Las 7 Estrellas

TheKales tarafından

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"Las estrellas que alguna vez brillaron en el firmamento, hoy caen para devastar la tierra" Son 6 los princip... Daha Fazla

Especificaciones de Narración
CAPÍTULO 1 - Estrellas que Caen del Cielo. Episodio 1: Encuentro
Ep.2 (CAP.1) - Semblante Irónico
Ep.3 (CAP.1) - Los que Protegen la tierra
~ Fichas de Personajes I ~
Ep.4 (CAP.1) - ¡Bienvenidos a GAE!
Ep.5 (CAP.1) - Frente de Anomalías
Ep.6 (CAP.1) - I. Semillas
Ep.7 (CAP.1) - ¡Entrenamiento de Élite!
~ Ficha de Personaje II ~
Ep.8 (CAP.1) - El Misterio de Angikuni
Ep.9 (CAP.1) -Túneles y Temblores
Ep.10 (CAP.1) - Luces en la Oscuridad
Ep.11 (CAP.1) - El Motor de la Creación
Ep.12 (CAP.1) - Una Trágica Ventisca
Ficha de Personaje III
Ep.13 (CAP.1) - Luz Brillante de Sal
Ep.14 (CAP.1) - Dos Rostros
Ep.15 (CAP.1) - Mentira
Ep.16 (CAP.1) - Encubierto
Ficha de Personaje IV
Ep.17 (CAP.1) - Emboscada
Ep.18 (CAP.1) -- Evacuación
Ep.19 (CAP.1) - Ataque
Ep.20 (CAP.1) -Espectro del Pasado
Ficha de Personaje V
Ep.21 (CAP.1) - Hielo Incandescente
Ep.22 (CAP.1) - Poder más allá de la Comprensión
Ep.23 (CAP.1) - Sinfonía de la Nieve
Ep.24 (CAP.1) - Sangre Fría
Ep.25 (CAP.1) - Ecos del Hielo
Ep.26 (CAP.1) - Las Estrellas que Cayeron del Cielo
Ficha de Personaje VI
CAPÍTULO 2 - El Luto de las Plantas. Episodio 27: Semillas Parte II
Ep.28 (CAP.2) - Vacaciones después de un largo día
Ep.29 (CAP.2) - Tu Linda Sonrisa
Ep.30 (CAP.2) - Último Día de Tranquilidad
Ep.30 (CAP.2) - Escenas Post Créditos.
Ep.31 (CAP.2) - La Verdad
Ep.32 (CAP.2) - 7 Orígenes
Ep.33 (CAP.2) - No hay nada de malo en ti
Ep.34 (CAP.2) -Brisa Marina
Ep.35 (CAP.2) - Un Propósito Distinto
Ep.36 (CAP.2) - ¡Quiero Empezar de Nuevo!
Ep.36 (CAP.2) - Escenas Post Créditos
Ficha de Personaje VII
Ep.37 (CAP.2) - ¿Quién Envenenó el Árbol?
Ep.38 (CAP.2) - No Llores por Otros
Ep.39 (CAP.2) - ¡Los 3 Oficiales Generales de GAE!
Ep.40 (CAP.2) - Alma Angiosperma, Alma Perdida, Alma Marchita
Ep.40 (CAP.2) - Escenas Post Créditos
Ep.41 (CAP.2) - Recuerdos
Ep.42 (CAP.2) - El Hijo que Nunca Existió
Ep.43 (CAP.2) - Alma de la Tierra
Ep.44 (CAP.2) -Canción de la Naturaleza
Ep.45 (CAP.2) - Plan Fallido
Ep.46 (CAP.2) - Verde
Ep.47 (CAP.2) - Una Fuerza que lo Destruye Todo
Ep.48 (CAP.2) - El Creador de la Naturaleza
Ep.49 (CAP.2) - Retoños Marchitos
Ep.50 (CAP.2) - Cruciatus Caedes
Ep.51 (CAP.2) - Ten Piedad
EP. 52 (CAP. 2) - Los 3 Coordinadores Generales de GAE
EP.53 (CAP.2) - Yuki Midoriku: El Sustentador del Tiempo
INTERLUDIO I
Ep. 54 (CAP. 2) - Un Verdugo Viste de Verde, Una Víctima se Tiñe en Sangre
Ep. 55 (CAP. 2) - Adiós Mundo
Ep. 56 (CAP. 2) - Todos Estamos de Luto
CAPÍTULO 3 - El Silencio de los que Sobreviven. Episodio 57:
EP. 58 (CAP.3) - Ambición y Aflicción
EP. 59 (CAP.3) - Prueba No.40
Ep. 60 (CAP 3) - Un Triste Ocarinista
Ep.61 (CAP.3) - Una Historia que no Quiero Contarte
Ep. 62 (CAP.3) - La Lluvia de Prešov

Ep. 63 (CAP.3) - Yo me Llamo...

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EPISODIO 63: YO ME LLAMO...


Satsuki: Kai... ¿Dónde habías estado? ¿Por qué nos abandonaste a Ryū y a mí?



Satsuki estaba sentado en el suelo frío de la habitación. El chico pelirrojo lucía como Kai lo recordaba: delgado, con esa aura inquietante. Pero... lucía algo más apagado que antes. Sus ojos, usualmente vibrantes de locura, parecían vidriosos y cansados, y su piel estaba traslúcida. La culpa golpeó a Kai más fuerte.


Kai:— ¡Yo no quería! ¡Me llevaron! —Intentó entrar, agarrando la manija de la puerta.— ¡Satsuki! —La cerradura estaba echada. La puerta no cedía.

Naturalmente, Daiki y Aoi se acercaron a echar un vistazo al escuchar el alboroto. Daiki miró a través de los barrotes y reconoció el cabello rojo y la mirada perdida.

Daiki:— (¿Satsuki?) —Se tensó, su mano yendo instintivamente hacia Aoi para ponerlo detrás de él.— (Ese... ¿no era el nombre del tipo contra el que Blake peleó en Yangpyeong? El que casi lo mata...)


Aoi notó cómo Daiki se puso a la defensiva, pero sus ojos se desviaron hacia Neige. El albino parecía más interesado en Kai, quien intentaba abrir la puerta desesperadamente, sacudiendo la manija metálica con un pánico que creía poco a poco.


Kai:— Se pegó a los barrotes, comunicándose desesperado.— O-oye, ¿qué pasó? ¿Por qué estás encerrado? ¿Haz dormido bien, Satsuki? T-te ves demasiado cansado... —Satsuki parpadeó lentamente, como si le costara procesar las preguntas. — ¿D-dónde está Ryū?

Satsuki:— Sonrió débilmente.— Ah... El señor Zakhar está haciendo una investigación... con la Sangre Psicótica. —Al escuchar el nombre de Zakhar, Kai se estremeció. — L-le he ayudado mucho en estos días... —Miró sus propios brazos, llenos de marcas de agujas bajo las mangas.— Ryū no está. Se lo llevaron a la Cámara de Resonancia. — Aoi escuchaba desde atrás, analizando la situación con una frialdad inusual.

Aoi:— (Satsuki... Recuerdo el informe. Blake mencionó que este tipo podía controlar la mente de la gente cercana. Y si obtenía su sangre, el efecto aumentaba dramáticamente.) —Aoi miró al chico pelirrojo, que apenas parecía tener fuerzas para mantenerse sentado. — (En ese caso... ¿por qué no está interesado en atacarnos ahora? Blake lo describió como un completo psicópata, una máquina de matar. Pero este chico... parece agotado. ¿Qué clase de experimento estarán planeando ahora estos locos?)

Kai:— ¡Tengo que sacarte! —Kai comenzó a golpear la puerta.— ¡Neige! ¡Daiki! ¡Ayúdenme a abrir esto!

Satsuki:— No... no abras, Kai. Si salgo... el señor Zakhar se enojará. Y necesito seguir dando mi sangre... para que Ryū no tenga que hacerlo. —La mención de la Cámara de Resonancia y el estado de Ryū detonó el pánico en Kai.

Kai:— ¡No! ¡No a la cámara! ¡Tengo que sacarlos! —Comenzó a hiperventilar, arañando la puerta metálica.— ¡Satsuki, dime dónde está la llave! ¡DIMELO! —La situación se estaba descontrolando rápidamente. El ruido atraería atención no deseada. Neige, con la frialdad de un funeral, dio un paso adelante. Puso su mano firmemente sobre el hombro de Kai.

Neige:— (Sello Eutímico: Transferencia.) —Comenzó a infundir lentamente pequeñas cantidades de su propia energía sellada en él.


El efecto fue inmediato. El cuerpo de Kai dejó de temblar. Sus pupilas, dilatadas por el terror, volvieron a su tamaño normal. Su respiración se acompasó hasta volverse casi mecánica. En cuestión de segundos, Kai pasó de un ataque de nervios a una calma antinatural y vacía.


Kai:— *Monótono* ...Ya estoy bien. —Desde el otro lado de los barrotes, Satsuki miró con desconfianza la transformación.

Satsuki:— ¿Qué... qué le hiciste? —Gruñó, intentando ponerse de pie, pero fallando.— ¿Por qué le haces eso a mí hermanito? ¡Déjalo! —Neige, sin embargo, no retrocedió. Mantuvo su postura elegante y firme, como era de esperarse del pupilo de una Sustentadora.

Neige:— Quédate quieto, estamos pensando en una forma de sacarte de aquí. —Dijo con una cordialidad que contrastaba con su falta de expresión.— Primero dinos cómo podemos abrir esta puerta, ¿vale? — (Hum... Desconozco los detalles de la misión de Corea, pero asumo que este debe ser otra víctima de Dmitri, igual que Kai.) — Sobre ese tal Zakhar... No te preocupes. Te vamos a proteger, ¿de acuerdo? —Pero Satsuki no estaba para nada cómodo con eso. Ver a Kai volverse igual de apagado y robotizado que el otro albino disparó su paranoia.

Satsuki:— ¡No! ¡Tú eres un idiota si crees eso! ¡Le robaste sus sentimientos! ¡Devuélveselos! —Su inestabilidad mental comenzó a aflorar, pero su cuerpo estaba al límite. La falta de sangre y energía le pasó factura. — ¡AAAAH! —Gritó, llevándose las manos a la cabeza. Una jaqueca horrible estalló en su cráneo. Satsuki cayó al suelo, golpeando con su puño repetidamente el piso de concreto mientras se retorcía del dolor insoportable.— ¡DUELE! ¡DUELE! ¡CÁLLENSE!

Aoi:— Chingado ¡Va a alertar a todo el edificio! —Aoi hizo aparecer una pequeña llama en su mano.— ¡Hay que destruir la puerta y sacarlo ya!

Neige:— Negativo. Una explosión alertaría a los sistemas de seguridad o a ese tal Zakhar. No es buena idea armar un alboroto. —miró al resto del equipo. — Busquen en las cercanías una llave, una tarjeta, lo que sea. Rápido.

Lindel:— Olfateó el aire de nuevo.— ¡Olor a metal brillante! ¡Por allá! ¡Miau! —El chico-gato, tan perceptivo como siempre, salió disparado hacia un pasillo un poco alejado que se perdía en la oscuridad.

Aoi:— ¡Lindel, espera!

Daiki:— ¡No te alejes tanto!


Aoi y Daiki fueron tras él, pero no para investigar, sino para hacer que se regresara, pues se estaba alejando demasiado del grupo. Neige se quedó solo frente a la celda por un segundo. Miró a Satsuki retorciéndose en el suelo y luego vio a sus compañeros desapareciendo por el pasillo.


Neige:— (Maldición... la señora Alice dijo que no nos separáramos.)

No podía dejar a Kai solo en ese estado catatónico, ni podía dejar que los otros tres se fueran sin supervisión. Tomó una decisión rápida y tomó a Kai en brazos quien se dejó cargar como un muñeco de trapo debido al efecto del sello y salió corriendo tras Daiki, Aoi y Lindel.



Atrás, en la celda oscura, Satsuki permaneció solo, atrapado en un trance de dolor, sus golpes contra el suelo iban perdiendo fuerza mientras la oscuridad de su propia mente lo consumía.


En la oscuridad de la celda, la mente de Satsuki se quebró, cayendo en un abismo de recuerdos que su psique había sellado por supervivencia.





{ Satsuki }

El olor a hierro. Sangre, mucha sangre. Satsuki de apenas 9 años estaba tirado en el suelo, llorando. Frente a él, un hombre alto, traje negro impecable. Gafas oscuras que ocultaban cualquier rastro de humanidad. Zakhar miraba el caos a su alrededor con un aburrimiento insultante. En el suelo, la madre de Satsuki se desangraba.



Zakhar:— ¿Cómo te llamas?

Madre:— *Gorgoteo de dolor*

Zakhar:— Oh madame... Discúlpeme, ¿dijo algo? Estoy algo ocupado intentando entablar una conversación con su pequeño.

Satsuki: —M-mami...

Zakhar: —Te he preguntado tu nombre, niño. ¿Me lo dirás?



{Fin del Flashback}





Ya en el presente Satsuki se arrastraba por el suelo frío. Las lágrimas se mezclaban con el sudor.



Satsuki:— Mamá... —Intentó acercarse a la puerta de la celda, sus dedos pálidos se estiraron hacia el acero. Pero el bucle se repetía. Zakhar asesinando a su madre a sangre fría. La voz grave preguntando su nombre incesantemente.


Faltando poco para que sus dedos pudieran tocar el metal frío de la cerradura... sus ojos se cerraron, se desmayó, colapsando en la soledad de su prisión.




Mientras tanto, en el laboratorio principal, la tensión se trasladaba a las alturas.



Los chicos habían seguido a Lindel hasta un segundo nivel, una zona de pasarelas técnicas y tuberías industriales que cruzaban el techo del laboratorio. Lindel, haciendo gala de su agilidad híbrida, se escabulló ágilmente entre los grandes tubos que atravesaban la enorme y amplia sección vacía. Llegó a un escritorio de supervisión al otro lado y rápidamente el gato tomó una tarjeta de acceso que había sido olvidada sobre la mesa.


Daiki:— (Lo tiene.) —Miró con fascinación y extrema preocupación. —(Es increíblemente ágil, pero si se cae...)

Aoi:— (Si se cae, nos descubren. Y si nos descubren, estamos muertos.) —Daiki miró hacia abajo desde la barandilla. En el nivel inferior, había gente. Técnicos con batas blancas moviéndose entre consolas.

Daiki:— Hizo señas frenéticas mientras susurraba lo más alto posible.— ¡Lindel! ¡Vuelve! ¡Silencio!


En ese momento, Neige llegó al nivel superior, cargando a Kai en brazos como si fuera una princesa dormida. Kai, bajo los efectos del Sello Eutímico, miraba la nada con indiferencia.


Neige:— *Susurrando* ¿Lo tiene?

Aoi:— Sí. Ahora hay que hacer que regrese. —Todos comenzaron a hacer gestos para que Lindel regresara por los enormes tubos.



Lindel, entendiendo el juego, asintió. Se puso la tarjeta en la boca y obedientemente comenzó a atravesar los tubos de regreso, moviéndose con el sigilo absoluto que solo un gato puede tener.


Estaba a mitad de camino. Todo iba bien.


Entonces, el sonido hidráulico de la puerta principal de abajo resonó como un trueno en el silencio presagiando una ominosa presencia.



— HISSS... CLACK. —



Todo el equipo quedó paralizado. Alguien entró. El aire en la sala cambió instantáneamente, volviéndose pesado.



¿?:— Informe. Ahora.


Lindel, que estaba sobre el tubo justo encima de la entrada, giró la cabeza con curiosidad y volteó hacia abajo. Sus ojos felinos se dilataron al reconocer la figura. Soltó la tarjeta de su boca atrapándola con la mano justo a tiempo y...


Lindel:— M-meow... Zakhar. —El maullido fue suave, apenas un susurro, pero para el equipo escondido en las sombras, sonó como una explosión.



Daiki sintió que el corazón se le detenía. Aoi se tapó la boca. Neige apretó el agarre sobre Kai. El equipo se estremeció. Ese era. El colaborador de Dmitri. El heredero de su legado.

Contuvieron la respiración, rezando a cualquier dios disponible para que Lindel no hubiera llamado la atención. Desde su escondite en el segundo nivel, observaron con miedo. Abajo, un hombre caminaba con autoridad. Llevaba un traje negro impecable, una capa que ondeaba con sus movimientos y gafas oscuras que ocultaban sus ojos rojos. En su mano, sostenía un bastón rojo, pulsando con tecnología visible y circuitos brillantes.


Zakhar no miró hacia arriba. Su arrogancia era tal que no consideraba que hubiera nada por encima de él.


Zakhar:— Golpeó el suelo con el bastón.— ¿Cómo va la síntesis del Proyecto 17? —Un científico tembloroso se acercó.

Científico:— S-señor Zakhar... la asimilación va según lo previsto...

Zakhar:— ¡No te pregunté si va según lo previsto! —Espetó, su voz helada cortó el aire.— La sustancia debió quedar asimilada al 85% hace dos días... ¡NO quiero más retrasos, montón de ineptos! —El personal se encogió de miedo, aceptando la orden como perros apaleados.

Científico:— ¡S-sí, señor! ¡Ya está listo! Se le suministrará la dosis número 24 en un par de horas.

Zakhar:— Más les vale. Si ese sujeto muere antes de que terminemos la extracción, ustedes ocuparán su lugar en la silla. —Daiki, escondido arriba, sintió un escalofrío.

Daiki:— (¿Proyecto 17? ¿Dosis 24? ...Están hablando de alguien. De una persona.)

Kai:— Sus ojos vacíos parpadearon una sola vez, una lágrima solitaria escapó del sello eutímico mientras seguía en brazos de Neige. —(Ryū...)

Lindel estaba a mitad de camino sobre la tubería, con la tarjeta de acceso segura entre los dientes nuevamente. Todo parecía ir bien... hasta que el aire mismo siseó helado y agudo.




—¡BANG! —




No hubo ningún destello, solo una distorsión invisible. Una bala de viento comprimido cruzó el espacio aéreo y atravesó limpiamente la pierna del chico gato.



Lindel:— ¡MIIIIAAAAUUU! —El grito de dolor fue desgarrador. Lindel perdió el equilibrio y resbaló del tubo, cayendo hacia el vacío.


En ese instante, algo se rompió dentro de Kai. Ver a su único compañero de celda caer, ver la sangre... el terror superó la calma artificial que le infundía el Sello Eutímico de Neige.


Kai:— ¡LINDEL! —Kai salió de inmediato del trance Eutímico. El sello de Neige se hizo añicos ante la oleada de adrenalina. Sin pensar, Kai saltó sobre la barandilla, gritando desesperado, y alcanzó a tomar la mano de Lindel en el aire, quedando él mismo colgando peligrosamente del borde de la pasarela.

Neige:— (Se rompió el sello...) —Reaccionó de inmediato. Sintió cómo la emoción caótica de Kai regresaba. Neige corrió y agarró a Kai por el cinturón, tirando de ambos hacia arriba con fuerza. —¡Arriba!

Desde abajo, Zakhar bajó lentamente su mano, de la cual aún emanaba energía elemental de viento.

Zakhar:— Se ajustó las gafas. —Vaya. Ratas en el techo, qué molesto. —El resto de los científicos, al ver el ataque, comenzó a correr y dispersarse ante el alboroto, dejando la sala principal despejada para la carnicería.

Daiki:— ¡Lindel! —Corrió a ayudar al chico gato, quien se retorcía agarrándose la pierna sangrante.

Neige:— ¡Aoi! ¡A la defensiva ya! —Zakhar levantó la mano de nuevo.

Zakhar:— Mueran. —Lanzó más balas de viento desde sus dedos. Eran proyectiles invisibles y letales que repiqueteaban contra el metal de la pasarela. Uno rozó peligrosamente el hombro de Aoi.

Aoi:— ¡Mierda! —Invocó una estela de fuego, pero las balas de viento lo atravesaban dispersando las llamas, el dominio elemental de Zakhar solo usó el fuego de Aoi para generar llamas más fuertes que casi queman a Neige, de no ser porque el propio Aoi las apagó antes de salirse de control.

Neige:— ¡Vámonos! ¡Por donde vinimos! —Daiki cargó a Lindel en su espalda. El grupo corrió por la pasarela, esquivando los disparos que abollaban las tuberías a su alrededor, uno perforó la pierna de Neige, quien no dubitó ni un segundo y siguió corriendo.

Kai:— ¡Satsuki! ¡Tenemos que sacar a Satsuki! ¡Está ahí atrás!

Neige:— ¡N-No hay tiempo! —Llegaron al final del pasillo, intentando regresar a la sala del acuario, pero una compuerta de seguridad masiva cayó del techo, cerrándoles el paso y dejándolos atrapados en la intersección.


De las ventilaciones del techo, cayeron tres sombras pesadas, aparecieron 3 anomalías robóticas con forma de araña.


Neige:— (Maldición.) —canalizó su energía de Hielo en su espada. El aire alrededor de la hoja se congeló. —¡Ataquen! —Se lanzó al frente, interceptando a la primera araña. Su espada chocó contra las patas metálicas, creando chispas y escarcha.

Daiki:— ¡Aoi! ¡Cúbreme! —Daiki desenfundó su espada, imbuyéndola en agua a presión, y atacó a la segunda araña.

Aoi:— ¡Entendido! —Materializó su arco. Tensó la cuerda de fuego y disparó flechas explosivas que impactaron en las articulaciones de las máquinas.



Mientras el trío luchaba, Kai arrastró a Lindel hacia un rincón seguro.



Kai:— ¡Resiste, Lindel! ¡Te voy a curar! —Kai presionó la herida de bala en la pierna de Lindel con sus manos temblorosas, intentando recordar primeros auxilios básicos.

Lindel:— *Lloriqueando* —Duele... pata duele... Miau... ¡Lindel triste!



—En medio del caos de la batalla, las luces parpadearon.



Zakhar apareció de entre la oscuridad, caminando tranquilamente por el pasillo detrás de ellos, como si la batalla fuera un mero trámite. No atacó, solo miró a Kai.



"Sujeto K-09. Qué decepción. Huir de casa..."



Kai:— *Se congeló* —No... sal de mi cabeza...

Zakhar:— Tu hermano te espera. Ven. —Zakhar comenzó a entrar en la mente de Kai lenta y discretamente. Aprovechando el miedo y la inestabilidad del chico, tomó las riendas de su voluntad. El chico soltó la pierna de Lindel. Sus ojos se volvieron vacíos, perdiendo brillo.

Lindel:— M-meow... ¿K-Kai?

Kai perdió el control de su cuerpo, se puso de pie rígidamente. Dejó a Lindel sangrando en el suelo y comenzó a caminar hipnotizado hacia Zakhar, de vuelta al camino oscuro.

Lindel:— ¡MEOW! ¡Kai no! ¡Kai vuelve! —Lindel, asustado y cojeando, intentó seguirlo, arrastrándose sobre su pierna buena.

Neige:— Decapitó a una de las arañas, pero vio con horror cómo las piezas de metal comenzaban a reensamblarse solas. —(Se auto reparan... y Kai...) —vio a Kai caminando hacia el enemigo. Vio a Lindel arrastrándose. Y Después vio a las arañas. — ¡Daiki! ¡Aoi!

Daiki:— *Bloqueando un ataque* ¡¿Qué?!

Neige:— ¡Vayan tras ellos! ¡Salven a Kai y a Lindel!

Aoi:— ¿¡Y dejarte solo!? ¡Estás loco! ¡Son tres!

Daiki: —¡Si! Además estas cosas se reparan solas.

Neige:— ¡Yo puedo congelarlas para ganar tiempo! ¡Ustedes no! —Gritó sin mirarlos.— ¡ES UNA ORDEN! ¡VAYAN!

Daiki:— ¡Maldición! —Ante la velocidad con la que pasaban las cosas y la lógica aplastante de Neige, Daiki y Aoi no tuvieron más remedio.— ¡Volveremos por ti! ¡Vámonos, Aoi!

Neige: — Si. No olviden llamar a la señora Alice, ¡simplemente arrinconen al tipo! Ambos corrieron tras Lindel y Kai, dejando a Neige solo en el pasillo, un único punto blanco contra una marea de metal oscuro. Los chicos corrían por los pasillos laberinticos, el eco de sus pasos resonando contra el metal.

Aoi:— ¡Por aquí! ¡Lindel se fue por aquí! —Daiki iba justo detrás, pero al pisar una sección del suelo aparentemente sólida, un mecanismo se activó y una compuerta se abrió bajo sus pies.

Daiki:— ¡Aoi!

Aoi:— ¡DAIKI! —Aoi se lanzó para agarrarlo, pero fue tarde, la compuerta se cerró apenas Daiki cayó dentro.

Murasaki cayó a la oscuridad. La compuerta se cerró herméticamente en un parpadeo, dejando a Aoi golpeando el metal inútilmente desde arriba. El pelinegro aterrizó con una rodada, amortiguando el impacto gracias a sus reflejos mejorados. Se puso de pie al instante, espada en mano.



Estaba en una cámara mucho más amplia. El lugar era desconcertante: dos grandes paredes de espejo antirreflejante cubrían los laterales. Frente a él, sentado en una silla giratoria con una calma y tranquilidad perturbadoras, estaba Zakhar.



Zakhar:— Bienvenido. —Daiki inmediatamente se puso a la defensiva. Su mano libre fue al bolsillo y sacó la esfera dorada que Alice les dio, listo para activarla y teletransportarse o pedir ayuda. Pero Zakhar fue más rápido.




Movió un dedo.



¡SWISH!



—Una corriente de viento precisa y violenta golpeó la mano de Daiki. La esfera salió disparada por el aire y aterrizó suavemente en la mano abierta de Zakhar. —

Zakhar:— No tan rápido, muchacho... —Sostuvo el orbe, mirándolo con desprecio a través de sus gafas oscuras.— ¿Quién te crees para arruinar mi vida y pavonearte como se te da la gana por mis instalaciones?

Daiki:— Se desconcertó ante la afirmación.— ¿Arruinar... tu vida?

Zakhar:— Se levantó, caminando lentamente.— Desmantelar la organización. Confiscar los artefactos que con tantos años de esmero Dmitri y yo construimos. Asesinar despiadadamente a una mente tan brillante como la suya... y robar nuestros sujetos de prueba para usarlos como armas militares... —Zakhar escupió las palabras con veneno. — Típico de GAE. Se creen los salvadores, pero son solo ladrones con un uniforme de mal gusto.

Daiki:— Sostuvo su espada con fuerza, manteniéndose a la defensiva.— Dmitri era un monstruo. Y tú también.

Zakhar ignoró el insulto. Bajó la vista hacia la esfera de Alice que tenía en la mano. Sintió el poder que emanaba de ella: la energía de una estrella y una aurora boreal comprimidas. Era un poder inmenso.


Zakhar:— Oh... —Sus cejas se alzaron por encima de las gafas.— ¿Esta es la Perla Izanagi de la que tanto hablaba Dmitri? —El corazón de Daiki dio un vuelco.

Daiki:— (Piensa que es la Perla... Cuando peleé contra Dmitri, él supo qué era la Perla al instante. Podía sentir su esencia divina sin siquiera verla. Pero este... Zakhar no tiene esa habilidad sensorial. Solo siente mucho poder.) —Daiki tomó una decisión instantánea: aprovecharse de esto. — (Si cree que tiene la Perla, no buscará la verdadera en mi.) —No dijo nada, manteniendo una expresión dura que Zakhar interpretó como confirmación.

El pelinegro lanzó un ataque en ráfaga. Su espada se iluminó con un tono bicolor: el azul del agua y el negro profundo de la oscuridad.


Daiki:— ¡Corte de Marea Oscura!

Zakhar:— ¿Dos elementos? —Se sorprendió ligeramente, pero no perdió la compostura. ¡hum! —Usando el viento para moverse más ágilmente que un humano normal, Zakhar se deslizó hacia un lado como un fantasma, esquivando el corte sin mayor dificultad. — Trucos baratos. Chocó su bastón rojo contra el suelo con fuerza y liberó una cadena de electricidad de alto voltaje. La corriente viajó instantáneamente a través del agua que el ataque fallido de Daiki había dejado en el suelo.

Daiki:— ¡Mier...!



¡ZZZZZT!




La electricidad recorrió su cuerpo. Daiki gritó, sus músculos se contrajeron violentamente y cayó sobre una rodilla, electrocutado y temporalmente aturdido, con humo saliendo de su ropa y ligeros espasmos en su cuerpo.

Zakhar:— Caminó hacia él, levantando el bastón para el golpe final. — Decepcionante. Esperaba más del asesino de Dmitri. —El chico intentó levantar su espada, pero sus brazos no respondían.

Entonces, una sombra saltó desde las vigas superiores. Un muro de hielo sólido emergió del suelo, interponiéndose entre el bastón de Zakhar y la cabeza de Daiki.

Zakhar:— ¿Qué? —Daiki, con la visión borrosa, levantó la vista. Frente a él, de espaldas, estaba Kai.

Daiki:— *Confundido* ¿Kai...? —(¿De dónde salió? ¿No estaba él...? ¿Cómo llegó aquí antes que yo?) —Kai jadeaba, con las manos extendidas manteniendo la barrera de Hielo. Estaba temblando, pero no se movió. Se interpuso firmemente entre el villano y su compañero.


Kai:— ¡N-no le toques!



Zakhar:— Zakhar comenzó a caminar hacia la barrera de hielo. — ¿Protegiendo a alguien? Qué patético... Siempre fuiste débil, Kai. Siempre buscando a alguien detrás de quien esconderte. Primero Ryū, luego Satsuki... y ahora este chico. —Kai apretó los dientes, reforzando el hielo, pero sus manos temblaban y la voz de Zakhar no solo entraba por sus oídos; se filtraba en sus traumas más profundos, aquellos que vivió con su familia.

Kai: Y-yo...

Zakhar:— Golpeó el hielo suavemente con el bastón.— Eres un desperdicio de recursos. Inestable, llorón e inútil. —Bastó con un solo golpe del bastón, el muro de hielo se hizo añicos y Kai retrocedió, expuesto. — ¿Sabes? Ryū me lo dijo el otro día mientras gritaba en la cámara. Me dijo que estaba decepcionado de ti. Que ojalá no fueras su hermano para no tener que cargar con tu debilidad. —Esa mentira fue el golpe final, Kai bajó la guardia, sus ojos se llenaron de lágrimas, el espíritu roto.

Kai:— R-Ryū... ¿dijo eso? —Zakhar sonrió.

Zakhar:— Sí. —La punta del bastón rojo se retrajo y una hoja de daga afilada emergió. En un movimiento borroso, Zakhar atacó.



—No apuntó al corazón, sino al cuello. —



Y la hoja impactó directamente en el Clavo de Supresión. El dispositivo brilló intensamente una última vez y luego estalló en chispas y humo negro.


Kai:— ¡A-AAAAAGH! ¡Ghmm! —Cayó al suelo, convulsionando. Sin la válvula que regulaba la entrada masiva de energía del ambiente, su cuerpo comenzó a sufrir una Descompensación de Energía. Sus venas se marcaron de un color negro, sus órganos internos empezaron a fallar bajo la presión de no poder procesar su energía adecuadamente.

Daiki:— ¡Kai! —Se acercó de inmediato, sujetándolo.— ¡Resiste! ¿¡Qué le hiciste!? —Preguntó mirando a Zakhar con odio.El pobre chico no tenía la más mínima idea de lo que estaba pasando biológicamente. En ese momento, la compuerta del techo se abrió de nuevo, Aoi y Lindel cayeron, aterrizando en posición de combate.

Zakhar:— Frunció el ceño, visiblemente irritado.— ¿Más ratas? Qué plaga tan molesta.

Aoi:— ¡Aléjate de ellos! —Aoi no lo pensó dos veces. Al ver a Kai retorciéndose y a Daiki desesperado, tensó su arco y desató el infierno. — ¡Ráfaga del ópalos! —Entonces flechas de fuego incesantes volaron hacia Zakhar.


El Doctor en Neurociencias ni siquiera levantó el bastón. Simplemente inhaló profundamente y... sopló. Un tornado comprimido salió de su boca, una demostración grotesca de su modificación corporal. El viento apagó el fuego al instante y golpeó a todos con fuerza, mandándolos por los aires contra los espejos. Lindel, usando sus reflejos felinos, se recuperó en el aire. Aterrizó en cuatro patas y, con un gruñido salvaje, saltó directo a la yugular de Zakhar.


Lindel:— ¡HOMBRE MALO! ¡MUERE! —Zakhar fue más rápido. Mucho más rápido. Interpuso su bastón entre él y el chico gato.



¡SCHLUCK! ... El sonido fue húmedo y terrible.




La daga del bastón atravesó el pecho del chico gato. El chico gato se quedó suspendido en el aire un segundo, sus ojos abiertos con sorpresa, antes de que Zakhar lo sacudiera y lo lanzara al suelo como un muñeco roto. Lindel no se movió. Su cuerpo quedó inerte en el suelo frío, un charco de sangre comenzando a formarse bajo él.


Aoi:— ¡LINDEEEEEEEL! —Al ver el cuerpo de Lindel sin vida, Aoi perdió la razón. — ¡MALDITO BASTARDO! ¡TE VOY A MATAR! —Arremetió contra Zakhar una segunda vez, cargando fuego en sus puños, sin estrategia, solo pura ira.

Zakhar:— Hizo un gesto de aburrimiento con la mano.— Ven aquí. —Usó el poder del Viento no para empujarlo, sino para jalarlo y una corriente invisible atrapó los tobillos de Aoi y lo arrastró violentamente por el suelo hasta los pies del científico, de su bolsillo cayó la esfera que entregó Alice.

Aoi:— ¡S-Suéltame!

Zakhar: — (¿Eh?, este chico tiene otra de esas esferas... Ya veo) Zakhar pisó el pecho de Aoi, sacándole el aire. Levantó el bastón, la punta todavía goteaba la sangre de Lindel, y la preparó para empalarlo. — Uno menos. Faltan tres. —El pelirrubio, con la suela de la bota de Zakhar aplastándole el pecho, vio la muerte de cerca y gritó con todas sus fuerzas.

Aoi:— ¡JÓDETE! —Canalizó todo su miedo en una explosión térmica concentrada. Sus manos se encendieron al rojo vivo, agarrando los tobillos de Zakhar.

Zakhar:— ¡Mgh! —El dolor del calor atravesando el cuero de sus zapatos lo desconcentró, la daga descendió, pero falló por milímetros, incrustándose en el suelo de metal justo al lado de la oreja de Aoi. Fueron segundos valiosos que Daiki supo aprovechar.

Daiki:— ¡Maldito cobarde! —Una ráfaga de oscuridad golpeó a Zakhar en el costado, lanzándolo contra la pared de espejos. El impacto agrietó el cristal, multiplicando la imagen distorsionada del científico.

Daiki no perdió el tiempo. Se acercó a Aoi para ayudarlo a levantarse, pero sus ojos captaron el brillo dorado en el suelo. La esfera de Alice que le había dado a Aoi.

Daiki:— (El rastreador...) —Se estiró para tomarla.

Zakhar:— (Quieren usarla a como dé lugar... Entonces.) Esa energía... no es para ti. —Una bala de viento precisa golpeó la esfera antes de que Daiki pudiera tocarla, mandándola por los aires lejos de su alcance.

Aoi, recuperó el aliento, salió en busca de la esfera, corriendo hacia el otro extremo de la sala. Zakhar se puso de pie, sacudiéndose el polvo de su traje impecable. Ya bastante fastidiado levantó su bastón y lo chocó contra el suelo con fuerza. De la punta del bastón, la tecnología se abrió como una flor mecánica. Un orbe púrpura, brillante e intenso, emanó de su interior. El aire comenzó a distorsionarse alrededor. Era un pequeño agujero negro.

Daiki:— (Esa técnica... ¡Es la misma de Dmitri!) —Reconoció la gravedad artificial al instante.— (Dmitri la tenía en su cuerpo... Zakhar la puso en su arma.)

Zakhar:— Colapsen. —El orbe comenzó a atraer al grupo hacia él con una violencia ineludible. Los escombros, el vidrio, el agua... todo volaba hacia el bastón.

El joven Murasaki clavó su espada en el suelo resistiendo la fuerza G que intentaba arrancarle del suelo. Comenzó a concentrarse, intentando desesperadamente manifestar el poder Natura para atacarle, tal como lo hizo contra Kojiki.

Daiki:— ¡Izanagi... responde! —Pero su mente estaba llena de odio. La Perla canalizó enormes cantidades de energía Oscura, una marea negra y viscosa que comenzó a orbitar a su alrededor, devorando la luz del laboratorio.

Zakhar:— *Retrocediendo un paso* (¿Qué clase de energía es esa? Ya veo... este es el poder de Izanagi que tanto codiciaba Dmitri... pero ¿Dónde lleva la perla? No la veo por ningún lado.) —Se preocupó un poco.Entonces, un sonido débil rompió el estruendo de la gravedad.


En el suelo, donde yacía el cuerpo inerte de Lindel, una mano temblorosa se movió. Lindel, a quien creían muerto, sacó su esfera dorada del bolsillo y la activó. Una columna de luz tenue se disparó hacia el techo y luego la esfera se deshizo en una luz intensa de color dorado y azul. La señal para Alice.


Zakhar:— ¿Sigues vivo? —Su rostro se torció en una mueca de asco.— Tienes nueve vidas, pero se te acabaron. Zakhar lanzó el orbe gravitacional directo hacia Lindel.

Daiki:— ¡NO! —Fue demasiado rápido. El agujero negro impactó cerca de Lindel. La fuerza de gravedad se multiplicó por mil en ese punto.

Lindel:— ¡Mrrow...! —No hubo sangre. Solo un crujido seco y terrible. El cuerpo de Lindel se despedazó, comprimido en un punto singular en cuestión de milisegundos. A su lado, Kai, que yacía convulsionando en el suelo por la falla de sus órganos, también comenzó a ser arrastrado.

Kai:— Ryū... ayúdame... —El hielo se rompió. El cuerpo de Kai fue succionado por la vorágine. Lentamente, también fue devorado por el agujero, desapareciendo en la nada junto a los restos de Lindel.



El silencio que siguió a la desaparición de ambos fue ensordecedor.



Daiki:— ¡AAAAAAAAAAAAAAHHHH! —Destrozado, Daiki perdió la razón. —¡BASTARDOOOOO! Arremetió con todas sus fuerzas contra Zakhar. La energía Oscura se mezcló lentamente con el poder Natura, creando un aura tóxica, verde y negra, que corrompía el aire que tocaba.

Zakhar:— ¡Aléjate! —Presionado por no poder usar sus habilidades de control mental en un blanco tan errático, Zakhar lanzó ataques desesperados: balas de viento con la boca y rayos eléctricos desde el bastón. Daiki ni siquiera los esquivó. Los recibió de pecho, ignorando el dolor, y lanzó una estocada de oscuridad.


Zakhar logró bloquearla por suerte con el mango reforzado de su bastón, pero el impacto le entumeció los brazos.


Daiki:— ¡MUERE! ¡MUERETE! —Una segunda ráfaga, más desesperada que certera, silbó en el aire. La punta de la espada rozó el rostro de Zakhar. ¡MUERE PEDAZO DE MIERDA!Zakhar retrocedió, tocándose la mejilla. Vio sangre en sus dedos, pero también algo más... una mancha verdosa que quemaba su piel como ácido. Rastro de energía Natura en modo de toxina.

Zakhar:— (¿Veneno en su energía? Si me toca de lleno...) —El científico se apresuró a escapar. Se impulsó con viento hacia atrás, creando distancia. Daiki intentó seguirlo, pero Zakhar apuntó el bastón y disparó una carga máxima. Electrocutó a Daiki de nuevo, paralizando sus músculos por un segundo crucial. Zakhar corrió hacia la pared del fondo.

Aoi:— ¡No escaparás maldito cobarde! —Interceptó su camino, lanzando ataques de fuego cruzados.


Zakhar:— Quítate, estorbo. —Demasiado ocupado en huir. No se detuvo a pelear. Electrocutó a Aoi al pasar junto a él y, con un pulso gravitacional a quemarropa, lo mandó volar hasta el otro lado de la habitación, estrellándolo contra los espejos rotos. Zakhar llegó a un panel en la pared y activó un conducto secreto. La pared se abrió, revelando un tubo de escape neumático. Antes de entrar, se giró. Miró al pobre de Daiki, que intentaba levantarse, temblando, con los ojos inyectados en sangre y lágrimas, mirándolo con pura rabia.


Zakhar:— Sonrió, ajustándose las gafas rotas.— Mírate. Seguro que quieres molerme a golpes, ¿eh? Ay... una lástima que yo ya tenga que irme.

Daiki gruñó, arrastrándose hacia él. — En fin. —Hizo un gesto vago hacia el lugar donde el agujero negro había consumido a sus compañeros.— Recoge los pedazos de tus amigos antes de irte. ¿Quieres? —Acto seguido, huyó por el compartimento.



CONTINUARÁ...

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