Han pasado 3 semanas exáctamente desde el accidente. Y de momento todo anda bien.
Me he enganchado a las clases sin problemas gracias a los apuntes que Aria e Ian cogieron para mí.
La verdad es que los dos juntos son super adorables y hacen una pareja increible, aunque discutan al día más veces de las que se dicen "Te Quiero".
Aunque bueno, solo con ver como Ian la mira no hace falta mucho más para saber que lo daría todo por ella.
Y ella con todo el caracter que he descubierto que tiene, cuando habla de él se esfuma y parece una loca adolescente enamorada.
No puedo evitar sonreirme a mi misma cuando les veo juntos.
¿Cuándo encontraré yo eso?
Esas ganas con las que se despierta Aria todos los días a las 6 de la mañana por el simple hecho de que Ian está esperándole para desayunar.
O las ganas que tiene Ian de asisitir a la clase de literatura simplemente porque es de las pocas asignaturas que comparte con Aria.
Si soy sincera no tengo ninguna prisa. Nunca he sido de las que creen en el amor a primera vista, las relaciones en la universidad y mucho menos las de los institutos.
Solo espero que cuando llegue sea amor de verdad, sincero...
Creo que la clase de literatura romántica me ha afectado pero bien.
Por otro lado, la extraña situación en mi residencia ha aumentado. Ahora también pasa en la universidad. La gente me saluda, sabe mi nombre y se preocupa por mi. Y cada vez es más raro, porque no conozco ni a un tercio de la universidad.
Me miro en el espejo de mi habitación por última vez.
Y esque hoy, casi un mes después de que las clases empezaran, se hace la fiesta de presentación de curso y, por desgracia mi residencia junto con la residencia Omega han sido las encargadas de toda la organización.
Y todos los integrantes de las residencias están obligados a asistir.
La fiesta es en la casa de una de las rubias clichés de mi residencia.
Juro que creía que gente así solo existían en los libros.
Estela tiene todo lo que puedes odiar.
Rubia, creida, millonaria, malcriada y podría seguir diciendo cosas, pero no tengo tiempo.
-Ali, ¿Puedes darte prisa por favor? Vamos a llegar tarde- Repite Aria por decima vez.
Cojo los tacones y me subo en ellos.
-Ya estoy, no seas impaciente- Me acerco hasta ella.
-Vaya nena hoy vas a arrasar- Me mira da arriba a abajo.
Pues tampoco voy muy... ¿Para ir de fiesta?
Llevo un vaquero corto de talle alto, una camiseta corta negra, chaqueta de cuero y los tacones que ELLA me ha obligado a ponerme.
-Aria no pienso arrasar en nada. Voy porque no me queda otro remedio. Tengo 2 exámenes mañana y no me puedo quedar estudiando por la puñetera fiesta- Digo indignada.
-Llevas más de una semana estudiando para esos exámenes, ¡pasatelo bien hombre!-
-Sí, sí, venga vamos- Cierro la puerta detrás nuestra.
-Solo espero que Lawrence no te vea- Dice en un susurro que consigo oir.
-¿Quién es Lawrence?-
-Alguien que no te combiene- Hace una pausa- Bueno, en realidad no le combiene a nadie-
-¿Por qué? ¿ha matado a alguien o que?- Pregunto riéndome de mi propia broma.
Pero al mismo instante me arrepiento de aquellas palabras. Aria está seria mirándome fijamente.
-¿Aria?-Mira al suelo.
-Y-Yo, en realidad n-no me gusta hablar de estas cosas, porque en realidad no hay pruebas de que sea cierto, pero... en la universidad se hablan cosas sobre este chico.
Paga una matrícula y a penas va a clase, se le ha visto en peleas de boxeo clandestinas, es un chico triste Alison... Se dice que la vida no se ha portado muy bien con el...- Un escalofrío recorre mi cuerpo.
-M-Mejor vámonos Aria- Sonrío falsamente.
Aria me ha asustado un poco, tengo que admitirlo, me ha contado todo lo que ella sabe de ese chico, pero cuando he bromeado sobre el asesinato se ha quedado blanca y lo ha ignorado completamente.
***
Ian busca un guequecito donde aparcar el coche cerca de la gran mansión de Estela.
-¡Allí está bien Ian, aparca de una maldita vez!-Grita Isaac exásperado.
-¡Ese sitio es una mierda, no voy a dejar a mi pequeño ahí!- Isaac palmea su frente y se recuesta cansado en el asiento.
-Ian Lucas Donovan, aparca en ese sitio. Son las 12:13 de la noche y quiero llevar a la dichosa fiesta asique, ¡Aparca!- Ian tiembla en el asiento.
Pero obedece y se dirige a aparcar. Al fin.
-Casper, si le hablas así a todos los hombres jamás encontrarás novio- Dice Ian abriéndo la puerta de Aria.
Isaac se acerca a la otra puerta dejándonos salir a Casper y a mí.
- Si todos son como tu prefiero quedárme soltera- sonríe
-¡CASPER!- Exclama Aria y todos reimos.
De camino a la casa noto como los zapatos taladran mis pies. Jamás volveré a hacer caso a nadie que quiera ponerme andamios.
Noto unos píes a mi lado, levanto la vista y me encuentro con Isaac ofreciéndome su brazo para agarrarme.
Un suspiro sale de mis labios- Isaac, ¿Seguro que eres gay?- Pregunto con esperanza.
Juro que es el hombre perfecto. Rubio, ojos verdes, musculoso, juega al futbol y es atento. Perfecto.
-Tan seguro como que Dylan O'Brien tiene un par de polvazos- Ambos reimos hasta llegar a la puerta.
Ambos nos miramos fijamente.
-¿lista?-Pregunta.
-Siempre- río.
***
La fiesta no está tan mal como pensaba que sería. He estado toda la fiesta con Aria, Casper, Isaac e Ian y toda la gente que me han presentado. Y como no, no han faltado los desconocidos preguntándome por mi estado de salud.
Solo he bebido dos copas en toda la noche.
-chicos voy por algo de beber, ¿Quereis algo?- No obtengo respuesta.
Verás que mierda de exámenes van a hacer estos mañana. Río para mi misma.
En el camino me encuentro de todo, borrachos lo que más. Pero bueno, no soy quién para hablar, porque mis amigos están igual.
Al llegar a la cocina me sirvo la bebida, decido no cargarla mucho y me encamino de nuevo hacia mis amigos pero un estruendo me hace quedarme quieta en mi sitio.
Todos se quedan mirando hacia un punto que no puedo ver y cada vez se echan más hacia atrás, haciéndo hueco. ¿Qué pasa ahí?
Decido hacerme paso entre la gente para ver que pasa.
Cuando llego al centro dos chicos se están matando a golpes. Vasos rotos por todo el suelo, eso eran los estruendos.
A lo lejos..¿QUÉ MIERDAS? a lo lejos Aria llora, está llorando mientras que Casper e Isaac la sujetan. Me mira fijamente pidiéndome ayuda. Desvio mi vista hacia la pelea. ES IAN. JODER, IAN SE ESTÁ PEGANDO Y...
El otro chico... Ian me da la espalda y el otro chico está de frente... Esos ojos tristes, esos puños cerrados con frustración...
Le encontré. Mi chico, mi chico de ojos azules...
Hay que parar esto, pero ya.
Miro a Aria de nuevo. Con una mirada lo entiéndo todo.
Está tranquila, está tranquila solo para que la suelten.
Ian está de espaldas a Aria ahora, y en menos de un segundo ella está subida a la espalda de su novio y yo, antes de darme cuenta estoy abrazando por la espalda al chico de los ojos azules.
-¡PARA POR FAVOR, PARA!- Grito cerca de su oido.
Aria consigue tirar de Ian fuera del círculo.
-T-Tu...-Murmura el chico antes de girárse en mi dirección.
Veo como va a decir algo más cuando Isaac viene corriendo.
-¡Alison llévatelo de aquí! Antes de que estos dos se vuelvan a cruzar - Señala a ambos.
Miro al chico de reojo, parece confuso y está dispuesto a no moverse, así que tiro de su mano sácandole fuera de la casa.
Le miro fijamente, está alterado y muy golpeado.
Su mirada confusa de repente se vuelve a mi.
-¿POR QUÉ TE HAS METIDO ALISON?- Toca una zona de mi cara y se pierde... se pierde de nuevo.
-Te he echo daño, de nuevo...-Me mira fijamente.
-¿¡Qué?! ¡NO!- Niego indignada.
-Tienes una herida en el labio...- Aprieta los puños
Me quedo pensando unos segundos y respiro aliviada.
-Chico de los ojos azules, esa herida es del accidente y se debe de haber abierto al morderme los labios. Lo hago constántemente cuando estoy nerviosa- El me mira con una mueca divertida.
-¿Qué? No me mires así, es verdad- río.
-¿Chico de los ojos azules?- Una sonrisa tira de sus labios.
-Síp- Asiento
-¿Sí?- Ríe. Y por un momento me siento bien, como si hubiese eliminado toda la culpa que el chico sentía de un momento.
-síp, porque no sabía tu nombre y era la única manera que tenía de referirme a ti, no te rías- Golpeo su hombro amistosamente.
Un quejido sale de sus labios. Le duele. Había olvidado la pelea.
-¡Lo siento!¡ Lo siento!-Me apresuro a decir.
Mi tono de llamada suena. Es Isaac. Le miro con una mirada interrogativa.
-Cógelo, no te preocupes-Sonríe.
Me alejo unos metros y cojo la llamada. Isaac me cuenta todo lo ocurrido y que están de camino al hispital, creen que Ian tiene una costilla rota. Joder.
-¿Todo bien?- Pregunta al volver.
-creen que le has roto una costilla- hago una mueca
-Estás enfadada- Afirma
En realidad no lo estoy. No se que fue lo que les llevó a pelearse.
-No hasta que me cuentes por qué os peleasteis- El ríe.
-vamos te llevo a casa- Me tiende una mano.
Estoy a punto de negarme cuando me doy cuenta que mis amigos se han ido, que son las 3 de la mañana, que voy un poco bebida y que mañana tengo dos exámenes.
No lo pienso mucho y agarro su mano.
El me arrastra hasta una moto ¡Tiene moto! Hacía años que no me montaba en una. Desde la boda de Malía y papá.
-Alison agarraté a mi cintura- Dice sin mirarme.
-Estás golpeado, voy a hacerte daño- Muerdo mi labio.
-No te preocupes, no duele- se gira para mirarme parándose en mis labios. ¿pero que...?- Y deja de morderte el labio, te vas a infectar la herida-. Me agarro a su espalda y enciende la moto.
-Sí papá- ruedo los ojos y el ríe.
El camino es corto y relajante. Siempre me ha encantado eso de montar en moto, me relaja muchísimo.
Siento una sensación extraña al bajarme de la moto. Años sin montar y claro...
Le miro a los ojos.
-Vamos, sube a que te cure eso- Me giro hacia la puerta.
-No hace falta que...- le interrumpo
-Sube, por favor- hago un puñerito gracioso.
Pero funciona, el se ríe y se baja de la moto.
Al llegar a la habitación rezo para que no nos oiga nadie.
-pasa y ponte comodo- Susurro.
Entro y cierro la puerta detrás nuestra.
-vaya, está más decorada que la última vez que la vi- Se sienta en mi cama y yo voy a por el botiquín del baño.
-¿Cómo supiste que venía a esta residencia?- Recuerdo la maleta, la nota y mi coche arreglado.
-Después de que la ambulancia llegara, me quedé con los coches y al entrar en el tuyo encontré los papeles de la universidad.- Asiento.
Me acerco con un algodón y le limpo los cortes de la cara.
-Así que has estado pensando en mi eh...- sonríe y le miro confundida.
-"El chico de los ojos azules"- hace un intento muy malo de mi voz. Aprieto el algodón en su ceja y el se queja.
Respondo un muy falso "Lo siento" y el ríe.
-Sí- Muerdo mi labio
-¿Sí que?- Me coloco dentro de sus piernas para alcanzar mejor las heridas y el acaricia una de mis piernas.
-Sí he pensado en ti- El parece tensarse, pero no dice nada.
Pasan unos minutos de silencio.
-Logan-
-¿Qué?- Digo confundida.
-Me llamo Logan- Suelta como si hubiese estado debatiendo entre decirlo o no.
Sonrío en respuesta.
-Gracias por esto Alison- Señala sus heridas desinfectadas.
-No hay de que Logan- Sonrío.
Y se que es la sonrisa más sincera que he dado y daré en mucho tiempo.