-¿Recuerdas la última vez que lo hicimos?-preguntó Chaeyoung.
Jisoo solo alzó su mirada por encima de la revista.
-Si, cariño, tengo recuerdos de las últimas doce horas.
Y Chaeyoung se sentó en el sofá a su lado, estaban en su casa, mientras el servicio terminara de preparar la cena, Jisoo y Rosé esperaban a Haerin en el salón.
-No hablo de esa vez.-bajó la revista con su dedo- Hablo de esa vez.
Su tono de voz fue suficiente para saber de que vez estaba hablando, así que aclaró su garganta y cerró la revista sobre sus piernas.
-Bueno, estaba pensando que... te avergüenzas.-y sonrió solo para molestarla- Creo que la charla sucia es algo que no va contigo.
La escritora miró a los lados, verificando qué nadie escuchara su conversación.
-No me gusta llamarte de mala manera.-murmuró con el ceño fruncido.
Rosé solo se derritió de ternura, antes de acercarse a su oído.
-Pero me gustaría que me hables sucio en la próxima...-sus labios besaron su cuello.
-¡Chaeyoung!-intentó escapar pero Rosé solo le dejo una mordida- AH.
-¡PARK CHAEYOUNG!-la voz de Haerin casi arrojó a su hija al otro lado del sofá, mientras Jisoo se reía en venganza- Otra vez queriendo corromper a Jisoo.
La mujer resopló, reconociendo muy bien lo atrevida que podía ser su hija. Se sentó en el salón con ellas, paseando su mirada entre las dos, sonrojadas y risueñas.
Si alguna fuera hombre, ya sería abuela, pensó ella.
-Bueno-miró las revistas en el sofá- ¿que son todas esas revistas, querida?
Jisoo recobró la compostura.
-Estudiando a la competencia-respondió-. Estoy por encima de ELLE y Marie Clare, pero DAZED me esta sobrepasando en el área de las entrevistas.-gruñó eso último.
-¡Así me gusta verte!-exclamó Lee, quien traía a Felix a su lado- Trabajando un domingo.
Jisoo rodó los ojos cuando ambos Lee se sentaron.
-¿Ya sabes la agenda de Jean Paul Gaultier?-preguntó, y ella negó.
-Si me dejaras solo moda podría hacerlo.-repuso y Lee bufó- Me estoy cansando de cubrir eventos sociales.
Rosé y su madre pasaban la mirada entre las dos, nunca las habían viendo hablar de trabajo. La rubia pudo ver lo que la escritora no, cuidadosamente, su tía la estaba preparando para su puesto. Compartió una mirada con su madre, y ambas estuvieron de acuerdo con ese pensamiento.
-Aguanta un año más, Karina debe estar lista.-y Jisoo asintió.
-¿Van a contratar a Karina?-Rosé preguntó, antes de darse cuenta.
Lee y Jisoo compartieron una mirada.
-Eh... si.-Jisoo se aclaró la garganta, Rosé tenía una cuestión muy particular con su pasante- Le daré a noticia en Italia.
Oh.
Oh oh.
-¿Italia?-preguntó.
Lee se tragó sus burlas y decidió dejarle el problema a su nueva sobrina.
-El fin de semana es la Gala de Jean Paul Gaultier.-habló con cuidado- Ira todo el equipo de moda exterior y nosotras.
Rosé tuvo un pensamiento.
-¿La Gala de Jennie?-preguntó.
Jisoo pareció confundida.
-¿Conoces a Jennie Kim?-y Rosé asintió-Ella es la Musa de este año.
-Wow.
-La Gala dura cinco días pero yo iré solo dos a las cosas importantes.-siguió Jisoo, tratando de desviar el tema de que estará con su pasante y sus amigas en otro país por el fin de semana.
La rubia asintió, sabía que con su familia viendo no debía poner a Jisoo incómoda, así que dejó el tema para más tarde.
...
Un par de días después, Rosé estaba en la universidad alistando sus documentos para la graduación en el departamento administrativo, cuando unas compañeras de clase llegaron a su lado.
-¡Hola, Chaeyoung!-la saludó Tzuyu.
Se sobre saltó un poco.
-Holaaa.
-Gracias por invitarnos a tu fiesta de cumpleaños, nunca había viendo a Taeyang en persona.-y sonrió ampliamente- ¡Tampoco sabía que salías con Kim Jisoo!
Las cejas de Chae se fruncieron en su dirección, apretando el agarre de sus papeles.
-¿La conoces?
Asintió rápidamente.
-Ella es increíble, mi madre nunca ha logrado que vaya alguno de nuestros eventos.-y suspiró- Además, tienes un rostro precioso, aunque parezca malhumorada o prejuiciosa.
Rosé resopló.
-Cuidado, hablas de mi novia.-replicó, intentando no sonar celosa.
Empezaron a caminar juntas hasta donde la esperaba su chófer.
-¿Novia? Ella nunca ha salido con una chica-se puso pensativa-, ¿desde hace mucho?
Esta conversación la estaba irritando un poco, siempre ha sabido que muchas personas estaban detrás de Jisoo, pero ninguna le había hecho saber que era un fenómeno conocido.
-Llevamos cuatro meses siendo novias.-y se encogió de hombros- Y no me preocupo por el hecho de que no haya salido con otras chicas, soy la chica número uno para ella.
Y le sonrió, sorpresivamente, Tzuyu hizo un puchero de ternura. Quizá Chaeyoung solo estaba siendo demasiado posesiva últimamente, estaba entregada a Jisoo y su miedo a que ella mire a otro lado la estaba consumiendo un poco.
Suspiró.
-Eres muy linda cuando estas enamorada.-dijo por lo bajo.
Y las mejillas de Chaeyoung se tiñieron de rosa.
De camino a casa de Jisoo vio por la ventana todo el camino, pensando que su novia jamás le daba razones para desconfiar de ella, y de todas manera, se estaba comportando de una forma que no debía.
Ahora, tenía su viaje a Milán mañana. Aunque iría todo el equipo, pero también iría Karina. La chica tampoco había hecho nada para hacerla dudar, pero solo el hecho de que era su compañera de trabajo y era absurdamente hermosa era algo que la hacía sentir mal.
Chaeyoung sabía que ella era prácticamente una princesa, y se adoraba a sí misma. Sin embargo... Jisoo a veces era demasiado despistada con las chicas, diciéndole que no notaba los coqueteos porque no tenía ojos para nadie de que no fuera ella, era verdad, ahora ella debía creerselo.
Algunos minutos después su chofer la dejo en el edificio de la escritora y fue a su apartamento.
-Mi amor.-la saludó Jisoo, dejando algunas caricias en su espalda baja antes de que la rubia la acompañara en el suelo- Estoy terminando.
Su ropa estaba cuidadosamente guardada en su valija de Rimowa, un regalo de ella, de hecho. Se llevaría solo una, ya que Vogue se encarga de elegir sus vestuarios antes del evento.
-¿Tienes todo listo para el viaje?-Jisoo asintió- ¿Solo será el fin de semana o más días?
Jisoo la miró de reojo, consciente de que últimamente Rosé se estaba algo celosa. Su subconsciente estaba segura de que no había hecho nada para hacerla dudar...
Oh...
Había entendido algo.
-Serán cuatro días.-dijo ella- Lee me envió el cronograma, serán más días pero menos estrés. Con este evento, ya creo que todo el equipo estará suficientemente afilado para que yo me haga a un lado y cambie a redacción de moda.
Rosé sonrió y le dio un beso en la mejilla, Jisoo siempre había querido escribir solo sobre moda, y estaba más cerca de lograrlo.
-Estaré al tanto.-Le dijo, y sin querer, quizá sonó un poco como a amenaza.
La pelinegra la miró, antes de suspirar y sostener sus mejillas entre sus manos.
-Chaeng, ¿tienes algo de lo que quieras hablar?
La rubia trago grueso, estaba siendo demasiado evidente al parecer.
-No... no lo sé, no se que me pasa contigo.-admitió, dejando caer sus hombros.
Jisoo se enderezó.
-Creo que yo si.-e hizo una mueca- ¿Tienes miedo que ya esta parte de mi vida no sea solo para ti?-y la rubia pestañeó- Se que ahora todos lo saben, pero... no es... motivo para que creas que alguien va a venir por mi y yo voy a caer.
Su labio inferior tembló, Jisoo la había atrapado.
-Algunas veces solo...-empezó, antes de que cayeran sus primeras lágrimas- me da mucho miedo que alguien te aleje de mi, siento que debo estar alerta a cualquier persona o a cualquier cambio, yo... lo siento.
Jisoo la rodeó por sus brazos, dejando caricias en su cuerpo.
-Te amo, Chaeyoung.-y solo la escuchó sollozar- Nadie va a alejarte de mi, debes creerme.
La rubia no la quería dejar ir.
-Es... es que tu quieres tan bonito que si alguien se da cuenta te va a querer robar de mi.-Jisoo le sonrió un poco, limpiando sus lagrimas y peinando su cabello- Estoy aterrada de perderte de repente.
La revelación impactó en el estómago de Jisoo, haciendo que sus palabras le dolieran incluso ahí.
-Yo también.-soltó, y Rosé abrió los ojos en sorpresa- Todo el tiempo, Chaeyoung, todo el tiempo en el que pensé en salir estaba aterrada de que alguien más valiente que yo llegara a tu vida, que alguien que podía gritar que te amaba apareciera de la nada. Tuve que dar un paso al frente o sentía que me moría.
-Tu nunca me perderás.-fue una promesa, sus ojitos vidriosos y determinados se lo gritaban.
-Y tu a mi tampoco.-soltó.
Después de algunos besos, algunas risas y algo más en la noche, Chaeyoung se despidió de Jisoo en el aeropuerto internacional de Incheon.
Se quedó un rato viendo el avión despegar, a su largo camino hasta Milán. Ella suspiró, intentando calmar sus nervios.
Escuchó un suspiro, estando casi segura que no había sido ella, se giró a su izquierda. Ahí estaba una chica de cabello corto rubio ceniza, con el ceño casi graciosamente fruncido, y sus manos en forma de puños.
-Oye... ¿Estás bien?-preguntó Rosé.
La chica casi gruñó.
-Eso creo.-resopló- Lo mejor que puedo estar después de que mi novia se vaya de "trabajo" a Italia con su jefa super linda.
Rosé pestañeó, teniendo un pensamiento flash.
-¿Minjeong?-preguntó con duda.
La chica la miró confundida.
-¿Te conozco?
Rosé negó con la cabeza varias veces, riéndose de sus propias ideas desquiciadas. Ya lo hizo una vez, a Jisoo no le importaría una segunda.
-¿Quieres ir a Italia?
...
Rosé literalmente como ESA MUJER ES MIAAAAA 🤬🤬🤬🤬🗣🗣🗣🗣🗣
No la culpo.
Capítulo extra hoy para celebrar el prideeee, salgan del closet (o no) toditos aquiiii 🥳🥳🥳
Empiezo yo: NOT STRAIGHTTttt (bi 💋)