aprendi a ser libre (hiorin f...

By ikkiny-_-

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"Las flores también sangran" Hiyori siempre creyó que el amor era sinónimo de paciencia y sacrificio. Rin, un... More

|•cadenas invisiblemente emocionales•|

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By ikkiny-_-

Hola hay mi gateto miau miau 🗣️🔥🔥🔥

Para este fanfic

Prólogo

Antes de comenzar, quiero aclarar algunos detalles sobre esta historia.

- Esta es una historia AU (Universo Alterno).

- Hiyori es versión femenina, por lo que en esta historia su nombre será Hioyori.
Y pues Rin es rin (paresco una pendeja sabiendo que hiori se llama yō lo vamos a invertir yap)

- Los demás personajes conservarán su personalidad base, aunque algunos tendrán cambios para adaptarse a la trama.

- La historia trata temas delicados como el maltrato en las relaciones de pareja, la manipulación y la recuperación emocional. Su propósito es generar reflexión, no romantizar la violencia.

Espero que disfruten esta historia y acompañen a Hioyori y Rin en este viaje.

Alerta muy corto para mí😨

Ahora sí comensemos

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Las flores también sangran.......

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El sonido del despertador rompió el silencio de la habitación.

Hiyori Yo abrió los ojos con dificultad. Todavía era temprano. La luz del amanecer apenas lograba atravesar las cortinas, tiñendo las paredes de un tono dorado y cálido que contrastaba con el cansancio que reflejaba su rostro.

Permaneció acostada unos segundos más, observando el techo.

No tenía ganas de levantarse.

No porque estuviera enferma.

Simplemente... había días en los que abrir los ojos ya era agotador.

Con un suspiro lento, apartó las sábanas y se sentó al borde de la cama. Sus pies tocaron el suelo frío mientras estiraba los brazos para desperezarse.

Su habitación estaba ordenada, tal como la había dejado la noche anterior. Sobre el escritorio descansaban algunos apuntes de la universidad, una taza vacía de café y una pequeña planta que llevaba semanas intentando cuidar.

La miró unos segundos.

-Al menos tú sigues viva... -murmuró con una pequeña sonrisa.

Se levantó despacio y abrió las cortinas por completo.

La ciudad apenas comenzaba a despertar.

Los primeros autos recorrían las calles, algunas personas paseaban a sus mascotas y el cielo lucía despejado.

Era un día bonito.

Uno que cualquiera disfrutaría.

Hiyori apoyó una mano sobre el vidrio de la ventana antes de desviar la mirada hacia la mesa de noche.

Su teléfono seguía allí.

La pantalla permanecía apagada.

No necesitaba encenderla para saber que había mensajes esperándola.

Aun así, retrasó el momento unos segundos más.

Fue al baño, se lavó el rostro con agua fría y se miró en el espejo.

Las ojeras bajo sus ojos eran un poco más notorias que la semana anterior.

-Tengo que dormir más... -se dijo a sí misma.

Aunque, en el fondo, sabía que el problema no era la falta de sueño.

Regresó a su habitación, tomó el teléfono entre sus manos y, tras respirar profundamente, presionó el botón de encendido.

La pantalla se iluminó.

Las notificaciones comenzaron a aparecer una tras otra

........

---

La pantalla se iluminó.

Una notificación.

Luego otra.

Y otra más.

Todas pertenecían al mismo contacto.

❤ Mi amor ❤

Hiyori tragó saliva antes de abrir la conversación.

❤ Mi amor ❤

05:31 a. m.

"¿Ya despertaste?"

05:34 a. m.

"¿Por qué no contestas?"

05:36 a. m.

"Te dejé varios mensajes."

05:40 a. m.

"Buenos días, ¿o ya te olvidaste de mí?"

05:44 a. m.

"Quiero que me mandes una foto cuando salgas de casa."

05:48 a. m.

"Y avísame con quién vas a estar hoy."

Hiyori bajó la mirada.

No era la primera vez.

Desde hacía meses, todas las mañanas comenzaban igual.

No importaba si apenas despertaba o si estaba ocupada.

Siempre tenía que responder.

Siempre tenía que explicar dónde estaba.

Siempre tenía que demostrar que no estaba haciendo nada "malo".

Respiró hondo y escribió con cuidado.

"Buenos días. Perdón, recién me desperté. En un rato salgo para la universidad."

Observó el mensaje unos segundos antes de enviarlo.

Lo leyó una vez.

Dos veces.

Tres.

No quería escribir algo que pudiera hacerlo enojar.

Finalmente, presionó Enviar.

Los tres puntitos aparecieron casi de inmediato.

Él estaba escribiendo.

Hiyori sintió un pequeño nudo en el estómago.

Esperó.

No apartó la vista de la pantalla.

El corazón le latía un poco más rápido de lo normal.

...

Saltito de tiempo

---

Hiyori soltó un suspiro silencioso antes de guardar el teléfono en el bolsillo de su falda.

Tomó su mochila, comprobó por última vez que no olvidaba nada y salió de casa.

El camino hacia la universidad transcurrió como cualquier otro.

Las calles estaban llenándose de estudiantes y trabajadores que comenzaban su jornada. Algunos caminaban apresurados con un café en la mano; otros conversaban entre risas mientras esperaban el semáforo.

Hiyori los observó por unos segundos.

Se preguntó cómo sería poder caminar así de tranquila.

Sin preocuparse por mirar el teléfono cada pocos minutos.

Sin sentir miedo de responder un mensaje demasiado tarde.

Apartó esos pensamientos y continuó caminando.

...

Cuando llegó a la universidad, el edificio ya estaba lleno de estudiantes.

Los pasillos se encontraban repletos de conversaciones, saludos y el sonido de los casilleros abriéndose y cerrándose.

Hiyori respiró hondo antes de entrar al salón.

Como de costumbre, llevaba una pequeña sonrisa en el rostro.

Una sonrisa que había aprendido a usar para que nadie le preguntara si estaba bien.

Empujó la puerta con cuidado.

-Buenos días... -saludó en voz baja.

Algunos compañeros le respondieron con entusiasmo, mientras otros seguían conversando entre ellos.

Hiyori caminó hasta su asiento con la mirada ligeramente baja.

El cansancio era evidente.

---

Rin Itoshi permanecía sentada en el último asiento junto a la ventana. El murmullo del salón era constante; algunos estudiantes conversaban animadamente sobre los trabajos de la semana, otros reían mientras compartían videos en sus teléfonos y unos pocos aprovechaban los últimos minutos antes de la clase para terminar sus tareas.

La brisa que entraba por la ventana movía lentamente las cortinas blancas, llevando consigo el aroma de los árboles del patio principal. Rin apoyó el mentón sobre la palma de su mano mientras observaba distraídamente el paisaje exterior.

No le gustaba el ruido.

Prefería el silencio.

Era en esos momentos cuando podía ordenar sus pensamientos.

El timbre anunció que faltaban pocos minutos para que comenzaran las clases.

Los alumnos empezaron a entrar uno tras otro, llenando poco a poco el salón.

Rin apenas les prestó atención.

Hasta que la puerta volvió a abrirse.

Sus ojos verde turquesa se dirigieron automáticamente hacia la entrada.

Hiyori.

Su largo cabello celeste caía con delicadeza sobre sus hombros, balanceándose ligeramente con cada paso que daba. Como siempre, llevaba el uniforme perfectamente acomodado; ni una sola arruga en la camisa, la corbata bien ajustada y la falda impecable.

A simple vista, cualquiera diría que era la estudiante perfecta.

Amable.

Responsable.

Educada.

La clase la recibía con una sonrisa y algunos compañeros levantaban la mano para saludarla.

-¡Buenos días, Hiyori!

-¡Hola!

Ella respondió con una sonrisa cálida y un pequeño movimiento de la mano.

-Buenos días.

Pero Rin conocía esa sonrisa.

Llevaban siendo amigas desde hacía bastante tiempo.

Habían compartido trabajos, exámenes, tardes en cafeterías y largos silencios que ninguna de las dos encontraba incómodos.

Por eso notaba detalles que los demás pasaban por alto.

La sonrisa de Hiyori ya no era la misma.

Llegaba a sus labios...

Pero nunca a sus ojos.

Y cada día parecía un poco más cansada que el anterior.

Hiyori dejó su mochila junto al pupitre y tomó asiento a su lado.

-Buenos días, Rin.

-Tres minutos tarde.

Hiyori soltó una pequeña risa.

-¿En serio los contaste?

-Sí.

-Qué miedo das.

Rin se encogió ligeramente de hombros.

-Alguien tiene que hacerlo.

Por un instante, el ambiente entre ambas volvió a sentirse como antes.

Ligero.

Tranquilo.

Natural.

Sin embargo, el sonido de una vibración rompió aquel breve momento.

El teléfono de Hiyori.

Ella bajó la mirada de inmediato.

Sus dedos buscaron el celular con una rapidez que parecía automática.

Leyó la pantalla apenas unos segundos.

La sonrisa desapareció.

Sus hombros se tensaron casi de forma imperceptible.

Respondió el mensaje con cuidado, revisándolo dos veces antes de enviarlo.

Luego bloqueó el teléfono y lo guardó nuevamente en el bolsillo de su falda.

Todo duró menos de un minuto.

Pero Rin lo vio todo.

Y esa escena... ya se había repetido demasiadas veces.

---

El timbre marcó el inicio de la primera clase.

El profesor entró al aula con una pila de libros entre los brazos y, tras saludar a los alumnos, comenzó a escribir el tema del día en la pizarra.

Las conversaciones se apagaron poco a poco hasta que el salón quedó en silencio, interrumpido únicamente por la voz del docente y el sonido de los bolígrafos sobre el papel.

Hiyori abrió su cuaderno y empezó a tomar apuntes con una letra limpia y ordenada.

Intentaba concentrarse.

Lo intentaba de verdad.

Pero apenas habían pasado unos minutos cuando una ligera vibración recorrió el bolsillo de su falda.

Sus dedos se detuvieron.

Bajó la mirada por un instante.

No.

Debía prestar atención a la clase.

Respiró hondo y volvió a escribir.

Cinco minutos después...

Otra vibración.

Esta vez fue más difícil ignorarla.

Sin levantar demasiado la cabeza para no llamar la atención, sacó el teléfono con cuidado y lo ocultó bajo la carpeta.

Un nuevo mensaje.

"¿Ya llegaste?"

Hiyori respondió rápidamente.

"Sí."

Guardó el celular y continuó escribiendo.

No habían pasado ni tres minutos cuando volvió a vibrar.

"¿Con quién estás sentada?"

Ella tragó saliva.

Miró de reojo a Rin, que seguía copiando los apuntes sin levantar la vista.

Escribió despacio.

"Con Rin, como siempre."

Envió el mensaje y bloqueó la pantalla.

Intentó volver a la clase.

Pero ya había perdido el hilo de la explicación.

El profesor seguía hablando, los demás estudiantes tomaban apuntes con normalidad y, sin embargo, Hiyori sentía que su atención estaba atrapada dentro de aquella pequeña pantalla.

Rin, desde el asiento de al lado, levantó la vista por un instante.

No era la primera vez que veía a Hiyori revisar el teléfono una y otra vez durante una clase.

Antes nunca lo hacía.

Ahora parecía incapaz de dejarlo lejos siquiera unos minutos.

Sin decir una palabra, Rin volvió la vista al cuaderno.

Aunque por dentro una incómoda sensación comenzaba a crecer.

Algo no estaba bien.

Y cada día le resultaba más difícil convencerse de que solo estaba imaginándolo.

.....

.....

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...

otro saltito xd  saben lo dificil que es escribir en compu lloro tite XC

..

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titulado ''almuerzo interrunpido''

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......

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.

El timbre anunció el final de la primera clase.

De inmediato, el salón volvió a llenarse de conversaciones. Algunos estudiantes salieron apresurados hacia la cafetería, otros aprovecharon para estirarse después de haber permanecido sentados durante casi dos horas.

Hiyori cerró su cuaderno con cuidado y guardó sus útiles en la mochila.

-¿Vamos? -preguntó Rin, levantándose de su asiento.

Hiyori asintió con una sonrisa tenue.

-Claro.

Ambas caminaron por el pasillo mientras los demás alumnos las adelantaban entre risas y bromas. El ambiente de la universidad era tranquilo; desde las ventanas se podía ver el jardín central, donde varios estudiantes descansaban bajo la sombra de los árboles.

La cafetería olía a pan recién horneado y café. Las mesas estaban casi llenas, así que Rin señaló un rincón junto a una ventana.

-Ahí hay sitio.

Después de comprar algo de comer, las dos se sentaron una frente a la otra.

Por unos minutos, todo fue normal.

Hablaron de un trabajo grupal, de un profesor que dejaba demasiadas tareas y de un compañero que había olvidado entregar un proyecto por tercera vez.

Incluso Hiyori soltó una pequeña risa.

Rin la observó de reojo.

"Hace tiempo que no la veía reír así...", pensó.

Pero aquel momento duró muy poco.

Bzz...

El teléfono de Hiyori vibró sobre la mesa.

Su sonrisa desapareció al instante.

Bajó la mirada y tomó el celular con ambas manos.

El mensaje era corto.

"¿Dónde estás?"

Hiyori respondió de inmediato.

"En la cafetería."

No pasaron ni unos segundos.

Bzz...

"¿Con quién?"

Sus dedos se quedaron inmóviles sobre la pantalla.

Escribió despacio.

"Con Rin."

Envió el mensaje y dejó el teléfono boca abajo, intentando volver a la conversación.

Sin embargo...

Bzz...

Otra vez.

Rin fingió mirar por la ventana.

No quería invadir la privacidad de su amiga.

Pero era imposible ignorar lo que estaba ocurriendo.

Hiyori apenas había dado dos bocados a su almuerzo.

Cada vibración parecía hacer que olvidara hasta respirar.

-¿No vas a comer? -preguntó Rin con calma.

Hiyori levantó la vista, como si acabara de regresar a la realidad.

-¿Eh?... Sí... solo... ya voy.

Tomó el tenedor, pero antes de probar un solo bocado, el teléfono volvió a vibrar.

Esta vez, Hiyori cerró los ojos durante un segundo.

Rin no dijo nada.

Solo la observó en silencio.

Y, por primera vez, una idea comenzó a tomar forma en su cabeza.

Aquello ya no parecía la actitud de alguien enamorado.

Parecía la de una persona que vivía con miedo de cometer el más mínimo error.

.

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....

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...

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Holi como estas envés de actualizar hago otra historia 💜🔥

Sin mas hay mi gateto miau miau 🗣️🔥🔥🔥

Palabras:2126

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