración era entrecortada.

''Muy diferente a retozar por tu pequeño estudio, ¿no?'' sonrió.

Le eché una mirada de asco. ''¿Crees que bailar es fácil?''

''Bastante'', dijo con esa sonrisilla suya.

''Está bien'', dije mientras me quitaba el sudor de la frente. ''A ver qué tienes'', le reté mientras me echaba para atrás.

Él gruñó. ''No creo''.

''¿Gallina?'' le pregunté con una sonrisilla malvada que cambió a una de vergüenza cuando me rugió el estómago.

''Suena bien. ¿Invitas tú?'' sonrió.

Entrecerré los ojos. ''Ja, ja. Qué listo'', dije sarcásticamente.

Simplemente puso los ojos en blanco. ''Bueno, ¿vas a venir o no?'' dijo mientras se acercaba a la salida.

''Por favor. Como que iría a algún sitio contigo'' dije antes de que me volviera a rugir el estómago. Me ardían las mejillas y él soltó una risilla.

''Genial. Muérete de hambre. Me da igual.''

Me paralicé.

'Necesitas perder peso. Vete a correr, contrata a un entrenador personal, muérete de hambre, me da igual, haz lo que sea para que pueda decir que de verdad tengo una hija...'

''Hey, ¿estás bien?'' Reece me distrajo de mis pensamientos.

Sacudí un poco la cabeza. ''Sí, vamos'', dije mientras pasaba por delante suya por la puerta. Me siguió y esperó silenciosamente a que cerrara las puertas y sacara la llave de la cerradura.

''¿Estás segura de que estás bi-''

''¿Dónde vamos a comer?'' le interrumpí.

Alzó una ceja. ''Vamos a Macados. Me encanta el pollo frito que hacen'' dijo vacilante.

Asentí. ''Suena perfecto. Yo conduzco'', dije mientras giraba para ir a donde había aparcado. No quise esperar para ver si aún me seguía. Simplemente llegué al coche y me metí dentro. Reece entró poco después.

Conducimos hasta Macados en silencio, con mis ojos pegados a la carretera y de vez en cuando miraba a Reece para verlo estudiándome atentamente. La incomodidad se condensaba en el parabrisas.

''¿Qué?'' le salté de repente.

Se encogió de hombros y volvió a mirar al frente. ''Nada''.

Más silencio.

''Sabes'', finalmente rompió el silencio él. ''Tú eres la que menos escribe en ese cuadernito vuestro'', comentó.

''¿Y?'' pregunté.

Se encogió de hombros de nuevo. ''Nada. Lo encuentro interesante. ¿Es porque no tienes tanto que decir o porque tienes más que esconder?'', preguntó.

Yo gruñí. ''¿Con que jugando a los psicólogos?''

''Sólo era curiosidad'', contestó.

''Bueno, somos la 'hermandad del cuaderno viajero'. Puede que escribamos ahí para matar el tiempo o para desahogarnos pero no somos suficientemente estúpidas como para ponerlo todo ahí. Además, se suponía que nadie más iba a leerlo'', dije fríamente.

''Vale, vamos hacer una cosa: Tú puedes hacerme tres preguntas. Sin trucos, sin mentiras. Nada más que la verdad'', propuso. ''Pero, a cambio yo puedo hacerte otras tres. ¿Trato?''

Solté un pequeño bufido. ''No hay trato''.

''¿Qué? ¿Por qué? ¡Esas reglas son totalmente justas!'' se quejó.

Le lancé una mirada fría. ''Reece, tú nos has robado el cuaderno. Eso no es justo''.

Puso los ojos en blanco. ''Está bien, ¿qué tal una?''

Lo pensé. Tres preguntas que hacerle a Reece. Maldita sea mi curiosidad. Lo miré de reojo y vi una sonrisilla empezar a formarse en su cara. Mierda, sabía que había conseguido persuadirme.

Suspiré. ''Vale. Tres para ti, una para mí'', acordé.

Cuando llegamos al restaurante y nos sentamos, él empezó.

''Bueno'', preguntó y se echó hacia adelante. ''¿Qué quieres saber?'' preguntó.

Lo pensé. ¿Qué quería saber sobre Reece?

''¿De qué conoces al policía que llevó mi coche a casa?'' pregunté.

Se encogió de hombros. ''Era amigo de mi padre. Siguiente''.

Entrecerré los ojos. Sabía que era algo más que eso pero dudé si preguntarle más acerca del tema.

''¿Qué es lo más interesante de nuestro cuaderno?'' pregunté guiada por mi curiosidad.

Él sonrió. ''Me parece interesante que nunca hayas besado a nadie'', una tinta rojo oscuro tiñó mis mejillas, y estuve tentada a enterrarme la cara entre las manos pero seguí mirándolo.

''¿Por qué te parece tan interesante?'' pregunté antes de beber de mi agua para calmar un poco mis mejillas.

Alzó una ceja. ''¿Esa es tu tercera pregunta?'' preguntó.

''No, esa me la voy a guardar'', repliqué.

''Vale, entonces esa no tengo por qué contestarla'', dijo sonriente.

''Bien, que así sea'', dije mientras alzaba la barbilla.

Él rio ante mi reacción infantil. ''Bueno, ya que el servicio es así de lento, espero que al menos la camarera esté buena'' dijo mientras echaba una mirada por el restaurante.

Entonces, una mujer que aparentaba estar en los cincuenta se nos acercó. Su cara estaba estirada en ángulos raros para hacerla aparentar ser más joven (lo que obviamente no estaba funcionando) y tenía un enorme lunar sobre el labio superior. ''¿Qué tal estamos por aquí? Soy Betsy. ¿Qué va a pedir la pareja feliz?'' preguntó.

''Oh, no, no somos pareja'', dije mientras negaba con la cabeza. ''Pero creo que a aquí mi amigo le encantaría pedir tu número de teléfono'' dije mientras hacía gestos hacia Reece. ''Es un poco tímido'', le susurré a la camarera. Ahora eran las mejillas de Reece las que ardían.

''¡Pues claro! Especialmente siendo un jovencito tan guapo'', dijo mientras se inclinaba sobre nuestra mesa, ofreciéndole a Reece una buena vista de sus tetas caídas. Me cubrí la boca con la mano para esconder mi risa. Cuando lo hubo escrito cogió la mano de Reece y envolvió el papelito con sus dedos. ''Si necesitas cualquier cosas, llámame''. Reece se quedó boquiabierto.

Podría haberme meado allí mismo.

''Gracias'', le dije. ''Él nunca habría tenido el valor para hacerlo por sí mismo'', dije mientras me ponía las manos en el pecho. ''Pediremos dos de alitas y dos batidos de vainilla'', dije educadamente.

''Fantástico. Ahora mismo vuelvo'', le dijo a Reece antes de alejarse.

En cuanto se aseguró de que no podía oírnos, Reece se volvió y sólo digo que si las miradas matasen... ''¡Eres el demonio!'' dijo, y ahí fue cuando empecé a descojonarme. ''¡¿Sabes lo incómodo que ha sido eso?!'' Se quejó, lo que sólo causó que me riera aún más. Incluso me di con la mesa un par de veces.

''Siento que no hayas conseguido a la camarera buenorra que querías'' dije entre risas.

Él puso los ojos en blanco y apretó los labios aguantándose la risa.

Cuando me calmé le pregunté. ''Entonces, tienes una pregunta. ¿Cuál va a ser?''

Él suspiró. ''¿Qué dije allí en el estudio?'' preguntó.

''Oh, no es nada'', le contesté. ''No te preocupes''.

''Eh, nada más que la verdad, ¿recuerdas? Va, cuéntamelo''.

Suspiré y me concentré en un mechón de pelo que tenía colgando delante de la cara. ''Dijiste, 'Muérete de hambre. Me da igual'. Lo que no es gran cosa, pero me acordé de algo que me dijeron una vez'', respondí sinceramente.

''Oh, pero estaba de coña. En realidad no quiero que te mueras de ha-''

''Está bien'', le corté.

Frunció las cejas y justo cuando iba a abrir la boca para hablar Betsy volvió con nuestra comida. ''Aquí tenéis'', dijo mientras colocaba nuestros platos. ''¿Necesitáis algo más?'' preguntó.

Forcé una sonrisa mientras la miraba. ''No, está bien, gracias''.

Ella asintió y le guiñó el ojo a Reece mientras se alejaba, dejándonos en un silencio muy incómodo.

''Entonces, ¿te apuntas?'' le pregunté mientras gesticulaba hacia las alitas de pollo enfrente de nosotros.

Alzó una ceja. ''¿Apuntarme a qué?'' preguntó.

''Un concurso de comer comida'', dije.

***********************

A/N

¿Qué tal? ¿Qué os ha parecido? Este capítulo ha tenido unos cuantos momentos serios pero, bueno, lo compensa lo de la camarera. De verdad que estaba escribiendo esa parte y me estaba riendo.

Y lo de 2 capítulos seguidos, ¿estoy loca o qué? No, sólo os quería compensar por romper mi promesa, iba como 4 días tarde para el 5º capítulo así que más o menos estamos en paz.

El vídeo es lo que se supone que vio Reece en el estudio, empieza a bailar en el 1:23 ♪♪♪

Comentaaad, significa mucho :D y si votáis tampoco estaría mal. 


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