A veces la vida no es como solemos planearla, quizá un día seas un fracasado nerd que nadie voltea a ver porque es muy poco interesante para ser notado... Y al siguiente, sea exactamente igual, pero, con súper poderes arácnidos que te traen una vida llena de muchos desafíos.
En dónde Lance es spiderman y tiene que afrontar una dura vida, descubrir que siente por Keith y bueno... hay demasiado drama entre ambos antes de llegar al final feliz.
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— Espera... ¡¿Sabías que era el hombre araña?!
— ... Desde la secundaria, de hecho creí que lo sabías y te hacías idiota... - Sonó tan confundido, Keith en serio pensó todo el tiempo que Lance sabía que él sabía.
— ¡¿Cómo iba a saber que sabías?!
Hay pequeños diálogos escritos en cursiva que es una interrupción por parte de Lance en medio de la escritura, me encanta ese toque de romper la cuarta pared por parte de spider-man y siento que le da toque a la personalidad de Lance
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A veces la vida no es como solemos planearla, quizá un día seas un fracasado nerd que nadie voltea a ver porque es muy poco interesante para ser notado... Y al siguiente, sea exactamente igual, pero, con súper poderes arácnidos que te traen una vida llena de muchos desafíos.
¡En fin!, mi nombre es Lance McClain, muy cliché comenzar la historia de este modo claro, pero soy el único e inigualable hombre araña, fuí mordido por una araña experimental, mi tío murió después de decirme "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad" vivo con mi tía... Sí, soy exactamente lo que un hombre araña debe de ser, ¿No?
— ¡No espera, ya te dije que podemos arreglar esto de otro modo!
— ¡Alto ahí hombre araña!
Oh claro, y también tengo a un reportero tarado que me detesta y hace que la ciudad esté en mi contra... Eso es una mierda
Bueno, continuando con la historia...
Un hombre con un traje rojo y azúl se balanceaba por los altos edificios de New York, en realidad era solo un pans rojo que había pintado de azul y le bordó una araña en el centro como su logo característico, era un joven estudiante que vivia solo con su tía porque su familia era de Cuba, y hubo situaciones que lo trajeron a estudiar a New York. Era un viejo pans que ya no utilizaba, tenía tela azúl y pintura negra, todo fue perfecto dada la situación en la que se encontraba hacía meses atrás, y todavía lo recordaba muy bien.
Su manera de descubrir sus poderes, fue porque estaban por darle una paliza y de forma literal, dió una voltereta triple mortal hacia atrás, y no malentiendan, era un jóven delgado y flacucho pero habia sido campeón (si podemos llamarlo así) de Parkour en su colonia allá en Cuba, y era sorprendente la manera en la que podía ir de un edificio a otro, sin embargo esto llevaba a un nivel inhumano al jóven.
Era claramente perseguido por muchas patrullas después de haber detenido a unos asaltantes de banco, se preguntarán ¿Por qué tanto odio al superhéroe? Bueno, él no lo hacía por ganarse el amor de todos, y el hombre araña era consciente de que no siempre iba a poder caerle bien a la ciudad con sus intentos de buenas acciones, inclusive no se catalogaba como un héroe, al inicio sí y le había dolido muchísimo sentir el desprecio de la gente cuando su rostro salía en el periódico o en televisión "¿Héroe o amenaza?", pero después de escuchar a una persona decir algo en realidad inteligente acerca de eso...
"En realidad, no creo que él mismo se vea como un héroe, fingir ser uno o llamarte héroe no te hace bueno... Sin embargo, sigue salvando gente a pesar de ser juzgado, y lo hace porque es lo correcto, creo que eso es un héroe"
Lo había escuchado... Digamos que por ahí un día de estos, y vino de una persona de la cual no se esperaba algo como aquello, sin embargo lo tomó, sobre todo porque se lo dijo sin saber que el verdadero hombre araña lo escuchaba, de hecho, había llegado ese comentario en un momento de crisis, porque estaba cansandose de ser un héroe tan odiado.
— ¡Viejo, necesitas encontrar otra manera de llegar!
— Lo sé, lo sé... Pero me persiguieron durante un buen rato, ya me gané detención por eso.
El hombre bajo la máscara roja no era más que en realidad, Lance McClain, un joven de 16 años que estudiaba en la academia Garrison, era un nerd de laboratorio desalineado, piel bronceada, algunas pecas y lunares, ojos azules y un cabello castaño algo rizado por estar largo. Ese era el hombre al que media ciudad agradecía su vida y cuidado, mientras la otra mitad deseaba su captura y detención.
Lance había sido mordido hace apenas un par de meses atrás y su vida se puso de cabeza completamente.
Recapitulando, fue mordido por una araña venenosa en una expedición, su tío murió en sus brazos, eso fue devastador en realidad, el "amor de su vida" Allura estaba saliendo con una chica, lo cuál fue muy extraño para su trama darse cuenta de que todo este tiempo su crush no tiraba para su lado, también explica su fallido coqueteo claro, ¿Y algo más? ... Oh sí...
— Keith, llegas tarde por milésima vez en este semestre
Keith Mullet Kogane, era un chico coreano recién transferido a la academia, tenía unas calificaciones excelentes, en realidad era inteligente, quizá más que Lance, pero su único, bueno, los dos problemas que Lance decía tener, era que en primera, tenía esa actitud de gato negro, llegaba tarde y traía esa cara de emo y se sentaba hasta atrás, siempre parecia ignorar todo y luego de la nada, era genial haciendo cualquier cosa, además, era coreano, así que su actitud de mierda se contrastaba con su muy hermoso rostro y cuerpo atlético, quizá hasta era lo que le daba el toque sexy a su personalidad y lo volvió tan popular de la noche a la mañana apenas llegó, luego, ese maldito mullet en su cabeza, ¿Quién demonios usaba un mullet en pleno año?
Okay, Lance tenía muchos problemas con Keith, demasiados, sobre todo por esa aura de ignorante que Keith tenía hacia Lance, mientras él intentaba con su vida superar a Keith en todo. Siendo el maldito hombre araña aún seguía perdiendo contra él cuando se trataba de cosas como básquet o Voley... Bueno, no es que de todos modos alguien volteara a ver a Lance, ¿Era coqueto? Si, en realidad era atractivo, pero sus chistes malos para coquetear y ser algo nerd le quitaba las probabilidades la mayor parte del tiempo.
...
Bien, quizá se pregunten "¡Lance, ¿Por qué odias tanto a Keith?!" ¡No lo odio! Pero no soporto ver lo popular que es, creo que es más popular que el hombre araña en esta maldita escuela, lo cuál es imposible ¡Hombre! Me saca de quicio!
...
— Se me hizo tarde....
Era la primera vez que Lance escuchaba a Keith responderle al profesor, y se escuchaba muy triste en realidad.
— Bien señor Kogane, solo por favor intente llegar unos minutos antes, por ahora, se quedará en detención durante el periodo libre junto con McClain.
¿Qué?...
— ¡¿Qué?, ¿Por qué?!
— Señor McClain, acaba de llegar un minuto después de la hora de entrada...
— ...
Si, ser el hombre araña no te salvaba de cosas como estas.
...
Keith solo se fue a sentar, de hecho, al fondo del salón en la esquina junto a la ventana, Lance se sentaba justo delante de Keith.
Y Hunk se sentaba al lado de Lance, a su derecha... Oh, por cierto, Hunk Garret, es el mejor amigo de Lance del mundo mundial y claro que sabe que él es el hombre araña, ¿Cómo sabe? Bueno, Lance un día la cagó y tuvo que ir a la habitación de Hunk en medio de la noche y esconderse con él.
Aquella noche fue divertida ahora que la recordaban. Por qué Lance tenía apenas dos meses de haberse convertido en un hombre arácnido que salvaba a la ciudad de asaltos y cosas por el estilo, y lamentablemente terminó herido, no traía sus cosas y sería definitivamente sospechoso llegar a las diez de la noche a casa de su tia con una herida de bala en el trasero porque su ego y enojo lo habían cegado.
No solo se habían cumplido dos meses de ser el hombre Añana, también de la muerte de su tío Ben, ¿Alguien puede culpar al joven de buscar justicia después de ver a su tío morir en sus brazos?
Lance se sentía demasiado culpable al respecto, aquella noche seguía viviendo en sus memorias de manera constante. Estaba en un lugar de peleas callejeras clandestinas por obviedad, todo porque deseaba conseguir dinero para ayudar en la casa, sabía que su escuela costaba bastante y pronto tendría que entrar a la universidad, necesitaba dicho dinero.
Ganó cada combate, ¿Y al final? Lo descalificaron por durar "poco" tiempo en el último cuadrilátero, ya saben, asaltaron al hombre que administraba el dinero y lo dejó irse, luego de un rato recapacitó, ¿Por qué estaba siendo arrogante cuando podía detenerlo? Así que fue detrás del ladrón y encontró la escena desgarradora. Habían intentado robar el auto de su tío Ben y seguramente él le habría dado algún discurso acerca de sus acciones y como Dios todo lo ve.
Para cuándo Lance pudo sostener a su tío en brazos, era casi demasiado tarde... Si tan solo hubiera detenido al ladrón cuando lo vió... Y si tan solo su arrogancia no lo hubiera cegado, quizá, por instante, pudo haber tenido a su tío entre sus brazos esa noche, quizá para felicitarlo por ganar ese dinero, o quizá para decirle que ganar dinero en peleas era un mal uso de su fuerza.
Solo Dios sabría cómo Ben McClain hubiera abrazado a Lance esa noche al llegar a casa...
Un simple parpadear le indicó a Lance que su tío no volvería a casa con él, aún recuerda como unas gotas cayeron en el rostro de su tío, las lágrimas de Lance se extendieron por su rostro sin parar. Su tío aún tenía suficiente fuerza para sonreírle, ¿Por qué le sonreía? Lance tenía ese presentimiento de que su tío de algún modo siempre supo todo de él, inclusive ahora quizá su tío podía entender que la tristeza de Lance estaba acompañada con la culpa.
Los dedos de Lance se deslizaron por la herida en su tío, había recibido un balazo que impactó en un punto vital de su cuerpo, quizá eran sus nuevos poderes, pero Lance podía jurar como el corazón de su tío latía cada vez con menor intensidad y su respiración se veía pesada, su cuerpo perdía color...
- ¡Tío! Tío por favor, por favor no te vayas a morir, ¡No puedes dejar sola a la tía May! - Su grito resonó en agonía, mientras las luces rojas y azules de la ambulancia que acababa de llegar se pintaron por toda la cuadra, y aún así, Lance no lo soltó, su pecho estaba desgarrado y su corazón dolía con cada latido, pero Lance se aferró a él con cada fibra de su ser.
El hombre entre sus brazos tomó un último aliento antes de ver a Lance a los ojos, Ben siempre creyó que su sobrino era un maravilloso hombre, y siempre le gustaba charlar con Lance porque veía en esos ojos azules un gran poder. No fue en vano para Ben, utilizar su último aliento para Lance.
Las últimas palabras de Ben McClain, generaron un impacto en él, tan grande, que su vida dió un giro esa noche, un lema que lo iba a sostener pese a todo el dolor que cargaba.
"Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad..."
Luego de aquello, fue un segundo en dónde su tío cerró los ojos para siempre, a Lance le arrebataron una de las personas que más amaba en este mundo, para él, su tío era casi su padre, o bien, lo veía como uno, un hombre que todos los días agradecía a Dios, enseñó a Lance a ser un hombre hecho y derecho, lo educaron, lo amaron... Y tan pronto como lo sintió, se fue para siempre de su vida.
Lance lloró tanto aquella noche, se le desgarró el alma del pecho en ese instante. Al día siguiente todos en la escuela sabían lo que sucedió, fue una noticia impactante, porque Ben McClain era un hombre conocido, un gran hombre que ayudaba en centros de apoyo, en la iglesia y asistía a todas las festividades de la escuela, inclusive apoyaba a otros estudiantes si tenían alguna dificultad, el hombre era inteligente y adoraba ir a las ferias de ciencias cada semestre, en varias ocasiones se había interesado en proyectos poco vistosos y hecho felices a varios estudiantes desanimados.
Esa era la escencia de Ben McClain, y eso era lo que Lance perdió un momento cuando su tío se fue. Había estado buscando venganza intentando disfrazarla de justicia, ¿Y todo para qué? Al final, encontró al hombre y lo emboscaron, le dispararon por estar tentado a acabar con la vida del asesino.
"Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad"
En el último segundo, las palabras sonaron en su cabeza, soltó a aquél asesino y lo envolvió en telarañas para entregarlo a la policía y que ellos decidieran su condena.
El hombre araña no es un asesino ni un justiciero, mucho menos busca venganza, el hombre araña es tu amigable vecino arácnido que te ayuda y te protege, que te cuida y te salva, no buscaba el daño ajeno.
Esa es la esencia que Lance le dió al hombre araña, porque su tío Ben estaría orgulloso de él entonces, y no iba a permitir que su tío criara a un mal hombre, eso jamás, no iba a deshonrar así la memoria de su tío.
Al final, esa noche llegó por la ventana de Hunk, vivía en un décimo piso y escaló por la pared, además llevaba su traje de héroe, Hunk lo apoyó mucho esa noche, hasta le ayudó a limpiar su herida y lo abrazó porque Lance estuvo llorando a mares durante horas, sabía que podía confiar en Hunk y así fue.
Era el único en saber que era un superhéroe, ni siquiera le había contado nada a su tía, no sabía que es lo que diría al respecto. Más allá de no saber que es lo que ella diría, estaba seguro de que ella viviría preocupada por él y es lo que menos deseaba, jamás la haría preocuparse de esa manera por él, quien ya había decidido hasta cierto punto salvar a las personas, no quería agobiarla con ese hecho...
Si tuvieras la oportunidad de decirle a una persona que se preocupa por tí, que cada noche debes salir a poner tu vida en peligro por la ciudad y nunca sabes si volverás... Eso es exactamente lo que quise evitarle a la tía May, ella es una mujer mayor, ahora vive solo conmigo porque para empezar, fuí responsable de que el tío Ben muriera esa noche... Yo nunca la pondría contra la espada y la pared, la cuidaré inclusive de mí, y eso tengo que esconder la verdad, estoy dispuesto...
Lance estaba intentando prestar atención a la clase, cuando cayó un papelito a su lado, era de Hunk.
" Hey, ¿Estás bien? Después del incidente de anoche ya no me dijiste nada "
" Bueno... Había mucha gente en el edificio, así que algunos resultaron muy heridos, pero nadie murió, fue pesado, y la policía me persiguió porque... No lo sé, intenté salvar a la gente(? "
" Amigo, en serio es una porquería, eres el hombre araña y salvas gente! :( "
" Hey, no puedo pasarme la vida esperando que todos me amen, pero seguiré haciendo lo correcto"
" Lance, eres increíble viejo ಥ‿ಥ"
Luego de eso, Hunk dibujó un gatito triste al reverso de la nota y la mostró a Lance, cosa que lo hizo reír un poco, al final solo arrugó la notita y la metió en su chaqueta verde militar y siguió intentando prestar la suficiente atención como para entender el pizarrón lleno de números y letras, en realidad lo entendía completamente, era jodidamente listo, sin embargo tener la cabeza con ser el hombre araña, Keith Kogane y la escuela era muy frustrante.
Para el final del día escolar, en el periodo de descanso, Lance tuvo que quedarse en el aula junto con Keith, y se quedaron en extremos completamente separados hasta el fondo, que no era tanto porque el salón era pequeño y solo tenía 16 asientos.
Y claro, estaban solos, porque el profesor no iba a estar una hora sin hacer nada, siempre prefería salir al salón de al lado con una maestra con la cuál Lance estaba seguro que tenía algo que ver, porque no era discreto en lo absoluto.
Y no quería pensar más en su profesor, así que tan solo se quedó viendo a Keith, que veía por la ventana con una mirada perdida y los ojos llorosos... Okay, bien, odiaba a Keith pero no era malo, de hecho fue quien defendió al hombre araña y le dió la patada en el culo que necesitaba después de que murió su tío y casi renuncia a ser el hombre araña.
Le debía eso quizá.
- ¿Está todo bien contigo? - Intentó tocar terreno, y funcionó porque Keith pareció dar un pequeño brinco.
- ¿Por qué te importa de la nada? - Buen punto, pero aún así Lance casi grita por eso, maldito malagradecido.
- Porque tú usualmente tienes una cara amargada... Hoy es diferente, es triste. - Mentira no era.
- ... Una persona que estimo está grave en el hospital... - Inclusive Keith se sorprendió contándole eso a Lance, pero quizá necesitaba sacarlo con alguien, porque se sentía solo. - Estuvo en un incendio anoche, el hombre araña lo sacó... Pero sigue sin despertar en el hospital.
Lance sintió un nudo en su estómago, recordaba haber sacado "tarde" a cuatro personas, una niña como de 15, una señora y una anciana, y también un hombre como de 30 años, cabello blanco y rasgos asiáticos.
- Te refieres al incendio de anoche... - Fue una afirmación, y estaba seguro de que era ese hombre de cabello plateado, sobre todo porque había escuchado que Keith solo tenía a su tutor adoptivo. No tenía familia de sangre - Lamento escuchar eso, espero que esa persona esté bien...
Se puso tenso el aire luego de aquello, sin embargo... En realidad el aura fue sutil y calmada luego de un rato.
Keith ya no pudo concentrarse después de aquello, porque pensó seriamente en Shiro, su hermano, si pudiera llamarlo de alguna manera claro, era su hermano y su familia y ese incendio había sido culpa de Keith...
— "Te he dicho que no dejes la llave del gas de ese modo"
— "Shiro, te juro que la cerré esta vez"
— "Está bien Keith, solo procura revisar cuando camines por aquí, cuando cocinas haces un desastre"
Recordó la carcajada de Shiro luego de eso y finalmente luego de unos minutos hubo una explosión en varios pisos y todo se incendió, él no estuvo en el edificio porque iba justamente de salida y se mantuvo abajo viendo cómo todo ardía, poco después llegó el hombre araña a salvar a toda la gente del edificio y recuerda exactamente quedarse pasmado mientras bajaban a Shiro inconsciente por todo el humo que había inhalado, recordaba ver la espalda del hombre araña mientras se alejaba, herido y quemado pero iba de todos modos.
— ¿Tú estás bien? ... ¿Estabas en el incidente?
Keith salió de su cabeza y por fin pudo voltear a ver a Lance, que se mostraba muy preocupado.
— No... Justo había salido de casa...
— Oh... ¿Dónde estás viviendo ahora mismo? — ¿POR QUÉ?, ¿Por qué carajos estaba tan malditamente interesado en esto? Bueno, en serio se veía demasiado triste y mal, y si lo analizaba seguramente no había ni siquiera comido o duchando desde ayer, mierda, su instinto le decía "Oye Lance, no puedes dejarlo así, no tiene a nadie más" y otra parte suya le decía "Por algo no tiene a nadie, maldito gato huraño"
Después pensaba "Oye, no ha comido nada, su departamento se incendió y su hermano está inconsciente"
Y la otra parte... La otra cerró la boca, porque Keith estuvo ahí cerca suyo cuando murió su tío, recordaba a Keith haberse acercado con un jugo y preguntarle cómo estaba, luego darle el pésame e irse.
Hunk no compartía la clase de química avanzada con él, pero Keith sí y se aseguró de vigilar a Lance toda esa hora
Eso ya era un algo que le decía que no era mala persona... Pero es que de verdad no podía evitar odiar a Keith, había algo que lo hacía verlo siempre y querer superarlo y cerrarle la boca a pesar de que Keith ni siquiera lo notaba.
— No tienes que sacarte los zapatos — Lance llegó a casa esa tarde con Keith a rastras, y se le hizo curioso cuando lo vió intentar sacarse los zapatos en la entrada.
— ... ¿No?
— ¿Qué? No — Una suave risa salió de Lance — Oh, eres coreano en serio, ¿Allá lo hacen?
— Bueno, en realidad tengo descendencia coreana... Pero mi hermano es japonés y crecer en una casa con sus costumbres me hizo adaptarme de igual manera.
— Oooh, ya veo, bueno, en todo caso no lo ocupas aquí, pasa, mi tía llegará en la noche porque está trabajando así que nos tocará comer lo que quedó de la cena de anoche
Lance era despreocupado, ¿En qué sentido? Bueno, arrojó su celular y llaves sobre la mesa del corredor, su mochila quedó en uno de los sillones y se retiró la chaqueta verde dejándola en el suelo al lado del sillón.
Keith dejó su mochila y chaqueta roja en en sillón junto a la mochila de Lance, pero todo acomodado claro.
— ¿Por qué estás siendo amable conmigo? Me refiero, lo agradezco... Pero siempre has estado viéndome feo y siendo grosero.
— Lamento eso... Supongo que son solo cosas mías ¿No? Por hoy olvida eso, pero si te odio Kogane.
Eso, extrañamente había sacado una sonrisa de Keith, mismo que estaba sentado en la silla viendo a Lance calentar la comida de forma hábil, era muy diferente al Lance que vió cuando recién entró ese año escolar, porque recordaba haber visto a Lance a inicios de año y claro que lo había notado.
Aquí lo gracioso, es que Keith sabe que Lance lo detesta, pero ¿Keith? A Keith le gusta mucho Lance, sin embargo se mantuvo alejado y arisco porque Lance lo odiaba y no era un secreto para nadie. A inicios de año, lo había visto llegar súper temprano con su mochila azúl con varios llaveros, uno divertido en forma de león azúl, luego ese cuerpo flacucho, alto, desalineado y unas gafas negras, al día siguiente llegó aún más temprano y su mochila tenía un nuevo llavero, con un tiburón ballena colgando.
Eso le había dicho a Keith mucho de la personalidad de Lance, y también veía como llegaban papeles en su espalda cuando caminaba por los pasillos, algunos estudiantes se reían de él por ser un nerd y feo, pero Keith lo encontraba muy lindo.
Una vez hasta intentó acercarse a hablar con Lance, apenas dos semanas después de entrar a clases y este... Bueno, Lance fue algo grosero y le dijo que no se dejaría vencer por él, eso desanimó a Keith en sus intentos de ser amigos aunque sea, y desistió con su personalidad huraña mientras ponía un límite con una persona que se notaba mucho que lo detestaba... Aún así, fue imposible para Keith no seguirlo viendo.
Siempre llegaba temprano para poder ver a Lance llegar al aula, agobiado y dejando su mochila por un lado, su patineta con varios stickers de una vieja serie de televisión que suponía por lo que decían los stickers se llamaba "Voltron", también llevaba pegatinas de tiburones, tiburón ballena que creía era el favorito de Lance y tres firmas, la primera era de un tal "Pidge H" la segunda era de "Hunk" y la tercera de "Ben McClain" ,supuso de inicio que ese hombre era el padre de Lance, y luego se enteró de que era su tío.
No, no lo espiaba, simplemente Lance se sienta frente a Keith y habla hasta por los codos con Hunk, Keith tan solo tenía el gusto de poder escuchar lo que ellos dos decían todo el tiempo porque para nada eran discretos, siempre era de ese modo, un Lance descuidado, desalineado, flaco, obsesionado con el mar, la ciencia y el color azúl.
Un día solo fue un "Wow", llegó sin esa sudadera azúl de siempre y traía esa chaqueta verde militar que le quedaba muy bien, sus ojos ya no eran cubiertos por esas gafas negras gigantes que solía llevar ¿Serían lentillas de contacto? Sus ojos eran de un azul más profundo, su cuerpo se veía tonificado ¿Había hecho alguna rutina sin que Keith lo notara? Eso sería casi imposible porque Keith lo veía siempre, en serio, o quizá esa sudadera si escondía muchas cosas.
También recordaba verlo mejorar mucho en los deportes, si ya era bueno ahora lo era más, ya no dejaba que le pegaran papeles en la espalda, casi como si tuviera ojos en la espalda esquivaba las manos y las detenía con el papel en manos, Keith ya había sido discreto muchas veces y pasaba a su lado para quitar los papeles sin que Lance se diera cuenta... ¿Cómo es que ahora sí notaba esas acciones?
No iba a pensar demasiado , quizá tan solo se cansó de ese trato tonto que le daban algunos y puso fin, Keith se entusiasmó con ese pensamiento, eso era muy bueno en realidad porque así Lance no iba a dejar que la gente lo tratara de mala manera. Pronto también notó que se alzaba más, no se escondía o encorvaba.
Llegó a defender a varias chicas o usó sus nuevos reflejos para evitar golpes de pelotas en las canchas que siempre terminan por golpear a las chicas que pasaban por ahí. Debía admitir, que eso le terminó de enamorar en Lance, por muy idiota que fuera con Keith claro.
— Lo sé... — Keith cerró sus ojos para evitar seguir viendo tan fijo a Lance...
La comida fue bastante buena, pasta con verduras hervidas y una carne rara que Lance insistió era "Salsa de carne", completamente diferente a las comidas que hacía Shiro, de hecho, era la primera vez en su vida que no había comido con un plato de arroz al lado y palillos.
Iba a joder a Shiro cuando se despertara, comer con tenedor era definitivamente más sencillo que utilizar palillos.
— Gracias por la comida — Keith estaba en el porche de la casa, despidiéndose de Lance.
— No hay de qué mullet, de todos modos, ¿Seguro que te vas a quedar en el hospital? Está muy lejos, llegarás tarde a clase mañana.
— Está bien, de todos modos prefiero estar con mi hermano — Keith se colocó su sudadera roja, ya algo sucia pero era cálida al menos, lo malo era que llovía.
— Bueno... si quieres venir mañana está bien — Lance le extendió su chaqueta verde, misma que Keith tomó con curiosidad — Es impermeable, tu sudadera no y seguro te dejan fuera si llegas como perro mojado jajaja, me la devuelves luego.
Keith ni siquiera le agradeció con palabras, pero sonrió al menos de forma suave y mínima en cambio.
Colocó la chaqueta verde y deslizó las manos por los bolsillos, solo para comenzar a alejarse al hospital; Lance se quedó viendo a Keith un segundo antes de entrar a casa y suspirar, se suponía que iba a recuperar sueño esa misma tarde, para poder salir a patrullar en la noche y no estar tan jodido por la mañana.
¡Se lo que van a decir! "Oye Lance, ¿Por qué estás siendo así con Keith?" Ñiñiñi, ¡Bueno, para su información puedo odiar a alguien y ser amable e interesarme por él! ¿Okay? Keith es bueno, pero lo odio y ya...
Me preocupa, es todo, y... ¡No lo sé, soy un héroe y se supone que eso hago! Que mierda, no planeo excusarme de algo que no sucede
Fue una noche extraña para Lance, había salido vestido con su traje y mierda que debía cambiarlo pronto, estaba trabajando en una tela impermeable porque su pans estaba ahora todo mojado, lleno de lodo por las arrastradas que le dió ese extraño villano de hoy y además estaba roto, y bueno, dejaba a la vista una parte de su abdomen y costillas donde traía un raspón sucio con barro de ciudad y eso estaba del asco.
Se retiró la ropa dejándola caer en el suelo con cansancio y la pateó debajo de su cama, no tenía ganas de lavarlo y arreglarlo, prefería mejor mañana terminar el traje nuevo en el que estaba trabajando y olvidarse de ese pans viejo y rojo, en cualquier segundo iba a romperse y dejar ver a Lance... O dejarlo desnudo en su peor caso claro.
Se tiró sobre su cama, adolorido y revisando ahora su cámara, estaba con algunas fotografías malísimas de él mismo mientras salvaba a la gente, y en serio malísimas y no por el ángulo, se veía terrible en ese traje, seguramente por eso la gente no terminaba de confiar en él, seguro que querían un héroe presentable y de traje genial, y bueno, estaba trabajando en ello.
Se fijó en su reloj de mesita, marcando las 04:36 de la madrugada, había tardado demasiado esa noche en terminar con los criminales que se juntaron y además esos villanos de cómic que no habían dejado de aparecer de la nada. Al final optó por no dormir, tenía un proyecto que terminar y lo llevaba a más de la mitad, mejor lo terminaba y podía dormir en su descanso, si, eso sonaba bastante bien, además, compartía clases con Hunk todo el día y él no lo dejaría dormido en el aula.
Para cuándo llegó a su escritorio, solo estaba en boxers, azules por supuesto, es su color favorito, y se estiró sintiendo la herida crujirle de forma pegajosa, no se preocupen, ya la había limpiado, pero no evitaba que se formara esa costra gelatinosa y amarillenta a su alrededor, era asqueroso, sería una tortura usar su ropa mañana.
Bueno, excepto por su chaqueta, sería buen día para mejor usar su sudadera negra de nuevo, porque la verde la traía Keith...
Mullet Kogane llevaba su chaqueta verde calientita, cómoda y sobre todo, impermeable... Era un idiota, pero en fin, se la había prestado y él la necesitaba más, y no era tan especial fuera de ello.
Su proyecto era acerca de arañas, que irónico, cuando fue al laboratorio de visita hace unos meses había decidido hacer su proyecto acerca de la araña Euoplos dignitas, una araña extraña y jodida, ahora mismo le irritaba pensar en arañas, más porque sobre su escritorio, en un disco de muestra de laboratorio tenía a esa araña azúl y rojo que lo había mordido durante la visita y lo acompañó hasta su casa.
— A este punto, ¿Debería agradecer o maldecir?
Un bufido salió de su boca y mejor siguió con la entrega del proyecto, porque bueno, tenía que acabarlo de todos modos y haciéndose el enojado con una arañita muerta no iba a conseguir nada.
Si, acabo de decir "araña azúl y rojo" ¡¿Y saben quién más son azúl y rojo?! Ese mullet y yo, definitivamente mi nuevo traje no llevará nadita de rojo, nada! Nada de nada!
...
— Lance, tienes una A+ en tu trabajo
Lance pareció feliz al escuchar la calificación de su trabajo, días después de entregarlo y pensar que tendría una B+ o algo así, pero se juzgó demasiado pronto.
— Supera eso Kogane
Eso fue lo que se dijo a sí mismo, y Hunk pareció escucharlo porque le hizo una mueca de desaprobación muy notoria, y luego Lance se cubrió la boca, ¿Cómo podía decir esas cosas cuando Keith estaba en una mala situación? Durante esos días Keith y él no volvieron a hablar demasiado, solo fue Keith devolviendole su chaqueta verde a Lance el día anterior y dándole las gracias, de hecho, se la había llevado a lavar a una tintorería.
— Keith... Te quedas al final de la clase por favor.
Eso fue lo que le indicó a Lance que había dos probabilidades, la primera es que Keith reprobó o simplemente no lo entregó, porque no parecía preocupado, de hecho se miraba que él sabía lo que se venía porque ni siquiera se movió, Lance lo podía sentir detrás de él y estaba tranquilo y seguramente mirando por la ventana.
— Hunk, tienes una B+ — Y Hunk gritó porque no reprobó.
— Pensé que iba a reprobar ese trabajo... — En su asiento, Hunk se derritió sobre su escritorio porque estaba tan aliviado y Lance se burló de él.
Porque Lance era un genio y a Hunk no se le ocurría pedirle ayuda... Bueno, sí lo hacía, pero Lance ya se desgastaba demasiado siendo el hombre araña, y siendo su amigo no iba a cargarle más la mano.
Luego de salir de con el profesor, Keith se maldijo arrugando la hoja de su proyecto, detestaba sentirse de ese modo, Shiro apenas había despertado esa madrugada y se olvidó por completo de entregar su trabajo, el profesor le dejó pasar la situación al final con una B+, pero estaba enojado porque se sentía frustrado.
Traía la cabeza dándole vueltas, muchas vueltas de hecho, lo de su hermano, pagar el hospital, la colegiatura y además tenían que buscar departamento, reponer las cosas y ver lo del seguro, y ahora con Shiro despierto sería más rápido y fácil. Keith era una persona que se guardaba lo que sentía, desde siempre fue de esa manera, pero tenía tantas ganas de tirarse al suelo a llorar...
Cuando llegó al hospital con Shiro, resultó que estaban limpiando sus quemaduras y cambiando vendajes, Keith decidió irse al techo del hospital, en la azotea para recibir algo del frío viento en el rostro, respirar algo helado quizá lo podría despertar un poco. Metió las manos en su bolsillo y acarició lo que tenía ahí guardado, eso también traía dándole vueltas en la cabeza.
Lance había estado en su cabeza esos días, según Keith, había intentado hacer que Lance dejara de gustarle, pero jamás lo logró, ¿Razón? Pues... Que en realidad cada cosa mínima que Lance hacia, era de corazón, con una sonrisa alegre, entusiasta... Y aunque sabía que no le caía bien, seguía ahí con ese moreno cubano en la cabeza. Idiota.
No pasaron ni siquiera cinco minutos cuando escuchó las patrullas ir a toda velocidad por la calle de enfrente, podía verlo todo en cámara lenta, sobre todo cuando el hombre araña llegó a la escena detrás de las patrullas, se veía jodidamente diferente y sexy, traje azúl y blanco, una sudadera azúl marino encima, llevaba una cadena en el cuello, en realidad se veía bastante bien de ese modo.
Y Keith pudo haberse seguido comiendo al héroe con la mirada si no fuera porque sintió un tirón en su mano, lo vió en cámara lenta, una telaraña que seguramente iba a tomarse del borde del edificio para seguir balanceándose terminó por joder a Keith cayendo en su cuerpo, y oh no...
Jamás en su vida había gritado con tanta fuerza, y bueno, es que nunca había sido jalado por un héroe desde un hospital de 16 pisos de alto y ser atrapado en el aire por unos fuertes brazos y un héroe con un olor a coco y playa...
— ¡¿Pero qué carajos?! — Keith se aferró con mucha fuerza al héroe arácnido, que siguió avanzando con Keith en brazos sin importarle mucho llevarlo encima.
— ¡Perdóname, en serio, pero no te ví! — Lance estaba aferrado a Keith mientras perseguía las patrullas.
Y al final solo tuvo que aterrizar en un edificio, lanzar una telaraña que atrapó al auto que huia de las patrullas y se tranquilizó la situación.
— Ay por... Mierda, ¡Dios! — Keith seguía aferrado al héroe, mismo que parecía inquieto.
— Hey hombre, está bien, todo está bien, deberías tener más cuidado... Ja — Claro que Lance iba a bromear ahora mismo, sintió a Keith separarse lentamente y verlo con una cara de gato huraño, si, definitivamente Keith. — Ya, lo siento, no te ví, pero te atrapé.
— Fuiste quién me tiró en primer lugar
— ¡Pero te atrapé!
— ¡Fuiste quién me tiró!
— Me voy ya pues... — Y el hombre araña no pudo avanzar porque fue detenido por las manos de Keith... "Sus manos son blancas y delgadas" Fue lo que pensó cuando las vió de cerca, nunca lo había notado. — ¿Sí?
— Regrésame al hospital, no voy a caminar cuatro calles — Lo agarró determinado a obligarlo a devolverlo.
Lance no debió haber accedido en primer lugar, y ahí estaba, porque ¿Qué probabilidad tenía con encontrarse con Keith? Acababa de terminar su fabuloso traje nuevo, salió y encontró una persecusión, así que de inmediato fue a atender la emergencia.
Y en su pobre defensa, Lance estaba demasiado distraído presumiendo a sí mismo su traje nuevo, que no había notado a Keith ahí, de hecho, se preguntaba si era gracioso o no el haber casi matado a Keith ese día.
— ¡Agárrate fuerte chico! — De hecho, Lance estaba intentando fingir la voz para evitar ser reconocido.
— ¡No me vayas a soltar! — Y Keith estaba lo suficientemente asustado como para no pensar en ello.
Keith estaba aferrado como gato a él, y el héroe estaba aprovechandose de aquello porque se divertía de ver esa faceta en el azabache. Era divertido de imaginarse en esa situación con él.
Llegando al hospital, Lance dejó a Keith en la azotea, estaba sonriendo debajo de la máscara, porque el chico estaba con su mullet despeinado y rizado por todo su rostro, la ropa desarreglada y un ceño fruncido de las mil muertes, si una mirada pudiera apuñalarlo, serían esos ojos violetas, eran violetas, Lance siempre pensó que eran lentillas porque Keith era de alguna moda exótica asiática, pero si eran violetas, que curioso, y lindo, definitivamente.
— Yo eh... Me tengo que ir, nos vemos... ¡Que se mejore! — Lance entró en un pánico incómodo así que se tiró del borde y salió con su telaraña a toda velocidad a revisar si había algo más que pudiera hacer.
— ... Idiota — La sonrisa de Keith se hizo grande al verlo alejarse, metió las manos en su sudadera roja y prefirió irse al interior del hospital, seguramente ya habrían terminado de limpiar los vendajes de Shiro y cambiarlos.
¡Osea sí! Ejem, disculpen, estoy aquí literalmente siendo el maldito hombre araña salvando gente ¡¿Si?! Nada de malo con eso! En serio, nada extraño!
...
- Oye Mcclain, necesito que te encargues de tomar las fotografías de este año para el inicio del periódico escolar, ¿Te puedes encargar de tenerlas listas para el miércoles? - Oh sí, Lance era el fotógrafo designado de la escuela y era bastante bueno en lo que hacía.
Sin embargo, ahora recordaba haber dejado ese pasatiempo, desde hace bastante que no tomaba fotos porque ser el hombre araña es sorprendentemente agotador, ¿Saben? Salvar gente, salvar el semestre, era más aterrador que cualquier villano con el que Lance se haya tenido que enfrentar alguna vez.
Y eso que ha detenido villanos muy locos y extraños, como por ejemplo, a finales del año pasado tuvo que pelear contra un reptil que resultó ser nada más ni nada menos que Coraán, un científico algo loquito que para colmo era el tío de su ex crush, Allura, fue muy loco todo eso, y el hombre sigue vivo y como nunca nadie se enteró de su identidad gracias a Lance, pues está libre pero vigilado constantemente.
Han pasado un par de meses, bueno, muchos meses desde que es un héroe, y las cosas a su alrededor se están volviendo locas, en el noticiero están dándole cazas con "La mejor fotografía del hombre araña será puesta en primera plana" y ha tenido gente siguiéndolo por todos lados.
En segunda, las deudas, su tío Ben era claro un gran hombre, pero era viejo y su pensión era lo que ayudaba en casa, la tía May era algo mayor así que su capacidad de trabajar se limitaba a hornear y vivir de aquello, además de trabajar en una florería de medio tiempo, Lance había conseguido un trabajo de medio tiempo también, lo que tuvo que reducir al hombre araña en las calles y el crímen subía de nuevo.
También esta situación extraña con Keith, porque había estado evitando tocar este tema consigo mismo, pero poniendo un nombre, tenía un debate entre si lo odiaba o si le gustaba tenerlo cerca, porque Keith era un ogro amargado, pero se lo había topado muchas veces siendo el hombre araña (Aunque vamos a admitir que Lance de alguna manera lo buscaba siempre con la mirada) y Keith era completamente diferente... Le sonreía, ¡Le sonreía por amor a Dios! ... Y era una sonrisa encantadora, ¿Pero siendo Lance? Bueno, Lance en realidad se ponía a la defensiva así que nunca tuvo oportunidad de hablar muy bien con él.
- No tengo tiempo para eso, saben que tengo un trabajo- Lance se escuchaba agotado, estaba en el pasillo cuando lo interceptaron, venía Hunk a su lado y Pidge, una amiga con la que compartía algunas clases desde que inició el año.
- Eres el fotógrafo de la escuela, además, te vamos a pagar
Eso despertó a Lance lo suficiente como para detener su andar y voltear a verlo.
- ¿Cuánto?
- Veinte dólares y será un par de horas.
Bueno, era lo que le pagaban la jornada completa de su trabajo, así que ganar eso en unas horas sería fácil.
- Bien, lo haré, traeré mi cámara mañana.
- ¡Genial hombre!, ¿Sabes? Tomas muy buenas fotografías y necesitas dinero, deberías de intentar fotografiar al hombre araña, seguro y consigues dinero.
Lance se detuvo en su cabeza un segundo, y luego miró muy en el fondo si sería fraude tomar fotos de sí mismo en increíbles e inhumanos ángulos con una calidad intensa y pedir dinero a cambio de esto.
Era una completa falta de moral aprovechar de que eras el hombre araña y fotógrafo, pero por otra parte era el destino quién te orilla y te lo pide a gritos, ¿Cierto?
- Son basura
- ¿Qué? ¡No! Mire los ángulos, son las mejores fotos que han tenido, ni siquiera se comparan a la última fotografía que estuvo en el periódico ayer - Lance estaba indignado, tenía buenísimas fotos que sacó hace un par de días, sacó una cita para venir al edificio y ahora ese viejo le decía que era basura.
- ¿Y qué? No me sirven
Lance estaba por estrangularlo cuando una mujer apareció en la oficina del hombre.
- Señor Jamerson, tengo a los editores en línea, preguntan sobre las fotografías del encabezado.
El hombre de bigote tomó las fotos de Lance entre sus manos, jugando posiblemente con su ego, y Lance estaba claramente a nada de mandarlo a la mierda, sino fuera porque necesitaba el dinero.
- Y el último fotógrafo renunció, dice que no soporta su actitud con las fotografías del hombre araña.
- ¡Ya entendí! ... Niño ¿Tienes empleo?
- ¿Yo? Pues-
- ¡No importa, estás contratado!
Lance estaba en blanco, y felíz, porque cualquier cosa que le pagaran siendo fotógrafo sería mil veces mejor que el sueldo que recibía de repartidor en esa pizzería de quinta.
- Claro señor, muchas gracias, ¿Cuánto por las fotografías?
- Cinco dólares por todas.
- Me niego, es muy poco, ¿Sabe lo que tuve que hacer para tomarlas?
- Tómalo o déjalo niño
- Iré a otra editorial entonces
- Señor, siguen al teléfono los editores.
- Me lleva... ¡Bien! Cincuenta dólares, Doris házle un cheque a este niño y dale una tarjeta para que trabaje, y tú, más te vale tener buenas fotografías cada semana o te despido.
Si, Lance jamás se hubiera imaginado que la situación iba a terminar de ese modo, le iban a pagar técnicamente 100 dólares a la semana si se esforzaba mucho con el trabajo, y eso valía la pena totalmente.
Cuando llegó con la noticia ese día, su tía estaba al borde del llanto, pero se negó a recibir todo el dinero de Lance, por lo que en teoría, Lance se quedaría con 30 dólares de esos 100, y 70 serían para su tía, y estuvo de acuerdo porque eso ya era suficiente ayuda.
Su día mejoró de la nada, así que por fin pudo volver a comer el almuerzo en la cafetería sin que Hunk le dijera que él invitaba, o sin que Pidge le llevara algo, ella se había vuelto tan buena amiga esas semanas que se juntaban todos en su casa a jugar videojuegos cada que Lance tenía al menos una hora libre en el día.
Lo juro por todo, que si vuelve a decir que mis fotografías son basura, ¡Lo ahorco!
...
Lance McClain llevaba aproximadamente año y medio siendo el gran hombre araña, el vecino amigable y confiable que amaba la ciudad de New York, sin embargo, no toda la travesía había sido tan buena como se esperaba, y su entorno se volvió cada vez más complicado de describir y tratar.
En estos meses habían salido villanos de quién sabe que cómic extraño, luego consiguió trabajo fotografiandose a sí mismo, lo cuál no dejaba de sentirse como un fraude, sobre todo cuando veía el cheque de dinero llegar a él, y finalmente, descubrió que Pidge era hija de un gran científico con una enorme compañía y había llevado a Lance a hacer unas visitas, pues para Lance, ir a un laboratorio de esa magnitud era un sueño hecho realidad, o mejor aún, pudo haber llorado de la emoción.
Ahora mismo su vida se resumía en esto: Se levantaba a las cuatro de la mañana para llegar a la escuela temprano y hacer toda su tarea, estaba en la escuela, dónde también tenía que acomodar su tiempo para ser fotógrafo así que de forma constante no comía en el almuerzo, salía de ahí para irse a trabajar en el gran laboratorio, luego al salir iba a patrullar y tomar algunas fotografías de sí mismo como el hombre araña, llegaba a casa a eso de la media noche o una de la mañana... Y su rutina se repetía de manera constante claro.
Lo cuál nos lleva al siguiente punto, Lance es un niño... Bueno, tiene casi 18 años ahora, pero es un niño, está tan agotado que cuando tiene tiempo "libre" es cuando está patrullando las calles heladas de la ciudad y no hay algún villano o ladrón, el crímen había vuelto a bajar desde que acomodó su rutina.
Era difícil ser él, pero no dejaría de ser él mismo por nada en el mundo, porque además, había algo muy lindo de vez en cuando, por las noches, ciertas noches, podía hacer algo divertido y coqueto de lo cuál se arrepentía un poco después.
- Pensé que estabas demasiado ocupado estos días - Keith estaba en un pasillo oscuro, fumando, porque Shiro lo asesinaría si lo viera fumar de esa manera.
- Bueno, el crímen está en todos lados, pero creo que veo un criminal ahora mismo - Lance, bueno, el hombre araña, estaba ahora de cabeza, frente a Keith Kogane, viendo cómo ahora apagaba el cigarrillo y lo tiraba a la basura.
- Lo he apagado, supongo que es suficiente.
- Lo dudo mucho - Esto se volvió tan natural entre ellos, que Lance llegó a creer que era alguna ilusión suya, todo comenzó unos meses... Un año? Atrás, si, atrapó a Keith en el hospital, sí, después de eso lo veía de lejos y Keith le sonreía cuando era el hombre araña y sí, desde entonces al menos una vez por semana pasa por ese pasillo porque sabe que Keith adora fumar ahí y se queda coqueteando unos minutos, para después irse felíz.
Cómo si aquello encendiera algo en Lance que lo volvía energético toda la semana y después de eso tenía que volver para tener un poco más.
- ¿Debería tener miedo de que el hombre araña me lleve preso? - Keith se acercó al hombre enmascarado, fue la primera vez que se acercó de esa manera.
Keith debía de admitir una cosa, esto era extraño y caliente, en la escuela Lance a veces lo veía, se sonreían y seguían de largo, ambos tenían esa rutina, sin embargo ahora mismo, cuando era Spiderman, Keith lo sentía tan cercano, tan cerca suyo...
Y oh, Keith en realidad sabe que Lance es el hombre araña, lo sospechó cuando pasó lo del hospital, ese timbre de voz alterado solo lo escuchaba en Lance, además de que había escuchado alguna vez alguna grosería en español y ese acento en la voz del hombre araña tan sexy y latino, luego el olor a coco y playa y finalmente, ese papelito que encontró en la chaqueta verde de Lance la vez que le prestaron la prenda de ropa.
Metió las manos en los bolsillos y encontró el papelito, lo iba a tirar pensando que era algún envoltorio, pero se divirtió en ver el dibujito de un gato en el papel, con tinta amarilla, y Hunk era el único ser humano que escribiría con tinta amarilla. Supuso era una conversación entre Lance y Hunk y era importante así que la guardó.
Vaya fue su sorpresa al verse curioso respecto a lo que había al reverso del papel, y como la curiosidad mató al gato, pero Keith no es un gato, entonces lo leyó.
Casi se le cae la mandíbula, sin embargo no pensó tan seriamente en creelo, quizá era una broma interna, o algo extraño, quizá solo fue el shock el que no lo dejó creelo, pero cuando se lo encontró en el hospital se dió por vencido, y lo aceptó.
A él le gustaba el hombre araña, porque ese héroe era Lance McClain, y él amaba a Lance.
- A bup bup bup bup - Lance levantó su mano y cerró sus dedos mientras hacía dicho ruido,intentando callar a Keith y mantenerlo lejos, se asustó un poco porque Keith jamás había dado un paso hace él. - Me refiero, ¿Podría? No lo haré, mírate, si te llevo a la cárcel, esa cara tan linda no sobreviviría.
Keith se rió por aquello, ya lo había escuchado llamarlo "Lindo" o "Bonito" y al inicio se sentía extraño, recordó también cuando le dijo "No te lo digo de manera extraña, pero tienes una belleza muy femenina" y Keith ese día le preguntó a Shiro... Se sorprendió cuando Shiro le respondió con un simple "La primera vez que te ví, pensé que eras niña", Keith no se volvió a cuestionar al respecto.
- ¿Crees que no me podría defender?
- No, solo creo que sería irresistible para algunos el tenerte cerca - Lance seguía de cabeza, frente a Keith, a un par de pasos ahora
- ¿Cómo quien? - Keith dió un paso más, casi por inercia, Lance se acercó un poco también, estaban a la altura del rostro del otro, tan cercanos...
Lance no se encontró sorprendido con su respuesta - Como yo - Una de sus manos enguantadas se acercó para acariciar el rostro de Keith, cuánto daría por poder tocarlo sin utilizar ese traje... Había intentado acercarse a Keith siendo Lance, tantas veces y siempre era lo mismo, solo podía sonreírle y tanto era su pánico que se iba de largo.
Keith cerró los ojos en ese instante, solo un par de segundos, porque se encontró con la mano de Lance acariciando su labio inferior, ¿Era una invitación? Levantó su mano también, para tomar el borde de la máscara de Lance, y de inmediato se hizo hacia atrás.
- ¿Puedo?
- ... No, la máscara se queda - Su voz fue firme y suave
- ¿Y si solo son los labios?
Lentamente, Lance volvió a acercarse, y esta vez, las manos de Keith pudieron recorrer la máscara hasta la nariz, no estaba sorprendido de ver ese tono canela lleno de pecas y lunares, sus labios finos y algo resecos por estar trabajando tantas horas, y Keith, sintió que todo fluyó después de eso.
Sus labios se juntaron en un beso suave, acariciaba las mejillas de Lance y besó sus labios tanto tiempo como fue posible, tan tranquilo de inicio, y fue la lengua de Lance la que comenzó un beso intenso y demandante, Keith no pudo ni siquiera fingir que no era bienvenido.
El beso se hizo demandante, extenso, las lenguas estaban juntas, los labios húmedos por la saliva de ambos jóvenes y el olor a cigarrillo de por medio, combinado con menta, Lance acostumbraba comerlas seguido cuando patrullaba y Keith, Dios, Keith estaba jodido con ese beso.
Pero tan pronto como subió de intensidad, también bajó, se separaron dejando al cuerpo del otro extrañando el calor ajeno. Lance acomodó su máscara de inmediato, Keith se tapó la boca incrédulo por lo que acababa de ocurrir.
- Lance- ...- Keith le llamó, pero el otro parecía en trance.
- Yo... Me voy - Lance se marchó de ese lugar, dejando a Keith solo, sin embargo, tenía algo mucho peor en la cabeza... Bueno, tenía muchas cosas en la cabeza.
Primero que nada, BESÓ a Keith Mullet Kohane, número dos, lo había besado de lengua y número tres, casi se le olvida que está en un callejón y que no es Lance, era el hombre araña, quería agarrar a Keith y besarlo hasta morir.
Así que mejor huyó.
Ni siquiera se debió haber dado cuenta cuando Kaith le llamó por su nombre.
¿Hola? Si, estoy intentando tener un momento a solas aquí, así que Bye... Por cierto ya sé lo que están pensando, ¿Cómo puedo besar a la aparente amor de mi vida y después huir como un cobarde? ... ¡Pues soy pendejo, es todo!
Continuemos...
...
Un mes, exactamente un mes había pasado ignorando a Keith, no solo en la escuela, cuando salía a patrullar también intentaba buscarlo, y no, no para acercarse, era para evitar ser visto por Keith, estaba tan jodido con ese tema, no podía evitar sentir que algo estaba muy mal.
Y todo comenzó porque hace unos meses, había pasado algo que hizo a Lance sentirse agobiado. El problema fue Hunk, algún villano lo miró alguna vez hablando con él mientras estaba patrullando y casi asesinan a Hunk ese día, y nada resultó mal después de eso. ¿Pero y Keith? Si él se relacionaba con Keith pasaría algo peor.
Quería pensar que solo tenía que acercarse ahora como Lance, si le gustó como el hombre araña, también le gustaría siendo Lance, ¿No? Pues no era tan sencillo, porque Lance era increíble y últimamente había destacado en la escuela, había mejorado socialmente pero Keith, solo parecía tan lejano a él...
Y durante este mes, la primera semana Keith lo había intentado buscar y hablar con él, pero estaba tan agitado que lo ignoraba y se fue de largo... Después de eso, Keith ya no lo volvió a buscar, y Lance... Se derrumbó de una manera en que no pudo poner palabras a su corazón.
...
Para cuando Lance se graduó de la escuela, ya había conseguido un empleo en el laboratorio del padre de Pidge, llevaba alrededor de dos años trabajando en el laboratorio, con un sueldo medianamente decente pues apenas era un aprendiz y tenía trabajos sencillos (Si puede llamarse así, porque en realidad era un trabajo difícil y tedioso), ahora mismo vivía solo, decidió eso porque no quería poner en riesgo a su tía que cada noche se preocupaba más por él y su horario de llegada. Le seguía mandando dinero a su tía, seguía siendo el hombre araña y trabajaba todavía en el periódico fotografiando... Bueno, al hombre araña.
Su vida sonaba bien, ¿No? ... En realidad, no podría ser peor ahora mismo. Estaba en medio de una patrulla nocturna cuando lo miró... Ahí estaba, reconocería ese cabello largo y alborotado dónde fuera, esos ojos violetas enormes y su piel blanca, ahora adornada con uno que otro tatuaje. Pero no venía solo, a su lado estaba un hombre un par de centímetros más alto que él, cabello castaño y bien arreglado, su ropa se veía costosa y ese reloj, Lance juraría que ese reloj costaba más que todo lo que había ganado en ese año trabajando como esclavo.
Su corazón estaba agitado, quería correr detrás de Keith, jalarlo a sus brazos y gritarle a ese hombre que se alejara, pero no podría, no después de haber abandonado tan de golpe a Keith, de sacarlo de su vida... Keith seguramente lo detestaba ahora.
- No... Detesta al hombre araña...
Ese pensamiento salió de sus labios tan pronto como cruzó por su cabeza, Lance no tendría porque explicarle nada a Keith, porque Keith no sabía que él era el hombre araña, eso era perfecto, en su cabeza sonó perfecto, así que tan pronto como pudo, fue a un callejón para cambiar su ropa, un pantalón algo viejo, una sudadera azúl y un gorro a juego, y corrió tanto como sus largas piernas lo permitieron.
Los alcanzó apenas unos minutos después, Keith estaba hablando con ese hombre, y los dos estaban riéndose, ya había escuchado algo al respecto, ese hombre se llamaba James Griffin, hijo de un alto mando del ejército, un hombre famoso, y su madre era una actriz de primera clase, definitivamente James era un maldito cuna de oro.
Y Keith, lo que Lance pudo saber por aquí y allá (Sobre todo porque Hunk llegó a mencionar cosas de Keith algunas veces) era que después de graduarse se había vuelto modelo, de hecho Lance pretendía ignorar el hecho de que había muchos carteles de Keith por todos lados, hasta en las revistas de moda de las casetas en la central de trenes, Keith en todos lados.
Esos dos estaban saliendo, o eso era lo que decían los medios, Lance por un segundo dudó de sí mismo, apenas tenía un pequeño departamento, su ropa era vieja y Keith era tanto... Pero esa siempre fue su conversación, siempre se limitó a hablarle porque pensó que Keith era mucho, Lance era un maldito héroe, había salvado miles de vidas, y no iba a sentirse menos, no ahora y no con Keith Kogane.
- ¡Keith! - Lance gritó cuando lo tuvo a unos pasos de distancia.
- ¿Lance? - Y él, se volteó apenas escuchó la voz del hombre, se encontró con unos ojos azules, una piel canela llena de pecas y lunares que hacía mucho tiempo no veía tan de cerca, ahora tenía algunas cicatrices en algunas partes de su rostro, apenas visibles, una encima de su labio y otra en su ceja... Aún así, Lance se veía tan bien
- ¡Si! Yo... Bueno, te miré, me refiero, te veo siempre, estás en todos lados, ¡Te veo en los carteles y demás! Se ve que te va súper, entonces dije ¡Wow, Keith está ahí! Y bueno... Yo... Yo no... ¿Hola? - Se dió cuenta de su maldito nerviosismo muy tarde, porque tanto Keith como el otro hombre se veían confusos.
- Eh... Claro... ¿Supongo? - Keith no entendía porque Lance lo buscó, ¿Por qué ahora? ... Después de todo ese tiempo... Había pasado, ¿Un año? Dos años... Dos vacíos años sin ver esos ojos...
Para Keith también fue una maldita tortura, quizá no veía directamente a Lance, pero si veía al hombre araña, había visto cientos de niños con su disfraz en halloween, o pósters por las calles, en las noticias, revistas, hasta había mercancía del hombre araña... No iba a admitirlo, pero tenía varias cosas del hombre araña en su casa, guardadas como un recuerdo de algo muy lindo, a veces hasta guardaba recortes del periódico donde se capturaba tan bien su escencia, y le daba algo de gracia leer "Lance McClain" en el encabezado de la fotografía por ser el fotógrafo encargado del artículo.
- Bueno... Solo, quería verte, de cerca...
- Oh, bueno... - Keith iba a dar un paso, pero la mano de su acompañante lo regresó a la realidad, y también un leve raspón de garganta - Oh, Lance yo, él es James Griffin... Es...
- Prometido, su ahora prometido - James no parecía molesto, solo curioso, nunca conoció algún amigo de Keith - ¡Oh! Espera, Lance, ¿De Lance McClain? El fotógrafo! Eh estado intentando contactar con mi tío todo el tiempo y siempre está ocupado, ¡Mi tío es el señor Jamerson! Es una casualidad terrible, quería saber si podrías fotografiar un evento dentro de una semana
Lance estaba en blanco, procesando y fue su inerte inconsciente el que respondió - Un gusto, claro, solo dime dónde y ahí estaré - Su sonrisa era tan falsa, extendió su mano para saludar a James por compromiso, que maldita putada. - Felicidades por cierto, no tenía ni idea.
- De hecho acabamos de salir de cenar y acabo de preguntar, es increíble, ¿Verdad cariño? - Keith estaba tan vacío como Lance, se veía... Lejano - ¿Cariño?
- ¿Qué? Ah, si, yo solo, sigo en shock, estaba muy emocionado y me fuí - Keith miró directamente a Lance un par de segundos, pero fue suficiente tiempo para que Lance supiera lo que esos ojos decían... "Es muy tarde"... - Lance, ¿Podemos hablar en otro momento? Es que...
- ¡Claro! No, en serio, de haber imaginado que estaban en tan romántico momento no hubiera interrumpido, una disculpa y felicidades, le diré al señor Jamerson que te extienda mi número de contacto y estaré en el evento! Otra vez felicidades y nos vemos Keith...
- Nos vemos Lance - Le costó verlo irse, le costó quedarse al lado de James y ver cómo Lance metía las manos a su sudadera y se iba caminando, lo conocía tan bien para saber que estaba apretando sus manos ahí dentro, tan fuerte que seguramente sus nudillos se veían blancos... Keith tenía tantas ganas de llorar.
- ¿Todo está bien amor? - James tomó su rostro con cautela, solo para encontrarse con una mirada triste, y pensar lo que esos ojos transmitían, hizo que él corazón de James se sintiera pesado - ¿Sigues aquí conmigo?
Keith, de alguna manera entendió esa última pregunta - Si... Estoy... Estoy aquí contigo - Los brazos de Keith rodearon el torso de James, un abrazo reconfortante, que de pronto se sintió helado, se sintió... Mejor dicho, no se sintió como Lance, no olía a Lance, y jamás volvería a ser Lance...
Y no lo malentiendan, Keith amaba mucho a James, lo conoció hace dos años cuando recién salió de la escuela, una persona literalmente había jalado a Keith dentro de un estudio de fotografía diciéndole que era hermoso, atractivo y bonito, y esa palabra le trabajo recuerdos, así que por curiosidad se quedó. El trabajo fue sencillo, lo arreglaron, le colocaron ropa elegante y lo pusieron al lado de James para una sesión de fotografía colaborativa con una marca pequeña.
Keith estuvo solo en el lugar y momento correcto, y a partir de ahí, su carrera de modelo comenzó, se sintió bien de pensar que estaba cómodo, él jamás había encontrado pasión en absolutamente nada y se sorprendió por hacer esto tan bien, inclusive Shiro fue parte de esto y ayudaba a Keith a cuidarse, hacer ejercicio, sus dietas, contratos, todo, y todo eso lo llevó a seguir hablando con James, que se vió interesado en Keith desde que lo miró entrar con sus ropas alborotadas y el cabello esparcido por su rostro bonito.
Comenzaron a salir poco después, eran citas bonitas, algunas lujosas y otras sencillas, salían a caminar o iban a la playa, a veces a restaurantes costosos o galas. Y todo resultó en ambos enamorados... Para ser honestos, Keith tenía mucho tiempo de no sentirse tan amado, Shiro lo amaba, pero era su hermano, al menos Keith pensaba que Shiro lo amaba porque eran familia. ¿Pero James? Cada que Keith veía a James a los ojos, podía ver ese amor, cariño y comprensión, ¿Cuantas noches no se había quedado a su lado cuando se sentía como la mierda? O cuando Keith se sentía estresado, era James quien lo esperaba siempre con un chocolate caliente con una cantidad absurda de bombones y crema batida, con sus brazos extendidos esperando el calor de Keith... Todo se sentía tan cálido, pero doloroso también, porque...
Porque durante todo el tiempo que salió con James, nunca pudo olvidar a Lance McClain.
Y James, hablemos un poco de la perspectiva de James, porque ese hombre sabía mucho de Keith, más de lo que él pensaba, conocía sus gestos, era demasiado expresivo cuando hablaba, esos pucheros, o como cuando volteaba sus ojos cuando algo le parecía divertido pero estaba de malas así que ocultaba su risa, o cuando entrenaba y siempre al final tenía que ir a lavarse el rostro con agua helada porque si no él decía que le dolería la cabeza más tarde, o que Keith a veces olvidaba su dieta y tomaba chocolate caliente a escondidas y James era tan culpable como Keith, porque era un cómplice silencioso.
Pero si sabía algo más de Keith, era que, de alguna manera, podía sentir que se dispersaba cada que mencionaban al hombre araña, como si algo dentro suyo se moviera a otro sitio, cuando veía el color azul, el mar o alguna foto de tiburón ballena, él se veía tan disperso, algunas veces lo encontró oliendo velas aromáticas con olor a coco o playa, y sonreía de una manera tan cálida, una calidez que nunca fue para James.
Había pensado que quizá solo era la playa, pero Shiro le había dicho una vez que Keith jamás viajó al mar cuando era niño, luego creyó que era el color azúl y por eso se distraía con el hombre araña, con su traje llamativo en tonos azules y blanco, también, luego solo pensó que a Keith le gustaba el hombre araña y le daba vergüenza, a veces su pareja era algo infantil con algunas cosas, también James pensaba que fue porque vivió una dura infancia antes de terminar por ser adoptado en la familia Shirogane.
Pero cuando James miró a Lance marcharse, y sintió ese abrazo desesperado de Keith, lo entendió... Lo entendió mucho más de lo que alguien normal entendería.
James pudo reconocer un olor a coco en Lance cuando se iba, un llavero de tiburón ballena asomándose por el bolsillo de su pantalón, una sudadera azúl marino, y una camisa blanca debajo... En realidad una camisa de una tela muy particular, y su mente viajó mucho más allá, "Lance McClain, el único hombre capaz de fotografiar al hombre araña" ... Si él podía jurar algo ahora mismo, es que algo ahí cuadraba muy bien.
Eso James lo terminó de acomodar cuando estaban en casa, estaba recostado en el sofá, con Keith dormido sobre su pecho, podía tomar sus mechones negros de cabello ondulado y acariciarlos, sentir el rostro pálido de Keith entre sus dedos y ver esa tranquilidad con la que dormía, solo cuando dormía Keith se veía de ese modo tan suave, y James amaba eso también.
- Quizá solo estoy yendo muy lejos - Un suspiro suave salió de James, antes de solo dejar un beso en la frente de su amado y abrazarlo hasta dormirse a su lado.
Pues primero que nada, awwww, en segunda ¡Acabas de robarte al amor de mi vida! Maldito desgraciado mal cliente, te dejaría colgando de un techo si pudiera.
. . .
Para la siguiente semana, Lance estaba ahora en casa de Hunk, resulta que aunque era solo un fotógrafo, debía de ir bien vestido, y eso Jamerson se lo había dicho hace UNA hora, así que corrió a casa de su mejor amigo, dónde Pidge había llegado a la par con un traje para Lance.
- ¡Deja de moverte ahí! - Pidge sostuvo las manos de Lance, que insistían en desabrochar el botón de arriba en su camisa negra de vestir. - Te quejas y todavía falta la corbata.
- Nunca tengo que vestirme formal, te juro que esto ahorca más que mi traje - Pidge descubrió que Lance era el hombre araña hace un año, de la manera más humillante posible.
Lo encontró en la habitación de Hunk, medio desnudo, mientras Hunk intentaba quitarle el traje a tirones, porque Pidge había llegado sin previo aviso al departamento, fue mucho mejor admitir que Lance era el superhéroe a explicar el porque Hunk estaba tan desesperado intentando desvestirlo, en serio, Hunk hasta tiró a Lance sobre la cama y trataba de arrancarle los pantalones.
- Amigo, no puedo creer que hayas aceptado el trabajo - Hunk estaba planchando el chaleco de Lance, uno azúl marino satinado, el traje era formal, elegante y muy Lance.
- ¿Si? Yo tampoco, ¡No puedo creer que tendré que ver a James y fingir que todo está bien!... ¡Mientras seguramente va agarrando a Keith de la cintura y lo trae consigo a todos lados presentándolo a la sociedad con cosas como "Miren, este es mi prometido Keith y nos amamos"! - Si no estuviera peinado (Y Pidge lo asesinaría si se despeina) habría tirado de su cabello con fuerza.
- Bueno, en parte, creo que te va a servir como terapia de exposición o algo así- Pidge terminó por fin con los arreglos de su traje, y dejó a Hunk para que le pusiera el chaleco a Lance y también el saco negro encima. - Ya sabes, como un balde de agua helada.
- Olvídalo, tengo cosasas serías en las que preocuparme y yo sigo aquí, pensando en un hombre que se va a casar con alguien más, y que nunca fue nada mío... ¡Ni siquiera sabe que tuvimos algo! Porque ese "algo" fue con el hombre araña, seguramente piensa que soy un tarado que le habla después de ignorarlo en la escuela.
- Bueno, si lo pones así, suena terrible, pero Pidge tiene razón... Es como por ejemplo, cuando en la escuela te gustaba Allura y dejaste de sentirte mal cuando la viste feliz con Romelle, y ahora adoras a Romi!
- ... Supongo, ojalá que no pase nada incómodo, porque me mato!
Y Lance nunca creyó en el universo, o directamente mucho en Dios o cosas así, pero ahora mismo juraba que si algo existía, lo escuchó y decidió burlarse de él de la manera más descarada posible.
Porque estaba ya en esa fiesta, había tomado varias fotografías y un par de copas, estaba súper feliz y de pronto, una mano le tocó el hombro, bueno la mano de JAMES le tocó el hombro, aunque venía solo, sin Keith, e invitó a Lance a tomar un trago afuera con él.
- ¿Entonces es así? - Lance habló después de estar tenso, llevaban como dos malditos minutos (que parecían horas) en silencio.
- ¿Así?
- Las grandes fiestas me refiero, de niño vivía en un barrio pobre, pero con edificios muy altos, de lejos se veía la ciudad central con bonitos lugares amarillos, siempre pensé que se veían muy bonitos - Levantó sus hombros, recordando aquello, poco hablaba de su infancia y ahí va a decirle eso a alguien como James.
- Bueno, crecí tanto en esto que alguna vez pensé que me gustaría vivir en un lugar lejos de gente que te mira los zapatos antes de verte el rostro - James dejó de lado su copa, divertido con Lance, parecía una persona con un gran carisma. - ¿Dese hace cuánto conoces a Keith?
- Desde la secundaria, tomamos algunas clases juntos, pero supongo que nunca fuimos cercanos, así que fue una gran casualidad encontrarlo de nuevo - La voz de Lance estaba tan apagada como sus ojos, esa historia no era del todo cierta, James sabía que no, sobre todo porque la noche anterior le preguntó a Keith lo mismo.
"Éramos muy cercanos, pero un día creo que hice algo malo, así que se alejó de mí..."
Esa había sido la respuesta de Keith, y ahora escuchando a Lance... No era que James quisiera dejar a Keith, ¡Jamás dejaría a Keith! Si eso significara, que sería feliz a su lado, pero desde que el moreno apareció, Keith ya no lo abrazaba como antes, no buscaba sus ojos, cuando dormían juntos escuchó el nombre del moreno entre los labios adormilados de su pareja.
James jamás culparía a Keith por eso, pero su corazón estaba muy destrozado, a fin de cuentas, justo ahora, podía entender como se sentían ellos, con el corazón amando a alguien que no les ama... La única diferencia, es que ellos dos si se amaban de verdad pero no lo sabían.
- Escuché de Keith que sí fueron cercanos un tiempo... Perdón por meterme, es que Keith es importante para mí, y saber cosas nuevas de él... Me causa emoción.
La charla se cortó después de un simple "oh" de Lance como respuesta, ambos hombres se quedaron viendo al enorme patio, con un campo enorme de rosales, el pasto más perfecto que Lance haya visto jamás, y el sonido de la fiesta adentro, retumbando a la lejanía de ambos hombres.
Ninguno de los dos se atrevió a irse tampoco, Lance porque no quería ser grosero, y James porque sabía que si iba adentro y veía a Keith, comenzaría a llorar... Así que tampoco se marchó de ese sitio.
Fue solo cuando una luz extraña avanzó en el cielo hacia la mansión que Lance se alertó de inmediato, su sentido arácnido retumbó en cada fibra de su ser, "Peligro" y uno mortal se avecinaba ahora mismo, su instinto lo llevó a tomar a James entre sus brazos y tirarse al suelo cuando tuvieron que esquivar lo que sea que haya entrado a la mansión a toda velocidad.
Lance maldijo en todo su ser cuando decidió que no serviría llevarse su traje a una gala, y ahora estaba ahí, tirado en el suelo encima de James para protegerlo, perfecto, ahora le iba a deber un costoso traje a Pidge.
- ¡Sal de aquí!
- ¡Keith está dentro! - La mano de James se quedó firme sobre el hombro de Lance, porque este se veía disperso, los gritos dentro de la mansión no hicieron más que hacerlo sentir escalofríos. - Keith está dentro, por favor... - Esa súplica no fue lo que le había sacado de sus casillas, fue el grito de un hombre viejo lo que hizo a ambos voltear y casi correr al interior.
Había gente en el suelo, cubriéndose la cabeza del miedo, otros detrás de las mesas y pilares que adornaban la enorme mansión, pero en el centro, había un hombre con un particular traje negro, cabello blanco y una piel morada, que sostenía a Jamerson de la garganta.
- ¡¿Dónde está?! - Su voz sonaba tétrica y dura, también se sentía un ligero acento ruso en ella, Lance conocía a ese hombre, era un villano que había capturado hace meses atrás, un hombre que resultó víctima de su propio experimento de mutación y estaba capturando personas para experimentar en ellas y poder volver a la normalidad.
Lance lo encerró, debió escapar, pero ¿Qué hacía ahí?
- ¡No lo sé, las fotografías me llegan por correo! - Jamerson estaba aferrado a la mano del hombre, para evitar ser ahorcado en gravedad.
- ¡Mientes! Ese maldito fotógrafo debe de estar aquí, ¡¿Dónde está Lance McClain! - Arrojó al viejo contra el suelo, Lance sintió un enorme escalofrío cuando escuchó su nombre - ¡Sal de donde quiera que estés McClain, o comenzaré a asesinar gente, y esa sangre llevará tu nombre!
Lance estaba intentando planear algo, lo que sea, si iba ahí no podría defenderse, supuso que lo buscaba porque quería algo con el hombre araña, no sería el primero en pensar que Lance sabía quien era...
- ¡Sal ahora! - Lotor, comenzó a caminar de forma lenta, Lance seguía escondido detrás de un pilar con James a su lado, literalmente aferrado a él, tenía que buscar algo para moverse ya - Bien, si insistes.
Un suave quejido llenó la habitación un segundo después, los ojos de Lance se abrieron con rapidez por solo reconocer ese suave quejido.
Se asomó de inmediato y su cuerpo actuó por impulso, Keith estaba siendo agarrado de sus ropas por Lotor, Lance apenas tuvo tiempo de notarlo, pero lo hizo, Keith llevaba un traje rojo con encajes y detalles negros, resultaba su piel blanca, su cabello estaba acomodado y llevaba maquillaje para tonificar más su rostro, una belleza inigualable, un segundo bastó para poder apreciar todo eso de Keith, porque al siguiente, ya estaba siento tomado del cuello y Keith ahora estaba en el suelo, adolorido por el golpe.
- ¡Tú, maldito, dime ahora dónde está el hombre araña! - Lotor tomó con fuerza a Lance, la gente estaba comenzando a escapar, James había corrido para tomar a Keith y ayudarlo a salir corriendo del lugar.
Pronto la habitación lujosa quedó casi vacía, las mesas llenas de finos postres ahora se habían vuelto un desastre de desperdicio, James sostenía a Keith que negaba a huir de ese lugar, y Lance estaba a nada de asfixiarse, no podía revelar en frente de ellos que era el hombre araña, no ahora, no así, no podía, sobre todo porque si ese villano se enteraba, sería su final, el de sus amigos, su tía May estaría en peligro constante, ¡Todo estaría mal!
- ¡T-Te llevaré con él! - Apenas pudo manejar esas palabras cuando fue envuelto por un ardor abrazador en el cuello, y después impactó contra el duro y frío piso de la mansión - ¡Quedé de verme con él a media noche en el edificio central, dónde está un enorme cartel publicitario, ahí le tomo fotografías! - Lance retrocedió, era denigrante fingir estar asustado, y ahora todos creerían que era un bocón traicionero que se arrastraba por su miserable vida.
- ¡¿Y si no está ahí qué?!
- ¡Mátame! - Su voz sonó firme, decidida, y Lotor no tenía tiempo para desperdiciar ni ganas de cargar consigo a Lance en ese momento, ya sabría dónde encontrarlo después si decía mentiras. - ¡Mátame si no está ahí!
- ¡No! - Keith se aferró a su propio pecho, mientras James lo sostenía, evitando que se lanzara al frente.
Lance lo miró de reojo, suplicando en silencio que James lo sostuviera.
Segundos después, Lotor salió del lugar, abandonando a los tres hombres ahí. Keith seguía aferrado a James, ahora veía fijamente a Lance mientras se levantaba y sacudía su traje roto.
- Me encargaré de que no tengas problemas, vete - James había hablado hacia Lance, aún tenía a Keith entre sus brazos - Dile a mi chófer que te lleve a dónde necesites.
Lance se giró a verlo, directamente a los ojos, no entendía muy bien porque recibía tanta ayuda del hombre, si había sido el principal culpable de que esa gala saliera así de mal, y sobre todo, se sentía una mierda porque se enteró que la gala sería para revelar que Keith y James iban a casarse.
Todo eso quedó en segundo plano cuando sus ojos conectaron por fin con los de Keith, las lágrimas a punto de salir de sus ojos delataban lo asustado que estaba, ¿Por qué? ... ¿Por él? O quizá por el hombre araña.
No dijo nada, pero hizo caso a James, le pidió al chófer que le llevara de inmediato a casa de Hunk, ahí estaba su traje, ahí estaban sus cosas, y quedaba cerca para llegar a la media noche al edificio central. No jugaba con estar presente a esa hora.
Mientras Lance se iba, Keith se quedó anonado con todo lo que había pasado, James ya no lo sostenía pero si estaba cerca suyo.
- Cariño, necesito que me mires y me digas si estás bien - Griffin lo tomó del rostro para sacarlo del trance - Él va a estar bien.
- No, yo... No sabes, ¡No sabes! Entonces - Cerró su boca, no podía decirle eso a James, "No sabes que corre peligro todavía".
- ¡Lo sé! ... Keith, lo sé, y es fuerte, podrá con eso... - Él lo abrazó de inmediato, contra su pecho y ahí lo retuvo. - Volverá, lo prometo.
¡Griffin te odio porque no puedes caerme mal! ... ¡Y también odio a Lotor, y deberle un smooking nuevo a Matt!
. . .
Honestamente, todo este alboroto fue muy rápido, Lance hasta había pensado en el desperdicio de drama que fue, porque había llegado con Hunk y Pidge seguía ahí, se cambió en cuestión de segundos y fue a toda prisa al gran edificio, llegó mucho antes de la media noche, pero no se sorprendió por ver a Lotor ahí. La pelea fue... En realidad intensa pero nada a lo que Lance no estuviera acostumbrado, quizá salió un poco más herido de lo normal, pero terminó del mismo modo.
Lance recibe una paliza, el villano recibe una paliza aún más grande, tienen cierto diálogo héroe-villano dónde Lance intenta empatizar con él, eso no funciona y lamentablemente, el villano murió por sus propias manos, Lotor había utilizado sus poderes a un nivel tan alto que se sobrecargó y su energía explotó haciéndolo desaparecer. El mundo entero le aplaudió (Menos Jamerson, que ahora lo odiaba más) y bueno, Lance terminó con todo eso cerca de las cuatro de la mañana.
Estaba casi seguro de que iba a perder su empleo en el periódico, que le debía $700 dólares al hermano de Pidge y que no lo dejarían en paz en todos los medios por ese incidente.
Terminó por ceder a lo que sea que el destino fuera a darle, y se balanceó hasta su casa con cuidado, aterrizó en el techo del gran edificio y se retiró la máscara, bajó lo que le quedaba por la rejilla para así poder entrar a su habitación, dormir un poco y esperar cualquier golpe que la realidad tuviera para mañana.
Jamás esperó ver a Keith de pie, al lado de su estante con fotografías y libros, esperando en la oscuridad, y Lance... De pronto recordó que estaba a medio vestir, su traje se veía, pero lamentablemente su rostro también.
- Pensé que ibas a llegar en peor estado - Keith tenía el ceño fruncido, se veía cansado, sus ojeras se notaban por encima de su blanca piel, y su ropa, en realidad llevaba ropa normal, un pans negro y una camisa blanca, iba en tenis y su cabello ya estaba despeinado otra vez. - ¿Qué?
- ... Oh, no sé, ¡¿No te sorprendes?! - Lance abrió sus brazos en señal de "Mírame" y vaya fue su sorpresa cuando el rostro de Keith ahora sí se veía sorprendido. - ¿Ves?
- ¿Sorprenderme de que llegues golpeado? Lance, siempre sales golpeado, aunque me sorprende un poco que tanto - Keith lo trataba tan familiar, tan... ¿Keith sabía? ... ¡¿Keith sabía?!
— Espera... ¡¿Sabías que era el hombre araña?! - Lance estaba completamente confundido, pues Keith no parecía sorprendido después de verlo aterrizar frente suyo sin la máscara. Lo que es más, hasta se veía tranquilo con eso.
— ... Desde la secundaria, de hecho creí que lo sabías y te hacías idiota... - Sonó tan confundido, Keith en serio pensó todo el tiempo que Lance sabía que él sabía.
— ¡¿Cómo iba a saber que sabías?!
— Literalmente, eres transparente... Eso y cuando me diste tu chaqueta ese día en la escuela, había un papelito con una conversación, y la leí - Levantó los hombros con desdén. - Además... El día que te besé, estaría ciego si no supiera que eras tú por verte a media máscara, y aparte, ese día te dije "Lance" y luego saliste corriendo...
— ... ¡¿Por qué leías mis cosas?! Ay eres... Si no me gustaras tanto... - Lance se agarró el rostro y tuvo que respirar fuerte para evitar caerse del impacto emocional que estaba recibiendo.
- Soy yo quien debería decir eso... Me alejaste de tí Lance, intenté buscarte pero me evitabas. Todo el tiempo pensé que me odiabas porque... Te besé... - Keith sonó apagado de golpe, y Lance abrió sus ojos por la sorpresa, también se acercó rápido para tomar a Keith del rostro - ¿Qué haces?
- Comprobar que no te estoy alucinando... ¡¿Cómo pensaste eso todo este tiempo?! ... Keith yo... Yo era un niño idiota, no sabía bien lo que sería ser un héroe... Tenía miedo de que, no sé, alguien llegara a dañarte por salir conmigo, sobre todo porque pensé que como Lance jamás te ibas a fijar en mí... Pero como el hombre araña... ¿Si?
- Está claro que debimos hablar en su momento - Keith se alejó de Lance, dándole un suave golpe en la mano y luego dejándose caer sentado en la cama del moreno.
- ... Oh sí, porque vas a casarte ahora - Lance sonó enojado, y después se arrepintió, ni siquiera tenía derecho a estar enojado, él fue quien comenzó a ignorar a Keith.
- Estamos teniendo un momento de unión Lance, no te pongas así
- No, no estamos teniendo un momento de unión - Lance comenzó a desvestirse, sin importarle la ahora visita inesperada, arrojó su traje por algún lado de la habitación y se metió en un pans azúl marino, dejó su torso descubierto por las heridas que le dolerían si se atrevía a colocarse una camisa y se recargó contra un mueble para ver a Keith, se cruzó de brazos también.
- ¡¿Vine aquí para verte, te esperé por horas y es así como reaccionas?! - Estaba ofendido, sin duda alguna intentaría golpear a Lance si no supera ya que en primera, iba a esquivar el golpe y segunda, aunque Keith era muy fuerte y rápido, Lance era el maldito hombre araña... Bueno, y en tercero, Lance ya estaba lo suficientemente golpeado. - Olvídalo, pensé que teníamos algo de qué hablar.
- ¿Y de qué quieres hablar?... ¿Me vas a reprochar por haberte dejado esa noche en que nos besamos?, ¿Me vas a decir que soy un imbécil y que tú sufriste mucho y por eso ya es demasiado tarde para mí? Pues que te jodan - Ni siquiera entendía el porqué estaba tan molesto, ¿Por qué se estaba desquitando con Keith? No sabía de dónde vino todo.
Tal vez era la gota que derramó su vaso, su vida era una porquería a veces y estaba lleno de estrés, jamás le diría algo así a Hunk, Pidge lo asesinaría antes de tan solo abrir el pico y Allura y Romelle... No, definitivamente no le iba a gritar a una mujer, ¿Pero con Keith si? Lo amaba, estaba enamorado, y lo trató de la mierda, y no se había dado cuenta hasta que notó como los ojos brillosos de Keith adornaron la habitación iluminada por la luna.
Keith tenía los ojos con lágrimas retenidas, jamás lo había visto de ese modo, tan lastimado... Él lo había herido.
- Keith, no... Yo no quise
- Si, quisiste Lance - La mano de Keith se cerró en un puño con fuerza, levantó la cabeza para evitar que las lágrimas cayeran por su rostro - Iba a decirte... Que vine a arreglar las cosas contigo, vine a hablar... Había venido porque estaba decidido a que todavía te amo, que podía estar contigo... Pero ya ví que no, sigues siendo el mismo inmaduro que me abandonó esa noche.
- ¿Inmaduro? Lo siento, no pensé que la vida te haya hecho madurar más - ¿Por qué se enojaba cada vez más? Ahora Lance era quien tenía sus ojos llenos de lágrimas que le hacían arder, quería llorar, quería gritarle a Keith y reclamarle como si todo lo malo de su vida hubiera sido su culpa, pero no podía - ¡Yo te amo! Te amo mucho Keith, y me duele pensar que no estuviste tan molesto en perderme como yo a tí.
- ¿Qué no me sentí mal? Lance, podía verte en cada maldito cartel, anuncio y revista, cada niño usando tu disfraz, ¿Sabes? Hasta llegué a pensar que quería estar en peligro para saber si vendrías... ¡Iba a regresar como un imbécil contigo! Olvídalo... James me dijo que viniera, dijo que tú y yo todavía teníamos algo que salvar, pero se equivocó... ¡Me casaré con él y te sacaré de mi vida!
- ¡¿Si? Pues vete, vete! - Las lágrimas comenzaron a salir de inmediato, luego se calló un momento - ... Si te quieres ir con él, vete... Si eres feliz así entonces está bien...
- ... Me voy a casar Lance... Me voy a casar con el hombre que amo, pero no con el amor de mi vida... ¿Eso querías escuchar? - Ya ninguno de los dos sabía a dónde se estaba dirigiendo esa conversación.
- Dijiste que era un inmaduro todavía ¿No? - Lance señaló la puerta con su mentón, un gesto silencioso para pedirle a Keith que se fuera.
Y Keith así lo hizo, Lance cerró sus ojos cuando se escuchó la puerta azotar con mucha fuerza y los pasos rápidos de Keith mientras bajaba por las escaleras... La había jodido, se desquitó con él, con la persona que más amaba, y la había vuelto a perder... Estaba dispuesto a dejarlo todo por él, y Lance lo alejó otra vez.
Creo, honestamente, que desde hace mucho tiempo, no tengo nada más que decir...
...
El hombre araña había estado subiendo mucho de popularidad esos años, Lance no recordaba la última vez que tuvo un fin de semana libre, los villanos habían bajado y el crimen de New York también, pero ahora había eventos públicos dedicados a él, había globos de colores azules y blancos, globos en forma de araña y muchos carritos con mercancía de él.
Este fin de semana no fue distinto, Lance estaba saliendo de escena justo ahora, había pasado toda la tarde en un evento para niños de bajos recursos, los saludó, cargó a varios en sus brazos y jugó con ellos durante horas sin parar, se había vuelto el amigable vecino arácnido de la gran ciudad, no podía recordar la última vez que vió alguna propaganda masiva en su contra (Claro, sin contar a Jamerson, que no hacía más que odiar cada día más al hombre araña... Pero Lance no podía odiarlo, porque con Lance, Jamerson era una increíble persona, a su manera).
Odiaba admitirlo, pero se sentía bien cuando era rodeado de tanta atención, se sentía amado, aceptado y podía sentir que importaba para algo en este mundo. Era curioso que alguna vez pensó que no valía la pena seguir, pero aquí está, siendo aclamado por el público mientras se va del lugar, colgándose en sus telarañas por los edificios altos de la ciudad. Se detuvo un segundo en un nuevo anuncio enorme que adornaba su rincón especial, siempre iba ahí, sobre todo porque los anuncios eran de cierto hombre que vivía en su corazón.
"Lovely Cosmetics" era el anuncio de alguna marca extravagante de cosméticos, y Keith estaba ahí, mostrando su rostro bonito, su cabello había crecido mucho en esos últimos tres años, su piel estaba tan blanca y se veía suave, Lance sabía que eso era parte de Keith y no esos estúpidos cosméticos, no, su Keith siempre fue así de pálido, con sus ojos violetas rasgados pero extrañamente grandes, sus pómulos marcados, su cabello suave y alborotado, imponiendo una extraña moda de belleza y rebeldía.
Lance se encontró mirando demasiado fijo ese anuncio publicitario, había fruncido el ceño por recordar un poco de lo que sucedió la última vez que se vieron, y también lo que sucedió unos días después.
Keith se había casado con James, tal y como lo dijo, sin embargo eso no se había quedado solo ahí, esa jodida boda había sido anunciada en todos lados, Lance tenía que escuchar a muchos de sus compañeros hablar acerca de la boda, sobre todo mujeres que estaban enamoradas o de James o de Keith, en un sentido platónico porque ambos hombres eran el diablo reencarnado, ¿Quién les daría el permiso de nacer tan hermosos? Detestaba un poco esto al inicio, pero Pidge había vuelto a decirle que serviría como una terapia de impacto o de exposición o una cosa así, y ¿Había funcionado? No, de hecho todavía le seguía doliendo el pecho de tan solo imaginarse a su Keith en los brazos de otro hombre cada mañana.
...
Para cuando Lance cumplió 25 años, ya llevaba bastante tiempo hundido en la miseria, su vida no era muy buena en estos tiempos, los villanos habían de alguna manera, sido un dolor en el culo cada vez más grandes, hoy había peleado con un extraño hombre con un traje viscoso y negro, y no tenía cabeza en procesar que más había pasado, estaba lleno de heridas, su pelea había salido en todos los medios, el mundo había visto como su espalda quedó llena de rasguños y su brazo derecho había sido lastimado por unas garras largas y afiladas.
Si, una noche normal en estos meses, seguía viviendo donde mismo por cierto, su casero era un buen tipo, aunque muy extraño, y tenía también la sospecha de que él sabía que Lance era el hombre araña, porque solía animarlo cada que Jamerson decía algo en su contra o le llevaba platos de comida caliente cuando justamente Lance había tenido una pelea que lo dejó muy lastimado el día anterior. También le perdonó una que otra vez algunos cuantos dólares en su renta del mes, el hombre era un gran tipo.
Pero era algo raro de todas maneras.
Cuándo Lance entró a su habitación, no supo que cayó primero, si su máscara al suelo o su mandíbula, luego, cerró sus ojos muchas veces y finalmente...
- Genial, me lo estoy imaginando otra vez
- ¿Qué?
- Si, tú, le refiero, regreso golpeado de la pelea, me tiro a la cama y luego imagino que estás tú, aquí en mi habitación, te odio perdón por ser un idiota... Ya sabes - Lance pasó de largo la figura del hombre frente suyo, ¿Quién era? Claro, Keith Kogane, pero Lance pensaba que lo imaginó - No sería la primera vez.
- ¿Llegaste a tu cama hoy?
- No... - Lance se detuvo en seco después de eso, porque, no, no recordaba había llegado a su habitación y dormir, y tampoco se quedó dormido en algún lugar...
Se giró de prisa, y volvió a abrir sus ojos con sorpresa al ver delante suyo a Keith, era su Keith, blanco, piel perfecta, cabello negro largo atado en una trenza, ojos violetas, y de nuevo, ropa deportiva y cómoda.
- No... ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? - No era que Lance no quisiera verlo, es que quería evitar a toda costa que su dolor siguiera, sobre todo porque no podría volver a ver cómo Keith se marchaba.
- Miré las noticias... Estaba demasiado preocupado... Sigues viviendo en él mismo sitio - El lugar no cambió mucho, Lance tenía las mismas cosas, casi la misma ropa de siempre también y lo único diferente era su pared donde había fotografías de sus trabajos como fotógrafo y algunos elementos de su trabajo en el laboratorio.
- Si, bueno... Es... Cómodo, ¿Keith qué haces aquí? Mira, no es que quiera que te vayas, en realidad, wow... Pero... No es la primera vez que me dejan mal - Lance se retiró el traje y se fue a su rutina de siempre, colocarse un pantalón de dormir azul que tenía desde hace un par de años, sacar su botiquín y limpiar sus heridas.
- ... Me divorcié de James hace un año
El algodón con alcohol se resbaló de las manos de Lance...
¿Qué?
- ¿Perdón?
- Que ya no estoy con James, porque me dijo que no quería estar conmigo...
- ¡¿Te dejó?! El bastardo. - Lance interrumpió a Keith
- No, en realidad, yo había hablado con él días antes... Le dije que ya no estaba feliz, has estado en mi cabeza, demasiado... Y esto es irónico porque estoy en la misma situación de hace años... No hemos cambiado mucho.
- No, bueno - Lance recogió el algodón para seguir con su labor, limpiar heridas - ¿Y qué?
- Salió en las noticias nuestro divorcio
- Cariño, tendrás que-
- ¿Por qué no viniste? ...
- ¡Porque estabas casado!
- ¡No lo estaba! ... - Keith se agarró el rostro, había estado evitando esa conversación un tiempo, al inicio pensó que Lance en cuanto supiera de eso vendría a buscarlo, pero jamás lo hizo - Asumo que... Qué sabías esto y que habías dejado de sentir algo por mi,.así que fue por eso que nunca viniste conmigo.
- ¿Querías que fuera por tí? - Su tono salió algo sereno, tiró el algodón al bote de basura y se acercó a Keith, lo suficiente como para tocar pecho con pecho, aunque Keith le llegaba bastante centímetros por debajo.
¿Después cuando Keith era tan bajo? No, quizá los poderes de Lance le dieron un estirón muy agradable, porque la última vez que recuerda, Keith era un centímetro más bajo que él.
- ... Pero eso no pasó, así que vine yo por tí - Keith miró hacia arriba, para encontrarse con los ojos azules de Lance - Si todavía hay algo...
- ¿Algo como qué? - La mano de Lance se estiró para tomar entre sus dedos el rostro suave de Keith, apartó un mechón de su cabello para poder ver bien esos ojos violetas que tanto había extrañado - ¿Qué te amo?
- Si... Yo te amo Lance
Si a Lance le hubieran dicho que Keith todavía lo amaba, a pesar de estar con James, quizá se hubiera planteado ir a robarselo, ¿Pero ahora? Quería... No sabía que quería, quizá gritar, estar feliz? Llorar, si, un poco de las tres.
Lo último que recuerda es tomar entre sus manos el rostro de Keith y juntar sus labios, un beso frenético, acalorado, dónde buscó su lengua y cada rincón de su boca.
El como tiró de Keith hacia la cama sin ningún remordimiento, y lo colocó debajo suyo sin ningún pudor, le quitó la ropa, lo besó en cada rincón que existía, y le importó tan poco estar lastimado.
Porque si quizá era un sueño, mañana se iba a arrepentir de no haber tomado a Keith, y porque si todo era verdad, estaría el doble de arrepentido.
También recuerda que se hundió en Keith tantas veces como le fue posible, escuchó sus gemidos suaves y finos, quien diría que alguien como Keith era capaz de gritas de esa manera.
...Hay mucho que decir, definitivamente, ¡Mierda!
En la mañana, Lance se despertó con Keith entre sus brazos y lo primero que hizo, fue besarlo con fuerza, cada parte de Keith fue besada esa mañana, y de nuevo se había hundido hasta el fondo de Keith para asegurarse de no seguir en un sueño loco.
Los siguientes días, Lance también besó a Keith, y se había dispuesto a salir con él, Lance ya era un fotógrafo bastante reconocido, y Keith tenía un año divorciado, así que nadie dijo nada en contra de esto, ni siquiera Jamerson dijo nada, y eso era muy buena señal.
Para un año después, Lance y Keith habían comenzado a vivir juntos en el departamento de Keith, el hombre araña salía cada noche, Lance salía una parte del día a trabajar y Keith todavía iba de aquí a allá a sesiones de foto, eventos, campañas de publicidad, salía en anuncios de televisión.
La vida para los dos de la nada fue extrañamente en pico, y ya nada podía meterse en sus vidas...
...
Excepto que sí, lo había... Pero nada malo en realidad.
...
- ¡Lindsey McClain! - El grito de Lance es escuchó por toda la casa, después de casarse con Keith (unos meses después de comenzar a vivir juntos) habían decidido que iban a formar una familia. Y gracias a Keith y su dinero y a Lance y sus conocidos, habían podido lograr esa familia. - ¡Bájate de ahí ahora mismo!
- Cariño, esa niña un día de estos me dará un infarto - Keith estaba en el sofá, pálido (o más) casi desmayado después de que su hija se aventara desde una repisa al suelo, y luego volviera a trepar el techo. Tenía tres años apenas y ya había casi asesinado a Keith en más de una ocasión por un posible infarto. - ¡"No saldrá con superpoderes" dijiste, "será un bebé normal" decías!
- Okay, bien, tengo la culpa de que nuestra hija tenga superpoderes y trepe techos, ¡Cuándo seas viejo y ella pueda usar sus superpoderes para llevar tu culo anciano al baño porque será super fuerte, me lo agradecerás! - Lance renegaba con su esposo, un poco en broma, mientras trepaba al techo para tomar a su hija en brazos.
La pequeña había sido "creada" por decirlo así con ADN de Lance y de Keith, todo gracias a Pidge y... No digamos nada más, solo eso. Tenía los ojitos azules de Lance, el cabello de Keith y era un poco más morena que Keith también, con unas cuantas pecas y lunares como lance.
- Dios mío, no me acostumbro a esto - Keith se tapó el rostro, hace unos días su hija comenzó a tener esas habilidades y poderes al azar - Me matarán, ambos.
- Lindsey cielo, mami no está acostumbrada a los poderes, no la sustemos así, la gente normal como él es rara y aburrida - Lance había optado por "Keith será la mamá" y él había estado de acuerdo en ello. - Oh vamos cariño, tu hija es un terrón de azúcar.
- Si... Y la amo, por otro lado tú Lance...
- Si amor, me adoras y sin mí, no vives ¿Otra cosa?
- Olvídalo, te amo.
- Aw, y yo a tí, a mi arañita también - Un beso cayó sobre los labios de Keith y otro sobre los cabellos rebeldes de la pequeña niña en brazos de Lance.
Lance estaba feliz esa mañana, como todas las mañanas cuando podía despertar con los amores de su vida.
Su camino no fue fácil, y todavía estaba en constante peligro, pero eso no implicaba que no fuera lo más feliz que podía la mayor cantidad de tiempo que podía.
Adoraba a su familia.
- No estarías aquí si no hubiéramos tenido nuestro momento de unión.
- Voy a matarte Lance, lo juro.
Fin...
Wow, wow, wow, momento ¡Antes de terminar con eso de "fin"! Vamos a discutir un poco mi vida. ¡Yo soy el increíble y maravilloso hombre araña! Fuí mordido por una araña a los 16 años lo que me dió súper poderes, que combatido el crimen, y ahora tengo una familia feliz, trabajo en un laboratorio y, dejen aclarar otras cositas por aquí.
¿Recuerdan a James? Bueno, el tipo consiguió otro novio apenas dos años después de terminar con Keith, y se van de vacaciones todos los años, el tipo es súper genial, pero todavía me cae medio mal.
¿Qué más? Ah, por cierto, James pagó el Smooking que rompí en su fiesta, ugh, desgraciado, literalmente arregló todo para mí, pero le debo mucho.
Pidge es genial, Hunk sigue por ahí, el tipo se casó y tiene una hija, es súper tierna, ¿Y el hermano de Keith? Mi cuñis guapo se casó también, con un tipo llamado Adam... Él también sabe que soy Spiderman, porque aparentemente Adam es demasiado peligroso para esconderle algo adecuadamente.
¿Vivo felíz? ¡Por supuesto! Pero vamos a dejarlo hasta ahí, chaíto.
Spiderman Lance, fuera.