Prólogo: Jun-hee está asustada y no puede evitar romperse estando en el baño, por lo que te quedas con ella para consolarla.
Las luces ya habían sido apagadas hace un buen rato y Gi-hun que se había ofrecido para hacer la primera guardia seguía sentado en las escaleras viendo a su alrededor cuidando a los demás que estaban durmiendo.
Mientras tanto, tu realmente no podías quedarte dormida. No dejabas de pensar en todo lo que había pasado, el temor de que si cerrabas los ojos alguien llegaría a intentar matarte para hacer más grande el premio, y el miedo de que le hicieran algo a Jun-hee también te mantenía despierta.
Habías conocido a Jun-hee ahí mismo luego de ayudarla en el primer juego, sin embargo desde el el momento en que te diste cuenta que estaba embarazada, te prometiste ayudarla a como diera lugar.
En un momento escuchaste algo de ruido, y al asomarte hacia afuera de donde estabas debajo de una cama, viste a Gi-hun hablando con Jun-hee.
–Es peligroso que vayas al baño sola, Jun-hee.–Volvió a insistir Gi-hun donde estaba de pie junto a la chica.
–Yo la acompaño, yo voy con ella.–Les dijiste antes de que Jun-hee pudiese decir algo.
–Vayan con cuidado, ¿si?–Les dijo Gi-hun.
Tu solo le ofreciste con una sonrisa y asentiste firmemente con la cabeza antes de inconscientemente tomar la mano de Jun-hee que apretó la tuya de vuelta de inmediato.
Al principio les fue un poco difícil hacer que el guardia las dejara salir, sin embargo lo consiguieron y las llevaron al baño.
Ninguna de las dos dijo nada mientras que Jun-hee dejó ir tu mano y se encerró en uno de los cubículos mientras que tu te quedaste afuera.
Aprovechaste de entrar al baño y luego cuando te estabas lavando las manos, escuchaste un pequeño sollozo.
–¿Jun-hee? ¿Estás bien?–Preguntaste preocupada golpeando su puerta.–¿Está todo bien?
La chica no dijo nada lo cual hizo que te preocuparas aún más.
–Voy entrar, ¿si?–Dijiste antes de abrir la puerta y al hacerlo, viste a la chica sentada sobre la tapa cerrada del inodoro con ambas manos en su panza mientras lloraba.–¿Jun-hee qué pasa? ¿Es tu bebé? ¿Le pasó algo? ¿Te sientes mal?
–Tengo miedo, T/N... no debí haber aceptado venir, fui una tonta... jamás... jamás debí haber aceptado, tengo miedo de que nos maten a mi bebé y a mi...–Dijo ella con voz temblorosa.
Soltaste un pequeño suspiro al escucharla y te pusiste de pie de donde te habías agachado frente a ella, y te acercaste para abrazarla donde la chica te apretó con fuerza.
–No eres una tonta, solo querías darle una mejor vida a tu bebé. Nadie sabía en lo que se estaba metiendo.–Le dijiste acariciando su espalda mientras tu otra mano la habías dejado en su cabeza.
Jun-hee siguió llorando un poco más, hasta que sentiste su respiración volver a calmarse, y fue ahí que te alejaste un poco para volver a agacharte frente a ella y verla a la cara, tomando sus manos en las tuyas.
–Te prometo que no voy a dejar que nada malo les pase a ti o a tu bebé, ¿de acuerdo? Voy a hacer todo lo posible por mantenerles a salvo.–Le dijiste viéndola a los ojos y sin soltar sus manos.
–Ojalá nos hubiésemos conocido en otras circunstancias que no fueran estos juegos de vida o muerte.–Dijo ella soltando una pequeña risita limpiando sus lágrimas.
–Si... yo también.–Respondiste ofreciéndole una sonrisa, antes de ponerte de pie.–Mejor volvamos antes de que Gi-hun se preocupe y el guardia entre a buscarnos.
Jun-hee te ofreció una sonrisa y se fue contigo sin soltar tu mano de vuelta a la gran habitación.