Después de terminar el ensayo, Damien me llevó a casa.
- Hasta mañana bella. –dijo despidiéndose con la mano desde la ventanilla del coche.
- Adiós, oye, suerte con tu cita de hoy y siempre con condón eh.-dije desde la puerta de la casa.
Entonces el sacó un paquete de condones por la ventanilla del coche y yo reí mientras ponía los ojos en blanco. Damien arrancó y yo abrí la puerta de casa.
Cerré la puerta y me acerqué al salón cuando vi a todos los chicos.
Christian estaba delante de todos señalándose con el móvil mientras gritaba "Do it for the Vine" y todos respondían "I ain't gon do it". Él lo preguntó tres veces hasta que en la tercera, todos empezaron a bailar mientras le respondían. Me apoyé en la pared mientras reía mirando aquella escena y entonces se percataron de mi presencia.
- ¿Reunión de machos eh? –dije mientras intentaba no reír más.
Los chicos se miraron entre ellos y todos empezamos a reír.
- Lo vuestro no es normal enserio...-dije poniendo la mano en mi tripa ya que me dolía de tanto reír.
- Somos lo mejor que puedes encontrar. –dijo Joe sonriendo.
- Si tú lo dices...-me giré y empecé a subir las escaleras.
Cuanto llegue arriba e iba a cerrar la puerta de mi habitación, un pie la paró.
- Chris, ¿Qué pasa? –le pregunté sonriendo.
- Solo... quería saber... porqué tú... estás... así.
Fruncí el ceño y me miré.
Ah claro...que vengo de bailar y parece que he corrido una maratón. Dijo mi conciencia.
- Me fui a correr. Para liberar tensión ya sabes. –Chris no pareció creérselo pero asintió con la cabeza.- Desde ahora iré toda la semana. –Esa sería una buena excusa para que nadie sospechara de a donde iba todas las tardes.
- ¿Quieres que vayamos juntos? –se apoyó en el marco de la puerta.
- Gracias, pero nop. Tendrás que darme tiempo para que te eche de menos ¿no? ...-le miré a los ojos y él se mordió el labio. Oh dios que sexy...
- ¿Quedamos mañana? –preguntó.
- Em, a partir de las 7, sí.
- Pues a las 7 vengo a por ti. –sin que yo pudiera decir nada más, se fue dejando un corto beso en mis labios.
Cerré la puerta de mi habitación y sonreí para mí misma. Christian era... encantador. Y quería que lo nuestro funcionase, asique decidí no contarle lo del baile ya que solo iría de acompañante de Damien una noche. Y solo nos daríamos un pequeño beso por que formaba parte de la coreografía del baile, no hacía falta que Chris se entérese de ello.
Me desvestí y me metí a la ducha para relajarme. Puse mi maravilloso reproductor de música a tope y disfruté de la sensación del agua cayendo por todo mi cuerpo.
Cuando salí de la ducha, me puse cómoda y me puse mis gafas para leer.
Mientras leía me puse a pensar otra vez en mis estudios... Todavía no estaba segura de lo que quería estudiar... Y eso era un problema.
Sin pensarlo dos veces, cogí mi teléfono y marqué el número de María.
- Sofi. –sonaba entusiasmada.
- Hola guarrilla pelirroja.
- ¿Noticias nuevas que contar?-preguntó curiosa.
- Muchas, muchísimas.
- Oh ¡empieza ya!
- Estoy teniendo citas con Christian. ¿Te acuerdas?
- Claro, el dios griego ese.
- Exacto, es increíble Chris...! Me tiene la cabeza loca!
- Omg, eso es genial por un lado pero malo por otro.
- ¿Malo por qué? –pregunté mientras fruncía el ceño aunque María no me viese.
- Porque si te gusta tanto como tú dices... Sufrirás cuando tengas que volver aquí.
- Eso es otra cosa que te tengo que contar...Tal vez no vuelva...
- ¿! Qué ¡? Explícate ya.
- Me he planteado la idea de estudiar aquí. Y no me parece tan mala.
- ¿Me piensas abandonar? –dijo soltando gemidos de lloriqueo.
- Dramática. Podrías venir tú aquí conmigo a estudiar...
- Claro y ¿de qué vivo? ¿del aire?
- Tenemos a Damien aquí María. Dios que dramática eres.
- Y tú muy impulsiva.
- Dejémoslo antes de que te cuelgue por puta pesada.
- Te odio.
- Yo también mejor amiga. –dije con cierta ironía.
- Bueno pesadilla, espero que eso de estudiar ahí, te lo pienses bien... ¿Algo más que contar?
- Estoy bailando de nuevo Mari... Junto Damien. Estamos preparando un nuevo baile que tendremos que presentar en la inauguración del estudio de baile de su padre.
- ¡Oh mi madre! ¿De verdad estás bailando otra vez? Lloro. Yo tendría que estar ahí bailando con los dos...
- Tú también deberías plantearte el venir aquí a estudiar...
- Ya veremos.
- Bueno guarrilla, ya te conté todo. Ahora te toca a ti.
- Yo... Pues como siempre. Al final el chico de aquel restaurante me pidió una cita, pero aunque estuviera muy bueno, era más aburrido que una ostra. –me reí al pensar en las caras que María tendría en aquella cita.
- Bueno, si no tiene sentido del humor, no es para ti.
- Lose, aún sigo buscando a mi chico ideal.
- Pf si claro. Deja de mentir anda. –dije riendo.
- Vale, sigo buscando al chico que consiga mantenerme satisfecha con respecto al asunto sexual y con sentido del humor.
- Que exigente...
- Claro como tú ya conociste a ese Christian...
- Ja ja ja, callaté.
- Buh, prefiero hablar de estas cosas con Damien, él si me tiende.
- Normal, los dos sois unos pervertidos.
- Tú también, aunque no lo sacas a la luz como Dami y yo.
- Claro, claro, bueno pelirroja, me voy a cenar algo. Te quiero guarrilla.
- Y yo a ti Sof.
Colgué el teléfono. Si María se decidía a venir conmigo a estudiar aquí sería perfecto. Tendría todo lo que necesito justo aquí.
Dejé todas las cosas encima de mi cama y baje a cenar junto a mi segunda familia. Si yo decidiera quedarme aquí, ellos serían una de las razones.
Ya no se encontraban ninguno de los chicos.
Cenamos y me quedé con mis angelitos traviesos viendo una película ya que Kat estaba muy cansada porque ella sí estaba obligada a ir a clases al día siguiente.
Creo que el intercambio ha sido una de las mejores decisiones de mi vida...
La mañana del martes pasó rápido. Fui a las tres últimas clases ya que eran las importantes y además quería ver a todos los demás.
Cuando las clases terminaron nos reunimos en el aparcamiento del instituto como siempre para hablar un poco y después irnos cada uno a nuestra respectiva casa.
Cuando llegaron las 5, esperé impaciente a que llegara Damien. Como siempre fue puntual y salí de casa diciendo a mis angelitos que me iba a correr.
- Dami, hoy creo que practicaremos poco tiempo.-dije mientras subía al coche.
- ¿Por qué?
- Tengo una cita con... Christian.
- Oh enana, los ojos te brillan cuando le nombras, por dios para ya. –puso una cara de asco por lo que yo reí.
- Aisss, echaba de menos tus caras raras.
- Bueno, no cambies de tema... ¿Asique una cita eh? –dijo mientras levantaba las cejas mirándome.
- Sí, me gusta mucho Christian, creo que se merece una oportunidad. –lo miré a los ojos.
- Mientras te cuide, me parece genial, eso sí, como te haga daño, lo pagará. –dejé un beso corto en la mejilla de Damien y sonreí.
- ¡Cómo me quieres eh! Tranquilo, Chris me cuida mucho.
- Bueno, avisada estás.
- Te quiero Dami. –el giró la cabeza y me dedicó una de sus hermosas y transparentes sonrisas.
- Te quiero Sofi.
Lo que quedó de camino nos lo pasamos escuchando música, como siempre. Llegamos y hoy nos dedicamos a practicar la parte grupal. Había algunos pasos en los que Damien y yo necesitábamos la ayuda de los demás bailarines para lograr algunas figuras.
Cuando vi el reloj eran las 6:30. Avisé a Damien y me llevó de vuelva a casa. Me dejo ahí advirtiéndome de que si Christian me hacía daño, él le cortaría las pelotas.
Entré y me di una ducha rápida. Me vestí con un jersey blanco muy fino y unos pantalones cortos blancos. Lo combiné todo con un bolso de mano negro y unos tacones bajos negros. Me puse una coleta media alta y solté un par de mechones alrededor de mi rostro. Puse un poco de brillo labial en mis labios y un poco de mascara de pestañas en mi rostro.
Volví a mirar el reloj y apenas quedaban un par de minutos para que Christian viniera a buscarme.
Me puse un poco de perfume y me miré al espejo.
Sí que me veía muy diferente a la Sofía que llegó a Los Angeles hace 3 meses. Estaba muy contenta de volver a sentirme así. Y más aún de volver a ilusionarme por algún chico.
Estaba segura que desde arriba, un angelito Aitor, me estaba cuidando para guiarme por el camino correcto.
Oí el timbre de la puerta y sabía que era Christian. Baje las escaleras y me lo encontré charlando con mis angelitos.
- Joder Sofía, estás preciosa pequeña. –dijo Nick rodeando con un brazo mi cuello y dejando un beso en mi frente.
- Nick quiere decir, que estás más preciosa de lo normal. Pero tú en sí, eres guapísima. –dijo Derek sonriéndome.
- Eh, el afortunado que tiene la cita con ella, soy yo. Asique hay gente que sobra aquí.-Christian tenía los brazos cruzados y el ceño fruncido.
- Celoso eh. –Derek me guiño un ojo y dejo un beso en mi mejilla.
- Divertíos anda. ¡Que lo tienes loquito! –dijo Nick separándose de mi y guiñándome un ojo.
Me acerqué a Christian y deje un beso en su mejilla. Que bien olía...
- Vamos a disfrutar de nuestra cita, antes de que mates con la mirada a ese par. –cogí la mano de Christian y tiré de él hasta la entrada principal de la casa.
- Ahora que no están... Te ves preciosa Sofía, siempre estás hermosa hagas lo que hagas.-le miré a los ojos.
- Tú también estás guapísimo. Como siempre...- Chris llevaba unos vaqueros blancos con una camiseta gris larga. Unos zapatos color carne y una chaqueta gris.
- Tu más...
- No te lo discutiré.-subí al coche mientras oí como Christian soltaba una carcajada.
- Así me gusta. Bueno, hoy te llevaré a mi restaurante favorito.
- Ui, estoy impaciente.
- Puedes volver a deleitarme con tu música...- dijo el con un tono de imploración.
- Genial.-volví a conectar el móvil al coche.
En esta ocasión le puse 'Quien' de Malú, 'Afire Love' de Ed Sheeran, 'Love me like you do' de Ellie Goulding y 'Mi nuevo vicio' de Paulina Rubio.
- Wow, sí que escuchas una gran variedad de música...- Christian me cogió de la mano en cuanto salí del coche después de que él aparcase.
- Losep. Chris... ¿Dónde estamos?
- Estamos en Ruth's Chris Steak House, en Pasadena. Es uno de mis lugares favoritos... -me guió hasta la entrada del lugar y pidió una mesa para dos.
Nos sentamos en la mesa y disfrute de las vistas de aquel lugar. Me gustaba el ambiente tan hogareño que había en aquel restaurante.
- Me gusta Chris... Gracias por traerme aquí... -miraba su preciosa sonrisa mientras yo hablaba.
- Quiero que disfrutes del lugar y de su comida, ya verás...
- Comida... ¡Mmm que hambre!
Entonces un camarero se nos acercó y los dos pedimos cosas distintas para poder probar de todo un poco... Que carnívoros éramos los dos...
Christian's POV.
- Ha sido una de las mejores cenas de mi vida. –Sofí salía de aquel restaurante mientras yo la seguía por detrás.
- Me alegro de que hayas disfrutado tanto como yo de la comida.
- No es solo por la comida, sino también por la compañía. –se sentó en el asiento del copiloto mientras yo me sentaba en el del conductor.
- Mierda, me gustas mucho Sofía...- no pude evitar decirle eso.
- Y tú ami Christian...-susurró ella mirándome a los ojos.
Me acerqué poco a poco a ella, puse una de mis manos en su mejilla y la bese lentamente.
Joder, nunca me cansaría de besarla...
Ella me siguió el beso despacio. Me separé y antes de separarme deje un pequeño beso en la comisura de sus labios.
- Aún nos quedan muchas citas juntos... -ella no dejaba de sonreír y eso causaba un gran efecto en mí.
- Estoy deseando que llegue la siguiente...
Ya sabéis, quiero vuestras opiniones y comentarios para subir el siguiente capitulo eh :)
Queda muy poco para el baile...¿Que creéis que pasará?