Cuando amanezca

By Elizabeth-Beth

17.6K 619 243

¿Nunca os ha ocurrido qué cuando os despertais por la mañana y reflexionais sobre las locuras de anoche, incl... More

PRÓLOGO
1. Resaca
2. Camarero
3. La cena
4. ¡Vaya padre!
5. Golpes
6. The Angels
7. Empapada
8. ¿Preparados?
9.Fiesta
10. Dobby
11.Al desnudo
12.Surf con imbéciles.
13. Doble negación.
14. Realidades
15. ¿Estás borracha?
16. Bella
17. Princesa
18. El faro
19. Alcohol
20. ¿Posas para mí?
21. Soy su novio
22. ¿X ó XXX?
23. Estúpidos celos
25. Escaparme de tí

24. No quiero a nadie más

188 8 9
By Elizabeth-Beth

VALERIA'S POV

Golpes, Golpes incesantes en mi cabeza que no paran de repetirse, provocando un profundo dolor, hago el amago de abrir un ojo, pero en cuanto la luz se abre paso hasta mis ojos castaños vuelvo a cerrarlos molesta por la pesada luz. Me tomo unos segundos para reponerme mientras dejo en blanco mi mente ordenando poco a poco todos los acontecimientos de anoche.

Con algo de pesar me incorporo apoyándome en el respaldo de la cama y es entonces cuando siento mi espalda desnuda, y por ello toda la desnudez que invade mi cuerpo. Joder, estoy en casa de Leo...paso mis manos por mi enredado pelo castaño mientras pienso y casi sin quererlo mi respiración se agita... ¿Me he acostado con alguien?¿                                                                                                                   Qué hago aquí desnuda? ¿Peter sabe algo? ¿Mi madre? El dolor de mi cabeza no hace otra cosa que empeorar y en cuestión de segundos expulso en el baño toda la enorme cantidad de alcohol consumida anoche. Las lágrimas se agolpan en mis ojos, y en cuestión  de segundos siento las saladas lágrimas recorrer mis mejillas y morir en mis labios. 

No puedo decir con exactitud cuanto tiempo paso abrazándome a mí misma sobre el frío suelo de la habitación baldosada...compadeciéndome...juré que jamás volvería a pasar por algo  semejante, el despertarme y no saber ni dónde estoy ni qué  hice anoche. Recojo en silencio la ropa de la habitación y me visto, recojo el Iphone del suelo antes de salir avergonzada por la puerta, algunos rezagados todavía desnudos  duermen en  el suelo y paso de puntillas por el largo pasillo, la música ha cesado y ahora mismo solo se oyen las olas del mar romper al lado de la playa.

Desciendo las escaleras como puedo, ya que los múltiples moratones de mis piernas y mi cuerpo en general dificultan de sobremanera el poder llevar acabo esta misión satisfactoriamente...sin embargo un tacón se resbala de mi mano cayendo sobre la blanca escalera. Posiciono mi mano sobre la boca como si esto sirviera para aplacar el impacto.

Pasos. Mi respiración se agita. Pasos.

― Por fin, pensaba que te habrías muerto o algo parecido― ese tono de voz inconfundible y penetrante me da la poca confianza que necesitaba en ese momento― Un ibuprofeno― yo asiento levemente con la cabeza, creo que he tenido pocas resacas peores que estas―

― Gracias Leo― contesto mientras el sacude la cabeza con una pequeña sonrisa, recogiendo mi tacón perdido le sigo hasta la barra de la cocina donde un gran banquete de desayuno esperaba ansioso― ¿Qué haces despierto tan temprano? ― Su rostro se relaja sustituyéndolo por una mirada mucho más dulce―

― Una noche...movidita― sonríe él pícaramente recordando algo sucedido la noche anterior, sin embargo lo dejo estar. Me trago el ibuprofeno bajo su atenta mirada, estoy deseosa de poder preguntarle qué ocurrió ayer por la noche, con quién estuve y qué fue lo que hice...sin embargo él se adelanta a mis pensamientos, mencionando un simple nombre―

― William― responde él levantándose de su asiento limpiando mi vaso. Sin embargo, casi como una aparición empiezo a recordar sus ojos verdes...pegando al camarero de nombre desconocido, sus ojos verdes mirándome como un gato hambriento y depredador entre mis piernas...Oh Dios Mío. Me llevo las manos a la boca y todo empieza a nublarse...He traicionado a Peter de la forma más cruel y rastrera que jamás haya podido hacer...y no solo eso, he traicionado a Nate... y Will también.

― Te llevo a casa Valeria― sentencia Leo, yo simplemente asiento como un fantasma siguiendo y repitiendo la mayoría de sus movimientos, pero no consigo pensar...ningún pensamiento coherente pasa por mi ofuscada mente en este momento, solamente sigo en estado de shock tratando de interpretar los cientos de imágenes y supuestos recuerdos que vuelan en mi cabeza― Si quieres un consejo, no le des más vueltas, a lo hecho pecho Valeria, lo hecho hecho está y no podemos cambiar el pasado, debemos aprender a tomar decisiones a partir de nuestros errores, siempre hacia delante― el silencio inunda el coche mientras repaso mentalmente cada una de las palabras de Leo― Ninguno tiene una vida sencilla y todos somos humanos, pero nunca existen los errores si aquello te hace crecer como persona― Dirijo mi mirada hacia él quien sonríe de una forma mucho más sincera que el Leo engreído que conocí ayer por la noche―

― Gracias yayo de la vida― responde mientras él contesta con una sonora  carcajada que inunda el coche―Ríete más bajito por favor, todavía siento como si tuviera una familia de pájaros carpinteros trabajando la madera en mi cabeza― Observo como de reojo Leo se coloca una mano sobre la boca para evitar  reírse a carcajada limpia y yo no puedo evitar lo mismo aunque mi estómago se resienta de sobremanera cuando lo hago.

― Ya hemos llegado ― Dice Leo sonriente mientras aparca, yo suspiro al reconocer mi pequeña casa, cada vez me da la sensación de que las paredes se hacen más pequeñas todavía.

― Gracias por tu tiempo Leo...― él sonríe tímidamente

― No me las des, Valeria, espero haberte ayudado―

― Eso ni lo dudes Leo...― respondo bajando del coche― Dame tu número y así hablamos alguna vez ¿Te parece? ―Pregunto sin tono de malicia o perversión alguna, simplemente intrigada por él, por su cambiante personalidad a pesar de sus pretenciosos aires de niño pijo―

― Eso está genial― Tras dictarme su número me sonríe observándome con sus ojos azules― Gracias por venir anoche y convertir mi gran fiesta X...no sabes cuánto os agradezco que hayáis venido...― sonrío algo dubitativa, sin terminar de comprender a qué viene tanto agradecimiento, pero al sentir como el dolor de mi cabeza no cesa, subo los pequeños peldaños de mi casa, ni siquiera sé qué hora es.

― ¿Mamá? ― Pregunto en voz baja nada más entrar a la pequeña casa

― ¿Valeria? ― Responde su ronca voz, exhalo aliviada un suspiro

― Sí mamá, estoy aquí, voy a cocinar una pizza ¿Te apetece? ― Me dirijo a la cocina sin esperar su respuesta y justo cuando voy a abrir el congelador unas manos suaves descansan sobre mis caderas―

― A buenas horas llegas, pequeña― Esa ronca voz consigue todo el efecto contrario al deseado sobre mí, mi corazón cambia su ritmo, acelerando rápidamente, pero no por la emoción, por el miedo. Mi piel donde está en contacto sus dedos arde, pero no por deseo, sino con algo de repugnancia, porque esa misma noche Will había puesto sus manos ahí para atraer mi sexo hacia su boca.

― Hola Peter...― respondo depositando un inocente beso en su boca― ¿Qué hora es?

― Las 5 de la tarde― responde el arcando una ceja― Hueles a alcohol que apestas ¿Dónde estábas? Por cierto ¿Quién era el tipo que te acompañaba en el coche? me suena su cara pero no consigo recordar de qué― Mientras habla, saco la pizza del frigorífico y la meto al horno― Por cierto yo le he hecho la comida a tu  madre en tu ausencia y me he quedado aquí con ella...―Mi corazón da un vuelco de culpabilidad, este mismo sentimiento invade cada parte de mi cuerpo, no puedo evitar sentirme así...él coupandose de mi madre como jamás había hecho...mostrando su preocupación mientras que Will estaba entre mis piernas―

― Gracias Peter...― respondo intentando sonar normal, sin embargo él se percata de mi  fingida sonrisa, aunque calla y se pasa la mano por su melena rubia

―No sé si estarás en condiciones cariño, pero sabes que mis padres celebran su barbacoa anual esta noche y les haría mucha ilusión que vinieras...estará la abuela Nany y luego habíamos pensado en ir con las tablas un rato de noche ¿Qué te parece? ― Con delicadeza coge una de mis manos, jugueteando con mis dedos. Obviamente, no, no estoy en condiciones, apenas puedo hablar con alguien sin que sienta que mi cabeza es una bomba de relojería apunto de estallar en cualquier momento...sin embargo tengo una deuda, una de fidelidad muy grande con Peter y no le puedo fallar. No más de lo que ya lo he hecho. Además no pienso ser como mi madre, no voy a quedarme tirada en el sofá esperando a que la gente se compadezca de mí y acuda alguien para cuidarme por ser una alcohólica perdida en la vida...No. Yo no soy así. Así que respondiendo con una sonrisa al rostro inocente y esperanzado de William finalmente respondo

― Está bien...iré― él me abraza fuerte estrechando su cuerpo contra el mío y yo aspiro su olor, sin embargo no es como antes, no siento como si mi burbuja de colores no pudiera explotar, ahora mismo cuando aspiro su esencia solo huelo a traición aumentando mis ganas de vomitar, aunque quiero pensar que se debe todavía a la resaca, y que no es él, quién me provoca ésta serie de reacciones...

― Gracias cariño ya verás cuanto se alegra todo el mundo de verte― añade soltándome de su abrazo― jamás había visto a la abuela tan ilusionada por ver a alguien, yo sonrío mientras rememoro la primera vez que ví a aquella simpática mujer de pelo canoso y ojos grandes y azules, casi tanto como los de su nieto; en embargo soy incapaz de recordar nada sin que el rostro de William mirándome bajo las primeras luces del amanecer invadan mis pensamientos― ¿Estás bien, amor? ― Pregunta Peter con un tono de preocupación en su tono de voz― Estás totalmente pálida ¿Seguro que quieres venir esta noche? No quiero obligarte sino...

― Estoy bien, cielo― Le interrumpo tomando aire― Solo necesito comer un poco y descansar un par de horas, el rubio con cariño acaricia mi mejilla derecha antes de cogerme en brazos

― Venga, día de cuidados intensivos a las Johnson, hoy te hago yo tofo a ti cariño, ya has hecho tú suficiente por mí y jamás he sabido devolvértelo como merecías― Con suavidad me apoya en mi cama antes de bajar las persianas, toma mi mano y se la lleva a sus labios― No voy a dejar que te hundas sola, no estás sola Valeria...siento haberte hecho pensar que era así― Una pequeña sonrisa se escapa de mis labios...éste es el Peter que conocí hace años, éste es el Peter con el que empecé a salir hace año y medio...

―Gracias Peter...― respondo con lágrimas en los ojos, lágrimas de emoción y culpabilidad. Leo tiene razón, el error ya está  hecho, ahora debo tomar una decisión...Sin embargo mis párpados pesan demasiado para que ahora mismo pueda ser capaz de tomar alguna decisión coherente.

Otra vez la familia de pájaros carpinteros en mi cabeza trabajando, pero ésta vez he tomado yo  la decisión y creo que ya es muy tarde para echarme atrás. La casa de Peter es la típica gran casa americana con un jardín enorme, más propia de California que de Hawai, ya desde el coche puede oírse todo el jolgorio que se ha formado con motivo de la barbacoa en el jardín trasero de su familia.

― ¿Te he dicho lo preciosa que estás con este vestido? ― Dice con una dulce sonrisa mi novio mientras me tiende la mano para salir del coche, yo la acepto encantada. Quiero recopilar todos los pequeños detalles que pueda de él, de su comportamiento para poder llegar a tomar una decisión coherente y cuerda a toda esta maquiavélica situación.

― Igual unas 50 veces desde que hemos salido de casa Peter...― respondo sonrojada―

―Bueno, es que estás despampanante― Sonrío con humildad mientras ambos de la mano nos dirigimos hacia el lugar donde se encuentra su padre al lado de la barbacoa―

―¡Marc! ―Grito nada más verle, el gran rubio se gira mirándome y sonriéndome antes de limpiarse las grasientas manos en un pañuelo y venir sonriente a abrazarnos a su hijo y a mi―

― Queridísima Valeria...no sabes cuánto te echábamos de menos, hacía semanas que no sabíamos nada de ti...― responde con entusiasmo mientras por detrás aparece su esposa Emma con el semblante serio e inexpugnable―

― Gracias, Marc, estoy encantada de  veros, hacía siglos― respondo sonriente, incluso cuando Emma se coloca a su lado lanzándome cuchillos por los ojos―

― Valeria―dice la madre de mi novio como saludo

― Emma― respondo sonriente, nunca le he caído bien a la madre de Peter, es de esa clase de mujeres que cree que la posición social y el dinero de una familia es mucho más importante que cualquier otra cosa en el mundo, y creo que eso es algo que le viene por sus continuos acercamientos con Bridget, la madre de Leo―

― Voy a buscar algo de beber― digo finalmente sonriendo y soltándome de la mano de Peter― ¿Quieres tú algo de beber?

― Un Gintonic sí que me tomaré Valeria, muchas gracias― responde con clase mientras me guiña un ojo; con una dulce sonrisa me despido mientras intento llegar al interior de la casa, y es que digo intento porque las diferentes familias me paran para saludarme y preguntarme el porqué de nuestra escasa aparición en público últimamente.

Finalmente al entrar en la casa observo la amplitud de espacio que aguarda la cocina, nunca me cansaré de admirar lo grande que es y lo bien distribuida que está...con delicadeza tomo uno de los vasos mientras preparo la mezcla, tarareando en mi cabeza la canción de "Rude"

― Vaya, parece que estamos destinados a los encuentros desafortunados― Esa voz...pego un sobresalto haciendo que un poco de ginebra se derrame sobre mi vestido blanco de palabra de honor.

― Joder...― digo yo observando el descomunal tamaño de la mancha― ¿Qué coño haces aquí, Will? ¿Quieres joderme la vida? ― Le pregunto con dureza mientras le miro firmemente a los ojos, él juguetea con su lengua dentro de la boca, mientras mantiene el rostro serio―

― Tranquila ¿Eh? Hago aquí lo mismo que tú, me han invitado...¡Joder! ―Dice él tomando aire y acercándose hacia la barra del bar, yo retrocedo intentando poner el máximo espacio entre ambos― Genial, mira bonita anoche no te daba tanto asco― Responde incluso con un cierto tono de repugnancia, yo decido callarme mientras en silencio me acerco al fregadero mojando la mancha de alcohol, solo le hace falta ahora que encima Emma piense que es una guarra. Sin embargo, el silencio de ambos se ve impuesto por la voz autoritaria y enfadada de William

― ¿Crees que esto es gracioso? ¿Crees que disfruto viendo como la mujer a la que anoche tenía entre mis brazos, a la que besé anoche y le hice correrse  con mi lengua está ahora de  la mano de otro hombre?¿ Crees que no me duele? ― Ceso mi intento de frotar la mancha y dirijo mi mirada hacia Will, el cual me atraviesa con la mirada, intento asimilar cada una de sus palabras, buscando un doble sentido, traduciendo cada una de sus palabras... Sin embargo apenas me da tiempo a reaccionar porque William avanza a grandes zancadas hacia mi y yo hago lo propio con él y es cuando en cuestión de segundos nuestros labios se encuentran desesperados, las lágrimas que llevaba conteniendo durante toda la conversación salen a la luz mezclándose con nuestros besos.

― Dijiste que era imposible Will―Respondo separando mis labios de los suyos, él en vez de contestar toma mis muslos y me sienta sobre la enorme isla de la cocina colocándose entre mis piernas desnudas―

― Te necesito  Valeria― Gime desesperado antes de besarme confirmeza, nuestras lenguas choca, se dejan llevar y yo saboreo cada parte de él como tanto he ansiado, muerdo su labio inferior y él aprieta sus yemas sobre mi cadera haciendo fuerza sobre ésta. Siento como la humedad de mi entrepierna crece a medida que nuestro beso profundiza y se vuelve más íntimo. Y es que cuando estoy con Will, llego a olvidarme incluso de quién soy― No puedo verte con él Valeria voy a volverme loco― admite

― Yo también te necesito Will― Jadeo mientras pongo nuestras frentes juntas, él toma mi rostro entre sus manos y cierra los ojos. Sabe que estamos traicionando a su mejor amigo, es consciente de todo lo que estamos haciendo, que es una tontería y que estamos arriesgando cosas más que importantes por algo que realmente ninguno de los dos sabe si vale realmente la pena, es decir, apostando por un futuro incierto.

― Ya no puedo estar más alejado de ti Johnson, y fingir que ya no me importas, que nunca me has importado si es que desde que éramos críos has sido tú...Valeria...lo de ayer...lo de anoche fue increíble contigo todo es especial es...completo y se que vamos a hacer daño a muchas personas pero quiero que por una vez en nuestra vida nos permitamos ser egoístas si es que tú sientes la misma necesidad de mí que yo de ti― añade derribando todos los muros entre nosotros, y entonces lo sé, sé que he elegido...y me doy cuenta de que lo había hecho mucho antes de toda esta increíble declaración de intenciones.

― Oh Dios mío― exclama una voz ahogada a mis espaldas...

Continue Reading

You'll Also Like

1.5K 235 8
Cada segundo de la noche tiene distintas emociones; algunas son oscuras, y ,otras, simplemente están ahí... Las emociones empiezan a tomar el contro...
462K 26.9K 56
Todo estaba estrictamente controlado; su vida, su placer, sus emociones, sus relaciones... Su corazón era intocable. Sus mandamientos lograban que e...
1.3M 92.5K 131
Se que esto esto es bastante extraño, créeme fue una de las ideas mas bizarras e impulsivas que he tenido, es decir, ¿a quien se le ocurre que cuando...
1.4K 50 12
《Sentimientos》una palabra tan simple, pero tan complicada al mismo tiempo. Cinco jóvenes, cinco problemas. Diferentes situaciones, diferentes ámbitos...
Wattpad App - Unlock exclusive features