Me levanta mi madre, y me avisa de que ya vamos a terrizar ¿Tan rapido se me ha pasado?.
-Señores pasajeros, les comunicamos que el avión aterrizara en breves momentos, pónganse los cinturones y recuerden apagar sus moviles. Gracias por viajar con nosotros.-dice una azafata por el micrófono y de inmediato me pongo el cinturon.
Noto como las ruedas del avión chocan contra el suelo y hace que de un saltito del asiento, miro por la ventanilla y veo el cielo oscuro como si fuera a llover.
-El avión a aterrizado, salgan en orden y recogan sus bolsos de mano. Gracias.-nos comunica la azafata.
Me levanto y le digo a Rut que salga, cojo mi mochila y miro a mi madre que me hace un gesto de que siga delante con Rut.
-Vamos Rut, ten cuidado no te caigas, yo voy detrás de ti.-esperamos unos 15 minutos hasta salir por un pasillo largo.
-Ahora sientate aquí.-le señalo un banco a Rut.- Que ahora vienen papá y mamá.
Me siento a su lado y llegan nuestros padres.
-Vamos chicas nos espera un taxi fuera para llevarnos a la nueva casa.-dijo mi padre.
-Será perfecta. -dice Rut con una sonrisa en la cara.
Salimos y como bien dijo mi padre estaba un taxi esperándonos.
-¡Tengo que ir al baño! Y no me aguanto mamá.-dijo Rut y mi madre me miró.
-¿Oh,en serio? ¿Tengo que acompañarla yo?.-dije con mala cara.
-¡Por favor hija!.-dijo mi madre.
Puse mala cara y cogí a Rut de la mano.
-Vamos Rut...-me miro con cara desesperada *Pobre tenía muchas ganas* .
Llegamos a unos baños publicos, Rut pasó y yo me quede fuera apoyada en la pared.
-Hola.-dijo un chico, se apoyó a mi lado lo mire con asco y volví a mis pensamiento.
-¿¿No me vas a hablar??.-dijo mirándome.
-¿¿Qué quieres??.-dije molesta.
-Yo también estoy bien.- me dijo con un tono gracioso que me hizo sonreír.
-Vale. Hola soy Elisa.-le di un apretón de manos.
-Yo soy Nico y te había visto en el avión.-dice sonriendo. Su sonrisa me parecía muy agradable.
-¿Sii? ¿Y para qué me hablas? Si no nos conocemos...-dije un poco borde.
-Para conocernos, me pareces muy guapa, ¿me das tu número?.-dijo sonriendo.
Me sonrojé, pero aún así, me negué a darle mi numero, ahora es cuando pienso si a Rut la había tragado el baño...
-Ya estoy, ¿vamos?.-dijo Rut.
-Claro, vamos-dije miré a Nico y me despedí con la mano.
Llegamos al taxi y nos metimos,
En todo el camino no deje de pensar en... ¿¿Nico?? Si, era así Nico, no sé porque, pero, no podía dejar de pensar en él.