Estábamos en camino a casa de mis padres, Aleksei no me soltaba la mano; yo estaba viendo el camino por donde íbamos sumida en mis pensamientos
- ¿En qué piensas?- preguntó Aleksei
- En que después de tiempo visitaré a mis padres - le sonreí y él me devolvió el gesto, pero tenía un mal presentimiento
El chofer se estacionó en la calle Di San Pablo della Crocce 255, ahí viven mis padres, llamamos a la puerta y nos abrió Isabella
- Buongiorno signorina Eleanor - saludó y luego miró a Aleksei un poco asustada, sus profundos ojos negros intimidaban
(Buenos días señorita Eleanor)
- Buongiorno Isabella - saludé
(Buenos días Isabella)
- I loro genitori sono in attesa - señaló con la mano
(Sus padres la están esperando)
- Grazie - sonreí
( Gracias)
Mis papás estaban parados en la grande sala, cuando los vi corrí a sus brazos como una niña pequeña
- Nos alegra volverte a ver - besaron mi cabeza
- Yo también - sonreí ampliamente, cuando escuché un carraspeo de Aleksei - Les tengo que presentar a alguien - y sus miradas fueron dirigidas hacía él
- Buenos días señor y señora Green, mi nombre es Aleksei Doreolli, un gusto conocerlos - les dio la mano
- Mi nombre es Raechel Green, Arturo Green - dijeron ambos y él asintió - Bueno, ahora que estamos todos vayamos a desayunar - propuso sonriente mi mamá, ya había desayunado en el avión, pero no me iba a negar
Isabella preparó panqueques, tocinos, huevos revueltos y zumo de naranja como me gusta
- Aleksei ¿no desayunas? - preguntó mi madre y él me miró con cara de ¿ahora qué digo? por primera vez lo veía entre la espada y la pared
- Mamá verás él es vegetariano, y como sabes no puede comer nada que sea carne, ni alimentos que tenga huevo - dije y Aleksei asintió si otra persona hubiera visto esta escena se quedaría extrañada
- Oh...ya veo verás Aleksei, no sabíamos que eres vegetariano - dijo mi mamá avergonzada
- No se preocupe Raechel - sonrió de lado
- Bueno entonces...- respondió mamá
- He desayunado en el avión, no hay problema-
- ¿En el avión? - preguntó extrañada
- Bueno...en mi jet, saben que soy vegetariano y tengo una dieta estricta - sí estricta de sangre pensé - no se preocupe puedo preparar mi alimento -
- Emm como digas - respondió mi madre, que pasaría si se enteran que es un vampiro
- Bueno que ha pasado en mi ausencia ¿alguna novedad? - dije para cambiar el incómodo tema
- La empresa creció un 30% en el último mes - dijo orgulloso papá
- Me alegro - respondí - Hay algo que no les he comentado - dije con una amplia sonrisa
- ¿Sobre qué? - preguntaron extrañados
- Raechel, Arturo...Eleanor y yo nos vamos a casar - habló Aleksei y mis padres abrieron los ojos como platos
- Eleanor nunca nos hablo de ti - dijo papá saliendo del asombro
- Nos conocimos por medio de Amber - respondió
- Felicidades hija - me felicitó mamá - Tu madre y yo te deseamos la mayor felicidad del mundo hija - dijo papá con una pequeña sonrisa
- Gracias papás - sonreí ampliamente
- ¿Cuánto tiempo se conocen? - preguntó curiosa mamá - Vamos mujer no interrogues a la chica, bueno...no ahora - la regañó papá
- No hay problema - negué sonriendo - Nos conocemos seis meses - mentí en eso, apenas nos conocíamos dos meses y nos íbamos a casa
- Bueno si sienten que son el uno para el otro, los apoyamos - dijo papá y mamá sonrió
- Sí, somos el uno para el otro - respondí entrelazando mis dedos con los de Aleksei
El día transcurrió hablando recordando anécdotas, mi mamá contando cosas vergonzosas de lo que me había pasado de niña y adolescente
- Mamá - dije en modo de atención riendo
- Hija sabes que lo que digo es verdad, ese día tu padre tuvo que subir al ático para poder bajarte , aún no entiendo como viste un murciélago cuando era una marioneta, tu grito estoy segura que se escuchó hasta Venecia - dijo mamá antes de tomar su té y Aleksei rió, le di un codazo por gracioso, cosa que la situación que viví no lo era, él me sonrió de lado cosa que me causó gracia
- Sabes que me dan miedo los murciélagos, nunca he visto a uno, ni quiero verlo; pero entiéndeme abrías hecho lo mismo en mi lugar - respondí tratando de sonar seria
- Y Aleksei... ¿tienes alguna anécdota que contarnos? - preguntó mamá, vaya más de un milenio tiene que tener muchas pero muchas anécdotas
- Sí, me acuerdo perfectamente esta...era invierno tenía ocho años, mis amigos y yo jugábamos en la nieve, a tirarnos bolas y todas esas cosas de niños, entonces comenzamos a jugar "corre que te atrapo" me tocaba atrapar a mis amigos y había una montaña de nieve se me dio de Superman, traté de saltar, pero me salió el tiro por la culata, porque caí cara a la nieve, más o menos me hundí un poco y tragué un poco de nieve, créanme no sabe rico que digamos - hizo una pequeña mueca de asco y reí bajito, no todos los días veo a Aleksei de esa manera
- Vaya, que anécdota - sonrió mi mamá ampliamente
Sin tenerlo pensado ya era las siete de la noche, las horas se pasaron volando Aleksei me propuso salir a comer, en Roma me encanta ir a la Casina Valadier, su comida es exquisita
- ¿Lista? - preguntó Aleksei
- Sí, ya estoy - me había puesto un vestido color blanco que me llegaba hasta encima de la rodilla, con caída en A, y claro con mi colla collar indispensable que me regaló Aleksei
- Esta radiante - aduló
- Gracias, tú también estas radiante - guiñé el ojo, traía una camisa blanca con los primeros botones desabrochados, típico de él y un traje a medida color plomo
Llegamos al restaurant y la señorita que estaba en la puerta nos atendió amablemente, nos sentamos en la mesa que daba para la ventana y nos brindaba una hermosa vista de las calles iluminadas
- Cosa volete ordinare? - preguntó el mesero (¿qué desean ordenar?)
- Alla Fiorentina uno Bisteck (un Bisteck alla Fiorentina) - pedí y Aleksei pidió un Agripunica Barrua 2011
Tenía ganas de ir al tocador, para ver mir maquillaje "sí sé que suena absurdo", pero sentía a alguien que me observaba, me mire en el espejo y me dije: "Basta Eleanor, no seas paranoica" , salí y me topé con un hombre alto, en traje negro, cuerpo trabajado pero no como el de Aleksei, castaño claro casi rubio, ojos color ambar y piel extremadamente fría y pálida, al instante supe que era vampiro
- Disculpe - dije y me separé de él para ir a mi mesa
- No te preocupes Eleanor - respondió el hombre - Me llamo John Eburneolli - un Eburneolli, eso no es bueno
- Mucho gusto, pero si me lo permites me tengo que ir - dije en tan rápido como trabalenguas
Regresé a la mesa estaba muy nerviosa, ¿por qué cada vez que salgo me tengo que topar con un vampiro, primero fue Aleksei y de eso no me arrepiento, ahora John y según Aleksei los Eburneolli no eran de fiar
- ¿Qué te pasó? - preguntó Aleksei extrañado
- Nada...no me pasó nada - sonreí quitando importancia
- Dime la verdad Eleanorl, qué te pasó - me miró fijamente
- Me topé con uno de los Eburneolli - su mirada se ensombreció
- Con quién - dijo serio - John - respondí temerosa - Tenemos que irnos - dijo sacando su billetera para pagar
- Pero... - respondí - Pero nada, tengo que protegerte de él y de todos ellos - dijo lo suficientemente alto para que las demás personas se nos quedaran viendo - Vamos - dijo tomando de mi brazo
Me abrió la puerta del auto y subí, momentos después él lo hizo, para ponerse en marcha hacía la casa de mis padres.
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