Edonia. 2012.
El caos rodeaba el lugar. Un caos que ya estaba acostumbrado a ver y escuchar. Los edificios estaban destruidos, la artillería se escuchaba a unos pocos metros. Sus manos sujetan fuertemente el arma, el retroceso le molesta pero era algo con lo que tenía que lidiar. Hay humo cubriendo sus cabezas, dejando un cielo negruzco por las cosas que se quemaban. La mayoría de ellas, inmuebles.
Después de una hora, pudieron tener un momento de descanso. Los J'avos se habían dispersado dejando un hueco para poder alistarse, prepararse para otro ataque y poder avanzar. Pero, a los pocos minutos, un B.O.W o su nombre clave Ogroman, hizo su aparición a través de unos edificios, destruyendolos. Medía alrededor de treinta metros y por la espalda colgaba un dispositivo que podría llamarse "su punto débil".
— Te encargo el A.P.C Finn. —ordenó Chris.
— Roger.
— No sabía que podían hacerlos enormes. —comentó Piers con simpatía.
— ¿Cuántas mutaciones ya han hecho? —se quejó el capitán.
Chris estaba con un semblante molesto. Era la primera vez que veían a un Ogroman, aunque no era la primera vez que escuchaban acerca de esa mutación. Ya habían recibido un informe sobre él. Eran enormes, como se podía presenciar. Ese dispositivo que está colgado en su espalda, está conectado con sus órganos internos. Ellos tenían que hacer que quedará expuesto para lograr que sea vulnerable a los ataques.
Finn no tardó mucho con el A.P.C lograron producir algo de daño, pero el Ogroman se escapó. No lograron neutralizarlo. Siguieron avanzando encontrándose con diferentes J'avos en el camino, logrando exterminarlos. Después de un tiempo, se encontraron en una zona abierta rodeada de estructuras casi destruidas. Divisaron una silueta que salía desde un callejón.
— ¡Sherry Birkin, Seguridad Nacional! —Avanzó hacia los soldados, presentando su tarjeta de identificación.
— ¡Sherry! Soy Chris!
— ¡¿Chris?! —la chica rubia rió un poco.— ¡Chris, que gusto verte!
— Capitán. Tiene a un mercenario... —dijo Piers al darse cuenta.
— Tranquilo. No es una amenaza para la B.S.A.A.
— Si es que me pagan. —susurró. Se estaba mirando las uñas.
— ¿¡Qué dijiste?! —Piers se alteró.
— La verdad.
— ¿Te conozco? — preguntó Chris.
— No lo sé... conozco a muchos de ustedes. Todos son iguales.
— Jake. Por favor. —Sherry lo regañó. Él levantó los hombros.— Chris, necesitamos ayuda, tenemos que ir a unas coordenadas.
Antes de que Chris pudiera contestar, se escucha una interferencia por el transmisor seguido por las indicaciones de la central.
— Equipo Alpha. Nos aparecieron cosas en el radar, estén atentos. —interferencia.— Neutralicen la artillería antiaérea con urgencia. El refuerzo llegará pronto.
— ¿Refuerzo? —preguntó Chris.
— El equipo Omega. Estaban yendo al norte, se desviaron de su ubicación. Vendrán a apoyar durante un tiempo.
— Roger.
— Chris. ¡Te ayudaremos! —comentó Sherry sacando su pistola.
Antes de poder decir nada el Ogroman que intentaron matar antes, volvió. Se escuchó su rugido retumbando en el oído de cada soldado. Algunos de ellos se sintieron algo intimidados gracias al gran porte, rugido y el rostro. Ya que tenía su mandíbula inferior con grandes colmillos y su boca como si estuviera derretida por algún ácido. Entraron en zona abierta, tenían que neutralizar la artillería antiaérea. Se dispersaron cuando otro Ogroman apareció tras ellos. Fueron divididos en tres grupos, dos con los Ogroman correspondientes y el otro fue a neutralizar la artillería aérea.
Los B.O.W estaban enojados. El artefacto no lograba quedar expuesto, la pelea se estaba tardando más de lo esperado. Luego de diez minutos apareció un hombre de piel clara, tenía una cicatriz en la nariz, su cabello era castaño claro y parecía de buen porte. Estaba arriba de un segundo piso, de lo que alguna vez fue una casa. Se vieron varios disparos llegar al B.O.W, lo que hizo que se inclinara. Ese hombre se subió a la mutación y tiró del aparato con bastante fuerza para dejar un pedazo de su carne expuesto en su espalda. Cayó al segundo piso de donde había saltado.
— Capitán, un gusto.
Apareció un hombre muy alto. Alrededor de un metro noventa y algo. Su cabello era rubio, sus ojos son azules y su nariz es respingada. Tiene una barba corta pero de gran volumen. Su voz no era tan profunda como uno podría pensar apenas lo viera. Venía con el uniforme de la B.S.A.A.
— Soy Diego Black. Suboficial mayor en el equipo Omega, tenemos instrucciones de cubrirlos para neutralizar la artillería antiaérea.
— Un gusto conocerlo, soy el capitán Chris redfield ¿Dónde está su capitán?. —Chris se notaba algo confundido. Era extraño tener al equipo Omega, no eran de trabajar con otros. Se consideraba un equipo extraño, todos lo conocían... pero a la vez no.
— Mi capitán está en el norte. Estamos al mando de nuestra teniente mientras llegamos con el capitán Brazil. —Chris esbozo una sonrisa, hace mucho que no escuchaba que nombraran a Brazil.— Tomen esto. Les permitirá comunicarse con nosotros.
Eran dos comunicadores que se colocaban en el oído.
— Tienen dos botones. El primero, se comunica con nosotros en general, todos los escucharán así que no hablen si no es necesario; el segundo, con el capitán. Pero no va a funcionar por la distancia, la sobrepasa. Vuelvan a presionar el botón para apagarlo, recuérdenlo será necesario.
Chris asintió y le dió uno a Piers. Piers lo vio detenidamente, era negro y sencillo con dos botones pequeños que sobresalen. Cuando se lo colocó en el oído se escuchó rápidamente la voz de una chica.
— Cubran a los civiles. Tienen que alejarlos de los B.O.W.
Supuso que hablarían de Sherry y Jake. El suboficial Black se retiró. Chris subió su mano para presionar el botón.
— Soy el capitán... —se escuchó una interferencia— ¿Me escucha, teniente?
— No creo que sea el momento preciso para presentarse ¿no es así, capitán? —la voz de antes.— Lo siento capitán, pero hay que actuar rápido. Lo que quiero que hagan es que vayan a neutralizar la artillería aérea, avancen. Nosotros lo cubriremos. Nos encargaremos de que lleguen bien al objetivo.
— Contamos con ustedes.
— Alex, Ciro. Ustedes encárguense de los Ogroman. Héctor, con los civiles. Anna, te encargo para cubrir a los demás. cinco conmigo, quien sea, vamos a cubrir al equipo Alpha. —se escuchó un susurró y después hubo silencio absoluto.
Chris tiene un rostro molesto. No le había gustado nada el comportamiento de la teniente, aún así, hizo caso. No estaban en posición de pelear o demandar respeto, necesitaban lograr su objetivo lo más eficientemente posible. Sin los helicópteros pudiendo bajar, no podrían recibir ayuda, más de la que ya tenían con el equipo Omega.
— Ustedes nos guían. Nosotros cubrimos, los seguiremos.
— Son muchos J'avo para que cinco de ustedes nos cubran. —comentó Piers.
— Lo sé. —dijo sin preocuparse.— Nunca les dije que no tuvieran cuidado. Yo les dije que iban a llegar bien al objetivo. Y eso, querido, no es lo mismo.
— Pero ¿pueden?
— Se nota que nunca nos hemos topado. Es mejor que vayan ya al objetivo, están perdiendo tiempo.
— ¿Ustedes no? —dijo algo molesto.
— Vinimos por refuerzo, si ya no los quieres. Nos vamos. Ni siquiera estamos todos los del escuadrón. —resoplo riendo.— Si nos dices "por favor" nos vamos y aquí nunca pasó nada ¿qué te parece?
— ¿te estás burlando?
— No, para nada. Simplemente estaba dando las opciones que querías ¿no es así? Intento de héroe.
— ¡Se callan los dos! —intervino Chris.
— ¿Intento de héroe?
— ¡Claro! Un héroe que no quiere refuerzos al querer pelear solo. Abandona a tu equipo, Superman.
— ¡Se callan los dos ahora mismo! —gritó Chris.— Calla Piers. Pareces un niño pequeño ¡Contrólate!.
— ¡Cuidado atrás, capitán! —gritó la chica. Seguidamente se escuchó como un j'avo se desvanecía gracias a una flecha negra con blanco que le atravesó la cabeza.— Es mejor que avancen, capitán.
Luego de eso Chris, Finn, Piers y parte de su escuadrón fueron a neutralizar la primera artillería. Se encontraba en el segundo piso de lo que era una casa. Las personas que los cubrían estaban en los techos, por lo que tenían una mejor visión de la zona. Aunque el equipo Alpha aún no los veía.
— Denme unos minutos. —Gritó Finn.
Los J'avo se hacían presentes rodeándolos. Caían como si no fueran nada, uno de los J'avo cayó detrás de Piers con una flecha en la cabeza, ya sabía de quién era. Intentó ver de dónde venía, pero fue un fracaso. Chris con un golpe logró salvar a Finn de uno que se le acercaba por la espalda.
— Gracias, capitán.
Finn terminó de colocar la bomba en el dispositivo.
— ¡Todos aléjense!
Todos le hicieron caso a la orden de Finn, a los pocos segundos todos estaban lo bastante lejos para que nada impactará. Se fueron a la segunda artillería que quedaba arriba de un edificio. Al lugar explotaron la entrada la cual era vigilada por algunos J'avos. Este punto fue un poco más tranquilo, el equipo omega se encargaba de los francotiradores dejando más tranquila la zona. De repente se escuchó por la pequeña radio, la voz de la teniente.
— Ciro ¿Cómo van? —preguntó en un tono enojado.
— Ya los conoces bien teniente. Hay uno de ellos que su órgano no está fuera, necesitamos sacarlo y está siendo un poco difícil.
— ¿Necesitan ayuda por allá?
— No, teniente. Denos unos minutos y ya no verán a esas bestias.
— Bien, confío en ustedes.
Finn estaba ya en el tercer punto colocando la última bomba, este lugar fue más complicado, estaba en la calle. Los j'avo los rodeaban por arriba dejando poco espacio cómodo para todo. Piers estaba rodeado cubriendo a sus compañeros y Chris estaba subiendo a las ruinas para detener a los J'avos que estaban arriba.
— ¡Ayuda!
Se escuchó decir a Finn quien tenía la bomba en las manos. Piers se dio vuelta, se dirigía a un J'avo que tenía a Finn atrapado, aunque no llegó a tiempo. Una chica castaña, de piel clara, que no pasaba del metro setenta mató al J'avo con una flecha que traía en la mano. Le atravesó la flecha desde la mandíbula hacia su cráneo, sujetó a Finn con una mano para separarlo de la sustancia podrida en que se transforma el J'avo.
— ¿Estás bien, Finn? —preguntó soltando el brazo.
— Si. —dijo algo sonrojado. —Muchas gracias.
— Te cubriré aquí abajo, continua. —dijo mientras se daba vuelta y guardaba el arco en su espalda.
— Si. —respondió Finn en un tono firme, haciendo caso a la orden.
La chica sacó un arma corta, sabía que su arco no iba a ser lo suficientemente eficaz. Piers se preguntó cómo se puede proteger con un arco, es extraño y poco práctico. Corrió hacia ella.
— Te ayudo. —le comentó, mientras se posiciona al lado suyo.
— No, hagamos cambio. Este no es mi fuerte, puedo protegerlos de mejor manera con el arco, y desde lejos. —Piers la miró extrañada.
— ¿Cómo puedes protegerlo si no eres buena en eso?
— Nos entrenan para proteger, junto con las especialidades de cada persona, soy buena con el arco y con esa arma entrené. Además, investigamos nuevas mutaciones, Superman. Si perdemos a uno de nosotros, nos perjudica más que ustedes. Protejo, soy buena en eso, pero lo hago a mi manera, igual que todo el equipo Omega. —Le disparó en la cabeza a uno de los J'avo. Piers tenía que admitir que la chica tenía muy buena puntería.— Te haré el cambio.
— No es necesario —comentó Finn.—, estoy listo. ¡DESPEJEN!
Piers, la teniente y Finn corrieron alejándose lo más rápido que pudieron. Estuvieron a escasos segundos de no colocarse a cubierto.
— Bien, estuvo cerca. —dijo la teniente.— Finn... —Este la miro.— ¿Puedes quitarme la mano? Tengo que salir. —indicó con la mirada la mano que tenía apoyada en su estómago.
Finn se enrojeció igual que un tomate.
— Gracias por querer protegerme, pero tengo que irme. —continuo.
— Si, si, de nada, gracias, lo siento.— dijo sin mirarla, con una notoria timidez en la voz. Piers vio su rostro aún enrojecido.
— ¡Ciro! —Silvó fuertemente.— ¡Arriba!
Ella salió corriendo en dirección del hombre que antes había atacado al B.O.W. En un movimiento, por lo que pareció bien entrenado, el chico de la cicatriz levantó a la teniente con un empujón limpio hacia el segundo piso. Luego, ella se perdió a lo lejos.
Piers se giró, vio a Chris peleando con varios J'avo en uno de los pisos. Se dio vuelta para ver a Finn, quien seguía perdido mirando a donde se fue la castaña. Le dió un empujón, Finn salió de sus pensamientos y lo miró.
— Perdón por quitarte de tus lascivos pensamientos, pero recuerda dónde estamos. Tenemos que formarnos. —dijo con tono severo.
— ¡Si! — respondió de forma repentina.
Corrieron hasta Chris, vieron desde el segundo piso que las cosas se estaban calmando. Por una extraña razón los J'avo se estaban retirando, dejando solo a los integrantes de la B.S.A.A.
— !Teniente! —habló la voz de un hombre por el comunicador.
— ¿Qué pasó? —se escuchó la voz de la chica junto con un susurró.— No, no, al este. —le respondió al susurro.
— Les ganamos, teniente. Los dos B.O.W fueron neutralizados.
— Bien —se le escuchó susurrar—. Capitán ¿Cómo se encuentra?
Chris miró a todos lados antes de apretar el botón. Pierce se dio cuenta que la buscaba.
— Todo bien teniente ¿Cómo está su equipo?
— En perfectas condiciones, gracias —se escuchaban cosas por el transmisor.—. Capitán, su refuerzo debe estar por llegar, nosotros nos retiraremos.
— Entendido —indicó a Finn retirarse para ir con los otros—. Teniente, dele mis saludos a Brazil.
—Lo haré. Estará feliz de volver a escuchar de usted, capitán Redfield —Chris se quedó mirando al frente, sorprendido.
El transmisor se silenció, Chris subió la mano para volver a apagar el transmisor. Piers vio su rostro y se dio cuenta... nunca le había dicho su nombre.
Volvieron a reunirse con su equipo, el equipo Omega había desaparecido completamente, los reclutas esperaban nuevas órdenes. El equipo alfa no estaba bien, estaban cansados y algunos de ellos estaban intimidados por la pelea que se realizó. El ambiente aunque se había tranquilizado de cierta manera, no quitaba todo el desastre y nubes negras que se provocaron. Piers se alejó un poco haciendo patrulla con uno de los chicos.
— ¡Cuidado, Piers!
Se dio vuelta al escuchar su nombre. Sintió un ardor en la mejilla junto con un líquido que le recorría la misma. Se dio vuelta cuando escuchó un J'avo desintegrarse atrás suyo, giró la vista encontrándose otra vez con los ojos miel de la teniente, quien estaba parada frente a él con el arco en mano. Ella le dedicó una sonrisa mientras asentía, luego de eso, se retiró perdiéndose entre los edificios.