Estaba llegando a casa ya que mi padre quería que salga y entrene un poco mis disparos porque según el, siempre debo estar preparado o al menos eso es lo que mi padre me quiere hacer creer. Como sea, Fred me recogió, subí al auto y vi que Fred andaba algo feliz ya que por lo visto iba a tener un hijo con su esposa. -¿Fred por que tan alegre?- pregunte sonriendo.
-Ha no es nada señor Noodle, es sólo que mi esposa está embarazada y por lo visto esta esperando a un varón- dijo Fred con la mejor sonrisa posible.
-Me alegra oír eso Fred, muchas felicidades, cambiando de tema...- dije mientras miraba los papeles que mi padre me dio anteriormente -tu sabes algo sobre esto?- pregunté poniendo los papeles cerca a sus ojos.
-No, no lo se, lo siento señor Noodle- dijo Fred poniéndose algo nervioso.
-Tranquilo Fred, si no puedes decírmelo no hay necesidad-
-Gracias señor.-
Era obvio que mi padre le había dicho a Fred que no dijera nada si le preguntaba pero la verdad es que ni siquiera yo sabía lo que era, sea lo que sea aún no lo había leído pero si sabía que era algo fuerte, no sabía si leerlo o dejarlo de lado, algo me decía que eran problemas de mi padre y uno de esos problemas en los que no quisiera estar involucrado. Estábamos a unos cuantos kilómetros de casa y Fred seguía feliz, al parecer había olvidado mi pregunta así que sólo se dispuso a manejar. Ya nos encontrábamos a pocos metros de casa cuando de pronto vi como el cinturón del auto se movía sólo y la puerta se abría, el cinturón cogió a Fred expulsandolo del auto, una vez que Fred se encontraba fuera de esté, las puerta se cerraron, el seguro de las puertas también y las ventanas se sellaron por completo, parecía que el auto tuviese vida propia. -Señor Noodle, no se preocupe, todo estará bien- dijo Fred poniéndose de pie y acercándose a la puerta, al parecer Fred sabía lo que ocurría. -¡¿Qué está ocurriendo?!- grite tratando de abrir las puertas y las ventanas mientras Fred sólo se limitaba a sacar su teléfono para realizar una llamada, de un momento a otro y así de rápido el auto comenzó a moverse como si fuese controlado. Cogí mi teléfono y marque el número de mi padre, estaba a punto de presionar el botón para llamarlo pero fui interrumpido por una llamada de Carp la cual conteste sin pensarlo dos veces -¡¿Carp?!- grité alterado -¡¿Carp, te encuentras con mi padre?!- pregunté.
-No, su padre no se encuentra aquí, pero me encomendó decirle a usted que no le pasara nada y que si quería saber que es lo que ocurre, debería de leer los papeles que su padre le entregó, le pueden dar algunas pistas- seguido de eso, Carp colgó.
Sabía que de nada servía hacer otra llamada ya que mis hermanas no harían nada al respecto, y a mi padre le importaba muy poco si yo desaparecía. El auto seguía avanzando en dirección a un auto negro que se encontraba adelante, yo estaba calmado ya que sólo debía leer los papeles y que me intenten secuestrar no es nada de otro mundo, ya ha ocurrido un par de muchas veces. Me dispuse a leer los papeles y el primer rostro que salía era la de un tipo de unos 20 años de edad, cabello castaño ojos un poco azulados, sus rasgos eran como de una persona sería y mal humorada, según las demás fotos que pude ver, siempre viste formal, no tiene antecedes de cárcel lo cual me sorprendió mucho pero esto fue lo que más me intrigó:
• CARL.
• Habilidad:
Puede controlar los objetos metálicos a su antojo, también modificar su cuerpo hasta convertirse en prácticamente un imán humano. Controla objetos metálicos a distancias de hasta 3 o más kilómetros u objetos que contengan alguna especie de metal. Puede mover objetos cuyo peso sea menor a 1 tonelada. Siempre carga alguna clase de objeto metálico y pequeñas canicas de acero las cuales las usa para "disparar" con sus propios dedos.
• Información personal:
Toda su familia está muerta, su temperamento es agresivo y puede llegar a ser completamente impulsivo golpeando a quién se encuentre cerca. Fue capturado varias veces robando e incluso denunciado por muchas empresas las cuales asalto por la suma de más de 20 millones. Los datos de su vida criminal fueron completamente eliminados por razones que aún no han sido reveladas.
Una vez acabada con toda esa información pude asimilar a Carl, con el tipo que se encontraba en el carro que de adelante pero él no estaba conduciendo, el se encontraba en el asiento del copiloto, quien conducía era una mujer de cabello rubio algo brillante, vi que "Carl" estaba señalando con su mano hacia el auto en el que yo me encontraba, entonces comprendí que era cien por ciento seguro que el era definitivamente el tipo de aquella descripción, el imán humano. Intenté comunicarme con mi padre para saber si era alguna clase de prueba o quería que dispare o algo, pero era en vano, el no contestaba el teléfono, no podía exaltarme ni nada ya que cuando lo hago mi corazón se acelera hasta el punto de que podría explotar o paralizarse bruscamente. Me dedique únicamente a memorizar los lugares por los que íbamos y a cargar el arma o mejor dicho todas las armas que se encontraban en el auto, además sabía muy bien que Carp y Fred estaban en mi búsqueda o al menos eso comencé a creer. Con respecto a la chica que se encontraba al lado de Carl, supuse que se encontraba en los papeles así que comencé a buscar rasgos similares y así encontré a una chica de cabello rubio brillante tal y como la mujer que conducía el auto en el que se encontraba Carl.
• TAEGAN.
• Habilidad:
Capacidad para generar energía eléctrica de su cuerpo y disparar rayos eléctricos a su oponente o cualquier objetivo, su puntería nunca falla. Puede usar su cuerpo como conducto eléctrico. Si llega a agotarse o a tener heridas graves puede absorber electricidad y recuperarse rápidamente. Su rendimiento en estado físico sobrepasa a los humanos triplicando e incluso cuadruplicando su rendimiento y resistencia.
• Información personal:
No se ha encontrado ninguna clase de información.
Estaba cuestionándome si disparar o dejar el arma ya que con todo lo que sabía de Carl, probablemente la bala no llegaría ni a 3 metros de el pero aún así debía intentarlo, cogí el arma, apunté directamente a Carl o a algún lugar cercano y disparé. De pronto pude ver como la bala atravesaba la ventana delantera y hacia lo mismo con la ventana posterior en el que se encontraban Taegan y Carl, la bala apenas rozo a Carl ya que este seguía controlando mi auto, noté que sacaba algo de sus bolsillos y cuando por fin lo había encontrado apunto a mi carro entonces recordé lo que leí sobre el -...pequeñas canicas de acero...disparar...- así que me moví muy rápido hasta poder agacharme y contraer mi cuerpo lo más que pude al piso del auto mientras escuchaba como aquellas canicas atravesaban la ventana delantera y la posterior haciendo resonar el aire tan rápidamente y a una velocidad que igualaba a la de una bala, al cabo de unos segundos las canicas dejaron de moverse entonces comencé a levantarme poniendo mi mirada en dirección al auto de Carl, vi como las canicas regresaban a su auto, al parecer Carl esperaba que yo estuviese muerto pero al verme puso una cara de enojo la cual nunca olvidare porque se veía sólo odio y determinación, se estaba disponiendo a lanzar otra vez su "ataque" y casi pudo completarlo de no ser que la mano de Taegan lo detuvo entonces Carl hizo movimientos con sus manos y de pronto los cinturones del auto comenzaron a atarme hasta dejarme inmóvil, por lo visto el controlaba muy bien el metal. Luego de eso, Carl se limitó sólo a atraer mi auto hacia el de ellos manteniendo cierta distancia, yo me límite a no moverme o tratar de desatarme ya que en cada intento Carl presionaba más, no por nada es un imán humano. Comencé a pensar como podría salir de aquella situación y cualquier plan que tenía era en vano ya que para volver a usar el arma debía de estar desatado primero, y aunque estuviera desatado, la única persona a la que podría disparar sería Taegan ya que con Carl las posibilidades eran completamente limitadas, teniendo en cuenta que para poder dispararle a Taegan, Carl debe de estar distraído.
Al cabo de unos pocos minutos llegamos a una mansión, vi que Taegan y Carl hablaban por el micrófono que daba a la mansión y de esa forma abrían las rejas, rejas de más de dos metros de altura con picos muy filosos al final de estas, la entrada de la mansión tenía un gran jardín y como es de costumbre, también tenía una fuente de agua, habían ranas y peses, a decir verdad era una gran fuente redonda la cual podría ser hasta una piscina. Al llegar a la puerta de la mansión Taegan y Carl bajaron del auto y luego Carl atrajo el mío hacía a el con cierta brusquedad, vi como los seguros del auto se quitaban y los cinturones empezaban a desatarse.
-Sal del auto- dijo Carl cogiendo un cigarrillo. No dije nada e hice lo que me dijo. -Sólo te hemos secuestrado, no te hemos cortado la lengua- dijo encendiendo el cigarrillo.
-¿Cuanto dinero quieren?- dije.
-Me agrada el chico Taegan-
-Todo mundo te agrada hasta que dejan de ser útiles- dijo Taegan arreglando su cabello Rubio que apenas y se encontraba desarreglado, al parecer la persona que se encontraba en esa mansión era importante.
-No es cierto Taegan, Ray me agrada-
De pronto la puerta de la mansión se iba abriendo dejando ver a una mujer de aproximadamente unos 30 años con un vestido rosa y un sombrero de copa la cual tenía un aspecto raro de ama de llaves. -El señor Ray los espera en el salón principal- dijo la mujer señalando gentilmente con su mano izquierda la dirección al salón principal.
-Gracias Coco- dijeron Carl y Taegan al unísono.
-Camina- me dijo Carl jalando con su habilidad mi cinturón del pantalón el cual contenía algo de metal. Al parecer la mujer que anteriormente nos abrió la puerta no estaba para nada sorprendida, eso me dio a pensar que quizás esta gente está metida en cosas aún más fuertes que narcotráfico o asesinatos.
Carl iba dejando de usar su habilidad poco a poco al notar que yo no ponía resistencia y así yo seguía caminando siguiéndolos sin hacer ruido o mostrando acciones sospechosas, la mansión por dentro era muy grande, muy brillante, tenían estatuas, pinturas en cada pared, candelabros antiguos, mesas finas, alfombras de piel, pero lo que más resaltaba era la cantidad de cosas filosas que habían, espadas que al menos como mínimo vi que eran más de 30 la cantidad que se encontraban por donde íbamos, el camino no era tan largo pero Carl y Taegan se detenían a cada instante para apreciar cualquiera de las cosas que veían.
-¿No es precioso Carl?- dijo Taegan cogiendo una pequeña estatua de elefante. -¿te imaginas si tuviéramos uno?-
-Recuerda lo que pasó con el tigre hace meses-
-Cállate, nunca te lo perdonare-
-Pero Taegan, era un buen blanco además no debiste dejarme sólo con el- dijo Carl mientras Taegan se quedaba callada y seguía avanzando. -No intentes nada- dijo esta vez mirándome a mi -aquí hay muchas cosas puntiagudas y ganas de matarte no me faltan- dijo mientras un cuchillo se acercaba a mi corazón por la habilidad de Carl, luego de esto el atrajo el cuchillo a su mano y lo lanzo clavándolo en una esfera gigante donde casualmente se encontraban gran cantidad de cosas filosas. Yo me limitaba a quedarme callado y hacer lo que me decían, sabía que si en realidad querían matarme lo hubieran hecho horas antes. Al fin llegamos a una puerta la cual estaba media abierta, Taegan empujo un poco mientras que Carl hizo lo mismo pero bruscamente -¡Aquí está el mocoso!-.
-¡Carl!- exclamo Taegan intentando calmarlo.
-Muy bien hecho- dijo un hombre el cual se encontraba sentado en el escritorio principal. A medida que avanzábamos el hombre del escritorio se iba parando. -Déjennos a solas- dijo con una voz muy imponente.
-Pero jefe, ¿que le hará? Queremos ver- dijo Carl en tono burlón.
-Cállate Carl, yo no quiero ver nada- dijo Taegan jalando su brazo.
-Retirense- dijo el hombre de una forma fría y sería la cual espantaba a cualquiera. Entonces Carl y Taegan se retiraron dejándome a mi con Aquel hombre de aspecto tenebroso. -¿Sabes por qué estas aquí?- pregunto caminando hacia una mesa la cual se encontraba llena de botellas de alcohol y copas.
-No, pero se que todo esto tiene que ver con mi padre- dije con amargura.
-¿Por qué no demuestras algo de desespero?- dijo cogiendo dos copas y una botella de champán.
-No es la primera vez que me secuestran-.
-Pero si es la primera vez que ves esta clase de "habilidad- dijo Ray sentándose. -¿por qué es que no te desesperas o te afliges al ver esto que es nuevo?- dijo mientras iba llenando ambas copas de champán.
-Porque aunque me lo pregunto, no se que respuesta lógica podría haber- respondí jadeando además que mi corazón se aceleraba pero no podía dejar que sepa de eso.
-Bueno, dejemos ese tema de lado- dijo en tono burlón -Querido Noodle, sírvete una copa, tenemos que celebrar-.
-¿Celebrar?- pregunté tontamente mientras iba cogiendo la copa de entré sus manos.
-Si, ¿acaso no te alegras de ver a tu tío?-
-¡¿TÍO?!- dije dejando caer la copa.
-Si, pero querido Noodle, no hace falta que rompas cosas- dijo en tono burlón. -Seguro tu padre nunca te ha hablado de mi, bueno tampoco es que nos llevemos bien, en fin, soy el hermano de tu madre-.
-¡Mientes!- grité -Mi madre no tenía familia- dije exaltado.
-Si lo tenía, pero tu padre se encargó de que tu nunca lo supieras-. Dijo lo más calmado posible.
-¡Eso no es cierto!-
-Si lo es- dijo tomando un trago -Soy Ray Berwick, hermano de Zooey Berwick, tu madre-
-¡Eso es mentira!- grité nuevamente cogiendo una lámpara de metal que se encontraba a mi alcance para así golpear a Ray.
-Mala idea sobrino- dijo Ray recibiendo mi golpe el cual no le hizo ningún daño. -No es forma de tratar a la familia-.
-¡Tu no eres mi familia!- dije golpeándolo nuevamente sin parar pero su cuerpo podía resistir cualquier golpe y seguía sin tener ningún daño, tampoco demostraba dolor alguno, su cuerpo parecía completamente sólido, como si fuese una roca o alguna clase de acero. -¿que demonios eres tu?- pregunte agotado y con mi corazón acelerado dejando caer la lámpara la cual tenía más rastros de golpes que Ray, no podía dejar que mi corazón se aceleré tanto.
-Soy un sobrehumano, o un protector como dirían algunos, pero no uno que protege, no desperdició mi tiempo protegiendo a débiles humanos- dijo tomando la copa de champán hasta acabarla-Descansa un poco, tu madre tenía los mismos problemas de corazón que tu-.