-Alo?
-Hola chiquita
-Hola amor, como así me llama? Aun no es hora o si?
Jose se quedó en silencio y Daniela sintió lo que iba a pasar
-Jose, ya no vienes por mi?
-No puedo amor- Daniela volteó los ojos miró a Renata, y ella entendió con la mirada, que su amiga estaba siendo excluída- lo que pasa amor es que van solo hombres, y no quisiera llevarla y que usted no tenga nada que hacer, mire que ni siquiera Patricia va
Daniela cerró los ojos y con un dolor en el pecho dijo:
-Ya mi amor, esta bien, diviertase! Me avisa cuando llegue lo quiero
-Gracias amor por entender yo también te quiero- Fue la primera vez que Jose le decía te quiero, y eso oprimió el corazón de Daniela
-Yo también- se escuchó bajo antes de colgar
-No viene?- Dijo Renata
-No ñaña- dijo Daniela pero no se oía cabizbaja, Renata se extraño
-Estas bien?
-Siiii- dijo Daniela -VEAMOS UNA PELI
Daniela no estaba bien, pero no quería demostrar que eso le afectaba, asi que lo mejor que pudo hacer fue disimular y acostarse a dormir temprano.
Al día siguiente
-Aló?
-Hola amor, salimos esta noche? - dijo Jose
-Mmm, no se mi amor, meti a lavar mi ropa, no tengo ropa para salir
-Vamos amor, por favor, yo la paso viendo a las 8, damos un par de vueltas y entramos a una disco
-Bueno amor, esta bien
El resto de la tarde Daniela disfruto con Renata una tarde de amigas, al llegar la noche, se arregló, se miro en el espejo, lucía un pantalón negro a la cintura que le moldeaba su figura, y una blusa holgada sin una manga, con un abrigo café de seda con botones un poco más abajo de sus caderas, el cabello lacio y suelto llevado para un lado.
Ocho en punto, José pasó por ella, cuando la vió, sonrió, ella correspondió, andaba en un Vitara rojo acompañado de un amigo que Dani no conocía, Jose lo presentó su nombre es Carlos, y juntos llegaron al departamento de Joel, que vive con Juan y Francisco
Daniela no se siente incómoda, contrario a lo que pensaba, no habían chicas en el depar, solo era ella, y Jose la invitó a jugar en la laptop en el cuarto, ella fue con él, cuando sonó el timbre.
(...)
Al llegar a la disco, Jose tomó el abrigo de Daniela, y se dirigieron a una mesa antes haciendo un comentario en el oído de ella, informandole lo hermosa que estaba, Jose empezó a bailar con los chicos y Daniela con las chicas, ese día conoció a Genesis, sin pensar que sería una de las personas más importantes en su vida, Gene se dedicó a tomar fotos toda la noche.
Dani es abrazada por la espalda, Jose le susurra al oído
-Baila conmigo
Daniela voltea sonriendo
-Como puedo negarme?
-No puede, venga
Bailaron toda la noche, existía una química única entre los dos, se deseaban, y se les notaba, el se le acercaba, ella le coqueteaba, él lograba robarle besos, ella los esquivaba, él amaba esos juegos.
Al terminar la noche, Jose recogió el abrigo de Daniela, y mientras pagaban con la música aún encendida le dijo al oído
-Quédese conmigo esta noche
Daniela sonrió
-No puedo amor, sabes que no vivo sola, para mañana pido permiso, lo prometo
-Pero yo quiero hoy
-Hoy no amor, mañana
-Compláceme chiquita mía
-Lo siento vida, no puedo
Jose moría de ganas de estar con ella, y que ella lo tuviera así, lo volvía mas loco, se dirigieron al auto, y Jose habló antes con los muchachos, Daniela esperaba en el auto, cuando todos subieron Jose le dijo:
-Chiquita, vamos a dejar a los chicos y luego la voy a dejar
Daniela asentó con la cabeza, el resto de viaje fue tranquilo, una vez q los chicos se quedaron en casa, se despidieron de Daniela y molestaron a Jose, con frases triviales, Jose partió a la casa de Renata.
-Segura no se quiere quedar conmigo?
-No mi amor, no es que no quiera es que no puedo
-Pero llame y diga que no va a llegar
-Vida no puedo hacer eso, no es mi casa, es la casa de Renata y no puedo disponer del tiempo así
Jose no respondió se quedo callado como señal de enojo, Daniela volteo su mirada a la ventana, y prefirió no prestarle atención a ese enojo, había pasado la mejor noche de su vida hasta ese momento, había disfrutado, bailado, y se había enamorado aún más de Jose, que él le rogara que se quede hacía que ella sonriera sin evitarlo.
(...)
-Llegamos
-Gracias gordo, me divertí mucho- lo miró y sonrió, Jose no pudo evitar corresponder la sonrisa, esos ojos de Daniela, se habían entrecerrado con un brillo especial, que cuando lo miraban así, él no sentía pasión, sentía cariño quizás amor
-Yo también me divertí chiquita- tomó su mejilla entre su mano- me promete que mañana amanecemos juntos
-Te lo prometo mi amor
(...)