No puedo más.
Llega un punto en el que me da igual que me insultéis, me peguéis, me da igual todo. Estoy sola, sí. ¿Pero y qué? Soy de piedra.
No puedo más.
Llega un punto en el que me da igual que me insultéis, me peguéis, me da igual todo. Estoy sola, sí. ¿Pero y qué? Soy de piedra.